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Hola queridos lectores
lamento la demora pero aqui esta un nuevo capitulo de este fic espero que les guste :D
recuerden dejarme su voto por su fic favorito
saludos desde la CDMX
de su amiga Serenity Moon
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CAPITULO 33 SILENCIOSA PELEA II
HELGA CONOCE AL ENEMIGO
Entre el susurro del aire puedo percatarme del sigiloso caminar de la sombra, aquella que se escabulle entre los arboles burlándose de las hojas que se mueven avisando su movimiento en curso.
La oscuridad es abrasadora por lo que es difícil distinguir a la verdadera cara de la sombra que debemos evitar.
Solo escuchando podemos apreciar su dulce susurrar cuando comienza a agitarse por su victoria.
Sin darse cuenta la abrumadora oscuridad te acobija y te encierra, misma que hace una misma con el enemigo.
Asfixiante como un mar violento en plena tormenta.
¿Cómo salir de ella?
La salida fácil es dejarse ir hacia la oscuridad
¿Por qué no tomar la difícil?
Es un secreto compartido por todos los espectadores que solo ven como se va lentamente la oscuridad con felicidad por su objetivo alcanzado.
M.S.
Helga miraba a Arnold con una sonrisa enamorada, estaban abrazados en su alcoba aun pero decidieron vestirse por si Bob llegaba, no querían mas problemas con el.
-No sabes la paz que ahora siento contigo aquí mi amor -Susurro Arnold abrazándola con fuerza
-Estas perdido sin mi porque eres un tonto
Arnold sonrió con ternura -Si
-¿Cómo están tus papas?
-No están de acuerdo
-¿Tu estas seguro?
Arnold se separo para mirarla
-¿De estar contigo? Por supuesto eso nunca lo dudes
Helga suspiro -Vas a dejar a tu familia, esa es una decisión difícil ¿no?
-No te preocupes por eso amor
-Si me preocupa Arnoldo, tu familia seguro esta enfadad conmigo
-No
-Pero…
-¡No Helga! -Comento con mas firmeza el rubio colocándose arriba de ella provocando el sonrojo de la joven -No vas a alejarme de ti ya nunca, y mi familia sabe lo que esta pasando con Daniela, mi padre me apoya
Helga asintió pero después de un segundo pregunto -¿Y tu mama?
Arnold hizo una mueca
-No lo esta ¿Cierto?
Arnold estaba por contestar cuando se escucho un llamado por parte de Bob, ambos se sobresaltaron y salieron de inmediato a ver al padre de Helga.
No volvieron a tocar el tema por el resto de la noche.
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Stella miraba con molestia a su esposo, en todo el tiempo que llevaban juntos jamás pensó en tener una discusión como la que estaban teniendo, era simple ella no quería que el rubio se fuera y era su madre tenia que estar con ella, no podía irse, era su bebe
No entendía ¿Cómo su esposo podía decir tan fácilmente que su hijo se fuera?
-No seguiré peleando sobre el tema -Comento Miles -Voy a apoyar a Arnold, es nuestro hijo y confío en el
-Daniela no puede hacerle realmente algo si estamos…
-Vamos Stella, el no estaría mintiendo en algo asi y solo eran unos niños ahora que Arnold es adulto ¿Qué crees que hará Daniela?
-Miles es mi hijo
-Entonces apoya a tu hijo y confía en el
Stella no dijo nada se dio media vuelta para salir de la alcoba.
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Arnold miraba con algo de cansancio hacia la casa de huéspedes, ambos habían ido a recoger algunas cosas de Arnold, empacar lo que faltaba y además Bob tenia que hablar con los padres del rubio.
-¿Estas bien? -Pregunto Helga mirándolo con preocupación
Si bien seguramente durmió mejor que otros días en su casa, sabia que estaba angustiado no solo por lo de Daniela, su mama también le importaba y si le angustiaba estar haciéndole daño.
-No tienes que… -Comenzó Helga pero Arnold le cayo con un beso
-No digas nada amor, esta decidido ¿De acuerdo?
-De acuerdo
Ambos caminaron hacia la entrada detrás de Bob quien estaba saludando a Phill quien había abierto la puerta.
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Arnold empacaba sus cosas junto con Helga quien le miraba con una cálida sonrisa mientras le ayudaba con su ropa.
Algo que no se sentía tan cómodo para Arnold pero intento dejarlo pasar.
-Sabes te va a gustar mucho la casa y Alex te hará también compañía -Comento la rubia sonriéndole con amabilidad -No vas a estar solo y podemos venir cuando quieras
Arnold sonrió
Helga era demasiado amable intentando remediar un dolor que el no estaba mostrando para no hacerla sentir mal y aun asi lo hacia
¿Quién demonios era el samaritano?
-Gracias amor
En ese momento se escucharon unos golpes en la puerta de la habitación por lo que el rubio se apresuro a abrirla, arrepintiéndose al segundo
-¡Hola amor! Ya volviste de con Gerald -Daniela se lanzo a sus brazos provocando la molestia de ambos rubios -Ah -Dijo mirando fingidamente sorprendida a Helga -No sabia que tenias visitas
Helga enarco una ceja molesta
-Si -Helga se puso de pie y en verdad Arnold por primera vez temió por Daniela -Tu debes ser Daniela ¿no?
-Ay amor le hablaste de mi -Comento la pelinegra sujetada aun a Arnold volteando a verlo -Eres un amor -Intento besarlo pero en ese momento Arnold llego a su limite de paciencia y brinco quitándose los brazos de ella. -¿Te da pena amor? Esta bien entiendo
Helga le miro con molestia -¡No es eso niña boba! Pero no esta bien que le estes molestando
-No lo estoy molestando asi se tratan los novios
-No es tu novio
-¿Cómo sabes Helga?
La rubia enarco una ceja molesta -Estas loca -Comento mientras tomaba la mano del rubio quien gustoso la recibió -Solo te lo diré una vez, no sigas molestando suficientes problemas ya ocasionaste
Daniela le miro con una sonrisa burlona -Veo que contigo tampoco puedo irme por las ramas -Comento acercándose a ambos -Como le dije a Arnold desistan de esto o aténganse a las consecuencias, tu no me conoces y te aseguro que si lo haces no te gustara
Helga sonrió sin intimidarse se acerco mas a ella -No te tengo miedo y yo también te digo que no me conoces -Comento molesta
-Bueno entonces veremos si ganas Helga
-Lo mismo digo rara
-Buen apodo niña -Miro al rubio -Que no digas que te lo advertí
Y con eso se fue dejando a los rubios un poco nerviosos por la ultima mirada que les dio.
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Bob miraba a Miles con algo de pena por lo que le contaba.
-No pensé que hubiera mujeres que también acosaran a los hombres
-Pues ver para creer, es por eso que Arnold no quiere vivir bajo el mismo techo que ella y hasta en la escuela tiene problemas
-Algo me comento en el desayuno pero perdería un semestre en lo que lo aceptan ¿no?
Miles negó -Aunque el no me lo pidió hable con el director de la escuela en Massachusetts y me ayudo para que Arnold fuera aceptado, es un viejo amigo por eso el favor
-Eso es bueno entonces ¿No hay problema que se vaya con nosotros?
-No sabes cuanto te lo agradezco Bob, aun asi intentare buscar un departamento para el y pueda vivir solo y no ser una carga
-Nada de eso Miles, será como un hijo -Suspiro -Además creo que debo acostumbrarme a esa idea ¿no? Helga esta loca por su hijo
Miles sonrió -El también por la suya
Bob asintió
-Bueno ire a casa a descansar, espero que Helga y Arnold no tarden mucho, no quiero dejar tanto tiempo sola a Miriam y además las noticias sobre la hermana de Helga no…no son alentadoras
Miles le miro con algo de pena -¿Muchos años?
-Algo pero es que…aunque se haya equivocado no puedo evitar sentirme molesto…es su hermana
-Lo se pero ambas son tus hijas
-Eso es lo que mas duele -Miro a Stella que iba entrando -Bueno me voy, allá esperare a los muchachos
-De acuerdo Bob gracias nuevamente
-Cualquier cosa y ya tienes los números de la casa y direccion, pueden ir cuando quieran
-Gracias
Stella solo vio pasar a Bob y miro con furia a su esposo
-¡¿De verdad seguirás con esto?!
-Ya es un hecho Stella
La mujer castaña le miro con enojo pero se fue
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Ambos rubios comían con sus abuelos y el padre del rubio, su mama aun no bajaba y comenzaba a sentirse un vacio en el estomago de cierta rubia, no quería que Arnold tuviera problemas.
-Ah la vaquera líder llego -Comento Puki sonriéndole a Stella con cariño
-Mama -Susurro el rubio levantándose para llegar hasta ella para abrazarla y guiarla hacia donde estaba Helga quien se sintió aun mas nerviosa –¿Te acuerdas de Helga?
Stella suspiro y vio la mirada suplicante de Arnold
-Si -Le sonrió con amabilidad -¿Cómo estas cariño?
-Bien señora Shortman -Susurro sonrojada -Yo…
-Dime Stella por favor
-Gracias…Stella….bueno yo quería decir que…
-No te preocupes -Stella le abrazo -Cuídalo por favor
Helga asintió sintiendo un nudo en la garganta, no pensó que Stella le diría aquello -Lo prometo
Stella sonrió con mas ganas y se sentó con ellos para disfrutar la cena.
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Cuando ambos jóvenes llegaron a la casa de los Pataki's, no se esperaron encontrar a un Bob hecho furia mientras en su mano tenia no una sino varias fotografías de ambos jóvenes desnudos.
Helga quería morirse
-¡¿Qué tienes que decir al respecto jovencita?!
-Deja….déjame explicarte papa
-¡¿Explicar?! ¡¿Qué me vas a explicar?!
-Señor Pataki yo…
-No me hables jovencito -Susurro Bob molesto -No…no puedo…¡No quiero verte por ahora jovencito asi que vete que no te quiero cerca ni de mi ni de mi hija!
Helga miro al rubio con angustia, ambos pensando lo mismo
¿Cómo no lo quería ver si mañana se iban a ir? ¿O no?
A lo lejos una joven pelinegra sonreía con satisfacción por lo que pasaban ambos jóvenes.
