Adaptación de la Novela Wanted de Kelly Elliott. Los nombres de los personajes originales fueron intercambiados por los de la saga Crepúsculo, Stefhenie Meyer. Dicha adaptación es sin fines de lucro y se reservan todos los derechos a ambas autoras.


Capítulo 26

Gunner

Estaba tan enojado con ella por sacar la maldita tarjeta del amigo otra vez. Incluso después de decirle a Tania que no quería bailar, Bella prácticamente me empujó a la pista de baile. Tan pronto como empezó la música, Tania comenzó a mover su trasero contra mi polla. Tuve que cerrar los ojos y actuar como si fuera Bella con quien bailaba.

Tania hacia un maldito buen trabajo manteniéndome alejado de Bella. Cuando la canción terminó y me di vuelta para ver a Bella, ya no estaba en la mesa… tampoco Jass. Se había ido.

¡Mierda!

Comencé a caminar hacia la mesa. Tania se apresuró y agarró mi brazo. — ¡Oye! ¿A dónde vas? Tengamos un poco de diversión esta noche. Me aseguré de que tu pequeña amiga tuviera una buena impresión —dijo Tania mientras me miraba con una cara de suficiencia.

— ¿De qué mierda estás hablando?

—Bueno, ya sabes… me aseguré que ella supiera que es demasiado joven para tratar de jugar con los chicos grandes… si sabes a lo que me refiero —dijo mientras metía un dedo en su boca y lo chupaba y luego trataba de ponerlo en mi boca.

Me alejé de ella. — ¿Qué mierda hiciste? Juro por Dios, Tania, que si ella se fue, te vas a arrepentir de lo que sea que hiciste. —La empujé lejos de mi camino.

Fui corriendo a la mesa y le pregunté a Rosalie dónde estaba Bella.

—Bueno, ya que prácticamente follaste a esa chica en la pista de baile, Bella le dijo a Jass que quería irse y le pidió que la llevara a su auto —dijo Rosalie mientras me daba una mirada que podría haberme matado. Esa chica acaba de darle un nuevo significado a "Si las miradas mataran".

Tan pronto como salí del club, comencé a correr hacia donde estaba estacionado el auto de Bella. Oí a Jass gritar mi nombre.

Me detuve y me di la vuelta para verlo caminar por la calle.

—Se fue —dijo Jass mientras se acercaba a mí con las manos en los bolsillos.

— ¡No! ¡Oh, mierda! ¡Jesús! ¡¿Qué demonios acabo de hacer?! —grité mientras me pasaba la mano por el pelo.

Miré a Jass, que tenía una mirada en blanco en su cara. — ¿Por qué se fue? ¿Fue porque estaba bailando con Tania? Ella fue quien me dijo que lo hiciera. Se aseguró de dejarle creer a Tania que sólo éramos amigos y me dijo que bailara. Traté de decirle a Tania que no quería. Oh, diablos… —dije mientras caminaba de un lado a otro.

—Amigo, ¿sabes cómo mierda te veías allí? Estabas moliendo tu polla en todo el culo de Tania mientras Bella lo veía. Luego Tania hizo el pequeño truco de meterse el dedo en la boca y chuparlo mientras te aferrabas a sus caderas moviendo en ella tu polla. ¿Qué crees que iba a hacer? ¿Sentarse ahí y mirar?

Tuve que inclinarme. Me sentía enfermo del estómago otra vez, como esta mañana.

—No… no… Mierda, no. Tuve que mantener los ojos cerrados todo el tiempo. En todo el maldito tiempo todo lo que hice fue imaginar a Bella bailando conmigo. ¡Mierda! Estaba tan enojado con ella por sacar lo de ser amigos otra vez y no pensé como se vería para ella.

Tuve que inclinarme otra vez. —Oh, mierda… creo que voy a vomitar.

Jass me dio una palmada en la cabeza. ¿Qué mierda? —En primer lugar, hijo de puta… es mi hermana con la que estás soñando despierto, y segundo… mejor que arregles esta mierda de alguna manera.

Lo siguiente que supe es que estaba vomitando y Jass me estaba diciendo que iba a buscar su camioneta. Tenía que hablar con Bella. Tenía que explicarle…


Issa!