No soy dueño de danmachi esto es solo una historia basada en el mismo universo hecho con fines de entretener (no obstante el OC es creado por mí mismo y pienso implementarlo en otras historias en un futuro),esta historia se basara en el canon de danmachi pero pienso agregar contenido de eventos del juego y la película pero será mucho más adelante ,espero que les guste y me den su apoyo para seguir escribiendo y no se olviden de apoyar al creador de las novelas ligeras de danmachi para que pueda continuar con ese espléndido trabajo.
Lugar- calabozo/ piso 1/ camino principal
El ambiente había cambiado, la lucha que esperaba con el irregular no era bajo estas condiciones. Esperaba una batalla uno contra uno después de acabar con los demás goblins. Estaba seguro que impulso que me daría el tercer factor me permitiría acabar con todos los goblins y para cuando apareciera el irregular usaría la poción más fuerte y recuperaría mi estamina, así como curaría mis heridas.
Lastimosamente la situación actual no salió como yo esperaba.
Despues de que la maga cayera el capitán del grupo le dio la espalda al monstruo y fue a auxiliarla, esa acción casi lo mata pues el goblin apunto al aventurero. El ataque destinado a matarlo fue detenido por mi espada, a duras penas pude evitar su avance y el monstruo comenzó a atacarme ferozmente. Para mi suerte el otro aventurero saco un arco de su espalda y disparo varias flechas al monstruo lo que lo hizo retroceder.
Aproveche ese momento para sacar la poción que me quedaba, esta tenía la capacidad de curar las heridas y recuperar ligeramente la estamina. Estaba por tomarla cuando escuche un gemido de dolor atrás mío, al voltear vi a la maga desangrándose mientras que su compañero intentaba detener la hemorragia.
La chica no iba a sobrevivir, la herida era muy profunda y en cuanto el arma fuera sacada de su cuerpo moriría rápidamente. Mire la poción en mi mano, era la ultima que me quedaba. Aun sabiendo que usarla en mi me permitiría mantener una pelea pareja con el monstruo mi consciencia me decía que si lo hacia la chica moriría.
En esta situación uno debe priorizar su propia vida y dejar caer el peso muerto, la vida de un desconocido no vale la suya propia. Esa es la regla en la mazmorra, desde que entras al calabozo debes estar dispuesto a hacer lo necesario para sobrevivir.
Estaba por tomarla, pero recordé algo importante, yo había creado a este irregular así que yo sería responsable de la muerte de la chica. Ante este hecho no podía darles la espalda a estos aventureros, al no quedar mucho tiempo para pensar tome una decisión.
Me acerque al cuerpo de la chica con la poción en la mano. El líder me vio y yo señale la poción que llevaba y apunte a la chica, intente articular algunas palabras para que pueda captar mi mensaje.
-Poción…curar… ella
Al parecer entendió mi mensaje porque asintió así que apunte a él y luego al monstruo.
-Distraer…. monstruo
Dudo un poco al tener que dejar a su compañera, pero obedeció. Fue lo suficientemente listo para no luchar de frente sino solo alejarlo con apoyo de su compañero.
Por mi parte empecé el proceso para detener la hemorragia, me asegure de hacer presión para detener el sangrado, así como saque las vendas de un compartimento de la mochila en la que guardaba las piedras mágicas. Con cuidado cubrí la zona herida con vendas aplicando presión para después sacar con cuidado el arma a la vez que la hacía beber la poción que tenía.
Afortunadamente su condición se estabilizo, pero aun así debía recibir atención pronto para evitar que pase a mayores. Con un peso menos encima me dirigí a enfrentarme al goblin, pero lo que vi me hizo estremecerme.
El goblin había recogido las piedras mágicas de los monstruos derrotados mientras esquivaba los ataques de esos novatos, repitiéndose el mismo proceso que la semana pasada. Ante eso solo podía apretar mis puños de la impotencia.
-Maldición, no me queda mucha estamina para seguir luchando.
Lanzando mis palabras hacia el viento solo pude apretar el mango de mi arma para después lanzarme a luchar contra el monstruo. Aun si las posibilidades de ganar son bajas debo al menos intentarlo.
En el primer piso de la mazmorra había caído un terrible silencio. Solo fueron unos minutos que el combate había iniciado y actualmente ninguno de los aventureros presentes podía continuar. El arquero estaba en el suelo sosteniendo su brazo roto, mientras que el joven líder de su pequeño grupo estaba con la espalda desgarrada intentando proteger el cuerpo de la chica.
Eso era el destino que le esperaba a los aventureros que ingresaban a la mazmorra.
No había nadie que los pudiera salvar, el único que se mantenía en pie estaba a punto de colapsar por el agotamiento y sus heridas. No importaba como atacara el monstruo era más rápido, más fuerte, más resistente. Habiéndose quedado sin opciones y al borde del agotamiento solo pudo pensar una ultima cosa.
"Así que este es mi final, desde el principio sabría que sería muy difícil sobrevivir en este mundo, pero no esperaba que la muerte llegara tan pronto"
Despues de todo ese es el destino que le esperaba a los que iban a otro mundo, no era un regalo que solucionaría su vida, no obtendría poderes ni la suerte estaría de su lado. Al no pertenecer a ese mundo serian rechazados por él, al no nacer ahí no podrían desarrollar las mismas capacidades de la gente de ese mundo y más importante el simple hecho de existir solo les traería desgracia.
Este mundo en el que se encontraba tenía muchos misterios sin resolver, entre ellos la verdad sobre que es el calabozo. Pero lo que si se sabía era algo importante, que el calabozo está vivo y que atacaba a los intrusos que se atrevían a ingresar en su interior. Eso se aplicaba en una escala mayor cuando un dios se atrevía a ingresar, el calabozo convocaba a una subespecie fortalecida de monstruo hecho específicamente para cazarlo. Pero qué pasaría si un irregular, si un ser que no pertenece a ese mundo ingresara a la mazmorra, ¿cómo respondería la mazmorra?
La respuesta es simple, la mazmorra enviaría una mayor cantidad de monstruos para eliminar la amenaza, si esta sobrevive la cantidad de monstruos que vayan tras el aumentarían y la posibilidad que surja una especie fortalecida aumentaría en gran medida. En términos simples no importa lo que hagan los seres que tienen la mala fortuna de ir a otros mundos solo le espera una pronta muerte.
Sentí como si el tiempo se detuviera, frente a mi estaba el goblin lanzándose en un ataque frontal. No me quedaba fuerzas en los brazos para bloquear el ataque, mis piernas no podían moverse y aunque pudieran no podría esquivar a tiempo.
"Al parecer me quede sin opciones"
Intente poner mi brazo para proteger mi cuello, pero fue inútil, el monstruo me derribo y estuvo a punto de destrozar mi cuello.
Aunque en ese momento note algo.
"Sus orejas son largas, su audición es mejor que la mía con razón podía moverse sin ser detectado"
Con esa información decidí convertir su fortaleza en una debilidad. En un último intento tome aire y use mi antebrazo para que recibiera el daño en vez de mi cuello asegurándome así que su oreja este cerca de mi boca.
Con eso hecho grite con todas mis fuerzas.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH ¡
Casi inmediatamente después el goblin retrocedió rápidamente, el hecho de que al ser una especie fortalecida sus sentidos eran más agudos que el promedio de su especie le jugo en contra.
Aprovechando ese breve momento en que el monstruo estaba desorientado avance hacia él y con toda la fuerza que pude reunir salte hacia el con la rodilla levantada, la cual choco con su rostro destruyendo parte de su nariz.
¡Gr… ¡
El goblin cayó al suelo pudiendo únicamente retorcerse y gruñir del dolor.
Por mi parte quería acercarme y terminarlo rápidamente pero no podía, el cuerpo me dolía y sentí cada musculo de mi cuerpo arder, dentro de poco el tercer factor cobraría su precio y colapsaría del cansancio.
Así pasaron unos minutos en los que tome un poco de aire, pero lastimosamente el monstruo también se había recuperado. No había escapatoria solo podía enfrentarlo en un ataque frontal, así que tome mi espada y avance con todas mis fuerzas hacia el monstruo el cual respondió de la misma manera.
Cada vez estábamos mas cerca hasta que la distancia se volvió nula, las garras del monstruo apuntaron a mi carne y mi espada apuntaba a su piedra mágica, pero en el último momento el ataque del monstruo fallo para consternación del mismo y la hoja de mi arma atravesó su cuerpo. Inmediatamente después de eso el cuerpo del monstruo se esfumo dejando únicamente un objeto enterrado en las cenizas del monstruo.
-Eso estuvo cerca.
Con esas palabras colapse y ya no pude levantarme, al final pude matarlo debido en gran parte a que su sentido del oído fue dañado, lo cual provoco que perdiera el sentido de equilibrio lo cual hizo que fallara su ataque.
Ya no podía moverme, el tercer factor de mi victoria era el limit off, un estado que se podía acceder en condiciones cercanas a la muerte permitiendo al cuerpo usar el 100% de su fuerza, pero a costa de agotar todas las energías.
No me quedaban fuerzas para regresar a la superficie, a pesar de que el camino a las escaleras estaba a unos cuantos minutos. Solo podía escucharse el sonido de mi respiración junto a otros tres siendo la ultima una muy débil.
Pasaron unos minutos antes de que escuchara algo moverse con dificultad al dirigir mi mirada vi al arquero del grupo el cual se dirigió a sus compañeros con dificultad después de un rato el capitán del mismo se levantó y en sus brazos estaba la maga del grupo.
Estaban por irse hasta que el arquero se acercó a mí y miro algo en particular, después de eso se inclinó y trato de ayudarme a levantarme con su único brazo sano. Dude un poco, porque me ayudaría si el mismo está en pésimas condiciones, pero no le di vueltas al asunto y me levante con su ayuda, no sin antes tomar el objeto caído de la especie fortalecida.
Lentamente nos dirigimos a las escaleras de conexión y subimos a la superficie.
Lugar – superficie / sede de la familia Miach
El sonido de alguien entrando a la tienda se escuchó y el dios de la familia salió a recibir a los clientes del día.
-Bienvenidos, necesitan ….
Las palabras del dios se cortaron al ver la escena frente a él, en el suelo yacía su dependiente mas reciente junto a otros 3 aventureros. Inmediatamente fueron llevados adentro para ser tratados, para la mala fortuna de una elfa los tres tenían heridas graves.
Sentí mi cuerpo muy pesado, mis parpados pesaban y no podía abrirlos. Permanecí en ese estado durante un tiempo antes de que pudiera abrir lentamente mis ojos. Al observar mi alrededor caí en cuenta de que estaba en la sede, sabiendo eso me quedé acostado hasta que alguien fuera a revisarme.
Despues de lo que fueron horas el dios Miach entro a la habitación acompañado de la misma curandera de la Familia, la cual al verme puso una expresión de molestia.
Despues de que uso su magia conmigo se retiró dejándome solo con el dios.
-Me alegro que estés bien, por suerte las lesiones no pasaron a mayores.
La sonrisa en el rostro del dios era engañosa pero antes de que pudiera responder el dios dijo algo que podría librarme de esa situación.
-Esos niños dijeron que si no fuera porque los protegiste hubieran muerto. Hiciste un gran trabajo sino fuera porque recién empiezas como aventurero eso podría contar como una hazaña.
Decidí aprovechar la situación y elegí cuidadosamente mis palabras para evitar la sospecha del dios.
-Me tomo por sorpresa, estaba luchando cuando esos niños aparecieron y me dificulto un poco el pelear, pero pude aguantar lo suficiente para que la chica usara su magia.
El hecho de tener mi mascara en mi rostro me permitió ocultar mis facciones manteniendo así mi fachada, a pesar de eso el dios continuo.
-Aun así, el estado en que se encontraban no fue ocasionado por monstruos comunes, fue hecho por una especie fortalecida la prueba se encuentra aquí mismo.
En la mano del dios se encontraba el objeto caído que dejo atrás el monstruo al morir. Para evitar que se diera cuenta de la verdad tenía que elegir bien mis palabras.
-Sucedió después de que los monstruos fueron eliminados, uno de ellos estaba oculto y aprovecho para lanzarle un arma natural de la mazmorra a la maga. Tuve que elegir entre tomar la poción que me quedaba y matar al monstruo o salvar la vida de la chica, elegí lo segundo lo que llevo a que los dos compañeros de la chica alejaran al monstruo mientras yo me encargaba de estabilizar la condición de la chica. Cuando termine y apunte mi arma al monstruo este había aprovechado en recoger las piedras mágicas de los monstruos derrotados y los devoro lo que provoco un aumento de fuerza que no pude superar, la batalla que siguió culmino con mi victoria a costa de dejarnos muy malheridos, pero logramos regresar a la superficie y los guie a la sede para recibir atención urgente.
Al terminar mi explicación el dios se mantuvo en silencio analizando cada palabra hasta que finalmente hablo.
-Es peor de lo que creía, pensé que tal vez habías provocado el surgimiento del irregular pero no fue así, todo apunta a que la mazmorra lo envió para matarte. Kyder por tu seguridad deberías evitar regresar a la mazmorra.
Al escuchar las palabras del dios elegí la mejor respuesta.
-Me parece precipitado tomar esa acción, tal vez solo sea algo pasajero lo mejor sería continuar hasta que llegue al piso 5. Si el problema persiste después de eso me retirare como aventurero.
-Comprendo, como tu dios solo puedo apoyarte en tus decisiones, pero ten por seguro que si el problema persiste en el futuro hare que te retires de forma definitiva de ser un aventurero. Por lo visto aprendes rápido así que podrías ejercer el oficio de la Familia.
-Agradezco su buena intención, pero por ahora seguiré profundizándome en la mazmorra, si el problema persiste abandonare el oficio de aventurero, pero por ahora me seria de ayuda si actualizara mi estado.
Con eso acabo nuestro intercambio y el dios Miach actualizo mi estado.
Kyder Von Lv. 1
Pertenece: Familia Miach
Raza: Humano
Edad: 19 años
Fuerza: I- 39 I- 42 Resistencia: I-37 I-41 Destreza: I-36 I-40
Agilidad: I-25 I-28 Magia: I-0
Lugar- calabozo/ piso 1/escaleras que conectan al piso 2
Justo ahora estoy por descender al piso 2, con cada paso que doy hacia adelante la sensación de inquietud y temor se intensifican. Pero todo eso se ve interrumpido por los sonidos de las dos personas que están detrás de mí.
Aparentemente el grupo de ayer no podía costearse el tratamiento de sus heridas suministrada por mi Familia, debido a eso y para no causarles problema a su dios patrón hicieron un trato con el dios Miach.
El trato era simple, ellos me acompañarían a la mazmorra como apoyos hasta que pudieran pagar la deuda, las ganancias se dividirían en un 50/50 y permaneceríamos en la mazmorra hasta el mediodía. Eso fue una forma en la que mi dios pensó que reduciría el riesgo de ir a la mazmorra.
Actualmente llevo una nueva armadura y armas, eso porque las anteriores fueron destruidas y me vi obligado a dejar atrás mi espada. El valor de este nuevo equipo consumió todo el dinero que conseguí por las piedras mágicas que recolecté en toda la semana.
Así que uno de mis objetivos de ir al piso 2 es conseguir dinero para conseguir un mejor equipo. Esto en gran parte porque antes de salir de mi sede mi dios me pidió que le entregara los objetos caídos de las especies fortalecidas de goblin que enfrente, la razón de esto es que buscara a un herrero para que fabrique unos cuchillos con ellos.
La otra razón para estar aquí es para obtener una mayor cantidad y calidad de excelia ya que no obtendría mucho de monstruos del piso 1.
Mientras estaba perdido en mis pensamientos un nuevo monstruo apareció frente a mí, era un monstruo con cabeza de perro el cual al solo verme se lanzó en mi dirección.
Inmediatamente me puse en posición defensiva y bloquee su carga con mi arma, seguido de eso aplique un corte horizontal separando su cabeza de su cuerpo.
El encuentro fue corto, pero note la diferencia de fuerza de los monstruos de este piso comparado al anterior. Despues de eso nos adentramos en el piso y entre más avanzábamos la cantidad de monstruos aumentaba en consecuencia, el resultado de las batallas contra los monstruos del piso agotó por completo las pociones que llevábamos así que decidimos regresar para evitar inconvenientes.
Pero sin que nadie se diera cuenta deje caer intencionalmente algunas piedras mágicas.
Lugar - gremio / intercambio de piedras mágicas / mostrador
Justo ahora nos encontramos esperando el dinero del intercambio, esta vez la cantidad de piedras mágicas que entre al gremio era mucho mayor ya que contaba con dos apoyos. El número ascendía a 120 piedras de goblin, 70 de kobold y 3 de dungeon lizard, estos últimos aparecieron a nuestro regreso tratando de impedir que salgamos del piso, pero los derrote con ayuda de los apoyos.
La cantidad de dinero recibida fue de 2400, 2100 y 150 por cada tipo de monstruo respectivamente. Dividimos así el dinero quedándome con 2325 valis.
Despues de eso salimos del gremio y me dirigí a mi sede, una vez llegue seguí con mi rutina. Comí, ayude con lo que pude y después entrene con mi capitán. Al finalizar el día me dirigí a la habitación de mi dios y segui aprendiendo el idioma de este mundo.
El resto de la semana se repitió la misma rutina, solo que cada día me acostumbraba un poco mas a los apoyos y gracias a eso ganamos cada vez más. Lastimosamente el dios Miach no encontró a ningún herrero que quisiera trabajar con un botín de bajo nivel, no al menos sin un contrato directo con el aventurero.
El último día de la semana paso normalmente, para mi sorpresa no apareció ninguna especie fortalecida. Al terminar el día mi dios actualizo mi estado y vi mi progreso.
Kyder Von Lv. 1
Pertenece: Familia Miach
Raza: Humano
Edad: 19 años
Fuerza: I- 42 I- 49 Resistencia: I-41 I-46 Destreza: I-40 I-48
Agilidad: I-28 I-32 Magia: I-0
Ver el progreso de esta semana me frustro un poco. El simple hecho de casi estar un mes en este mundo hizo que cayera en cuenta que necesitaba poder para sobrevivir, si seguía siendo débil iba a tener una muerta horrible.
Aferrándome a eso decidí aumentar la intensidad en la que fortalecía mi cuerpo. Sin importar si lo lamentaba más tarde tenía que volverme más fuerte.
Al menos eso es lo que pensaba hacer, pero en el quinto día de mi cuarta semana en este mundo mi cuerpo se negó a seguir luchando. Había llegado a mi limite.
El amanecer del sexto día había llegado pero mi cuerpo se negaba a levantarse, aun así, me forcé hasta mis límites y segui avanzando, practiqué lo aprendido, comí y después me dirigí a la mazmorra.
Lugar - calabozo / piso 2 / camino principal
Me encontraba en mi limite, entre más avanzaba más me invadía la sensación de dolor, mis músculos parecían estar a punto de desgarrarse y mi visión se nublaba de a poco. Al momento de bloquear un ataque de un dungeon lizard fui derribado, el monstruo intento morderme, pero fue apartado por una espada y rematado por flechas.
Al ver que ya no podía continuar decidí regresar e intercambiar lo obtenido.
Logre llegar a mi sede y continúe la rutina, pero en cuanto comenzó el entrenamiento colapse después de intentar bloquear un ataque.
Lugar – superficie / sede de la familia Miach / enfermería
Desperté en una sala diferente, al intentar levantarme un gran dolor invadió mi cuerpo. Al ver que era imposible levantarme opte por descansar hasta que me recuperara.
Paso unas horas antes de que volviera abrir mis ojos, al voltear vi a la misma sanadora elfa que me ha estado atendiendo todas las veces que me lastime de gravedad. Me lanzo una mirada de molestia retirándose de la habitación al verme que estaba despierto.
Poco después el dios Miach ingreso y me dio un pequeño resumen de lo sucedido, al parecer el ataque que recibí de mi capitán me lanzo unos metros hacia una de las paredes del lugar. Cuando me llevaron a la enfermería me examinaron y el diagnóstico fue que colapse por agotamiento, a eso se le suma una pequeña contusión en la cabeza y daño leve en la columna.
Por fortuna la Familia Miach se especializa en la recuperación así que estaría como nuevo en unos días, para asegurarse de que no me volviera a sobre esforzar mi dios me prohibió ir a la mazmorra hasta que mi recuperación estuviera completa.
Despues de eso me levanté con dificultad y me dirigí a mi habitación para seguir descansando, después de todo no me podía desperdiciar los días así que tendré que hacer otras actividades para compensar el tiempo perdido.
Al día siguiente me levante y me dispuse a ayudar en lo que podía, después de comer acompañe a uno de los miembros de la Familia a realizar las compras.
Era relajante hacer algo no relacionado al combate, aunque el hecho de solo saber lo básico de la lengua común hizo que fuera un poco incomodo interactuar con otras personas, el hecho de llevar siempre una máscara hacia que la gente desconfiara.
Aun así, pude admirar la arquitectura de la ciudad, vislumbre el tamaño de las calles y el hecho de ver a tantas razas diferentes a la humana fue un claro recordatorio que estaba en otro mundo.
Entre más observaba más me maravillaba, llegado el momento incluso interactúe con algunos niños que se me acercaron con curiosidad, con el fin de no asustarlos use el truco de la moneda que desaparece lo que capto su atención lo que hizo que revelara alguno que otro truco para diversión de los infantes.
Aunque no todo fue bueno, mientras regresábamos a la sede una sensación de tristeza e impotencia empezó a surgir de mí.
-Es una pena, dentro de unos años estas calles se teñirán de sangre y los sonidos de alegría se convertirán en gritos de desesperación.
Esa era la realidad de ese mundo, al saber lo que iba a pasar no pude evitar sentir pena por las personas que veía, después de todo cualquiera de ellas podría morir en el Gran Conflicto.
Con esos pensamientos rondando en la cabeza llegue a la sede, una vez ahí me dirigí al almacén y ayude a organizar lo que habíamos comprado.
Con cuidado coloque cada cosa en su respectivo sitio, entre todo lo que compramos estaban ingredientes para pociones, suministros entre otras cosas.
Al terminar busque a mi dios para que me diera alguna cosa que hacer. Miach me recordó que debería descansar, pero ante mi insistencia me llevo a donde se elaboraban las pociones y me di instrucciones para que ayudara en la fabricación de las mismas.
Me desempeñe bastante bien como ayudante, no fue difícil porque en mi mundo me vi en necesidad de tomar varios trabajos así que me acostumbre rápido y fui muy eficiente.
-Vaya el falna sí que es muy conveniente, el simple hecho de aumentar mi estado físico hace las cosas más fáciles.
Al terminar de decir eso decidí que lo mejor sería retirarme al ya que no quedaba más en lo que pudiera ayudar, pero al intentar salir del lugar me encontré con uno de los miembros de la Familia.
Al verme se sorprendió un poco, pero se recuperó rápido e intento decirme algo, pero difícilmente pude entender lo que trataba de decirme. Al notar que no la entendía empezó a hablar de manera más simple con palabras entrecortadas y haciendo uso de señas para que entendiera mejor.
Lo que entendí fue que, si no tenía nada que hacer podía intentar fabricar unas pociones como práctica, al parecer fue mi dios el que la envió y ella me guiaría en el proceso de fabricación.
Aceptando la oferta pase las siguientes horas intentando crear pociones simples, el hecho de que alguien me guiaba en el proceso me ayuda bastante en muchos aspectos, entre ellos el cómo interactuar con otras personas de este mundo.
Al terminar de fabricar varios intentos de pociones opte por dejarlo y me retire de la habitación siendo acompañado por el miembro de la Familia.
Lo bueno es que ahora puedo comunicarme de manera más natural pero solo con palabras simples, aunque en unos meses podría estar hablando de forma fluida el idioma.
Lo malo es que los intentos de elaborar pociones acabaron en desastre, al parecer la posibilidad de falla es muy alta y requiere mucha práctica. En un futuro deberé compensar los materiales desperdiciados, pero seguiré practicando en las tardes, ya que será necesario en caso decida renunciar al oficio de aventurero.
Al parecer el tiempo paso tan rápido que ya se reunieron todos a cenar, mientras me acercaba observe atentamente a todos los miembros, muchos eran humanos, pero también había otras razas el ver a este diverso grupo solo pude pensar en cuanto había pasado para llegar aquí.
"Ha pasado casi un mes desde que llegue a este mundo, creo que finalmente debo aceptar el destino que se me dio"
"Si, es lo mejor a partir de ahora pertenezco a este lugar no hay forma de regresar a lo que era." Al salir de esos pensamientos noté que todos me miraban así que decidí decir unas palabras frente a todos ellos.
-Todos…gracias…por permitirme ...estar en esta familia
El resto de la noche paso muy lentamente, pude disfrutar cada minuto acompañado de estas personas que hasta poco eran desconocidos. Al terminar de comer ayudé como siempre y después de eso me dirigí a la habitación de mi dios el cual me esperaba con una sonrisa. A diferencia de las otras veces, esta vez estudie con un objetivo distinto.
Al acostarme me di cuenta que este mundo no es tan malo, lo que viene será difícil, pero si me esfuerzo voy a poder superar todo eso. Ya no intentaría forzarme a recordar, si he de recuperar mis recuerdos será cuando llegue su debido tiempo.
Con eso en mente me dormí esperando no tener ninguna pesadilla esta vez.
A l día siguiente me desperté y al sentirme más relajado decidí practicar mi postura y aumentar mi dominio en las técnicas que me enseño mi capitán, en mi mente emulaba las batallas que había tenido hasta ahora y volvía a enfrentarme a los oponentes que me causaron tantos problemas.
Simule varios combates a la vez que me movía en el patio como si en verdad estuviera luchando con alguien. Cuando la sensación de cansancio empezó a llegar me detuve y me fui a cambiar.
Al ser muy temprano pude bañarme sin preocuparme de que alguien más entrara. Al terminar me cambie con una ropa simple y equipe uno de mis cuchillos en caso lo necesitara para defenderme.
Lugar – superficie / distrito de entretenimiento / barrio rojo
No puedo creer que este en este sitio, la razón por la que estoy aquí es para entregar un paquete. Al parecer la Familia Ishtar requiere un suministro constante de medicamentos para tratar a sus "trabajadoras nocturnas" y asegurarse que no tengan enfermedades o se embaracen de sus clientes.
Para eso recurre a las Familias tipo medicinal, en circunstancias normales ellas deberían recoger el producto, pero debido a la política de Miach ellos entregan los pedidos a domicilio.
Para mi mala fortuna la mayoría de miembros estaban ocupados y solo quedábamos mi capitán y yo, eso debido a que al estar ya casi recuperado pude volver a entrenar con el.
Al terminar la sesión de entrenamiento surgió el problema de la entrega y debido a la naturaleza del lugar de entrega las mujeres de la Familia no podían ir, y en la sede solo quedaban dos hombres sin contar a Miach el cual está vetado de ir a ese sitio.
Al final se decidió que yo iba a ir, y debido a que ya pagaron solo debía entregar el paquete y hacer que sellaran para confirmar la entrega.
Antes de salir mi dios me aconsejo que regresara antes de que se ocultara el sol, consejo que definitivamente iba a seguir.
Lastimosamente el paquete que llevaba era demasiado pesado y grande aun con el falna se me hacía difícil llevarlo.
Paso un buen rato antes de que llegara al sitio de entrega y una vez ahí complete la entrega y con el sello en mi poder regreso lo más rápido que pude a mi sede.
En mi regreso note que el sol ya estaba por ocultarse así que acelere el paso, afortunadamente llegue a la salida del distrito a tiempo y después de unos minutos llegue a la sede de mi Familia.
Al llegar entregué el sello y después me dirigí a mi habitación, cuando llego la hora de la cena la mayoría de los miembros hablaba sobre la entrega que hice, les sorprendió lo rápido que regresé ya que el miembro que habitualmente hace las entregas siempre regresa tarde.
Con dificultad explique que no me gusta perder el tiempo en esas cosas, siendo sincero la razón por la que no me quede fue otra.
Al ser este un nuevo mundo significa que hay enfermedades e infecciones desconocidas para mí, por lo cual no sería seguro exponerme a menos que tenga la habilidad de desarrollo Resistencia Anormal.
Una vez terminé todo lo que tenía que hacer me fui a mi habitación a dormir, antes de hacerlo mi compañero de cuarto me entrego un libro. Este era un libro sobre algunas especies de plantas medicinales y como preparar distintas medicinas.
Me quede un rato intentando leerlo hasta que el cansancio se apodero de mí y finalmente me dormí.
Al despertar me dirigí a seguir practicando como ayer, al terminar me encontré con el dios Miach el cual me dijo que mañana podría volver a explorar el calabozo.
Despues de eso el día continuo hasta que en la tarde llegó el momento del entrenamiento, solo que esta vez la intensidad del mismo fue mayor y al terminar mi capitán me dio un resumen de mis fortalezas y debilidades que presente en mi forma de luchar. Dispuesto a mejorar le pedí que lucháramos de nuevo y que esta vez usara la máxima fuerza de un nivel 1, así podría saber cuánto grande era la brecha que necesita superar. El combate duro menos de un minuto, pero al menos tuve una noción sobre en que debía mejorar.
Despues de eso la noche transcurrió con normalidad y una vez llego la hora de dormir recordé la sensación de recibir un ataque de fuerza equivalente al tope de un level 1.
Mientras estaba acostado analice varios escenarios en el calabozo y llegue a la conclusión que estaba listo para el piso 3 pero me sería imposible ir más allá de eso, con eso en mente decidí esforzarme aún más para volverme más fuerte, pero sin llegar al punto de lastimarme.
A la mañana siguiente fui a practicar en el patio de la sede, al terminar vi a mi capitán el cual solo tomo un arma de madera y me indico los errores en mi postura y de qué manera arreglarlos.
Luego de eso, me enfrente a él con el fin de aplicar sus enseñanzas en un combate, al terminar nos retiramos al interior de la sede para consumir la comida principal del día.
Al terminar de comer el dios Miach me indico que lo siguiera, al llegar al sitio el cual era su habitación me indico que me quitara la parte superior de la ropa para actualizar mi estado.
Kyder Von Lv. 1
Pertenece: Familia Miach
Raza: Humano
Edad: 19 años
Fuerza: I- 49 I- 67 Resistencia: I-46 I-62 Destreza: I-48 I-60
Agilidad: I-32 I-40 Magia: I-0
Observe con detenimiento la hoja que indicaba mi avance. Inhale lentamente, una vez me sentí listo me dirigí a mi cuarto donde tome mi equipo para ir a la mazmorra.
Una vez me aseguré que no me faltara nada salí de mi sede con rumbo al calabozo.
Al llegar a la torre de Babel me encontré con los dos que me sirvieron como ayudantes en la mazmorra, junto a ellos estaba la maga la cual ya se había recuperado.
Le indique al grupo que me siguieran y nos adentramos a la mazmorra.
Lugar – calabozo / piso 2 / escaleras de conexión al piso 3
Atravesamos fácilmente el piso 1, al ser una formación de 4 personas pudimos abrirnos paso en el piso 2 y estábamos por ir al piso 3.
Parecia como si fuera muy fácil así que indiqué que se detuvieran, decidí analizar las opciones. Podíamos retirarnos al piso 1 y cazar una gran cantidad de monstruos, pero esa opción haría que la ganancia de excelia sea mínima.
La otra opción era continuar y arriesgarnos a lo que sea que nos esperara en el piso 3, pero había una alta posibilidad que se hubiera generado una especie fortalecida y bajara un piso para seguir fortaleciéndose.
De ser ese el caso sería mi deber eliminarlo, así que tome una decisión y me acerque al grupo. Con dificultad les explique un plan simple.
-Ustedes…proteger…maga…ella…tirar…magia…eliminar…monstruos.
Con eso dicho bajamos al piso 3, a medida que avanzábamos notamos la ausencia de otros monstruos y aventureros.
Todo parecía indicar que seriamos emboscados, pero antes de que pudiera hacer algo escuchamos un fuerte grito.
Aquel grito detuvo cualquier movimiento de los 4 presentes durante unos segundos, pasado ese tiempo les indique que siguiéramos ese sonido.
Con un poco de temor en sus rostros acataron mi orden y me siguieron. Al llegar al sitio vi lo que parecía ser un Kobold irregular, el cual está devorando a un aventurero que aún se encontraba vivo.
Ante ese espectáculo solo pude apuntar mi arma hacia él, solo para después lanzarme en su dirección dispuesto a acabarlo rápidamente con un corte al cuello.
Para mi sorpresa el monstruo esquivo mi ataque y tomo distancia de mí, esa acción elevo mi sentido de alerta y pase a tomar una posición defensiva.
Gracias a la misma pude observar con detenimiento al monstruo, tenía una piel de tonalidad roja sangre y su cabeza era diferente a la especie regular. En sus manos llevaba el arma del aventurero al que había estado devorando.
El monstruo por su parte me observo como un cazador mirando a su presa. Incluso ignoro a los 3 que estaban conmigo.
Para mi mala suerte el calabozo decidió actuar y de las paredes de la misma surgieron una gran cantidad de monstruos, ante eso solo pude dar una orden rápida.
-Proteger … maga… cantar…magia
Al terminar de decir eso el kobold se lanzó hacia mí, usando toda mi fuerza bloqueé el ataque y seguido de eso contraataqué con un corte al pecho.
El monstruo retrocedió movimiento que aproveché para apuntar a las paredes del piso y dañarlas lo más que pude para evitar que surgieran más monstruos. Inmediatamente después volví a bloquear su ataque y esta vez apliqué otro ataque de corte.
Eso se repitió por unos 3 minutos en los cuales aproveché para eliminar algunos de los monstruos que atacaban a los otros 3 aventureros, aunque fui herido por el irregular en cada ocasión.
Al final la espera valió la pena y la maga termino su canto y los monstruos en la habitación fueron eliminados a excepción del irregular, el cual intento ir a por las piedras mágicas, pero le corte el paso. El corto enfrentamiento había agotado parte de mi estamina y mi cuerpo se encontraba adolorido por los cortes hechos por las garras del monstruo.
Aunque me asegure en bloquear cada corte que hacía con el arma al momento que intentaba ayudar al grupo el monstruo cambiaba su enfoque y ataco de forma más violenta y haciendo uso de sus garras forzando un combate más cercano.
En cada ocasión pude alejarlo, pero a costa de recibir daño en brazos pecho y muslos.
Aunque nada de eso importaba. El combate había terminado, a pesar que me superaba en estado físico yo lo superaba en técnica e inteligencia, aun así, seguí recibiendo daño.
Los minutos se alargaron hasta que finalmente el daño que recibí llego al punto en que pusieron mi cuerpo en riesgo, aunque ese hecho me beneficio. El simple hecho de llevar mi cuerpo al límite y llenar mi espiritu de sentimientos de culpa y debilidad, sumado a la determinación de ganar sobrecargo mi falna lo que me permitió acceder temporalmente al estado de limit off.
En ese estado pude responder más rápido a los ataques y contraatacar con más fuerza, abrumando así al monstruo el cual se perdió en la ira y la sed de sangre y aposto todo en una carga directa.
Por mi parte respondí de la misma manera, nuestras armas chocaron y mientras mi mano derecha sostenía mi espada la izquierda tomo el cuchillo de emergencia y con un último movimiento enganche nuestras armas solo para que después arrojara con todas mis fuerzas las armas a un lado.
El monstruo ataco con sus garras al perder su arma y yo por mi parte lance una puñalada hacia su cuello, atravesándolo. Con eso el kobold dejo de intentar atacar e intento sacarse el arma, pero rápidamente saqué el otro cuchillo y lo volví apuñalar ejerciendo más fuerza para hundir más el arma.
Finalmente, el monstruo murió así que simplemente le arranque la piedra mágica, y se convirtió en polvo, dejando atrás dos garras como botín.
Sentí un sentimiento de realización al derrotarlo, pero en cuanto levante la mirada vi que los otros 3 aventureros tenían una mirada de horror.
La mirada no estaba dirigida a mi sino donde yacía el aventurero, o mejor dicho aventureros. Algo que no note por el calor del momento fue que había algo más en esa habitación.
El lugar tenía cuerpos de varios aventureros, algunos de esos cadáveres mostraban una expresión de terror que se grabo en sus rostros antes de morir.
El ver eso hizo que cayera en cuenta de la profundidad de mis acciones.
Esto era las "verdaderas" consecuencias de mis actos.
Usé la información que tenía sobre este mundo y las que averigüé en el gremio para fortalecerme más rápido, todo con el fin de fortalecerme y sobrevivir.
Fui un tonto, tome en cuenta solo mi propia seguridad e ignore el daño que podría causar a otros y por eso cargaría con las muertes de todos estos aventureros.
El sufrimiento y agonía que pasaron todas estas almas me atormentaría el resto de mi vida
Gracias por leer esta segunda parte, espero que les haya gustado. Les agradecería que comentaran para poder mejorar en mi escritura. Con eso dicho nos vemos en el siguiente capitulo.
