Disclaimer: Los personajes y la historia no me pertenecen. La historia es de TouchofPixieDust y los personajes son de Rumiko Takahashi, yo únicamente traduzco.
Capítulo 28: Encontrando fuerzas
17 de septiembre
Dame fuerzas.
Kagome se movió inquieta mientras esperaba a que el espejo brillase. Llevaba nerviosa y… bueno… agitada toda la mañana. Cuando Kaede le había dicho que el espejo iba a encenderse (la niña tenía que parar de ver tanta televisión) pronto, Kagome se puso más y más tensa. En lugar de pasearse como una leona enjaulada, como sentía que tenía ganas de hacer, le dirigió a Hojo una sonrisa alegre mientras él enderezaba la corbata y se alisaba el pelo. Pidió fuerzas una vez más, aunque no estaba segura de la razón. Era sólo una de esas sensaciones.
El espejo empezó a formar ondas.
—¡KAGOME!
No pudo evitar reírse cuando Inuyasha gritó ante la primerísima onda de magia. Al parecer, estaba tan ansioso por verla como lo estaba ella por verlo a él. Pero se sobresaltó un poco cuando maldijo.
—Te olí —dijo ansiosamente mientras empujaba a la enfadada miko embarazada para apartarla de su camino y poder acercarse más—. ¿Estás bien? ¿Estás herida? Capté tu aroma en el viejo pozo cerca de la casa de Kaede. ¿Estuviste aquí?
—¿Si estuve ahí? No, claro que no. Y estoy bien, ¿por qué ibas a pensar que yo…? ¿Has dicho…? ¿Un viejo pozo?
El mundo paró de moverse.
—Sí. Pude olerte. ¡Y Shippo también! No me estoy imaginando cosas. —La última parte la dijo en una voz gruñona hacia la mujer que estaba sentada a su lado, quien estaba ignorando su conversación mientras le murmuraba con admiración a su marido y le mostraba cuánto le había crecido la barriga.
¿Un pozo?
—¿Cuándo?
—Hace tres días. Fue al final de la tarde cuando lo capté.
Su corazón martilleó dolorosamente en su pecho.
—Pedí un deseo en un pozo ese día.
Kikyo y Hojo pararon de hablar y dirigieron su atención hacia ella. Inuyasha la observó con atención mientras se apartaba el pelo de los ojos. Un millón de pensamientos giraron en su cabeza, haciendo que le diera vueltas. Tenía que haber una conexión.
Una conexión…
¿Acaso pedir el deseo los había conectado de verdad?
¿El pozo podía conectarlos?
—Coge tus flechas —susurró. Un plan se formó en su cabeza mientras se ponía en pie de un salto—. ¡Kikyo! ¡Coge tus flechas!
Kagome salió corriendo rápidamente de la habitación, regresando momentos más tarde con su propio arco y carcaj con flechas. Todos los que estaban a ambos lados del espejo la estaban mirando. Algo muy similar a la electricidad pareció subir por sus brazos y cubrir su cuerpo. El ambiente a su alrededor pareció restallar y chasquear.
—¿A qué distancia estáis del pozo? ¿Cuánto tiempo os llevará llegar allí?
—Está a una media…
—¿Cuándo nos necesitas allí? —interrumpió Inuyasha—. Puedo llevarnos hasta allí.
—¿En un minuto? ¿Para cuando contéis hasta sesenta? —Él asintió solemnemente. Kagome le sonrió brevemente antes de girarse hacia Kikyo—. Cuando diga «ya», quiero que empieces a contar, cuando llegues a sesenta, tienes que poner todo tu poder en tu flecha y dispararla directamente por el pozo.
—¿Qué…?
—Lo hará —respondió Inuyasha. Habló en voz baja, pero a juzgar por el rostro de irritación de Kikyo, podía ver que acababan de amenazarla.
—¿Funcionará? —preguntó Hojo.
—Sólo hay una manera de averiguarlo.
Kagome le puso la cuerda al arco con nerviosismo y le dirigió al grupo su mejor sonrisa. Su mirada cayó sobre Kaede. La pequeña parecía muy complacida. Cuando sacó sólo una flecha de su carcaj, la niña frunció el ceño, sólo sonriendo cuando Kagome cogió el carcaj y se lo colgó de los hombros. Si la niña sabía algo, ¿le mataría decirlo y punto? ¡En serio!
—¿Estáis listos?
Kikyo e Inuyasha asintieron. Kagome respiró hondo y rezó con todas sus fuerzas para que esto funcionase.
—¡YA!
1…
Tiene que funcionar.
2…
Por favor, deja que funcione.
3…
¡Más rápido!
4…
¡Estúpidas escaleras!
5…
¡Estúpido gato! ¡Ah!
6…
Corre, Kagome.
7…
¡Muévete, Souta!
8…
¡Estúpidos hermanos!
9…
¡Dile a mamá que la quiero!
10…
¡Dile al abuelo que también lo quiero a él!
11…
¡A ti también, mocoso!
12…
Puerta. Puerta. ¡Ábrete!
13…
¡Ah!
14…
¿Usamos TODAS las cerraduras?
15… 16…
¡La pagoda del pozo!
17…
¡Corre!
18…
¡Más rápido!
19… 20… 21…
¡Ábrete, puerta estúpida!
22…
¡Ábrete!
23… 24… 25…
¡Arg! ¡Ayuda!
26… 27… 28… 29…
¡AyudadME!
30… 31… 32… 33… 34… 35…
¡Hojo! ¡Sí!
36…
¡No consigo que se abra!
37… 38… 39… 40…
¡Inténtalo con más fuerza!
41… 42… 43… 44… 45…
¡Cielos!
46…
Ni siquiera sabía que teníamos un hacha.
47… 48… 49… 50…
Sabes que el abuelo te va a matar, ¿no?
51… 52… 53…
¡Gracias!
54…
¡Deséame suerte!
55…
Funciona.
56…
Por favor.
57…
Necesito ver a Inuyasha.
58…
¡Necesito ir a casa!
59…
¡AHORA!
60.
