Adaptación de la Novela Wanted de Kelly Elliott. Los nombres de los personajes originales fueron intercambiados por los de la saga Crepúsculo, Stefhenie Meyer. Dicha adaptación es sin fines de lucro y se reservan todos los derechos a ambas autoras.


Capítulo 43

Bella

Nunca en mi vida había visto a Ali tan enojada. Jass estaba riéndose de pie en el agua sosteniendo la parte superior de su bikini en la mano. En ese momento, escuché la música y vi a alguien llegando. Jass se dio vuelta, luego nadó hasta Ali lo más rápido que pudo y comenzó a intentar volver a ponerle su top.

— ¿Qué demonios estás haciendo? ¡Mantente malditamente lejos de mí y devuélveme el maldito top!

— ¡Deja de moverte, Ali, y quédate quieta así podré ponértelo antes de que Sam llegue! —Jasper sonaba preso del pánico. Nadé hacia allí, tomé el top fuera de sus manos y le di una mirada. Ayudé a Ali a ponérselo justo cuando Sam se bajó de su camioneta con otros dos chicos y dos chicas.

— ¿Quién carajo son ellos, Gunner? —preguntó Jass mirando hacia Gunner.

—No tengo ni idea; pero estoy a punto de averiguarlo.

Gunner salió del río y caminó hacia Sam, quien le tomó la mano y le dio un golpe. No pude entender de qué hablaban. Regresé para ver a Ali saliendo del río, Sam la miraba fijamente. Jass comenzó a salir y caminó al lado de Ali, bloqueando la vista de Sam de ella.

Vi a Gunner pasándose la mano por el cabello. Él sólo hace eso cuando algo está mal o está preocupado. Comencé a salir y caminé hacia la camioneta de Gunner. Lo siguiente que supe fue que Sam y su grupo de amigos regresaron a su camioneta y se habían ido.

— ¿Qué fue todo eso? —pregunté mientras Gunner caminaba hacia nosotros.

—Sam había estado bebiendo, así que le dije que se llevara a sus amigos del rancho. También le dije que si volvía a hacerlo, se iría. ¡Mierda! Tendré que hablar sobre esto con Charlie.

—Bueno, creo que estoy lista para regresar a casa. ¡Como que perdí el deseo de nadar y pescar gracias a este idiota!

Jass soltó una carcajada y miró a Ali de arriba abajo. Sacudí la cabeza. Gunner se volvió a poner la camisa por encima de su cabeza y caminó hacia mí, entregándome mi camiseta y pantalones cortos.

One more night de Maroon 5 sonó en la radio. — ¡Jesús, esta es la canción de Jass y Ali! —dijo Gunner con una sonrisa.

Me eche a reír y Jass y Ali dijeron—: ¡Vete a la mierda, Gunner! —Al mismo tiempo.

— ¿Quieres ir a montar, Bells? —preguntó Gunner, dándome una sonrisa torcida.

— ¿Te refieres a montar un caballo?

Él asintió y yo salté a sus brazos.

— ¡SÍ! ¡Demonios, sí! —grité, y tanto Ali y Jass comenzaron a reírse.

El resto de la tarde fue perfecta. Bueno, casi perfecta, porque Ali y Jass discutieron casi sin parar. ¡Cuando Ali desafió a Jass a una carrera de caballos pensé que iba a gritar de alegría! Cuando se fueron, Gunner y yo hicimos una línea derecha hasta los pastizales del sur y caminamos lento a lo largo de la orilla del río mientras que los caballos pastaban en el campo. Era, probablemente, la tarde más perfecta de mi vida. Nos detuvimos una vez, cuando Gunner me empujó contra un árbol y me besó apasionadamente. Quería tanto envolver mis piernas alrededor de él para repetir lo de anoche, pero la idea de Jasper o Ali cabalgando hacia nosotros me hizo pensar de otra manera.

Hablando de eso, podía oírlos quejándose el uno del otro. Suspiré con fuerza y Gunner me dio otro beso.

—Vamos, cariño, volvamos al establo y dejemos que los caballos sean cuidados —dijo Gunner con un guiño.

Después de lavar a los caballos y ponerlos en sus casetas, Gunner y Jasper les dieron todo el heno fresco. Hicimos nuestro camino de vuelta a la casa del rancho donde Esme hacía lasaña. ¡Oh, Dios, olía celestialmente!

Ali y yo subimos para limpiarnos y prepararnos para la cena. Ali no actuaba como ella misma y se encontraba de malhumor. Parecía feliz cuando empezamos a montar a los caballos, pero una vez que volvimos a los establos, estaba enojada por algo.

— ¿Todo bien? —pregunté mientras ella se tumbaba en la cama, mirando al techo.

—No.

— ¿Quieres contármelo antes de ir a cenar?

—Odio a tu hermano.

—Esas no son noticias nuevas, Ali. ¿Qué hizo? Estabas tan feliz cuando comenzamos a montar a caballo.

Ali se sentó y suspiró ruidosamente. Se pasó las manos por la cara, agarró la almohada y gritó en ella. Mierda, esto probablemente iba a ser malo.

— ¿Por qué no puede admitir que tiene sentimientos por mí, Bells? Me confunde tanto. Un segundo bailaba una canción hermosa y me decía cuánto se preocupa por mí y al siguiente está empujándome lo más lejos que puede. ¡Simplemente no lo entiendo! ¿Está confundido sobre lo que siente? ¿Asustado? Me trata como a una niña un minuto y al siguiente toma el top de mi bikini y mira mi cuerpo como si quisiera devorarme. Estoy. Tan. Malditamente. Confundida.

Desearía saber qué decirle a Ali. Entendía de dónde venían los sentimientos de Jasper. No estaba segura de por qué trataba tan duro de mantener a Ali en su vida pero al mismo tiempo de alejarla. Realmente necesitaba sentarme con él y hablarlo.

—Ali, ¿eres feliz con Dimitri?

Se sentó y me miró confundida. Se quedó allí por mucho tiempo, casi como si estuviera intentando realmente pensar largo y tendido sobre esta pregunta.

— ¡Por supuesto que soy feliz con él! Quiero decir él es mi… bueno, él es mi novio. Oh, Dios, estoy tan jodida. Tengo un novio y estoy fijándome en un tipo que no lo es. ¡Jesús, María y José, me dirijo directamente al infierno!

Dejé escapar una risita. ¡Probablemente era cierto! —Ali, si Jasper te dijera ahora mismo: Sé mi novia, deja a Dimitri. ¿Qué dirías?

—Diría: ¡¿Dimitri quién?! —dijo Ali mientras ambas rompíamos en una risa. Claramente Ali tenía sentimientos por Jasper, siempre los había tenido.

— ¿Hasta cuándo esperaras por Jasper? —pregunté levantando una ceja hacia ella.

Dejó escapar un suspiro y se dejó caer en su cama. —Realmente quiero decir que por siempre, pero… —En ese momento oímos un golpe en la puerta. Le grité a quien sea que fuera que entrara.

Gunner asomó la cabeza y dijo que la cena estaba casi lista. Salté de la cama porque quería ayudar a Esme con la ensalada. Ali se incorporó lentamente y su mano alcanzó a la mía. Me reí mientras se levantaba. Cuando caminé en frente de Gunner, le dio una palmada a mi trasero y, diablos, dolió.

— ¡Auch! ¡Eso dolió! —dije con una risita. Gunner soltó una carcajada.

—Necesitamos superar eso y volver a montar mañana, jovencita.

La cena fue increíble. Dios mío, la abuela de Gunner sí que sabía cómo cocinar. Todo lo que Ali y yo hicimos fue armar una ensalada para acompañar la lasaña, y Gunner habló con entusiasmo sin parar. Jasper habló mayormente con Carlisle y noté que ni una vez miró hacia Ali. Él le había estado sonriendo cuando bajamos las escaleras hasta que su celular sonó. De alguna manera, Ali tuvo señal y recibió un mensaje de Dimitri. Honestamente, creo que se emocionó más por tener señal que por el mensaje de Dimitri.

Sin embargo, Jasper no vio eso y su sonrisa rápidamente cambió a una mueca. Tal vez podría pedirle a Gunner que haga entrar en razón a mi hermano. El pensamiento me hizo sonreír y Gunner me miró y guiñó un ojo. Dándole pie a las mariposas en mi estómago.

Esta noche las chicas limpiaron los platos mientras que Carlisle, Gunner, Jasper y Charlie se sentaban en el pórtico y hablaban sobre el rancho. Gunner ya le había dicho a sus abuelos hace seis meses que pensaba en mudarse completamente del rancho una vez que se graduara de la universidad, lo que se encontraba a menos de un año de distancia. Escuché a Carlisle hablar sobre eso con Esme antes. La idea hizo que mi estómago doliera. Significaba que me dejaría. Traté de preguntarle a Gunner sobre eso en la cena, pero su rostro se puso blanco como un fantasma y cambió rápidamente el tema. No estoy segura de por qué, pero Esme y Carlisle se dieron uno al otro una mirada seria antes de que la conversación cambiara.

Después de que los platos estuvieran limpios, todos fuimos afuera a sentarnos en el pórtico. Aunque estaba condenadamente cerca de los cuarenta grados durante los días, las noches eran fabulosas fuera del rancho. La brisa que soplaba era suficiente para refrescarte, eso y un vaso del té dulce de Esme. Buen Dios, ella hacía el mejor maldito té dulce que había probado. Jasper y Carlisle parecían estar en una conversación profunda cuando noté a Gunner de pie en la barandilla mirando hacia el pasto oscuro. Sentí una cálida sensación correr por mi cuerpo cuando pensé en lo que le hice en el río esta tarde. Sentí que mi rostro se ruborizaba y miré alrededor como si todos pudieran saber de qué iban mis pensamientos. Justo en ese momento, Gunner giró la cabeza y me sonrió.

—Un dólar por tus pensamientos.

Me eche a reír. — ¡No creo que realmente quiera que hable sobre mis pensamientos en voz alta, señor Cullen!

Gunner se veía confundido y juro que luego lo vi sonrojarse. Me agarró y me acercó hacia él mientras susurraba un Te amo en mi oído.

—Yo también te amo. —Nunca me cansaría de decírselo o escuchárselo decir.

— Bella, ¿vamos demasiado rápido, cariño? Desaceleraré si esto está yendo demasiado rápido para ti. La última cosa que quiero hacer es asustarte.

Lo abracé más cerca de mí y me incliné hacia arriba para besarlo. —Me encanta que te preocupes por mí, pero confía en que te haré saber si creo que las cosas están yendo muy rápido, ¿está bien?

—Está bien… ¡Pero en realidad todo lo que quiero es escaparme e ir arriba a tu habitación por un ratito y besarte mucho! —dijo meneando las cejas de arriba abajo.

Dejé escapar una risita y le di una palmada en el brazo. — ¡Compórtate, Edward Cullen!

Se inclinó y el calor de su aliento contra mi piel era pura tortura. —Joder, me calienta cuando dices mi nombre…

Oh, ahí estaba ese dolor entre mis piernas. Quería desesperadamente aliviarlo ahora que tenía una idea de cómo se sentía un orgasmo. Me aseguré de darle a Ali una charla completa al despertarme esta mañana y le conté lo que pasó con Gunner la noche anterior. ¡Pensé que su grito iba a despertar a toda la casa! Ella saltó sobre mi cama y me dijo que escupiera todo… ¡Así que lo hice! Resulta que la señorita sabelotodo sólo ha tenido uno y fue auto-inducido, cuando soñaba con Jasper. Iugh, no tenía que saber tanto, pero ya estaba fuera de su boca antes de que pudiera retractarlo.

Gunner bostezaba como loco. Sabía que se sentía cansado. Esme dijo que él y Jasper se levantaron a las cuatro de la mañana para trabajar en la cerca.

—Gunner, cariño, ¿por qué no te vas a la cama? Estás agotado —le dije, mirando esos hermosos ojos verdes.

— ¿Vendrás conmigo?

—Ahh, no…

—Entonces, ¿puedo ir a acostarme contigo? —susurró.

— ¡No!

Luego me di cuenta de Jasper de pie estrechándole la mano a Carlisle. Se inclinó y le dio a Esme un beso de las buenas noches y asintió con la cabeza hacia Ali, dándole un débil buenas noches. Se acercó a mí, me dio un beso y le dio una palmada en la espalda a Gunner.

Luego pasó como con las fichas de dominó. Todos comenzaron a irse. Carlisle y Esme se disculparon y dijeron que se irían a su habitación. Charlie dijo que iba a patear el trasero de su hijo Sam; Gunner debe haberle dicho sobre lo de esta tarde junto al río. Ali se retiró luego de que Charlie se fuera y todos los que quedaban éramos Gunner y yo. Pude ver que luchaba para mantenerse despierto sólo para estar conmigo. Comencé a fingir un bostezo y le dije que me sentía realmente cansada. Eso fue todo lo que se necesitó. Se levantó de un salto, apagó las luces de abajo y subimos las escaleras de la mano.

En mi mente me imaginé que estábamos casados y había una niña con cabello rizado corriendo por los escalones frente a nosotros con Gunner prometiendo leerle una historia para dormir. El pensamiento me hizo sonreír y miré hacía Gunner. Se veía tan cansado.

¿Cómo sería su vida si trabajara aquí a tiempo completo? ¿Siempre estaría cansado? Dios, incluso se veía guapo cuando lucía muerto de cansancio. Oh, como lo amaba.

Gunner me acompañó hasta la puerta de mi habitación y se inclinó para besarme. Profundizó el beso, casi llevándose el aire de mis pulmones. Se apartó y empujó un mechón de cabello detrás de mí oreja.

— Bella… —Eso fue todo lo que me dijo, pero significaba mucho más. Podía sentirlo en mi corazón. Le sonreí e instantáneamente me perdí en sus ojos. Era como si estuviera intentando memorizar cada parte de mí para llevársela con él.

Se inclinó y me dio un beso del que se separó malditamente rápido. Se dio la vuelta y se dirigió a su habitación.

Abrí la puerta y entré, mientras cerraba me apoyé contra ella. Mi corazón latía tan rápido que podía escucharlo en mis oídos. Este hombre me ha hechizado. Seré suya por siempre. Dios, espero que no se canse de mí o se enamore de otra persona. Estaría devastada. Esto se sentía demasiado perfecto, demasiado bien. Simplemente esperaba que el suelo se abriera debajo de mí. Tenía que suceder. Sólo deseaba saber cuándo.

Nunca serás querida por nadie…


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Issa!