Adaptación de la Novela Wanted de Kelly Elliott. Los nombres de los personajes originales fueron intercambiados por los de la saga Crepúsculo, Stefhenie Meyer. Dicha adaptación es sin fines de lucro y se reservan todos los derechos a ambas autoras.
Capítulo 48
Gunner
—Vamos, amigo. Ya nunca te vemos, Gunner, excepto en las prácticas de fútbol y los juegos. Vamos por una cerveza, sólo una maldita cerveza —dijo Garrent mientras me seguía fuera de mi camioneta.
La temporada de fútbol empezó hace dos semanas y entre la escuela, las prácticas, los juegos y todo lo demás, casi no había pasado tiempo con Bella. Podía decir que empezaba a molestarle. Especialmente en los partidos fuera de casa, y en los locales siempre parecía nerviosa. Jass dijo que probablemente se preocupaba que me hiciera daño. No creía que eso fuera todo.
Cuando pasábamos tiempo juntos, era jodidamente magnífico. Amaba ser capaz de desmoronarla con mi toque. Aunque se volvía cada vez más y más difícil para mí mantener el control, y me encontré soñando con ella y despertando masturbándome de mi sueño. Pasé una mano por mi cabello y traté de ignorar a Garrent.
Pensé en el sábado pasado, cuando saqué a Bella por su cumpleaños. Éramos sólo nosotros dos. Fuimos al restaurante Judges Hill del centro, y fue una tarde perfecta. Tuve que sonreír cuando recordé lo emocionada que se puso cuando le di el regalo que le compré. Era un brazalete de oro blanco con un único colgante de dos corazones en él. Había tocado su collar de margarita cuando le puse el brazalete en la muñeca izquierda. Dios, la amaba.
Tiré las bolsas en el asiento trasero y me giré para subir al camión.
—Gunner, solo una maldita cerveza, amigo, eso es todo lo que estoy pidiendo. Pasa algo de tiempo con el equipo.
Dejé escapar un suspiro. — ¿Jass va?
—Estoy seguro de que va. ¿Qué demonios le pasó este verano? Ha bebido un montón y casi todas las noches va a Rebels. Si el entrenador lo descubre, lo sacarán, Gunner. Además, ese hijo de puta se ha tirado a más chicas los últimos dos meses que yo en todo este maldito año. Necesitas sentarte y hablar con él, Gun.
—Sí, dímelo a mí. He tratado de hablarle. No quiere escucharme ni a mí ni a Bella.
— ¿Esto es sobre la amiga de Bella, Ali?
—Sí, y esta noche su estúpido novio va a hacerle una fiesta de cumpleaños en la que estoy obligado a estar, así que solo voy a tomar una cerveza.
Garrent me dio una palmada en la espalda y sonrió. — ¡Claro que sí, hermano, asegúrate de saludar a Bella de mi parte!
— ¿Dónde nos encontraremos?
—En Fado‟s en treinta minutos
Entré a la camioneta y llamé a Jass.
— ¿Qué pasa, amigo?
—Hola, ¿quieres ir a tomarte una cerveza a Fado‟s con los chicos? —le pregunté mientras escuchaba a alguna chica en el fondo, tratando de llamar la atención de Jass.
—Joder, claro que voy. ¿Puedes recogerme?
—Ah, sí, pero después tengo que ir directamente a lo de Bella, es el cumpleaños de Ali y le van a hacer una fiesta.
Jass no dijo nada por unos pocos segundos.
—Está bien. No he visto a mi pequeña hermana en un rato.
— ¿Dónde estás?
—Sentado en el estacionamiento del estadio aún, ¿dónde diablos estás?
—En el mismo maldito lugar. ¿Dónde estás estacionado? Porque solo veo unos pocos coches y no tu camioneta.
Escuché a la chica reír y creí escuchar a ese hijo de puta gemir.
—Sí. En la parte de atrás… dame dos minutos.
Hijo de puta, esto tiene que parar.
Llamé a Bella mientras esperaba a que el bastardo consiguiera su jodida mamada.
— ¡Hola!
—Hola, cariño. ¿Cómo estuvo tu día?
—Agotador, y Dimitri está volviéndome loca con esta fiesta. Es un maldito detallista. Quiero darle un puñetazo en la garganta y una buena patada en las bolas y ver su cara mientras está allí, sufriendo.
Me tuve que reír. Dios, cómo amaba a esta chica.
—Escucha, Bells, Garrent me está torturando por no pasar tiempo con el equipo. ¿Te importa si voy a lo de Fado's y luego voy a tu casa? Voy a recoger a Jass, ya que quiere ir a verte.
— ¡Por supuesto que no me importa, Gunner! Sólo asegúrate de que Jass no haya bebido demasiado. Es el cumpleaños de Ali y no creo que la haya visto desde septiembre.
—Lo haré, seguro, bebé, y no creo, la ve en cada partido en casa sentada a tu lado. Lo veo buscándola.
Bella dejó escapar un suspiro. —Me siento mal por él, Gunner. ¿Puedes tratar de hablar con él, por favor?
No quería decirle que estaba esperando a que el bastardo consiguiera sexo oral y que pensaba que era una causa perdida, así que accedí a hablar con él de nuevo.
—Gracias, Gunner. Te amo, y por favor ten cuidado al conducir.
—Yo también te amo, y siempre, cariño.
Miré el reloj. Le di más de dos minutos, así que era mejor que el hijo de puta hubiera terminado con quien fuese esa perra. Conduje alrededor del estadio y lo vi apoyado en su camioneta mientras una chica se presionaba contra él. Sacudí la cabeza. Iba a terminar arruinando y embarazando a alguien si no paraba esta mierda.
Me detuve y toqué la bocina. Él se despidió y trotó hacia la camioneta antes de entrar.
—Gracias por los minutos adicionales —dijo mientras me guiñaba un ojo.
—Jass, esto se te está yendo de las manos. Quiero decir, vamos amigo, ¿siquiera sabes su nombre?
— ¿Qué?
—Ya me has oído… ¿sabes siquiera el nombre de esa chica?
—Por supuesto que lo sé. Es una camarera en Rebels y su nombre es Heidie… ¿eso te hace feliz, idiota?
Sacudí la cabeza mientras hacíamos nuestro camino hacia Fado's. Tomé una cerveza y Jass, para mi sorpresa, sólo ordenó una cola. Hablamos durante unos minutos con algunos de los chicos y luego Jass y yo nos fuimos a la fiesta de cumpleaños de Ali.
En el momento en que llegamos a la fiesta y bajamos por el camino de entrada, había ya unos quince coches aparcados por todas partes.
— ¡Hijo de puta! ¿Qué diablos está haciendo James Baker aquí?
Jass miraba alrededor hasta que lo vio apoyado contra un BMW hablando con una rubia platinada.
—Diablos si lo sé. Ali no lo habría invitado, así que eso significa que el imbécil de Dimitri debe conocerlo.
Aparqué mi coche por el lado de la cabaña. En el momento en que llegamos a la puerta del frente, James y la rubia ya habían entrado a la casa. Abrí la puerta y no me sorprendí al verlo de pie hablando con Bella. Maldito idiota.
—Gun, tómalo con calma. Sólo está hablando con ella.
—Sí, y eso es todo lo que va a hacer con ella.
Empecé a caminar hacia Bella. Ella sonrió con esa gran y hermosa sonrisa que guardaba sólo para mí. Se apartó de James y comenzó a caminar hacia mí. La levanté y la besé en la boca.
— ¡Guau! ¿Eso fue porque James hablaba conmigo o sólo porque estás muy feliz de verme?
¡Mierda, amaba a esta chica! Me reí mientras la besaba rápidamente de nuevo.
— ¡Ambos!
—Tomaría ambos en cualquier momento. —Deslicé a Bella hacia abajo y me aseguré que sintiera mí ya dura polla. Sólo mirarla me encendía. Ella me dio un guiño y sonrió. Necesitaba hacerle saber lo mucho que siempre la deseaba.
—Hola, hermanita… —dijo Jass mientras se inclinaba para darle a Bella un beso en la mejilla y un rápido abrazo.
—Gracias por venir Jass. Estoy seguro de que Ali estará feliz de verte.
Jass sólo se encogió de hombros mientras examinaba la habitación. Su cabeza se detuvo y sus ojos se iluminaron por primera vez en dos meses. Miré hacia donde miraba y ahí estaba Ali. Ella se reía de algo que Rosalie y Kate decían y no había notado a Jass todavía. En ese momento, ella lo miró y podría decir que contuvo el aliento al ver a Jass de pie en la sala. Miré a Bella y me di cuenta que contenía la respiración. Cuando volví a mirar a Ali, ella le sonrió a Jass. Juro que era la primera vez que había visto esa sonrisa desde el día en que montó a caballo en el rancho. Me giré para mirar a Jass, que le sonreía de vuelta. Él asintió y saludó. Ella lo saludó de vuelta y su cara se puso roja como una rosa.
Eh… interesante. Bella se inclinó y me preguntó si quería una cerveza y negué con la cabeza. Le dije que agua y sonrió y se volvió para entrar en la cocina. Miré hacia arriba justo a tiempo para ver a James viendo a Bella entrar a la cocina. Creo que iba a tener que patear su trasero, y pronto.
Justo en ese momento, oí a Ali.
— ¡Hola, Gunner! ¡Jass, tiempo sin verte! ¿Cómo has estado? —Jass se aclaró la garganta después de que su primer intento de hablar con ella fallara.
—Eh, he estado bien. Ocupado con el fútbol y el último año y todo. ¿Cómo estás tú? Te ves hermosa y, eh, feliz cumpleaños.
Ali se sonrojó de nuevo. Miré por encima de su hombro y vi al idiota de Dimitri observando todos sus movimientos. Joder, no podía soportar a ese tipo. Algo en él me hacía sentir incómodo.
—Gracias por el cumplido y los deseos de cumpleaños. He estado bien… ocupada. Extraño estar con todos ustedes. Estoy pensando en ir al rancho con Bella para el fin de semana de Acción de Gracias ya que mis padres se van en un crucero. ¿Estás, eh, planeando estar allí?
Jass debió de sentir las dagas siendo lanzadas en su camino porque levantó la mirada y sonrió al pinchazo antes de mirar de nuevo a Ali.
—Sí, estoy pensando ir con Gunner.
Ali sonrió de forma satisfactoria. — ¡Genial! Tal vez podamos tener una revancha de la carrera de caballos en la que claramente hiciste trampa —dijo Ali con un guiño.
Jass soltó una carcajada.
—Por supuesto, Ali, una revancha suena genial —dijo, mientras ambos se quedaban allí y se miraban el uno al otro.
Justo en ese momento, el idiota de Dimitri golpeó una copa de vino con una cuchara. ¡Qué idiota! Bella caminó de regreso y Ali le dio una mirada cuestionadora. Bella sólo se encogió de hombros.
—Puedo tener la atención de todos, por favor, silencio por favor. Alice, bebé, por favor, acércate.
Bella se inclinó y me susurró al oído—: ¿Qué demonios es todo esto? Él nunca la llama bebé. —Jass debió haber oído a Bella porque volvió la cabeza hacia donde Ali se encontraba de pie junto a Dimitri.
Dimitri giró a Ali para que mirara directamente hacia nosotros. Lo siguiente que supe es que se puso delante de ella, de rodillas.
—Mierda —dijimos Bella y yo al mismo tiempo.
—Alice, mi dulce Alice… estos últimos meses han sido más que mágicos para mí.
Ali miraba al imbécil con asombro en su rostro. Me pregunto si se sorprendió más porque estuviera a punto de pedirle que se casaran o que acabase de describir sus últimos meses juntos como mágicos. Idiota. Todo lo que hicieron fue pelear.
—Sería un gran honor si tomaras este anillo y aceptaras.
Ali levantó la mirada y miró directamente a Jass. Casi tenía una mirada suplicante en sus ojos. Jass se quedó allí, mirándola.
— ¡Jass! Haz algo, di algo por amor a Cristo —susurró Bella.
—Alice, bebé, sé que esto puede parecer repentino, pero, nena, ¿quieres ser mi esposa? —Imbécil, tuvo que preguntarle de nuevo porque todavía miraba a Jass. Oh, esto se iba a poner bueno.
Ali miró a Dimitri y luego volvió a mirar a Jass.
—Necesito un poco de aire fresco… —dijo Jass mientras caminaba hacia la puerta principal.
— ¡Maldición! —dijimos Bella y yo una vez más, al mismo tiempo. Empecé a ir tras él mientras Bella me empujaba por la espalda, tratando de hacer que caminara más rápido. Miré a Ali, que ahora tenía los ojos cerrados y una lágrima rodaba por su mejilla. Ella abrió los ojos y miró a Dimitri, pero nunca pude escuchar lo que dijo, porque Bella me empujaba por la maldita puerta principal.
Jass vomitaba junto al BMW en el que James había estado apoyado anteriormente. Maldita sea. Por supuesto, esperaba que fuera el coche del imbécil.
—Oh, Jesús, Jasper, ¿estás bien? —dijo Bella mientras corría hacia él.
— ¿Qué diablos está mal contigo, maldito idiota? Acabas de dejar ir a la mejor maldita cosa que alguna vez te ocurrió. Sólo te alejaste de ella, maldito hijo de puta —dije mientras Jass seguía vomitando.
— ¡Gunner, detente! —me gritó Bella.
— ¿Por qué, Bella? Acaba de dejar a la única chica que ha amado terminar con un maldito idiota que va a acabar follando y engañándola con alguna barbie de plástico del club de campo. La cagaste de nuevo, Jass.
Jass seguía vomitando y Bella estaba de pie, frotando su espalda con una mano.
— ¡Cierra la maldita boca, Gunner! ¿Crees que no sé lo que he hecho? ¿Crees que no me acuesto en la cama cada maldita noche rezando a Dios que Ali fuese mía, que pudiera regresar en el tiempo y corregir mis errores? Estoy consiguiendo la mierda que merezco. No la merezco, nunca lo he hecho.
—Jasper, eso no es cierto. Ali te ama…
Jass todavía se encontraba apoyado con las manos en las rodillas, mirando al suelo. Dejó que su cabeza cayera aún más.
—Querrás decir que me amaba, Bella. Se va a casar con otro hombre. —Vomitó de nuevo. Luego se puso en pie y levantó la mirada mientras tiraba la cabeza hacia atrás y gritaba.
» ¡Jodido hijo de su puta! Acabo de alejarme de la única maldita persona a la que he amado. —Entonces comenzó a llorar mientras Bella lo abrazaba. Escuché una fuerte inhalación y me di vuelta para ver a Ali de pie justo detrás de mí. ¿Cuánto de eso había escuchado?
Ella me miró mientras comenzaba a retroceder, luego se dio la vuelta y entró en la casa. ¡Qué puto desastre!
—Gunner, creo que debes llevar a Jasper a casa —dijo Bella mientras Jass se levantaba y trataba de calmarse.
Joder… Empecé a entrar en pánico, porque si me llevaba a Jass a casa, eso significaba que Bella se quedaría aquí con James.
—Bells, por favor, ¿vienes con nosotros? —preguntó Jass mientras empezaba a caminar hacia el lado de la casa.
—Por supuesto, Jasper, eh… déjame ir a agarrar mi bolso. —Pasó a mi lado y se acercó para darme un beso.
—Estamos alrededor de la parte de la casa cercana a la ventana de tu dormitorio —le dije mientras ella me daba una sonrisa triste.
Regresé a mi camioneta y la puse en marcha. Jass se encontraba en el asiento trasero ya.
—Me debes una, y no vuelvas a llamarme por todos esos nombres ofensivos otra vez, maldito bastardo —dijo Jass mientras tomaba un trago del agua que había en el asiento trasero.
—En primer lugar, esa agua ha estado allí por siempre y no tengo ni idea de quién incluso bebió por última vez, y la segunda, ¿qué mierda te debo?
—Por pedirle a Bella que venga; realmente no querías que se quedara aquí con James Barker, ¿verdad?
Miré a Jass en estado de shock. —Realmente eres un hijo de puta inteligente, ¿no? Sólo espero que sea el coche del idiota en el que vomitabas.
Los dos nos reímos y cuando Bella entró en la camioneta, nos preguntó de qué nos reíamos.
—Nada, cariño… sólo nos preguntábamos a quién pertenece ese BMW; van a morir cuando pisen el vómito de Jass.
Bien merecido se lo tiene Jasper! Se casara Alice? tal vez!
Issa!
