¡Saludos, queridos lectores!
Ayer no pude subir todos los capítulos para ponerme al corriente, aunque admito que pensé que ya estaba al corriente. Me atrasaré un día más para poder subir el siguiente tema y que la historia concuerde con este. Espero que puedan tenerme paciencia. Sé que si lo logro, les gustará.
Con respecto al capítulo de hoy, no encaja con el tema del calendario, pues sería Día 26: Romeo y Julieta SasuKarin Month Junio 2023 y a diferencia de otros capítulos que al menos tocaban un poco el tema o que la historia tenía relación con el tema, este es uno de los pocos casos que no tienen nada qué ver. De hecho, la idea que tenía para este tema, era una versión AU de Difícil relación (con más capítulos de los que tendrá ese fic) y como la historia aún me gusta, prometo que la escribiré en algún momento.
Sin hacer más larga la introducción, los dejo con el capítulo de hoy, que si bien no entra en el calendario, entra en los treinta días de SasuKarin n.n
Los días que pasaron hasta la fiesta de los Hyuuga, no fueron muy diferentes del resto, quizá, con la única diferencia de que Fugaku intentaba ser más amable, pues Mikoto lo había convencido de intentarlo, principalmente por lo ocurrido con el postre. Y, por supuesto, también había un intento poco activo por parte de Sasuke de ganar nuevamente la simpatía de la pelirroja por orden de su padre, pero ella estaba tratando de evitarlo con mayor ímpetu tras el encuentro con Sakura.
En cuanto a Itachi, mantuvo sus atenciones para con Karin de la misma forma desde que llegó, pues además de querer asegurarse que su hermano no se retractaría, planeaba hacer su movimiento en el baile de los Hyuuga.
—¿Está lista? —Itachi le sonrió a Karin ofreciéndole su brazo cuando ella bajaba las escaleras.
Los días pasados, mientras se mantenía alejada de Sasuke, Karin fingía que su supuesta desnutrición estaba mejorando, por lo que los Uchiha, aunque aún seguían pendientes de ella, ya creían que había mejorado.
—Estoy muy emocionada —Karin sonreía, pero se forzaba en hacerlo, porque el día anterior había oído a la señora Uchiha decir que Sakura también estaría en el baile.
Realmente le inquietaba el dato y los motivos por los que no tenía malestar como en la tienda, es que era de noche, así que aunque la magia del anillo se terminara, no corría riesgos. Así mismo, en mente sólo estaba el pensamiento de que esa chica estaría en la fiesta, y aún no estaba cerca del más joven de los Uchiha.
—Vamos —indicó Sasuke muy serio, pues había estado esperando a la chica a lado de su hermano, y se había molestado cuando él se le había adelantado a ofrecerle el brazo.
Ella se veía hermosa con su vestido color lila que hacía resaltar el color de su cabello que de por sí, ya deslumbraba por ser una característica inusual en ese país, y su figura se estilizaba gracias al corsé adornado con encajes color blanco. Además, pese a ser una mujer rica y poderosa, no ostentaba joyas exageradas, sino las suficientes para verse elegante.
Apenas la vio, Sasuke quiso dar un paso al frente para llevarla, pero su hermano se había adelantado y recordó que él estaba interesado en ella, algo que lo hizo molestarse.
—Itachi, Sasuke, olvidé entregarles algo antes de la fiesta —habló Fugaku para luego dirigirse a su esposa e invitada— Espero puedan disculparme, tardaremos sólo un minuto.
—¿No puede esperar para otro momento? —protestó Mikoto, quién se daba una idea de por qué su marido hacía eso, pero trataba de disimularlo.
—No, pero no las haremos esperar mucho —contestó Fugaku para luego hacer una seña a sus hijos para que lo siguieran.
—¿Cuál es la indicación para el baile, padre? —preguntó Itachi a sabiendas que los había apartado para eso.
—Esta es la mejor oportunidad para que Sasuke trate de recuperar la simpatía de la Duquesa, pero necesito que te esfuerces más por conseguirlo —se dirigió a su hijo menor— Habrá muchas personas queriendo congraciarse con ella, pero si logras conseguir de vuelta su simpatía antes del baile, tendremos ventaja sobre los demás.
—¿Y ha pensado, padre, que ella podría enamorarse de alguien en el baile de esta noche? —comentó Itachi— Usted ha resuelto que no la enamoremos, pero eso no evita que las demás familias lo intenten.
—Por eso necesito que Sasuke acapare la mayor cantidad de bailes en el carné de la Duquesa, para que no tenga mucho tiempo a solas con otros —hizo un gesto hacía Sasuke quien asintió, y después miró a Itachi— Tu debes ayudar a tu hermano en lo que puedas. Va a necesitarte con la cantidad de gente que querrá acercarse a ella.
—Me encargaré de convencerla de bailar conmigo —aseguró Sasuke muy decidido, algo que Fugaku interpretó como una acción de un hijo obediente, pero que llamó la atención de Itachi.
—¿Y yo? ¿Acaso no puedo bailar con ella?
—Por supuesto, entre más bailes cubran, menos acercamientos tendrá con otros, pero Sasuke es quién debe pasar la mayor parte de la velada con ella —respondió Fugaku— Si la ven hablar con otros hombres, deberán unirse a la charla y evitar que simpatice con ellos. Al mismo tiempo deben evitar ser molestos con ella.
—¿Quiere que intervengamos en sus pláticas sin vernos entrometidos? ¿Sabe lo difícil que es eso?
—Ambos deben asegurarle que están viendo por ella.
—Eso no…
—Ahora volvamos. No hagamos esperar más a la Duquesa y a su madre.
Fugaku no le dió oportunidad a Itachi de seguir protestando y como él fue el primero en abandonar el despacho, el primogénito Uchiha, quiso hablar con su hermano antes de volver.
—Quiero aprovechar el baile para cortejar a la Duquesa. Si no tienes inconveniente, me gustaría que me permitieras invitarla al primer baile.
—No. Oíste a padre —respondió Sasuke muy serio y dispuesto a irse.
—Si no quieres nada con ella, sólo ayúdame y padre te dejará en paz. Yo asumiré las consecuencias —Itachi detuvo a su hermano, pero él se soltó y antes de llegar a la puerta, lo volteó a ver.
—No importa quién se enamore de ella ni si ella se enamora de alguien, al final, no puede casarse con quien quiera si se convierte en Reina —dijo Sasuke muy serio— Y es algo que ya he investigado de las costumbres de su tierra, así que sólo déjalo ir o te meterás en problemas más allá que con padre.
Sasuke se fue, dejando a Itachi confundido, porque ahora no sabía si su hermano se había inventado esa información para mantenerlo alejado de ella, o si consiguió datos equivocados de algún lado, pues hasta donde él había logrado investigar de varias fuentes, mientras ella no fuera nombrada heredera oficial, seguía teniendo la libertad de elegir a su marido.
Sin mucho más que hacer en ese momento, Itachi salió del despacho para reunirse con su familia para ir al baile, encontrándose con que su hermano ofrecía su brazo a la Duquesa.
—Gracias —Karin aceptó el gesto de forma forzada.
—Vayamos al baile —sonrió Mikoto entusiasmada.
La familia usó dos carruajes para dirigirse a la fiesta, no sólo para evitar ir apretados por los enormes vestidos de las damas, sino porque de esa forma, Fugaku le permitió a Sasuke quedarse a solas con Karin. Por supuesto, acompañada de su sirvienta.
Quedarse a solas no era el ideal de ninguno de los dos, especialmente de Karin que intentaba evitarlo por su corazón roto, y aunque Sasuke inicialmente quería estar lejos de ella por su indignación, no le estaba gustando nada que su hermano se acercara a ella.
—Quizá tenga mucha gente alrededor suyo durante la fiesta. Si se agobia, acuda a mí y la ayudaré —comentó Sasuke serio.
—Gracias, pero me gusta bailar. ¿Sabe? Así que usaré el baile para escapar de la multitud —respondió la pelirroja sabiendo por cartas de su primo, que ese hombre rehuía de la danza.
—¿Y con quién bailará? —preguntó Sasuke y Karin comenzó a balbucear, pues no tenía una respuesta. Después de todo, sólo conocía a su primo y tíos ausentes, y a la familia Uchiha, pues aunque en sus salidas hubo personas que intentaron iniciar una amistad con ella, la pelirroja los esquivó.
—Supongo que primero deberé conocer a alguien y no soltarlo en toda la velada —respondió Karin recuperando la seguridad y soltando una risita.
—Si hace eso, habrá rumores. La gente pensará que se entrega a cualquier extraño con facilidad.
—La gente en Konoha debería aprender a no meterse en los asuntos de los demás. Sinceramente no entiendo cómo pueden vivir tranquilos si se basan en el qué dirán todo el tiempo.
—No va a cambiar las costumbres de Konoha sólo por pensar así —respondió Sasuke— Así que si considera cuidar de su imagen y alejarse de las multitudes, puede llenar su carné de baile con mi nombre —comentó con una expresión sería, pero ocultando un leve sonrojo— Recuerde que podría convertirse en Reina y una mala imagen no es buena.
Karin no pudo evitar sonrojarse también cuando él se ofreció a bailar con ella para ayudarla, pero trató de mantener su imagen seria. Además, le enojaba que se comportara como si le importara, cuando no era así.
—Quién sabe si me convierta en Reina. Aún ni siquiera he sido nombrada heredera oficialmente y si se arruina mi imagen aquí, no importa mientras no lo haga en mi país —respondió Karin— Además, quizá sea conveniente arruinar mi imagen. Así la gente de Konoha no me agobiará y tampoco pueden hacerme nada si quieren mantener la paz con mi país. ¿No es así?
—¿Y si no se convierte en Reina? ¿Aún así le conviene arruinar su imagen?
—En mi país, salir a buscar diversión antes del matrimonio es muy común. Mi imagen sólo se arruinaría aquí, no allá y ya que usted no se tomó en serio mi propuesta de hace años, entonces tendré que concertar mi matrimonio en otro lado —comentó Karin tratando de fingir indignación para no delatar su corazón roto— En pocas palabras, no importa lo que Konoha piense de mí y si alguien me acepta con mis costumbres diferentes a las suyas, bienvenida sea la amistad… o algo más. En última instancia, me casaré con alguien de mi país.
—Al menos cuide su imagen por amabilidad a mi familia que le ha mostrado hospitalidad —comentó Sasuke enojado de ver cómo la chica actuaba como si la promesa de hace años hubiese sido nada— Sepa que si usted arruina su imagen siendo nuestra invitada, nos afecta a nosotros.
—Yo…
—Mi Señora es sensata y agradecida —intervino Doa para calmar a Karin— Así que cuidará sus acciones por sus anfitriones.
Sasuke ocultó el sobresalto que la intervención de la sirvienta le causó. Era la segunda vez que sabiendo que ella estaba allí, él se olvidaba de su presencia mientras hablaba con la joven. Se sentía como si esa mujer pudiera ocultar su presencia aún estando a la vista.
—No soy una malagradecida, se lo aseguro —comentó Karin un tanto descontenta porque él actuaba como si ella le debiera algo— Pero tampoco me abstendré de mi diversión.
—Sólo siga los consejos de mi madre.
—Lo haré.
Ambos desviaron la mirada enojados, bastante incómodos con la idea de seguir juntos por más tiempo en el carruaje, sin embargo, no pasó ni medio minuto de la última palabra que se dirigieron, cuando ya habían llegado a la mansión de los Duques de Sōsu.
—Si la magia del anillo se acaba y sigue teniendo emociones fuertes, la sed empeorará —Doa le advirtió en un susurro a Karin cuando el varón bajó primero que ellas y ella aprovechó la oportunidad.
Tras la plática, Sasuke estaba descontento, pero para seguir con el mandato de su padre, bajó del carruaje y ofreció a la joven Duquesa su mano para ayudarla a bajar. Ella, por su parte, aceptó sin mirarlo a los ojos.
—Vaya, es una mansión enorme —comentó Karin admirando el lugar, el cual estaba ricamente decorado.
—¿Le gusta? —preguntó Itachi sonriendo. La había oído hablar mientras se acercaba a ella.
—Sí, pero me sorprende tanto lujo.
—Podría decirse que en la ciudad, se compite por qué familia hace la mejor fiesta de la temporada —explicó el varón— Espero que usted siga con nosotros cuando nuestra familia organice la fiesta del año.
—¿Y cuándo será eso?
—En dos meses —Sasuke se apresuró a decir, pues aún si ella iba de su brazo, se sintió ignorado.
—He dicho a su padre que sólo me quedaría dos meses, pues tengo planes de viajar a Kusa como parte de mi diversión, así que me temo que no estaré —respondió la pelirroja— Además, no quiero abusar de la hospitalidad de su familia, especialmente cuando ya he quedado en una fecha de partida con el Duque.
—A nosotros nos encantará tenerla el tiempo que decida quedarse —intervino Mikoto que se había acercado con su esposo y había alcanzado a oírlos.
—Sería nuestra invitada de honor, por supuesto —insistió Itachi.
—Es un honor tenerla en casa —habló Fugaku, y cuando Sasuke no dijo nada, recibió una indicación de su padre para insistir.
—Deberíamos entrar a la fiesta. La Duquesa podrá decidir si quedarse en otro momento —comentó Sasuke que se sentía contrariado sobre querer que ella se quedara o no.
—Consideraré su invitación.
La familia Uchiha y su invitada, entraron a la mansión de la familia Hyuuga, no sin dejar al par de sirvientas, entre ellas, a Doa, en el salón donde todas las damas de compañía de las señoritas y sirvientas personales de las señoras, debían esperar en caso de que sus amas las necesitaran en algún momento de la fiesta.
Poco antes de separarse, Karin le recordó a Doa su plan para buscar el libro de los Hyuuga, pues si bien aún no sabía si convertirse o no, tener el libro de hechizos sería útil.
A la entrada del salón donde se celebraba el baile, Mikoto y Karin recibieron un carné cada una con la lista de melodías que se estarían tocando durante la velada, pero la primera, hizo escribir en la mayoría de los bailes el nombre de su esposo e Itachi, pues al ser una mujer casada, no era bien visto que la mayoría de los bailes los hiciera con alguien fuera de su familia.
El único motivo por el que debería bailar con otros hombres, era para mantener la diplomacia y buenas relaciones con otras familias.
—Si no se siente cómoda bailando con extraños, mis hijos estarán dispuestos a hacerle compañía toda la noche.
—El Señor Sasuke ya me ha expresado su voluntad de hacerme compañía, pero me gustaría socializar —acercó su carné al aludido para que escribiera su nombre— Sin embargo, no rechazaré del todo su amabilidad, por favor, elija algunas piezas.
No, no era que Karin estuviese cómoda con la idea, pero si se negaba por completo, sabía que podía llamar la atención de sus anfitriones, y aunque había fingido que no le importaba lo que la gente de Konoha pensara de ella, aún debía cuidarse para recolectar todos los libros de hechizos que había en ese país.
Ahora que estaban en la casa de los Hyuuga, esperaba que Doa encontrara el libro de hechizos para tenerlo al alcance. Se convirtiera o no, la información le sería útil.
—Si me acepta, me gustaría tener algunos bailes con usted también —habló Itachi.
—Por supuesto, me encantaría —sonrió Karin. Se veía más animada con el ofrecimiento del hermano mayor que con el del menor.
—Tú debes bailar con algunas otras chicas —señaló Sasuke terminando de anotar su nombre en la mayoría de los bailes— Recuerda que debes buscar otra prometida.
—Eso no me quita la posibilidad de tener algunos bailes con la Duquesa —respondió Itachi mirando el carné y sorprendido de que su hermano realmente fuera a cumplir con la petición de su padre, pues cualquiera que lo conociera, sabía que a él no le gustaba bailar— Tú tampoco deberías olvidar a la señorita Haruno. Seguro querrá bailar contigo.
—No debería concederme tantos bailes si su deseo es estar con alguien más —comentó Karin tratando de calmar sus celos por la advertencia de Doa— No me ofenderé. Entiendo que usted tenga una… prometida, me imagino.
—¿Cree que ella es mi…?
—Ya nos hemos quedado mucho tiempo aquí. Será mejor que entremos —intervino Fugaku encontrando una oportunidad. Si la Duquesa pensaba que sus hijos ya tenían alguna prometida, ella misma se mantendría a raya, pero aún podría haber simpatía.
—Hablemos adentro —sugirió Mikoto apoyando a su esposo.
La mansión Hyuuga estaba decorada con muchos elementos que reflejaban la riqueza de la familia, así mismo, su elegancia y buen gusto. Por ejemplo, los techos estaban decorados con tiras de seda color blanco y lila, había estatuas de mármol de ángeles de tamaño natural en las esquinas y todos los sirvientes que repartían copas de vino añejo o bocadillos entre los invitados, vestían trajes negros muy finos.
—¿Se festeja algo en particular? —preguntó Karin sorprendida por lo que veía. En su país, una fiesta tan grande sólo se hacía para celebrar algo en particular.
—No. Las fiestas de temporada se celebran para estrechar relaciones sociales, y entre más grande sea la fiesta, más reconocimiento hay de las demás familias —respondió Itachi— Podría decirse que cada temporada de fiestas, es una competencia por saber qué familia es la mejor anfitriona para presumir de tener el mejor estatus de todo el país.
—Y como cada año, nosotros ganaremos ese prestigio —comentó Fugaku orgulloso.
—¿No hay este tipo de fiestas en Uzushio? —preguntó Mikoto curiosa.
—Las hay, pero las fiestas así de grandes y lujosas, son para celebraciones particulares, no para mostrarse ostentosos —comentó Karin— En Uzushio, celebrar una fiesta así de grande por nada, se considera presuntuoso e incluso grosero por la pobreza en el país.
—Tengo entendido que Uzushio tiene una reducida población pobre —comentó Itachi agradablemente sorprendido de lo que ella pensaba de la fiesta.
—Sí, pero que sea poca la población, no quiere decir que no la haya —comentó Karin— Ustedes tienen una población pobre mucho más amplia. Quizá deberían…
—Nos encantará oír lo que tiene que compartir al respecto más tarde, Duquesa —interrumpió Fugaku— Nuestros anfitriones se dirigen a nosotros, así que debemos saludar adecuadamente.
—Bienvenidos, Duques, jóvenes. Nos alegra poder recibirlos. Espero que se diviertan en esta velada que hemos preparado —saludó el cabecilla de los Hyuuga sin despegar la vista de la joven pelirroja— Señorita, usted debe ser la Duquesa de Kūki, es un placer tenerla como invitada. Hemos oído hablar mucho de usted.
¿Sasuke y Karin podrán admitirse uno al otro que quieren estar juntos? ¿Itachi ganará el favor de Karin antes de que Sasuke logré arreglar las cosas ella? ¿Sakura interferirá en los bailes de Sasuke y Karin? ¿Doa conseguirá el libro de la casa de los Hyuuga sin ningún inconveniente? ¿Qué otras dudas les han nacido al leer el capítulo?
Me encantará leer sus teorías y preguntas en los comentarios n.n
Seguro ya han notado que la historia finalmente tiene una portada que es hermosa, y debo agradecer a Hanako_Anafeloz, quien hizo esa preciosa portada, la cual, me ha encantado. ¿A ustedes no? En cuanto a los separadores de Wattpad, fueron una edición de ManaKarin.
A las dos, se los agradezco muchísimo, son hermosas sus contribuciones n.n
Por favor, esperen la actualización que correspondería al día de hoy, pero hasta mañana, haré todo lo posible pata tenerlo en tiempo, pues aún lo estoy escribiendo. Sé que les gustará porque precisamente es de Difícil relación.
Sin más por el momento, me despido n.n
¡Hasta la próxima actualización!
