Adaptación de la Novela Wanted de Kelly Elliott. Los nombres de los personajes originales fueron intercambiados por los de la saga Crepúsculo, Stefhenie Meyer. Dicha adaptación es sin fines de lucro y se reservan todos los derechos a ambas autoras.
Capítulo 59
Bella
— ¡Santas campanas del infierno! ¡Jesús, María y José! ¡Te pedí que mantuvieras un ojo en ella, Rosalie!
— ¡No me grites, Ali! ¡Se fue cuando no estaba mirando!
— ¡Joder! ¡Esa pequeña mierda está tratando de ver a Gunner! ¡Todas… vayan! ¡Búsquenla!
—Eh, Ali… ¿a quién demonios le estás diciendo que vaya… si sólo eres tú, Rosalie y yo? —dijo Kate con una sonrisa.
Me eché a reír cuando abrí la puerta del baño.
—Eh, señoritas, sólo fui al baño.
—Jesús, Bella, deja de hacer eso. Sé que estás tratando de despistarnos, tú, pequeña caliente, para ir a ver a Gunner. Una vez que escuchaste a Rosalie decir que estaba a dos kilómetros por la carretera ha sido tu misión irte. ¡No me mientas!
—No tengo ni idea de lo que estás hablando, Ali.
— ¡Cristo, si quiere ir a ver a Gunner digo que la llevemos! Podemos dejarla allí, saludar a los chicos y luego volver —dijo Kate mientras se bebía otra cerveza.
Las tres nos volvimos para mirarla. ¿Qué sucedía con ella?
—Ah, ¿estás borracha? —preguntó Ali mientras se acercaba y tomaba la lata de cerveza vacía de la mano de Kate.
— ¡No! ¡No estoy borracha! Sólo decía que si Bella quiere ver a su prometido, ¿quiénes somos nosotras para detenerla? Eso es todo. Dios…
—Oh, diablos.
¿Por qué Ali le sonreía a Kate de esa manera?
— ¿Por qué me miras así, Ali?
—Diablos… ¡Quieres ver a Garrent, ¿no?! —prácticamente gritó Ali.
Rosalie saltó de arriba abajo, aplaudiendo.
— ¡Sabía que te gustaba! ¡Lo supe cuando los vi bailando en la boda!
—Espera… ¿qué? ¿Te gusta Garrent, Kate? ¿Desde cuándo? ¡Pensé que no podías soportarlo! ¡Oh, Dios mío… ¿dónde he estado que no sabía esto?! —No podía creer que Kate estuviera enamorada de… Garrent… el mujeriego Garrent!
Kate sólo se sonrojó y se encogió de hombros. —Tiene algo. No lo sé.
—Bueno, ya sabes, Emmet me dijo que desde la boda, Garrent prácticamente renunció a lo de ser un mujeriego. ¡Los chicos siguen burlándose de él por perder su contacto con las mujeres!
Nos miramos. Ali levantó una ceja hacia mí y yo miré a Rosalie y luego a Kate.
—Oye, esa casa en el lago tiene seis jodidos dormitorios… es más que suficiente para que las cuatro echemos un polvo —dijo Ali mientras se acercaba y cogía su bolso—. Vamos, perras. Vamos a conseguir algo de acción. Jass me envió un texto y he decidido perdonarlo y permitirle tener sexo conmigo.
— ¡Oh, por Dios! ¡Yo no estoy durmiendo con Garrent! —gritó Kate.
—No sé. Todo lo que sé es que quiero tener sexo con Jasper.
— ¡Ugh! ¡Oh, Dios! ¡Es mi hermano, diablos! Qué asco.
—Vamos, chicas, ya que soy la única que no ha estado bebiendo, yo conduzco —dijo Rosalie mientras cogía las llaves y nos dirigíamos a la fiesta.
Garrent abrió la puerta y lució sorprendido al vernos de pie allí. Una vez que vio a Kate, sonrió.
— ¿Qué diablos están haciendo aquí? Esto es una fiesta privada.
—Fuera del camino, gilipollas —dijo Ali mientras pasaba a Garrent.
—Hola, Kate, ¿cómo has estado? —le preguntó Garrent a Kate dulcemente.
—Yo, eh, he estado bien… sintiéndome un poco borracha, pero bien.
Me pareció oír murmurar a Garrent "hijo de puta". La forma en que miraba a Kate me hizo sonreír. Si tuviera que adivinar diría que estaba muy interesado en nuestra pequeña Kate.
— ¿Dónde está Jass?
—Está sentado en la terraza con Emmet y Gunner.
Ali comenzó a correr. Jesús… si no la conociera mejor, pensaría que ella era la que se iba a casar. Mientras caminábamos, pude ver a Jasper pasándose las manos por el pelo mientras que Gunner y Emmet parecían que querían vomitar. ¿Qué sucedía? Gunner miró a Ali y al principio frunció el ceño. ¿Eh? Pero luego me vio y sonrió con esa hermosa sonrisa que derretía mi ropa interior.
Ali abrió la puerta y se acercó a la espalda de Jass. Me di cuenta de que Gunner le dio un golpe a Jass en la pierna… casi como si estuviera tratando de que dejara de hablar. Ali puso las manos sobre los ojos de Jasper y susurró—: ¿Adivina quién se sentía un poco sola? —Japer salió volando de la silla, atónito.
¿Qué estaba pasando aquí? Rosalie se acercó y se sentó en el regazo de Emmet mientras empezaban a besarse. Miré a cada chico, primero Emmet, después Gunner y luego Jasper. Algo estaba mal. Realmente mal. Lo pude ver en el rostro de Jasper. Negó con la cabeza hacia mí, como para decirme que no dijera nada.
Gunner se acercó y me agarró la mano.
—Hola, cariño, ¿qué están haciendo aquí? —Me senté en su regazo y pude sentir su erección al instante. Mmh… es por eso que estoy aquí. Me moví un poco y sonrió. Me agaché y acaricié a mi segundo chico preferido detrás de las orejas. Gus sólo movió la cola y se volvió a dormir.
—Estaba desesperada por verte, en serio, seguía tratando de escapar de la maravillosa fiesta de spa que habíamos hecho para ella. Así que en lugar de tratar de mantenerla alejada de ti, decidimos traértela —dijo Ali mientras frotaba su trasero contra la entrepierna de mi hermano. Diablos. ¡Iba a vomitar!
Jasper le dio la vuelta y le susurró algo al oído. La vi asentir. Jasper se inclinó y le preguntó algo a Emmet, a lo que respondió—: La tercera a la izquierda. —Jasper tomó la mano de Ali y la llevó de vuelta a la casa.
Santa mierda. ¡Iban a ir a tener sexo! Rosalie le preguntó algo a Emmet y él se echó a reír. Ambos se pusieron de pie y comenzaron a entrar en la casa. Él se inclinó y le susurró a Gunner—: Toma la más grande amigo.
Gunner se limitó a asentir y luego me miró.
—Jesús… ¿en serio todos fueron a tener sexo? —le pregunté mientras miraba a Emmet y Rosalie entrar y decirles algo a Kate y Garrent, que estaban de pie junto a la barra de la cocina, hablando.
—Eso parece, cariño. Ahora, ¿qué es eso de que estás desesperada?
Me eché a reír. Me incliné y le susurré a Gunner al oído—: Realmente lo deseo, señor Cullen. ¡Ahora!
Gunner se había levantado y caminado hasta la casa más rápido de lo que canta un gallo. Mientras entrábamos, vimos a Garrent y a Kate tan enfrascados en una conversación que no se dieron cuenta de que pasábamos por allí.
Gunner y yo hicimos nuestro camino hasta el dormitorio principal. ¿Siempre me sentiría tan nerviosa con él? Sólo la idea de hacer el amor con él tenía a mi estómago haciendo volteretas.
—Oh, Dios mío. ¿Va a seguir mejorando, Gunner? —le dije mientras yacía sobre su pecho, tratando de recuperar el aliento.
Él soltó una carcajada mientras acariciaba mi espalda con su mano… arriba y abajo. Dios, se sentía tan bien.
—Tengo la sensación de que va a ser aún mejor cuando nos casemos.
Levanté la mirada hacia él. Me sonrió, pero me di cuenta de que algo andaba mal.
—Gunner, ¿qué sucede con Jasper?
Dejó escapar un suspiro.
—Joder, Bella, no puedo ser el que te lo cuente. No quiero serlo.
Oh, no… era malo. ¿Pasó algo con la propiedad? ¿Uno de sus caballos o… Oh, Dios, el caballo de Ali?
—Gunner, vi la expresión de su cara. Es grande… dime lo que está pasando.
Gunner me alejó de él y se sentó.
—Bella, no puedes decirle a Ali una palabra de lo que estoy a punto de decirte. Prométeme, bebé, que no vas a decir nada.
Oh, santa mierda. Tal vez no quería saber.
—Eh, bien. Te lo prometo, Gunner. No voy a decir una palabra.
—Jass tiene que comprobar algo antes de decírselo a Ali.
—Bien…
—Es decir, tal vez ni siquiera sea cierto.
— ¡Gunner! ¡Sólo dime!
Se pasó las manos por el pelo. Oh, Dios, como quería ser yo quien hiciera eso. Concéntrate, Bella, concéntrate.
—Jass recibió una llamada como hace cuarenta y cinco minutos, de parte de María. La chica con la que durmió esa noche en tu fiesta de graduación.
—Está bien… ¿qué quería?
—Creo que Jass habló con ella el fin de semana antes de Acción de Gracias. Se encontró con ella en Rebels y terminó follándola en su camioneta esa noche.
Lindo… no era la imagen que quería en mi cabeza ahora mismo.
Asentí y él siguió hablando. —Bueno, de todos modos, lo llamó y le dijo que estaba embarazada de siete meses y que el bebé era suyo.
Mierda. ¡No!
— ¡Oh, no! ¡No, Gunner, no! ¡Esto va a destruir a Ali! ¿Por qué no usó protección?
—Él jura que lo hizo, le dijo que era imposible, pero ella le dijo algo sobre encontrar un pedazo de condón en su ropa interior esa noche. Pero Jass dijo que no estaba borracho y cuando revisó el condón, no estaba roto.
—Entonces está mintiendo Gunner. ¡Tiene que estar mintiendo!
—Jass piensa lo mismo, pero la única manera de saber con certeza es esperar hasta que nazca el bebé y tomar una prueba de paternidad.
— ¿Por qué esperó hasta estar embarazada de siete meses para decir algo?
—María dijo que escuchó de un amigo que Jass iba a casarse. Debe pensar que se va a casar este fin de semana, y quería decírselo antes de que se casara.
—Oh, Dios mío, qué perra. Ali va a matarla, Gunner.
—Sí, lo sé. Pero bueno, no dejes que esto arruine nuestro día, ¿bien? Jass se hará cargo de todo. Tienes que confiar en él, Bells, ¿bien?
Asentí. Cristo. Iba a preguntarle a Ali que se casara con él la noche del sábado, después de la boda. ¿Se lo va a contar antes?
— ¿Va a decirle a Ali?
—Sí, sólo necesita hablar con María primero, y luego le va a decir a Ali.
— ¿Sigue pensando en pedirle que se case con él este fin de semana?
— ¡Sí! Por supuesto que lo va hacer, cariño. La ama más que a nada.
—Tiene que decírselo pronto, Gunner. No creo que debería esperar.
Gunner asintió, pero sé que se sentía tan perdido como yo.
Empecé a pensar en la conversación que tuve con Ali ayer. Estábamos terminando los arreglos de la fiesta que Angie había enviado para que hiciéramos y Ali estaba hablando sobre su deseo de querer formar una familia inmediatamente. Sobre cómo no podía esperar para ver la cara de Jasper cuando le dijera por primera vez que estaba embarazada. Oh, Dios mío… me dolía el pecho.
Pobre Ali.
Si pobre Ali!
Issa!
