Y dicho y hecho, me quedó un capítulo tan largo que podría ser una biblia y, aun así, no me quedó el suficiente espacio para plasmar todas las ideas que quería plasmar en este final de temporada. Así que me vi en la penosa necesidad, para no extender este capítulo más de la cuenta, de realizar un epilogo de "time skip", para terminar de plasmar las ideas que no se lograron concretar, y poder dar fin al viaje por Kanto, e iniciar el nuevo viaje. ¿Qué si me arrepiento de recurrir a una estrategia tan sucia como el resumen de epilogo del final? No… de hecho me gustó, y puede que lo siga utilizando casa fin de región. Pero, en fin, les depara mucha lectura. Espero que lo disfruten.
POSTDATA: Les recuerdo que estos eventos son basados en nuestras vivencias, en el capítulo siguiente entraré un poco más en detalle sobre la "vivencia", que acontece en este capítulo, así que, sin más que decir, que lo disfruten.
Crónicas de un viaje Pokémon.
Temporada 2: Kanto.
Capítulo 50: La Liga Índigo, Parte 4.
Región Kanto. Arena de Eliminatorias.
-¡Detente Blastoise! ¡Es suficiente! ¡Me rindo! –las palabras de Amaya, entrecortadas por el miedo, enfurecían a Yuuji, mientras Teresa, la Maestra de Ceremonias, alzaba la mano entregando la victoria a Giovanni, el líder del Equipo Rocket a quien la madre de Yuuji le había declarado la guerra y quien, al parecer, había mandado un mensaje no solo a Red, el Campeón Regional de Kanto quien veía a su hija correr en dirección a su Blastoise malherido, y llorar al ver su concha fragmentada, sino a Yuuji, ante el cual Giovanni sonreía con malicia, deseoso de castigarlo, de humillarlo, como una infantil venganza contra todo el daño que su madre le había hecho, mensaje que Yuuji captó, mientras miraba a Giovanni con aquellos ojos rojos, furiosos, los ojos de una persona con un odio increíble en su interior.
-Ah, que mirada tan placentera… -sonreía Giovanni, mientras Yuuji y Rinji se reunían con Amaya, el primero de pie detrás de ella, mirando a Giovanni con desprecio, mientras el segundo convencía a Amaya de regresar a su Blastoise a su Pokébola, y correr con él a emergencias. Momento en que Yuuji y Giovanni quedaron uno frente al otro, aunque fuera solo momentáneamente-. Ahora entiendes lo que es la impotencia, y cuando termine contigo… conocerás lo que es la verdadera humillación. Nos veremos, joven Yuuji, en dos días… en cuartos de final… -se burló Giovanni.
-Allí estaré… -declaró Yuuji mientras se mordía el labio-. Y juro que vas a arrepentirte de todo. No seré mi madre, pero vas a sentir mi ira… -le apuntó él, amenazas que, en lugar de impresionar a Giovanni, lo deleitaron, mientras Yuuji se daba la vuelta, y corría tras Amaya y Rinji, ignorando a las preocupadas de Zawako, Christie y Lusamine, y a Lila que lloraba asustada por ver como lastimaban a Blastoise, con Espeon y Torchic en brazos, el último de los cuales alcanzó a saltar sobre el hombro de Yuuji, y colgarse de él-. Voy a aplastarlo… realmente voy a aplastarlo… -se molestó Yuuji.
-¿Viste esa cosa? No creo que alguien sea capaz de vencer a esa bestia. Obviamente Amaya es mejor que tú y yo juntos, y mira cómo terminó –se molestó Rinji, mientras Amaya, con lágrimas en los ojos, abrazaba la Pokébola de Blastoise contra su pecho-. Jamás había visto a un Pokémon causar tanto daño… me pregunto si en verdad habrá alguna forma de vencerlo –se quejó Rinji, mientras Yuuji se mordía los labios con fuerza.
Cuarto de Control del Estadio de Eliminatorias. Área de Acceso Restringido.
-En resumen, todos estamos bien jo… -comenzó Surge, en el cuarto de máquinas, Blaine le dirigió la mirada con molestia-. Jo-jorobadamente derrotados –corrigió Surge, pero entonces se rascó la nuca-. Oye, todos somos adultos aquí, ¿por qué no puedo decir groserías? –preguntó él.
-Olvídate de pequeñeces absurdas Surge, esto es serio –lo ignoró Blaine, mientras se dirigía a Anabel-. Entiéndalo de una vez, detective. Todo mi arduo trabajo ha sido para restaurar mi código genético y el de Mewtwo Original. Ni me importa el Equipo Rocket, ni quiero tener nada que ver con él. Puede encarcelarme ahora y condenarme a la muerte, o después cuando haya arreglado nuestro código genético. No importan las cadenas perpetuas que me den, tarde o temprano saldré, gracias a Mewtwo soy inmortal, siempre y cuando no me derrita como un Ditto –le repitió Blaine, lo que mantenía a Anabel confundida, pero sin querer dejar ir ni a Blaine ni a Surge-. Si quisiera lastimarla, Surge ya la tendría en el suelo sometida –agregó él.
-Cuestionable, puedo con él –respondió Anabel molesta, Surge comenzó a tronarse los nudillos, pero Blaine lo detuvo con su bastón-. ¿Realmente espera que crea, que su único interés es el de que Giovanni logre Mega-Evolucionar a Mewtwo? Discúlpame, pero no lo creo –aseguró ella.
-Aunque me gustaría decirle, señorita, que tengo todo el tiempo del mundo para discutir esto con usted, le aseguro que no es así –insistió Blaine-. Sin la energía del X pasando a través de un Mewtwo utilizando la Mega-Evolución, no puedo crear la vacuna que necesito para reparar mi código genético. Lo intenté, intenté utilizar la Mewtwonita X para Mega-Evolucionar a Mewtwo Original yo mismo, pero no funcionó. Por mi edad, y el deplorable estado de mi cuerpo en derretimiento, no conseguimos accionar la Mega-Evolución. El Mewtwo Original, además, no confía en nadie que no sea yo, no puede conectarse a otro entrenador, y usar a uno de los Mewtwo de producción en masa no es opción, ya que el único Mewtwo con código genético compatible, es Mewtwo Alpha. Cumplir los caprichos de Giovanni era un mal necesario. Ni estoy ayudando a Giovanni a evadir sus responsabilidades, ni me interesa que el Equipo Rocket siga existiendo. No construí un plan tan descabellado como para traer a Groudon a Kanto, para beneficio del Equipo Rocket. ¡Intenté destruirlo! –insistió Blaine.
-¡Puso a toda una región en peligro liberando a una de las fuerzas destructivas más grandes del mundo, en medio de una de las ciudades más importantes de la Región Kanto! –insistió Anabel. Blaine, tristemente, tuvo que bajar su cabeza, y asentir- Sin mencionar que, le dio a Giovanni a ese Pokémon. Lo que yo vi en esta batalla no es normal. ¿Y me estás diciendo que no es todo su poder? ¿Qué tan fuerte es el Mewtwo Alpha potenciado por la energía de una Mega Piedra? –pregunto Anabel molesta. Blaine suspiró, y asintió.
-Mega-Mewtwo X tiene más Vitalidad, más Ataque Físico, más Ataque Especial, mayor Defensa Especial, y mayor Velocidad que Groudon Primigenio –le explicó Blaine, Anabel se horrorizó ante aquello-. En lo único que Groudon Primigenio es superior a Mega-Mewtwo X, es en su Defensa Física. Mega-Mewtwo X es entonces, el arma definitiva que Giovanni siempre ha querido. Imagine el poder de Groudon Primordial, pero superado en casi todo sentido, y con una diferencia aún más importante. Groudon Primigenio es una fuerza de la naturaleza incontrolable. Mega-Mewtwo X es una fuerza artificialmente creada, para obedecer a solamente una persona… Giovanni. Mega-Mewtwo X, tiene toda la fuerza de Groudon, y será tan destructivo como su entrenador dicte que sea. Ese entrenador es Giovanni –concluyó Blaine.
-¿Me está diciendo que Mega-Mewtwo X es invencible? –preguntó Anabel, Blaine lo pensó con detenimiento, la respuesta no era para nada sencilla- ¡Responde a la pregunta Blaine! ¡Le entregaste a Giovanni en bandeja de plata, a un Pokémon con un potencial más destructivo que el de Groudon Primigenio! ¿¡Y no planeaste una forma de detenerlo!? –preguntó ella.
-Ese Pokémon no debía existir en manos de Giovanni, por eso traje a Groudon aquí, para impedirlo. ¡Él era la forma de impedirlo! ¡Pero Máxima falló en matar a Giovanni! –le recordó Blaine, Anabel ya estaba teniendo suficiente- Aunque si he de serte sincero, me benefició el que Máxima haya fallado en matarlo, ya que el X no funcionó cuando yo lo usé. Sé que no soy inocente para nada detective, hice cosas malas y cuestionables, pero si quiere que pague por mis crímenes, es mejor teniendo vida eterna y cumpliendo la cadenas perpetuas que quieran imponerme, que derritiéndome al paso de un par de semanas más, que es todo el tiempo que me queda. Así que, por última vez… o me ayuda a salvar mi vida… o estamos todos jodidos, y sí Surge, sí dije una mala palabra, ¿feliz? –preguntó Blaine, Surge alzó un pulgar, inmensamente divertido- Cuando esto termine, yo mismo me entregaré a la justicia, y ayudaré siempre que me lo pidan para llevar a Giovanni ante la justicia. Pero para eso, debe confiar en mí, y como parte del trato, exonerar a Surge –apuntó Blaine, Anabel hizo una mueca.
-Y eso no está a discusión, Detective Bebé, que al pelón no lo ayudo porque me cae bien, que sí me cae bien, pero eso es aparte –le apuntó Surge, molestando a Anabel-. Así que… ¿estamos juntos en esto? –le preguntó Surge. Anabel pensó al respecto, y suspiró, derrotada.
Ciudad Carmín. Puerto de Ciudad Carmín. Muelle 23. Dentro del S.S. Aqua.
-¿Qué hiciste qué? –exclamó Looker, molesto. Se encontraba dentro del área de carga, con las jaulas de los Pokémon abiertas, mientras el grupo de Pokémon jugueteaba por toda el área alegremente al Looker haberlos liberado. Ursaluna también estaba fuera de su jaula, y mantenía a Looker presa de un abrazo, mientras le lamía la cabeza, humedeciendo todo su cabello. Un Electrode también se mantenía junto a Looker, frotándose contra su pecho, mientras Looker intentaba conectar sus ideas, sobre la información que Anabel le transmitía por celular, mientras Croagunk, burlesco, tomaba fotos con una cámara instantánea-. Anabel… llevamos a los enemigos a la justicia, no los exoneramos y hacemos tratos con ellos –se quejó Looker.
-Ajá, y Máxima en estos momentos está en una cárcel de máxima seguridad en la Región Hoenn –recriminó Anabel, Croagunk se burló, Looker tan solo lo miró con molestia-. Escucha Looker… sé que no tenemos los mismos recursos que la Policía Internacional Pokémon pero, si bien no puedo confiar en Surge, Blaine es más convincente. Su vida está en riesgo, y su único interés es salvar al Mewtwo Original. A cambio, él promete entregarse, y ayudarnos a llevar al Equipo Rocket ante la justicia –indicó ella.
-¡Exonerando a Surge! –se quejó Looker- Anabel… por años fuiste mi superiora, y sé que tomar este tipo de decisiones es natural en ti, pero se realizaban con autorizaciones de todos los niveles posibles. Somos un equipo de tres, no podemos garantizar la seguridad de nadie, ni siquiera de Blaine. Se entrega, y básicamente se lo estás entregando a la Policía Internacional Pokémon, quien trabaja para Giovanni, y lo pones a su merced –admitió Looker.
-Ya lo pensé, transferiremos a Blaine a una prisión en Kalos –le explicó Anabel, Looker suspiró incomodado, Ursaluna tan solo siguió dándole de lengüetazos a Looker-. Y para que quede registro de que Blaine está de nuestro lado, nos compartió información muy importante, una que, además, estoy segura de que va a gustarte, y podría ser la respuesta a nuestros problemas de agentes especiales. Te estoy mandando un mensaje encriptado –continuó Anabel, Looker seleccionó las opciones de su celular para leer el mensaje, y este venía con un vínculo que él presionó, revelando una información de contacto con un nombre que le llamó bastante la atención-. Sorpresa –continuó Anabel, mientras Looker leía la información de contacto-. ¿Qué opinas de la ayuda de Blaine ahora? –preguntó.
-Me quiero volver Aipom… ¿Silver? –se impresionó Looker, leyendo toda la documentación contenida en el archivo enviado por Anabel- ¿Blaine te dio esto? ¿Sabes lo que esto significa? –preguntó Looker con una sonrisa.
-Por supuesto que sé lo que significa –sonrió Anabel-. Significa que tenemos a un agente dentro del Equipo Rocket de Johto, uno de los más grandes que jamás han existido, y que desea la destrucción del Equipo Rocket tanto como nosotros. ¿Quieres sacar a todos esos Pokémon del S.S. Aqua sanos y salvos, Looker? Estás a una llamada telefónica, Blaine ya lo preparó todo –sonrió Anabel, Looker miró el celular, y al contacto sin foto de un tal Silver, y decidido, presionó el mismo.
Meseta Añil. Centro Pokémon de la Meseta Añil. Emergencias médicas.
El Blastoise de Amaya se encontraba ya en observación. Lo habían anestesiado, por lo que estaba profundamente dormido, y aparentemente estable. La Enfermera Joy limpiaba algunos instrumentos médicos, mientras Chansey pegaba piezas del caparazón de Blastoise usando un pegamento especial, procedimiento que la Enfermera Joy le permitió realizar, mientras salía del área de operaciones, y encontraba a una preocupada Amaya con sus manos vendadas detrás de la puerta, lo que la asustó un poco. Yuuji, Zawako, Rinji y Christie estaban allí, Lusamine no porque había sido asignada como la niñera de Lila mientras Anabel no estuviera presente.
-El procedimiento salió perfectamente bien, Blastoise no está en peligro alguno –le comentó la Enfermera Joy, Amaya respiró aliviada, sus acompañantes se alegraron también por la noticia-. La coraza de un Blastoise normalmente es inmensamente fuerte. No es nada sencilla de romper, pero cuando lo hace los órganos internos de Blastoise no suelen ser dañados gracias a la coraza misma. Blastoise solo necesita descanso, y no combatir hasta que el pegamento en su coraza se haya secado por completo. Fuera de eso, solo le quedará la cicatriz –le explicó ella.
-No me importa una cicatriz, mientras Blastoise esté bien –se asomó Amaya, viendo a su Blastoise durmiendo, y rascándose el vientre entre sueños-. Descansa amigo… y muchas gracias… -sonrió Amaya, pero nada más cerrarse la puerta, una mirada de determinación apareció en su rostro, y se viró para ver a Yuuji, tomándolo de la mano, y preocupándolo, al tiempo que Zawako se sorprendía-. Lo necesito, te lo regreso más tarde –comentó Amaya, y tiró de Yuuji sin darse a esperar a la respuesta de Zawako, incluso Torchic casi termina derribado por el tremendo jalón, pero logró aferrarse con su pico a la chamarra de Yuuji.
-¿¡Eh!? –se quejó Zawako, con Espeon nerviosa en brazos, y mirando a Zawako por sus reacciones- ¡Espera! ¿¡Qué quieres con Yuuji!? –preguntó Zawako, intentando ir tras ellos, cuando Christie la tomó de la mano, deteniéndola.
-Zawako… sé que eres algo insegura, pero lee el ambiente –le pidió Christie, Zawako solo hizo un puchero infantil, pero se sentó en la banca junto a Christie y Rinji-. No creo que sea secreto para nadie lo que Amaya va a pedirle a Yuuji… tras ver lo que ocurrió, no me sorprende en absoluto –agregó Christie, entristecida.
-Él no va a aceptarlo –respondió Rinji, preocupando a Christie, quien asintió a las palabras de su novio. Zawako simplemente los miró a ambos, confundida-. Esa mirada en sus ojos… Yuuji estaba increíblemente molesto. Pedirle que se retire, no es una opción… sin importar el raciocinio de Amaya… él va a enfrentarlo… -dedujo Rinji, y Zawako, bajó la cabeza, y asintió.
Hotel Índigo. Terraza del Hotel Índigo.
-Amaya, me lastimas –se quejó Yuuji, mientras la rubia tiraba del brazo de Yuuji hasta la terraza del hotel, en ese momento lleno de algunas parejas, lo que incomodó a Yuuji-. Perdóname, pero no eres mi tipo, y tengo novia –le recordó él.
-¡No estoy de humor para tus juegos! –recriminó ella. Del susto, Torchic saltó dentro del rompe vientos de Yuuji, y subió el cierre con su pico- Sé que tú y Rinji son demasiado orgullosos para aceptarlo. Pero el único momento en que fuiste superior a mí, fue cuando enfrentamos a Forrest, y solo fue porque tu cabeza hueca no te dejaba ver lo imposible que era enfrentarse a un Kabuto –le recriminó ella, molestando a Yuuji.
-Oye, si me trajiste aquí para insultarme, podías hacerlo en frente de Rinji, le hubiera gustado, y se hubiera animado un poco –bromeó Yuuji, pero Amaya no estaba jugando, y lo demostró con una mirada de preocupación-. Está bien… dejaré de ser el idiota bromista por un momento. ¿Por qué me trajiste aquí? No veo ninguna máquina de helados –bromeó una vez más.
-¿Ni siquiera en un momento como este, y tras decir que lo dejarías de lado, puedes dejar de hacer bromas? –se quejó Amaya, Yuuji alzó y bajó los hombros con indiferencia- No sé si eres un imbécil, o eres demasiado seguro de ti mismo. Así que te lo voy a decir sin rodeos… no puedes enfrentar a Giovanni, si lo enfrentas… tus Pokémon tal vez no tengan la misma suerte que Blastoise… -pidió ella, Yuuji la observó fijamente, los ojos de Amaya estaban al borde de las lágrimas nuevamente, Yuuji suspiró, intranquilo por lo que le pedían.
-No voy a rendirme –declaró él. Amaya se mantuvo en silencio unos instantes, pero cerro sus manos en puños, y le dio una cachetada- ¡Ouch! ¡Oye! ¿Por qué hiciste eso? ¡Si por un momento piensas que no te la devuelvo! –se remangó las mangas Yuuji.
-¡Deja de bromear y escúchame! –se quejó Amaya, Yuuji refunfuñó, se reacomodó las mangas, y se cruzó de brazos, aplastando a Torchic en el proceso- Igual que Zawako, yo no soy una humana ordinaria. ¿No te has dado cuenta aún? –preguntó ella, Yuuji la miró con incredulidad- Obviamente no, ¿en qué estaba pensando? –se quejó ella- Escucha… no soy buena entrenadora únicamente por ser la hija de Red… nací en Bosque Verde, a las afueras de Ciudad Verde. En Kanto hay una leyenda sobre los que nacen en Bosque Verde, se dice que nacen con habilidades especiales. De entrada, es una leyenda, y nadie se la toma enserio, así que nadie va a Bosque Verde a tener a sus hijos –le comentó ella antes de que Yuuji interrumpiera con alguna estúpida broma-. Pero, aun así, ha habido algunos nacidos en el Bosque Verde, que sí han demostrado tener habilidades fuera de lo ordinario. No sabemos por qué, no sabemos qué afecta el que alguien nacido en Bosque Verde las tenga o no. Pero pasa, y conozco de 4 casos –continuó ella, y Yuuji le prestó atención por fin-. Está Lance, el antiguo Campeón Regional y Maestro Dragón de la Región Johto, que nació con una habilidad especial de transmitir a sus Pokémon sus pensamientos, incluso a distancia –comenzó ella, Yuuji hizo una mueca-. Está mi madre, que nació con la habilidad de comprender a los Pokémon perfectamente, al mismo tiempo que podía forzarlos a evolucionar hasta su etapa final –continuó ella, la mirada de incredulidad de Yuuji continuaba haciéndose presente-. Estoy yo, que puedo comunicarme con los Pokémon a un nivel empático, y no me mires así que tu novia habla con los Pokémon a un nivel incluso más exagerado que el mío –se molestó por fin ella.
-Touché –exclamó Yuuji en Kaliense, siendo aquella la única palabra en ese idioma que Yuuji conocía-. Ni siquiera sé por qué te juzgo, mi familia es la guardiana de un Pokémon súper poderoso que básicamente posesiona a toda mi línea sanguínea obligándolos a hacer su voluntad. Yo sería el siguiente en la línea si mi Profesor Regional no lo hubiera absorbido primero –confesó Yuuji, Amaya sudó frio, y miró a Yuuji con incredulidad-. Solo olvídalo, te creo. ¿Por qué es importante esta conversación? –preguntó Yuuji.
-Porque Giovanni también es un hijo del Bosque Verde, y su poder especial hace que el de Lance, el de mi madre, y el mío, parezcan meros trucos de magia baratos –le explicó Amaya, Yuuji esperó al resto de la explicación-. Imagina que, con tocar a Torchic… -comenzó Amaya, aplastando un poco la cabeza de Torchic-. Pudieras forzarlo a evolucionar a Blaziken, y no solo eso, imagina que pudieras subir todos los atributos de tu Blaziken al máximo: Salud, Ataque, Velocidad, Ataque Especial, Defensa, y Defensa Especial, todos al máximo –continuó ella, los ojitos de Torchic ya brillaban imaginándose la escena-. Imagina también, que logras desbloquear el máximo potencial posible de cada uno de ellos, forzando a tu Pokémon a la perfección física. Con solo tocarlo, has convertido a tu Pokémon en el Pokémon perfecto, lo que llevaría años de entrenamiento, y que solo se puede alcanzar cuando un Pokémon ha alcanzado el nivel más alto, algo tan ridículamente complicado que solo se produce tras años de arduo entrenamiento… pero tú lo consigues, con solo tocar a Torchic –le explicó Amaya, Torchic entonces graznó con fuerza, lanzó un ataque de brasas al aire, sintiéndose emocionado-. Exactamente –enunció Amaya mirando a Torchic, y frotándole la cabeza-. Pero esto ocurre con cada uno de los Pokémon de Giovanni, y no solo eso, entre sus Pokémon, hay un Mewtwo. Hazte un favor a ti mismo Yuuji… derrota a Sato, y después retírate. No vale la pena lastimar a tus Pokémon, por un título –admitió ella, preocupada, Yuuji hizo una mueca, miró a Torchic, y este simplemente le regresó la mirada, confundido-. Es todo lo que tengo que decir… no quiero siquiera escuchar tu respuesta, porque se necesitaría ser un total egoísta para, después de presenciar lo que le pasó a Blastoise, arriesgar a tus Pokémon de esta forma. Giovanni va a ser el campeón… nadie, podría siquiera acercársele… es todo… -terminó Amaya, y se retiró, dejando a Yuuji, confundido en la terraza, y mirando en dirección a la antorcha con el fuego de Moltres.
-Así que… así es como se sintió Rinji esta mañana que lo encontré fuera del hotel, ¿verdad? –se dijo Yuuji a sí mismo, observando a la antorcha fijamente, pero sin lograr sentir su calor- No es agradable… no es para nada agradable… -admitió Yuuji, quitándose su cinturón de Pokébolas, y observándolas fijamente.
Comedor del Hotel Índigo (Al día siguiente).
-¿Eh? ¿Yuuji no ha regresado de entrenar? –preguntaba Rinji, desayunando con Christie, cuando Zawako se presentó ante ellos, deprimida, y moviendo su cabeza en negación- ¿Entonces sí regreso? –preguntó Rinji ya confundido.
-No, ni siquiera fue a entrenar –le respondió Zawako, preocupada, y con Espeon mirándola con la misma preocupación-. Me topé a Anabel y a Lila en el pasillo. Anabel se veía cansada, pero me dijo que había ido a buscar a Yuuji para obligarlo a entrenar. Resulta que, cuando entró en su habitación, sus dos uniformes estaban en su closet, pero Yuuji no estaba. También dejó su cinturón de Pokébolas –le mostró Zawako a Rinji, sacando el cinturón de Pokébolas de Yuuji, y preocupando a Rinji-. Tengo el presentimiento de que, algo muy malo pasó –comentó ella.
-Lo que pasó, es que el inútil de tu novio tuvo miedo –escuchó Zawako, Rinji se molestó y se puso de pie mirando a Sato, quien había llegado a molestar-. Lo vi esta mañana mientras yo salía a entrenar. Todo ese entusiasmo, y ese discurso de: no eres importante, o lo que sea, no estaba presente. Salió con su Torchic deprimido, y con la cabeza gacha. Exclamando como todo un cobarde un tembloroso: "déjame en paz", mientras salía por las puertas de la recepción –se burló Sato, enfureciendo a Rinji, quien lo encaró fijamente.
-Obviamente, Yuuji prefirió retirarse que tener que soportar tu presencia, Sato –se molestó Rinji, Sato tan solo sonrió, y empujó a Rinji a un lado, solo que esta vez Rinji lo tomó del brazo, dispuesto a pelear-. ¿Qué crees Sato? Ya perdí, ya no hay consecuencias si te parto el rostro obligándote a retractarte de tus mentiras –sentenció Rinji.
-No miente –escuchó Rinji, Zawako y Christie se viraron para ver a Amaya, quien ya llevaba su mochila de viaje puesta-. Yuuji va a retirarse de la competencia. Sus Pokémon son más importantes para él que un título –les comentó Amaya.
-¿Qué le dijiste? –se molestó Rinji, Amaya no dijo nada, solo movió su cabeza en negación- Amaya… ¿Qué le dijiste? Yuuji no se retiraría, no después del combate que tuvimos, no después de presentar sus respetos a la Región Kanto… rendirse después de eso… sería patético –enunció Rinji con desprecio.
-Lo que sería en verdad patético, Rinji, es forzar a Yuuji a competir, llegar ante Giovanni, y verlo arriesgar a sus Pokémon –se quejó Amaya, encarando a Rinji fijamente-. Hablé con Yuuji, es verdad, y afortunadamente él entró en razón. Sus Pokémon son más importantes que sus deseos de gloria –comentó ella, Zawako observó a Amaya, dolida y preocupada por lo que ella le hubiera dicho a Yuuji.
-Entonces no conoces a Yuuji del todo bien –le respondió Rinji con molestia-. Tal vez sea cierto que Yuuji pensaría en el bienestar de sus Pokémon, pero, ¿cómo piensas que van a pensar sus Pokémon de él sí, después de tanto esfuerzo, él se rinde sin intentar? Yuuji no le haría eso a sus Pokémon –se quejó Rinji, Zawako intentó hablar, pero su timidez la mantenía al margen.
-Puede y lo hizo, dejó a sus Pokémon en su habitación, a una hora de su combate –le mostró Amaya a Rinji, Zawako se preocupó por la hora, mientras Sato, simplemente se retiraba, sintiéndose inmensamente confiado-. ¿Por qué Yuuji dejaría a sus Pokémon si planeara competir? –preguntó ella.
-¿Qué se yo? Tal vez Yuuji realmente no considera a Sato una amenaza, y realmente está tan confiado, que se le olvidó su cinturón de Pokébolas –defendió Rinji, Zawako ya estaba perdiendo la paciencia-. No conoces a Yuuji lo suficiente. Él jamás se rendiría –insistió él.
-¡BASTA! –gritó Zawako, asustando a Amaya y a Rinji- ¡Ninguno de ustedes conoce a Yuuji lo suficiente! ¡Aún si creen que lo conocen, están ignorando algo muy importante! ¡Yuuji lo sacrificaría todo, lo que sea, por las personas que le importan! ¡No importa si Yuuji jamás se rendiría, el que una persona que a Yuuji le importe piense que es lo mejor, automáticamente convence a Yuuji de que así es! –recriminó Zawako, mirándolos a ambos molesta- ¡Si Amaya le pidió algo a Yuuji, con toda buena intención, y fue lo suficientemente convincente, pues a Yuuji le importa mucho la opinión de Amaya! ¡Al mismo tiempo, Yuuji siente que está traicionando a sus instintos! ¡Por eso le ha dado tanta vergüenza, que dejó a sus Pokémon, y no quiere que nadie lo vea! ¡Porque Yuuji siente vergüenza de lo que Amaya le está pidiendo hacer! ¡Porque si Amaya no se lo hubiera pedido, él seguiría adelante como el terco, agresivo, y sin remedio que es! ¡Así que, si ustedes quieren pelearse por quien conoce más a Yuuji, los dos están mal! ¡Voy a arreglar esto, y Amaya, que sea la última vez que convences a Yuuji de hacer algo que no quiere hacer! ¡Uy! ¡Y lo que más me enoja es que no fue ni para pedirme opinión! ¡Cuando lo encuentre lo voy a…! –se quejó ella, con el cinturón de Pokébolas de Yuuji en su mano, y saliendo sumamente molesta, y con una boquiabierta Espeon corriendo tras de ella.
-Eso… dio bastante miedo… -interrumpió los pensamientos de todos Christie, y tanto Amaya como Rinji asintieron, se miraron el uno al otro, y ambos bajaron sus cabezas con preocupación y culpa.
Parque Recreativo de la Meseta Añil.
-Me odio a mí mismo tanto en este momento –comentó Yuuji a Torchic, recostado en el césped del parque, justo al lado del lago, y mientras Torchic le daba la espalda, molesto-. Enójate todo lo que quieras… esto no te afecta, tú ni siquiera estabas en el equipo –prosiguió Yuuji, molestando a Torchic aún más-. Venusaur se va a deprimir… Nidoking me va a dar una paliza… pero nada va a vencer a la paliza de Primeape… Gengar va a llorar, pensará que solo lo utilicé sin conseguirle un momento de gloria, y Aerodactyl me morderá la cabeza… el resto… creo que estarán bien… salvo Beedrill, todos son más comprensibles… más que tú si… -agregó él, mientras Torchic se viraba, ignorándolo.
-Ese es un Torchic bastante enojado –escuchó Yuuji, se viró un poco, y se sorprendió de encontrar a Blaine sentándose junto a él. Yuuji intentó incorporarse, tomar alguna de sus Pokébolas, pero recordó que había dejado a sus Pokémon en su cuarto, y se preocupó, levantando a Torchic y amenazándolo con su pico-. Tranquilo hijo… solo quiero charlar –le comentó Blaine, Yuuji intentó hablar, pero los parlantes del parque comenzaron a resonar.
-Primera llamada, primera llamada. El combate de eliminatoria de Octavos de Final, entre Sato de Ciudad Carmín, y Yuuji de Ciudad Lavacalda de la Región Hoenn, comenzará en breve. Les sugerimos dirigirse al estadio de eliminatorias para evitar contratiempos –escucharon ambos. Algunos de los que paseaban por el parque dejaron de hacer lo que estaban haciendo, y se dirigieron al Estadio de Eliminatorias. Blaine observó a Yuuji, el entrenador implicado suspiró, y se dejó caer contra el césped nuevamente, esta vez ignorando rotundamente a Blaine.
-Se te está haciendo tarde… -comenzó Blaine, rascándose el cabestrillo. Yuuji tan solo rodó sobre su cuerpo hasta darle la espalda. Torchic, sumamente molesto, se sentó en medio de Blaine y de Yuuji, sus mejillas infladas por el coraje-. Vamos, no pongas esa cara. Seguro que tu entrenador tiene una buena razón para querer desatenderse de su combate –agregó Blaine, en un tono algo sarcástico.
-¡No quiero desatenderme de mi combate! –se fastidió Yuuji, incorporándose, y mirando a Blaine fijamente- ¿Y a usted qué le importa? ¿No tiene algún plan malvado para conquistar el mundo con un ejército de Pokéclones en el cual concentrarse? –insultó Yuuji.
-No realmente –respondió Blaine, mirando al lago. Yuuji suspiró, y miró al lago de igual manera-. Debe ser duro, ¿no es así? El que siempre te menosprecien, te ignoren, y justo cuando piensas que has hecho buenos amigos, estos se interpongan en tus deseos –continuó Blaine.
-¿Usted qué sabe de eso? –respondió Yuuji, con una mezcla de molestia, y curiosidad. Era más que evidente que Blaine lo había venido a buscar- Estoy haciendo lo que creo que es correcto –le respondió Yuuji.
-¿Lo correcto? Estás permitiendo que una chica te ningunee, poniendo en duda tu valía –le respondió Blaine, Yuuji se molestó, pero decidió ignorar a Blaine nuevamente-. Te diré algo, realmente no me interesa si quieres ser lo suficientemente condescendiente con tus amigos, abandonándolo todo solo porque crees que le debes algo a alguien –insultó Blaine, Yuuji mantuvo su silencio-. Pero sí hay varias cosas que tengo que decirte, y no me importa si quieres escucharlas o no, yo quiero sacarlo de mi pecho, y eso es más que suficiente para mí, así que aquí voy. Llegaste tan lejos, cuando nadie creía que tuvieras valía alguna. Ni siquiera tu novia creía en ti, solo te apoyaba porque sentía pena –insultó Blaine, Yuuji se mordió los labios con desprecio, pero continuó sin decir nada al respecto-. Pero a ti no te importó, seguiste adelante, porque tenías una misión. No importaba si te engañaban, o si tenías que reducirte a hacer trabajos de limpieza en un museo. Jamás le diste importancia, y seguiste trabajando –le apuntó Blaine, Yuuji se incorporó molesto.
-Oiga, ¿pues desde cuando me viene espiando? ¿De eso cómo se enteró usted? –recriminó Yuuji, cuando sintió el bastón de Blaine presionándole la nariz, forzándolo a callarse, y escuchar, que Blaine no había terminado.
-Eras tan terco, obstinado, y obtenías resultados tan sorpresivos, que tu novia comenzó a ver algo en ti, algo que la atrajo, que le dio sentido a todo. Te convertiste en una inspiración para ella, y la ayudaste a ser mejor persona. Ella te admiró, y cambió, porque sentía que, si tú no te rendías, ella tampoco debía rendirse –reveló Blaine, pero en lugar de sentirse sorprendido, Yuuji se sintió incluso más observado que antes-. Te hiciste de un par de rivales, con quienes discutías, pero con quienes forjaste una amistad. Por vez primera el odio que transmitías a quienes te rodeaban, fue menos importante que la admiración que esas mismas personas sentían, no porque fueras un buen entrenador, sino porque tenías algo que muchos no. Lo intentabas, volvías a intentarlo, una y otra vez. Entre fracasos acumulados adquiriste la experiencia de aprender de tus errores, mientras más caías, más aprendías, y se volvía más difícil tumbarte. Te involucraste con un par de detectives, e hiciste cosas que ninguna persona de tu edad se atrevería a hacer. Obviamente ibas a hacer enojar a las personas equivocadas, pero tú seguiste, y seguiste, y seguiste, y mírate aquí, en la Liga Pokémon, en tu primer intento, y en Octavos de Final, actuando como un cobarde que de pronto piensa que debe serle condescendiente a los demás –insultó Blaine.
-Está bien, viejo, ya me está fastidiando. Es más que evidente que tiene ya bastante tiempo observándome, y eso no me gusta –le apuntó Yuuji, pero Blaine volvió a presionar su bastón contra su nariz, obligándolo a cerrar la boca y escuchar.
-Todavía no termino, aún tienes más que escuchar –insistió Blaine-. En tu trayecto, fuiste una molestia para muchos. Tu carácter explosivo era repelente, y forzaba a otros a querer aplastarte. Eso es algo inherente en ti, y que por muchos años te causó grandes pesares. Pero mírate, atesorando la amistad de a quienes fuiste capaz de alcanzar. De ser el mocoso que estaba en el montón, pasaste a tener una novia, y dos buenos amigos, y ahora que tienes eso, tienes tanto miedo por perderlo, que piensas que es mejor botarlo todo, por quedarte en la zona segura, en ese lugar donde no estás bien, pero tampoco estás mal, estancándote –insistió.
-Mire señor, no sé cómo sabe todo eso, pero le aseguro que no me conoce –le apuntó Yuuji, encarándolo-. Nadie me conoce, nadie sabe lo que pienso, nadie sabe lo que aspiro a ser. Así que deje de pensar que sabe de lo que está hablando, y déjeme en paz. ¡Nadie sabe por lo que estoy pasando en este momento! –se quejó Yuuji.
-¡Yo si lo entiendo, idiota! –escuchó Yuuji, sobresaltándose, dándose la vuelta, y encontrando a Zawako, mordiéndose los labios, iracunda, y con sus ojos cubiertos en lágrimas- ¡Tú eres el que se cree la gran cosa, y el incomprensible! ¡Cualquiera puede ver que tienes miedo de defraudar a tus amistades, y de no ser lo suficientemente bueno para que sigan admirándote por quien eres! –resumió Zawako, Yuuji se mordió los labios, y bajó la cabeza- Señor Blaine –reverenció Zawako, recordando sus modales, Espeon a su lado, nerviosamente se dirigió a Torchic, y con su pata le cerró el pico tras Torchic quedar impresionado por las reacciones de Zawako-. Yo me encargo desde ahora, gracias por intentarlo, pero a este, le debe entrar por otros medios. ¡Por su miedo a hacerme enojar! –recriminó Zawako, forzando a Yuuji a retroceder, y caer sobre su trasero por el susto.
-Sí, eso funciona, Anabel también dijo algo sobre eso –mencionó Blaine, Yuuji por fin lo comprendió, comenzó a buscar por los alrededores, y encontró a Anabel ocultándose detrás de un árbol, y tras ser descubierta, salió de allí nerviosamente.
-Blaine me pidió contarle de ti… algunas cosas ya las sabía, otras las dedujo, pero transmitió los sentimientos de lo que pienso a la perfección –confesó Anabel, Yuuji continuó viéndola con molestia-. Yo también creo que solo Zawako puede hacerte entrar en razón… prepárate para el sermón –susurró.
-¡Yuuji! –comenzó Zawako, Yuuji perdió el descontento contra Anabel, y miró a Zawako fijamente- Si quieres ser una inspiración para los demás… debes ser firme con tus convicciones, no moldearlas porque otros piensen que debes hacerlo. Dime la verdad, ¿piensas que Giovanni puede vencerte? ¿Le tienes miedo? –preguntó ella.
-Esas son dos preguntas con respuestas contrarias a lo que pienso realmente –le apuntó Yuuji, Zawako solo se cruzó de brazos, y le pidió elaborar. Yuuji suspiró-. ¿Que si pienso que Giovanni puede vencerme? Después de lo que vi, y de lo que me dijo Amaya, me queda claro que no tengo oportunidad –admitió Yuuji, Zawako pasó del enojo a la empatía, y comenzó a deprimirse-. Pero no le tengo miedo… si por mí fuera, aun sabiendo que va a aplastarme –cerró sus manos en puños Yuuji-. De todas formas… lo intentaría… porque, aunque el resultado sea más que evidente… si no lo intento, solo estaré demostrando que es cierto… y si quiero ser un Campeón Regional… debo ser el mejor, y vencer a los mejores… -resumió él.
-Entonces, ¿por qué te rendiste? –preguntó ella, Yuuji bajó la cabeza, incomodado- ¿De verdad creíste que, seguir el consejo de Amaya, era lo mejor? Eres libre de seguir el consejo que quieras, escuchar a tus amigos no es malo, pero siempre debes crearte tu propio juicio. ¿Es esto lo que realmente quieres, Yuuji? ¿Rendirte? Si me dices que es así, aunque vaya en contra de todo lo que siempre has representado para mí, para Amaya, para Rinji, y para todos los demás, no me quedará más alternativa que aceptarlo, porque soy tu amiga, y tu novia. Pero no me pidas que lo entienda, porque jamás me has mostrado esta cara tuya, te desconozco –insistió ella, Yuuji solo meditó al respecto-. Todos tenemos momentos de debilidad… puede que sea injusto recriminarte, cuando yo soy la más débil de los dos… cuando yo siempre me desmorono, y te toca a ti levantar los fragmentos de la Zawako derrotista, y volver a armarlos, pero… jamás te había visto así, derrotado, confundido. Por eso no puedo aceptarlo… porque te conozco… y sé que este no eres tú… -terminó ella, y le mostró su cinturón de Pokébolas-. Si ellos te vieran… ¿qué crees que pensarían de ti en estos momentos? Está bien tener miedo… lo que no está bien… es rendirte porque es lo que crees que es lo que se espera de ti… -finalizó ella.
-¿Terminaste? –preguntó Yuuji, Zawako ya estaba llorando, y se secaba las lágrimas, pero asentía entre ellas- La verdad… no sé qué decir… -admitió él, Zawako solo bajó la cabeza, y volvió a decir-. Perdóname… por decepcionarte… -agregó él, Zawako cerró los ojos, y aceptando su propia resolución como amiga, y como novia de Yuuji, asintió, aceptando su decisión. Yuuji entonces tomó el cinturón de Pokébolas de manos de Zawako, tomó la Safari Bola de Aerodactyl, y lo liberó, el furioso Pokémon reaccionó intentando morder la cabeza de Yuuji, quien asustado le sostuvo las mandíbulas- ¡Después me muerdes! ¡Necesito transporte! ¡Ya están anunciando la segunda llamada! –se aterró Yuuji, Zawako entonces abrió los ojos, y lo miró fijamente. Detrás de Yuuji, Anabel sonrió, y Blaine lo hizo de igual manera- Zawako… te repetiré lo que te dije antes… no creo poder vencer a Giovanni aún… -admitió Yuuji, Zawako asintió. Yuuji entonces la miró con determinación-. Ah, pero se va a enterar de quien soy. Voy a borrarle esa sonrisa imbécil del rostro, pero antes de plantarle cara, tengo a un brabucón que escarmentar. Y un mensaje fuerte y claro que dar –le sonrió Yuuji, y activó la Pokémontura de Aerodactyl, que se materializó en ese momento-. ¿Vienes? –preguntó Yuuji.
-¿Eh? Ah… no… aquí estoy bien… -se preocupó Zawako, pero esta vez Espeon no le permitió acobardarse, y usando sus poderes Psíquicos, forzó a Zawako a subir detrás de Yuuji, forzandola a aferrarse con fuerza a su espalda- ¡Uwah! ¡Espera! ¿Jamás he hecho esto antes! –se asustó ella, mientras Torchic saltaba alegremente a la pierna de Yuuji, lo trepaba, y se metía en su ropa, sacando la cabeza por el cuello de su camisa mientras se frotaba contra el rostro de un Yuuji que había recuperado su convicción- ¿Podemos seguir con la conversación? Siento que estábamos teniendo grandes avances –continuó ella en modo psicóloga.
-No hay tiempo, yo llevaré a Espeon –enunció Anabel, Yuuji asintió, pero antes de irse, miró a Blaine con curiosidad, y lo apuntó-. Después… primero aplasta a Sato, y entrega tu mensaje, fuerte y claro. Habiendo hecho eso, te diré sobre Blaine. ¡Después de reprenderte severamente, discípulo idiota! –le recriminó Anabel.
-Bueno ya, todos me gritan últimamente, denme un respiro –se quejó Yuuji-. ¡Al estadio, Aerodactyl! ¡Queda poco tiempo! –pidió Yuuji, Aerodactyl rugió con fuerza, batió sus alas, y emprendió el vuelo, ignorando a su vez las quejas de Zawako, quien abrazó con fuerza la cintura de Yuuji, mientras lloraba aterrada.
Estadio de Eliminatorias.
-No puedo creerlo… -comentaba Rinji, desde el banco de acompañantes, con Amaya a su lado. En el estadio todos estaban molestos, Sato y Teresa ya estaban en la arena, pero Yuuji no llegaba. En las gradas, tanto Christie como Lusamine cuidaban a Lila, las tres preocupadas. Christie inclusive no dejaba de marcar al celular de Zawako, y Lusamine hacía lo mismo intentando contactar a Yuuji-. No puede estar pensando realmente en rendirse… -se deprimió Rinji, Amaya solo colocó su mano sobre el hombro de Rinji.
-Lo siento mucho, Rinji… -admitió Amaya, se veía dolida, y deprimida-. Yo solo… quería evitarle a Yuuji el dolor que yo sentí al ver a Blastoise en aquel estado tan triste –comentó, mientras miraba su Pokébola, entristecida-. Pensaba que estaba haciéndole a Yuuji un favor, y en su lugar, terminé destruyendo la imagen que él tanto se esforzó por mostrar… -miró Amaya a los alrededores, algunos admiradores de Yuuji habían traído pancartas esperando que Yuuji pudiera leerlas. Era la primera vez que pasaba, todo gracias a su actuación en el combate contra Rinji. Todo aquello se había perdido por culpa de Amaya-. Lo siento tanto –se disculpó ella.
-Damas y caballeros… -comenzó Teresa, en medio de la arena-. Debido a los intentos fallidos por contactar con el entrenador Yuuji, el vencedor por descalificación es… -comenzó Teresa, cuando resonó el grito de Aerodactyl en el cielo, y este aterrizaba en su lado de la arena, permitiendo a Yuuji bajar, y ayudar a bajar a Zawako.
-¡Lamento llegar tarde! –comenzó Yuuji, virándose para ver a Rinji y a Amaya, quienes se alegraron por su presencia, mientras Yuuji les pedía que cuidaran a Torchic, y a la mareada de Zawako, que apenas y podía dejar de temblar- Me disculpo, pero mi retador me es tan insignificante que perdí la noción del tiempo, pero entiendo si quieren descalificarme, le ahorrarían a este la vergüenza de enfrentarme –insultó Yuuji, molestando a Sato.
-Me temo, competidor Yuuji, que la decisión ya ha sido tomada –comenzó Teresa, sorprendiendo a Yuuji, y alegrando a Sato, aunque enfureciendo al público-. ¡Las reglas son reglas! ¡El tiempo pactado para el enfrentamiento se ha terminado! Ya nada puedo hacer –comento ella deprimida.
-¿¡Escuchaste eso cobarde!? ¡Yo soy el ganador! –alzó las manos Sato, Amaya cayó en sus rodillas, arrepentida de lo que había hecho, Yuuji solo miró a Sato, y a Teresa, quien bajó la cabeza con tristeza- Tuviste miedo, y eso te costó la oportunidad –insultó él.
-Señorita Teresa, ¿de verdad no hay algo que se pueda hacer? –preguntó Yuuji, Teresa suspiró, pero movió su cabeza en negación- ¿En verdad? Aquí estoy, y si no me permite competir, tendrá que regresarle a esta gente el costo de la entrada –apuntó Yuuji, preocupando a Teresa.
-Quisiera que se celebrara el combate, pero las reglas son reglas. A menos que el competidor Sato quiera que esta batalla se realice, no hay nada que se pueda hacer –le comentó ella, Yuuji sonrió con malicia.
-¿Oíste eso Sato? –comentó Yuuji de forma burlona, mientras Sato seguía celebrando- Tú tienes la última palabra. Eso significa que, si tú quieres, aún podemos tener nuestro combate –agregó Yuuji, Sato se viró para verlo.
-¿Y por qué, si se puede saber, debería yo desperdiciar mi valioso tiempo contra alguien que es inferior a mí, y no significa nada para mí? –se burló Sato, sabiendo que tenía todas las cartas de su lado esta vez.
-Oh, no te confundas, sigo pensando que no vales la pena, que no tienes las habilidades necesarias para vencerme, y que puedo trapear el suelo contigo, Sato, de eso no me queda ninguna duda –insultó Yuuji, Sato lo encaró fijamente-. Pero eso es lo que yo creo, y la única forma de demostrarlo, es enfrentándote. Pero claro, ya tienes la victoria en la bolsa, yo llegué tarde, y tú sientes tanto desprecio por mí, que no osarías darme la oportunidad de demostrar que soy mejor que tú. Eso sí, demostrarás ser un cobarde ante todo este estadio. ¡Aquí estoy Sato! ¿Tienes el valor de enfrentarme o no? –le gritó Yuuji, el público comenzó a meterse con Sato, y a exigirle una batalla- ¿Entonces Sato? ¿Vas a retirarte con una batalla sobre la mesa, o vas a intentar callarme con tus propias habilidades en una batalla? –insistió él.
-No tengo nada que demostrarte… -insistió Sato, ganándose el abucheo del público, mismo que comenzó a destantearlo, y a molestarlo- ¡Pero lo haré de todas formas! ¡No me tomará más de 10 minutos! –se molestó Sato, dirigiéndose a su lado de la arena, cuando se dio la espalda, Yuuji celebró a sus adentros, causando la risa de los presentes.
-¡El entrenador Sato ha aceptado el combate! –apuntó Teresa, ya más tranquila y alegre- ¿Se habrá esto convertido en el peor error de Sato? ¡Averigüémoslo! ¡En la esquina roja, Yuuji de Ciudad Lavacalda en la Región Hoenn! –presentó Teresa, el público ovacionó, y los que traían pancartas alzaron las mismas- ¡En la esquina verde, Sato de Ciudad Carmín! –presentó Teresa, el público también se entregó en ovación para Sato- ¡El combate es de 5 contra 5, sustituciones permitidas! ¡Es hora del sorteo! –continuó Teresa, la ruleta se hizo presente, y esta giró con Yuuji y Sato en pantalla, deteniéndose a favor de Sato-. ¡Comienza, el entrenador Sato! –apuntó Teresa, y Sato seleccionó una Súperbola.
-¡Secretamente, realmente deseaba este enfrentamiento, extranjero! –le apuntó Sato con desprecio, tomó una Súperbola, y liberó a un Gyarados- Todas esas tonterías de tu combate con Rinji, no son más que excusas y palmaditas en la espalda para ocultar la verdad. No tienes talento, fracasaste en Hoenn, y has venido a fracasar en Kanto –terminó él cruzado de brazos.
-Puede que sea cierto Sato, y puede que sea realmente un fracasado –sonrió Yuuji, apuntándose a sí mismo- ¡Un fracasado en Octavos de Final que va a pasarte por encima! ¡Aerodactyl! –ordenó Yuuji, su Pokémon voló dentro de la arena, intimidándose por la mirada de Gyarados- Tranquilo amigo, no hay nada que temerle a alguien como él. ¡Desliz de Roca! –ordenó Yuuji, la cola de Aerodactyl impactó el suelo, alzando guijarros, que cayeron con fuerza sobre Gyarados.
-Patético… -se burló Sato, y comenzó con su movimiento- ¡Hidrobomba Gya…! –pidió Sato, pero Gyarados no se movió, y más bien retrocedió, asustado por el ataque de Aerodactyl- ¡Gyarados! ¿Acaso te ha intimidado? –se quejó Sato.
-Parece que sigue siendo nuestro turno –sonrió Yuuji con malicia, y una mirada que intimidó incluso a Sato-. ¡Colmillo Rayo! –continuó Yuuji, Aerodactyl voló en dirección a Gyarados, y mordió con fuerza, electrocutando a Gyarados, que gritó con fuerza.
-¡Defiéndete Gyarados, Rayo Hielo! –pidió Sato, pero Gyarados había vuelto a intimidarse, y retrocedía asustado- ¡No! ¿Qué haces Gyarados? ¡Atácalo de una buena vez! –se fastidió Sato, pero los ataques de Aerodactyl impedían a Gyarados reaccionar, en su mirada se reflejaba el terror, el terror de ver a un máximo depredador atacarlo.
-Terminemos con esto. ¡Caída Libre! –prosiguió Yuuji, Aerodactyl extendió sus alas, voló en dirección a Gyarados, quien nerviosamente intentó obedecer las órdenes de su entrenador, solo que Aerodactyl lo evadió, lo tomó de la cola con sus garras, y comenzó a elevar a Gyarados, como un depredador llevando a una presa, impresionando a los presentes por la fuerza de Aerodactyl.
-¡Defiéndete Gyarados! ¡Rayo Hielo! –Gyarados, en pánico, apuntaba su Rayo Hielo por todas partes, pero estaba de cabeza, y Aerodactyl tenía su cuerpo totalmente estirado. Los ataques de Gyarados no encontraban blanco.
-¡Termínalo! ¡Caída Libre! –pidió Yuuji, Aerodactyl se dio la vuelta, y voló a toda velocidad en dirección al suelo, el cuerpo de Gyarados se movió como látigo por el cielo, mientras Aerodactyl volaba en picada, frenaba antes de llegar a suelo, volvía a elevarse, pero estrellaba a Gyarados al suelo, noqueándolo en un instante.
-¡Gyarados! –se quejó Sato, el público ovacionó, y en la banca de apoyo de Yuuji, Amaya y Rinji celebraron y se abrazaron, Zawako por su parte, suspiró aliviada y con Torchic en brazos, agradecida de recuperar a Yuuji como ella lo conocía- ¡Eso ha sido un golpe de suerte, y te lo voy a demostrar! ¡Cloyster! –llamó Sato, su Pokémon acorazado se materializó- ¡Esquirla Helada! –declaró Sato, ordenando a Cloyster utilizar un ataque de prioridad, Yuuji sustituyó, lanzó su Honor Bola, y Primeape quedó en primera línea frente a la Esquirla Helada, que congeló algunos de sus bigotes. Primeape, furioso, se viró y encaró a Yuuji en medio de una rabieta.
-¡Después me recriminas cuando no parezcas salido del departamento de salchichería! –le recriminó de regreso Yuuji, mientras Primeape hacía una rabieta, misma que escandalizó a Zawako tras traducir, pero Primeape de todas formas regresó a la arena de batalla- ¡Concentra esa ira Primeape! ¡Chirrido! –pidió Yuuji, Primeape se coloreo de rojo, y chirrió con fuerza, asustando a Cloyster.
-¿Chirrido? ¿Quién enseña algo tan patético a un Pokémon? –se burló Sato- ¡Esto es un verdadero Ataque! ¡Concha Afilada! -Cloyster se rodeó de agua, y usando las protuberancias de su caparazón, se lanzó a Primeape, golpeando con fuerza, Primeape tan solo sonrió tras el golpe.
-Gracias por acercarte Sato. ¡Primeape, Combate Cercano! –aprovechándose de la cercanía, Primeape comenzó a lanzar ataque tras ataque, sin importar que Cloyster se metiera dentro de su concha, los ataques fueron tan directos y fuertes, y los puños de Primeape tan poderosos, que Cloyster terminó debilitado.
-¡No, Cloyster! –se molestó Sato, mientras Cloyster caía rendido, y Yuuji celebraba, aunque Primeape aprovechó el momento para recriminarle, momento que Yuuji aprovechó también para encararse con Primeape, y el par comenzó a discutir en medio de la arena de batalla, causando las risas del público, mientras Sato enfurecía más y más- ¡Deja de ignorarme! ¡Alakazam! ¡Psíquico! –llamó Sato, su Alazakan se hizo presente, y aprovechando la distracción de Primeape, lo lanzó por la arena. Primeape, molesto, se puso de pie, pero Yuuji lo detuvo.
-No esta vez amigo, él es más rápido que tú –continuó Yuuji, seleccionando una Ultra Bola, y lanzando la misma- ¡Gengar, Hipnosis! –tras materializarse, Gengar fue recibido con un ataque Psíquico directo, que lanzó a Gengar rebotando por todas partes-. Arriba gordito, gánate las bayas que tú no necesitas comer –reprendió Yuuji, Gengar se puso de pie molesto, y recriminó unos instantes, pero Yuuji apuntó, y Gengar obedeció, comenzando con los movimientos de su mano, y cansando a Alakazam, quien terminó por quedarse dormido-. Ahora… Bola Sombra –agregó de forma sombría, un Gengar más emocionado que nada obedeció, y comenzó no con una, sino dos, y hasta tres Bolas Sombras, Alakazam lo permitió al estar profundamente dormido, por lo que, en cuestión de unos intentos, este también cayó.
-¡No es posible! –se quejó Sato, miró al tablero, y mientras Yuuji no había perdido un solo Pokémon, él estaba en desventaja de tres- ¿Cómo puedes tener tanta suerte? –le apuntó Sato molesto.
-No es suerte, Sato, es habilidad, la misma que te falta a ti –le apuntó Yuuji, determinado-. Debiste aceptar la victoria en la mesa. Porque no había forma alguna de que me vencieras, y te lo estoy demostrando, dándote la apaleada más grande de todas, y todavía no termino. Saca a tu siguiente Pokémon, porque hay alguien esperando su turno, y tiene mucho que demostrarte –insistía Yuuji.
-¡Yo voy a demostrarte, Tentacruel! –llamó Sato, ya furioso, su Pokémon se materializó- ¡Giro Vil Tentacruel! –pidió Sato, energías Siniestras rodearon a Tentacruel, quien saltó, aterrizando frente a Gengar, e impactándolo con sus tentáculos recubiertos en dicha energía, mismas que enfadaron a Gengar.
-¡Mal de Ojo Gengar! –pidió Yuuji, Gengar sonrió con malicia, y atrapo a Tentacruel en el ataque, antes de ordenar una sustitución- ¡Bien hecho amigo! ¡Es tu turno Raichu! –llamó Yuuji, Sato se aterró, intentó una sustitución, pero no le fue posible- Oh, cuanto lo siento, pero tu Pokémon se queda a jugar. ¡Raichu, Excavar! –ordenó Yuuji, Raichu saltó, y se enterró en la tierra, mientras Tentacruel fallaba un ataque de Cascada.
-¡Cobarde! ¡Sal y enfréntame! ¡Tentacruel, espera a que salga y atácalo con Veneno X! –ordenó Sato, Tentacruel reunió sus tentáculos en forma de X, y comenzó a rodearlos de veneno, Raichu salió de la tierra, arrastrando guijarros con él, e impactó a Tentacruel, quien se mostró sumamente debilitado- ¡Ahora! –ordenó él, Tentacruel impactó, y lanzó a Raichu por la arena, quien además terminó envenenado.
-¡Bien, esa es salud suficiente! ¡Tacleada de Voltios! –continuó Yuuji, Raichu se incorporó, centelló su electricidad por los alrededores, y comenzó a correr, rodeado de electricidad, y dirigiéndose a Tentacruel, estrellándose contra él, y noqueándolo. El impacto de retroceso comenzó a afectar a Raichu, pero continuó en pie pese a este y el envenenamiento.
-¡Tu Raichu debería estar acabado! ¡Esta la gané yo! –se molestó Sato, mientras Raichu se tambaleaba, pero continuaba en pie, y eructando por el veneno- ¡Después de esa Tacleada de Voltios, debería estar rendido! –insistió Sato.
-Lo estaría si hubiera usado Tacleada de Voltios de un inicio, cuando Tentacruel tenía mayor Salud, pero elegí Excavar por una razón –lo miró Yuuji molesto, lo que nuevamente intimidó a Sato- No solo voy a derrotarte… voy a humillarte… porque mentí todo este tiempo, no me eres indiferente, realmente siento un desprecio inquietante en contra de ti, el suficiente, Sato, para aplastarte sin darte oportunidad alguna. No vas a derribar a ninguno de mis Pokémon, ni siquiera por el daño de retroceso, no te concedo esa cortesía, porque he llegado a castigarte por tu arrogancia, y demostrarte que, realmente, no eres la gran cosa –insistió Yuuji, mientras Sato hacía corajes, y Zawako se preocupaba por las palabras de Yuuji, quien pese a decir aquello, suspiró, como si soltara algo de estrés, y se tranquilizara, pensando mejor las cosas.
-¡Hablas demasiado para ser un perdedor! –aunque Sato no ayudaba a Yuuji en salir de ese estado de molestia, mientras tomaba su siguiente Ultra Bola- Con esto voy a derrotarte. ¡Ve, Victreebel! –llamó Sato, un Victreebel de tamaño descomunal se hizo presente, Raichu apuntó asustado, mientras miraba a Yuuji.
-Tranquilo, ese no es tuyo –alzó su Ultra Bola Yuuji, llamando de regreso a Raichu, mientras tomaba una Nido Bola-. Así que… es ese, ¿no es así? El Pokémon de tipo Hierba por el que abandonaste a Bulbasaur –continuó Yuuji, mientras Sato, nervioso, no sabía qué decir-. No necesito escucharlo de ti, ninguno de nosotros necesita escucharlo. Las acciones hablan más que las palabras. ¡Ve, Venusaur! –llamó Yuuji, y frente a Sato se materializó el Pokémon, furioso, y mirando a Sato con desprecio- ¡Termínalo! ¡Poder Terrestre! –ordenó Yuuji, Venusaur alzó su cuerpo, y estrelló el mismo contra la arena, levantando una oleada de arena que rodeó a Victreebel, envolviendo al Pokémon de Hierba.
-¿Poder qué? ¡Ese es un movimiento de tutor! –se molestó Sato, mientras su Victreebel se cubría con sus hojas, intentando resistir el ataque- ¿Quién te enseñó eso? Ni siquiera Leaf tenía un movimiento así cuando enfrente a su Venusaur –se molestó Sato.
-Adivina de donde lo aprendió, Sato. Leaf seguramente no lo utilizó porque no te pensó digno –continuó Yuuji, mientras Victreebel, malherido, atinaba únicamente a lanzar unas débiles Hojas Navaja, que Venusaur no se dignó siquiera a evadir-. Abandonaste a este Pokémon, sin importarte sus sentimientos. ¡Estos son los sentimientos de Venusaur, de la mano de alguien que sí confió en él! ¡Venusaur, Bomba Lodo! –ordenó Yuuji, Venusaur gruñó a boca cerrada, pero reunió el líquido purpura en su garganta, abrió la misma, y lanzó el proyectil, que derribó a Victreebel, y lo dejó tendido en el suelo, ante los ojos incrédulos de Sato- Adivina, Sato… acabas de perder contra el extranjero perdedor y cobarde, el de los Pokémon débiles, el del Torchic de peluche, justo con el Pokémon al que abandonaste llamándolo débil. Deja que eso se asiente en tu mente –alzó la mano Yuuji, y el público se entregó en ovación.
-¡El ganador, y calificado a Cuartos de Final, Yuuji de Ciudad Lavacalda en la Región Hoenn! –presentó Teresa, saltando emocionada incluso, como si hubiera disfrutado tanto del resultado de la batalla. En la banca de apoyo, Amaya y Rinji celebraron, pero fue Zawako la que corrió a encuentro de Yuuji, y lo abrazó con fuerza, Yuuji le regresó el abrazo, igualmente feliz- Que digo ganador, verdugo es lo que es, que digo verdugo, destructor de sueños, el brabucón mayor se ha impuesto –continuaba Teresa, la palabra brabucón caló fuerte en Yuuji, mientras Sato caía de rodillas, y golpeaba el suelo con fuerza. Yuuji entonces lo pensó mejor, se separó de Zawako, y comenzó a dirigirse en dirección a Sato, quien lo miró desde abajo, con su rostro cubierto de lágrimas.
-¿Vienes a restregarme tu vitoria a la cara? –preguntó él, mientras Yuuji llegaba, con Venusaur a su lado- Adelante… hazlo… me lo merezco. ¡Búrlate de vuelta! ¡Dime todas las cosas que quieras! ¡Ya nada puedo hacer! –lloró él de impotencia.
-No… no vine a eso… vine a que el ciclo de odio, terminé conmigo… -le ofreció su mano Yuuji, Sato le regresó la mirada, confundido-. Levántate… cuando ya estás abajo, solo puedes mirar arriba. Anda, déjame ayudarte… -insistió él.
-¿Ayudarme? ¡Tú eres el que me dejó aquí abajo! ¿Ahora pretendes darte aire de grandeza sintiendo pena por mí? –preguntó Sato, molesto, su corazón lleno de ira, mientras la ira en los ojos de Yuuji se apagaba.
-En primera, tú te lo buscaste a pulso… -le recordó Yuuji, Sato se mordió los labios, pero no dijo nada-. Pero el estar resentido contra mí, no te permitirá avanzar. Zanjemos esto… sé que no es fácil escuchar esto desde la perspectiva del derrotado, y cuando yo actué como hice… no voy a disculparme por eso, pero puedo comenzar a verte como a alguien de quien aprender, solo debes darme la primera lección… se puede perdonar… -agregó Yuuji, Sato suspiró, pero aceptó la ayuda de Yuuji, y después estrechó su mano-. Ya siéndote sincero… tus Pokémon sí son bastante fuertes, solo te falta estrategia, una que otra técnica inútil como Chirrido y esas cosas –comenzó Yuuji, para sorpresa de todos, Sato estaba poniendo atención-. Además, Tentacruel tiene mejores potenciales defensivos que ofensivos, si combinas sus defensas con Escaldar, asegurando las quemaduras de tu rival, podrías… -continuó Yuuji, Sato se impresionó al escuchar la explicación, mientras Yuuji sacaba su maletín de TMs, y le mostraba las que había conseguido, luego apuntando a Victreebel, y dándole algunas ideas, mismas que Sato aceptó sacando su propio maletín de TMs, sin encontrar la que Yuuji le había sugerido, Yuuji sudó frio, pero le prestó la suya, Sato entonces comenzó a enseñarle un nuevo movimiento a Victreebel.
-¿Está… socializando con Sato? –preguntó Rinji impresionado, Amaya estaba igualmente sin habla, mientras Yuuji a lo lejos continuaba dándole consejos a Sato. El par entonces se distrajo, escuchando a Zawako sorber por la nariz- ¿A ti que te pasa? –se asustó Rinji.
-Yo eduqué a ese jovencito –bromeó Zawako, divertida, tanto Amaya como Rinji la miraron sonrientes, mientras Zawako frotaba su rostro contra el plumaje de Torchic-. Lo que a Yuuji siempre le hizo falta, fue terminar con el ciclo de odio, y ya lo está aprendiendo –continuó ella, mientras veía a Yuuji continuar con sus lecciones, y a Sato aprender de las mismas-. Si eres odiado y respondes con odio, el ciclo de odio continúa, pero si vez a través de ese odio, y eliges parar, el odio puede, o quedarse de un solo lado, o borrarse por completo… es allí, cuando el odio desaparece, que queda todo lo demás… -sonrió Zawako, orgullosa, y viendo a un Yuuji totalmente diferente del agresivo joven al que conoció cuando niña, un niño triste, que solo permanecía al lado de Zawako, porque ella era la única que no lo repelía, comparado con el Yuuji alegre, que gustaba de enseñar, y de lograr que otros se superasen, logrando la admiración de otros por, simplemente, dejar de ser el que transmitía el odio.
Hotel Índigo. Restaurante del Hotel Índigo.
-¡Salud! –celebraban Amaya, Rinji y Yuuji en la mesa, alzando sus refrescos, Zawako se unió a ellos alegremente, Christie, y Lusamine se negaron a entregarse a algo tan infantil, y Anabel, la única que podía tomar vino, se resignó a compartir jugo de frutas con su hija, que alzaba su vasito de jugo, y pedía con la mirada a su madre que la alzara a ella, terminando Anabel por acceder- ¡Salud! –agregó ella divertida, tras el choque de los refrescos, Anabel volvió a ponerla en el sillón, donde era recibida por Torchic y Espeon, quienes hacían de niñeras todo el tiempo.
-Aunque es un fastidio al mismo tiempo –interrumpió Amaya, mirando a Yuuji fijamente-. Mira que nosotros somos los locales y solo llegamos a dieciseisavos… y vas tú a calificar a cuartos. ¿Quién en su primer torneo califica a cuartos? –se quejó Amaya.
-Papá calificó a la final, igual tu papá –le recordó Rinji, Amaya intentó decir algo, dándose cuenta de que Rinji tenía razón-. Además, lo he visto suceder en otras regiones, y no sería descabellado que ocurriera en cualquier parte, el primer Campeón Regional de cada región, debió hacerse con el título, no se eligen a los Campeones Regionales solo porque sí –le explicó.
-En Unova si –agregó Anabel, el grupo le dirigió la mirada, Anabel simplemente bebió de su vino, no queriendo meterse en la conversación-. Aunque esa campeona sigue regente, así que ni como criticarle si no ha perdido el puesto desde que la asignaron –admitió ella.
-Unova… sería una buena segunda elección –admitió Amaya, regresando a la conversación, Yuuji y Rinji la observaron curiosos-. Si Yuuji se vuelve campeón, no pienso quedarme a esperar la revancha por un año. Mejor me vuelvo campeona de otra región, como Unova, y nos veríamos las caras en el Campeonato Mundial Pokémon –agregó ella.
-Para competir en el Campeonato Mundial Pokémon, Yuuji tendría que conservar el puesto por 4 años. Pero espera, no es el Campeón Regional –le recordó Rinji, mirando a Yuuji con molestia-. Ni va a serlo. Este no se vuelve Campeón Regional con alguien como Giovanni esperándolo en cuartos. Admítelo, venció a Amaya, y ella era mejor que ambos –le recordó él.
-Eso es cuestión de perspectiva, en mi mente aún veo a esa niña llorona porque la venció un Pokémon que no se supone que exista –fingió Yuuji que lloraba, molestando a Amaya, quien se movió hasta su lado de la mesa a intentar golpear a Yuuji, quien se defendió atrapándola de las muñecas y forcejeando con ella-. ¿Quieres pelear? –se quejó el.
-¡Te digo que a las mujeres no se les toca, salvaje! –se le colgó del cuello Rinji, y de pronto se armó la trifulca en la mesa, por lo que Christie y Zawako tomaron sus platos, y se cambiaron de lugar, Anabel ya estaba más retirada y jugando con Lila, sabiendo que el trio no tardaba en pelearse, Lusamine, siendo más madura que el resto, se aburría rápido, y tenía tiempo que se había puesto a ver videos de estadísticas en su celular.
-De todas formas, Yuuji. Deberías reconsiderar enfrentarte a Giovanni, mira… -interrumpió Lusamine, abriendo la aplicación de control remoto de su celular, y apoderándose de las televisiones del restaurante, cambiando de canal sin importarle que algunos comensales se molestaran, pero cuando todos vieron el anuncio de Teresa en medio de la arena, todos comprendieron la razón.
-El retador de Octavos de Final que enfrentaría a Giovanni del Bosque Verde por el pase a Cuartos de Final, ha decidido no presentarse… -comentaba Teresa, con un papel en su mano, y leyendo el mismo-. Debido a esto, el enfrentamiento por el pase a Cuartos de Final queda resuelto a favor de Giovanni de Bosque Verde. En pantalla se estarán mostrando los mapas actualizados de los enfrentamientos –prosiguió Teresa, en pantalla se desplegaron los cuatro entrenadores restantes, siendo el combate de Yuuji, como él lo había predicho, pactado como el de la noche, yendo contra Giovanni-. Buena suerte a los participantes, y no lo olviden, el combate de mañana es de 6 contra 6. Solo espero que ya nadie se retire, no quiero devolver el costo de los boletos… -lloró Teresa.
-Seguimos al aire… Teresa… -le comentó su camarógrafo, Teresa se escandalizó, y cortó la transmisión, el equipo de producción entró entonces directamente a comerciales. Lusamine entonces se dirigió a Yuuji, preocupada.
-Hasta ahora, Giovanni había tenido todos sus combates. Calificó primero con un 100% de vitorias en la fase de grupos, y en todos sus combates usó únicamente a un Pokémon, mayoritariamente de tipo Tierra –le mostró Lusamine, Yuuji asintió, y observó las estadísticas de Giovanni-. Amaya se las arregló para vencer a dos, pero hasta ese momento, todos consideraban a Giovanni un buen entrenador. Después de su combate con Amaya, ahora lo creen invencible. Las casas de apuestas inclusive, no piensan que seas capaz de derrotar a uno solo de sus Pokémon –le comentó Lusamine preocupada.
-Oh, yo estoy dispuesto a apostar en contra de eso –escuchó el grupo, Yuuji se puso en guardia, Anabel solo movió su mano para pedirle tranquilidad a Yuuji, mientras Blaine y Surge llegaban a su mesa, sorprendiendo a todos en el comedor. Surge inclusive comenzó a dar autógrafos por todo el lugar-. ¿Me permites unas palabras? No tomará mucho tiempo –pidió Blaine.
-Lo que tenga que decir, dígalo en frente de todos –pidió Yuuji, pero Anabel se aclaró la garganta, y movió su cabeza, indicando a Yuuji que siguiera a Blaine-. Pero él es… -intentó defenderse Yuuji.
-El cliente de BIA Inc. –le explicó Anabel-. Y te recuerdo que, aunque no usaste tu uniforme en el combate de hoy, lo que no es parte del trato porque nos resta visibilidad y publicidad, estás en la nómina de BIA Inc. Así que, por favor vaya con su cliente y reciba su misión –pidió Anabel.
-¡Pero ellos son…! –intentó defenderse Yuuji nuevamente, Anabel lo miró con firmeza- Está bien… maestra… ya voy… -miró Yuuji en dirección a Torchic, e hizo una seña, indicando que debía quedarse, Torchic solo lo miró con tristeza, y se quedó atrás.
-Ow… no te pongas así, Torchic –pidió Zawako, abrazando a Torchic, y sabiendo que algo andaba mal-. Anabel… ¿debería preocuparme? –preguntó ella, pero Anabel suspiró, y movió su cabeza en negación.
-Yuuji tiene sus responsabilidades… y tú tienes las tuyas. ¿No tenías pendiente una llamada con el Profesor Oak? –le preguntó Anabel, y Zawako asintió- El trabajo es importante, no deberías dejarlo esperando –insistió ella.
-Yo entiendo eso… pero… quería celebrar con Yuuji –admitió Zawako, mientras veía a Yuuji caminar junto con Blaine, y seguido de Surge, en dirección a los elevadores. Una vez que los tres entraron, y se cerraron las puertas, Zawako suspiró-. Supongo que puedo adelantar mi llamada. Ya vuelvo… -se disculpó Zawako, tomando a Espeon, y caminando con ella en brazos en dirección a la zona de videoteléfonos.
-Hablando de llamadas, ¿no deberían tu padre y tu madre ser más atentos contigo? –se quejó Amaya, confundiendo a Rinji- Quiero decir, no he visto al tío Gary ni a la tía Leaf. ¿Cómo es que no se han aparecido en toda la contienda? –se quejó Amaya, una vena se saltó en la frente de Christie, Rinji palideció por aquello.
-¿Al tío Gary y a la tía Leaf? –preguntó ella con sombrías intensiones, Rinji hizo una mueca de descontento- Comprendo que mi desprecio por el apellido Oak me deje en una situación donde, ni muerta lo llamo de esa forma, pero no he tenido ni una sola conversación no hostil ni con tu padre ni con tu madre. No es que quiera verlos, pero deberían estar aquí. ¿Y qué hay de tu familia? –recriminó Christie.
-Mi padre es el campeón, y es de pocas palabras. Mi madre no gusta de las batallas, pero hablamos por teléfono todas las noches –admitió ella, y la conversación en la mesa continuó, mientras Zawako terminaba de marcar su videoteléfono, y le contestaba un sumamente agotado Profesor Oak, quien aparentemente se iba despertando, lo que más sorprendió a Zawako sin embargo, no fue el verlo en ese estado, sino que un segundo Oak estaba con él.
-¡Profesor Oak! –se alegró Zawako, tanto Gary, como Samuel Oak, intercambiaron miradas y se apuntaron como imitando a algún meme de internet. Zawako sudó frio recordando el parentesco- Saludos a ambos Profesores Oak –sonrió ella, saludando, Espeon se asomó por la pantalla, y saludó también.
-Hola mi niña, es un gusto verte. ¿Ese es Eevoli? –preguntó el anciano profesor, mientras Gary se servía un café y sorbía a duras penas, viéndose incluso más apagado que el Profesor Oak que era mayor- Tengo que decir que me agrada mucho el ver nuevamente a la asistente que me dejó con todo el trabajo tumbado –se burló él, deprimiendo a Zawako.
-Lo siento… -lloró Zawako sintiéndose culpable, y preocupándose por la mirada de molestia de Gary, quien la miró con nuevas dudas sobre su trabajo-. Cambiando el tema, pensé que había colgado la bata –comentó ella, intentando desviar la atención.
-Da la casualidad que necesito de su ayuda en un tema muy delicado, por cierto, no es el único Oak presente –le comentó Gary, de fondo apareció un tercer Proferosr Oak, este más vivaracho, de piel bronceada, y a quien Zawako admiró con sus ojos en forma de estrella.
-¡Profesor Oak! –exclamó ella alegremente, el trio de Profesores Oak volvió a imitar el meme, solo que con una persona más- Ya entendí, usaré los nombres de pila si no les molesta –agregó ella ya sintiendo pena ajena por el espectáculo de chavorrucos-. Profesor Samson Oak, ¿qué hace usted allí? ¿Dónde es allí por cierto? Me cobraron como larga distancia la llamada –comentó ella preocupada.
-Johto mi niña, los tres nos encontramos en Johto, en el Laboratorio del Profesor Elm –le explicó Samson Oak, impresionando a Zawako, quien intentó ver más en la pantalla, logrando ver a algunos Pokémon corriendo por los alrededores, pero solo viendo parte de ellos, una cola azul, una hoja y media cabeza, y una nariz amarilla, mientras los Pokémon jugaban en el laboratorio sin lograr ser bien enfocados-. Ya habrá tiempo para las presentaciones, de momento tenemos mucho trabajo –insistió él.
-Lo sé, tío-abuelo, lo sé –se quejó Gary, incorporándose, y mirando a Zawako fijamente-. Zawako… te necesito en Jotho, inmediatamente. Sales en el vuelo de mañana por la noche, después de la batalla de Yuuji –le explicó Gary, tecleando en su computadora. Del lado de Zawako, la impresora del monitor imprimió un boleto de avión-. La situación de Jotho es crítica, y debido a la investigación que realizaste sobre Mewtwo, y el programa de contención que sugeriste en tu tesis, no me queda lugar a dudas. Eres la indicada, te necesito en contención de especies invasoras, inmediatamente –comentó Gary, preocupando a Zawako, y deprimiéndola. El momento que ella se había temido, había llegado antes de lo esperado.
Terraza del Hotel Índigo.
-Esto del misticismo y el factor momento culminante, ya me está fastidiando demasiado –se quejó Yuuji, quien ya en la terraza, no hacía más que permanecer sentado en una banca junto a Blaine, quien miraba a la Antorcha Olímpica, mientras Surge terminaba de sacar a todos los mirones de la terraza-. Deje el cuento de líder mafioso para después, y ya dígame que Giratinas quiere –pidió Yuuji.
-Eres igual a tu madre, impaciente, explosivo, e impaciente otra vez –insultó Blaine, cuando Surge cerró la puerta detrás de la última persona evacuada, y mostró su pulgar arriba-. Bien, iré al grano… no puedes derrotar a Giovanni –le explicó él.
-¡Esa es su opinión! ¿Quiere ver cómo le demuestro que se equivoca? –se quejó Yuuji, Surge se aclaró la garganta, interrumpiendo y pidiéndole a Yuuji silencio, solo que la presencia de Surge, en lugar de intimidar a Yuuji, lo molestaba- No te tengo miedo, armatoste. Y aún me debes la que le hiciste a mi madre –se fastidió Yuuji con una vena saltada.
-Para tu tren, ya después nos arreglamos tú y yo, esto es más importante, retador bebé –le apuntó Surge, Yuuji solo continuó con las miradas hostiles- Hablo enserio, mírame a los ojos. Lo que está en juego, hace que hasta yo me sienta un Teniente Coronel Bebé. Si eso no es prueba suficiente, no sé qué lo sea –se cruzó de brazos Surge. Yuuji entonces notó que Surge no mentía, y comenzó a preocuparse.
-Te adelanto que ni Koga ni Sabrina saben absolutamente nada de esto, y no lo sabrán –continuó Blaine, sobándose el brazo- Me estoy muriendo chico, no espero que lo entiendas, pero lo estoy haciendo. Mira mi brazo y entérate por ti mismo, verás que no tengo siquiera el tiempo para las bromas –le mostró Blaine, quitándose un poco los vendajes, mostrando la piel derretida, y casi forzando a Yuuji a vomitar. Blaine volvió a amarrarse los vendajes-. Yo traje a tu madre a Kanto, con engaños, pero la traje. Necesitaba una de las dos Piedras Primordiales, no importaba cual, elegí a tu madre porque ella tenía la voluntad que necesitaba, para hacerle la guerra al Equipo Rocket, y destruirlo. Ella debía matar a Giovanni, pero entonces llegaste tú –le comentó Blaine.
-Discúlpeme si no me agradaba el hecho de pensar a mi madre una asesina –se defendió Yuuji, cruzándose de brazos-. ¿Qué tiene esto que ver con mi batalla contra Giovanni? ¿El mafioso va a dispararme o algo en venganza por lo de mi madre? –se quejó él.
-Las armas de fuego no existen desde la gran guerra –interrumpió Surge, Blaine y Yuuji lo miraron molestos-. Quiero decir… incluso si existieran… los Pokémon son más efectivos… y bueno… ya me callo… -terminó él.
-Giovanni no es tan infantil para entregarse a una rencilla personal –le comentó Blaine-. Va a disfrutarlo claro, pero no es tan tonto como para revelar todas sus cartas. El problema es que necesito que Giovanni revele todas sus cartas en el combate contra ti, por el bien del Mewtwo Original, por el bien propio, y por el bien de Kanto –le comentó él.
-Giovanni tiene a este Mewtwo súper poderoso, ¿lo recuerdas? –le comentó Surge, Yuuji asintió- Bueno, puede Mega-Evolucionar –le explicó, Yuuji abrió su boca con incredulidad-. Y Mega-Mewtwo X, es tan fuerte como un Groudon, y necesitamos que tú lo derrotes –le explicó él.
-¿¡QUÉ!? –se quejó Yuuji, miró a Blaine, y Blaine asintió- Oye, oye, oye, buen chiste para romper el hielo, muy bueno. Ya de por sí tenía mis dudas de si era posible siquiera llegar a Mewtwo, enfrentarlo ya era toda una proeza, pero, ¿vencerlo? Acabas de decirme que tiene la fuerza de un Groudon –sentenció Yuuji.
-Primigenio, además –tosió Blaine, Yuuji se escandalizó y se quedó sin habla-. Escucha niño, ya te lo he dicho, no hay forma posible de que venzas a Giovanni. Tu camino Pokémon se acabó, lo cual no es malo, es tu primera liga, y mira hasta donde llegaste. Para Giovanni no eres más que un trámite, y no te estoy diciendo esto para que te enojes y me salgas con tus cosas de: "mírame lograrlo viejo pelón", créeme que, si fuera cuestión de voluntades, sería el primero inmensamente feliz de verte lograrlo, pero ambos sabemos que no va a ser así –le comentó Blaine, Yuuji solo desvió la mirada-. El problema no es si puedes vencerlo o no, el problema es si alguien, quien sea, puede detenerlo. Si Giovanni llega a la final, y se corona campeón del torneo, adivina, se enfrenta al Alto Mando, quienes trabajamos para él. En otras palabras, Giovanni tiene paso libre hasta el Campeón Regional, y el Campeón Regional, no podrá vencerlo como hizo hace 25 años, si no tiene toda la información que necesita de Mega-Mewtwo X –le explicó Blaine.
-Red tiene el cerebro lavado, piensa que somos amigos, me cae bien el Campeón Regional bebé, pero incluso él sabe que Mewtwo es demasiado peligroso –le comentó Surge-. Red tiene esta, Charizardita Y, puede defenderse de un Mewtwo normal, no de uno con esteroides. Para que Red venza, y Giovanni no se convierta en Campeón Regional, Mega-Mewtwo X debe verse como capaz de ser derrotado en Cuartos de Final –insistió Surge, Yuuji se apuntó a sí mismo, incrédulo-. Eres la opción que nos queda chico, tanto Blaine como yo apostamos por Amaya –le reveló Surge.
-¡Ni siquiera fui la primera opción! –se fastidió Yuuji- Que si Amaya no pudo, ¿Qué chance tengo yo? ¡No le digan a nadie que dije eso! –les apuntó Yuuji, entrando en conflicto entre el Yuuji que deseaba demostrarle a los demás que se equivocaban, contra el Yuuji realista que sabía la verdad- ¿Qué importa que Giovanni se convierta en Campeón Regional de todas formas? El Equipo Rocket está desecho. Y tiene juicios pendientes, aunque no lo crean, veo las noticias –admitió Yuuji-. Bueno… sigo a Pokétubers que ven las noticias y me las resumen, pero ese no es el punto –apuntó Yuuji.
-El punto es, joven Yuuji, que si nadie demuestra que Mega-Mewtwo X puede ser derrotado, Giovanni se coronará Campeón Regional, y si eso pasa, irá directo al Campeonato Mundial Pokémon, en donde, si se llegara a coronar, Giovanni se convertiría en el Entrenador Pokémon más poderoso del mundo –le explicó Blaine, Yuuji no logró comprender el por qué eso era malo-. Solo imagínalo, la mayor figura pública, los jueces temerán el fallar en su contra por la repercusión mediática, las grandes empresas se pelearán por patrocinarlo, su fortuna no solo se incrementaría, sino que, al ser el Campeón Mundial, Giovanni tendría alcance global. Después de eso… una célula del Equipo Rocket en Galar… -comenzó él.
-Una en su casa en la playa de Alola –continuó Surge-. Tal vez un pent-house en Unova con acceso a yacusi, y otra base del Equipo Rocket. Una casa chica en Kanto con otra base del Equipo Rocket, ah sí, y ya tiene una base en Jotho administrada por Sabrina. Bravo chico, destruyeron al Equipo Rocket en Kanto, y le abrieron la puerta a Giovanni para expandirse. ¿Cuánto tiempo antes de que llegue a Hoenn a hacerle la competencia a tu mami? –preguntó Surge.
-No te estamos pidiendo ganar, Yuuji… sé que no te gusta escucharlo, pero es imposible… -le comentó Blaine, por vez primera, Yuuji ni siquiera se atrevió a negarlo-. Te estoy pidiendo, como el estratega más grande de la presente Liga Pokémon… que muevas tus piezas. Ten una última partida de ajedrez. Un último baile… y con tus seis Pokémon, logres lo imposible. Vence al Pokémon invencible… y todos los planes de Giovanni, se desmoronarán, yo me encargaré de eso… -pidió Blaine, movió su cabeza para que Surge lo siguiera, y este así lo hizo, dejando a Yuuji atrás, preocupado-. Además, el joven Yuuji cuenta con una peculiaridad que Amaya no tenía… la capacidad de que otros lo enfrenten con todas sus fuerzas por la energía de odio que transmite –admitió Blaine.
-¿No debiste agregar ese pequeño pedazo de información para el chico? –preguntó Surge, abriendo la puerta para Blaine, quien miró una última vez a Yuuji, quien se miraba deprimido, y mirando en dirección a la Antorcha Olímpica con el fuego de Moltres.
-Ese detalle solo lo confundirá más –le explicó Blaine a Surge-. La fuerza latente en el chico, por tantos años de permanecer cerca del Prisma Rojo, es un arma de doble filo. Puede desequilibrar a sus oponentes, quienes pensarán en dejarse llevar por la ira y atacar sin medida ni cuidado, o, para las mentes más poderosas como la de Giovanni, podría significar un deseo inmenso, de mostrar su verdadera valía, y pensar más detalladamente sus acciones. ¿Cuál será al final? Ambas son malas para el chico, lo ha vivido toda su vida, el ser siempre, y por siempre, el receptor del odio ajeno –terminó Blaine, saliendo de la terraza.
Arena de Eliminatorias. Afuera del Área de Vestidores (el día de los Cuartos de Final).
-Yuuji, lo siento mucho, pero no podré continuar apoyándote en la competencia –enunciaba Zawako para sí misma, con Espeon como su única compañía, y observándola fijamente-. No, así no… veamos… -meditó Zawako-. Yuuji, te deseo la mejor de las suertes en tu combate, pero necesito decirte algo, me voy a Johto, como asistente de control poblacional de especies invasoras del Profesor Elm… -continuó ella, nerviosa, Espeon solo balbuceó algo en el idioma Pokémon-. Ya sé que no suena bien… tal vez si le pido tiempo después de su combate, pero si pierde va a estar muy triste, y si gana demasiado feliz para escucharme, y se me hará tarde –se quejó Zawako, Espeon suspiró, y comenzó a reprenderla-. ¿Cómo quieres que le diga de una buena vez? Pretendes que entre, toda dulce y alegre y diciendo: "hola Yuuji, sé que estás a minutos de lo que podría ser la batalla más importante de toda tu vida, pero necesito romperte el corazón por adelantado, diciéndote que, ganes o pierdas, no hay más Zawako para ti. Me voy a Johto sin siquiera poder ver el resultado de tus demás combates, si es que ganas, no está sujeto a discusión" –resumió Zawako, Espeon respondió, deprimiendo a Zawako- ¡Obvio no está bien! ¡Qué le digo eso que me corta! ¡Ni siquiera sé si Yuuji va a aceptar el intentar con una relación de larga distancia! ¿Qué pasa si decide que es demasiada molestia, y me dice que cortemos por la paz? ¡No, no, no, no! ¡Tengo que decirle las cosas de otra forma! –declaró ella, Espeon volvió a decirle algo, mismo que preocupó a Zawako- ¿Estoy hablando muy alto? ¿Crees que ya me escuchó? –preguntó, Espeon asintió- ¡Ay no, ay no, ay no! ¡Yuuji, puedo explicarlo! –entró Zawako en los vestidores, encontrando a Yuuji mirando sus Pokébolas, y sin decir nada- ¿Yuuji? –preguntó Zawako, Yuuji no reaccionó, al menos no hasta que Torchic comenzó a rascarle la pierna, llamando su atención, y apuntando con la cabeza a Zawako, por lo que Yuuji por fin se viró para verla- Al parecer… no escuchaste nada… -se apenó ella, Yuuji le dirigió una mirada de confusión- Eso… no es importante de momento. ¿Te encuentras bien? –preguntó ella.
-Zawako… -comenzó Yuuji, Zawako se preocupó, y miró a Yuuji fijamente-. ¿Crees que puedo ganar? –preguntó él. Zawako notó la preocupación en Yuuji, y pensó al respecto, no deseaba mentirle, ella había visto el combate contra Amaya, así que incluso ella tenía sus dudas, pero sabía que, si alguien podía, ese era Yuuji.
-Yo creo, que mientras tú creas que puedes… podrás hacerlo… -le sonrió ella, Yuuji meditó al respecto, y asintió-. ¿Vas a estar bien? –preguntó ella, Yuuji no dijo nada, solo movió su cabeza, asintiendo. Espeon entonces se empujó contra la pantorrilla de Zawako, indicando que debía decirle, Zawako se fastidió, y se viró a verla- No es el momento –comentó ella.
-Sé lo de Johto… -le comentó Yuuji, Zawako se escandalizó al respecto-. Anabel dijo que tendrías problemas en decírmelo, así que decidió decírmelo ella. Lo entiendo, no tienes nada que explicarme –le comentó Yuuji, Zawako intentó decir algo, pero él se le adelantó-. No te estoy cortando, aunque admito que es una preocupación que no quería tener hoy precisamente –se defendió Yuuji, Zawako lloró por el cómo habían resultado las cosas-. Cuando termine mis cosas aquí… regresaré a Hoenn… calificaré para la Liga Hoenn, y espero que entonces, me estés apoyando, sin importar lo que pase. ¿Ok? –guiñó el ojo Yuuji. Zawako quería continuar con aquella conversación, pero decidió que Yuuji ya tenía demasiadas presiones, y asintió- ¿Vienes? –preguntó él.
-Pensé que habías dicho… que no querías a nadie en la banca de apoyo esta vez –agregó ella apenada, Yuuji solo le ofreció su mano, ella la miró apenada, y señaló a la entrada del túnel, Yuuji asintió, y ella se negó-. No puedo, me vería demasiada gente –se apenó ella.
-Después de esto, quien sabe cuánto tiempo tarde en volverte a tomar la mano, dame el gusto –se fastidió Yuuji, Zawako gritó para sus adentros, pero accedió, tomando la mano de Yuuji, y caminando con él por el túnel, hasta intimidarse sobre manera por el grito de la multitud.
Cuarto de Control del Estadio de Eliminatorias. Área de Acceso Restringido.
-¡Y allí va el retador bebé! –dentro del cuarto de máquinas, Surge, Blaine, y Anabel, observaban las pantallas en el tablero de control, y veían a Yuuji entrando con Zawako, para sorpresa de todos- Oye, ¿eso es legal? –se quejó Surge.
-No importa si es legal o no, lo que importa es si Yuuji podrá forzar a Giovanni a usar a Mewtwo, y si podrá forzarlo a Mega-Evolucionar –insistió Blaine, preparando sus máquinas, y mirando a Anabel fijamente-. ¿Podrá hacerlo? –preguntó Blaine.
-¿Con esa mirada? –sonrió Anabel, orgullosa- Dalo por hecho –respondió Anabel, mientras Giovanni y Yuuji se encontraban en la arena de batalla, y se miraban con desafío.
Arena de Batalla.
-Veo que no te acobardaste… -sonrió Giovanni, molestando a Yuuji-. Me parece perfecto, no lo hubiera permitido de todas formas. Si no venías a mí, yo mismo mandaba a traerte. Tu humillación, será apenas un deleite personal insignificante, pero me acercará a poder vengarme de tu madre –le apuntó Giovanni, Yuuji no dijo nada, solo respiró, y sacó aire, concentrándose, lo que impresionó a Giovanni, en el buen sentido, además.
-No quiero problemas ustedes dos –comenzó Teresa, separándolos-. ¡Damas y caballeros! –comenzó Teresa con su presentación, mientras las luces del estadio se encendían, ya que el sol comenzaba a ponerse- ¡El ultimo combate de Cuartos de Final, y de la ronda clasificatoria a semifinales, está a punto de comenzar! –las imágenes de Giovanni y de Yuuji aparecieron en el tablero, seguidas de 6 Pokébolas- ¡En la esquina roja, Yuuji de Ciudad Lavacalda! –presentó Teresa, los fans de Yuuji alzaron pancartas, conmoviendo a Yuuji, quien saludó un tanto incomodado- ¡En la esquina verde, Giovanni de Bosque Verde! ¡El combate es de 6 contra 6 a eliminación directa y sustituciones permitidas! ¡Que comience el sorteo! –continuó Teresa, mientras la ruleta giraba, Yuuji miraba al público, encontró a Amaya y a Rinji allí, junto a Christie, Lila, y Lusamine. Se viró en otra dirección, y encontró a Sato, de brazos cruzados, y mostrándole el pulgar. El resto eran en su mayoría extraños, pero alcanzó a ver a algunas caras conocidas. Los Líderes de Gimnasio estaban presentes, tal vez siempre estuvieron allí, pero era la primera vez que Yuuji ponía atención al público. Al final, Yuuji encontró a una cabellera roja entre el público, o al menos es lo que él pensó ver, ya que al intentar encontrar a quien Yuuji juraba que había sido su madre, no la encontró más-. ¡A iniciar, el retador Yuuji! –apuntó Teresa, regresando a Yuuji a la realidad, y al oponente que tenía en frente.
-¡Vamos Yuuji! –escuchó Yuuji, se viró a ver a Zawako, y la encontró gritando con todas sus fuerzas, con Espeon y Torchic maullando y graznando también, esperanzados en dar ánimos a Yuuji, quien suspiró, y comenzó a dirigirse a su lado de la arena, tomando una Súper Bola, y respirando pesadamente.
-Es hora… -agregó Yuuji, tembloroso-. Hagamos esto… confío plenamente en ustedes –se colocó en pose Yuuji, accionó la Súper Bola, y miró a Giovanni directamente-. ¡Ve! –llamó Yuuji, la Súper Bola estalló, y Poliwrath flexionó sus músculos.
-¿Empezando con un tipo Agua pensando en la ventaja de tipo? –preguntó Giovanni, muy poco impresionado, y seleccionando una Ultra Bola- Sorpréndeme entonces. ¡Ve! –llamó Giovanni a su Pokémon, liberando a un Kangaskhan- Adelante, te regalo el primer ataque –sonrió él.
-¡Y voy a aprovecharlo! ¡Poliwarth, Tiro Circular! –ordenó Yuuji, lo que borró la sonrisa de Giovanni, mientras Poliwrath corría, tomaba a Kangaskhan de la mano, forzaba sus músculos, y cargaba a la inmensa mole con todo e hijo en bolsa, y comenzaba a girarlos a ambos violentamente, comenzando con el lanzamiento, que rodeó a Kangaskhan de energías de tipo Lucha, y lanzó al Pokémon en dirección a Giovanni, forzando a sus Pokébolas a reaccionar, y a absorber de regreso a Kangaskhan, al momento de que otra Ultrabola aleatoria se abría, liberando a un confundido Dugtrio- No es ese… -se mordió los labios Yuuji.
-¿Tienes alguna clase de deseo suicida, niño? –se molestó Giovanni, mirando a Yuuji fijamente, y a la forma en que sudaba nervioso- No tiene importancia, no llegarás tan lejos para ver al Pokémon que estás planeando ver. ¡Dugtrio, Magnitud! –ordenó Giovanni, pero Yuuji rápidamente realizó una sustitución, lanzando su Safari Bola, y permitiendo a Aerodactyl sobrevolar el ataque- ¿Insistes con las estrategias de sustitución? Dugtrio bien podría haber tenido la habilidad Trampa de Arena, ¿no lo crees? –se burló Giovanni.
-No con ese estilo de batalla. ¡Aerodactyl! –continuó Yuuji- ¡Cola Dragón! –pidió Yuuji, Aerodactyl se preparó, pero evadió primero un peligroso ataque de Roca Afilada iniciado por Dugtrio, ya que Giovanni, dándose cuenta inmediatamente de lo que Yuuji intentaba, procuró detenerlo en su intento- ¡Hazlo! ¡Cola Dragón! –pidió Yuuji, Aerodactyl logró golpear el cuerpo de Dugtrio, quien se transformó en energía antes de ser levantado de la tierra, y fue lanzado a las Pokébolas de Giovanni, forzando otra sustitución, esta vez a un Rhyperior, mismo que intimido a Aerodactyl.
-Que decepción… -comenzó Giovanni, cerrando sus ojos, y meditando sobre lo que Yuuji intentaba-. Tan desesperado estas, que tratas de sacar a Mewtwo lo antes posible para acabar con él primero. ¿Piensas que has conseguido una estrategia para enfrentarlo? No hay estrategia que valga –se burló él.
-Veme construirla –fue la respuesta de Yuuji, que tomó su Safari Bola, y llamó de regreso a Aerodactyl-. ¡Primeape! –lanzó Yuuji, la respuesta de Rhyperior fue la de lanzar una inmensa roca desde dentro de los cañones en las palmas de su mano, y atacar con la misma, mientras Primeape se materializaba.
-¡Romperrocas! –ordenó Giovanni, tras materializarse, Primeape fue golpeado directamente, y derribado- Uno menos –sonrió Giovanni, cuando el público se volvió loco, mientras Primeape, mareado por el ataque, logró ponerse de pie- Inaudito –se molestó Giovanni.
-¡Bien hecho Primeape! ¡Sabía que, si alguien podía resistir un golpe como ese, eras tú! –se alegró Yuuji, Primeape festejó flexionando los músculos- ¡Romperrocas exige demasiado del Pokémon que lo usa, y debe recargarse! ¡Tenemos un golpe libre! ¡Primeape, Patada Baja! –Primeape comenzó a correr en dirección a Rhyperior, y de una tremenda patada, derribó al inmenso Pokémon, que hizo temblar al estadio con su peso, y le causó bastante daño.
-¡Increíble! ¡Damas y caballeros! ¡Utilizando una técnica que calcula el daño con respecto a peso del Pokémon afectado, la Patada Baja de Primeape acaba de ocasionar un daño masivo! –comenzó Teresa, emocionando a la gente- ¡Esta podría ser la oportunidad perfecta para obtener una ventaja! ¡Una Patada Baja más, y Primeape obtendrá la primera victoria para Yuuji! –explicó ella, Primeape miró a Yuuji, él lo pensó, pero movió su cabeza en negación.
-Lo siento amigo… -se disculpó Yuuji, y Primeape asintió, mientras Yuuji sacaba su Honor Bola, y regresaba a Primeape, para sorpresa de todos los presentes-. ¡Poliwarth! –llamó Yuuji, Rhyperior ya se había puesto de pie- ¡Tiro Circular! –insistió Yuuji.
-¡Aplástalo, Rhyperior! ¡Romperrocas! –ordenó Giovanni, Poliwarth avanzó, evadió el ataque por muy poco, y tomó a Rhyperior de la cola. Rhyperior era demasiado pesado, por lo que el ver a un Pokémon un tanto más frágil como lo era Poliwrath, lograr levantar a Rhyperior, girarlo, y lanzarlo, para lograr la sustitución, fue impresionante, incluso para Giovanni, quien vio Rhyperior ser reabsorbido por su Ultrabola, y para añadir más a la sorpresa, la Master Bola de Mewtwo estalló- ¡Inaudito! –se molestó Giovanni, mientras Mewtwo miraba a Poliwarth, furioso, y este sudaba frio.
-¡Ahora, regresa! –comenzó Yuuji, sustituyendo a Poliwrath, mientras Mewtwo, sin querer esperar la orden de Giovanni, ya se lanzaba con el puño listo con un ataque de Demolición- ¡Gengar! –liberó Yuuji, el ataque de Demolición pasó a través de un confundido Gengar, quien se rascaba la cabeza sin encontrar a nadie frente a él, fallando en enterarse de que Mewtwo lo había traspasado- ¡Concéntrate Gengar! ¡Mal de Ojo, detrás de ti! –pidió Yuuji, Gengar reaccionó, se dio la vuelta, y comenzó con su maleficio.
-¿Cómo? –se quejó Giovanni, mientras Gengar se las había arreglado para rodear a Mewtwo con las energías de tipo Fantasma, forzando a Mewtwo a permanecer en la arena de batalla- Tengo que admitir que estoy sorprendido… -bajó un poco la cabeza Giovanni, mientras el público ovacionaba a Yuuji, quien era visto por Mewtwo fijamente, como si este quisiera golpearlo-. Sabía cuál era tu plan, no pensé que pudieras concretarlo. Bravo, Yuuji, querías enfrentar a Mewtwo, aquí lo tienes. ¡Mewtwo, Psicocorte! –ordenó Giovanni, Gengar festejaba alegremente la ovación del público, al menos hasta ver a Mewtwo darse la vuelta, y mirarlo fijamente.
-¡Rápido Gengar, Bola Sombra! –Gengar se apresuró a obedecer, preparó la Bola Sombra, y la lanzó a Mewtwo, quien la recibió, pero rio con fuerza, lanzando su Psicocorte de todas formas, escandalizando a Gengar, quien intentó huir, pero quedó atrapado en el ataque, que lo derribó de un solo golpe, molestando a Yuuji, quien miró a su Gengar derrotado- Lo siento amigo… -se deprimió Yuuji, regresando a Gengar a su Ultra Bola-. Sé que te divertiste mucho… -pensó Yuuji sobre Gengar, el Gastly que atrapó en la Torre de Radio de Ciudad Lavanda, que disfrutaba de asustar a Zawako, y que evolucionó de la nada al un Hitmonlee atravesarlo sin que él se diera cuenta de nada, y a quien evolucionó nuevamente para el reto de gimnasio doble-. Lamento que no hayas tenido una batalla contundente, del cual enorgullecerte… pero… gracias a ti, hay una oportunidad –tomó Yuuji su Súper Bola-. ¡Ve, Arcanine! –Arcanine se materializó, una irada fiera en su rostro, y fuego saliendo se su hocico- ¡Velocidad Extrema! –pidió Yuuji, Arcanine obedeció, y tacleó a Mewtwo, empujándolo algunos metros, y enfureciéndolo.
-¡Te estas convirtiendo en una molestia! ¡Mewtwo, Demoledor! –pidió Giovanni, Arcanine recibió el ataque, fue lanzado algunos metros atrás, pero logró mantenerse en pie, y ladrar con fuerza- ¿Resistió el ataque? –se impresionó Giovanni, mientras Yuuji llamaba de regreso a Arcanine- ¿Qué estás planeando ahora? –se preguntó Giovanni, mientras Yuuji tomaba su Pokébola, y lanzaba la misma.
-¡Ve, Nidoking! –llamó Yuuji, lo que no era una elección que Giovanni comprendiera- ¡Terremoto! –la cola de Nidoking se alzó, pero Giovanni ordenó primero, y Mewtwo, siendo más rápido, se adelantó con un cabezazo envuelto en energías psíquicas.
-Iluso, ¿Cómo osas enfrentar a un tipo Veneno contra un tipo Psíquico? –se molestó Giovanni, pero para su sorpresa, Nidoking continuaba de pie- ¿Qué está? –se quejó él, notando el cómo Nidoking masticaba- Continuas con los trucos baratos de utensilios de batalla. Solo postergas lo inevitable –se molestó Giovanni.
-Oye, no me partí la espalda buscando una baya Payapa para no utilizarla. De esas no crecen en Kanto, tuve que invertir buen dinero para asegurarme que Nidoking resistía un ataque de tipo Psíquico con ella, permitiéndole hacer esto. ¡Terremoto! –Nidoking terminó el ataque, y este impactó a Mewtwo con bastante fuerza, lo que terminó por enfurecer a Giovanni, quien no daba crédito a lo que veía.
-¡Pobre imbécil! ¿Piensas que tienes alguna clase de ventaja? ¡Mewtwo, Recuperación! –ordenó Giovanni, mientras Yuuji insistía con las sustituciones, molestando a Giovanni, mientras Arcanine volvía a la arena, fastidiando además a Mewtwo- ¡Sustituye todo lo que quieras! ¡Recuperación una vez más! –se anticipó Giovanni al ataque de Velocidad Extrema de Arcanine, y se recuperó tras el mismo- ¡Solo estás perdiendo el tiempo! –insistió él.
-Regresa, Arcanine –pidió Yuuji, enfureciendo a Giovanni, quien no entendía el juego de Yuuji-. ¡Ve, Poliwrath! ¡Escaldar! –ordenó Yuuji, Poliwrath, ya cansado, atacó primero, para sorpresa de Giovanni, ya que su Mewtwo era más rápido, lo que lo confundió-. Por cierto, estoy a un paso de la quiebra por esta inversión, pero afortunadamente salió a mi favor –sonrió Yuuji, Giovanni notó entonces que Poliwrath llevaba atado al brazo un utensilio de batalla, una Garra Rápida.
-¡Con el apoyo de una Garra Rápida, Yuuji ha conseguido sacar un poco de ventaja por sobre la velocidad de Mewtwo! –anunció Teresa, mientras Mewtwo, molesto por el agua hirviente, atacaba a Poliwrath con Psicocorte, lanzándolo en dirección a Yuuji, inconsciente, pero quejándose por las quemaduras en su cuerpo- ¡El ataque de Escaldar ha cumplido su cometido! ¡Mewtwo presenta quemaduras en su cuerpo! –continuó ella.
-Bien hecho, Poliwarth –se agachó Yuuji, frotando la frente de Poliwarth, y recordando a aquel pequeño Poliwag en Puente Silencio, quien se enfrentó a un Snorlax, y tenía una extraña obsesión por curar las heridas de otros. Quien postergó su evolución contra el Espeon de Anabel, y a quien Yuuji también evolucionó para el reto de Gimnasio doble-. Descansa amigo, ya casi lo logramos. ¡Arcanine! –llamó Yuuji nuevamente, molestando a Mewtwo- ¡Velocidad Extrema! –continuó Yuuji con la misma estrategia, que, de momento, continuaba siendo incomprensible para Giovanni.
-¡Me estoy cansando de este vaivén! ¡Mewtwo, recupérate! –ordenó, Mewtwo así lo hizo tras recibir el golpe de Arcanine, aunque de todas formas las quemaduras lo afectaron- ¡Demoledor! –pidió Giovanni, Mewtwo preparó el brazo.
-¡Regresa! –pidió Yuuji, los ojos de Giovanni ya se desorbitaban con ira- ¡Aerodactyl! –llamó Yuuji, el golpe de Mewtwo conectó, pero para sorpresa de, tanto Mewtwo, como Giovanni, esta vez, Aerodactyl resistió, y se alzó orgulloso, y furioso- ¡Aerodactyl! ¡Triturador! –ordenó Yuuji, Aerodactyl mordió con fuerza, e hirió a Mewtwo bastante, quien comenzaba a enfurecerse.
-¿Qué diantres está pasando? El ataque de Mewtwo debió destrozar a ese Aerodactyl –se molestó Giovanni, quien vio a Yuuji sustituir nuevamente, y lanzar a Arcanine. Mewtwo estaba tan débil que Giovanni tuvo que repetir el ciclo-. ¡Recupérate! –ordenó.
-¡Velocidad Extrema! –continuó Yuuji, Arcanine obedeció, tacleó a Mewtwo, pero este volvió a recuperarse- ¡Regresa! –continuó Yuuji, Giovanni lo miró confundido, no comprendía- ¡Nidoking! –llamó Yuuji.
-¡Suficiente! ¡Ya ha consumido su baya Payapa! ¡Cabezazo Zen! –ordenó, Mewtwo se lanzó, impactó a Nidoking, pero, sorpresivamente, este sonrió, preparó su cola, y Giovanni supo lo que venía.
-¡Terremoto! –continuó Yuuji, debilitando bastante a Mewtwo, quien ya respiraba pesadamente, y se quejaba por sus quemaduras- ¡Regresa! –pidió Yuuji, tomó su Súper Bola, y continuo- ¡Arcanine! –lanzó Yuuji, Mewtwo tuvo que recuperarse- ¡Velocidad Extrema! –insistió Yuuji, Mewtwo volvió a ser golpeado, pero volvió a recuperarse.
-No lo entiendo… ¿qué está pasando? –preguntó Amaya, mientras veía a Yuuji llamar de regreso a Arcanine, y seleccionar una Honor Bola, lanzando la misma, y liberado a Primeape- ¿Por qué Yuuji repite una y otra vez el mismo patrón? –preguntó ella, Giovanni, ya furioso, ordenó a Mewtwo atacar, llevándose la sorpresa de que su cabezazo, aunque efectivo, no derribó a Primeape, quien ya comía una baya, pero una normal, una Sitrus. Primeape había resistido sin requerir de una Baya Payapa- ¡Eeeeeh! ¡Primeape resistió el ataque de Mewtwo! ¡Pero es Súper Eficaz! ¡Y es el mismo Mewtwo que rompió la coraza de mi Blastoise! –se sorprendió Amaya.
-¡Es Arcanine! –exclamó Christie, llamando la atención de los demás. El estadio había estado en tal silencio, que incluso Giovanni la escuchó, y se viró para verla, furioso- Primero pensé que había sido cuestión de suerte… que las quemaduras de Mewtwo lo habían afectado bastante. Pero ahora me doy cuenta, Arcanine, su habilidad es Intimidación –concluyó ella, y comenzó a contar- ¡Arcanine ha sido llamado a batalla en cinco ocasiones, 5 veces ha disminuido el Ataque de Mewtwo! ¡Además, con las quemaduras, su ataque debe estar por los suelos! ¡No importa cuánto se recupere Mewtwo! ¡Sus ataques ya no son una amenaza para el resto de Pokémon de Yuuji! ¡Aerodactyl, en específico, puede resistirlo completamente ahora! –resumió ella.
-¿¡Intimidación!? –se quejó Giovanni, mientras Yuuji respiraba estresado, y ansioso, como si supiera que su estrategia era demasiado ridícula, y que si se descubría a tiempo, imposible de lograr- ¡Debilitaste a Mewtwo a base de Intimidaciones continuas! ¡Que truco más sucio! –se quejó Giovanni.
-Y aún no acaba. ¡Primeape! ¡Chirrido! –Primeape infló su pecho, y gritó con fuerza, forzando a Mewtwo a cubrirse los oídos, pero se recuperó de todas formas-. ¡Con eso tus Defensas están bajas! ¡Mewtwo no puede recuperarse tampoco por siempre! ¡Primeape, Combate Cercano! –mientras Mewtwo se recuperaba, Primeape logró acercarse lo suficiente, golpear el vientre de Mewtwo, y sacarle el aire, luego continuar con más golpes, mismos ante los cuales Mewtwo no logró defenderse, terminando con un gancho directo a la mandíbula, y con Mewtwo contra el suelo, y sujetándose las heridas. El poderoso Pokémon de Giovanni, se veía indefenso y débil, y la sola imagen, incineraba la ira de Giovanni, además de mantener al estadio silencioso, y sorprendido-. Sin poder sustituir… has caído en mi juego enteramente. Tu Mewtwo, está vencido –le apuntó Yuuji.
-¡Pequeño mequetrefe! ¿¡Quién te crees que eres!? ¿¡Piensas que con Pokémon tan insignificantes puedes vencer al Pokémon más poderoso de todos!? ¡Yo te enseñaré! –metió su mano en su bolsillo Giovanni, y extrajo un objeto peculiar, uno para el que Yuuji se había estado preparando- ¡Te mostraré, el verdadero poder de dios! ¡Mega-Evoluciona! –en el cuerpo de Mewtwo, en la protuberancia que sobresalía de su cráneo, una luz comenzó a reaccionar a la piedra en manos de Giovanni, mientras la arena comenzaba a temblar.
Cuarto de Control del Estadio de Eliminatorias. Área de Acceso Restringido.
-¡Lo logró! ¡El entrenador bebé lo logró! ¡Supongo que ya no puedo llamarlo bebé! –se impresionó Surge, mientras en la pantalla, la energía de Giovanni y de Mewtwo se fundían en una sola- ¡Blaine, acciona la como se llame de la quien sabe que! –pidió Surge.
-¡Batería de absorción de partículas X! ¡Y está encendida! –respondió Blaine, la máquina comenzó a liberar un campo de energía que subió por los postes de seguridad, estos reaccionaron con la energía en la arena, y comenzaron a reunir la energía de la Mega-Evolución en las jeringas de Blaine, quien entonces comenzó a sentir un cosquilleo, se quitó los vendajes, y observó su piel- ¡Se está restaurando! ¡No necesito la inyección, se está restaurando por sí sola! –le mostró su brazo Blaine a Surge, quien rio con fuerza, alegre de aquello, Anabel lo observó todo impresionada, pero su atención estaba más centrada en la batalla, mientras Blaine analizaba su Master Bola con una aparato- ¡Está bien! ¡El Mewtwo Original está bien! ¡Lo logramos! ¡Lo logramos! ¡Ese chico es increíble! –celebró Blaine.
-Sí… lo es… -admitió Anabel, mirando la pantalla, y el rostro de Yuuji preocupado-. Sobrepasó… cualquiera de mis expectativas… -agregó ella con tristeza-. Incluso a costa de sus propios sueños, Yuuji… gracias… -sonrió ella, conmovida.
Arena de Batalla.
En la arena de batalla, la Mega-Evolución había terminado, y Mega-Mewtwo X, el Pokémon capaz de enfrentar a Groudon, se había materializado. La energía contenida de Mewtwo se esparcía por la arena, rodeando incluso a Primeape, erizándole los pelos, mientras Primeape temblaba, asustado, Yuuji compartía una emoción similar.
-¡Felicidades niño! ¡Me hiciste enojar! ¡Psicocorte! –Giovanni ordenó, Primeape reaccionó aterrado, y no pudo defenderse, mientras el ataque cortante lo lanzaba por los aires, incluso derribando a Yuuji con el cuerpo de Primeape, quien quedó noqueado tras el ataque- ¡Dime ahora niño! ¿El mermar el poder de ataque de Mega-Mewtwo X te sirvió de algo? –se burló Giovanni, locura evidente en su mirada.
-Oh no, Primeape –se preocupó Yuuji, en sus ojos, la pequeña bola de pelos gentil que disfrutaba de las bayas Nanab, y quien siendo un Mankey se convirtió en el terror de Zawako, había perdido todo su orgullo-. No se ha terminado amigo, no se ha terminado. ¡Aún me queda pelea! –regresó Yuuji a Primeape a su Honor Bola, y seleccionó su Súper Bola- ¡Arcanine! ¡Aún queda una última intimidación! –pidió Yuuji, mientras Arcanine se materializaba, y su hocico se llenaba de llamas, Mega-Mewtwo X resintió una vez más, pero se mantuvo firme. ¡Atacar es lo último que nos queda! ¡Arcanine, Colmillo Ígneo! –ordenó Yuuji, Arcanine atacó, Mewtwo resultó ser más rápido, y golpeó con todas sus fuerzas con un ataque de Demolición, derribando a Arcanine, quien rodó pese a todo el detrimento de poder, y quedó noqueado- ¡Arcanine! –se preocupó Yuuji, mientras Mega-Mewtwo X continuaba resintiendo sus quemaduras.
-¡Se acabó muchacho! –agregó Giovanni, casi enloquecido- Aún si hubieras elegido Velocidad Extrema, el nivel que ha alcanzado Mewtwo al Mega-Evolucionar, es inmensamente alto. Su ataque podrá estar por los suelos, pero mira a tu Arcanine, un golpe, y quedó tendido –le apuntó Giovanni, sintiéndose inmensamente superior.
-No lo has comprendido, ¿verdad? –acarició Yuuji a su Arcanine, recordando al cachorro emocionado, quien incluso tras evolucionar no se comportaba, pero estando orgulloso de él, ya que, en los peores momentos, estuvo allí, determinado, y era gracias a Arcanine que esto había sido posible- Esto nunca se ha tratado de la fortaleza individual… somos un equipo, todos juntos. Puedes tener al Pokémon más poderoso de todos… pero juntos… -regresó Yuuji a su Arcanine, y preparó su siguiente Safari Bola-. ¡Lo vamos a derrotar! ¡Aerodactyl! –llamó Yuuji, su Pokémon se materializó, y este rugió con fuerza- ¡Caída Libre! –pidió Yuuji.
¡Cabezazo Zen! –ordenó Giovanni, el choque de la cabeza de Mewtwo contra la de Aerodactyl fue brutal, de no ser por los continuos detrimentos, y sus quemaduras, tal vez Aerodactyl no lo hubiera soportado, pero en estos momentos, Aerodactyl podía hacerle frente, atrapó a Mega-Mewtwo X entre sus garras, y se elevó al cielo, orgulloso, como un depredador alfa atrapando a su presa, Yuuji lo miró, sintió el viento, recordando viajar sobre su lomo, y la inmensa fuerza destructiva que había sido añadida a su equipo, mientras Aerodactyl volaba en picada, y estrellaba a Mega-Mewtwo X al suelo- ¡Levántate! ¡Recupérate! –pidió él, Mewtwo así lo hizo, recuperándose una vez más.
-¡Hay un límite para el número de recuperaciones que puedes realizar, y estás llegando al mismo! ¡Triturar! –Aerodactyl se lanzó con el hocico brillante de energías Siniestras, y mordió con fuerza, empujando a Mega-Mewtwo X, quien continuaba resintiendo sus heridas.
-¡Demolición! –continuó Giovanni, Mega-Mewtwo X impactó, justo en el cráneo de Aerodactyl, forzándolo a soltarlo, y siendo lanzado por los aires por la fuerza del golpe. Aerodactyl dio varios giros sin control, se estrelló contra el suelo, y cayó arrastrado a los pies de Yuuji. Aerodactyl graznó débilmente, y miró a Yuuji, deprimido, sin fuerzas, mientras Yuuji, tembloroso, se arrodillaba y agradecía a Aerodactyl con una caricia, que Aerodactyl respondió lamiéndole la mano.
-Eres el depredador más grande de tu era, Aerodactyl… siéntete orgulloso… siempre… y muchas gracias… -lo regresó Yuuji a su Safari Bola. Todos en el estadio estaban anonadados, Yuuji observo su última Pokébola, la de Nidoking-. Comenzamos este viaje juntos amigo… tú fuiste mi inicial, tú fuiste quien cargó al equipo tantas veces… a quien Zawako eligió para mí… es hora… contigo empezó todo… ¡Contigo termina todo! ¡Nidoking! ¡Terremoto! –ordenó Yuuji.
-¡Cabezazo Zen! –continuó Giovanni, Mega-Mewtwo X se lanzó a Nidoking, impactó su cabeza con fuerza contra su cuerpo, y lo obligó a retroceder, pero Nidoking lo resistió, y azotó su cola con fuerza contra la tierra, generando un terremoto tan fuerte, que los postes de emergencia, nuevamente, comenzaron a fallar. Mega-Mewtwo X lo resintió, y retrocedió- ¡Recupérate! –pidió Giovanni, pero a Mega-Mewtwo X ya no le quedaba fuerza para recuperarse- ¡No! ¡No puedes haber llegado a tu límite! –se quejó Giovanni.
-Que viva el rey… -comenzó Yuuji, enfureciendo a Giovanni-. ¡Golpe Venenoso! –Nidoking se lanzó en dirección a Mewtwo, quien furioso, preparó un Cabezazo Zen, ambos Pokémon se encontraron en medio de la arena, Nidoking impactó, Mega-Mewtwo X impactó de igual manera, ambos Pokémon retrocedieron, se mantuvieron en pie, se observaron el uno al otro, y entonces, Mega-Mewtwo X perdió su Mega-Evolución, y cayó inconsciente.
-¡Nooooo! –enfureció Giovanni, su Pokémon supremo, había caído- ¿Cómo? ¡Esto no puede ser! ¡Mewtwo no es solo un Pokémon ordinario! ¡Mewtwo es dios! –insistía Giovanni, sus ojos quebrándose como víctima de la locura, mientras miraba a Yuuji con desprecio.
-Un dios… jamás se arrodilla ante nadie, ni siquiera ante un rey… Mewtwo no es ningún dios –comentó Yuuji, Nidoking rugió orgulloso, y resopló con fuerza-. Continuemos con esto, Giovanni… -pidió él.
-¿¡Continuarlo!? ¡Te tomó el trabajo conjunto de 6 Pokémon, el derrotar a Mewtwo! ¡No hay nada que continuar! ¡Estás vencido! –lo miró Giovanni directamente, y Yuuji asintió. La mirada de tristeza de Yuuji lo dijo todo, y Giovanni se tranquilizó- Esto nunca fue por vencerme… tú sabías que… -le apuntó Giovanni.
-Yo sabía que perdería… siempre lo supe… simplemente estás fuera de mi liga. Eres mejor que yo en todo sentido –admitió Yuuji-. Tal vez me tome años ser tan bueno como tú, eso me llena de impotencia, como me llena de deseos de superarme. La mejor forma de despedirme de la Liga de Kanto, es esta, teniendo una pequeña victoria personal, entre una aplastante derrota. ¿Qué dices entonces, Giovanni? Aún no hemos caído –le sonrió Yuuji, Nidoking se puso nervioso tras mirar el tablero- Tranquilo amigo, te prometo recibir el golpe también. De esa forma no me veré como el entrenador que solo manda a su Pokémon a ser golpeado –sonrió Yuuji.
-Tú, mocoso… no… tú, Yuuji, tú y toda tu familia, se han convertido en una piedra en mi zapato muy molesta –regresó Giovanni a Mewtwo a su Master Bola, y miró a la cima, a la antorcha olímpica, y a Red, el Campeón Regional, quien miraba a Giovanni desde lo alto a manera de desafío, y preparando su Pokébola-. Y no solo eso. Forzaste a mí mano. No tengo idea de si es por esa teoría de Archer del Prisma Rojo, y que te has llenado de energía de ira primigenia, pero una realidad es innegable. No dejas a nadie indiferente chico, y, ante todo, hay algo que yo, Giovanni, siempre he de respetar… aquellos que tienen las agallas, y el cerebro, de hacerme frente, siempre tendrán mi respeto. Considérame impresionado, pero antes de ponerle fin a esto, y mandarte de regreso a tu región, déjame hacerte una advertencia… no vuelvas a meterte en mi camino. Preocúpate de tus asuntos, y déjame a mí velar por los míos. Has eso, y no volveremos a vernos las caras. ¿Te ha quedado claro? –preguntó él, Yuuji, nerviosamente, asintió- Lárgate de mí vista entonces. ¡Nidoking! –llamó Giovanni. Un Nidoking más grande y fiero que el de Yuuji se hizo presente, y el Nidoking de Yuuji rugió ante él, aunque sudaba por la preocupación- ¡Fisura! –el Nidoking de Giovanni alzó la cola, azotó el suelo, y la tierra bajo los pies de Nidoking se abrió. Los postes de protección estallaron, mientras la tierra se venía abajo de igual manera, la grieta que se tragó al Nidoking de Yuuji terminó por tragarse a Yuuji también, escandalizando a Zawako, y a todos los presentes, mientras Yuuji rodaba hasta el cuarto de control, del cual Blaine y Surge salieron corriendo tras ver a Nidoking caer, y evitando ser vistos por Giovanni. Anabel por su parte, se ocultó de los fragmentos de piedra que caían, y esperó a que la tierra dejara de temblar, antes de correr en dirección a Yuuji, quien tosió con fuerza, mientras su Nidoking, totalmente noqueado, lo miraba adolorido.
-Nidoking, ¿estás bien? –preguntó Yuuji, cubierto en tierra, Nidoking atinó a suspirar, y sonreírle- Me da gusto, viejo amigo. Te dije que recibiría el ataque yo también –le sonrió Yuuji, mientras miraba por encima desde el hueco bajo el cual había caído, encontrando a Teresa, y a una aterrada Zawako que se asomaba con miedo al agujero, así como a los de seguridad y cuerpos médicos quienes se asomaron para ver a Yuuji-. ¡Estamos bien! –gritó Yuuji, mientras se viraba a ver a Giovanni, quien lo miró desde la cima- Bastante bien, considerando a la persona a la que acabo de hacer enojar. ¿Sin resentimientos? –se atrevió a bromear Yuuji.
-¡Estamos a mano! –le apuntó Giovanni, y se retiró furioso, sin siquiera esperar al anuncio de Teresa, quien estaba tan confundida que no sabía cómo reaccionar. Giovanni se detuvo, y la miró fijamente- ¡Solo declara lo evidente! –se quejó él.
-¡Ah! ¡Sí! –se aterró Teresa- ¡El ganador, y clasificado a las semifinales, Giovanni de Bosque Verde! –declaró Teresa, y entre el público, algunas pocas ovaciones se escucharon mientras Giovanni regresaba a su Nidoking a su Ultra Bola, y se retiraba, aunque la mayoría se preguntaba si Yuuji estaba bien- ¡El retador Yuuji está bien! ¡Todos tranquilos! ¡Los cuerpos médicos ya bajan para atenderlo, pero está consiente! –explicó ella, mientras el público comenzaba a aplaudirle a Yuuji el esfuerzo.
-Wow… -interrumpió Anabel, mientras Yuuji acariciaba al agotado de Nidoking-. En verdad lo hiciste enojar. ¿Quién diría que vencer a un Súper Pokémon Mega-Evolucionado, iba a desencadenar en semejante berrinche por parte de Giovanni? Te salió barato el insulto –admitió Anabel, mirando a Yuuji fijamente.
-¿Te digo algo? Realmente estaba muerto de miedo… -admitió Yuuji, unas cuantas lagrimas traicioneras en sus ojos, Anabel reaccionó incrédula, mientras veía a Yuuji temblar al estilo de Zawako- Pensé que iba a matarme –admitió.
-¿En televisión internacional? Lo dudo mucho –sonrió ella, Yuuji sonrió, y de pronto, los dos se soltaron a reír con fuerza-. Felicidades, discípulo mío. Acabas de graduarte como agente especial. Lo que me recuerda, que te tengo una misión. ¿Lo de no meterte en el camino de Giovanni iba enserio? –se burló ella.
-Déjame asimilar que sigo con vida por favor… -suplicó Yuuji, mientras los cuerpos de emergencia por fin llegaban, rodeaban a Yuuji, y comenzaban a atenderlo a él y a su Nidoking, mientras Yuuji se limitaba a ver a la antorcha, aún visible incluso dentro de la zanja en la que había caído-. Así que… de esta forma termina mi viaje por Kanto… supongo que llegué mucho más lejos de lo que había pensado –admitió él.
Afueras del Estadio de Eliminatorias.
-¡Señor Giovanni! ¡Señor Giovanni, unas palabras! –pedían los reporteros, queriendo entrevistar a Giovanni, quien los empujó a un lado mientras se dirigía a la limusina aparcada afuera del estadio, subiendo a la misma, y azotando la puerta. Espantando a su Persian quien dormía dentro de la limusina hasta esos momentos, y preocupando a Archer, quien deseaba que en esos momentos se lo tragara la tierra.
-Felicidades… por su victoria… amo Giovanni… -comentó él, Giovanni tan solo lo miró furioso. Archer comenzó a sudar frio-. Estoy seguro de que, incluso si Red ya conoce el tremendo poder de Mega-Mewtwo X, usted podrá convertirse en el Campeón Regional –agregó Archer.
-¡Por supuesto que, pese a todo, voy a convertirme en el Campeón Regional! –gritó Giovanni furioso, su Persian se cubrió las orejas asustado, Archer solo encendió la limusina nerviosamente, y comenzó a conducir- Pero, si bien Red no tiene las capacidades de detenerme. Hay alguien que sí, y te puedo apostar que vio mi combate, y no me permitirá hacerme con el puesto de Campeón Mundial –se quejó Giovanni.
-El Campeón de Galar… lo sé… -admitió Archer, mientras Giovanni cerraba sus manos en puños, y se fastidiaba-. ¿Eso significa que no participará en el Campeonato Mundial? –preguntó Archer nerviosamente.
-¿Estás idiota? Por supuesto que voy a participar en el Campeonato Mundial. Solo que, gracias a este incidente, Mega-Mewtwo X ya no es suficiente –tomó la Master Bola Giovanni en su mano, y la aplastó con fuerza- No voy a rendirme tampoco… participaré, e intentaré arrebatarle el puesto a ese mocoso insufrible del Campeón de Galar… pero por si acaso, comenzaremos a planear en antelación. Comunícame con Sabrina. El Pokémon que les encargué crear, tiene nueva fecha de entrega. Deberá estar listo, antes del siguiente Campeonato Mundial Pokémon –pidió Giovanni.
-Pero señor, Mewtwo tardó 25 años en ser creado. Crear a un espécimen como el que pidió en tan poco tiempo es… -intentó mediar Archer, cuando Giovanni azotó su mano contra la ventana, rompiendo la misma-. Le comunicaré… con la líder Sabrina… mi señor… -terminó Archer, mientras Giovanni, continuaba apretando la Master Bola con fuerza.
Hotel Índigo. Afueras del Hotel Índigo (Al día siguiente).
-¿Dónde está? –se quejaba Zawako, caminando de un lado al otro de la entrada del Hotel Índigo, con Christie, Lusamine, Amaya, Rinji, Lila y Anabel, mirándola ir de un lado al otro en su desesperación, y mientras Espeon la perseguía divertida- Que mal, que mal, que mal. Ya casi llega mi taxi, y Yuuji no aparece por ninguna parte. ¡Es el ultimo que falta de despedirse! ¿Qué voy a hacer si no llega? –se quejaba Zawako, continuando con su recorrido de ida y venida.
-Ya cálmate, al chico básicamente le cayó una arena de batalla encima, no puedes esperar que esté de pie y listo para caminar tras una caída de casi 5 metros –le explicó Christie, mientras Zawako bailoteaba nerviosamente-. Esta niña, ¿segura que vas a sobrevivir tú sola en Johto? –se quejó Christie. La respuesta de Zawako, fue la de virarse a verla con ojos llorosos- No puedo ir contigo, no insistas –la miró Christie con monotonía, Zawako entonces miró a Lusamine.
-Me tientas, me tientas, pero todavía no tengo permiso de Bill para salir del laboratorio, muy apenas me dejó venir a la Liga Índigo a ver a Yuuji participar –le contestó Lusamine, arreglándose las uñas, Zawako bajó la cabeza, apenada-. ¿Por qué tanta insistencia de que alguien te acompañe? Pensé que ya había quedado claro que podías y querías valerte por ti misma –comentó Lusamine, cuando Christie se acercó a ella, y comenzó a susurrarle al oído-. ¿Tan mal? –preguntó ella, Christie asintió- Zawako… no vayas a pedir la ayuda de la azafata Wigglytuff cuando abordes el avión –pidió Lusamine.
-¡Aaaaah! ¿¡Por qué le dijiste!? –se quejó Zawako, encarando a Christie, quien desvió la mirada, divertida, y al hacerlo, sonrió ante el recién llegado, Yuuji y su Torchic. Zawako los notó, y se apenó- Dime que no escuchaste –suplicó ella.
-¿Lo de la azafata Wigglytuff? No es tan vergonzoso como la vez que te subiste a un avión y del miedo le tomaste la mano a la persona del asiento de al lado, a quien no conocías –se burló Yuuji, el grupo de amigos de Zawako abrió sus bocas sorprendido, Zawako se iluminó de rojo, y gritó con fuerza.
-¡Yuuji idiota! –gritó ella, todo el grupo rio con fuerzas, mientras Zawako, bastante molesta, perseguía a Yuuji intentando golpearlo- ¡Deja de andar ventilando secretos ajenos! ¿Quieres que yo ventile uno tuyo, señor ronco como tractor? –se quejó ella, Yuuji rio con fuerza, pero entonces Zawako se deprimió, mientras su taxi llegaba, y estacionaba.
-¿Zawako Sycamore? ¿Rumbo al Aeropuerto Internacional? –preguntó el taxista, Zawako no respondió, y miró a Yuuji con tristeza. El taxista miró a Zawako, luego a Yuuji, luego a Zawako otra vez- ¿Quieren que le dé una vuelta a la liga y regrese en unos minutos? –preguntó.
-No, está bien, yo soy Zawako Sycamore –aceptó ella, el taxista bajó, y le pidió su mochila, Zawako le entregó la misma, mientras se mantenía viendo a sus pies. El taxista guardó las cosas de Zawako, y le abrió la puerta, pero ella no subió-. Ya voy… -agregó ella triste, Yuuji simplemente la miró con tristeza-. No vas a cortarme… ¿verdad? Podemos tener una relación de larga distancia, ¿verdad? –se preocupó ella.
-Papá solía decir que consiguiera una novia de mi pueblo, de preferencia de mi cuadra, tal vez una vecina –le respondió Yuuji, deprimiendo a Zawako, y molestando a su grupo de amigos-. Pero, no se me conoce por hacerle caso a mi padre, ni a mi madre, ni a nadie en general –sonrió él, alegrando a Zawako, quien entonces se cohibió, y vio a los presentes, todos sonriendo con malicia, apenándola-. ¿Y bien? –preguntó Yuuji, incluso Torchic supo leer el ambiente, y miraba a Zawako con sus ojos entrecerrados y divertidos.
-¡Ow! ¿No pueden voltearse? –preguntó, Christie ya había sacado su celular- ¡Deja eso! ¡No me graben! –se quejó ella, pero para su infortunio, Yuuji aprovechó su distracción para darle un pequeño beso, mismo que la escandalizó, y la coloreó de rojo- ¡Uwaaaaah! ¡Todos lo vieron! –se quejó ella, apenada.
-Eso lo hace más divertido, y podría ser el último que te doy en mucho tiempo –se burló Yuuji. Ante aquello, Zawako reaccionó, y meditó comprendiéndolo-. Además, solo fue un pellizquito, nada fuera de lo… -intentó decir, cuando Zawako lo tomó de las mejillas, y lo miró fijamente, con una mirada de determinación en su rostro-. Oye… no tienes que hacerlo si no quieres… -comentó él.
-Pero si quiero –le respondió ella, esta vez tomando la iniciativa, y plantándole un beso profundo a Yuuji, uno que esta vez invirtió los papeles, y dejó a Yuuji perplejo. Zawako, apenada, saltó dentro del Taxi, y se encerró en el mismo, gritando a sus adentros y pataleando, pero el taxista no arrancó. Yuuji, recuperándose de la vergüenza, se agachó, levantó al molesto de Espeon, y tocó la puerta del taxi, Zawako, colorada, abrió la ventana, y recogió a Espeon-. Gracias… -comentó ella.
-De nada, cuídate –terminó Yuuji, el taxista por fin arrancó, y tras aquello, Torchic ya era un rio de lágrimas-. Deja eso, no voy a llevar a un llorón a Hoenn conmigo –se quejó Yuuji, pero Torchic no podía dejar de llorar, mientras miraba junto con Yuuji al taxi retirarse, y a Zawako mirarlo por la ventana, hasta que el taxi dobló a la esquina-. Nos vemos pronto… Zawako… -susurró él para sí mismo, y miró a los demás-. Supongo que yo debo irme también –comentó Yuuji, mirando a Anabel, quien asintió, y tomó la mano de Lila, adelantándose, y dejando a Yuuji con Rinji y Amaya, Lusamine y Christie también le dieron espacio-. Creo que no nos fue muy bien… -resumió Yuuji.
-Dice el que calificó a cuartos –se molestó Amaya, Rinji reaccionó de la misma manera-. Aprendí mucho de ti, Yuuji. Pensaré en todo lo que he aprendido, mientras me entreno en Galar –comentó ella, impresionando a Yuuji-. Pese a todo, resulta que un grupo de patrocinadores se interesó en mí, estás viendo al siguiente prospecto de Líder de Gimnasio de Galar. Cuando llegues allí te voy a hacer la vida imposible –sonrió Amaya.
-Para entonces, me llamarás Campeón de Hoenn –respondió Yuuji, el par chocó puños. Yuuji entonces se dirigió a Rinji-. Entonces… ¿Kalos? –preguntó, Rinji asintió y tomó su Pokébola, Yuuji asintió, y tomó su Pokébola, ambos liberaron a Charizard y a Nidoking, y estos se encararon el uno al otro molestos, pero la molestia les duró poco, fue reemplazada por tristeza, y el par se abrazó, apenando a Yuuji y a Rinji- Si bueno, yo no voy a hacer eso –apuntó él.
-Ni loco –respondió Yuuji, y ambos regresaron a sus Pokémon a sus Pokébolas-. Cuando volvamos a vernos, más te vale ser campeón, porque nada me gustará más que enfrentarte en el Campeonato Mundial próximo –le sonrió Yuuji.
-Piensas muy en alto, para alguien tan chaparro –le respondió Yuuji, mientras un carro se estacionaba a su lado, y Anabel bajaba la ventana, Lila se asomó divertida, y pidió a Torchic, Yuuji se lo entregó gustoso, y entonces miró a Christie y a Lusamine-. Creo que también voy a extrañarlas –admitió él.
-Oh vamos, no necesitas ser condescendiente conmigo, sé que me ves como la amiga de Zawako y nada más –admitió Christie, pero Yuuji la miró fijamente, poniéndola nerviosa-. Bueno, no me molesta llamarte amigo, si tú te tragas el orgullo y me tratas como tal –terminó ella, y Yuuji asintió, aceptando el apretón de manos.
-¡A mí me puedes llamar cariño! –se burló Lusamine, y abrazó a Yuuji por detrás, molestando a Yuuji- Oh vamos, acéptame la broma al menos ahora. Zawako no está para impedirlo –sonrió ella, Yuuji le pellizcó la mano, forzando a Lusamine a soltarlo-. Aw, aw, duele, duele… -se quejó ella, Yuuji la soltó, y entonces comenzó a frotarle la cabeza, como si de una hermana se tratase-. No sé por qué, pero eso se sintió bien… -aceptó ella, Yuuji no dijo más, subió al carro de Anabel, y ella comenzó a conducir, mientras el grupo de amigos se despedía.
-Tú y Zawako hicieron buenos amigos en Kanto –comentó Anabel, Yuuji asintió, conmovido-. Entonces… ¿ya decidiste? –preguntó Anabel, una mirada de determinación en su rostro, Lila miró a su madre, y supo que debía taparse los oídos, una vez hecho aquello, Anabel miró a Yuuji por el retrovisor. Yuuji lo pensó, y regresó la mirada con determinación- Giovanni va a enojarse mucho –admitió ella.
-Ya estoy acostumbrado a recibir el odio de todo el mundo. Al menos tengo el consuelo de que ya vencí al Pokémon más fuerte del líder de la organización que vamos a destruir –sonrió Yuuji, Anabel asintió, y abrió la guantera del automóvil, sacando un boleto, y entregándoselo a Yuuji-. ¿S.S. Aqua? Que detalle –bromeó Yuuji, Anabel entregó también un extraño reloj-. ¿Y esto es? –preguntó él.
-A dónde vas se les llama, Pokégear –respondió Anabel, Yuuji comenzó a jugar con el aparato, impresionado-. Ya todo está listo, Looker te espera dentro, no lo busques, él te buscará. Tenemos una semana para repasar el plan. Será peligroso. ¿Tus Pokémon están listos? –preguntó ella.
-Tan listos como para sobrevivir a un Pokémon supuestamente tan fuerte como un Groudon Primigenio –respondió él, emocionado, Anabel asintió, y continuó manejando el automóvil, dejando atrás a la Meseta Añil, y al sueño de convertirse en Campeón Regional.
Epilogo de Kanto:
En el transcurso de una semana, bastantes cosas ocurrieron. La primera, fue la terrible experiencia de Zawako en el Aeropuerto Internacional de la Meseta Añil, donde la aspirante a asistente de manejo de especies invasoras, corrió por todos los pasillos con su Igglybuff en brazos, siendo la pequeña Igglybuff insuficiente para mitigar el miedo de Zawako a los aviones, y requiriendo Zawako, nuevamente, de la azafata Wigglytuff para ayudarla a subir al avión rumbo a Johto.
Mientras tanto, con la ayuda de Anabel, Yuuji llegó a Ciudad Carmín, donde se reunió clandestinamente una vez más con Blaine, quien le platicaba con tristeza, que pese a todos los esfuerzos, lo peor había ocurrido en la Meseta Añil. Tras un combate sumamente parejo, Giovanni, quien había salido victorioso, aunque de forma cuestionable, ante los 4 miembros del Alto Mando, había conseguido llegar ante Red, donde un combate final impresionante, entre Mega-Mewtwo X, y el Mega-Charizard Y de Red, culminó en la coronación de Giovanni como el nuevo Campeón Regional de Kanto, lo que, tristemente, significaba que gran parte de los esfuerzos del equipo, habían sido en vano. Sin embargo, Blaine también contó a Yuuji sobre el cambio de planes de Giovanni, y sobre su nueva misión, dando a Anabel y a Yuuji una muy vaga idea del nuevo plan de Giovanni, y enfureciéndolos a ambos, ya que los detalles que Blaine daba no parecían ser suficientes. Blaine se defendió diciendo que, mientras el Equipo Rocket existiera, él seguía estando en la nómina de Giovanni, y como tal debía dar resultados. Ayudaría a los detectives, siempre que pudiera, y no pusiera en peligro su trabajo a con el Equipo Rocket. A regañadientes Anabel aceptó, y Blaine instaló un chip especial en el Pokégear de Yuuji, el nombre "Silver" apareció en la pantalla de contactos, confundiendo a Yuuji, Blaine indicó que Yuuji sabría lo que significaba, a su debido tiempo.
En la Región Johto, por fin Zawako logró respirar. Estaba tan feliz de que el martirio hubiera acabado, que podría besar el suelo. Afortunadamente, los reclamos de Espeon llamándola débil, la distrajeron de aquello, mientras salía de la zona de abordaje, y hasta las puertas cristalinas del aeropuerto, encontrando todo un nuevo mundo fuera de esas puertas, un mundo más tranquilo, lleno de Pokémon exóticos que jamás había visto antes, no fuera de sus libros al menos. Más tardó Zawako en salir, que un excéntrico profesor en llamarla desde un automóvil, del cual bajó Samson Oak, acompañado de un joven profesor, de cabello rosa, lentes color de plata, y a quien Zawako no conocía. El profesor sonrió, mirando a Zawako con intriga, y presentándose con un nombre que impresionó a Zawako, buscando en su mochila, y pidiendo un autógrafo. El profesor, excéntrico, firmó el mismo, emocionando a Zawako, quien abrazó su libro alegremente.
De regreso en Kanto, el S.S. Aqua se preparaba para partir. Yuuji subía a bordo, tras una discusión con los miembros de la tripulación, quienes exigían que Torchic entrara en una Pokébola, y que terminó con Yuuji volteando a Torchic de cabeza, mostrando el permiso en su pata, seguido de unos picotazos del molesto Pokémon. Por fin se le permitió a Yuuji pasar, y él, nerviosamente, miró a los alrededores. El S.S. Aqua era un crucero de lujo, nada parecido a la misión que Anabel había mencionado. Pero más tardó Yuuji en encontrar su habitación, que un empleado del crucero en pasar a su lado, susurrarle, y poner a Yuuji en alerta, mientras el empleado, se revelaba como Looker, y comenzaba a dar instrucciones a Yuuji, le pedía sincronizar Pokégears, y preguntaba por los Pokémon de Yuuji, quien asintió mostrándole su cinturón de Pokébolas. Looker se despidió, ambos siguieron con la rutina, no era el momento.
Pasaron los días, y en Johto, a Zawako por fin se le permitió entrar al laboratorio del excéntrico profesor. Le emocionaba todo lo que veía, el profesor había sido un ídolo de ella por muchos años, pero por alguna razón, a Gary Oak, el profesor encargado de la investigación, y jefe directo de Zawako, cosa que no se cansaba de repetirle, no le agradaba el pelirosado. Zawako no le prestó tanta importancia, a Gary no le caía bien nadie, ni siquiera mostró reacción alguna cuando Zawako intentó contarle de los avances como entrenador de su hijo Rinji, así que Zawako decidió ignorar las quejas de Gary, y dejarse llevar, mientras el profesor excéntrico guiaba al grupo a una parte especial de su laboratorio, donde se encontraba una inmensa pecera. La discusión entre Gary y el excéntrico profesor continuó, pero Samson Oak y Zawako no continuaron la misma, mientras ambos quedaban pasmados, y los libros de estudio en brazos de Zawako se resbalaban de sus manos, cayendo al suelo y casi aplastando a Espeon, quien recriminó a Zawako que tuviera cuidado, pero Zawako no tenía oídos para Espeon, todos sus sentidos se posaron en la pecera, y en Pokémon dentro de esta-. ¿¡Overqwil!? –preguntó ella aterrada, incrédula, mientras el Pokémon, anteriormente creído extinto, la miraba furioso desde el otro lado del cristal.
-¿¡Ursaluna!? –en mar abierto, dentro del S.S. Aqua, Looker había llevado a Yuuji hasta la bodega de carga. No fue algo fácil, incluyó un carrito de comida, un pedido especial, y a Yuuji oculto debajo del carrito. Un truco viejo, había dicho Looker, pero sumamente efectivo. Lo que no se imaginó Yuuji sin embargo, fue encontrarse frente a la jaula de un Pokémon extinto, y que le rugió a Yuuji al verlo, espantándolo.
-¡Tranquila, pequeña, tranquila! –declaró Looker, calmando a Ursaluna, quien comprendía perfectamente a Looker, y bostezó, recostándose contra los barrotes, y rascándose la panza- Yuuji, ella es Ursaluna, es la jefa aquí. Ursaluna, él es Yuuji, él va a estar a cargo de ti –le mencionó Looker, Ursaluna saludó perezosamente, y Yuuji se apuntó a sí mismo, incrédulo-. Ya todo está arreglado, esperarás a mi señal, y cuando las luces se apaguen, usarás esta tarjeta, y tu Pokégear, para abrir la cerradura magnética. Yo crearé una distracción, y tú llevarás a los Pokémon al punto de encuentro, donde el agente especial, Silver, se encargará de sacarlos. ¿Alguna duda? –preguntó Looker.
-¡Obviamente! –apuntó Yuuji molesto, Looker hizo una mueca, mientras Yuuji apuntaba a la cantidad de Pokémon- ¿Cómo, si se puede saber, voy a liderar a todos estos Pokémon al punto de encuentro? ¡Debe haber un par de cientos de cada tipo! –se quejó Yuuji.
-No exageres, es solo un ciento de cada uno, y de los Electrode solo son 99 –giró una Pokébola Looker en su dedo, y se la mostró a Yuuji-. Este y yo nos hicimos buenos amigos. Tú tranquilo, funcionará –insistió Looker, pero Yuuji volvió a apuntar a los Pokémon enjaulados, en su rostro, se dibujaba la pregunta: "¿Cómo?", Looker suspiró-. No importa el cómo, lo importante es que debemos hacerlo. Bienvenido al mundo de los agentes Pokémon, se podría decir que, es un nuevo mundo –sonrió Looker, Yuuji solo suspiró por lo cursi del comentario.
Está historia continuará…
