-Ash quiero que sepas que te doy todo mi amor…-

-Serena…-

-Shh no digas nada, solo escucha mis latidos y déjate llevar-

-Pero…-

-No me vuelvas a dejar, quédate conmigo para siempre, quiero una vida contigo-

-Tienes que aceptar que no soy para ti, solo te haría sufrir, lo siento…-

-No Ash! No te vayas…! Ash!-

-Ash? De que hablas, estabas soñando Serena?- le pregunto una joven morocha de ojos verdes quien estaba sentada en el borde de la cama de la castaña

-Xana! Cuando volviste de tu viaje!?- dijo abrazándola

-Ay Serena te extrañe, hay mucho de lo que hablar no?-

-Sí, me cambio y salimos a dar una vuelta por el pueblo así nos ponemos al día-

Ash como era de costumbre estaba concentrado realizando ejercicios en el jardín de su casa, hasta que vio una joven con una larga cabellera rubia dirigiéndose hacia donde estaba él.

-Eureka, dormiste bien anoche?-

-Ehh… s..si..- se puso nerviosa al ver al azabache haciendo ejercicios

-Oye te ocurre algo, puedes confiar en mí, si te peleaste con tu hermano puedo ayudarte- le dijo el pelinegro viendo la reacción de la chica

-No, con él está todo bien…- cada vez estaba más nerviosa

-Bueno, creo que voy a dejar el ejercicio por un rato y voy a preparar la comida-

-No!, yo puedo hacerla, tu sigue con lo tuyo, y te llamo cuando este-

-Enserio? No sabía que cocinabas- Ash la mira cariñosamente- No puedo creer como cambiaste, debes tener varios admiradores en Luminalia, no? – le pregunto jocosamente

-No te creas, igual el chico que me gusta nunca se fijaría en mi- lo miro fijamente, perdiendo cada vez más la vergüenza

-Que dices? Si eres hermosa, porque no se fijaría en ti?-

-Es que él es mayor que yo y no corresponde- lo miro otra vez fijamente

-Oye, para el amor no hay edad, nunca olvides eso- se dio la vuelta –tengo que terminar mi rutina, después seguimos esta conversación?-

-Claro, voy a preparar la comida, te voy a sorprender…-

Serena se encontraba caminando con Xana por las alegres calles del pueblo

-Me vas a contar porque gritabas Ash mientras dormías?-

-soñé con él- contesto cortante la castaña pero en su interior quería contarle todo – No te dije pero Ash le pidió a mi madre que le venda la casa de campo y ahora el vive ahí-

-Que dices? Entonces ahora somos vecinos!- grito la morocha con alegría –Serena esta es tu oportunidad, ya le dijiste todo lo que sientes?-

-Aún no, no encontré el momento…-

-No te preocupes, la fiesta del pueblo va a ser en un par de días, ese va a ser el momento justo-

-Ash! Ya está la comida!- se escucho el grito de la rubia y entro a la casa

-Que rico se ve esto- dijo sentándose y mirando el plato –Buenos días Citron! Oye extrañas a Corina?-

-Hola Ash, si un poco, ella quería venir pero el hotel ya no tiene habitaciones, por lo que no se qué haremos-

-Amigo! hay habitaciones de sobra en esta casa! O pueden compartir una, llámala ya y dile que puede quedarse aquí-

-Gracias, discúlpenme voy a hablar afuera un momento- el rubio salió afuera dejando solos a su hermana y al pelinegro

-Eres muy bueno Ash, sabes… oímos muchas cosas malas de ti en la televisión en este tiempo…-

-Lo sé Eureka, ya no aguantaba un minuto más expuesto a las cámaras, por eso es que me vine a Pueblo Boceto-

-No será que viniste por Serena?- preguntó intrigada

-No, Serena y yo no somos compatibles, solo vine a buscar tranquilidad- explico tranquilamente el azabache levantando su plato y llevándolo a la pileta de lavar.

-En ese caso…- dijo la rubia parándose y acercándose a donde estaba el entrenador

-Qué…?- no pudo decir más nada pues la rubia lo beso con todas sus ganas

-Lo siento, tenía que hacerlo-

-Eureka… por eso estabas tan rara conmigo…-

-Te gusto el beso?-

-Nosotros no podemos Eureka… eres muy chica para mí-

-Tú me dijiste que para el amor no hay edad-

-Es más difícil que eso, que pasaría si nos ve Citron? O Serena?-

-Es por Serena no? Aún la quieres-

-No, no es por ella, solo somos amigos-

-Entonces porque no lo intentamos?-

-No sé-la miró fijamente y suspiro- Voy a dar una vuelta, regreso enseguida- se fue de la casa temblando, no sabía qué hacer y decidió caminar hasta el parque.

-Lo vas a pensar?- le pregunto la rubia, no pudo disimular su felicidad y sonrió mientras lo observaba alejarse de la casa.

Ash caminaba meditabundo por el parque y se percato de que estaba Serena junto a Kalm hablando mientras se reían, cabizbajo dio media vuelta, prefiero no observar la escena y volver a su hogar…