Hola a todos, os dejo otro capítulo de la historia aunque un poco tarde. No he tenido mucho tiempo para escribir y se me cruzan otras ideas por la mente y al final lo voy dejando pasar pero aquí está lo siguiente.
Espero que os guste y quería deciros que será el penúltimo capítulo ya que esta historia es corta. Que lo disfruten .
1-1
Abrió los ojos lentamente mientras estiraba su cuerpo. Lo tenía entumecido y agotado debido a la noche que había vivido. No se podía imaginar que el pelirrojo fuera tan activo. ¿Quién lo diría? Se revolvió y se giró para mirarle. Dormía plácidamente con unos mechones rojos cubriendo su pecosa piel. Era muy hermoso sobre todo cuando dormía. Decidió no levantarse y acurrucarse a su lado acariciándole el torso desnudo. Era suave, bien formado y tan blanco como la leche. Lo adoraba. Recordaba haber pasado la noche más increíble de su vida. Aunque el chico estuviera bajo un hechizo se defendía muy bien en el arte y estaba claro que su antigua novia debía de estar loca por haber dejado escapar semejante hombre.
Recordaba cada minuto, cada beso, caricia. Lo repetiría centenares de veces y estaba dispuesta a hacerlo al fin de cuentas tenía al pelirrojo bajo su yugo. Solo debía de tener cuidado de que no despertase del embrujo que aunque era complicado se podría hacer.
Cerró los ojos esperando que el sueño se volviera a apoderar de ella cuando notó que algo se colaba por su ventana. Una luz brillante blanquecina resplandecía por su habitación dando vueltas. Se dio cuanto al verlo de que se trataba de un patronus. Había estudiado acerca de ellos pero nunca había conseguido hacer uno. Era un hechizo difícil que muchos magos no sabían realizar.
El animal se paró en el lado donde se encontraba el pelirrojo dormido y empezó a emitir el mensaje.
Ron, Neville ya ha despertado, se lo acaban de llevar para hacerle una prueba. Por favor ven cuanto antes te necesito aquí conmigo y te extraño bastante. Por cierto cariño ha llamado tu hermana y me ha dado una noticia fabulosa. Deberías contactar con ella porque es algo importante. Te va a sorprender. Un beso mi amor. Te veo cuando llegues.
El patronus desapareció y la cara de la rubia estaba desconcertada. Era Hermione, la hermana del chico la que hablaba. Recordaba su voz. ¿Pero porque utilizaba esas palabras y de que otra hermana estaba hablando? Esto era muy raro y le había llamado mi amor. No hay ese tipo de cariño entre familiares.
El chico no se había despertado y ella prefería quedarse en la cama abrazada a él. Se alegraba de que su amigo estuviera despierto, eso la dejaba más tranquila y tampoco hacía falta que el pelirrojo fuera corriendo a ver a su castaña hermanita sabelotodo. Le dejaría ir más tarde cuando hubiera disfrutado todo lo necesario de él.
1-1
-Por fin te veo. ¿Cómo estás?- Los brazos de Ginny envolvían el menudo cuerpo de Hermione.
-Bien, bueno como se puede estar en estos casos. Al menos ya estoy más tranquila sabiendo que Neville está despierto-. Correspondió al abrazo.
-¿Que faena lo que le ha pasado no? Hay que tener mala suerte.
-Harry se más comprensivo. No ha sido mala suerte ha sido un horror ¿Y si no hubiera despertado?, ya no estaría con nosotros -la pelirroja mirando al moreno con reproche.
-Tampoco hay que ser tan trágicos. Vaya dos. Por ahora todo está bien. No parece que tenga nada que sea grave. Ya le hicieron la prueba y solo queda esperar a los resultados -habrían devuelto al rubio antes de que ellos llegasen.
-Bien entonces vamos a verle. Tengo ganas de animarle un rato -la pelirroja echó a andar hacia un lado con paso decidido cuando fue parada de repente.
-Ginny no es por ahí. Es por esa otra calle -Hermione se reía al ver el color subir en la cara de la pelirroja.
-Ya lo sabía solo lo he hecho para saber si sabrías ir -siguió el camino señalado por la castaña y volvió a situarse primera.
-Eso no tiene sentido cariño. Te has equivocado y punto-. El moreno se reía de las situaciones que ponían en evidencia a su chica.
-Tú te callas gafotas. Son las hormonas que me descolocan el sentido de la orientación -empezó a caminar más deprisa sacando una distancia de tres metro al resto.
-Ya claro, tú echa la culpa a lo que sea -recibió una mirada de odio de la chica-.Y así ocho meses más. Yo no sé si voy a saber aguantar -giró su cabeza de un lado a otro –. Lo que se hace por amor.
-Es lo que te toca sino no haber procreado. Venga, sigámosla que se pierde de nuevo -los dos amigos emprendieron la marcha detrás de la pelirroja encaminándose hasta el hospital.
Cuando llegaron a la habitación se encontraron al rubio comiendo una palmera de chocolate. Tenía toda la cama llena de migas y trozos caídos. Con su único brazo libre le era difícil comer pero adoraba el dulce y era una bendición comer algo tan rico.
-¿Neville, que haces? -entraron dentro y Hermione se acercó a él-. ¿Mira cómo lo estás poniendo todo? Mañana amanecerás repleto de hormigas -le retiró la manta con restos para sacudirla y limpiarla.
-No me importa si a cambio me como este delicioso dulce- se dio cuenta de sus acompañantes y su sonrisa aumentó-. ¡Harry, Ginny, estáis aquí para verme que alegría! -intentó moverse pero fue inútil.
-Espera Neville no te hagas daño -la pelirroja se acercó y besó sus mejillas-. Me alegra ver que tienes ese ánimo amigo.
-Claro que esperaba que estuviera llorando. Ya sabes que eso ya no va conmigo -el chico se había vuelto más fuerte a los sucesos que lo envolvían y se los tomaba con mejor humor.
-Verte así también me alegra Neville. Nos tenías muy preocupados esta mañana. Lo sentimos que no hayamos venido antes. Me entretuve con asuntos del trabajo.
-No importa, yo estoy feliz con que hayáis venido. El antes o el después es pasajero -tenía muy buen humor esa mañana, aunque le hubieran hecho una prueba médica.
-Que bien acompañado te veo amigo -un chico entró en la habitación con un café en la mano y se lo acercó al rubio para que lo tomara.
-¿Allan cuando has llegado? -Hermione se sorprendió al verle-. Tenía entendido que trabajabas hoy.
-Y lo hago, pero es la hora de la comida y me escapé para traerle algo de comer a Neville, que tú no le cuidas demasiado -la expresión de la castaña enrojeció y el chico de echó a reír–. Es broma mujer, sé que has estado todo el tiempo con él pero cuando llegué me dijo que fuiste a recoger a unos amigos y le traje el dulce -miró a los recién llegados-. Vosotros sois los amigos de Neville, es un placer. Mi nombre es Allan -le estrechó la mano a Harry y beso las mejillas de la chica.
-Encantados -dijeron al unísono–. Yo soy Ginny y él es Harry mi pareja -el chico se sorprendió por la dulzura de la pelirroja. A simple vista parecía cariñosa y entrañable.
-Bueno amigo sé que estás en buena compañía y es mejor que me vaya al trabajo para no llegar tarde. Volveré a verte en cuanto pueda.
-No hace falta que vengas a todas horas Allan tu ocúpate de tus cosas y no te preocupes por mí -el rubio no quería molestar más a sus amigos.
-No me importa lo que digas porque al final haré lo que quiera así que tu calladito y no muevas mucho ese cuello -se acercó a la castaña-. Hermione perdona que me tenga que ir tan rápido apenas pude estar aquí.
-Tranquilo Allan, ya haces demasiado -sonrió y el chico se despidió de ella como de la pareja Potter-. Hasta otra vez -salió de la habitación y se fue.
-Que amable ese chico. ¿Tendrá novia? -la pelirroja se había sorprendido.
-¿Pero a ti que te importa si tiene? -el moreno la miró con descaro.
-Solo era para presentárselo a Luna que está soltera -se excusó como pudo.
-Ya claro -refunfuñó hacia otro lado mientras Neville y Hermione se reían.
-Este hombre. ¿Por cierto y Ron, dónde está?
-Le mandé el patronus esta mañana pero aún no ha contestado y no creo que esté durmiendo a estas horas -estaba preocupada por su novio al no recibir noticias de él. En un caso normal ya se hubiera presentado en la habitación para verla.
-¿Qué no ha venido en toda la mañana? Se va a enterar éste -sacó su varita y creo un vociferador de color escarlata.
-Ginny no es necesario enviarle eso -conocía el carácter de su cuñada y no le diría palabras bonitas.
-Si es necesario. Tú eres muy buena y no dices nada pero seguro está haciendo el vago en el sofá viendo ese aparato muggle -se enteraría el irresponsable de su hermano de lo que es una bronca.
-Eres igual que tu madre -el moreno solo pudo decir eso recibiendo otra mirada de odio por parte de la pelirroja.
1-1
Se encontraba en la cocina cuando Ron la encontró. Estaba descamisado y solo vestía unos pantalones sin abrochar– no te encontraba. ¿Has dormido bien? -se acercó a la chica y la besó, consiguiendo que ella llegara al cielo pero él no sintió lo mismo al contrario fue raro e insípido.
-Muy bien cariño -había conseguido tenerle a su merced toda la noche pero ahora parecía más despegado. ¿Se estaría librando del embrujo? No podía dejar que ocurriese eso.
-No sé por qué me encuentro extraño contigo, como si estuviera forzado a ello.
-No digas tonterías, solo estarás cansado de lo de anoche y te habrás levantado así. ¿Quieres comer? -el efecto se estaba yendo y de eso no había duda. ¿Pero cómo en tan poco tiempo?
-No recuerdo lo de anoche. ¿Qué pasó? -estaba muy confuso y su cabeza le daba vueltas.
-¿No recuerdas que me amaste hasta el amanecer? Me has dicho que me querías y que te gustaría pasar el resto de tu vida conmigo -parte era verdad y otra tan solo imaginación de la rubia pero conseguiría que él se lo creyera.
-¿He dicho yo eso? No siento lo que dices -la rubia se volvió a acercar a él cuando una lechuza apareció en la ventana de la cocina.
El chico cogió la carta que traía pero enseguida se dio cuenta de lo que era y su rostro cambió. -¿Qué es eso Ron? -antes de que pudiera guardarla, la rubia se lo arrebató y la abrió.
-¿No lo abras? -tarde la carta ya estaba elevándose y volviéndose una cara enfadada abriendo la boca para empezar a gritar. No pudo evitarlo y ahora preguntaría como era posible que una carta pudiera no solo volar también hablar.
Ronald Weasley que haces que no estás ya en el hospital con Hermione. Llegamos y resulta que tú no estás aquí. ¿Te parece bonito abandonarla de esta forma? Vaya novio estás hecho. La voy a decir que te deje de una vez. No merece a un idiota que se pasa el día a su royo. Así que si no quieres que vaya a tu casa y te traiga de los pelos ya te estás presentando a ver al pobre Neville y a hacer compañía a tu futura mujer. A ver si un día te animas y se lo propones.¡ Mueve el culo ya!
Se quedó desconcertado. ¿Qué es lo que acababa de escuchar? ¿Novia, hospital? La misma pregunta pasó por la mente de la rubia- ¿Lo que ha dicho es cierto? -la voz había hablado de Hermione y decía que le estaba esperando. ¿Serían realmente novios? Pero si ella era la novia de Neville. No entendía nada.
-No lo sé -se llevó las manos a la cabeza. Muchas imágenes de la castaña vinieron a su mente. Lo último que había vivido. La cena, la despedida, el accidente, subir a la rubia a su casa y… No había más recuerdos en su mente. -¡Tú! -señaló a la rubia-. ¿Qué me hiciste anoche? -la acusó dado que ella era su último recuerdo y se encontraba en su casa.
-Recuerdas lo de ayer. ¿Pero cómo es posible que te hayas liberado del hechizo? -se tapó la boca de inmediato.
-¿Qué hechizo? ¿Eres una bruja? -se sorprendió. No se esperaba para nada esa noticia-. ¿Me borraste la memoria o algo?.
-No -su voz se volvió histérica porque estaba dejándose descubrir y no sería bueno-. Yo no hice nada, tú aceptaste solito.
-Acabas de decir que me hechizaste. Harías cualquier cosa para obtener lo que quieres. ¿Es así?
La rubia estaba más asustada- ¿Cómo escapaste? ¿Cómo has recordado?.
-Soy auror, nos entrenan para no dejarnos influir. No soy tan bueno pero consigo librarme pronto de algunas maldiciones -la chica se acercó a él para abrazarle pero la empujo apartándola de él-. Aléjate de mí. No quiero nada contigo y el hecho de saber que he podido hacer algo de lo que me voy a arrepentir me… -la miró con desprecio y se dio la vuelta para ir a buscar el resto de su ropa.
-¡Espera! -lo siguió corriendo hacia su cuarto. No poda irse. Estaba confusa y tenía miedo si descubrían que había utilizado un hechizo prohibido la podrían condenar por ello.
-Espera Ron te lo puedo explicar, tú me gustas mucho y no quiero que te vayas así…
-No me importa lo que digas. Has hecho que traicione a la persona que más quiero en este mundo. ¿Tú sabes cómo me siento ahora mismo? ¡Soy un maldito bastardo!
-No sabía que realmente ella era tu novia, pensé que salía con Neville… -pensaba que él chico realmente estaba soltero. Ahora entendía el comportamiento de la castaña en la fiesta y como parecía proteger al pelirrojo. Pero igualmente les habían mentido y ella también merecía cabrearse en cierto grado-. Perdóname. Yo en el fondo no quiero destrozar una relación.
-Está bien -suspiró profundamente y agachó la cabeza-. No vuelvas a meterte en mi vida y si puedes hacerme un favor te lo agradecería. No digas nada acerca de la mentira de Neville -la miró seriamente-. Él no tiene la culpa de nada.
Empezó a vestirse mientras Kristy lo miraba desde la puerta. Ahora no sabía cómo sentirse. Es cierto que había pretendido estar con el pelirrojo sin ningún reparo pero debía reconocer que había enloquecido.
-Lo siento de verdad. Si es preciso iré a hablar con tu novia pero yo también te pido un favor -acabó consiguiendo la atención de Ron-. No le digas a nadie que soy bruja. Por cómo has reaccionado deduzco que tú también o conoces a alguien que lo sea. No quiero que ninguno sepa mi secreto -le tendió la mano para firmar un pacto-. Sí yo no digo nada tú no dices nada, ¿Trato hecho?
Ron la miró con desconfianza. ¿Cómo fiarse de alguien que le ha hechizado a traición? Al final acabó cediendo y aceptando su proposición-. Voy a ir al hospital a ver a Neville y Hermione estará allí -su voz se volvió fría-. Quiero que le expliques todo lo que ha pasado porque yo no me puedo quedar con esto dentro.
La chica lo miró con miedo en sus ojos. No sabía cómo iba a reaccionar la castaña y no debía descubrirse-. Lo haré.
1-1
-Me desespero de tanto esperar. ¿Pero cunado piensan traer los resultados? Ginny andaba de un lado a otro de la habitación quejándose de la espera eterna que estaban haciendo. Ya debía de haber ido algún doctor para especificar que podía tener el rubio a parte de las contusiones y lesiones graves de extremidades pero habían pasado dos horas y no había noticias de ningún doctor.
-Cariño cálmate y siéntate de una vez. Vas a marear al niño -Harry la miraba con agrado mientras la pelirroja se sentaba cruzando los brazos.
-Chicos no es necesario que estéis aquí todavía. Iros a casa a descansar y yo os llamo como pueda cuando me digan algo.
-Neville nos conoces, no nos vamos a ir y dejarte aquí solo. Tendrás que soportar nuestra presencia hasta que te pongas bien -Hermione se levantó de su asiento cansada de estar sentada y se fue a la puerta para observar si aparecía algún médico muggle. Pasaba mucha gente por ese pasillo; ancianos guiados por enfermeras, un niño que practicaba con muletas (ella las conocía ya que una vez su madre se rompió el pie cuando era pequeña). Pero lo que más le llamó la atención fue ver una cabellera rubia perteneciente a una cara conocida-. ¿Hannah Abbott?
La susodicha paseaba a una anciana en silla de ruedas mientras le contaba historias inventadas para hacer reír a la mujer. Se dio cuenta de quien la llamaba y para su sorpresa la reconoció. ¿Qué haría Hermione Granger en ese hospital? A decir verdad no era tan raro verla ahí ya que creía recordar que ella era de familia muggle. Hacía mucho tiempo que no veía a la castaña, no es que tuvieran una gran amistad pero nunca se llevaron mal y reconocer a alguien era agradable.
-¿Granger que haces aquí? -se acercó con la anciana para saludar a su vieja compañera de colegio-. No te reconocí al principio.
-Estamos esperando los resultados de Neville. Tuvo un accidente anoche -la recién llegada se llevó las manos a la boca-. Tranquila por ahora está en observación y esperemos que no sea más grave de lo que es -movió sus manos para excusarse-. Pasa para visitarle. Seguro se lleva una grata sorpresa -la rubia obedeció y siguió a Hermione hacia la habitación.
Cuando entraron vieron a Ginny sujetándole una botella grande de agua a Neville mientras éste bebía. Ninguno se percató de la entrada de las chicas hasta que Hermione carraspeó con la garganta y la miraron. La pelirroja al ver a su antigua compañera soltó la botella y ésta cayó sobre regazo del rubio.
-¡Ah! -gritó sintiendo la fría agua mojando su piel. Intentó limpiarse pero la menor de los Weasley le empezó a secar con una manta.
-Hannah cuanto tiempo sin vernos -Harry fue el primero de los tres en saludarla ya que el resto se encontraban ocupado-. Discúlpalos, se han puesto nerviosos al verte, sobre todo Neville.
-¡Eh!, eso no es verdad. Si Ginny es torpe no es mi culpa -de pronto la pelirroja lo miró con mala cara y dejo de secarle para irse a saludar a la chica nueva.
-Hola, llevamos mucho tiempo sin hablar. ¿Quién es ella? -señaló a la anciana que se encontraba mirándolos sin decir nada.
-El tiempo pasa muy rápido –sonrió y miró a la anciana-. Ella es mi abuela. Está enferma y vengo a visitarla a diario para poder pasearla y que mejore su enfermedad pero no es suficiente -dijo apenada mirando con ternura a su abuela materna-. Ha perdido la memoria poco a poco y ya está muy mayor pero quiero que sus últimos momentos de vida los pase al menos conociendo algo, por eso le cuento historias para que se ría -se veía ternura en su mirada, cosa que Neville observó muy bien.
-¿Cuánto tiempo lleva tu abuela con esa enfermedad? -Hermione preguntó inocentemente ya que sabía de una enfermedad muggle que te iba dejando sin memoria popo a poco y que era casi imposible de curar.
-Dos años. Es mucho tiempo pero ella es muy fuerte -empezó acariciar su plateado y brillante pelo-. Yo la adoro y no sé qué será de mí cuando falte pero…no quiero aburriros con mis historias, contadme vosotros que es de vuestra vida. He oído que Harry tú ya trabajas como auror y Hermione ¿defendiendo elfos domésticos? Siempre lo hacías en Hogwarts y por último Ginny creo que algo de quidditch ya que te gustaba bastante -los miró sonriente pensando si habría acertado.
-Te sabes mejor nuestra vida que nosotros. Es increíble -la inocente voz de Harry hizo soltar una carcajada a la chica.
-No os acoso ni nada por el estilo solo que sois famosos y en el Profeta suelen hablar de vosotros, sobretodo de Harry.
-Claro, tiene sentido que lo sepas.
-Neville te ves horrible, ¿qué hacías para haber tenido este accidente? -la chica miraba con preocupación a su viejo amigo.
-No recuerdo bien, solo sé que me arroyó un coche cuando conducía -se había alegrado mucho de ver a la chica ya que hacía bastantes años que no sabía de ella. En la escuela se llevaban bien y era bastante simpática con él.
-Yo por eso no uso esas cosas metálicas de los muggles. Es más cómodo viajar por Red Flu –sus compañeros rieron tras la descripción de la rubia.
-¿Y sobre ti Hannah? No sabemos nada –no habían tenido noticias de ella.
-Estudie medicina muggle, pero he heredado la taberna del Caldero Chorreante y trabajaré en ella hasta que pueda pagar un buen hogar. Además ahora con las medicinas de mi abuela necesito dinero -la chica quería trabajar curando y ayudando a los enfermos pero le era imposible en ese momento.
-No sabíamos que eras curandera o al menos sabías de ello pero el ¿Caldero, enserio? Eso es genial iremos un día a visitarte por allí -Harry recordaba todas las veces que había ido con Hagrid a ese lugar.
-Estaré encantada de recibiros a todos y a ti también Neville así sabré que estás bien -se sonrojó un poco al decir eso último.
Ginny se dio cuenta de la reacción de la chica Hufflepuffs y decidió dejarles solo para que hablaran con privacidad -¿Harry, Hermione vamos fuera a tomar el aire ya que llevamos mucho tiempo aquí dentro?–. Espero a que sus amigos se dieran cuenta de su intención y les insinuó con la cabeza de que se marcharan.
-Es cierto que llevan mucho tiempo aquí en la habitación. Es bueno que salgan a la calle y si me pueden traer algo de comer se lo agradecería -Neville tenía hambre todo el rato desde que se encontraba en el hospital.
-No lo dices por nosotros sino porque tienes hambre –el moreno se rió de la expresión del rubio–. Iremos pero solo porque te apreciamos, que lo sepas.
-Gracias y que sea una hamburguesa con queso y bien grande. Cuando estudiaba en la Universidad solía comerlas con mis compañeros. La comida muggles es deliciosa –El resto menos la rubia salieron del cuarto para bajar a la calle.
Ya estaban a punto de salir del Centro de Salud cuando vieron aparecer una cabellera bastante conocida. Ron entraba seguido de Kristy que con temor seguía sus pasos.
-Mirad, ahí está mi hermano, vaya horas de aparecer. ¿Quién es esa que va con él? –Ginny fue la primera en fijarse.
-Ron. Por fin aparece –la castaña se alivió ya que no había recibido contestación de su novio-. Ella es una amiga de Neville. Estuvo en la cena con nosotros.
-Ah. No me agrada a simple vista –la miró de reojo y se adelantó para pararles el paso y así encontrarse-. ¡Ron, estamos aquí! –gritó en medio de la sala del mostrador recibiendo varios sonidos de silencio por parte de enfermeros y la secretaria.
El pelirrojo se percató de la presencia de las personas que el fondo buscaba y se acercó a ellas lo más rápido que pudo. Kristy cuando vio a Hermione se asustó imaginando cual podría ser la reacción de la castaña, pero debía ser valiente o sino su identidad quería al descubierto y con ello su violación de la ley mágica.
-Hermione menos mal que te encuentro tengo algo importante que decirte y no sé por dónde empezar –su voz estaba afligida y entonaba culpabilidad en cada nota. Fue algo que preocupó realmente a la castaña.
-Ron no contestaste a mi mensaje –parecía preocupado y agobiado-. Cuéntame desde el principio.
-Este no es el mejor sitio para hacerlo debemos ir a otro lugar...
-¿Tan importante es que no puedes contarlo delante de todos? –su hermana parecía molesta ya que el pelirrojo ni si quiera la había saludado.
-Es importante. Hermione yo…yo he hecho algo espantoso –su voz cesó y miró al suelo. La castaña en ese momento no sabía que pensar ni que esperar. Ver a su novio así era extraño y poco común. ¿Qué podría haber hecho para que sus palabras costasen salir de su boca? Su corazón empezó a palpitar esperando una explicación por parte de él-. Anoche yo…
1-1
Continuará…
¿Cómo contará Ron a Hermione lo que ha sucedido? Ya para el próximo lo soluciono.
Gracias por leer esta loca historia fruto de mi imaginación.
Voy a agradecer a todo aquellos que me dejan sus review diciéndome que les va gustando el fic. Gracias a Chris96, Smithback que siempre están ahí y a OresulMcCartney que aunque seas nueva me hizo mucha ilusión recibir tus palabras.
Un saludo a todos y hasta el próximo. ^^.
