Esa noche Serena se encerró en su cuarto a llorar ignorando los llamados de su madre

-Hija por favor perdóname, todo lo que hago es por ti, si me equivoque te pido perdón-

-No quiero escucharte, vete!-

-Por lo menos baja a cenar, no has comido en todo el día-

-Dije que te vayas, no tengo hambre-

Preocupada Vera llamo a Ash para que hable con su hija y arreglen las cosas

-Ash, fui muy injusta contigo y por querer ayudarla la termine lastimando, tienes que hablar con ella, por favor- le explico al borde de las lagrimas

-Estaré ahí en unos minutos, no se ponga mal, todo se va a arreglar…- la consoló pues le tenía mucho aprecio

Como nunca, llego temprano, subió rápido las escaleras y toco la puerta de la habitación

-Ya te dije que no molestes, vete mamá!- grito con fuerzas

-Serena, soy yo Ash, puedo pasar-

-A.. Ash que haces aquí?-

-Vine a habar contigo, por favor ábreme- la muchacha no tardo ni un segundo en permitirle el paso

-Ash…- dijo mientras se daba vuelta y se tapaba la cara – No quiero que me veas así…-

-Serena, por favor, hablemos, todo esto es mi culpa-

-No tienes la culpa de nada, en todo caso yo debería pedirte disculpas…-

-De que hablas? Eres la chica más hermosa, simpática y buena que conozco y no quiero que estés así…- le dijo quitándole las lagrimas de los ojos

-Ash… ya es tarde-

-Escúchame, cuando pensé que estabas con Kalm busque mil cosas para tratar de olvidarte y que seas feliz… no sabes como sufrí cuando tu mamá me lo dijo…-

-Todo esto es culpa de ella-

-No! Ella hizo lo que pensó que era mejor para ti… el problema fui yo, quien hizo las cosas mal desapareciendo tanto tiempo-

-Tengo que decirlo no lo aguanto más… yo te a…-

-No digas nada, las palabras sobran- la tomo de las manos y lentamente se acerco para culminar con un beso apasionado

-Espera Ash…- dijo separándose la castaña pues no estaba preparada para tantas emociones

-Lo siento…- dijo apenado – Es tarde, nos vemos mañana- se fue con algo de vergüenza

-Ash…- suspiro la muchacha al recordar el beso y sus lágrimas se secaron

Al llegar a su casa, vio que Eureka se había dormido en su cama, decidió pasar esa noche en el sillón

-Ey que hacías durmiendo ahí?- le pregunto el rubio viendo que su amigo se levantaba del sillón

-Ayer volví un poco tarde y…- se quedó callado pues vio a la novia de Citron – Corina! Cuando llegaste?- la saludo

-Hola Ash, llegue anoche tarde, pero no estabas en casa-

-Oh si es cierto, bueno y como te va con el gimnasio o que es de tu vida?- charlaron todo el día pues se llevaban muy bien

Serena se levanto riendo recordando lo que había pasado, bajo rápidamente las escaleras, se cambio y fue corriendo a buscar a Vera en la escuela pokemon

-Hija, que haces aquí?- pregunto sorprendida

-Perdóname mamá fui una estúpida al culparte, te hice pasar un mal momento, Ash me dijo que todo lo hiciste para verme bien y sé que salió mal pero lo hiciste por mi.

-Serena!- se levanto y se fundieron en un abrazo –Te gusta mucho Ash verdad?-

-Si… cuando estoy con él todo es hermoso, y yo se que siente lo mismo por mi- dijo apretando más fuerte a su madre

-Hijita, me alegre escuchar eso…-

-Serena! Hay que prepararnos para esta noche!- grito una morocha de ojos verdes que miraba la escena

-Xana, es verdad hay que prepararnos, bueno mami, después hablamos, te quiero- le dio un beso en la mejilla y se fue corriendo junto a su amiga. Vera se quedo sonriendo casi al borde de las lagrimas, su hija era lo único que tenia y estar bien con ella era lo que más quería.

Llego la noche, Ash, Citron, Corina y Eureka salieron hacia el centro del pueblo donde era la fiesta. Todos conversaban menos Ash quien estaba inmerso en sus pensamientos

-Ash te pasa algo? – pregunto Eureka agarrándolo del brazo, pero no reaccionaba

-Oye Ash, vamos a combatir en el escenario que van a montar?- pregunto la novia de su amigo

-Combatir? Claro que sí! Vamos a dar un gran espectáculo!- grito Ash pero no muy convencido

-No has cambiado nada…- suspiro Citron

Cuando llegaron había mucha gente y estaban esperando el combate programado entre Ash y Corina

-Ve Lucario! Vamos a megaevolucionar!- dijo y las dos esferas empezaron a brillar para que su pokemon cambie de forma

-Pikachu demuéstrales que eres el mejor- la rata amarilla dio un paso al frente y amenazo sacando chispas de sus cachetes

La pelea estaba intensa pues los dos eran muy fuertes, de pronto Ash vio a Serena entre la multitud y observo que no estaba muy feliz, a lo mejor porque quería pasar tiempo con él y lo vio teniendo una batalla

-Lo siento!- dijo dejando a todos sorprendidos y se bajo del escenario en busca de la castaña, quien se iba alejando cada vez más, de pronto una mano agarro al azabache

-Ash, adonde vas? Que te ocurre?- pregunto Eureka

-Yo… tengo que buscarla- dijo apenado pues le estaba rompiendo el corazón a la rubia

-Está bien, ve- dijo tratando de disimular su molestia, entendiendo que era con Serena con quien debía estar el pelinegro

Sin decir nada siguió corriendo hasta dar con ella

-Serena! Espera por favor!- grito para que se diera vuelta

-Porque lloras?- pregunto el entrenador viendo que al girarse la muchacha estaba con lagrimas en sus ojos

-No es nada, pensé que te ibas a pasar la noche con las batallas pokemon-

-Deje a todos pegados, me siento mal por eso, pero tenía que hablar contigo…- le tomo las manos y se acerco

-Ash… no quiero sufrir más…-

-No es amor si no se sufre, Serena…- hizo una pausa –Te amo, eres la única que me hace olvidar de todo, te mentiría si dijera que me enamore de ti cuando éramos pequeños, pues no tenía idea de nada, me enamore de ti cuando me demostraste lo mucho que me querías durante nuestro viaje, mostraste interés en mi cuando nadie lo había hecho, cuando no era nadie, tu creías que era el mejor, cuando todos se decepcionaban por que perdía, tú estabas ahí para decirme que la próxima lo iba a conseguir.

-Ash, yo…-

-Solamente tú me haces sentir lleno de vida, contigo todo tiene sentido, después de tantos años me perdonaste y puedo ver que sigues queriéndome-

-Yo…-

-Es hora de terminar lo que empezamos, el destino nos unió estoy seguro- dijo tan emocionado que lloró como nunca antes lo había hecho -Yo te amo más que a nada en este mundo, quiero hacerte feliz…-

-Te amo Ash! Nunca me dijeron cosas tan lindas- rodeo con sus brazos al muchacho y esta vez fue ella quien lo beso y él correspondió