Los días pasaban la felicidad era inmensa, besos, caricias, mil "te amos", él se sentía el hombre más afortunado, ella se sentía la mujer más querida. Pero todo cambia, el destino les jugó una mala pasada, la realidad cayo tantas veces como hojas caen en otoño y con ella problemas, difícil de predecir que todo se trunco que la tormenta arrecio y la tarde gris duro una eternidad

-Gary? pasó algo?- pregunto el azabache intrigado al recibir la llamada del castaño

-Ash, tienes que volver a Pueblo Paleta, tu madre enfermo de gravedad deberías venir…- contó con tristeza el científico

-Qué? No puede ser! Voy lo más pronto posible, gracias amigo…- contesto Ash colgando la llamada – Voy a avisarle a Serena…- se dijo a sí mismo como planeando sus próximos movimientos

Al llegar a la casa de su novia, toco timbre hizo palmas pero era inútil no había nadie allí, no tenía tiempo ya tenía que partir, así que decidió mandarle un mensaje de texto para informarle de su partida y de la situación

-Ella lo entenderá…- se repetía una y otra vez

En el parque se encontraba la castaña jugando con Xana con un volantín corrían pues el viento era propicio, de pronto su celular sonó.

-Es el mío! Kalm me harías el favor de ver el mensaje?- preguntó a su amigo que estaba sentado en una banca unos metros más alejado y como estaba cerca del teléfono acepto.

-Si no hay problema- dijo agarrando el aparato y leyendo atentamente en voz baja

"Serena amor mío, surgió un improvisto y tengo que volver a Paleta… mi madre enfermó y tengo que estar con ella, espero que comprendas cuando leas este mensaje y vengas algún día a visitarnos, estaremos en contacto, te amo!"

-Lo siento Serena, esto lo hago por ti- dijo mentalmente Kalm mientras eliminaba el mensaje de Ash para que ella no lo leyera. Algo lo saco de sus pensamientos

-Kalm! Quien era?- pregunto un poco desinteresada

-Oh no era nada, solo propaganda-

-Si es propaganda bórrala por favor-

-Como tú desees…-

Al día siguiente ella fue a buscarlo a su casa y no encontró a nadie, todo estaba vacío, se había ido… trato de llamarlo varias veces pero no contestaba, pues su celular se quedo sin batería. El frágil corazón de la castaña se partió en mil, otra vez la había dejado…

El invierno llegó, perdieron contacto, ella dolida no mando más mensajes ni llamo, él no lo entendía pensó que ella estaba enojada porque se fue y cuido a su madre sin importarle otra cosa.

Por alguna razón todo termino…

-Serena, no me gusta verte mal, ya se, hoy vamos a ir al cine para cambiarte un poco la carita, si?-

-Tienes razón Kalm, me hace mal todo esto… acepto, vamos- el muchacho la tomo de la mano y ella sonrío como lo hacía con el azabache

En Pueblo Paleta…

-Mamá, vas a estar bien te lo prometo, siempre voy a estar aquí para ti…-

-Porque lloras hijito?-

-No es nada madre, vas a ver que va salir bien la operación- dijo tratando de sacar su mejor sonrisa

-Muy bien, le voy a pedir que se retire, estamos por empezar- le explico el médico al pelinegro, quien salió a paso lento mirando a su madre.

-Ash, todo va a salir bien, vamos a comer algo ahora quieres?-

-Sí, vamos…- hizo una pausa y la tomo de la mano – Dawn, gracias por estar conmigo en estos momentos tan difíciles-

-Ash, siempre voy a estar en las buenas y en las malas…-

Él nunca supo porque ella no había contestado, ella nunca supo porque él se fue.

El amor no es lo que pintan, el amor no es para siempre, el amor no es perfecto. El destino no se puede cambiar, no se puede forzar…

¿Acaso no era su destino estar juntos?

-¿Volverte a amar? no creo que lo pueda hacer la próxima vez que te vea-

Fin