an. keisuied = autora


La música que resonaba en todo el estudio invadió los oídos de Hermione al momento de entrar, una pequeña sonrisa se instaló en los labios de la joven, una de las pocas veces que una sonrisa verdadera aparecía en ella, apuntó Fleur quien sonrió para sus adentros.

Desde que habían regresado de Chicago notaba a su amiga muy extraña, malhumorada, distraída, justo como cuando la había conocido.

Divisaron al fondo de la habitación en el quinto piso del edificio en el centro de Nueva York, a una pequeña y menuda figura que revolvía prendas, accesorios y zapatos de aquí para allá.

Luna Lovegood, fotógrafa, diseñadora de imagen, y una de las mejores amigas y colaboradoras de Hermione.

—Luna— la llamaron ambas jóvenes por sobre la estruendosa música, la menuda rubia salió de su escondite entre tanta ropa y se lanzó a los brazos de sus amigas muy emocionada.

—Qué emoción, sólo esperaremos a los pesados de la campaña y comenzaremos— anunció a modo de saludo.

En cuanto los aludidos entraron al estudio de Luna, reinició la música, le pasó varias prendas a su amiga, la maquilló personalmente y comenzó la sesión de fotos.

La sesión era para la nueva colección de ropa de una diseñadora novata, la razón por la que Hermione y Luna habían aceptado la campaña era porque conocían de hace mucho tiempo a Katie, quien se encontraba en Paris en esos momentos, y sin pensárselo dos veces habían aceptado cuando ella les pidió su ayuda.

Luna manejaba con mano experta los conjuntos de Katie, combinándolos de una manera atractiva y provocadora, conocía cuales eran los mejores ángulos y posiciones de Hermione, y sin duda, conocía su equipo, la campaña sería un éxito.

Los patrocinadores de Luna, Katie y Hermione observaban maravillados cada escena que se montaba, era mucho dinamismo y belleza juntos, Fleur veía a la distancia satisfecha con los resultados que se mostraban.

La música se repitió unas diez veces antes de que dieran por terminado el trabajo, todos en la habitación estaban satisfechos con el trabajo y Fleur pudo ver un brillo de satisfacción en los ojos de su castaña amiga que la relajó bastante, hubo un momento en que pensó que no llegaría a verlo y temía que Hermione llegara a explotar, pero Luna había programado la sesión a tiempo y se lo agradecía desde el fondo de su alma.

—Ahora vamos a comer— anunció la enérgica pelinegra, ignorando olímpicamente a los hombres y mujeres que esperaban charlar con ambas, fotógrafa y modelo.

—De acuerdo— aceptó Hermione fácilmente, mientras se iba a cambiar, pasando de los ejecutivos como siempre.

Sus amigas mantuvieron una rápida charla con los representantes y les aseguraron que los detalles del desfile, en el que participaría igualmente Hermione, del lanzamiento de las fotos y la presentación en la semana de la moda se los harían llegar en unos días por correo electrónico.

Con eso, despejaron el estudio de Luna y esperaron a Hermione, quien salió con la ropa con la que había llegado, y salieron al estacionamiento donde Garrett las esperaba listo para partir.

Las amigas se acomodaron en la camioneta de la modelo y salieron rumbo a su restaurante favorito, el cual estaba bastante oculto para evitar las miradas indiscretas de los paparazzis, y es que, aunque Luna y Fleur no eran figuras públicas como lo era Hermione, eran fácilmente relacionadas con ella y por ende, un foco de atención, además de que cualquiera voltearía a ver al trío de bellas amigas.

—Ahora, cuéntenme en qué han estado metidas— exigió Luna, mientras les servían sus platillos y copas de vino.

—Hace poco fuimos a Chicago— anunció Fleur, con aparente indiferencia, sabía que ella no podría sacarle ninguna información a Hermione, pero estaba más que segura de que Luna sí podría.

— ¿De verdad? ¡Cuénteme todo! — Luna sabía tan poco de la vida de Hermione antes de que llegara a Nueva York y fuera modelo, que su sincero cariño la empujaba a querer saber cómo era la familia de su amiga y el lugar en el que había crecido.

—No fue nada importante, sólo el cumpleaños de mi madre— dijo con reticencia y cierta molestia la castaña, comprendía lo que Fleur había hecho, ya había usado la misma táctica antes y con los mismos resultados, toda la verdad.

—Vimos a muchos viejos conocidos de Hermione, estaban realmente sorprendidos por su cambio— atacó la rubia amiga de nuevo, estaba tan empeñada a conseguir información como Hermione a ocultarla.

— ¿Por qué lo estarían? Hermione es muy famosa y popular, es algo normal— espetó Luna, indiferente a la velada batalla entre sus amigas.

—No era muy popular en Chicago— confesó la castaña, jugueteando con su comida.

— ¡Estás de broma! — Se burló Luna, incrédula ante sus palabras— ¡Eres la modelo más cotizada de Estados Unidos!

Hermione hizo una mueca, sí, lo era, pero no siempre había sido así, hasta hace muy poco ella no era nadie, y el pequeño pueblo en donde había nacido conservaba aquella imagen de ella, por eso su sorpresa ante el cambio.

Sólo unas personas no se habían mostrado tan incrédulos ante el cambio de Hermione, y esos habían sido Lucius y Narcisa Malfoy, razonó Fleur, parecía que no esperaban nada menos de su amiga, pero al mismo tiempo, aun pudieran reconocer a la muchachita que habían asegurado conocer durante el tiempo que había conversado con Narcisa, cuando fue a ayudarles en la fiesta.

—Antes no tenía planes de convertirme en modelo— sentenció Hermione, Fleur sabía eso, y también sabía que no guardaba muy buenos recuerdos de su adolescencia en aquel pueblo, pero aun no entendía del todo lo ocurrido.

—Qué desperdicio de talento hubiera sido eso— el cariño en las palabras de Luna no mejoraron el estado de ánimo de Hermione y Fleur lo notó, el brillo que pudo haber visto en los ojos de su amiga, se disolvió al instante.

—Te gustaría el lugar, la humedad hace una mierda con tu cabello pero no podrías encontrar un lugar más encantador que Chicago— le aseguró Fleur, el brillo travieso en los ojos de su rubia amiga alertó a Hermione y satisfizo a Fleur.

—No— negó casi al instante la castaña, poniéndose alerta y a la defensiva de inmediato.

—Me encantaría conocer Chicago— declaró la menuda chica, comenzando a entusiasmarse de verdad e ignorando el ceño fruncido de su amiga.

—Deberíamos pasar este fin de semana con tu familia, Hermione, de todas formas no tenemos nada planeado— sugirió la rubia chica, con aire inocente, la castaña sólo pudo fulminarla con la mirada.

— ¡Sería estupendo! Nada mejor que pasar un relajado fin de semana con tu familia, Hermione— la animó sonriente Luna.

—No creo que sea conveniente— masculló la joven.

—Tonterías, después del desfile de Katie iremos a Chicago— declaró Fleur, la mirada glacial que Hermione le dirigió dejó a Luna de piedra, entonces lo entendió.

La actitud de su amiga no era sólo su habitual timidez que mostraba fuera del set y de las cámaras, ella de verdad no quería ir a aquel lugar, la gente realmente tenía una imagen de ella completamente diferente a lo que era y su enfado con Fleur era monumental.

En un momento cuando Hermione se disculpó y salió rumbo a los baños, la joven tuvo que enfrentarse a Fleur, no era la primera vez que terminaba en medio de uno de los enfrentamientos de sus amigas, pero sentía que la rubia ahora había sobrepasado los límites.

—Fleur, hazme el favor no volver a involucrarme en tus planes bizarros— bufó, su rubia amiga hizo una mueca, sabía que su plan no había sido el mejor y más práctico, pero tenía cinco años de conocer a Hermione y si en todo ese tiempo no le había dicho nada, estaba segura de que no lo haría ahora.

—Luna, escúchame, es por una buena razón— la rubia la observó desconfiada, Fleur tendría que explicarle un poco más sus planes si quería contar con su apoyo— Tú sabes que Hermione guarda algo, algo que no quiere contarnos y que está afectándola, yo sólo quiero ayudarla, pero no puedo hacerlo si no sé qué es lo que pasó, y siento que la respuesta está en Chicago, ahí hay unas personas que pueden saber lo que le ocurrió tan terrible a Hermione que no quiere siquiera estar en ese lugar.

La muchacha suspiró resignada, ella también lo sabía, lo había notado desde el primer momento en que la observó, tanta belleza y delicadeza, medio opacada por unos ojos fríos y con un deje de dolor que no desaparecía del todo, a Hermione le había ocurrido algo en su pasado, algo doloroso.

—Está bien— aceptó la chica, no tan segura de lo que su rubia amiga planeaba, pero con la firme determinación de ayudar a Hermione.

Cuando su amiga regresó del baño no se habló más del tema para no presionarla, pero las chicas estaban decididas y ella no podía hacer otra cosa que aceptar y acompañarlas a Chicago, nuevamente.


Missed me? Yo las extrañé mucho! Y como lo pidieron aquí está un nuevo capítulo, corto pero importante para lo que vendrá.

Agradezco infinitamente sus comentarios, alertas y favoritos, son mi motor para seguir escribiendo.

Hasta la próxima.

Reviews?

Love always, An.


Aquí está la tan deseada actualización, espero que les guste…

¿Tienen teorías de lo que va a pasar pronto?

¿Cuándo creen que Draco entre en la historia?

5 reviews = actualización INMEDIATA!

Besitos,

Old Brown Shoe :3