Cap. 19 En el nido de las serpientes.
Hola, antes que nada gracias a quienes a un esperan esta historia, las cosas no han ido bien y el futuro es incierto. Pero espero poder seguir escribiendo. Besos.
Beteado por Hikari Takaishi Yagami :3 Mil gracias :3 3
Los pasillos de servicio estaban vacíos toda la conmoción se agolpaba en la parte alta donde aún a pesar de que todos habían sido enviados a las habitaciones el movimiento no se detenía, guardias verificado cada centímetro buscando el más mínimo atisbo de una conducta sospechosa.
Los invitados flanqueados por sus propios guardias que los acompañaban, incluso El Emperador ordenó a sus hombres permanecer en su posición de hospedaje para no causar más caos en el Palacio.
En tanto en la parte baja del lugar una figura pequeña se movía lenta y precavida observando y buscando cuando llegó a los pasillos de servicio privados se detuvo, el lugar estaba solo era probable que el acceso estuviera abierto, descuidado por la confusión del momento.
La blanca y pequeña mano se posó sobre la manija pero al intentar girar esta se mantuvo quieta.
—Está cerrado. — Se escuchó decir a alguien tras ella. Annie se giro rápidamente esperando cualquier cosa, ya que en aquel momento cualquiera podría ser detenido gracias a que la guardia era leal al Rey y aún antes de la declaración de un intento de asesinato ellos ya estaban en postura de buscar a responsable de lo que le hubiera sucedió a su Rey. Sin embargo Annie solo miro una persona, Armin el ayudante y aprendiz de los Smith. El chico la miraba con seriedad casi interrogante. —Las puertas hacia los pasillos de servicio del rey tiene un mecanismo especial, se cierran solas y solo los de su servicio más cercano saben como abrirlas. ¿Qué haces aquí?— Explicó y cuestionó Armin a la chica que se mantuvo quieta probablemente analizando qué diría al verse descubierta.
—Yo solo estaba buscando otra ruta. Los pasillos están llenos de guardias y no quiero que me tomen por sospechosa.
Armin se mantuvo mirando ¿sería mejor ser directo? Podría ser arriesgado, aunque claro esa excusa era demasiado falsa. Aún si no la hubiera visto hablar con Willy Tibur, sonaba falsa.
—Eres una espía. — Afirmó Armin buscando poder hablar antes que intentar cualquier cosa. —Hablabas con Willy Tibur después de lo ocurrido. Las cosas están muy tensas arriba y cualquier situación desconcertante los meterá en problemas, no sólo a ti, si no a tus señores. El regente Tibur trajo con él una guardia de quince hombres claramente entrenados para su protección pero solo dentro de palacio hay más de cien guardias completamente fieles al Rey. Creo que entiendes lo que quiero decir.
Annie frunció las cejas con gesto agrio.
—Podría matarte ahora mismo y evitar que digas cualquier cosa.— Amenazó Annie pero Armin siempre tenía algo ya urdido en su mente para cada situación.
—¿Realmente crees que vine tras de ti sin que alguien más no lo supiera? Si me matas y aunque pudieras deshacerte de mi cuerpo, el que yo desaparezca solo confirmaría que tus señores y tú tienen algo que ver para quien sabe que estoy atrás tuyo. —
La afirmación de Armin hizo que Annie se tornara irritada, recordándose a sí misma cuanto odiaba el estar ahí, el tener que realizar esa misión y servir a Marley como la carne de cañón de aquellas misiones.
Pero "claro, era un honor servir al regente y a la corona de Marley" más honorífico aún servir al regente Tibur en persona, habían afirmado todos a su alrededor cuando fue seleccionada para aquella misión de infiltración y espionaje.
Y maldito sea el que envenenó al Rey complicando su misión cuando su labor era solamente saber que tan real era lo que se decía del Rey / Dictador amado por su gente y temido por sus frías órdenes.
Más aún saber sobre "la armada de destrucción" que ocultaba en caso de un conflicto con otra nación de la cual solo había rumores que se pasaban de boca en boca.
Pero ahora estaba ahí descubierta por el chico tonto que hacia los mandados a una de las familias de los duques.
Annie estaba cansada y solo decidió por lo más pertinente.
—Mis señores no tienen nada que ver con lo que ocurrió al Rey, el regente me ha ordenado averiguar qué ocurrió y quien atacó al Rey con lo que debe ser veneno. Ellos no están interesados en matar al Rey de Paradis, sus intereses están en lograr la exclusividad de compra de su mineral endémico** así como saber si todo su avance es por la potencia del mineral como energía.— Explicó Annie.
Armin lo analizó con detenimiento, sonaba coherente aunque lo último se inclinaba a lo inadecuado. ¿Por qué le interesa a Tibur saber que alimenta la energía en Paradis.
—Rondando por los pasillos reservados no encontrará nada, ya que ni siquiera el círculo cercano al Rey tiene idea de quién está detrás de esto. Lo mejor sería que regresaras a tu habitación o la área de servicio, tu señor es un hombre inteligente, él mismo debe saber que si te atrapan rondando serán inmediatamente señalados.
Afirmó esta vez el rubio haciéndose a un lado para que Annie se fuera por donde llegó.
Área de cocina.
La gente iba y venía bajo la mirada escrutadora de los guardias. Nicolo, entre los sirvientes que recogían lo que quedaba de alimento servido, trataba de verse tranquilo, ya que aún conservaba con él aquella botella de vino cambiado, pero en su posición sería difícil llegar hasta donde llevaron al Rey y debe estar siendo atendido.
Se centró en regresar el vino no servido para poder colocar aquella botella entre las otras y así salir con facilidad. Se sentía caminar en el filo de la espada llevando aquella botella, él quería ayudar a su Rey pero por eso también podría ser señalado, en especial por el juicio corto de los soldados que en ese momento solo pensaban en atrapar a alguien.
Habitación del Rey.
Grisha sostenía la cabeza del monarca con cuidado mientras el médico oriental introducía una fina manguera de delgado caucho por su garganta.
Todos los presentes estaban en silencio sin moverse como estatuas de piedra ante el procedimiento que les causaba inquietud. Pero sentían que debían depositar su confianza en Los Emperadores y aquel médico extranjero que trataba de dar una explicación simplemente a lo que hacía.
—Es necesario que este conducto llegué hasta su estómago, la manguera es un material tratado y limpio. Nuestro objetivo es que la mezcla preparada llegué a su estómago de forma rápida aun cuando el Rey no puede pasar nada por la garganta en este momento. — Una vez colocado aquello vieron la parte final del tubo que se unía a un pequeño embudo.
El medico procedió a tomar un recipiente donde reposaba un líquido negro ligeramente espeso que antes lo habían visto preparar con una pequeña piedra negra molida hasta reducirla a polvo ahora mezclada con agua limpia.
Vertió aquello por el conducto lentamente a vista de todos.
—¿Podría explicar más detalladamente la función de esa mezcla? Me gustaría aprender más de su medicina.— Preguntó Grisha.
El otro médico terminó de colocar el líquido antes de hablar.
—Es carbón medicinal, fue tratado por un método especial de purificación, posee la capacidad de absorber impurezas y contaminantes del cuerpo, pero su acción lleva tiempo. Ahora que está en su estómago comenzará el proceso de absorción del veneno antes de que pase a la sangre. Aún así es posible que con el tiempo transcurrido algunas enzimas del mismo hayan logrado filtrarse al torrente, por lo que el Rey tendrá una fiebre alta. Hay que cuidar su temperatura todo el tiempo, necesitaré aquí disponible agua fría todo el tiempo y paños, si es seda será mejor para concertar una temperatura baja al aplicar.
—¿Seda?— Preguntó el Duque Smith. — El rey usa telas de algodón y lino peinado, no suele usar seda.— Explicó pero el ruido de tela rasgada interrumpió sus palabras.
Kenny, parado junto al guardarropa de Uri, tenía una camisa entre las manos ahora rasgada para obtener un paño.
—Si hay seda, pero solo en la ropa que usa para eventos, como esta camisa. Las corbatas de lazo que le ha regalado a Levi también son de seda.
Despacho de trabajo de los Smith.
Erwin y Mike miraban por la amplia ventana del lugar como el movimiento continuaba en el exterior del Palacio.
Nadie abandonaría el lugar mientras las cosas no se estabilizaran. Ambos médicos habían ordenado qué a partir de ese momento la situación del Rey sería completamente hermética.
Nadie de los presentes en aquella habitación diría nada al respecto y solo podrían entrar cada cierto tiempo. Aunque por ahora únicamente podían esperar y tener fe en que el cuerpo de Uri logrará expulsar el veneno sin empeorar.
—El culpable creerá que lo logró. — Pronunció Mike haciendo referencia a la orden de no decir nada.
Erwin asintió pero se mantuvo serio.
—Tal vez eso sería adecuado, si realmente lo cree es probable que cometa un error y se muestre.— Afirmó Erwin mientras repasaba en pensamientos su formada lista de culpables cuando llamaron a la puerta.
Tras el permiso de entrada Armin abrió y cerró tras de sí en completo silencio hasta llegar frente a los mayores.
—Señores Erwin y Mike. El regente Willy Tibur infiltró un espía en el Palacio. La moza de servicio Annie Leonhart.— Fue lo primero qué dijo teniendo la atención de ambos.
Rápidamente procedido a explicar lo ocurrido y afirmado por Annie durante su encuentro, con lo que Erwin comenzó a especular sobre aquello, la situación era delicada.
Además de que ahora estaba claro que esa chica era la que había estado mandando las palomas mensajeras.
Y realmente desconocían qué información había enviado antes, después de todo su historia podría ser falsa. Aunque no era probable que Annie fuera la que envenenó al Rey ya que en realidad ella estaba en el servicio general y no tenía forma de entrar a las áreas de servicio privado.
—El que colocó la copa con veneno debía estar en el grupo más cercano. Por lo que debían apresarlos a todos, incluyendo a Kuchel. Situación que no agradará en nada a Kenny.— Explicó Erwin.
Armin parecía dudoso, no era que no confiara en el juicio de su maestro pero algo no parecía adecuado.
—¿Qué tal si el asesino planeo que pasará esto? Es claro que el rey fue envenenado por alguien en el círculo interior, pero podría ser que con ello pensara deliberadamente en que Lady Kuchel sería involucrada. Después de todo, ella es la que se encarga de los aspectos más cercanos como la comida y bebida del Rey. Y con ello lograr que el señor Kenny se muestre en contra y hacer crecer la duda sobre la lealtad los Ackerman.
Mike y Erwin escucharon, la idea de Armin era lógica y probable.
Erwin medito aquello.
—Puede ser pero todos saben que los Ackerman son fieles al Rey. No habría ningún motivo para cooperar en una traición hacia su benefactor. Es cierto que muchos nobles sienten desagrado por Kenny pero ¿Quién podría ser tan iluso para creer que esa idea funcionaría?— Afirmó mirando a Mike y tras unos segundos ambos pronunciaron al unísono. "Rod".
—¿El hermano del Rey?— Preguntó Armin en un tono casi ingenuo.
Ambos rubios afirmaron y Mike explicó .
—Rod odia a Kenny de una forma casi enfermiza, y aunque por línea no sería Rey, siempre ha mostrado interés en la corona de su hermano. Sin mencionar que su familia ni siquiera está en Palacio, días antes del baile los mandó al castillo de la costa, lejos de la capital. No dudaría si él está tras esto
Erwin afirmó las palabras de su amigo añadiendo información.
—Cierto, cuando Uri tomó La Corona, Rod nunca se mostró "feliz" por aquella decisión. Los primeros días se la pasó tras su hermano tratando de hacerlo hacer las cosas como él le decía. Incluso le sugirió qué sería mejor ser monje que Rey ya que era demasiado piadoso. Solo un poco después, cuando Uri trajo a los Ackerman a Palacio, y en esos años aun cuando nosotros éramos solo niños pudimos ver como el que Kenny llegará al lado del Rey le dio el poder que necesitaba para controlar el mando realmente.
Armin escuchó aquello, era posible que el príncipe Rod estuviera detrás del ataque.
—Perdón por la curiosidad, pero ¿cómo fue que el señor Kenny pudo hacer algo como darle poder al Rey.
Erwin y Mike lo pensaron un par de segundos antes de explicar.
—Bueno. — Comenzó Erwin. — Cuando él fue coronado casi toda la corte le miraba más como alguien que solo estaba llenando el puesto de Rey. Y se dedicaron a seguir con sus actividades. Uri presentó su nueva idea de cómo debían funcionar las cosas pero básicamente a excepción de nuestros padres, Lord Pixi y Lord Zacky ningún otro noble tomó en serio al Rey. Fue bastante humillante para él ver cómo simplemente salían de la sala de reuniones dejando solo ahí. Aunque en ese momento nuestros padres y los mencionados antes se mantuvieron en sus asientos. Y fue Lord Pixi quien se levantó colocando una de sus manos sobre el joven Rey en esos años y claramente dijo. "Majestad, disculpe mi atrevimiento pero su joven presencia y ser amable no le servirán para que ellos le obedezcan."
Armin abrió un poco la boca ante la historia, ciertamente aquello había sido un panorama desalentador.
—¿Qué sucedió después de eso? — Preguntó sin pensarlo.
Mike continuó la pequeña historia.
—El Rey le preguntó a Lord Pixi ¿qué clase poder podría hacerlos obedecer? Y Pixis fue directo: "Uno que sea capaz de aplastarlos con un chasquido de sus dedos." Era claro que las conspiraciones contra el joven rey estaban más que preparadas. Y esa misma noche, como cuando salió el día de su coronación, hizo cerrar la sala del Trono enfureciendo a todos, él salió de Palacio con una amplia carroza y varios ayudantes. Esa misma noche fue qué trajo a los Ackerman al Palacio. El primer día, después de que ellos llegaran, el Rey ordenó una nueva reunión a la cual asistió la corte, más movidos por el morbo de quienes eran esos plebeyos que el Rey había traído pensando que se los explicaría. Sin embargo, tengo que afirmar qué lo que ocurrió ahí fue lo más shockeante que vimos a esa edad. Porque en ese tiempo Erwin y yo éramos niños y nos ocultábamos bajo la mesa de reuniones ya que tenía un largo mantel de terciopelo y nosotros queríamos saber qué decían los adultos.
Flash back.
Aquel día el llamado había sido hecho y todos los miembros de La Corte con un papel por cumplir se encontraban ahí. Listos para saber qué era lo que El Rey diría.
Al final ellos consideraban a Uri solo como un "Rey Temporal" seguros de que la posición pasaría a otras manos pronto.
Sin embargo, cuando entraron al lugar, vieron al monarca sentado sobre su asiento a la cabeza de la mesa con semblante serio pero tranquilo, pero a su lado había otra persona. Un hombre alto de vestimenta gastada y llamativa estaba a su lado. Nadie lo conocía, no obstante tenía una presencia extraña para ellos. Amenazadora sería la palabra correcta. Su cabeza estaba cubierta por un sombrero de ala y bajo éste se notaba su negro cabello. Los ojos grises del hombre eran como afiladas piezas de metal. Además estaba recargado en el alto respaldo de la silla sin ningún respeto por la posición de aquel lugar.
Todos lo miraron conforme entraban y algunos se preguntaban si las manchas sobre algunas zonas de la ropa eran de sangre seca de tiempo atrás.
Kenny los miró, como si analizara a cada uno de ellos, y después les sonrió con cortesía amenazante. Los ojos de varios se abrieron al ver en aquel gesto la dentadura de Kenny, sus colmillos eran largos y agudos e incluso los primeros molares a un lado de estos se notaban afilados.
Era un Alfa sin duda, uno aterrador. Y ahora en verdad todos esperaban que El Rey les dijera quién era aquel hombre y por qué estaba ahí.
Uri saludo una vez todos estaban sentados para tomar las hojas frente a él.
—Buenos días, verán esta reunión es solo para afirmar lo que ya les había dicho antes. He decidido realizar amplias modificaciones a la forma de gobierno. Empezando porque ahora yo tendré el control total de lo que ocurra o vaya a realizarse. Si no lo apruebo no se hace.
Todos intercambiaron una mirada dudosa aunque algunos se mostraron escépticos, incluso Rod, su hermano, sonrió con una baja risa corta por aquellas palabras.
—Dime, Uri ¿Y en qué momento alguien de La Corte ha apoyado eso?— Preguntó uno de los presentes, provocando que Uri frunciera el ceño, lo que le dio una expresión curiosa para su amable expresión.
—Esto no es una petición sino una orden, nadie me llamara por mi nombre a menos que yo exprese lo contrario. Soy su Rey y así se dirigirán a mí.— Habló con voz sería.
Y aunque aquello comenzó a dar muestras de seriedad en algunos de los presentes otros parecían negarse a mostrar respeto por el joven Rey.
—Eres muy arrogante Uri, no tienes lo que se necesita para llevar La Corona y estos papeles... — Comenzó a alegar otro de los presentes mientras tomaba un juego de hojas frente a él con las órdenes de Uri. Aquel noble tomaba las hojas con desprecio cuando, sin notarlo por su propia rabieta, Kenny llegó tras de él y lo sujetó por la muñeca con más fuerza de la que él esperaba sentir. Azotó la mano sobre los papeles y en seguida la larga hoja de la navaja atravesó la carne sobre estas, clavándola en la mesa con tal fuerza que la punta de la hoja atravesó la madera y la empuñadura se estampó en la piel de la sangrante mano.
Aún por debajo de la mesa unos infantiles Erwin y Mike se tapaban la boca en shock mientras miraban la punta de la metálica hoja sobresaliendo de la madera.
Arriba los presentes se levantaron con rapidez poca veces vista.
Uri apretó un poco los labios estando él mismo nervioso, Kenny le había dicho que diera lo que tuviera que decir y no temiera por una reacción violenta de su Corte. Y aunque así sucediera, él se encargaría de aquello, simplemente que confiara en su cuchillo.
Ahora el momento de la verdad, "las cartas" del Rey estaban sobre la mesa y mostraba al descubierto su violento As.
La Corona tenía el poder sostenido por la sangre de una familia modelada a petición, leales como un perro a su amo y letales como el filo de una cuchilla cortando sobre la yugular.
El pequeño Rey había encontrado su espada y su escudo sin siquiera saberlo.
—¿QUÉ MIERDA ES ESTO? — Gritó uno de los miembros de La Corte aun por encima de los que dejaba escuchar aquel cuya mano estaba clavada en la mesa.
Los Duques Smith, Zoe así como el consejero Zacharius se hicieron a un lado, Zacky y Pixi se mantuvieron en sus lugares de forma tensa.
Los demás presentes, ya de pie, apenas recuperaban la noción del abrupto ataque para mirar al Rey y mostrar los colmillos en gruñidos agresivos, prestos a destrozar al Rey y su sirviente.
Alfas enardecidos por el deseo de poder.
Uri los recorrió con la mirada hasta llegar a su hermano que no gruñía como los otros pero le miraba con recelo expectante de lo que ocurriría, tal vez esperando que los nobles lo hicieran pedazos.
Uri buscó la mirada de Kenny tratando de mantener una expresión calmada, como éste le había dicho.
"No fallaré, ¿Cómo podría hacerlo cuando mi hermana y su mocoso estarán aquí?" Le había dicho antes de empezar la reunión. Ahora ante aquello Kenny extrajo el cuchillo sin miramientos dejando que el infeliz se retorciera en el suelo mientras apretaba el agujero que ahora tenía en la mano.
Kenny sacudió su cuchillo y sonrió. No hubo enfrentamiento alguno, él sacudió la hoja de metal solo para librarla de la sangre que aún tenía. Después, tomó el cuello de su camisa por un momento jalando hacia un lado y su aroma de Alfa llenó el lugar, el aroma doble invadió cada rincón de la sala y los presentes se sintieron aplastados por el nivel dominante que poseía.
Las feromonas hacían arder sus gargantas al respirar y sus instintos se veían sometidos por una tajante sensación de pánico como la de una presa frente al depredador. Kenny sonrió mientras lucía sus colmillos, pasó la lengua por el filo de estos como saboreando el momento antes de hablar.
—Bien, aquí estoy. Peleen si quieren matar a su Rey pero, para obtener el pedazo de metal sobre su cabeza primero tendrán que deshacerse de mí.
La sala estaba muda ante aquello. Hasta que Pixi pudo recuperar la calma, él era un hombre inteligente y sabía analizar las situaciones con rapidez, la conversación que había tenido con el Rey antes sobre el poder regresó a su cabeza, era claro que Uri habían movido sus piezas en el tablero de juego del poder y de qué forma lo había hecho.
—Su Majestad, sé que el momento es bastante tenso pero podría preguntar ¿De dónde ha sacado a este... caballero?— Preguntó, reconociendo en su tono que con solo lo que vio era claro que nadie en esa sala podría hacerle frente a Kenny. No, más aún no conocía a nadie que pudiera, ni tampoco había percibido antes un aroma doble. Kenny simplemente era un Alfa claramente diferente y aterrador.
Uri, así como los demás, sentía aquella sensación de opresión por el aroma Alfa de Kenny, pero debía de mantenerse en postura. Aquel era el momento que definiría todo para él como Rey.
—Él es Kenny Ackerman, supongo que ya no tiene sentido "ocultar" algunas de las cosas que realizaba a espaldas de todos... Yo solía escapar por las noches para ir a la zona marginal a jugar en las casas de apuestas... Algo estúpido ciertamente, pero esas salidas me llevaron a conocer a Kenny. Creo que ambos nos hemos entendido bastante bien, aunque su trabajo en aquel lugar era el de asesino a sueldo. Él tiene una hermana menor, Lady Kuchel, quien tiene un niño pequeño. Y los tres vivirán ahora aquí en el Palacio... pero me estoy desviando del tema. Como dije antes, soy El Rey y todo el poder estará en mis manos, si alguien se opone a ello entonces Kenny lo matará.— Explicó finalizando con un gesto serio.
Con ese flashblack en aquel punto Armin parecía sorprendido. Por lo escuchado era claro que después hubo intentos de conspiración que terminaron en ejecuciones aunque eso ya lo sabía porque era conocido de más cómo El Rey hacía ejecutar sin clemencia a quienes intentaban ir en su contra.
—Debió de ser muy impactante para ustedes con esa edad ver aquello. También aprender a convivir con la familia del señor Kenny. — Comentó Armin.
Erwin afirmó un poco.
—Solo un poco, como éramos niños no teníamos que estar presentes en los momentos más tensos, aunque conocer a Levi fue más complicado para nosotros.
Mike sonrió un poco meneando la cabeza como si recordara algo gracioso.
—Sigo creyendo que Levi es un antipático, lo era con tres años de edad y lo sigue siendo ahora.— Afirmó provocando con ello que ambos tuvieran una imagen mental momentánea.
En esta Levi estaba en una de las salas de lectura privadas de Uri, jugando con un hermoso caballito de madera montable que el mismo Rey le había llevado para que jugara. Cuando de pronto vio entrar a su madre acompañada por otra mujer y otro niño que se escondía tras la falda de esta.
Kuchel y la duquesa Smith platicaban entre ellas antes de que la madre de Erwin lo tomará suavemente por los hombros y lo pusiera frente a ella, animándolo para que se presentara. Un infantil Erwin miró a Levi y este le regresó la mirada con su gesto serio pero tierno en su rostro infantil.
Erwin se acercó y habló educadamente como le habían enseñado.
—Soy Erwin Smith, hijo del Duque Smith, mi mamá dice que debería jugar contigo.
Levi lo observó por unos segundos, después frunció su pequeño ceño y volvió a balancearse en su caballito ignorando a Erwin quien parecía molesto ahora.
Ambas madres solo se miraron un poco, tal vez había que darles tiempo, después de todo Levi era algo "tímido" aunque en el instante que apartaron la mirada y dejaron de verlos, solo un par de segundos fue suficiente para que las quejas de Erwin la hicieran mirar de inmediato. Ahora Levi tiraba del cabello de Erwin mientras este intentaba soltarse.
—¡Levi! ¡NO!— Regañó Kuchel aunque la duquesa solo lo miró como algo que podría pasar entre dos niños.
Lo curioso era que más tarde, cuando presentaron a Mike con Levi, ocurrió lo mismo de nuevo y las tres madres miraban mientras Kuchel se disculpó profusamente por lo que hacía Levi para después hacer que soltara a Erwin y Mike.
—No te preocupes, seguramente con el tiempo se llevarán mejor.— Afirmó la madre de Erwin.
—Oh, y si intentamos con alguien más pequeño, tal vez Levi se siente intimidado porque Erwin y Mike son mayores que él. La duquesa Zoe también está en el Palacio, trajo a presentarle su hija al Rey. La pequeña Hanji es aún una bebé pero se nota que es muy inteligente, tal vez Levi se lleve mejor con ella.
Y de aquella forma Levi también fue presentado con Hanji aunque en ese caso él no tiró del cabello de la pequeña Hanji, por el contrario Hanji era la que tiraba de la manga de la ropa de Levi y parecía particularmente feliz estar cerca de él.
Ambas situaciones llenas de inocencia Mike y Erwin recordaban aunque Levi no, por su corta edad.
La pequeña remembranza pasó rápido, habían sido buenos momentos pero debían regresar a su situación actual.
Laboratorio de Hanji.
La castaña suspiró con pesadez, ella quería saber qué pasaría con aquel tratamiento del médico extranjero, pero las órdenes eran claras. Todos se retirarían y podría entrar después de unas horas además de turnarse para proteger la habitación de cualquiera que quisiera entrar donde el Rey estaba siendo tratado.
—Debemos acatar las órdenes.— Afirmó Levi.
—Lamento que nuestra noche planeada se vea suspendida por el asunto.— Dijo Hanji con un tono de disculpa.
Levi no respondió nada, era claro que las cosas habían tomado un giro inesperado.
Repentinamente unos golpes llamaron a la puerta del lugar. Hanji fue la que atendió el llamado encontrándose con El Emperador que era custodiado por dos de sus guardias.
—Lady Hanji, ¿Levi está aquí?— Preguntó con seriedad. La castaña solo se hizo a un lado para que El Emperador pasara, pidiendo a sus guardias que esperaran fuera y no dejaran que nadie más entrara.
Una vez los tres en el laboratorio, el hombre miró a Levi un momento, su mente se desvió por unos segundos pensando en cuánto se parecía a Kuchel y fugazmente preguntándose quién habría sido el padre. Tuvo que haber sido un hombre de rasgos no tan duros, ya que Levi era en verdad un omega hermoso, lo que era pauta para entender el interés que despertaba en los Alfas.
Afortunadamente ya había encontrado a su Alfa destinada, Lady Zoe que era fuerte y dominante, dejándolo en claro en el pequeño altercado durante el baile. Situación que le ayudaría a él a facilitar las cosas si Levi accedía a lo que estaba por decirle.
—Levi, he venido para decirte algo con toda seriedad. Aún que confía en las habilidades del médico del imperio, no sabemos si el rey Uri sobrevivirá. Si él muere es claro que este lugar pasará al caos, su "Heredero" es una pésima opción para dirigir, y es probable que sea derrocado dando inicio a un círculo de traiciones. Lo he hablado con mi esposa y si su Rey muere, quiero que ustedes vengan regresen con nosotros a Hizuru, ya no estarán seguros aquí. Tu Alfa y su familia pueden venir, solo así podremos protegerlos.
Levi y Hanji se quedaron serios ante lo escuchado, las palabras del emperador eran ciertas, ni era necesario un profundo análisis para saber que eso ocurrirá.
—Mi madre puede que acepte pero, ¿Cómo piensas mover a Kenny? Si Uri muere, él no se va a mover de aquí hasta matar al causante.— Replicó Levi mirando a su segundo tío.
Él sabía eso pero ahora era un hombre con recursos.
—Soy un Alfa, e igual que Kenny, también tengo una mezcla de dos aromas, y sé que podría llevarlo aunque se niegue.— Explicó, pero Levi solo levantó ambas cejas con un gesto de incredulidad aunque él mismo pudo percibir el doble aroma de su tío en la escalinata.
—No le puedes ganar a Kenny, tal vez tienes algún entrenamiento de tierras orientales pero Kenny es un animal cuando se trata de pelear.
El Emperador solo suspiró ante lo que él ya sabía, también tras todo lo que sabía de Kenny pero su respuesta fue aún más simple.
—Tengo tiradores de cerbatana con un narcótico tan potente que lo mandarán a dormir tres días consecutivos, para cuando despierte estaríamos en medio del océano rumbo al Imperio. No me malinterpretes, separarme de Kenny y Kuchel cuando éramos tan jóvenes fue muy duro para mí, son mi única familia y no hubo día que no me preguntaba qué había sido de ellos. En esta situación, si las cosas fueran bien, me conformaría con regresar al Imperio y mantener una comunicación con cartas. Pero ahora, que las cosas se ven manipuladas y peligrosas... Yo simplemente no quiero perder a mi familia.
La explicación del emperador era clara y llena de un aspecto emocional y humano. Aunque Hanji interrumpió con una pregunta.
—Su excelencia, disculpe mi brusquedad pero, usted es el Emperador Consorte ¿el llevar a su familia al imperio no le resultaría en algún problema dentro de la misma Corte del Imperio?
El padre de Mikasa miró a Hanji unos instantes. Hanji era bastante directa y, tras su rostro amable y alegre, era claro que su cabeza tenía un pensamiento rápido y frío para analizar. Seguramente se llevaría muy bien con el Consejo de Eruditos del Reino qué fungen como Consejeros de la Emperatriz.
—Comprendo su punto, Lady Zoe, pero no debe preocuparse por ello. En el Imperio el Trono tiene un orden de sucesión más estable, no se permite la ramificación de herederos. Solo existe una línea directa, solo El Heredero directo de sangre está en la línea de sucesión. Todos los demás puestos en El Consejo y La Corte se eligen por mérito, logros y fidelidad, por lo que, a diferencia de otras Cortes en otros Reinos, nadie teme por conservar un título o puesto por la llegada de la familia de otro miembro. Sabrían que, aunque mi familia llegara al Palacio Imperial, solo serán "la familia sanguínea del Emperador" y cualquier título o puesto solo será otorgado por algún mérito que hicieran. Por otra parte, sí se consideran como parte de la Familia Imperial, pero eso no es de gran peso para Kenny o Kuchel. En el caso de Levi sería distinto al ser omega, seguramente apenas se adapte al lugar comenzaría a ser pretendido por los hijos de otras familias acomodadas de La Corte, por eso es importante que usted, Lady Zoe, también viniera y así poder presentarla como su Alfa y dejar claro que Levi no está disponible.
Hanji y Levi se miraron un momento ante aquella explicación, en realidad lo que ellos esperaban era que Uri se recuperara y la estabilidad regresara.
—Gracias por la oferta.— Afirmó Levi —Pero esperaremos a que la situación del Rey quede clara.
El Emperador miró a su sobrino, sabía de antemano que no habría una respuesta positiva desde el principio, pero era necesario informarles antes de que cualquier tragedia sucediera.
A la mañana siguiente.
Todos los invitados y miembros de La Corte habían sido llamados a la sala del Trono, aparentemente había un anuncio que dar.
La orden era dar a los invitados algo de vino suave mientras esperaban, aunque la expectativa y duda era clara en todos los presentes.
Levi y Hanji también estaban en el lugar, a un lado de la multitud que permanecía en la parte central del salón. Levi miraba por uno de los ventanales, la lluvia de la noche había cedido pero el cielo se mantenía completamente cubierto de nubes grises, aún los rayos del sol parecían bloqueados por la espesura de estos haciendo que el ambiente estuviera bañado por una luz gris, provocando un panorama opresivo y asfixiante. La mirada de Levi recorrió el lugar, al frente estaban los duques esperando el anuncio que se haría y ellos mismos ignoraban de qué trataba ya que el llamado había sido hecho por Zeke y Rod.
Erwin y Mike también permanecían al otro lado del lugar observando y estudiando la situación.
Los únicos que faltaban eran Kenny y Kuchel así como los médicos que continuaban cuidando a Uri de quien no se tenía ninguna información hasta ahora.
Incluso Eren estaba presente a un lado de Dina, que curiosamente parecía molesta, aunque en aquel momento estaba murmurando algo al oído de Eren quien estaba ligeramente inclinado por la diferencia de estaturas. El castaño mantenía un gesto serio pero asentía suavemente a lo que fuera que Dina le estuviera diciendo.
Finalmente Rod apareció en escena y pidió la atención de todos.
—Apreciables invitados y corte real. Es una mañana bastante cruenta con respecto a lo sucedido. Mi hermano, el Rey, se encuentra en una grave situación de salud por lo que sus funciones como monarca quedan inhabilitadas.— El cuchicheo se alzó de forma inmediata ante aquello, ¿El Rey había sido envenenado? ¿Cómo se encontraba? ¿Cómo podía dar un anuncio así tan a la ligera? Mike y Erwin se miraron entre sí, las palabras de Rod, ¿Acaso él sabía sobre el veneno? Si fuera así sus sospechas sobre él eran más que claras. Rod pidió silencio nuevamente. —Por favor, esta situación es delicada pero nosotros, como parte de la fiel corte del monarca. estamos preparados además de que la forma de proceder también es de su conocimiento. El príncipe Zeke Jeager Fritz, Heredero reconocido por el Rey Uri, tomará su lugar desde este momento, hasta que mi hermano sane o fallezca, de esto último es el momento en que Zeke será coronado oficialmente como el nuevo monarca. Por ahora él será quien tome las riendas de los asuntos que han quedado a la deriva en estos momentos.
Los presentes se miraron unos a otros con duda y condición. Aquello era una situación delicada, después de todos los tratados se habían formado con Uri, no con su sobrino a quien días atrás todos lo habían visto actuar de una forma prepotente haciendo azotar a uno de los ayudantes de Lady Hanji, hija de del Duque Zoe.
Mientras todos hablaban Zeke subió donde Rod, portaba una corona delgada bastante discreta en decoración. Se aclaró la garganta para tomar la palabra.
—Pido atención a todos los presentes. Sé que esta situación debe de provocarles confusión y desconfianza por lo que en este momento dejaré en claro varios puntos. Sé que el Rey, mi tío Uri, es un hábil negociador por lo que respetaré los acuerdos que establecieron con él.— Decía Zeke cuando una voz le interrumpió.
Mordaz, alta y cargada del nulo respeto que le inspiraba Zeke, Willy Tibur caminó al frente y habló.
—Y dígame, Príncipe Zeke ¿Al menos sabe de qué habla cada acuerdo que el Rey firmó? ¿Cómo nos pide que pasemos del Rey cuando sólo se ha dicho que está grave. ¿Tiene idea de lo delicado que es el tema de las relaciones diplomáticas?
Todos mantuvieron silencio ante aquello. Zeke frunció el ceño pero Tibur tenía razón. Ser Rey era más que tener una Corona y hacer lo que le diera la gana.
Todo estaba siendo muy abrupto. Por otra parte, Rod le había planteado algo simple en la teoría. Tal vez era mejor hacer qué todos los invitados se fueran hasta estabilizar su nuevo gobierno.
Después de todo, Rod le había asegurado hace poco que lo de Uri "estaba hecho" y si no había muerto aún, lo haría dentro de poco ya que el veneno que le dieron no tenía cura alguna.
Y ningún médico podría salvarlo, aun por mucho que mantengan la situación oculta en la habitación. Aunque aquellas ideas fueron nuevamente interrumpidas por Rod que miró de frente a Willy queriendo imponer respeto.
—Regente, usted mismo está siendo bastante descortés y atrevido al dirigirse de esa forma al Príncipe Heredero Zeke. Ahora mismo él es la mayor autoridad en el Reino y faltarle el respeto sería motivo de una sanción.
Willy levantó ambas cejas por aquello pero después formó una media sonrisa de lado. Era curioso como Uri, con su pequeño tamaño y porte serio, en verdad daba una imagen que respetar en especial cuando comenzaba a hablar, pero en clara diferencia y contraste, su hermano Rod sólo le inspiraba hacer una constante burla o, más aún, directamente la idea de tratar con él le parecía un tanto repulsiva.
—Bien, Príncipe Rod, Príncipe Zeke, puedo considerar esto una amenaza, aunque soy un hombre razonable y estoy dispuesto a tener una audiencia privada con el Heredero de la Corona. Tampoco creo ser el único con esa idea.
Rod le miró mal. Zeke, tras él, miró un momento alrededor. Cada representante del extranjero era un tema individual, Tibur era el más difícil de todos. Sin duda, sus primeros días como Rey serían duros, por lo que decidió que sería mejor enfocarse en las cosas más simples ahora.
—Regente Tibur, sepa que tomaré la responsabilidad de cada caso como gobernante. Por ahora, invito a cada uno de los representantes y gobernantes a permanecer en el castillo para poder realizar el cierre de acuerdos pendientes. En tanto, realizaré algunos anuncios importantes. Primero, así como el Rey Uri antes me designó, tendré el completo poder del Reino y las decisiones en este. Segundo, mis intenciones de paz serán iguales a las de mi tío. Y tercero.— Pronunció Zeke bajando del área del Trono para caminar entre la gente. En tanto Hanji y Levi se mantenían en su lugar solo escuchando aunque Hanji había optado por tomar algo del vino de la copa que le habían dado mientras murmuraba que todo aquello era una estupidez, pero, para cuando bajó, vio a Zeke prácticamente frente a ella. —Tercero, declaro que Lady Zoe será mi prometida y futura Reina.
Hanji quiso proclamar un ¿Qué? ante la sorpresa de aquellas palabras dichas tan libremente a todos presentes. Pero el vino, aún pasando por su garganta se lo impidió, provocando una reacción de tos que la hizo escupir el líquido al frente, escupiéndolo todo sobre Zeke que sólo pudo cerrar los ojos ante aquello.
Hanji tosió un tanto más sin importar que fuera sobre Zeke.
Finalmente la tos se detuvo, Zeke se limpiaba con un pañuelo y parecía molesto aun así Hanji reclamó.
—¡¿Cómo te atreves?! ¡Yo no soy incubadora de la corona! ¡Y YA ESTOY COMPROMETIDA, CON LEVI! — Pronunció en voz alta y clara para que cada persona en el lugar le escuchara.
Pero Zeke terminó de limpiarse y la miró con semblante serio.
—No lo estás, Zoe. El rey Uri no proclamó ningún compromiso. Sin él, yo soy el que decide cada cosa que pase en esta corte. Eres la hija de un Duque y, en la escala social, debes apegarte a la necesidad de La Corona, ya que la unión de parejas dentro de la corte siempre ha sido a conveniencia de la línea de sucesión real o nobleza. Tu deber está en dar un heredero a La Corona, preservando la mejor línea de sangre posible. El "amor" es para plebeyos y personas sin nada que preservar. En cuanto a Levi, sin la presencia de mi tío, él deja de ser un protegido de La Corona, por lo que simplemente es un sirviente más del Palacio. Por lo que podría tomarlo como un concubino. Me sería de utilidad en el tiempo en que tú estés gestando al nuevo heredero de La Corona.
Los ojos de ambos implicados se abrieron con un gesto de desagrado, confusión y asco por aquellas palabras. Alrededor los presentes se mostraron con reserva ante el escenario que presenciaban.
Un poco más atrás, Willy y su hermana intercambiaron una mirada de molestia. Si Zeke hacía aquello entonces arruinaría sus planes iniciales, aún más sin saber en qué condición estaba realmente el Rey. Pero antes de que pudiera hacer algún movimiento otras personas se acercaron a Zeke desde atrás.
—Príncipe Zeke, esto es una situación bastante alejada de las negociaciones formales que esperábamos cerrar con satisfacción pero ya que las cosas se han dado de esta forma me veo en la necesidad de hablar de esta forma poco adecuada.— Zeke se giró para ver quien le hablaba, cruzando mirada con los ojos de La Emperatriz junto a su esposo que poseía un semblante serio. —Debido a que el Rey Uri no se encuentra ahora y su postura es bastante... inclinada a cumplir sus necesidades como heredero de La Corona, me veo en posición de anunciar mi postura de renuencia a negociar mientras la situación del Rey no sea clara. Así como informar que, si la condición del Rey la lleva a un deceso, entonces Yo, mi familia y acompañantes nos retiraremos de Palacio y con ello incluso vendrán conmigo los Ackerman.
Zeke frunció el ceño ante las palabras de la mujer y su forma de dirigirse a él.
—Emperatriz, puedo entender su posición pero eso último no es negociable. Los Ackerman son sirvientes de Palacio y Levi, aunque es omega, no está en negociación. — Afirmó Zeke pero la emperatriz no cambió su gesto.
—Príncipe Zeke, los Ackerman son la familia sanguínea de mi esposo, El Emperador, y con ello, son miembros de la Familia Imperial de Oriente. Lady Zoe es la Alfa de Levi, y él, como miembro, no forma parte de la línea directa de sucesión imperial, pero es importante que se una a un Alfa que guste y garantice una descendencia sana y adecuada. Esto con el fin de que la descendencia imperial que deje mi hija tenga familiares con quiénes crecer y formar lazos de confianza y lealtad. Como puede ver, en la Corte del Imperio también nos tomamos muy en serio el aspecto de las parejas que se unen. Por tanto, rechazo la idea de que Lady Zoe deje a su omega y se una a usted cuando bien puede venir con nosotros a mi Imperio.
Zeke miró fijamente a aquella mujer por unos segundos. Su mirada se desvió ligeramente y notó como Rod le hacía una ligera señal para que saliera de ahí. Zeke se mostró nuevamente serio y manteniendo una postura recta habló.
—Comprendo, Emperatriz. Pero espero que esté dispuesta a hablar sobre este tema un poco después, una vez que todos los que han escuchado hayan asimilado el hecho de que ahora yo soy el gobernante y La Corona está sobre mi cabeza. Aun cuando no hay una ceremonia o la presencia de mi tío que, como dije, su salud es incierta, pronto todos sabrán sobre esto, después de todo, mi padre es el médico Real encargado de la salud del Rey.
Y con aquellas palabras Zeke dio una pequeña reverencia y caminó fuera del salón dejando a todos sin poder expresar sus propias dudas.
Mientras, el lugar se llenaba de una pesada incertidumbre.
Gracias por leer.
Nos leemos pronto.
Notas:
Endémico: Se nombra de esta forma a los recursos así como formas de vida que solo existen en una zona específica del mundo.
AnaelDeNottZabinni: Hola, gracias por comentar, me alegra mucho. Si sigo publicando por aquí todo se explicara pronto con todo lo que a sucedido.
