Oliver Wood salió hecho una furia del estudio, no sin antes haberle sonsacado toda la verdad a Katie y haber hecho que jurara no volver a ayudar al bastardo Malfoy a contactar a Hermione, debía hacer hasta lo imposible por evitarle ese dolor a su mejor amiga.

Dentro del edificio, un muy adolorido Draco despotricaba en contra de la bestia que le había roto la nariz, el sangrado había manchado su ropa de diseñador y casi le desfiguraba el rostro.

—Señor Malfoy, lo siento mucho de verdad— volvía a disculparse una afligida Katie, no sabía qué hacer, deseaba que Fleur hubiera estado ahí, ella sabría qué hacer, con esa idea la joven se decidió a llamar a la representante de Hermione.

Mientras se retiraba para llamar por teléfono, los estruendosos gritos de Draco exigiendo que despidieran al hombre que lo había atacado resonaban por todo el estudio.

Al tercer toque, Fleur contestó.

—Delacour— fue la respuesta profesional de su amiga.

—Hola Fleur, es Katie— inmediatamente el tono frío de la muchacha cambió.

Hola, Katie, Hermione me acaba de informar que la sesión terminó y todo va de maravilla— ante sus palabras, Katie se sintió realmente apenada.

—Sobre eso, hay un problema—Fleur cambió su tono por uno más profesional de nuevo.

¿Qué problema? — Si algo había ocurrido con las fotos, la joven rubia estaba más que segura de que Hermione se negaría a realizar la sesión de nuevo.

—No es nada con las fotos— Con el alivió que eso le dio, Fleur le pidió más tranquilamente que le explicara lo ocurrido.

Con voz trémula y muy nerviosa Katie le explicó todo, desde la petición de Draco tiempo atrás, su llamada y lo ocurrido con Oliver.

Su interlocutora la escuchaba atentamente con su cerebro trabajando a mil por hora, Katie había dicho que Draco Malfoy se había presentado, sabía que Narcisa tenía tres hijos pero hasta el momento sólo conocía a dos, ¿sería posible que fuera el mismo? Y si era así ¿por qué la reacción de Oliver? La joven estaba segura como que se llamaba Fleur Delacour, que el joven amigo de Hermione sabía algo que ellas no y por eso su reacción, y todo volvía a recaer en el mismo lugar, los Malfoy.

Escucha, si no has sacado a todo el mundo hazlo ahora mismo y adviérteles que como algo salga en un periódico por la mañana los despedirás a todos, al hombre dile que despediremos de inmediato a su atacante y le daremos una compensación por lo ocurrido— comenzó a dar órdenes a diestra y siniestra.

— ¿Despediremos a Oliver? — preguntó Katie, incrédula. Fleur resopló por el teléfono.

¿Acaso quieres que Hermione nos saque los ojos? Por supuesto que no lo haremos, Hermione me mataría si permitiera eso, pero será lo que tú le dirás al tal Malfoy, en cuanto hayas hecho lo que te dije, llámame de nuevo.

—De acuerdo, gracias Fleur, no tenía ni idea de qué hacer— y Fleur lo había notado, Katie era demasiado dulce como para saber qué hacer en una ocasión como aquella.

Descuida, Katie, una cosa más, ¿Oliver te dijo algo antes de irse? — cuestionó la joven Hale.

—Sí— rememoró la muchacha— Que no permitiera que Draco Malfoy se acercara a Hermione, nunca.

La corazonada de Fleur incrementó con las palabras de su amiga, todo se estaba volviendo cada vez más claro para ella, pero aún le faltaba mucho por descubrir.

Bien, entonces hazlo, que Draco Malfoy se mantenga alejado de Hermione— Con esas últimas palabras Fleur terminó la llamada y se dirigió al comedor donde había dejado al matrimonio Granger y Luna comiendo animadamente.

—Fleur, le estaba comentando a Luna lo divertido que sería ir de compras, ¿no te parece? — le comentó la siempre sonriente Mónica una vez la muchacha se sentó de nuevo a desayunar.

—Sería estupendo, Mónica, pero tengo que hacerme cargo de unas cosas del trabajo, es importante, pero vayan ustedes— alentó, Luna no se tragó el cuento ni por un momento pero la insistencia de Fleur en que ellas fueran le aseguraba que debía hacer algo.

Cuando estuvieron a solas en la habitación de Hermione, la joven le exigió una explicación.

—Debes irte con Mónica, yo debo ir a hablar con Narcisa, algo pasó— Luna no necesitó más palabras, era algo relacionado con Hermione y Mónica no podía enterarse.

En los días que llevaban ahí se habían dado cuenta de que los padres de Hermione permanecían alegremente ajenos a lo que sea que a su hija le hubiera pasado, para ellos, la joven había pasado por sus típicas etapas de adolescente, con alguno que otro amigo y en compañía de los Malfoy, por eso mismo su amistad de ahora con el matrimonio; para ellos no había ocurrido nada fuera de lo normal, cuando se le presentó la oportunidad de salir de aquel pueblo ella la había tomado y ellos lo aceptaron, nada más.

Así que su única y última esperanza seguía siendo Narcisa Malfoy, sólo esperaba no tener que volver a encontrarse con ninguno de sus hijos, en especial el mayor de ellos.

En el estudio, Draco continuaba despotricando, ahora mucho más molesto que momentos atrás.

Después de que el lugar quedara vacío a excepción de la fotógrafa, su asistente personal y él, la muchacha la había dicho todo lo que Fleur le ordenó, despedirían al joven y se le daría una compensación por lo ocurrido.

Pero la compensación que Draco quería era una disculpa personal por parte de la modelo, ya que sabía que el joven era su maquillista.

Katie no sabía qué hacer, no podía darle lo que pedía por dos razones. La primera; no tenían ninguna intención de despedir a Oliver y por ende no se le podía pedir algo así a Hermione, y la segunda; el mismo Oliver y hasta Fleur le había advertido que no podía permitir tal encuentro, la muchacha temía que si lo permitía retirarían el gran apoyo que significaba la presencia de Hermione y Luna en la campaña.

—Señor Malfoy, ya le dije que no puedo hacer tal cosa, la representante de Hermione jamás me lo permitiría— volvió a implorar Katie, cada vez más angustiada, llevaban cerca de una hora discutiendo lo mismo, pero no podía permitir que él levantara cargos en contra de Oliver y tampoco que Hermione se viera con él.

—Ya le he dicho lo que quiero, una disculpa personal o presentaré cargos contra ese hombre y contra todo el equipo si es preciso— el color huyó del rostro de Katie, y fue entonces cuando sonó su teléfono de nuevo.

Se disculpó y se apartó un poco para contestar, era Fleur.

¿Sigue ahí? — Fue el frío saludo de la joven Hale.

—Sí, y dice que presentará cargos si no hacemos que Hermione se disculpe personalmente con él por el comportamiento de Oliver— la muchacha resopló.

"Será cabrón", pensó la rubia muchacha, roja de ira.

Apenas pudo salir de casa de los Granger, se había dirigido a la casa de los Malfoy donde una muy animada Narcisa la había recibido, por suerte, sus hijos habían salido, los tres.

Después de media hora de charla, Fleur no tenía más dudas acerca de la relación que tenían ellos con el estado actual de su mejor amiga, le había jodido la vida, no estaba del todo segura cómo pero sabía que lo habían hecho, y uno en especial, Draco Malfoy, y estaba segura como el infierno que el cabronazo que estaba exigiendo ver de una forma u otra a su amiga, y el "angelito" de Narcisa Malfoy, eran la misma persona.

Ahora debía hablar con Oliver, sólo para estar segura de algunas cosas, pero por lo demás, sabía exactamente lo que haría.

Dile que tendrá su disculpa en tres días, en el Ritz— le comunicó la joven. —Y Katie— agregó antes de que cortara la comunicación— Ni una palabra de esto a nadie, yo me haré cargo de todo.

Katie hizo lo que le pidió, y un muy satisfecho Draco Malfoy salió del edificio, estaba seguro de que en tres días conocería a su ninfa y la tendría entre sus manos, ya que le debía una grande al no presentar cargos contra el animal que tenía por maquillista.

Sin embargo, Draco no se imaginaba que a muchos kilómetros de ahí, una joven rubia con una fuerte determinación de cobrarse todas las malas pasadas que había sufrido su amiga, le tenía preparada una trampa.

—Ya verás la que te espera, Draco Malfoy— susurró para sí la joven, marcando un nuevo número en su teléfono, al primero toque contestaron— Oliver, necesitamos vernos.

Mientras todo este ardid era montado, ignorante de la situación y bastante relajada, Hermione compartía una taza de café con Alec.

La joven había descubierto que no sólo era agradable y atractivo, también era muy divertido e interesante, tenía una pasión por la fotografía que a Hermione le fascinaba, le mostró varias tomas de paisaje exóticos que quitaban el aliento.

Además de todo eso, la trataba de manera diferente, no a como estaba acostumbra, la mayoría de las personas creía que era diferente por el simple hecho de aparecer en grandes portadas, cuando era sólo una chica más.

Alec veía a través del maquillaje a la joven Hermione que había estudiado literatura inglesa, que le gustaba leer, que añoraba con tener el tiempo suficiente para poder adoptar una mascota y que a pesar de haber estado en París incontables veces aún se emocionaba en cada visita al Luvre.

—Gracias por aceptar salir conmigo, Hermione— le soltó el muchacho, tomando desprevenidamente su mano sobre la mesa.

—No sabía que esto era una cita— reconoció la joven, pasando de los sonrojos, momentos antes se había dado cuenta de que su reacción era debido a que de cierta forma, le había recordado a los primeros encuentros que había tenido con un joven rubio hacía tantos años.

—No lo ha sido— aceptó Alec, con una sonrisa traviesa— Pero lo será la que tendremos.

Sonriendo por su coqueteo, Hermione asintió.

—Eso suena bien.

Después de unos minutos, la joven castaña se dio cuenta de que por un momento, Draco Malfoy no había estado presente en sus pensamientos a la hora de concebir una cita, al parecer, su mente estaba comenzando a dejar ese capítulo amargo de su vida en el pasado.

Una punzada en su corazón la asaltó por sorpresa al recordar unos ojos grises como las nubes antes de llover, quizá su mente estaba haciendo progresos, desafortunadamente su corazón parecía no estar de acuerdo.

"Pues tendrá que estarlo", sentenció la joven, mientras era acompañada al exterior de la cafetería por un sonriente Alec.


Hi! I'm back, back, back!, ¿Qué les pareció? Para las que se estén preguntando, la verdad faltan muchos, muchos capítulos para que estos dos se encuentren, no desesperen, yo les avisaré cuando ocurra.

Nos leemos pronto, espero sus reviews.

Love always, An.


¿Quién quiere el próximo capítulo?

¡Yo sí!

Suerte,

Old Brown Shoe :3