En la mañana del día siguiente, Jack despertaba como todos los días, aunque no tan como siempre, ya que Liam generalmente lo despertaba y los dos se alistaban juntos para las clases. Así que Liam no estaba en cama, la cual estaba perfectamente ordenada y el peluche de acromantula de Liam seguía sin ser reparado, lo cual extraño a Jack, porque generalmente realizaba un reparo en la noche o en la mañana si se sentía muy cansado la noche anterior, de cualquier forma, Jack tomo su varita e hizo un Reparo sobre el peluche. Jack pensaba que tal vez se habría despertado más temprano y ya se encontraría en el gran comedor, pero tampoco era el caso, cuando llego a él gran comedor solamente estaban Emma, Amanda, Denise, Tom y Dalia.
-buenos días – dijo Jack sentándose al lado de Denise
-buenas – contestaron todos
-eh… Liam no viene contigo? – pregunto Emma
-ah, no, es algo raro, ¿no? Tom, sabes en donde esta Liam? – pregunto Jack sirviéndose sus alimentos
-Em… no, tampoco lo eh visto desde… bueno, desde ayer – dijo Tom recordando
-ayer… ayer la última vez que vi a Liam fue… ah, en la cocina – recordó Jack
-creen que este ayudando en la cocina ahora mismo? – dijo Amanda
-supongo, aunque… - Jack tomo un Hot Cake, los cuales generalmente eran preparados por Liam cuando él estaba de practica en las mañanas – hmm, pues – Jack trago – no saben cómo los de Liam
-qué raro, en donde estará? – dijo Emma extrañada
El día continuo casi como normalmente lo haría, a excepción de que el profesor Forker no dio la clase, y Harry Potter tuvo que venir de improviso a dar una incómoda lección práctica sobre Expeliarmus, Liam tampoco se apareció por la clase. Encantamientos y Herbología fueron como tendrían que serlo, aunque el profesor Neville Longbottom se notaba algo nervioso ese día, Liam no dio señales de existencia en las dos clases. La clase de transformaciones fue cancelada, la directora McGonagall fue personalmente a avisar a los alumnos de la cancelación de la clase, sin embargo, no se fue después de eso.
-ejem, permítanme – dijo McGonagall reordenando a los emocionados alumnos – pueden venir conmigo los alumnos… - McGonagall tomo una lista y leyó atentamente – Jack Archer y… Emma Brown
Jack y Emma se vieron confundidos, se levantaron y la profesora los llevo afuera de la clase, les dijo que esperaran a que regresara, lo cual no se atrevieron a desafiar. Un rato después volvió con Amanda, quien los vio extrañada.
-eh… que pasa directora? – dijo Amanda confundida
-miren, su compañero Liam…
-Liam hizo algo malo?! – dijo Jack sorprendido
-permítame terminar señor Archer – dijo McGonagall algo tensa – su compañero Liam está en la enfermería desde anoche
-que?! – dijeron los tres preocupados
-sí, estuvimos ocupados con su caso toda la mañana, y ahora mismo su profesora de transformaciones esta con el – suspiro McGonagall
-con su caso? ¿Qué le paso? ¿Podemos ir a verlo? – dijo Amanda preocupada
-si… vamos – dijo McGonagall sin muchos rodeos
Los 3 fueron guiados por McGonagall, el camino fue bastante… incómodo para todos. Jack y Emma estaban preocupados, y Amanda estaba muy desconcertada, tratando de imaginar que le pudo haber pasado a Liam, era muy difícil, no había ningún riesgo en ese momento en el mundo mágico, ni en el castillo, no existían magos oscuros obsesionados con entrar a Hogwarts ni tampoco había una inminente amenaza interna en el colegio, tal vez lo más significativo que estaba pasando en ese momento era un exhaustivo trabajo en el ministerio debido a un rumorado cambio de ministro de magia, pero eso afectaba poco o nada a la seguridad del castillo. Finalmente, llegaron a la enfermería, ahí y en una cama cerca del final del cuarto se encontraban muchas personas, el profesor Forker, la profesora Amelia, Neville Longbottom y hasta el mismo Harry Potter se encontraba ahí. Pero la razón por la que estaban ahí era obviamente por Liam, los tres jóvenes se acercaron rápidamente a la cama, ahí se encontraba Liam, totalmente paralizado, con la piel pálida, también estaba la gata de Liam, aura, maullando a su dueño sobre su pecho.
-esta petrificado?! – dijo Amanda viendo a Liam con lágrimas en los ojos
-sí, lo está – contesto la profesora Amelia
-pues hagan el contra hechizo – dijo Amanda exaltada
-ya lo intentamos – respondió el profesor Forker
-entonces? ¡¿Por qué sigue así?! – dijo Amanda con un tono de voz evidentemente desesperado
-a ver, Amanda, tranquila – dijo el profesor Forker – estamos intentando descubrir por qué esta así, si no lo sabemos, no podremos ayudarlo
-pero… como llego aquí? – pregunto Jack viendo a Liam
-bueno, verán, anoche estaba en mi despacho – relato el profesor Forker – era muy tarde, y mientras terminaba de revisar sus ensayos escuche algo raro afuera, Salí de mi despacho y después de un rato un golpe movió las sillas y alguien gritaba afuera del salón, Salí rápidamente por si era un alumno fuera de control, al salir vi varias luces y rayos rebotando por todos lados, seguí el sonido, era un sonido como… de algo arrastrándose, después de perseguir un rato a el sonido grite a enfrente, el sonido se detuvo y cuando llegue me encontré con… bueno, un boggart
-un boggart? – preguntaron Jack y Emma confundidos
-pero… un boggart no puede paralizar – dijo Amanda extrañada
-si… has estado leyendo no? – dijo el profesor Forker – bueno, el boggart hizo lo que tenía que hacer, pero lo derrote fácilmente, me iba a retirar, pero escuche un maullido, me acerque extrañado porque generalmente los animales no son afectados por boggarts, ahí me encontré con esta pequeña – suspiro el profesor
-entonces, probablemente Liam estaba siendo perseguido por su boggart – dijo Harry – pero… cual sería exactamente su apariencia?
-exacto, esto no es una simple parálisis por el miedo – dijo el profesor Forker – esto es algo más, si era un boggart, no era uno convencional
-estas diciendo que… pudo haber una nueva clase de boggart? – dijo Harry sorprendido – si es eso, entonces sería muy difícil de investigar
-no lo sé, no lo sé – suspiro el profesor Forker
-pero que es un boggart? – dijo Emma evidentemente perdida de la conversación
-bueno… adelantando un poco su temario, un boggart es un ser que toma la apariencia de tu mayor miedo – explico el profesor Forker – así que… bueno, a Liam se le apareció su mayor miedo, en medio de la noche y completamente solo
-eso se escucha mal… pero, como dijo, Liam no está paralizado por eso, ¿verdad? – dijo Jack
-no, entonces, chicos, ustedes saben el mayor miedo de Liam? – pregunto el profesor Forker
-um… profesora, no lo sabe usted? – dijo Emma refiriéndose a la profesora Amelia
-bueno… – sollozo la profesora Amelia – yo pensé que… sería algo normal… lo máximo que me puedo imaginar es perderlos a ustedes, en especial a… bueno, ya saben – dijo y vio a Amanda
-es algo capaz de ser mostrado por un boggart, pero asustar a Liam diciendo que los dejara en paz no es exactamente algo que cause una petrificación – dijo el profesor Forker
-hmm, bueno, pudo haber hecho un petrificus totalus contra el boggart, pero fallar y darle a un espejo, así que le revoto – dijo Harry pensando
-no lo creo, los efectos de ese hechizo no duran tanto tiempo – respondió Neville
-y Liam no nos atacaría aun que hiciéramos eso – dijo Jack – y si lo hiciera, no habría hecho ese hechizo, el haría un…
-Flipendo – dijeron los chicos y el profesor Forker
-bueno, entonces, ustedes conocen otro miedo de Liam? – pregunto el profesor Forker
-em… una mala comida? ¿Una mala reseña? ¿Ingredientes caducados? – decía Jack pensando
-un ingrediente caducado probablemente lo enojaría más que petrificarlo – dijo Emma – a ver… oh, creo que… ah! ¡Claro! ¡Yo lo sé! – sonrió Emma
-no deberías estar contenta por ello, pero… bueno, ¿cuál es? – dijo el profesor Forker
-Liam me lo dijo, son las serpientes! – dijo Emma animada
-las… serpientes? – dijo Amanda – veamos… no sé, una serpiente lo mataría si no le dieran un antídoto, no lo petrificaría, no existen serpientes que solo petrifiquen, en especial las serpientes normales, y… no sé si los boggarts puedan hacer eso
-bueno, los boggarts pueden adquirir algunas características de aquello de lo que se teme – dijo el profesor
-sí, por ejemplo, mi boggart tenía los mismos efectos que un dementor – dijo Harry – y… espera, Liam le temía a alguna serpiente en específico?
-bueno… déjenme recordar… ah! ¡Claro, el día que me lo dijo estábamos hablando sobre el basilisco! – dijo Emma – me dijo que no se podía quitar a él basilisco de la mente, pero yo le dije que eran ilegales
-al basilisco? – dijo Harry sorprendido – no se supone que hayan visto a los basiliscos en clase, ¿verdad?
-no, ese día estábamos leyendo algunos animales fantásticos de… bueno, ese libro – contesto Emma
-tú tienes experiencia con basiliscos Harry – dijo el profesor Forker – y ahora que Emma dice esto tiene todo el sentido del mundo, sabes lo que hacen esas cosas
-sí, lo sé, pero si ese boggart pudo imitar ese poder del basilisco… entonces no era lo suficientemente fuerte o Liam no lo vio directamente a los ojos – dijo Harry recordando
-Liam me dijo que le tenía mucho miedo – dijo Emma – no podía ver serpientes en el… en el… zoo… zooloco?
-zoológico? – dijo Harry
-sí, de eso, dijo que cuando iba ahí no podía ni acercarse – explico Emma
-una fobia? – dijo Amanda – entonces Liam no solamente tenía miedo, tenía DEMACIADO miedo
-claro, el boggart debió de incrementar sus poderes al sentir el miedo de Liam, pero, aun así, si lo vio a los ojos entonces tendría que estar muerto – dijo el profesor Forker – aunque… había una ventana cerca… Liam vio el reflejo del basilisco?
-probablemente, aunque también puede ser que el boggart solamente pudiera petrificar y no matar – dijo Harry
-bueno, en todo caso, Neville, sabes que hacer para esto, ¿no? – dijo el profesor Forker
-por supuesto, pero ya saben cuánto tarda – suspiro Neville – tal vez podríamos tenerlo para cuando estén por empezar los exámenes
-bueno, es lo que hay – suspiro el profesor Forker – entonces sabemos lo que es, solo queda esperar
-esperen, van a dejar a Liam así?! – dijo Amanda exaltada – no pueden… no pueden hacer eso! ¡Tiene clases y tiene que estudiar para los exámenes! ¡Rayos, le dije que tenía que estudiar desde antes! Y también tiene que ir por ahí, tiene sus clases de cocina, su negocio con Jack, ¿y qué hay de los partidos de Quidditch? Se los perderá todos y… y…
-Amanda, tranquila por favor – dijo el profesor Forker
-no, no, no y no! ¿Estará aquí solo por todo este tiempo? ¡No! ¡Me quedare con el! ¡Yo… tomare las clases aquí, pueden darme el temario e iré a la biblioteca directamente! – grito Amanda
-Amanda, no te quedaras con él, tienes cosas que hacer – dijo la profesora Amelia
-que no! ¡No me quiero ir! – lloro Amanda y se lanzó a la cama
-Amanda! – dijo el profesor Forker – necesitas calmarte y necesitas dejar a Liam, puedes visitarlo, pero por favor hazlo después de clases y no descuides tus materias
-no lo hare, pero quiero estar con él! – dijo Amanda llorando
-ok, Amanda, creo que es hora de irnos – dijo Emma y tomo a Amanda del brazo
-no! ¡Déjame! – decía Amanda mientras se jaloneaba
-ya nos vamos, adiós Liam! – dijo Emma y se llevó a Amanda de la enfermería
-ah, bueno – suspiro Jack – entonces Liam tardara en despertar
-sí, es lo más seguro – dijo el profesor Forker
-ok… - Jack volvió a suspirar – Ey, aura, quieres venir? – aura maulló y se acurruco en el pecho de Liam – está bien, entiendo, vendré a darte de comer más tarde – dijo finalmente y se fue
-lo resolvimos rápido – suspiro el profesor Forker – directora, tenemos que informar a sus padres
-ah, está bien – suspiro McGonagall – les enviare una lechuza
Así fue ese día, el cual fue nublado. Aunque Emma y Jack sintieran impotencia, sabían que tenían que dejar a los adultos actuar, y los dos se prepararon para no oír a Liam por un buen, buen tiempo. Durante el transcurso del día, llegaron muchas personas a la enfermería, Tom, Dalia, Sebastián y Sofía, Denise… etc. La semana paso, al inicio de las vacaciones de pascua la madre de Liam llegó al colegio, aún que el padre de Liam no estaba por qué era un muggle, de cualquier forma, esa hubiera sido una visita agradable de no ser por qué Liam estaba petrificado. Era una lástima que la madre de Liam recorriera los pasillos a la enfermería en esas condiciones, si no fuera por eso seguramente estaría relatando sus numerosas bromas realizadas a los profesores, pero no lo hizo, en primera por qué no era la ocasión y en segunda por qué no tenía a nadie con quién hablarlo. Pero, así como llegó, se fue.
Las vacaciones seguían su curso, Emma y Jack tenían demasiada tarea como para estar constantemente en la enfermería, así que solo podían ver a Liam unos cuantos minutos antes de que la señorita Pomfrey cerrará la enfermería para visitas. Por su lado, Amanda no tenía gran problema con sus tareas, así que podía estar más tiempo en la enfermería. Finalmente, las vacaciones terminaron, el colegio volvió a las actividades normales.
-jaja, y por eso ahora tengo que recuperar 10 puntos – río Emma en la enfermería, pero naturalmente, Liam no dijo nada
-puff, seguro los recupera en pociones, ya sabes cómo es – agrego Jack igualmente hablando a Liam, que nuevamente no dijo nada – si… yo también Liam
-me pregunto cómo la estará pasando Liam – suspiro Emma – crees que oiga algo?
-no lo sé, pero a veces lo envidio, está aquí y no tiene que sufrir de esas estúpidas clases aburridas – suspiro Jack
-ugh, lo sé, al menos se salva de eso – Emma asintió con la cabeza – ah, extraño hablar con el
-sí, yo también, es como estar de vacaciones, pero sin poder enviarle una lechuza – dijo Jack
-vacaciones… ah, sí Liam se recupera para el final del curso solo nos quedarán unas semanas con él, después lo dejaremos de ver otra vez – suspiro Emma – odio los basiliscos
-bueno, podremos enviarle lechuzas y… eso – dijo Jack cabizbajo – pero no será igual
-así es… – dijo Emma reposando su cabeza en las palmas de sus manos – ah, aura, te traje algo, ten – metió la mano a su bolsillo y saco una bolsita con salmón.
Aura lo tomo felizmente y lo empezó a comer. Por muy increíble que pareciera, aura no se había apartado de Liam desde que se petrifico, ella se pasaba los días con él, recibiendo a sus visitas. A veces aura le daba palmaditas a Liam en el pecho, nadie sabía por qué.
