Draco apenas podía creer lo que su hermano le decía, ¿acaso era una broma?

—Es imposible— continuaba repitiendo en un estado de shock mientras Bill volvía a la carga.

—La misma Fleur me lo dijo— le aseguró su hermano mayor.

Por supuesto que podía creerlo, era el mismo nombre, pero… ¿Cómo la chica Granger y su ninfa misteriosa podían ser la misma persona?

—Y eso no es todo— continuó Bill, ¿hay más? Pensó afligido el rubio.

—Te odia completamente— la declaración de su hermano lo dejó aún más estático, ¿me odia? ¿Por qué?

— ¿Por qué? — exteriorizó el joven.

— ¿Por qué? — preguntó retóricamente una tintineante voz, entrando en ese momento por la puerta de la mansión Malfoy, una Fleur medio morada por los golpes que aún tenía y su pierna enyesada, el mayor de los jóvenes se precipitó sobre ella inmediatamente.

Narcisa, Lucius y Neville venían detrás de ella, los dos primeros sonrientes y el segundo con el rostro en blanco.

— ¿Te perece poco el haber arruinado su vida? — Le espetó la rubia con todo el odio de su corazón.

— ¿Arruinarle la vida? — ¿Pero de qué carajos habla esta chica?, pensó el joven, cuidando de no utilizar ese vocabulario en presencia de su madre.

—Cariño, te lo dije, Draco no le hizo nada a Hermione Granger— La tensión se apoderó del menor de los Malfoy mientras Narcisa y Lucius estaban atentos a la conversación de su hijo y su nuera.

—Draco, tengo que hablar contigo— anunció el joven, dejando a una colérica Fleur en manos de su hermano y sus padres, y subiendo las escaleras hasta la habitación de su hermano en la tercera planta.

—Es cierto— le anunció el chico a su hermano, Draco lo observaba como si hubiera comenzado a recitar una obra en alguna lengua muerta.

Pero el menor de los Malfoy se veía tan seguro, tan angustiado por la situación, que comenzó a replantearse la situación.

— ¿De qué hablas?

— ¿No lo recuerdas? "Ratonella Granger" ¿no te suena? —Pequeños flashazos de él y de la insignificante chica comenzaron a llegar a su cabeza.

Draco no podía creer todo lo que había hecho, conforme más recordaba más se asustaba de sí mismo.

— ¿Qué he hecho? — Se preguntó mientras se desplomaba en su antigua cama y comenzaba a querer arrancarse el cabello, como si con eso pudiera arrancar todos los recuerdos que estaban atormentando su mente.

—Lo siento, hermano— Neville posó ligeramente su mano en su hombro y lo dejó a solas, consciente de la batalla que estaba llevando con sí mismo su hermano.

Las imágenes llegaban a su mente ya sin que las evocara, sólo llegaban y se asentaban, mezclándose con las imágenes que tenía ahora de ella, y lo que le hacía sentir.

Todo se repetía, una y otra vez; una pequeña chica de no más de dieciséis años entrando por la puerta del instituto de Chicago, aferrando firmemente un libro de "cumbres borrascosas" contra su pecho, su coleta alta ondeando mientras caminaba por los pasillos, observando todo a su alrededor como si se encontrara en un mundo nuevo y maravilloso, y él, un perro desgraciado comenzando a marcarla como su próxima víctima, sus amigos se encargaban de hacer lo mismo con diferentes chicas, lo hacían todos los años con las nuevas, jugaban con ellas durante todo el año para después botarlas y comenzar de nuevo con otra al siguiente año.

El escenario cambiaba a la primera vez que la había visto en la biblioteca, con unos lentes que cubrían su cara la cual estaba enterrada en un grueso tomo de "orgullo y prejuicio".

La primera vez que le habló en clase de biología y cómo su mirada de cervatillo asustado le dio para reír el día entero.

La primera vez que la invitó a su casa, mojada hasta los huesos y con una sonrisa de oreja a oreja.

La primera vez que la besó, ella había estado tan asustada que apenas había logrado abrir sus labios, pero Draco Malfoy había estado seguro en ese momento que ya la tenía en sus manos.

Los siguientes meses a eso, cómo ella lo seguía a todas partes, fascinada por el chico.

La primera vez que le había hecho el amor, había sido en un prado que conocía y dónde sabía que no los descubrirían, cómo ella le había dicho "te amo" con su vocecita de niña y ojos grandes y brillantes.

Él sólo había atinado a acomodar uno de sus cabellos detrás de su oreja y después la soltó para comenzar a vestirse y salir del lugar.

Después de eso todo había cambiado, sus amigos se habían burlado de él por permanecer casi dos años con la misma chica y Draco se había asegurado a sí mismo que todo eso cambiaría.

La despreció, la humilló, la despedazó completamente y cuando ella le había preguntado, o más bien exigido una explicación, él simplemente se carcajeó de ella, sujeto a su nueva conquista por la cintura y le espetó lo insignificante que era.

"¿De verdad creíste que te quería, Ratonella? Qué tonta eres, ¿cómo podría yo quererte? ¿Te has visto en un espejo? Eres nada"

Él podía ver ahora claramente cómo la mirada de ella en ese momento se iba transformando poco a poco de dolor a furia para terminar en un profundo odio.

— ¡Mierda! — gritó con todas sus fuerzas y comenzó a golpear todo lo que encontraba a su alcance.

Él ya ni siquiera recordaba a la chica que tenía a su lado en aquella ocasión, pero podía ver, casi como si la tuviera en frente de él, el odio profundo que le sentía.

Esa noche Draco Malfoy no cenó, se encerró en su vieja habitación de adolescente y se dedicó a recordar cada una de las cosas que habían sucedido con Hermione Granger, su ratoncito, su ninfa, la chica que lo odiaba.

No pudo dormir bien, su pesadilla se volvió a repetir pero ahora más macabra que antes. Ahora no veía a la chica mojada hasta los huesos que lo esperaba con adoración en la puerta de su casa, en su lugar estaba la chica herida que lo observaba con todo el odio de su ser, para después ver de frente a la ninfa en la que se había convertido y quien lo miraba con un odio aun mayor, estrujaba entre sus manos su muerto corazón y después lo arrojaba al piso.

"Ni siquiera tu corazón me sirve, te odio Draco Malfoy, ojalá nunca te hubiera conocido."

Y se volvía a alejar, se iba dejándolo vacío de nuevo, llevándose sus sonrisas de niña dulce, su cuerpo escultural, su amor, destruyendo su interior.

— ¡Hermione! ¡Hermione! ¡Hermione! — gritaba a todo pulmón mientras su pesadilla continuaba.

—Draco, ya mi niño, ya— susurraba su madre, quien angustiada y alarmada por sus gritos había corrido hasta su habitación como cuando tenía cinco años y una pesadilla lo atormentaba.

— ¿Qué hice, mamá? ¿Qué hice? — Sollozaba el joven, rompiendo un poco el corazón de su madre.

—Todo se arreglará, cariño, ya verás— Narcisa continuaba consolándolo lo mejor que podía.

—Me odia, mamá, yo la lastimé tanto— continuaba él, confirmando las duras palabras de Fleur.

—Dime, Draco, ¿tú la amas? — preguntó dulcemente su madre, ella estaba segura de que él la había amado, lo había visto en sus relucientes ojos adolescentes, cada vez que ella sonreía él prácticamente explotaba de emoción aunque se esforzaba por ocultarlo, cuando ella se movía él iba detrás de ella y cada vez que abandonaba la casa Malfoy él flotaba de regreso a su habitación en una nube, pero parecía que su hijo no se había dado cuenta de aquello.

Draco no sabía qué decir, ¿la amaba? Sus sentimientos de completa obsesión hacia la imagen de esa ninfa hermosa continuaban rebasando su entendimiento, pero era ahora, cuando podía relacionar a esa belleza extrema con las sonrisas pequeñas, los besos castos que le daba de improvisto y el tímido "te amo" después de aquella primera vez juntos, que estaba completamente seguro.

—Sí, mamá, la amo— confesó con un susurro, Narcisa Malfoy casi salta de alegría.

—Entonces, lucha por ella— Draco no sabía si era el brillo casi pletórico en los ojos de su madre, su seguridad y convicción en su voz o simplemente porque sabía que ella lo amaba como sólo una madre sabe amar a un hijo que llevó dentro de su vientre, que sus ánimos volvieron a llegar a él.

—Lo haré— contestó con firmeza, su madre sonrió complacida, ese era su niño, el hijo que había criado ella.

A la mañana siguiente, Draco se vistió y se arregló como últimamente no lo había hecho, se colocó unos pantalones desgastados y rotos, una camisa simple y su cazadora de cuero y se dispuso a convencer a su futura cuñada de que le dejara hablar con Hermione, sólo una oportunidad, era todo lo que necesitaba.

Al bajar las escaleras no se encontró con lo que esperaba, Fleur gritaba a diestra y siniestra por un teléfono en la sala donde reposaba con su pierna enyesada mientras Bill intentaba tranquilizarla un poco, una menuda chica de cabello amarillo a quien reconoció del desfile la miraba angustiada mientras su hermano la observaba babeando desde el otro lado de la sala, Narcisa y Lucius se veían preocupados y a la expectativa.

Cuando la mirada de su madre se conectó con la suya, supo que algo no iba bien.

— ¿Qué ocurre? — Preguntó a la defensiva, esperando porque la bomba explotara, ambas chicas apenas le dedicaron una mirada, al igual que sus hermanos.

—Hay problemas— susurró su madre mientras bajaba su mirada preocupada.

Draco sintió sus esperanzas correr lejos de él, quizá al lado de Hermione Granger, para que pudiera destrozarlas también, como él había destrozado su corazón.


Hey, my beautiful girls, Bueno, como ya ha sido demasiado drama con el asunto de los comentarios no tan positivos (y porque no quiero disuadirlas de escribir lo que sea que piensen sobre mi historia) pasaremos a limitarnos a la publicación de capítulos.

En este ya pueden saber un poco más sobre lo que pasó entre los chicos, pero la versión detallada se dará en unos cuantos capítulos más.

¿Cómo ven? ¿Les gustó?

Recuerden que las amo y que sus reviews son toda la paga que yo tengo por estas locuras que hago con estos bellos personajes.

Ténganle paciencia a Draco y a Hermione, por fis.

Love always, An


¿Creen que Draco enserio la amó

¿Qué piensan que pasará en el próximo capítulo?

Si quieren descubrirlo:

5 reviews = actualización INMEDIATA!

Con amor,

Old Brown Shoe :3

P.D. Por favor, pasen a votar a la nueva encuesta (Poll) en mi perfil, se trata sobre que personajes les gustaría que participaran en la próxima adaptación que haré, dado que he recibido bastantes quejas sobre los personajes que elijo… :)