Todo estaba casi preparado. Kennen no pódia estar más nervioso, pero como siempre, ocultaba su miedo bajo una mascara de indiferencia. Lo que más le preocupaba era defraudar a su mejor amigo.
Mientras él repasaba una y otra vez los planos de aquel lugar, Heimerdinger y Veigar se aseguraban de que todo funcionase a la perfección.
Rumble los miraba guardando las distancias. Era un yordle solitario pero aunque no simpatizaba en absoluto con sus compañeros, sentía en el fondo una gran admiración por el trabajo del más respetado miembro de La Academia Yordle de la Ciencia. Y al final se había decidido a colaborar con el experimento.
A pesar de que todo parecía bien milimetrado, la realidad era muy diferente. Su descubrimiento fuera una casualidad y solo el estudio de su contenido había vastado para abrir las inciertas puertas a la imaginación, revelando misteriosos subniveles que recordaban a la estructura de una torre invertida tragada por la tierra.
La habían decidido bautizar como "biblioteca", solo que en lugar de libros, y encima de lo que parecían unas enlosadas estanterías doradas incrustadas en las paredes formando una espiral ascendente, había grandes bloques rectangulares hechos de gema rosa pálido.
Después de incalculable tiempo de estudio, y al principio por separado, consiguieron advertir su verdadera utilidad como colosales bancos de datos.
Magia y ciencia fusionadas en un solo cuerpo ¿Cómo si no podrían cohabitar criaturas tan opuestas en un mismo plano sin anularse las unas a las otras? La mente de los pequeños yordles se había plagado de imaginativas ideas que no llevaban a ninguna parte y solo los confundía más y más, enterrandolos. Todo en aquel mundo artificial parecía controlado por piedras preciosas proveedoras de una fuerza mágica inusual, pero si se indagaba un poco más, como advirtio Veigar en los primeros momentos, su mágia recordaba más al lenguaje binario de un ordenador que a cualquier conjuro en latín medieval.
La ciencia es lógica empírica, orden, y la magia es una energía caotica, algo cuya función solo parece razonable en los sueños, la posiblidad de lo imposible ¿Como un mago podría levitar en el aire si un físico le hablase de la gravedad? Pero allí era diferente. Veigar y Heimerdinger podían estar al mismo nivel, aunque su poder emanase de opuestos; y como ellos otras tantas criaturas impensables. Algo que ni siquiera aquellos dos genios podían llegar a comprender del todo; quizás nunca lo harían.
La fuerza de los dueños de Runnaterra provenía en parte de aquellos objetos tan inusuales, símbolo de lo que convivía a su alrededor. La ciencia de la magia. Si al recitar dos frases podía probocarse una tormenta, el programar un conjuro con la cantidad de cifras, claves, conexiones y combinaciones binarias, como si fuesen programas y sus propiedades emergentes de por si ya complicadas, podía magnificarse el poder de aquellas terraformantes incidencias. Programar el caos para hacerlo ordenado e invertir el flujo de la energía provocando fenómenos razonables.
Y en esta investigacíon encontraron en uno de aquellos impensables bloques de información, unos planos de la estructura real del lugar y lo que en el se escondía. No fue tan difíl como podría haber llegado a ser si no estubiese de alguna forma "señalizado"; cosa muy curiosa...
En el centro de la sala había un desnivel muy pronunciado. Como si hubiera habido allí un desague y el suelo en otros tiempos tuviese las propiedades de un fluido viscoso que ahora se hubiese solidificado. Justo ahí, había una losa circular que daba paso a una empinada escalera de caracol, estrecha en comparación con el resto de la arquitectura del lugar. Pero antes de la bajada, flotaba en el aire un octaedro azul, demasiado llamativo como para no ser examinado.
Teemo sugiriera empezar con la operación en el tiempo que él conseguía tener acceso a la otra parte del puzzdle. No eran los únicos que husmeaban al rededor de este tema y conseguir abanzar un escalón más en el plan era una proeza necesaria. Así que, antes de entrar en al Campo de la Justicia, había depositado toda su confianza en Kennen, el yordle más rápido y sigiloso entre las sombras.
Rumble le había fabricado el material necesário para la operación, así como un audifono y un micrófono. El ninja debería adentrarse 4 subniveles, guiado por un mapa de mano, y traerse consigo una gema en concreto, una con información vital sobre el espácio que los mantenía atrapados eternamente, la Liga de Leyendas.
