Lux corrió hacia su línea de nuevo, dispuesta a dar lo mejor de sí, pero cuando llegó... Ahri ya no estaba...

Era el momento. El gran oso intercambió una mirada con la sheriff y se impulsó hacia adelante violentamente encima de sus cuatro enormes patas. Sabía que si avanzaba entre la hierba alta se encontraría con más de una sorpresita en forma de champiñón explosivo así que, discretamente, Caitlyn le había abierto un pasillo entre los minions a golpe de bala. Kog´Maw no se lo esperaba, con terror lanzó la baba/moco (W) en un intento inútil de frenarlo, pero Volibear estaba equipado ya con las botas de mercurio. Flasheo, pero su perseguidor también se lo había reservado y usó destello justo en el mismo momento. Teemo salió entonces corriendo de entre la espesura para intentar ayudar a su compañero disuadiendo al enemigo con sus dardos venenosos, pero los ataques mágicos no le hacían ni cosquillas al oso. Por fin alcanzó a Kog´Maw y lo lanzó por los aires unos cuantos metros por detrás de él. Caitlyn ya tenía blanco al que disparar y se disponía a rematarlo cuando Teemo se gira para intentar impedirlo, pero es imposible, Volibear se vuelve también al tiempo que golpea con sus bestiales puños el suelo, haciendo gemir todo a su alrededor mientras profiere un atronador rugido. El yordle queda abatido y desorientado por unos segundos. Con una media sonrisa dibujada en el rostro, Caitlyn perfora varias veces el estómago de Kog´Maw. Quiere que sufra, le divierte ver la papilla que ha hecho con sus tripas y como se retuerce de dolor mientras rezuma ese asqueroso líquido viscoso. Pero entonces, el gusano bípedo hace un amago de ponerse de pie, él también comienza a reír a carcajada limpia de forma muy turbadora y a intentar acercarse a ella mientras se le van escurriendo los intestinos por el suelo. La chica retrocede alarmada. Volibear instintivamente le da un manotazo tratando de apartarlo, pero Kog explota en el aire alcanzándolos a los dos con daño verdadero. Al vigoroso oso acorazado prácticamente no le produce un daño importante, pero el cuerpo de Caitlyn, solo protegido por ropa, escasa en algunas partes, tejida en tela y cuero, le supone un duro golpe. Aunque logra recomponerse, su energía vital queda significativamente reducida. Teemo, al ver el desenlace de los acontecimientos, no se arriesga a intentar una ofensiva y corre rápido a esconderse entre la maleza pensando en la oportunidad que le dan las setas/mina y su pasiva pero, para su desgracia, el pequeño yordle pisa un cepo estratégicamente colocado que lo descubre, por lo que Caitlyn comienza a preparar su aterrador proyectil teledirigido. Le divertía pensar que si impactaba en algo tan pequeño igual conseguía hacerlo explotar. Pero en el último momento, un fugaz cuerpo iluminado se adentra en las hierbas y hace de pantalla para el disparo. Una vez estalla, los dos enemigos quedan ocultos en la espesura.

Caitlyn sabía de quien se trataba incluso antes de poder verla, el dulce aroma a flor de cerezo que se elevaba en el aire era una señal inequívoca. Se mordió el labio hasta hacerlo sangrar, temblaba, pero de rabia. Su cuerpo estaba tan cargado de adrenalina que por un momento hubiese preferido dejar a un lado su rifle hexchet y estrangularla con sus propias manos. Ordenó ciegamente a Volibear que entrase y la sacase a la fuerza. El gran oso obedeció algo confuso, intuía que cualquier intento de razonar con ella sería en vano, pero antes de que pudiera moverse, ella salió por su propio pié, liviana y grácil. Ahri le dedicó a la sheriff una misteriosa mirada con sus orientales ojos dorados que hasta hicieron dudar a los negros infranqueables de Caitlyn. Luego se desplazó hacia adelante con un elegante salto inhumano dejando tras de sí una estela de hermosas partículas brillantes. Corrió hacia arriba por el río, por donde había venido. Aquella mirada había sido una provocación. La sheriff no se lo pensó dos veces y salió corriendo tras de ella. Volibear también, al principio algo desconfiado pero poco después recordó la sonrisa triunfal de Teemo y empezó a atar cabos. Ahri, antes de llegar a la zona del dragón, flasheo en uno de los muros que dan a la parte de su jungla, Caitlyn siguió su ejemplo sin dudar pero Volibear ya lo había gastado, no las alcanzaría ¿Sería eso lo que buscaba Teemo? De todas formas, las respuestas las tenía el mismo yordle y a este, con un poco de suerte, aun no le abría dado tiempo a teleportarse a base. Ahri había huido con menos de la mitad de la energía vital. La chica tendría almenos una oportunidad de acabar con ellasi no se entrometía el junglero. El oso retrocedió dispuesto a dar con el roedor...

Caitlyn corría lo más que le permitían sus piernas, pero no era suficiente. Por un momento cayó en la existencia del jungle pero… no, ella no, tenían una cuenta pendiente, las dos solas, no podía ser tan zorra de tenderle una emboscada…. Oh… espera ¿o si? (XD). Acabó por perder el rastro de su aura luminiscence, pero aquel aroma tan femenino seguía saturando el aire, se la sentía tan cerca…Cuando quiso darse cuenta había llegado al final y por poco cruza a la línea de centro y es golpeada por la tercera de las torres enemigas ¿Dónde se había metido? Retrocedió cautelosa, igual se había vuelto a base, con la final le habría herido demasiado... De todas formas, fue dejando un rastro de cepos. Ya que penetrara tanto en territorio enemigo así aprobechaba para tener mejor vigilados sus movimientos por el mapa holográfico y no les permitiría llevarse Azul. Pero cuando iba a volver a bajar al río, en su dispositivo hexchet se iluminó el aviso intermitente de que uno de los cepos se había cerrado justo detrás suya ¿Sería tan tonta como para caer en una trampa así de obvia? No, imposible... Volvió sobre sus pasos en busca del objeto justo en el cruce de lobos y golem.

Su corazón dio un vuelco y sus mejillas enrojecieron sin poder evitarlo. Arqueo una ceja indignada. El cepo tenía atrapado un soldadito de plomo:

CAITLYN.-¡¿Te estás riendo de mí?!

Caitlyn comienza a percivir como el panorama se oscurece poco a poco fantasmagóricamente, lo que alerta sus sentidos y la prepara para un posible ataque. Endurece el dedo en el gatillo…Nuevamente la risilla de doncella. Ahri aparece asomándose de medio lado por detrás de un árbol, observándola con aquellos ojos de animal salvaje, ahora en aquella oscuridad ilusoria brillaban más intensos, iris amarillos como dos hermosas lunas, una de las muchas cosas que delataban su falsa apariencia humana. Le sonreía, aguardando, esperaba una respuesta a su actuación. Aunque su expresión era afable en sus ojos se advertía amenaza.

Se quedaron quietas durante largo rato, reviviendo tiempos pasados en silencio, hasta que Caitlyn tensó las manos mientras levantaba el arma:

AHRI.-¿Vas… a dispararme a sí sin más?

Caitlyn dispara sin pensarlo un tiro recto, pero Ahri lo esquiva con facilidad saltando en forma de bola de luz y callendo de cuclillas delante de ella suavemente. Con un veloz pero delicado movimiento le sujeta con la yema de sus dedos la punta del rifle y la desvía. La tiradora no opone resistencia al acto, le produce impresión ver su rostro tan de cerca. Se sostienen la mirada...

AHRI.-(con dulzura) Que violenta… pensé que ya no me guardarías rencor. A veces es mejor olvidar y dejar las cosas de lado para poder seguir viviendo ¿sabes? (acerca su cara más y más a la de Caitlyn sin desviar la mirada).

Pero a ella le sobrevinieron a la mente imágenes horribles, cenizas del pasado, todo cenizas por culpa de ella… La golpeó con el brazo y la hizo caer bruscamente al suelo. Fuera de sí:

CAITLYN.-¡No te me acerques! Conozco de sobra como funciona tu magia maldita puta…

AHRI.-(inalterable, sonriendo sentada en el suelo, como si le gustase la reacción que acababa de probocar) La vida es como el mar, tienes que ahogarte para sentir su intensidad... Caitlyn.