—Eres un inconsciente, un insensato, no puedo creer que hayas hecho semejante idiotez, ¿sabes en el lio que acabas de meter a todos? — Lo reprendía Neville, mientras conducía hacia el apartamento de Luna, ella lo había mandado ahí para que Draco pudiera cambiarse de ropa, limpiarse la sangre del rostro y curarse los golpes.

—Tenía que hacerlo— declaró el joven, mientras sentía su rostro cada vez más hinchado por los golpes.

A diferencia de él con aquel maquillista, Alec había dado pelea, se habían enzarzado en una pelea casi animal, Draco quería matarlo, días y días queriendo tomar al tipo del cuello y asfixiarlo hasta que no respirara más, por el simple hecho de salir en cada portada de cada revista de la mano de Hermione, ponderándose como su novio. "Hijo de puta", pensó el rubio.

Y por si fuera poco, se había atrevido a mentirle y a hacer un mal uso de los recursos de Hermione, la había utilizado y le había mentido, pero se recordó que él no había hecho algo demasiado diferente unos años atrás, y lo odio más, él ya la había lastimado lo suficiente.

—Lo voy a destruir— le aseguró a su hermano menor, Neville negó con la cabeza.

—Por supuesto que lo harás, pero con esta pelea solo le diste una ventaja más— su hermano bufó, no por nada Neville se había convertido en uno de los abogados más reconocidos del mundo.

—Lo quiero matar— Neville volvió a negar, sabía que su hermano se estaba dejando cegar por los celos y el coraje que sentía, también, podía intuir, por el dolor que le provocaba el rechazo de Hermione Granger.

—Primero que nada tienes que cambiarte, Fleur nos dirá qué podemos hacer después— desafortunadamente Draco sabía que su hermano tenía razón, estaba bajo las ordenes de la rubia amiga de su ninfa.

Tomó su celular y comenzó a mover cielo, mar y tierra para ver a Alec comiendo mierda, además, tenía un as bajo la manga.

—Hola, Jane— saludó seductoramente una vez que respondieron del otro lado del teléfono.

En donde Hermione había estado viviendo por los últimos tiempos, ella veía cómo sus amigas revoloteaban de un lado para otro, guardando y buscando todo a su paso, Fleur le había exigido los papeles de todos los acuerdos y contratos de su amiga a Alec, él chico intentó negarse, pero con la presencia amenazante de Bill y la confirmación de la modelo, no le quedó más que ceder.

Fleur se dispuso a hablar con todos los ejecutivos que era necesario, les comentó rápidamente lo de su accidente, los errores cometidos y se comprometió a resarcirlos, omitiendo ligeramente el fraude de Alec, después se encargaría de él.

—Todo está listo, tendremos unas semanas de locos, pero esto se arreglará, cariño— le aseguró su rubia amiga, Hermione sólo podía asentir, aun se preguntaba si Draco Malfoy había estado frente a ella, como nunca lo había visto, vulnerable, suplicante y tímido, y ella, ella le había dicho que lo odiaba, cosa que nunca había hecho.

Sin embargo, no se sentía mejor, lo había visto golpear furiosamente a Alec y ella lo único que quería era besarlo, su estúpido corazón seguía perteneciéndole, no podía hacer nada contra ello, lo odiaba y lo amaba.

—Quiero hablar con Hermione— anunció Alec, entrando con el rostro amoratado y una camisa limpia de sangre.

—En tus sueños— espetó Bill, alzándose en toda su altura y marcando sus músculos, Fleur casi comienza a babear por aquel hombre, que era suyo.

—Está bien— anunció la morena, con su mismo tono bajo de voz que parecía resonar como un trueno a los oído de todos.

—Hermione— objetó Fleur, pero la chica negó y su amiga entendió que era su decisión, ayudada por Bill la rubia salió de la habitación, Luna salió también dirigiéndole una mirada de advertencia al joven.

—Hermi, por favor, no puedes creer en lo que sea que ella te haya dicho, es una mentira baby, sabes que yo te quiero, jamás te haría algo así, debes creerme— el joven comenzaba a balbucear, pero Hermione había dejado de escuchar todo lo que le decía.

—Alec— Cortó su perorata— En primer lugar, nunca me ha gustado que me digas Hermi, ni baby, sí le creo, le creo porque ella es como mi hermana y está herida, no puedes fingir eso, la conozco desde hace mucho tiempo, las pruebas en tu contra son irrefutables y sí, te demandaré, y otra cosa— estaba preparada— Yo no te quiero, creo que eres un chico muy encantador que supo jugar sus cartas y su suerte, pero nunca te he querido, agradezco el apoyo que me diste en su momento, pero eso es todo.

Hermione se levantó en toda su belleza adquirida e inherente.

—Debes desalojar el lugar lo antes posible, voy a venderlo, espera la llamada de mis abogados— estaba dispuesta a salir de la habitación cuando la risa cínica del chico la dejó congelada en su lugar.

— ¿Estás enamorada de él, no es así? De Draco Malfoy— Su risa cínica de nuevo— Pobre e ingenua Hermione, queriendo a un hombre que solo se fija en ti por la fama que has creado, sé lo que ha hecho por contactar contigo, sin tener idea de que eras tú la misma chica que salió de un pequeño pueblucho y que jugó con ella.

La modelo se tensó, sintió el odio recorriendo sus entrañas, odio por ese joven que desconocía, y por Draco Malfoy, él la había hecho vulnerable ante personas como Alec, él le había dado una debilidad y lo detestaba por ello.

—Espero que hayas juntado una buena cantidad de dinero, porque este jueguito te saldrá muy caro— la chica salió con su dignidad casi intacta, su burla por su pasado no podía dejar de lastimarla.

En menos de tres horas todo estaba empacado y listo para ser llevado de vuelta, afortunadamente Garrett había contactado con la inmobiliaria que había puesto en venta el apartamento de las jóvenes y había detenido la compra de éste.

Las muchachas podían volver a su hogar, lo cual alegraba enormemente a Hermione, no quería incomodar a Luna, a pesar de que no tenía problemas en conseguir un apartamento tan sofisticado como el de sus amigas, prefería usar su dinero en su estudio y demás cosas, por lo tanto, su apartamento no era tan grande y entre las dos chicas tenían bastantes pertenencias.

—Tienes muchas cosas que explicarme, Fleur— le advirtió la joven morena, viendo disimuladamente a Bill, quien iba en la parte delantera de la camioneta donde Garrett conducía satisfecho de ver a las tres jóvenes unidas de nuevo.

—Lo sé, Mione— la rubia entendió que se refería a la presencia de los Malfoy ahí.

—Por ahora, iremos a casa— le aseguró la morena a su amiga, provocando unas cuantas lágrimas en ella por primera vez.

—Al fin— suspiró Luna, mientras las tres chicas se abrazaban con cariño.

Mientras Garrett sonreía feliz, Bill se preguntaba qué haría su hermano ahora, él tampoco sabía la historia completa, solo recordaba a una pequeña niña tímida que había salido corriendo de su casa una tarde con los ojos llorosos, pero también recordaba a su hermano menor sonriendo como baboso por algún detalle de una chica.

"Rayos, Draco, ¿qué tanto la jodiste?", pensaba con preocupación el mayor de los Malfoy.

Cortito, es como una pequeña continuación del capítulo anterior, espero nos veamos pronto, no quise esperar entre semana porque sabía que no podría y además con lo pequeño que es estoy segura que no me perdonarían, yo no lo haría.

¿Les agradó? Les informo que dentro de unos capítulos más se sabrá toda la historia de este par, así que estén atentas.

Reviews?

Love always, An.

Como dijo la autora, esta solo es una continuación del capítulo anterior, y dentro de poco sabrán absolutamente toda la historia entre estos dos… :D

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Con amor,

Old Brown Shoe :3