Se necesita asesora del hogar
ArokuRaita
Disclaimer: One Punch Man es de ONE y Yuusuke Murata y este fanfic no tiene fines de lucro.
2. Un punto débil de Saitama
- Bueno, Sonia-san. Aquí están todos los implementos de aseo para que hagas tu trabajo- dijo el cyborg, mostrándole una caja llena de productos de buena calidad. Se notaba que él era el encargado de esa tarea. Tratando de ser educado, el ninja le agradeció.
- ¿Hay algo con lo que deba tener cuidado, Genos... san?
Al rubio le brillaron los ojos y comenzó a recitar una amplia lista de recomendaciones con la ropa de Saitama, su vaso para enjuague bucal y un sinfín de elementos relacionados con el calvo que Sonic no pudo memorizar. Finalmente, el joven de pelo negro sólo asintió y fingió una sonrisa amable.
Cuando Saitama y Genos salieron debido a un llamado urgente, Sonic se tiró sobre el futón a ver televisión. "Quizás Saitama sea más rápido que yo, pero no es un ninja, así que sigo siendo el ninja más rápido del mundo", pensó, satisfecho.
Sólo a eso de las 13.30 horas se puso en campaña para asear el departamento. No dejó ningún rincón sin limpiar y sólo tardó 5 minutos. Luego dejó la ropa lavando y se puso a cocinar. Estaba terminando de arreglar la mesa cuando los héroes regresaron para almorzar. Genos inspeccionó el aseo con sus cámaras oculares, pero el dueño de casa no prestó atención.
- ¡Oh, huele muy bien, Sonia-chan! ¿Qué hiciste para comer?
- Sapos y culebras.
Genos se le acercó, molesto.
- Esa no es forma de hablarle a Saitama-sensei, ¡pídele disculpas!
Saitama lo tomó de la polera y lo sentó.
- Relájate, Genos. Alguna vez me dieron esa respuesta cuando niño. Es normal.
- Pero... Sensei, usted ya no es un niño. No merece ese trato.
"Vaya, este robot mima muchísimo a Saitama", se dijo Sonic, mientras volvía a la cocina y vertía el contenido de la olla en tres platos.
- Sonia-chan, ¿no comerás con nosotros? - preguntó el calvo cuando el ninja entregó los platos y se dirigió con el suyo hacia su apartamento.
- Ah, no, Saitama...san. Prefiero comer en mi hogar - se disculpó, rogando para que le permitieran irse.
- Bueno, supongo que aún te falta acostumbrarte a nuestra compañía. Nos vemos más tarde, entonces. - Luego miró su plato, exclamó '¡Itadakimasu!' y se olvidó del resto.
"Pensé que iba a tratar de retenerme en su apartamento", se dijo Sonic mientras comía. El plato le había quedado exquisito, pero algo le impedía disfrutarlo.
De verdad, Saitama era diferente a la gente que había conocido. No había dicho nada sobre el aseo y no le había molestado la respuesta de los sapos y culebras. Al parecer, su fuerza no era sólo física. Quizás hasta su evidente estupidez era una trampa para enmascarar un intelecto superior... "No, eso lo dudo en serio", pensó Sonic.
Cuando terminó, llevó su plato a la cocina, lo lavó y luego fue a lavarse los dientes. Al mirarse al espejo del baño, no pudo evitar enojarse.
"¿Por qué no insistió en que me quedara con ellos? ¿Habrá descubierto algo? ¿Acaso no me encuentra guapa?". Sólo después de unos segundos cayó en la cuenta de que ese último pensamiento no estaba bien.
- ¡AARGH! - gritó.
Al regreso, el ninja lavó los platos y ordenó la mesa. Cuando llegó el turno de colgar la ropa, Genos le quitó la cesta y fue él a colgarla. A veces tomaba algunas prendas y les lanzaba un líquido con uno de sus dedos, o les aplicaba calor.
- ¿Qué está haciendo? - preguntó Sonic a Saitama.
- Dice que le hará un tratamiento impermeabilizante a mi traje. Lo único que espero es que no lo encoja... ¡Ah! A todo esto, te felicito por tu trabajo, Sonia-chan. La comida estuvo deliciosa y la casa está muy limpia y ordenada, y eso que llevas menos de un día. Me alegra que estés acá.
Sonic no supo qué responder. La gente solía agradecerle con dinero, no palabras, y menos con una actitud tan despreocupada. Se sonrojó, graznó un 'Ah, vale' y se fue a la cocina. Saitama la observó, atento.
- ¿Pasa algo, sensei? - consultó Genos cuando terminó de colgar la ropa.
- No es nada. Sólo pensaba en lo bien que trabaja Sonia-chan.
Genos revisó nuevamente el departamento con sus cámaras oculares.
- Es verdad. Además, es muy veloz. Me recuerda un poco a ese ninja que siempre lo persigue...
- ¿Panic? ¡No la compares con ese tipo! Sonia-chan es mejor - exclamó Saitama. En la cocina, Sonic prestó atención, nervioso. ¿Y si lo descubrían?
- Pero tiene un rostro muy parecido, la misma sombra bajo los ojos, el peinado es similar... Cuando la vi por primera vez, pensé que era Sonic disfrazado de mujer.
"¡ARGH, maldito cyborg! ¡Maldito mil veces!", gritó mentalmente la criada en la cocina. Casi se le cayó un vaso, pero alcanzó a atraparlo.
- No seas tonto, Genos. ¿Por qué haría algo así?
- Según mis cálculos, es posible que lo haga para obtener información privilegiada sobre su filosofía de vida, sus hábitos, su alimentación y su entrenamiento. Incluso podría infiltrarse para atacarlo o envenenarlo. Sensei, usted es el hombre más fuerte de la Tierra, pero no sé si su sistema digestivo es igual...
"Oh, sería bueno probar esa teoría", sonrió Sonic en la cocina.
- Genos, creo que estás exagerando. Puedo comer casi cualquier cosa. Además, supongo que Sonic estará entrenando para vencerme o algo así.
- Y luego vendrá a molestarlo. Si lo veo de nuevo, me desharé de él.
- ¡La última vez que lo hiciste, casi destruyeron mi casa! ¡Te lo prohíbo! - Luego, el calvo soltó una risita - Aunque... ¿te lo imaginas vestido de mujer?
Genos lo miró, impertérrito.
- Sí, creo que sería como Sonia-san.
- Vamos, ¿no tienes sentido del humor?
- No sé si esa función está integrada en mi base de datos. Pero supongo que, si Sonic fuese mujer, seguramente, tendría el perfil de una acosadora y una pervertida, y utilizaría vías obscenas y lujuriosas para atacarlo.
- Hey, ¿te das cuenta de lo bien que suena eso?
"¡¿Qué está diciendo ese montón de chatarra?! ¡Yo no sería así! Además, ¡maldito pelado! ¿Cómo se atreve? Me vengaré, lo juro...", pensó Sonic, furioso.
Esa noche, la cena preparada por Sonic fue abundante. El cyborg consumió la misma cantidad de siempre, pero Saitama devoró casi todos los platos. El ninja apenas probó bocado y observaba al calvo con una sonrisa mal reprimida.
- ¿A qué se debe esa sonrisa, Sonia-san? - preguntó Genos, suspicaz.
- Oh, sólo me halaga que Saitama-san encuentre tan rico lo que preparo- confesó Sonic, riendo a carcajadas por dentro.
No había escuchado que los kaijin se pudieran comer, así que decidió descubrirlo mientras los héroes estaban fuera. Armado con una katana y su traje de ninja, Sonic buscó a los monstruos más asquerosos que aparecieron en el sector abandonado y los cercenó por completo. '¡Mi carne y piel son venenosas! ', gritó uno antes de perecer. Sonic le dedicó una de sus sonrisas infantiles y replicó: '¡Tanto mejor!'. Luego, sazonó y cocinó la carne hasta que tomó una apariencia normal.
Eso era lo que estaba comiendo Saitama. Sólo esperaba que Genos no se diera cuenta. Si no, todo el plan fallaría.
- ¿No comerás más, Genos?
- No, sensei. Mi sistema digestivo no puede procesar demasiado alimento.
- ¿Y tú, Sonia-chan?
- Estoy bien con la verdura, gracias.
- Estás muy delgada, come carne - insistió el pelado, acercándole el plato con la comida venenosa. La 'criada' dudó.
- ¿O acaso tiene algo malo? - murmuró Genos.
Tendría que arriesgarse para no levantar sospechas. Sonic tomó un pequeño trozo bajo la atenta mirada del cyborg y se lo echó a la boca. Lo tragó casi sin masticar.
Saitama sonrió. Sonic también, a duras penas.
Esa noche, el ninja pasó toda la noche en su baño, con unos retorcijones horribles. Al día siguiente, al hacer el aseo en la casa de Saitama (quien se veía un poco pálido, pero nada más), descubrió dos cosas: 1) que su rival también había pasado una noche similar en el baño, y 2) que su sistema digestivo no tenía superpoderes. Sonic tomó una mopa, se puso dos pares de guantes en las manos, lanzó una palabrota y comenzó a limpiar.
