Gracias por los reviews Mizuo-sensei y Jaz, se les agradece . Hoy creo que subiré el V. Espero que os siga gustando (Corazón muy Gay)
Capítulo IV
Despertó más cansado de lo habitual y se desperezó en la cama...un momento ¿Cama? ¿Desde cuando él dormía tocando la cama?Él siempre descansaba flotando por encima de ella. Extrañado observó la habitación donde se encontraba, era totalmente rosada pero con distintas tonalidades.
Ah...Ya recuerdo. Rió por lo bajo al recordar lo que había estado haciendo toda la tarde en la habitación de Gumball con él Creo que me quedé dormido. Cómo me duele todo el cuerpo. Se desperezó estirándose en la cama
-Buenas noches, su majestad- ¿Me hablan a mi? ¿Como que majestad?
Se levantó y observó quien se dirigía a él con tan absurda formalidad. Era una chica de cabello largo rosa y una pequeña corona. La había visto hacía unas horas atrás con el Dulce Príncipe cuando él llegó a la habitación.
-¡Oh! No me trates así, odio que me llamen ''Su majestad'' me hace parecer serio, viejo y aburrido- Respondió estirando los brazos hacia arriba. No recordaba la última vez que se durmió de verdad en una cama- ¿Cómo te llamas?
La pregunta sorprendió a la princesa quien se había sumergido en sus pensamientos
-Soy la Princesa Del Reino de Chuchelandia de Ooo. Mi nombre es Bubblegum aunque me puedes llamar Chicle. Como vos deseéis, señor- Se presentó de formalmente haciendo una ligera reverencia en señal de respeto
-¿Eres sorda? Te he dicho que no me hables así. Odio todo eso de la formalidad así que ni se te ocurra volver a tratarme tan...eh... así, tu ya me entiendes- Levantó la sabana que lo cubría ligeramente, para ver si estaba desnudo y así era por lo que se tapó de nuevo.
-Em...-oyó como la chica intentaba dirigirse a él, buscando una manera de llamarle sin molestarlo con formalidades.
-Marshall Lee.
-¡Si!... ¿Es cierto lo que dice mi hermano...Marshall?-preguntó acercándose con algo de enfado a el lado de la cama donde el vampiro estaba sentado con la sábana tapándole.
-¿Qué dice?-Estaba sorprendido. Ha hablado de mi a esta chica ¿Qué le habrá dicho? Seguro le habrá dicho lo genial que soy, que soy sexy y que soy un chico malo.
-Dice que eres su novio; que eres un ninfómano narcisista al que le gustan los juegos depravados y pervertidos; y que te aprovechas cada vez que puedes para tener sexo con él aunque sea el momento más inoportuno-susurró con rabia mientras le fulminaba con la mirada
¿Pero qué? ¿¡Cómo que yo soy el ninfómano de los juegos pervertidos!? ¡Pero aquí el único pervertido amante del sexo en exceso es él! ¡No yo! Además, no es mi culpa ser narcisista, soy bien sexy Estaba sorprendido a más no poder por lo dicho de la princesa Espera ¿Donde esta Bubba?
-Dime ¿Es cierto?- Su voz le devolvió a la tierra. El tono de chica tímida pasó a un tono de fiera muy parecido a cuando Gumball abandonaba su tono dulce y se enfurecía por sus bromas
-Yo-yo..Em, No-Sí.. No lo sé. Me gusta el sexo pero no tanto-Mintió no sabía que hacer estaba confuso, dentro de él rezaba porque el príncipe entrara y le ayudara un poco
-Pues más vale que mi hermano haya exagerado- Se fue subiendo encima de él amenazante como si fuera a morderle el cuello...a un vampiro, ironías-Por que si es verdad me encargaré de cortarte el pene y separaré de mi hermano a la fuerza- Se levantó de encima de la cama a la vez que encima de Marshall quien todavía estaba sorprendido por la agresividad de la princesa
Vaya...Los dos tienen el mismo carácter capaz de asustar a el Rey Vampiro. ¡Tengo que hablar con Bubba! No quiero que una loca me corte el pene por sus mentiras, amo mi pene y no quiero que me lo quiten.
-Bubblegum ¿Qué le haces a mi novio?- A Marshall podía jurar que de haber tenido corazón se le hubiera detenido en aquel instante.
-Le doy una advertencia para que no se propase contigo- La joven solo hizo un mohín como si fuera una niña
-Será mejor que me dejes solo un momento con Marshall- Gumball se acercó al mencionado quien solo se sonrojó.
-¡Ni hablar! ¡No te voy a dejar solo con un ninfómano pervertido!- Chilló infantilmente señalando al vampiro quien la miró enfadado
-¡Yo no soy ninfómana! ¡Y no me señales maleducada!- respondió a voz en grito
-¡Claro que sí! ¡Pervertido fetichista del tres al cuarto!
-¡Cómo me vuelvas a llamar así te robo todo el rosa de tu cuerpo, estúpida!- prefería más a la chica que le trataba con la estúpida formalidad que tanto odiaba ; que a esa niña gritona y maleducada ¿Pero quién se cree esta que es?
-¿Ves hermanito?, ya quiere sobarme y ya esta pensando en mi cuerpo, ¡y eso que está saliendo contigo!-Se escondió detrás de su hermano fingiendo miedo
-Vale, basta ya. Hermana déjame hablar con Marshall un segundo-
Arrastró a la chica fuera de la habitación y cerró la puerta. Miró a el azabache nervioso y con una sonrisa aún más nerviosa.
-Marshall...
-¡Nada de ''Marshall''! Ahora mismo me explicas por qué esa chica cree que yo soy el ninfómano fetichista porque esa...maldita loca, que está más pa' ya que pa' 'cá … me ha amenazado con cortarme el pene ¡El pene!- Gritaba asustado y preocupado, no tenía claro que le preocupaba más en aquel momento: si que una loca princesa creyera que era un ninfómano fetichista o que le quisiera cortar su querido pene.
-Esa chica es mi hermana y no está loca, solo quiere protegerme, es sobre protectora. Además no grites ese tipo de cosas- Dijo enfadado sentándose en la cama al lado del vampiro
-Vale, ya dejo de gritar. Y, digas lo que digas, está loca-Se puso algo nervioso al tener al chico tan cerca suyo- A ver explícame todo eso que a dicho.
-Bien, le he hecho creer que el ninfómano eres tú, no yo- Estaba avergonzado por su comportamiento pero lo había visto necesario
-Ok, eso ya lo sé, ella se ha encargado de gritármelo y amenazarme por ello-Respondió enfadado.- Pero quiero saber porqué no le has dicho que eres tú el pervertido adicto al sexo y te has inventado que soy tu novio.-Aunque eso último me gusta Pensó internamente emocionado.
-Si alguien más se entera de que soy ninfómana y un pervertido, me quitarán del trono y me desterrarán además de que seré la vergüenza de mi familia- Decía apenado y angustiado, quería mucho a sus padres pero sabía que estos le darían la espalda si tenían que elegir entre él o la familia-y para rematar Don Limoncio gobernará el Reino de Chuchelandia en Aaa, eso solo significa que todos los chuches serán infelices !y si los chuches son infelices se volverán chuche-zombis e intentarán comerse todo!-Gritó preocupado gesticulando mucho con las manos-¡Y entonces..!-Marshall apoyó su mano en el hombro para tranquilizarlo aunque no se esperó que el príncipe le besara con desesperación
-¿¡Pero qué haces!?- No es que no le gustara pero estaba demasiado cansado aún.
-Quiero hacerlo-Respondió como si fuese la cosa más obvia del mundo.
-¡Pues yo no!- Se lo quitó de encima en contra de su voluntad- Me duele todo el cuerpo.
El príncipe se separó enfadado, odiaba que le negaran tener sexo, era la cosa que más odiaba incluso más que tener que fingir. Soltó un bufido y se cruzó de brazos.
-Eres un quejica. No aguantas nada. ¡Nenaza!
-¿¡Nenaza!?- ¿Cómo se atreve a llamarme así alguien que tiene una obsesión con el rosa a pesar de ser un tío?- ¡Lo hicimos unas 6 veces!
-Pero si yo fui el pasivo. Además yo lo hice todo mientras tu solo estabas tumbado. Disfrutar y gemir, era lo único que hacías.
-¡Porque tu no me dejabas moverme!
Los dos bufaron molestos y se dieron la espalda.
