Se necesita asesora del hogar

ArokuRaita

Disclaimer: One Punch Man es de ONE y Yuusuke Murata y este fanfic no tiene fines de lucro.


4. Triángulo

"Maldita la hora en que le dije que sí a este pelmazo. Si no fuera por mi estúpida idea de actuar como criada, lo habría golpeado hace rato", se dijo Sonic mientras caminaba junto a King. El héroe no se había percatado de lo que ocurría dentro de la cabeza de su cita y seguía hablando de videojuegos, manga y anime. Sonreía, así que al parecer lo estaba pasando en grande. A Sonic le dolía la cara por fingir su sonrisa.

Después de recorrer buena parte del centro de Ciudad Z y comer unas hamburguesas ("Muy romántico todo", bufó Sonic para sus adentros), King llevó a su cita a un parque por el cual pasaban muchas parejas. Sonic tragó saliva. King se sentó en una de las bancas y la invitó a sentarse a su lado. El ninja se ubicó lo más lejos posible.

- Bueno, Sonia-san... Cuéntame más sobre ti... Si quieres, claro -dijo King, moviéndose más cerca de ella.

- Ah, estee... Son tantas cosas, no sé por dónde empezar -respondió Sonic, alejándose de a poco.

- No sé, en realidad... Nunca había tenido una cita antes. Puede que mi rostro no lo exprese, pero me siento muy nervioso ahora. De verdad eres muy linda...

"Aaww", dijo Sonia dentro de la mente de Sonic. "¡NO! ¡Nada de 'Aaww'! ¡Sácame de aquí a-ho-ra!".

De pronto, la sonrisa que tanto le molestaba al ninja fue completamente natural. Por fin, Sonia había tomado el control de su mente y sabía lo que había que hacer.

- King, de verdad me agradas mucho y lo pasé muy bien hoy, pero creo... creo que vas muy rápido y no estoy segura de que pudiese funcionar algo entre nosotros. No estoy lista para ningún tipo de relación...

"Esas son excusas baratas, no las va a creer...", pensó Sonic, hasta que recordó que King nunca había tenido una cita. Sonia era una maestra.

Mientras tanto, el héroe negaba con la cabeza. De pronto, se detuvo y la miró a los ojos. Sonia se encogió. Sin previo aviso, tocó el mentón de la supuesta joven con su mano derecha y acercó sus labios...

Eso no iba bien, no iba bien en absoluto porque él era un maldito hombre, y King era un maldito hombre, ninguno sentía atracción hacia gente del mismo sexo y

"¡Me gusta SAITAMA!", exclamó Sonia. Aterrado, Sonic se tapó la boca con una mano. Menos mal no había dicho nada. Y fue justo a tiempo, ya que King terminó besando los dedos del ninja.

- Yo... Lo siento mucho, King, debo irme -fue lo único que Sonic atinó a decir antes de desaparecer velozmente. El héroe no alcanzó a replicar nada y quedó con la mano sujetando el aire.


- ¿Pasa algo, Saitama-sensei? -preguntó Genos cuando llegó al apartamento, en la noche. Su visita donde el Doctor Stench había sido extensa, pero había valido la pena, pues tenía nuevas armas y mejoras.

Saitama parecía un poco decaído. Parecía que algo le molestaba y miraba con insistencia el reloj.

- No pasa nada, Genos. ¿Cómo te fue?

El cyborg notó el cambio de tema, pero prefirió no mencionarlo. Así que respondió y, sin darse cuenta, se extendió por más de veinte palabras. Llevaba un buen rato hablando de sus mejoras, cuando notó que su maestro no lo había hecho callar. Tampoco parecía estar escuchando...

- ¿Dónde está Sonia, sensei? -preguntó de pronto. El calvo se sonrojó.

- Ah... Está en una cita con King.

Discretamente, Genos observó la reacción cutánea de Saitama y midió el cambio de tamaño de sus pupilas. "Algo le pasa con Sonia, pero no entiendo qué es", pensó el joven.

Justo en ese momento, la puerta del apartamento se abrió y Sonia entró como una tromba.

- ¡Mis disculpas, Saitama-san y Genos-san! Lamentablemente, tendré que renunciar debido a un problema personal... Si me pudiesen pagar ahora, se los agradecería mucho. Mi... este, mi hermano está muy grave y necesito hacerme cargo de él. Acaban de llamarme desde el hospital.

- No te preocupes, puedes traer a tu hermano acá -respondió Saitama, mientras se acercaba a ella de un salto y Genos lo miraba, extrañado. El ninja se alejó instintivamente, con las mejillas rojas.

- No, él debe quedarse en el hospital... Y yo debo cuidarlo allá... No puedo venir...

- ¿Pasó algo con King? -preguntó el héroe calvo. De nuevo, su expresión era seria. "¡Maldición, pelado, ya déjame ir! ¡Y deja de poner esa cara!", exclamó mentalmente Sonic.

- N-nooo, nada. Todo estuvo muy bien...

- ¿Son pareja?

"¿A qué viene eso?" se dijo el ninja. - No, cómo se te ocurre, hablamos de videojuegos y nada más. De verdad debo irme...

Genos se levantó y le entregó el fajo de billetes a Sonic, quien los recibió sin cambiar de expresión. Temía que King pudiese aparecer en cualquier momento y que lo descubrieran. Especialmente, Saitama. "El robot es un adversario difícil, aunque puedo manejarlo. Sin embargo, el calvo podría hacerme mucho daño si está enojado. Y es obvio que lo estará si se da cuenta de..."

- ¡Acá estás, Sonia-san! -dijo una voz a su espalda. El ninja pensó en huir, pues nadie podría alcanzarlo, pero Saitama estaba demasiado cerca...

- ¿Qué ocurre, King? -consultó el dueño de casa. Su voz era gélida.

- Amigo, disculpa... Es que Sonia-san escapó y quería pedirle disculpas, creo que fui un poco rudo...

La expresión de Saitama daba miedo.

- ¿Qué le hiciste?

El héroe clase S iba a responder, cuando Sonic lo interrumpió. Ya estaba harto. No sabía por qué había llevado tan lejos la jugarreta, pero sí tenía claro que no iba a aguantar ni un segundo más.

- No me hizo nada, pelado. La verdad, no sé por qué hui de él, y no sé por qué vine acá en vez de desaparecer. Debe haber sido por el dinero.

Sonic se quitó el polerón, revelando su traje negro. Una sonrisa sarcástica y relajada cruzaba su rostro. Por supuesto, era falsa. La idea de enfrentarse a Saitama y a dos héroes clase S era un gran desafío. Le excitaba y preocupaba a la vez. Su mente trazó un plan en segundos: acabar con King y el robot y huir muy, muy lejos de Saitama a toda velocidad.

- ¿Quién eres? ¿Esto significa que...? -preguntó King, con el rostro desencajado.

- Sí, héroe idiota, soy el ninja más rápido que existe y mi nombre es Velocidad del Sonido Sóni...

- ¿Eres el hermano de Sonia-san?

El ninja lo miró de hito en hito.

- No, fingí ser Sonia-san durante todo este tiempo para obtener información sobre Saitama. No tengo hermana. ¿No se nota?

- ¿O sea que...?

- Sí, sí, estuviste a punto de besar a un hombre, estúpido.

- O sea que Sonia-san no existe -terminó King, con tristeza. La cara de Saitama era de tonto. Y Genos asentía.

Sonic los observó. Al parecer, la revelación los había impactado (bueno, el robot parecía esperar algo así. Maldito mil veces). Sólo un amateur dejaría pasar esa oportunidad, así que se lanzó contra el cyborg, quien tardó unos milisegundos en darse cuenta...

... Y una mano lo tomó del traje ninja y lo detuvo.

- No en mi casa, por favor. El aseo está recién hecho.

- Oh, es verdad -contestó Sonic, y recién ahí cayó en la cuenta de que su plan había fallado.