Se necesita asesora del hogar
ArokuRaita
Disclaimer: One Punch Man es de ONE y Yuusuke Murata y este fanfic no tiene fines de lucro.
Capítulo final, gracias por aguantarme xD Sé que faltó más presencia de Genos, eso podría venir más adelante, jeje. Saludos!
5. La peor situación imaginable
King se acercó a Sonic, quien seguía atrapado por Saitama. Parecía un cachorro culpable. El ninja esperó el ataque del héroe, pero éste sólo se inclinó y le pidió disculpas por haber intentado besarlo. La situación era absurda, ¿acaso todos los héroes eran igual de torpes?
- Hey, King, ¿de verdad no te molesta haber sido totalmente engañado por un villano? ¡Te hice quedar como un tonto!
El hombrón se rascó la cabeza.
- Pero de verdad eras muy linda...
- ¡¿Te burlas de mí?! ¡Te voy a...! -pataleó el ninja, furioso. Saitama lo alejó y King se retiró, cabizbajo.
El calvo no había dicho nada en todo ese rato. Su rostro seguía inexpresivo, por lo que era imposible imaginar en qué estaba pensando.
- Genos, ¿nos puedes dejar solos por unas horas, por favor?
- Sensei, ¿te vas a vengar de este criminal por habernos engañado?
- Sí. A mi manera.
La forma en que lo dijo estremeció al cyborg y al ninja. El primero se retiró sin decir palabra y el segundo quedó a merced del hombre más fuerte de la Tierra. Saitama lo soltó y, casi instantáneamente, lo sujetó de la muñeca. Sonic intentó zafarse, sin resultado. "¡Voy a morir!", pensó. Tuvo la mala idea de mirar a su rival a los ojos y sintió un escalofrío en su columna.
- No creo que sepas lo que siento en este momento, Sonic.
- Preferiría no saberlo, en realidad - respondió éste, mirando hacia otro lado. Cualquier cosa era mejor que observar los bloques de hielo que Saitama tenía por ojos.
- Entonces sería mejor que huyeras.
El ninja hizo todo su esfuerzo. Fue en vano, aunque Saitama sólo había cogido una de sus muñecas. Con su mano libre, el joven de cabellos negros le lanzó todos los shuriken que pudo. Con su mano libre, Saitama los detuvo. Lo golpeó con los pies en todo el cuerpo y su captor apenas se movió. Sacó su katana y fue destruida inmediatamente.
A medida que avanzaron los minutos, la desesperación de Sonic creció. ¡Ese pelado estúpido era demasiado fuerte! ¿Cómo pudo imaginar, alguna vez, que podía vencerle?
- Entiendo, Saitama... No volveré a acercarme a ti en lo que me reste de vida. Eres mucho más fuerte y rápido que yo. Te juro que no volverás a saber de mí -jadeó Sonic, deslizándose por la pared. Se sentía tan cansado, tan lleno de humillación...
- ¿Quién dijo que eso es lo que quiero? Haces muy bien el aseo. Pero me engañaste y eso merece un castigo.
- Entonces apresúrate, pelado.
- ¡No me digas así! También debo castigarte por haberte aprovechado de mis sentimientos y haberme sacado celos con King.
- ¡Eh, alto ahí! ¡Nunca dijiste lo que sentías! ¡Y King me tomó por sorpresa! Te lo mereces por tonto, caíste y punto. No es justo.
- La vida no es justa, Sonic. Estoy condenado a ser el hombre más rápido de la Tierra y tú estás condenado a hacer el aseo de mi casa para siempre. Gratis.
- ¡Eso no tiene sentido! ¿Qué es lo que quieres de mí? ¿Que me humille? ¿Que devuelva el dinero?... O tal vez...
Sin previo aviso, los ojos del ninja se entrecerraron y una sonrisa seductora cruzó su rostro. Aún quedaba un último recurso. Saitama podía haberse sentido atraído por Sonia, pero sus sentimientos por Sonic debían ser distintos...
Sorprendido, Saitama estuvo a punto de soltarlo. De pronto, fue consciente de un poder mucho más fuerte que el suyo. No era algo que pudiera acabar de un solo golpe.
Sonic acercó sus labios a la mano de Saitama que aprisionaba su muñeca y los deslizó lentamente sobre sus dedos. Luego, los lamió.
- ¿Qué estás haciendo, Sonic? - preguntó el héroe, un poco turbado.
"Obligándote a soltarme, idiota", pensó el joven, pero no dijo nada. Se limitó a llevar su mano libre hacia uno de los muslos de su captor y acercarla a la entrepierna de éste. Saitama no hizo nada para detenerlo. Luego, se acercó al oído de su prisionero.
- Si crees que te voy a soltar por esto, estás muy equivocado. De hecho, sólo empeorarás las cosas.
- Sabes que Sonia no existe y que soy hombre, ¿verdad?
- Soy muy consciente de eso.
El ninja hizo una pausa. Era la peor situación que había imaginado. Finalmente, se encogió de hombros.
- He sufrido todo tipo de torturas en mi vida. Tener sexo con un hombre no me matará - sonrió.
En silencio, Saitama lo acercó a una pequeña grieta en la pared, junto al futón. Un agujero atravesaba el revestimiento y parte del hormigón.
- Eso fue cuando me masturbé hace unos días - comentó Saitama, y luego volvió a acercarse al oído de su cautivo:- Y eyaculé mientras pensaba en ti, Sonic.
Puso todo el acento en su nombre masculino. El ninja lo miró y en sus ojos azules, por fin, había un profundo terror. El héroe titubeó. Si lo soltaba, Sonic desaparecería para siempre, pero al menos no tendría celos ni se sentiría ridículo. Sí, era lo mejor que podía hacer.
Inspirando aire, Saitama liberó la muñeca del ninja, quien huyó hacia el balcón en menos de un segundo. El calvo espiró con lentitud y caminó hacia el ventanal.
- Espero que sigas tomando buenas decisiones desde ahora en adelante... - dijo Saitama mientras cerraba la ventana.
- Lo dudo - dijo la voz de Sonic tras él. Era la primera vez que el héroe no había podido seguir sus movimientos. Sintió un escalofrío de excitación cuando el joven lo abrazó y presionó su cuerpo contra su espalda.
- Vaya, estás lleno de cicatrices.
- Cuando hablé de torturas, no bromeaba.
Saitama estaba tendido sobre Sonic y observaba la desnudez de su piel, así como su figura. Era muy fácil confundirlo con una mujer de poco busto: su cintura era pronunciada, sus caderas se veían un poco más anchas, sus piernas eran largas y sus músculos, pese a estar muy tonificados, no eran abultados. Además, esos ojos... Con su dedo índice, acarició el rostro de su compañero.
- Bueno, ¿vamos a hacerlo o me vas a mirar toda la tarde? - espetó el ninja después de un rato, incómodo. No esperaba que Saitama fuese a tardar tanto. El héroe rió.
- Lo siento. Voy a tomarme mi tiempo para admirar la belleza del segundo hombre más rápido del mundo.
Sonic se sonrojó y masculló, avergonzado:
- Qué estás diciendo, estúpido: pronto seré el más rápido. Además, ¿qué ves en mí? Podrías estar con Fubuki, se nota que le gustas...
Saitama se incorporó y miró fijamente al ninja. Su rostro estaba serio y sus rasgos afilados enviaron escalofríos a través de la columna del joven de cabello oscuro.
- Nunca me sentí particularmente atraído por las mujeres, y menos por hombres. Esta es la primera vez que siento algo así por otra persona. Lo que veo en ti es que te esfuerzas por ser mejor, cocinas delicioso y limpias rápido y bien. Y ahora deja de preguntar tonterías o te cerraré la boca.
- Tu respuesta no tiene senti... ¡Mmmf!
Fue un largo rato en que dejaron hablar a la piel y sus manos se enredaron en el cuerpo del otro. El placer no decayó ni por un segundo y, al final, los dejó sudorosos y jadeantes. No habían esperado luchar de esa forma, pero tampoco se resistieron.
- Hey, Sonic, dime una cosa -dijo Saitama. Estaba recostado con los brazos cruzados bajo la nuca y sonreía. Su compañero descansaba a su lado, con uno de sus brazos sobre el abdomen del calvo.
- ¿Qué quieres, lampiño?
Saitama ignoró el 'insulto'.
- ¿Por qué fingiste durante tanto tiempo? Podías haber desaparecido antes...
Sonic le dio la espalda al héroe. De esta forma, esperaba ocultar su sonrojo.
- Fue por el dinero. ¿Por qué crees?
- ¿Salir con King también fue por dinero? ¿O querías sacarme celos?
Después de unos segundos de silencio, el ninja murmuró: - Quería saber qué pasaba por tu cabeza.
- ¿Eh? No te escuché –sonrió el héroe, acercándose. Sonic se volteó, rojo y furioso.
- ¡Quería saber qué pasaba por tu maldita cabeza pelad… Mmmf!
FIN
