Richy Escor:Hola de nuevo, soy Richy Escorpy amigos de Fanfiction, vengo de nueva cuenta para traerles la continuación de mi Fic: Narcisista Spice!, sé que a muchos les habrá molestado que me haya tardado tanto, pero surgieron problemas e imprevistos, pero por fin logré tomar un Break y gracias a él les traigo el siguiente capítulo número 2: Contacto Extraño, que como prometí los dejara helados, y algunos les gustara el final de este, pero algunos odiaran el inicio, pero es importante para darle realce, aun así les tengo una propuesta, mándenme Reviews para saber si quieren que actualice algún proyecto que tengo, para subirlo, pues tengo algunos capítulos listos y es por ello que díganme para saber, recuerden que su opinión que es muy importante… por lo pronto, los dejo, disfruten, saludos y agradecimientos al final…

Summary…

Viviendo en inseguridad, pasando de cama en cama, probando drogas sin fin, sintiendo cada vez más soledad, nunca me imaginé conocer a una chica que siempre estuviera sonriendo, acercándose a mi insistentemente, la alejo de mi cortante y borde, me niego a sentir algo tan estúpido el amor un maldito sentimiento, viviendo en este disfraz, me doy cuenta de que todo es mental RinXLen

Diciendo Sólo algo Así, ¿Se atreven a leerlo?...

¿Mereceré un Review?...

Disclaimer: Los Vocaloids no son de mi propiedad, solo lo uso con fines de diversión, así como para dar a conocer esta historias, Vocaloid no me pertenecen si no a Yamaha Corporation, para representarlos, en este fic, que no tiene fines de lucro, sino que es un fic de un Fan para Fans.


Contacto Extraño

Caminando por un parque del centro de Tokio al salir del metro de la estación Shibuya, seguí mi camino lentamente por entre la multitud que ingresaba al transporte, intentando mantener mi bajo perfil, cosa realmente difícil desde que llegué de nuevo a esta ciudad, aunque pensándolo detenidamente, creo que mi largo cabello rubio era lo que más sobresalía, llamaba más la atención de lo que yo hubiese querido, por lo que innumerables miradas estaban fijadas en mí con cada paso que daba…

-¡Que pedazo de idiotas!...

Maldecía internamente, realmente odiaba eso, acaso eso malditos cerdos, ¿Sólo se fijaban en la imagen?...

Poco podía importarme, eso era algo que había aprendido desde hace un par de años, aunque por alguna razón presentía desde hace rato que algo estaba mal…

Haciendo caso a mi instinto, mantuve mi cabeza tapada con el gorro de mi sudadera color beige, mirando cada segundo con detenimiento todo a mí alrededor, todo por culpa de un maldito mensaje que me había llegado esa misma mañana…

Solecito mío… ahora estoy en Tokio, sólo es cuestión de tiempo para que te encuentre, así que no me extrañes, que tu adorado Ice te hará compañía pronto, cuídate mi dulce niña…

Eso, no era posible, me negué al recordar a ese maldito pervertido, nunca pude comprenderlo, incluso su extraña presencia y su forma de ser me resultaba repulsiva, pero, aun así, agradecía que tuviera algo de tiempo para buscar una solución a este problema, tener a un acosador como él era todo un calvario, y sobre todo, negar ese maldito pasado que seguía cargando era una marca oscura en mi alma…

Pero…

No pude seguir mi camino, porque de un momento a otro sentí dolor en toda la extensión de mi espalda, sintiendo mucha presión en mis muñecas por la fuerza del golpe, me quedé aturdida por unos instantes, hasta que recuperarme de la conmoción, lo que no me esperaba era quedarme helada y sin palabras…

.

Pero hay algo que les preguntaré… ¿Han sentido alguna vez, que el mismísimo demonio está frente a ustedes, ocultándose debajo de esa sonrisa, ocultando su verdadero ser?...

Y créanme… decirle sólo demonio, le queda corto, sentí su respiración fuerte y jadeante sobre mí, su voz profunda me hizo cerrar los ojos por instinto, acercándose a mi oreja fui sintiendo su aliento, el cual se encontraba agitado, cercándose más por toda la extensión de mi cuello, me fue susurrando un par de palabras cargadas de lujuria que me helaron al instante al sentir el contacto de sus labios sobre mi piel…

-Mi dulce chiquilla, mi perfecto rayo de Sol, ¡Por fin te he encontrado!... -Colocando su rostro entre mis cabellos, aspiro mi aroma con fuerza y desesperación, mientras comenzaba colocar sus manos sobre mi cuerpo, restringiendo mis movimientos momentáneamente…

Sintiendo mi pulso parar por un instante, llenándome de miedo me quedé estática en mi lugar con los ojos cerrados, hasta que sentí como comenzaba a pasar sus manos por mi espalda, al contacto miles de horribles recuerdos pasaron por mi mente, intentando no pensar cada gritó y golpe eran claros, uno tras otro, sinfín…

¡No!... ¡Detente!... ¡Odio que me trates así!... Cállense todos… ¡Dejen de decirme así!

-No tienes de otra, redondo solecito, tú no puedes evitar que nos divirtamos…

Por un instante su peso lo sentí lejano, por lo que teniendo esta oportunidad, por lo que logrando dar media vuelta lo enfrente…

Mis ojos verdes contra los azules de él, por un instante me sorprendió al ver que no le importara que hubiera salido de su control, bajando su rostro dio un suspiro corto.

Intentaba mantener mi postura, y aunque me temblaran el cuerpo, me fui serenando y manteniendo la calma, evitando que mi rostro delatara mi miedo, por lo que tomando algo de potencia le lancé un golpe al estómago, con una de mis piernas, pero…

Él, al sentir el golpe, su semblante no cambio en lo absoluto, ante mi pude ver con algo de asombró como poco a poco comenzaba a mostrarme una sonrisa, la cual fue creciendo hasta la extensión de oreja a oreja, al parecer ni siquiera se inmuto por el golpe, seguía en la misma posición, quitando de su estómago mi pierna, me guiño un ojo y negó con un dedo mientras me daba pequeños regaños…

-Rinny, Rinny, Rinny, ya te he dicho que no es bonito que una dama de tu clase se porte así…

Mirándome divertido, durante un par de segundos, sintiendo dolor de repente, porque el masoquista me a agarro nuevamente de mis brazos y me empujó de nuevo contra el árbol, sintiendo su aliento cerca de mi cuello que me hizo que me llenara de miedo y hablando apenas entre susurros, él fue lamiéndolo y mordiéndolo con fuerza, ante mis quejidos el sólo fue aplicando más fuerza, causándome un dolor muy agudo, sonriendo me susurro en el oído mientras jugaba con mi oreja, me quedaba estática en mí lugar, intentando ignorar sus toques y sobre todo ignorando todos los malditos recuerdos que seguían invadiendo mi mente con cada segundo que pasaba…

-Oh… por favor mi pequeña niña, tranquila, no tienes idea de lo difícil que me resulto encontrarte, tarde casi dos semanas en localizarte, y desde entonces no he sabido de ti, y ahora que te encuentro déjame divertirme, porque aun veo en ti aquella niñita indefensa –Quitando de su cara un par de mechones, continuo -Así que por favor déjame protegerte…

El escuchar sus absurdas e hipócritas que resultaban sus palabras malditas palabras, hacían que apretara los puños de rabia e impotencia, al recordar que él fue uno de los primeros que me golpeó y me ridiculizo, y sobre todo, tras cambiar, creí todo me iría mejor, pero… que equivocada estaba… soporté su acoso por casi 3 años, no más, no más, apreté más mis puños, ya había tenía suficiente de eso, no soportaría más esa actitud suya…

Tras unos segundos, escuche el sonido de un móvil sonando, pero lo ignoraba y evitaba centrarse en el tono insistente del aparato, pero tras estar varios minutos de estar sonando sin cesar, se hartó y golpeando la base del árbol con una de sus manos, tomo su teléfono de su bolsillo de su chaqueta azul y gritó enojado:

-¿Se puede saber que rayos quieres?... -¡Deja de joderme el momento!... ya… ya… no te enojes… mira, es fácil, sólo dame unos segundos –mientras hablaba con alguien por él aparato, se iba alejaba de mi poco a poco, mientras se reacomodaba la corbata de la escuela, la cual he había aflojado cuando comenzó a besar mi cuello, aun sentía en mi piel sus toques que me resultaban asquerosos, y horribles, me hacían sentir sucia y aunque nunca las cosas nunca habían pasado a mayores, él siempre fue así, tratándome de esa manera, me resultaba imposible moverme o evitarlo, porque sufría… había algo que evitaba que pudiera moverme, cómo si me quedara de piedra al solo escuchar su nombre…

Aquel chico aún mantenía la llamada mientras se reía felizmente, estando sus ojos sobre mí debes en cuando, sintiendo sus profundos ojos azules recorrerme con lujuria, lo odiaba, no pude evitar sentirme débil y frágil, aun después de tanto tiempo, lo seguiría odiando, de un momento a otro, corrió hacia mí y me beso una mejilla, sonriendo cínicamente, se dio media vuelta y corrió hacía el otro lado del parque, lejos de mi vista, gritando al aire…

-Nos veremos luego mi muñequita…

Me quedé tiesa, no pude evitar caerme en mi lugar, abrazándome a mí misma, quería llorar y de alguna manera desahogarme, pero mi cuerpo actuó de manera autónoma y se levantó, caminando sin rumbo fijo por el parque, no sabía lo que hacía… sólo sentía en esos momentos la necesidad de irme lo más que pueda de ahí. No soportaba eso, siempre que veía ese cabello extravagante y escuchaba esa maldita voz, hacían que todo mi cuerpo se tensara y no reaccionara, quedando siempre perdida en mis recuerdos, no me di cuenta en que momento, pero ahora me encontraba transitando por el medio de la calle, vi por un instante a un lado de la calle la señal de peatones en rojo, y al darme la vuelta escuche repetidamente un fuerte claxon que provenía de un tracto camión, que conducía hacía mí con una gran velocidad…

Por un momento, me imagine que ese sería mi fin, claro, era algo más que obvio que una chica como yo, sufriera algún final así, era de esperarse, nadie me recordaría, ni mucho menos lloraría por mí, aunque creo que tal vez, mi primo si sufriría de forma momentánea, pero aún tenía a mi tía que le haría compañía, en el extranjero…

Estando pensando en mi trágico final, que no me percaté de que tan cerca estaba el camión de mí, cerrando mis ojos me prepare para el impacto, me apreté a mí misma con fuerza, y susurre al viento antes de despedirme de esta vida…

-Al menos tuve la dicha de ser feliz por un instante

En el cual conocí a la persona de mi vida,

Fue algo tan hermoso, aquel chico dulce y grandioso,

Mi senpai, aquel que siempre me protegió…

Mí adorado…

No pude terminar mi despedida, por el abrupto sonido de un motor acelerando a toda velocidad, acompañado de un grito estridente y fuerte, que hizo que rompiera mis pensamientos, y volteé hacía atrás y quedándome atónita al ver aquel joven el cual gritó de repente…

-¡Tonta Rubia!, ¡Salta!...

Fue lo último que escuche en ese instante, porque al siguiente, sentí como un par de brazos me apretaban fuertemente por la cintura, cerrando los ojos en el proceso, escuche el fuerte estruendo casi al mismo tiempo del metal contra metal seguido del sonido de llantas frenando abruptamente, así como el gritó de muchas personas que al hablar y gritar a la vez me produjeron un ligero dolor de cabeza, pero… lo que más me dejó helada fue sentir por unos breves instantes algo viscoso y espeso caer en mi cabeza, de alguna forma logré abrir mis ojos por un instantes, y mire una cabellera negra moviéndose fuertemente contra el viento, aunque estaba apenas cubierta por un casco que estaba medio destrozado, mirando más abajo, mis ojos se posaron en un par de ojos negros completamente oscuros, los cuales se veía hermosos, que por un instante me hicieron pensar como si se tratara de misma calma uno siente en una noche de luna llena cuando la mira fijamente; tras cerrarlos nuevamente, todo se puso oscuro…

No sé cuánto paso, pero al abrirlos, al instante me sorprendió el olor de la gasolina y de hule quemado presente, que se estaba esparciendo fuertemente por el aire, intentando abrir los ojos nuevamente, miré hacia atrás una y otra vez, intentando literalmente asimilar aquel panorama frente a mis ojos…

Una motocicleta negra –no es por presumir, pero noté que se trataba de una MV Augusta F4CC- de carreras o al menos lo que queda de esta, pues la parte delantera se encontraba debajo del tracto camión, el cual tenía el parabrisas completamente destrozado, y con el par de llantas delanteras ponchadas, producto de estar encima de la motocicleta, la cual aun marcaba sus luces intermitentes. De un momento a otro, el conductor estaba bajando de aquel transporte, gritando y empujando a los espectadores y peatones que estaban en su camino, mientras se perdía de mi vista a lo lejos…

La multitud rápidamente se estaba congregando en el lugar, mientras algunos tomaban fotografías con sus celulares, y otros llamaban a la ambulancia con los mismos…

Desde el momento en que me puse de pie, supuse que estaba en problemas, una sensación de agonía recorrió mi cuerpo. Dando ligeros suspiros intente calmarme, pero de pronto un par de brazos me sostuvieron de repente, restringiendo mis movimientos…

-¡Hoe! –Una voz me llamó, mientras analizaba lo que pasaba, me quede sin habla al notar la intensa mirada que tenía al frente -¿Te ha pasado algo?... –me preguntó mientras me tomaba con cuidado, y me colocaba con delicadeza sobre la acera…

Mientras me estaba revisando me di cuenta que se trataba de aquel chico que hace un par de segundos me había tomado a la mitad de la calle y me había salvado, nunca nadie había sentido preocupación antes por mí, por lo que al ver como su semblante destilaba preocupación, mi voz cargada con un gran nerviosismo, logré apenas balbucear un par de palabras, que resultaron un poco coherentes…

-¿Q…ué…e… dí…í…í…ce…e…? –Intente parecer buena y sonreír, aunque tuve que bajar mi cabeza que estaba completamente sonrojada por mirarlo, observé cómo sus ojos se abrieron por mi exclamación, acercándose a mí, colocó su frente contra la mía, al contacto sentí un calor subir por mi cuerpo, era algo extraño lo sentía tan cálido y nostálgico, su aroma que desprendía su chaqueta me hizo caer ante su mirada, de forma tan natural, me agarro con más dulzura mi cintura mientras pasaban los segundos, que parecía cada vez más lentos, se despegó de mi mientras sacaba un pañuelo de su bolsillo, y me lo daba.

Mientras lo veía más cerca me di cuenta que se estaba quitando su chaqueta negra dejando expuesto su cuerpo, algo tonifico y perfecto, mirando más fijamente pude deducir que casi tendríamos la misma edad, pero al dejar de pensar en esas cosas, me fije que de su cabeza y parte de su hombro izquierdo descendía sangre, por lo que sin pensarlo dos veces me levante y le coloque aquel pañuelo que me había dado. Él por un momento me miro con desconfianza, pero regreso su mirada hacía el suelo, tras unos segundos pareció que mi tacto le molesto y con una mano me quitó de su herida.

-Tengo 19 años, y creo que sé cuidarme sólo –Exclamo con un tono irritado, mientras intentaba reincorporarse, con mucho esfuerzo lo mire mientras se tambaleaba débilmente, me detuve un momento al mirar cerca de mí un camino de sangre que conducía hasta nosotros, asustada y temiendo por él lo mire.

-Entiéndalo, por favor, debe tener cuidado, por favor descanse un momento –Intentaba que me escuchara, pero él me miraba fuertemente, aquel par de cristales negros estaban clavados en mí, me sentí un poco indefensa ante esta, pues nuestras miradas se había cruzado…

Tras unos segundos suspirando, él se acercó lentamente hacia mí…

-¿Se ha herido en algún sitio? –Pregunto con voz pausada y pesada, mientras me tomaba por una de mis manos.

-El tobillo izquierdo –Le dije, intentando convencerme que mi hilo de voz era por el pequeño dolor que sentía que por su cercanía, por un momento al verlo más de cerca me quede perdida mirándolo…

-Será mejor que cuando llegué la ambulancia la examinen, no se preocupe por mí, simplemente después me las apañare.

Aquel comentario hizo que regresara a la realidad, y me di cuenta que se estaba yendo.

-¡Espera! –Grité.

-¿Qué? –Me respondió indiferente y de forma tajante.

Pensándolo mejor, sólo mire hacia abajo y me sentí un poco mal que me contestara así, por lo que sólo susurre apenas –Olvídelo, me encuentro bien…

Me sorprendió que tras unos segundos subiera su mirada y gritará.

-¿Por qué no dejas de actuar? -Caminado hacía mi de nuevo me miro de frente, mientras me levanto mi rostro con una de sus manos.

Mientras nuestras miradas estaban sobre el otro él me fue regañando.

-Está más que claro que no se encuentra bien, y no trate de negarlo, su piel esta pálida como una hoja y no ha dejado de temblar desde que la salve.

Puse un puchero por su mirada de molestia y avance un par de pasos hacia adelante, aunque resultaran ser sólo algunos leves pasos, me dolieron y casi me hicieron perder el equilibrio, pero antes de caerme me detuve y lo mire…

-¿Lo ve?, estoy completamente bien, está exagerando, mírese usted es el que está realmente mal –Señalando sus heridas él me gruño negando fuertemente, acercándome a él, le susurre mientras llegaba.

-Por favor reconsidérelo, esperemos que la ambulancia llegué y lo atienda, por… fa…v...

No logré terminar mi oración porque me resbalé, y me pase a caer de no ser por un par de brazos que me tomaron de nuevo por la cintura. Aquel chico en unos segundos me había salvado otra vez, golpeándose el contra el suelo en vez de mí, aturdido por el golpe se quedó allí de espaldas, intentando recuperar el aliento, conmigo encima.

-¿Estás bien? –Le pregunte temiendo por sus heridas, quedando a centímetros de su rostro, me fui quedando frente a él a milímetros de rozarlo.

-Sí, sí, muy bien –me respondió sobándose lentamente su cabeza, de forma infantil, mientras se apartaba algunos mechones de su cabello, me sonroje por sus acciones, realmente se veía atractivo.

-¿Y usted?, dígame… -Mirándome de forma protectora me vio y me quito un par de mechones que ocultaban parte mi cara. Haciéndome un lado, me acomode sobre su brazo que tenía extendido y sentí toda la calidez que me ofrecía su cuerpo, soltando un par de ligeras carcajadas, me parecía muy lindo y divertido ver como su cara se tornó desentendida y ajena de que tenía algo desarreglado su cabello…


Me encontraba sin habla, no entendí en lo absoluto lo que acaba de pasar, en un instante me encontraba acelerando mi motocicleta para salvar a una chica a la cual nunca he visto en mi vida, y al otro la estaba ayudando, y aunque me dolieran mi cabeza y parte de mi espalda, nunca había temido tantos cambios de humor por culpa de una chica, no sé porque, pero, al verla en esos momentos como una niña pequeña, que reía como si hubiera hecho el descubrimiento del siglo, de una forma tan dulce, produciendo un sonido tan bello y melodioso con esa risa tan perfecta; al igual que el ligero aroma que se había impregnado en mi ropa, por tenerla tan cerca la cual era una deliciosa mezcla entre naranjas y cítricos diversos, acompañado de una pizca de gardenias, que me resultaba más que embriagante, al instante recordé, cuando la había tomado rápidamente del camino y salte con ella de mi motocicleta, vi como los rayos del sol la bañaban y le daban un aspecto irreal y hermoso, toque una de sus mejillas con mis manos y la acaricie por la curva de su mentón, no recordaba cómo ni en qué momento, pero ahora la tenía enfrente y fuertemente entre mis brazos…

Y…

La besó… fue un beso inconsciente e instintivo, algo que fue tornándose apasionado, fuerte y dulce a la vez. Aquel tacto fue como ninguno que Len Kagamine, hubiera dado antes, escuchando como aquella linda dama, soltaba un ligero suspiro de placer, sintió gusto por ello y la apretó más fuerte contra él…

Boca contra boca, cuerpo contra cuerpo, pecho contra pecho, cadera contra cadera, sus latidos lentamente se estaban desbordando, a cada segundo que pasaba…

Tomando ligeras pausas, fue restregando y besando lentamente los labios de ella, que le correspondía con la misma intensidad, sus labios cálidos y tan suaves como la seda… que no supo en que instante pero sentía los brazos de su compañera encima de sus hombros apretándolo ligeramente, sintiendo que una ola de emociones que lo estaban desbordando, fue aumentando más sus caricias sobre ella, sobre sus cabellos, su nuca y que poco a poco fue descendiendo por su espalda, sintiéndose desorientado, sintió un deseo indescriptible recorrer todo su cuerpo, necesitaba satisfacerse antes de decaer…

-¿Qué es esto? –Intenté entender lo que pasaba, pero abrí los ojos y me percate que estaba siendo besada por un sujeto al que acabo de conocer, y sobre todo de forma demandante, al intentar querer levantarme me sentí sin fuerza de voluntad de irme, porque de un momento a otro, mi corazón fue acelerándose fuertemente, y sin saber nada más, me deje llevar por lo que sentía en ese instante , ignore a la razón, y lo abrace contra mí, como si mi vida se acabaría en ese mismo instante…

Dejando escapar un ligero gemido, sintió como la boca de su compañero le grita prácticamente permiso para subir de intensidad aquel beso. Escuchando como el chico soltaba un sonido gutural, le reclamo a que ella le entregara la dulzura de su interior.

Sus bocas parecían tener vida propia, en una batalla de conocer hasta el último rincón de la otra, y que el ganador sería el primero que le robara el aliento y la razón al otro….


Separándose un momento uno del otro, para mirarse a los ojos y recuperar algo de aliento, arriba del pelinegro se encontraba completamente sonroja Rin, respirando entrecortadamente, y Len debajo de ella, mirándola, por un instante se odio, por aquella falta de autocontrol de sí mismo, pero agradecido que al último instante pudo pararlo, teniendo en su pecho las manos suaves de la chica que lo miraba con algo de duda, la miro de nuevo. Sus labios que se abrían de forma entre cortada, palpitando por la intensidad de aquel beso, viéndola de esa forma casi sintió ganas de volver a lanzarse de nuevo hacía ella, de sentir de nuevo aquel tacto de esa piel tan tersa y suave y ese aroma embriagador tan característico de ella que aun podía oler, así como el dulce y exquisito sabor de su boca, aun latente en sus labios…


Tras unos segundos de mirarse, el chico la aparto con algo de delicadeza y corrió del lugar dejando en la escena a la chica que lo miraba partir, sin siquiera volver su mirada hacia atrás corrió, y corrió como si su vida dependiera de ello, no quería tener más contacto con ella, y no es porque no le hubiera gustado aquello, es que no se sentía listo para algo así, aun podía sentir de alguna forma aquel dolor que lo embargaba, en ese maldito pasado, pero…

Eso no significaba que no cambiara su forma de ser un Narcisista Spice!, aunque le estuviera doliendo su cabeza y parte de su espalda y dejara caer sangre por donde pasaba, aun no podía dejar de sentir como su sangre que estaba terriblemente caliente, y su respiración acelerada, intento negar algo que se prohibió a sí mismo, y eso era nunca caer, él era el que lo hacía y ninguna chica jamás lo haría, ser aquel perrito faldero e idiota al que podía maltratar y usar… ¡jamás!...


Por un momento, Rin, sintió un ligero dolor en su pecho al sentir como aquel chico corría de ella y se perdía entre la multitud, el sonido de patrullas acercándose y de una ambulancia hicieron que se diera cuenta de lo que acababa de pasar, sin embargo no entendía que rayos acaba de pasar con ella, si nunca se había besado a un chico por su propia voluntad, pero… esto era extraño, le correspondió y lo que es más sintió que mientras más lo besaba, más y más deseaba aquel contacto…

Cuando un par de sujetos con ropas blancas y un par de uniformados se acercaron a ella, preguntándole lo ocurrido, mientras le suministraban los primeros auxilios y le hacían un torniquete y una venda en un brazo y tobillo, asistió a lo que decían y obedeció a sus órdenes…

Tras un par de horas de estar entre el hospital y en la central de policía, de responder a las preguntas de los azules quedó libre, pero se le dio instrucciones de que no se preocupara por lo ocurrido, al parecer la culpa fue del conductor, al no percatarse de la luz roja que tenía, y de no verificar sus frenos que tenían signos de desbalance y desgaste, y la moto de su "novio" que como muchos de los espectadores dieron a entender a los oficiales, les sería restituida, pues tenía seguro, así que si pudiera decirle eso sería de mucha ayuda a la policía…

Fue ahí cuando cayó en la cuenta de que ni lo conocía, y mucho menos sabia siquiera su nombre, solo sabía de sus facciones y que era dueño de una bella sonrisa, el oficial algo confundido porque la chica no le diera datos e información, le extendió una billetera que ella acepto con algo de miedo y la abrió, dándose cuenta de que era pertenencia de aquel chico que la salvo…

Mirando con cuidado su interior miro muchas tarjetas de crédito y mucho efectivo de un lado, así como una identificación, la cual ella sacó y miro con detenimiento, en la parte trasera vio la firma y la edad del chico, y al darle la vuelta se quedó helada al ver el nombre de su salvador…

-¿Len Kagamine?...

Sacando un par de lágrimas de la impresión se pasó a caer de no ser por que logró sujetarse apenas de una de las paredes del pasillo y sonriendo dulcemente apretó la billetera contra ella…

-¡Creó que te he encontrado!...


Richy-kun Se Despide: oh… se terminó, por el momento, pero tranquilos amigos y senpais, que pronto el siguiente capítulo será subido, está a la mitad, pero sin antes de irme quiero dar las gracias a las personas que hacen esto posible…

Cristal12997: Hola, y mucho gusto gracias por su apoyo y su opinión, y tiene razón, me molesta que traten así a Len o a Rin, pero no se preocupe con el transcurrir de la historia le aseguro que habrá revancha… XD

Kokiswis: Hola, no me respondió, pero bueno no se preocupe, se le agradece su gran gusto musical. ;)

Mutsumi27: Gracia por sus palabras enserio me hacen escribir :3, aun así le aseguro que le encantara más la historia, por supuesto.

Matryoshkah: Hola de nueva cuenta senpai, su historia la estoy agregando detalles, y es el 30 de Diciembre, falta mucho, así que por favor deme un poco de tiempo, le aseguro que le gustara; Si son muy sabias sus palabras, pero si no entendió la actitud de Len le aseguro que Rin sabrá cómo sacarlo adelante y sobre todo habrá muchas cambios como le iba diciendo, le aseguro que estoy ansioso por saber, ¡Se su próximo capítulo!, T-T, estoy que lloro de la impaciencia, pero le aseguro que será increíble, XD …

Citlalli: Hola Amiga Citlalli, para la mala suerte si le paso algo a Len, pero a Rin casi nada de importancia –nada serio- aun así, pues ocurrió y deje una incógnita muy grande al final, espero saber si lo entendiste, pero te conozco y te puedo asegurar que ya creo ya sabes de que se trata…

Len-chibi: Lamento las faltas de ortografía pero surgieron imprevisto así como problemas de última hora que no logre darle una correcta revisión, sin embargo, me agrado saber que le gusto, y no, no será un cliché, y no es que no me guste Spice!, pero quiero darle una nueva perspectiva… ¡Gracias! :p

Dianis mar: Gracias por las palabras, y mi versión de spice!, será algo jamás visto y quiero que sea así, je, je, pero me alegra saber que fue de su agrado…

Chica Otaku y Sister BaKawai: Hola, y muchas gracias por el VALOR en serio, je,je, ya me imagino, así de alguna manera son mis padres pero por algo son así sólo quieren lo mejor para nosotros, pero pues en ocasiones me dan permisos para escribir, pero pues por el momento les doy un gran saludo a ti y a tu onee-chan, así que si más nos despedimos, saludos desde Campeche, México…

Yukiko Kasane Teto: Hola, no es que Len sea medio emo, es que paso por cosas muy devastadoras que saldrán a relucir mientras más avance la historia, y Rin es linda por donde la veas en eso te doy la razón, y gracias por leerlo, el summary, pues igual me gusto, por lo pronto espero que te haya gustado la continuación, gracias…

Bueno amigos, hasta la próxima, y por supuesto me agrada saber que les esté gustando la historia, muchas gracias por su apoyo…

Matta ne!, Atte: Richy Escorpy…