Richy Escor: Hola a todos minna-san, creó que la demora fue mucha, y dadas las circunstancias lamento el retraso, pero antes de que termine el inicio de la semana, tras presentar un muy difícil examen simulador, he tenido algo de tiempo y le he dado los toques finales al siguiente capítulo de: Narcisista Spice!, capítulo 3, llamado Kanon, pero tal vez a muchos nos les guste el pequeño lime que colocaré, pero es sólo un recuerdo, pero les tengo una sorpresa, y puede que estén pensado en el final de esté, le dejare una sorpresa en el siguiente… y diré que se enteraran del pasado de Len & Rin, aunque a muchos les encantara ese Len y muchos sentirán pena por Rin, pero les aseguro que ella amo cada segundo que estuvo con él…
Dejando eso de lado, están advertidos del lime, que hay más abajo, pero tranquilos no es mucho, aun trabajo en ese aspecto, pero hare mi mayor esfuerzo para dejarlos helados, pero por lo pronto, los dejo, disfruten, y recuerden saludos y agradecimientos al final…
Summary…
Viviendo en inseguridad, pasando de cama en cama, probando drogas sin fin, sintiendo cada vez más soledad, nunca me imagine conocer a una chica que siempre estuviera sonriendo, acercándose a mi insistentemente, la alejo de mi cortante y borde, me niego a sentir algo tan estúpido el amor un maldito sentimiento, viviendo en este disfraz, me doy cuenta de que todo es mental RinXLen
Diciendo Sólo algo Así, ¿Se atreven a leerlo?...
¿Mereceré un Review?...
Disclaimer: Los Vocaloids no son de mi propiedad, solo lo uso con fines de diversión, así como para dar a conocer esta historias, Vocaloid no me pertenecen si no a Yamaha Corporation, para representarlos, en este fic, que no tiene fines de lucro, sino que es un fic de un Fan para Fans.
Kanon…
Estaba nerviosa con las preguntas que me hacía el oficial, no sabía que decirle, y dudo mucho que me ayude al estar mirándome durante todo el interrogatorio de esa forma… -Odio eso maldije por debajo-
-Soltando un gruñido, me imagine lo estúpido que me resultaba esto- sin embargo, que debía decirle, si no decía nada no podía irme de aquí, pero… intentando explicar algo coherente, me quede callada al caer en cuenta que no lo conocía, y preguntándome su nombre insistentemente, era algo imposible… así como mi rostro que se pintaba de carmín al recordar su rostro, y esos hipnotizaste ojos negros que me miraban con tanto anhelo…
-Señorita… señorita…
-¿Qué?... Ah… -Levantando mi mirada vi a otro oficial que ingresaba por la puerta, mientras el anterior salía y maldecía por debajo, ignorándolo, me fije en el moreno que dejaba sobre la mesa una caja, de la cual sacaba una billetera, y mirando atentamente me sonrió.
-Ah… lo lamento por la actitud de mi compañero, pero es que suele ser así… -Típico suspire- pero creo que a su novio se le cayó esto –No pude siquiera hablar, pues mi cara llena de confusión y con un sonrojo exponencial se iba formando a cada segundo que las pequeñas risas de que aquel oficial, que mirándome divertido, le hice un puchero y estando apunto de replicarle su actitud, me hizo señas para que la abriera, mientras escucha apenas como estaba la situación del percance en el que hace rato me vi envuelta…
Miré con cuidado su interior, pude ver un gran número de tarjetas de crédito y así como mucho efectivo de un lado, pero lo que más me llamó la atención fue un pedazo de plástico que sobresalía, sacándola con cuidado, la mire detenimiento, por lo que podía ver era una licencia de conducir, llenándome de curiosidad por aquella firma y letra tan peculiar… le di la vuelta, y al hacerlo me quedé helada al ver el nombre de mi salvador…
-¿Len Kagamine?...
Pronuncie débilmente, no podía creerlo, mientras un par de lágrimas descendían por culpa de la impresión, una fuerte lluvia de emociones me golpearon todas juntas a la vez…. De nuevo resurgieron, y apenas controlándome, por culpa de mis pies que no me respondía me había pasado a caer, de no ser porque apenas logré sujetarme de una de las paredes del pasillo del interrogatorio, y sonriendo dulcemente apreté la billetera contra mi pecho, no podía siquiera procesarlo, era un sueño hecho realidad… de pura emoción susurré…
-¡Creó que te he encontrado!...
Mientras el oficial era ahora el confundido, dejé escapar un risa y ahora más tranquila respondí ante sus interrogantes, y logrando salir tras un par de horas de la central, llamé a un taxi, e ingresando al interior mire al chofer, un viejito de apariencia senil, aun así dándole una dirección en un papel, sonreí porque sabía que era cuestión de tiempo para volver a Lenny-senpai…
-¿Qué me pasó? –Golpeé a una pared con agresividad, tras correr más de lo que creí, con mis emociones al filo, me encontraba muy molesto conmigo mismo,
-Len, ¿Qué rayos te pasó?... –Me recrimine de nuevo, no lograba entender lo que ocurrió, -La besé, es algo obvio- me abofeteé mentalmente, pero… me había gustado, no lo negare, pero… es que su dulce esencia se me hizo irresistible, porqué…
Tuve que detenerme en ese mismo instante ya estaba teniendo pensamientos impropios, y era algo que negaba fuertemente, aunque culpe de las cosas del momento, me negaba siquiera a pensar que se trataba de algo más…
Me fui hacía mi departamento, sin siquiera molestarme en colocar el cerrojo a la puerta tire lo que me quedaba de camisa y quitándome mis prendas, ingresé al baño, donde me deje por el tiempo que necesitara, para que el agua fría hiciera su efecto, aun sentía ese extraño calor en todo mi cuerpo, sintiendo como mi piel temblaba ante sus caricias, pero ¿porqué?, ¿porqué?, ¿porqué?... –Golpeé la pared y me recargue de la pared de la ducha, sintiendo mi respiración jadeante, trague fuertemente, aun estaba en mi boca aquel sabor tan dulce de esos suaves y perfectos labios…
Apretando con fuerza los puños, me deje caer por la ducha, y sin siquiera darme cuenta de un par de brazos me rodearon sorpresivamente…
No necesitaba ser adivino para saber de quién se trataba…
-¡Kanon! –Grité indignado, subiendo mi mirada hacía ella me sonrió, levantándome e ignorándola olímpicamente, camine hasta tomar una toalla y me la puse ante la atenta mirada de la chica…
-Moo… eres muy malo… -Haciendo infantiles pucheros, camino hasta mí, y me abrazo, suspirando con pesar, con mucho tacto, la quite de encima y la mire de mala manera.
-Kanon, -Haciendo un poco más serena mi voz -Ambos sabemos que odias esa forma de comportarte, por favor dime, ¿A que vienes?...
Ante mi comentario, detuvo sus ligeras risas, alejándose un poco de mi, me puso una mirada de pena, sabía que muy en el fondo aun existía aquella chica que conocí, viendo que por fin volvía hacer a la que conozco, sólo suspire y le dije mientras la miraba ya más calmado –Espérame en la sala, en un momento te daré algo de beber y hablamos, así que por favor –Haciendo señas para que saliera, ella asistió levemente y obedeció ante mis ruegos, algo cansado comencé a cambiarme, hace un par de semanas que no venía –suspire derrotado- supuse el motivo de su visita, por lo que dándome por vencido me coloque una playera naranja con un pantalón café claro y salí hacía la cocina, me puse preparar un par de bebidas heladas para hablar con ella…
Al llegar a la sala miré detenidamente…
No había nadie, por lo que dejando en la mesa el par de limonadas me acosté en el sillón principal.
-Supongo que tenía prisa –Dije sin más, por lo que abriendo una banana, me dispuse a comerla, pero un punzante dolor se hizo presente en mi cuello, dándome la vuelta con un semblante enojado mire a Kanon, con un maletín de primeros auxilios a un lado, sacando de ella gazas y un par de desinfectantes en aerosol.
-Kanon, esto no es necesario –Dije con nerviosismo, no es que no me le tenga miedo a eso, pero es que no quería ningún tratamiento, por lo que intentando levantarme del sillón, ella me jalo por la mi muñeca, y mirándome seriamente se sentó en mi piernas, tomándome desprevenido, por fin hablo.
-Len, sabes muy bien como yo, que esas heridas que tienes son graves, así que por favor quédate quieto –Poniendo sus manos en mi camisa intentando desesperadamente quitarme de mi prenda superior me resistí, mirándome de mala manera dejo de forcejar, suspirando molesta, me miro.
-Vamos, ¡Quítate la camisa!, necesito aplicarte esto, si no se infectaran -Mirando con sumo cuidado sus acciones obedecí ante las súplicas de la chica rubia, la cual me sonrió, imitándola por un instante miré su rostro el cual estaba sonrojado, era algo obvio, ella era aun muy tímida para estas cosas…
Kanon, una dulce y muy inocente chica a la cual conocí cuando estaba en primero de universidad, fue la última con la que jugué, sin embargo, cuando llegué a intimar con ella, con la intención de hacer honor a mi nombre, de alguna manera el verla llorar en mis brazos hicieron que me quebrara… no lo soporté…
Fui demasiado agresivo con ella, fui inconsciente y me abalance sobre ella, la despoje de su uniforme escolar, besando con hambre su cuello mordiéndola sin parar, mi respiración agitada y mis manos recorriendo su cuerpo sin pausas, fui bajando hasta tocar su intimidad sobre sus bragas, mirándola percibí miedo y perturbación, dos emociones que amo causar…
Pero, quería que todo fuera de acuerdo a mis planes, lo reconozco fue idiota de mi parte, pero al susurrar un par de dulces palabras y jugar dulcemente con sus labios un par de minutos fueron suficientes para hacer desaparecer sus miedos momentáneos, por lo que sin perder más tiempo fui quitándole el polero de su ropa y besando toda la extensión de su blanca piel fui dejando marcada en ella mi ser.
Escuchado sus pausados gemidos, y apretando las almohadas fuertemente fui descendiendo por su pecho, y pasando mis manos entre ellos, los fui restregando suavemente, sintiendo como sus aureolas rosadas estaban quedando duras.
-¡Ah!... ¡Len! –Apretándome con fuerza sentí sus manos pasar por mi espalda -Por favor… pa…raa… ee..sss…!qu….uee!
No la deje continuar porque mordí sus senos mientras jugaba con su intimidad rozando su entrada con mis dedos, sintiendo sus fluidos descender.
-Mira, ¡Que tenemos aquí! –Bajando levemente sus bragas, ella tapo instintivamente su entrada con sus manos, riendo ligeramente la mire con curiosidad.
-¿Qué haces linda?... –Mi pregunta la tomo por sorpresa, porque ella negó fuertemente con su cabeza –Tranquila –susurre –Déjame consentirte… -Su mirada aun con dudas pareció pensarlo, pero fui más rápido y la besé, mientras masajeando su seno izquierdo con suavidad fui apartando sus manos con suavidad, dándole una última mirada, quitándome mis últimas prendas, fui colocándome entre sus piernas, aunque aun mirándola hasta el día de hoy me sentiré como el más grande patán del mundo, no tuve delicadeza alguna ingrese en ella de golpe, sintiendo el calor de las gotas de sangre por las sábanas vi su rostro lleno de lágrimas, y soltando un gemido de dolor, me miro…
Sus orbes verdes denotaban tristeza y miedo, pero no me importo y la lastime, fui jugando con ella, ignorando completamente sus gritos y súplicas fui llenándome de placer a costo de su dolor, fui destrozando sus sueños como lo había hecho con muchas, aunque, esta vez al llegar al orgasmo, miré hacía un lado y mire el reflejo de mi ser frente al espejo de mi habitación…
Noté la escena, Kanon bañada en lágrimas y con los ojos cerrados, y yo, con mi semblante oscuro y con una sonrisa sádica…
-Oh, pero… que… -Intenté pensar lo que había hecho, apreté los puños –Soy un idiota –Murmure cabizbajo, ¿Por qué?, ¿Por qué?, me replicaba, pero me negaba a aceptarlo, pero al ver ese rostro de Kanon, tan familiar en cómo se encontraba, me hizo que soltara un par de lágrimas de vergüenza contra mí mismo, pero… no sabía que hacer, a las chicas que las había hecho eso antes ni les importaba aun sabiendo de mí, y mi forma de ser había caído ante mí, pero, por primera vez me encontraba con una que me hacía que mis emociones divagaran y me recriminara mi actitud por primera vez… -Me dí cuenta- que mi vida era desastroza, aunque claro aun no entendía por que me sentía así al verla, era extraño, como si añorara algo…
Sin embargo viéndola aun en el lecho de la cama abrazándose así misma susurrando, era horrible, el daño estaba hecho, -maldije por debajo- Nunca, hasta el día de hoy entenderé mis acciones…
Sosteniéndola suavemente contra mi pecho, y pasando suavemente mi mano por su cabello fui susurrándole palabras suaves y dulces, aunque no sabía su estado por no poder mirar su rostro, me adentre en ella suavemente y espere unos minutos para que se acostumbrara, no quería lastimarla más de lo que estaba, por lo que teniendo mucho cuidado con su cuerpo, fui besándola con calma, pasándome mi boca por cada herida que tuviera, por las marcas que había hecho.
Comenzando mi ritmo de forma lenta fui escuchando como su llanto fue bajando, sintiendo eso como un progreso, bese la base de sus pezones, haciendo suaves círculos en ellos, sintiendo débilmente sus manos en mi cuerpo fue pasándolas por mi cabello, jugando con mis mechones, acelerando un poco más mis movimientos, por fin pude escuchar débilmente sus gemidos, que aunque sus sollozos fueran leves, y pausados, apenas audibles, le susurre con calma… -Kanon, eres hermosa, y perfecta, pero… quiero decirte que… -No pude terminar mi frase porque ella me beso suavemente y bajo la mirada, aun estando algo confundido, me dedique a asentir a su mandato, y fui dándole placer gradualmente, sintiendo sus paredes apretar mi miembro con fuerza, intuí que estaba llegando al orgasmo, por lo que aumentando sutilmente mi ritmo, haciéndola gemir un poco más alto, explote… llegamos juntos al clímax…
Sintiendo en mi más peso, la mire, su rostro calmado y sereno, aunque por la iluminación de la luna dejaba a la vista el antiguo rastro de sus lágrimas, sintiendo culpable, la coloque suavemente en un lado y la arrope, quitándole de su rostro algunos mechones de su largo cabello, su aroma agridulce invadió mí respiración, saliendo de ella con cuidado me quité el preservativo y enrollándolo, lo tire a la basura, camine hasta la ventana…
Me coloque sobre el marco y abrí una caja de cigarrillos, agarrando uno, suspire antes de encenderlo y colocarlo en mi boca, aspirando fuertemente, miré hacia el cielo, mi vista se hizo borrosa por unos instantes…
-Claro, era algo estúpido –maldije por debajo- mi comportamiento, haciéndome el fuerte por fuera y haciendo caer a chicas una tras otra, pero, por dentro siempre al final llorando sin razón aparente –Dije mientras, recordaba que al hacerlas llorar y gritar de dolor, es cuando siento que una parte de mí se siente bien…
Pero, cuando ese maldito sueño efímero termina, me golpeó con la realidad, y como un balde de agua fría cayendo en mi, cuando por fin recupero mi consciencia, , me doy cuenta de lo que he hecho y por alguna razón lo recuerdo todo, haciéndome llorar de impotencia, y odio contra mí mismo al querer buscar venganza contra ellas pero…
La sonrisa de aquella dulce chica hacen que las lágrimas salgan de mi ojos con fuerza, buscando el cómo castigarme… viendo el cigarro entre mis dedos aun encendido, miró a lo largo de mis brazos, en la parte más alta están las marcas más antiguas que odio, las que me hizo aquel demonio, por lo que colocando aquel cigarro en mi piel ahogo un gritó apretando los dientes.
Por un instante siento un par de brazos que me aprietan suavemente, por lo que mirando hacia arriba con asombró.
-Kanon –Susurró, mientras ella ignora mi comentario y me continúa abrazando, con lágrimas en los ojos, me mira…
-Por favor Len… ya no lo hagas más, -Sintiendo su agarre ser más fuerte -¡No ves que te haces daño! –Me reprendió, quitándome el cigarro de la mano lo arrojó al piso y lo aplasto, mire por instante su rostro, el cual estaba lleno de tristeza, no me resistí a esa mirada.
-¿Por qué lo haces? –me enoje con ella reprendiéndola, pero ella no me dejo siquiera terminar porque mi miro fijamente cerca de mi rostro, sus ojos verdes de ella contra los míos azules. Baje mi mirada y ella continuo…
-Lo sé todo de ti Len… pero yo quiero ayudarte si me lo permites…
La mire con sorpresa, aunque la determinación en sus ojos me hizo sentir de cierta forma en paz y suspire rendido, no me di cuenta pero termine contándole toda mi vida, era algo raro, pero de alguna forma me desahogue con ella, sentí por primera vez que alguien me miraba de diferente forma.
Sin darme cuenta de alguna forma termine llorando en sus brazos ante sus palabras reconciliadoras, no me fije pero dormí con ella en abrazándome a ella con fuerza, dejándome llevar por el cansancio me dormí profundamente…
Desperté tras oler agradable olor de huevos revueltos con tocino y naranja recién exprimida que inundaron mi olfato, sabiendo que provenían de la cocina, me levantándome de mí cama aun sintiéndome cansado, y camine hasta la ducha donde me quede por unos minutos debajo del agua que caía, de alguna forma sintiendo algo mejor me cambie con una sencilla ropa blanca y bajé a la cocina donde me quedé sin habla al ver la sonrisa de Kanon, sirviendo en la mesa los distintos platos que componían al desayuno. Mirándome divertida, se acerco hasta mí.
-¿Y bien?, no quieres desayunar Len
Era oficial maldije mentalmente, -¿Qué sucede aquí?... –Repliqué, antes las pequeñas risas de la rubia, me tomo de una de mis manos y me guió hasta llegar a la mesa, tomando asiento desayune brevemente ante la mirada absorta de ella en mí.
-Escucha Kanon, yo…
-No es necesario, Len –Dijo cabizbaja –Creo que no me equivoque contigo, los rumores son falsos –Suspirando levanto la cabeza y me miro con una gran sonrisa en la cara y un par de lágrimas decorándola, se veía triste, pero aun así continuo.
–Sé, que tu intención de ayer nunca fue hacerme daño, y lo reconozco, pero… quiero que sepas que para mí significo mucho, entendí tú alma y sé que tal vez no sea la persona indicada para aconsejarte, nunca antes he tenido novio, y… -Meditando sus palabras, me miro con un sonrojo en su cara, manteniendo su sonrisa- tú fuiste el primero… pero… -Levantándose de su asiento me tomo de mi camisa y junto sus labios con los míos, en un beso fugaz, sintiendo sus lágrimas caer en mis mejillas, escuche su voz que estaba cargada de tristeza y melancolía.
-Por favor, deja que me quede un instante así… déjame que este momento sea sólo mío…
-Kanon… -susurre antes de asentir y abrazarla…
Lo sabía, hacerle eso a una chica como ella fue algo que nunca me perdonare, pero tras unas semanas pude apreciar por completo su lado amable y su amistad verdadera, era la única chica que podía considerar mi amiga, y ahora mirándola, mientras termina de colocar las gazas faltantes en la parte baja de mi espalda, reprendiéndome con la mirada, tomo la limonada de la charola y se sentó con gracia en el sillón frente a mí.
Tras unos minutos de estar tomando pausadamente nuestras respectivas bebidas, colocó el vaso en la mesita del centro y soltando un ligero asombro mientras recorría con la mirada la sala.
-Nee, Len, dime cuando decidiste limpiar este lugar –Mientras una sonrisa acompañaba su cara, la mire, bufando suavemente, le conté de lo que decidí la última semana, por las expresiones que tenía y su sonrisa que cada vez iba creciendo, era oficial…
Kanon, sin duda estaba feliz acompañando el hecho de que no paraba de sacar pequeñas risas, estando a punto de levantarme de mi lugar, ella se lanzó hacía mí, sintiendo su cuerpo pegarse al mío, la mire de forma reprobadora.
-¡Oye!, ahora ¿A ti que te pasó?... –La regañe, intentando zafarme de ella, sólo murmuro cosas que no logré escuchar, mientras poco a poco aflojaba su agarre.
-¡Lo sabía! –Mirándome con una sonrisa y con lágrimas cayendo, me hicieron por un momento pensar en que había hecho algo malo, estando a punto de hablar y disculparme, ella me coloco un dedo en los labios y riendo dulcemente se acercó hacía mí.
-¡Nunca me equivoque contigo, amigo!, siempre había deseado que cambiaras para bien y por fin… -Cada vez su voz se mezclaba con su llanto, sabiendo a lo que se refería la abrace y le susurre secando sus lágrimas.
-Sabes, que cambiare, confía en mí, pero -Agravando mi voz, y cambiando mi mirada a una de odio, apreté mis puños -a la diablanunca –soltándola, ella asistió y recogiendo las gazas y vendas que estaban regadas, las fui recogiendo mientras tarareaba una melodía, debo decir que su voz dulce y armoniosa era agradable, viéndola por unos instantes, la ayude, y tras un par de horas de hablar un poco más, la acompañe a su casa, riendo por el camino y hablando de cosas triviales, llegamos al área central-metropolitana, en uno de los fraccionamientos de facha moderna, tras finalizar nuestra conversación me dio un beso en la mejilla y despidiéndose de mí, ingreso a una casa de dos pisos, de color blanco con toques naranjas y negros, me despedí, tras unos instantes levante mi vista al cielo.
-Bueno creó que es hora de regresar –Dije sin mucho sentido, regresando por otro rumbo, pare mi caminar al pasar cerca del parque Akatsuki Hana no saku, un agradable lugar…
-¡Que buenos tiempo! –Susurre, mientras me sentaba en una de las bancas cercanas, sintiendo el gélido viento de otoño tras mi espalda, agradecí por un instante la terca insistencia de Kanon de llevarme una chamarra, aunque pensándolo bien, mi chamarra de cuero se la había dado a aquella chica, pero…
Pensándolo mejor, hace un par de horas que no había pensado en ella en lo absoluto, sin embargo al recordar esos perfectos ojos verdes y esas delicadas facciones, un sonrojo inundo mi cara, bajando mi mirada me sentí intimidado y extraño al pensar que una chica como ella existiera, sin duda… a simple vista… cuando sentí su tacto, algo en ella se me hizo tan familiar…
Por un instante… recordé su sonrisa y algo apenas visible se ilumino en mis recuerdos…
¿Por qué?... ¡No!... ¡No quiero que los demás te traten así!...
¡No vez que estás sangrando!... –Un par de lágrimas cayeron de mis ojos -¡Déjame ayudarte!
¡Si no tienes ningún amigo!, ¿Déjame ser el primero?... –No entendía, pero lo que veía se hizo más nítido; un par de gotas cayeron por mi cabeza, indicios de la lluvia que estaba por caer…
Levantando mi mirada al cielo, con mi rostro lleno de dudas, me levante y me sostuve de una farola, que marcaba más de las 12:00, susurre al viento, con una voz apenas audible…
-Rin Asakura… acaso… ¿Eres tú?...
Richy-kun Se Despide: oh… se terminó, por el momento, enserio lo siento tarde mucho, pero tras presentar mi primer examen simulador tuve algo de tiempo y actualice este capítulo, que estaba a la mitad, lamento si ven errores ortográficos o de coherencia por todas las molestias que les cause lo lamento de ante mano, pero por lo pronto a todos mis amigos les mando un saludo.
PD: Gracias por los reviews, ustedes hacen que este chico haga todo por ustedes, gracias…
Una cosa más lamento si no les gusto el inicio, pero en el siguiente como les prometí emociones a flor de piel, y por fin veremos un poco más del pasado de Rin y por fin conocerán al que la acosa, así como veremos a Miku en todo su maldad…
Cristal12997: Como siempre es un enorme gusto tus críticas enserio muchas gracias, y lamento la demora, y si el físico no lo es todo, y si te sorprendió que Rin le correspondieran entenderás el porque en el próximo… =D
Cathy-Chan: Un gusto, si se enamoraron a primera vista, pero él lo niega, aunque la sorpresa fue muy grande para Rin al saber que Len fue el que la salvo, sin duda no te puedes perder el siguiente, porque estallara el RinXLen en su máxima expresión…
Mutsumi27: La continuo espero que te haya gustado, y nadie murió, sólo que en este se dio a conocer un poco del pasado de Len y te aseguro que Kanon, será uno de los personajes que más influirá en la historia…pero para ayudar a Rin y Len…
: Amiga muchas gracias por el reviews y con lo de la historia estoy que llevo +2000 letras por el momento, y estoy escribiendo las fichas de personalidad pronto se dará a conocer… Desire, Love, Obsession, Survive! Será espectacular…
Matryoshkah: Hola mi senpai, ¿Cuánto tiempo no?... y si te doy toda la razón Rin es eso y más (linda, moe, sexy, algo tsundere, dulce, adorable, pervertida en sus momentos, imaginativa, amigable, sencilla, tiene una voz perfecta, en ocasiones yandere, amorosa), y en mi Fic esas facetas no pueden faltar, te aseguro que te gustara… en un PM, responderé a tus preguntas, y te contare un poco, y si el beso te gusto te reto a que no pase lo mismo con el próximo capítulo, que el tuyo fue ¡fenomenal!...
Dianis mar: Rin ha estado buscando a Len desde que decidió en el extranjero, pero no diré tantos detalles porque pienso sorprenderte en el próximo, espéralo con ansias, te aseguro que será genial, gracia por tus comentarios… XD
Tsundere Anime: Hola, ¿Cómo has estado?, si me acuerdo de ti, y me gusta tu historia, tu versión tiene futuro, aunque como te diré en el próximo algunos consejos que gracias a mis senpais me hicieron crecer, y de los cuales estoy orgulloso…
Bueno amigos, hasta la próxima, y por supuesto me agrada saber que les esté gustando la historia, muchas gracias por su apoyo…
Recuerden lectores ocasionales ustedes hacen posible esto, den un reviews que es gratis y significativo para los escritores…
Matta ne!, Atte: Richy Escorpy
