Richy Escor: Hola a todos minna-san, muchos cosas me sucedieron y es por ello el atraso, pero seré breve, y no es que sea motivo nulo, sino porque apenas me dieron la computadora por unas horas y estoy contra reloj tecleando a todo lo que da… sin duda tal vez tenga errores y muchos pero intentare mejorarlos como estaba haciendo con el capítulo 3 (4 incluyendo el prólogo)… pero bueno por el momento los toques casi finales de este capítulo de: Narcisista Spice!, capítulo 5, el cual he llamado Momentos Dulces, Inicio de la Tormenta, coloqué algunas cosas que me han dicho y por supuesto yo tomo sugerencias que digan, he dejado al final un pequeño reto… pero bueno uno ganara… por el momento espero que les guste esto va por todos ustedes que me dicen y que se suscriben (Follow), gracias espero que me digan que les pareció, por lo pronto, los dejo, disfruten, y recuerden saludos y agradecimientos al final…

Summary…

Viviendo en inseguridad, pasando de cama en cama, probando drogas sin fin, sintiendo cada vez más soledad, nunca me imaginé conocer a una chica que siempre estuviera sonriendo, acercándose a mi insistentemente, la alejo de mi cortante y borde, me niego a sentir algo tan estúpido el amor un maldito sentimiento, viviendo en este disfraz, me doy cuenta de que todo es mental RinXLen

Diciendo Sólo algo Así, ¿Se atreven a leerlo?...

¿Mereceré un Review?...

Disclaimer: Los Vocaloids no son de mi propiedad, solo lo uso con fines de diversión, así como para dar a conocer esta historias, Vocaloid no me pertenecen si no a Yamaha Corporation, para representarlos, en este fic, que no tiene fines de lucro, sino que es un fic de un Fan para Fans.


Momentos Dulces, Inicio de la Tormenta

Era algo difícil de creer, pero, quien iba a pensar que tras mi primeras clases tras sonar el timbre del primer descanso, al darme la vuelta y saludarla, de un instante a otro estaría contra mi banco más específicamente con mi kuhai sobre mí… todo paso de forma tan rápida, que no percate en que preciso momento ella coloco sus labios contra los míos de forma demandante y fiera… e incluso agudizo el beso… no es que yono tuviera experiencia, si no que… ¡Ella Había introducido su lengua!... pero eso no es todo, podía ver cómo su falta de experiencia era evidente, pero lo compensaba con su entusiasmo, ¡No!, ¡Que rayos estoy pensando!, Me abofetee mentalmente tras comenzar a corresponder, no es que no quisiera, es que sentí en que a cada momento sus acciones fueron subiendo más y más, hasta el punto de tenerla prácticamente sobre mí, sus caderas pequeñas y su espectacular cuerpo, que no mentiré era muy bello y perfecto, sus curvas muy tentadoras pero por saber que era Rin, La dulce y tierna kuhai a la cual no he visto en los últimos 3 años, era más que motivo suficiente para no hacer algo de lo cual más tarde me arrepentiría, porque para mí era muy importante que ella no supiera algo de lo cual probamente me odiaría…

Pero aun así tuve que ser firme…

Pero esa lengua tan ardiente fue recorriendo más terreno, me fue lamiendo, mordiendo, saboreando, y disfrutando todo de mí… acabando con todo a su paso, no lo negaré pero sentí su dulce sabor, y esa adictiva fragancia que desprendían sus largos y sedosos cabellos rubios, todo ese sabor tan único de ella, cítrico con ligeros toques de vainilla, y su olor a gardenia no me ayudaba a pensar claramente…

No sé porque, pero desde esa primera vez que la bese hace una semana, esa esencia se había quedado grabada en lo más profundo de mi mente, la verdad fue un milagro de que pudiera volver a verla, era algo que siempre había añorado…

Aun dejando mis sentimientos que tenía por ella… en estos momentos estoy pensando en algo que siempre admire he admirado de ella y hasta el día de hoy me ha fascinado, al verla tan sonroja… tan hermosa… frente a frente… puedo sentir su respiración de una forma que nunca antes sentí, casi puedo hasta jurar que nunca dejaría de mirarla, porque esas perfectas y bellas joyas azules que están mirándome divertidamente, tenían el efecto, que mientras más me iban observándome e intimidándome con la mirada, no dejaban de perder esa esencia tierna y dulce de mi kuhai algo de lo cual siempre me ha enamorado…

Aunque tras dejar de mirarla por unos segundos, me fije más detenidamente en algunos mechones de su cabello que caían sobre su rostro, por si ella misma no lo sabe, eso se ve, ¡Completamente sexy!... y lo que es más, muchos compañeros de clases nos miraban, no es que pueda abogar por nosotros al estar en esta posición tan comprometedora, y ni que decir de que nuestra sensei, que en lo más profundo de mi, pido su perdón… puesto que lamento que ahora Prima-sensei este en el suelo, creo que no soporto ver esta escena subida de tono y los disimulados murmullos de todos no ayudaban, por supuesto aún estaba en trance, envuelto en un éxtasis que nunca había conocido o experimentado antes…

Apenas sentí que Rinny-chan se había separado de mí, la vi completamente sonrojada y respiraba con dificultad, todo eso sin perder su brillante sonrisa.

-na… na…na…

Creó que le hizo gracia que no pudiera terminar de responder siquiera el perdón que quería decir, pero creo que es más que obvio que eso estaba de más… porque se acercó hacía mi oído y me murmuro sensualmente -No te tienes por que disculpar Lenny-senpai – ¡Soy yo… y he regresado! –No pude evitar sonreír al comprobar que era ella, y estaba como en un sueño, iba a decirle que la extrañe y que tenía muchas cosas que hablar con ella, pero a punto de decir algo cuando me besó nuevamente…

Con todo el alboroto que se formó alrededor de nosotros que a cada momento aumentaba, yo aún tenía muchas cosas presentes… y la primera de ellas era que le daba gracias al destino que nuevamente Rinny se haya cruzado en mi camino… hace tres años que nos separamos pero… ahora, justo desde que comencé a tener mis sospechas de que fuera ella… no… sabía que era ella; estaba realmente muy feliz porque me propuse a que ese bello ángel que me tenía entre sus brazos nunca la dejaría

-¡Ya paren todo este escándalo! –Una voz profunda y fuerte hizo eco desde el marco de la puerta, haciendo que todo aquel alboroto cesara al instante.

Los estudiantes que estaban cerca de la entrada del salón, comenzaron a darse la vuelta con miedo, yo era nuevo y no sabía que aquella figura de porte elegante e imponente, que con sólo dar algunos pasos fueron capaces de hacer que todo alumno que se metiera en su camino se quitara despavorido… Hablando a todos con rapidez y elocuencia combinado con el tono autoritario que tenía, iba recordando a cada presente… ¿Dónde han quedado lar normas y las reglas?... ¿Qué sería de esta sociedad sin ellas?... por lo visto para muchos les era costumbre el escuchar sus cátedras que daba aquel docente de la universidad… pero no me pasó desapercibido uno o que otro murmullo que me hizo que mis dudas sobre aquel maestro se disolvieran…

Y aquel misterioso docente no era otro más que el estricto y gruñón de Kiyoteru-sensei, aunque el mirarlos con esos ojos cafés tan serios tras esas gafas, no le ayudaban a verlo más gentil como algunas chicas comentaban, sino todo lo contrario.

Acomodándose sus gafas, mientras caminaba, fue llegando hasta donde se encontraba la desmayada Prima-sensei…

-¡Prima-san!, ¡Prima-san!, ¡Prima-san!, ¿Qué rayos significa esto? –Aquel maestro vociferaba y regañaba a nuestra sensei tomándola entre sus manos con delicadeza.

Por mi parte fui apartando con cuidado a Rin de mí al notar que la atmosfera que nos rodeaba había cambiado, aquellas voces que vitoreaban hace unos instantes ahora estaban inmersas en un silencio sepulcral. Ella por su parte bufo e hizo un puchero que me pareció lindo pero negué mientras le señalaba disimuladamente donde nuestro maestro ayudaba a la recién despertada maestra que estaba roja y tartamudeaba…

-No-no… e-ess… na-dda… -La maestra de cabello azabache disimulaba su sonrojo y nos miró, haciendo una ligera disculpa con los labios nuestra maestra nos entendió, aunque al parecer nos guiño un ojo haciéndonos señas de que saliéramos mientras intentaba ganar tiempo y ligaba con aquel maestro que al parecer estaba muy entretenido hablando con nuestra sensei que hasta se había olvidado del porque había venido…

-Rinny-chan, tenemos que irnos –La tome suavemente de la mano mientras le explicaba que teníamos que irnos de ahí lo más rápido que pudiéramos.

-De acuerdo dijo contenta afianzando su agarre –La vi sonreír y escapamos por la puerta anexa al salón aunque quedaba pendiente el hecho de que nuestros compañeros así como muchos curiosos nos hayan visto y gritado que un par de chicos se escapaban no me detuvo en lo absoluto de querer sacar a Rinny de ahí y hablar con ella…

Aunque salimos de prisa por los pasillos y bajamos estrepitosamente por las escaleras al parecer el tumulto que se armó en nuestra aula del 3er piso no afecto tanto como creí, eso nos facilitó el escaparnos de la universidad y tomar mi motocicleta que estaba en un parking cercano.

-Sube –Le dije amablemente mientras le ofrecía un casco de carreras, miré como lo tomaba tímidamente y se sonrojaba, me reí por debajo y ella soltó un bufido molesta.

-No te preocupes –La abrace mientras la acercaba hacía el transporte –Es que me encanta ver cómo te pintas de carmín es sólo eso –Aunque no escuche que contestara me era fácil saber que estaba nerviosa, era algo muy fácil de saber gracias a que en el pasado ella hacía exactamente lo mismo cuando la abrazaba y pasaba uno o dos dedos y trazaba pequeños círculos por toda su espalda.

-De acuerdo –Contesto mientras me daba un beso en la mejilla, subiéndose atrás de mí y fue colocando sus brazos por mi espalda agarrándose.

Encendí el motor y me puse en marcha, tenía muchas cosas que hablar con ella, eso mismo es lo que podía deducir el verla por los pequeños retrovisores de la motocicleta que cada vez que daba una curva o aumentaba la velocidad, pero no era porque ella tuviera miedo… era porque se estaba quedando ligeramente dormida… suspire divertido, era increíble que después de tanto tiempo mi pequeña kuhai no cambiara en lo absoluto, al contrario se me hace tan linda… bajando la velocidad al ver como llegábamos a nuestro destino, cercano a las afueras de la ciudad donde se extendía un pequeño lago, donde al llegar apague el motor y la luces, tocándola ligeramente noté que estaba dormida, no era extraño, pero al ver su dulce expresión al dormir, no me resistí y la abrace de forma matrimonial y camine con ella hasta la sombra de un gran roble, dónde me senté con ella en brazos. Me dedique a observarla atentamente por unos minutos, aunque notaba su sonrisa en su rostro aún estaba pensando…


-Ah… Len –Bostezo ligeramente llevándose una mano hacía su boca delicadamente -¿Dónde estamos? –Sus ojos azules desorbitados, se abrieron de inmediato al ver con intriga y felicidad aquel lugar tan conocido, su rostro llenó de alegría que estallo -¡¿No me digas que?!...

-¡Sí…! –Le conteste al ver como sus ojos brillaban -¡Estamos en el lago de antes! ¿Te acuerdas? –Le pregunte.

Tras escuchar mis últimas preguntas, me miró, yo estaba esperando que su reacción se fuera relajando, pero al verla tan feliz y con esa enorme personalidad que la caracteriza, no pude evitar sonreír al verla.

-Claro, ¿Cómo olvidar el corto verano que pasamos aquí hace unos tres años?... ¿Qué nostálgico…? ¿No crees? –Me preguntó, mientras se iba acercando, y se reincorporaba del suelo.

-Claro cómo olvidarlo… -Dije, mientras la miraba como se agachaba nuevamente cerca del lago y tomaba un par de rocas y se fue acercando lo más que pudo hacía la orilla donde fue lanzándolas, haciendo rebotes continuos –Sí fue aquí donde… yo quería… -Murmuro mientras su cara se sonrojaba.

-¿Querías que…? –Pregunte al acércame a ella tocándola ligeramente por la espalda, creo que no le cayó bien aquel tacto porque al instante se sobresaltó y se le cayeron las pocas rocas que aún tenía entre sus manos.

-¡Nada!, ¡Nada! –Intentaba justificarse mientras se ponía toda sonrojada a más no poder y no le ayudaba que me contestara de forma nerviosa, por lo que viendo como la miraba, se dio la vuelta y se sentó en el antiguo lugar que antes ocupaba.

¡Es sólo que…! –Fui tomando asiento junto a ella, me senté observando sus movimientos, esperando que continuara, fue suspirando y me miró con una seriedad que pocas veces me ha mostrado.

-Lenny senpai –Susurro, aunque asentí para que notara que la escucho –Sí…

-Podrías responderme un par de preguntas, claro si de igual manera si me quieres hacer preguntas ami no hay problemas, pero antes que nada, no quiero que hablemos de lo que ocurrió en salón… -Medito sus palabras por un instante… -No, no, aún no… primero quiero hablar un par de cosas contigo…

-De acuerdo -Suspire –No hay problema alguno, Rinny-chan –Fue acercándose un poco hacía mí, aun mirándome con esos orbes celestes…

-Senpai… ¿tú sabes que soy Rin Asakura verdad?

-Sí –Asentí –Mientras ella buscaba algo entre su mochila con cuidado

-Y yo sé que eres Len Kagamine, mi antiguo senpai, con esto lo confirme, así que… -Algo confundido noté como me iba dejándome algo entre mis manos… -Aquí tienes –Dijo en un susurro, viendo lo que me había dado, me di cuenta de que se trataba de mi billetera… y apenas ahora me doy cuenta… del accidente de hace una semana… pensé que lo había perdido… aún quedaban cosas pendientes de esa vez…

-Me lo dieron en la jefatura, pero aún no estaba segura de que hacer… pero sin duda… estoy muy feliz, ¿Quién iba a pensar? que la persona que me beso aquella vez y que me salvo… serías te lo agradezco y mucho… -Estaba a punto de decirle que no era necesario, pero… sus ligeros y delicados brazos me rodearon en un abrazo desesperado, quería decir algo, pero noté como ella temblaba ligeramente, entre susurros decía algunas palabras que no escuchaba, pero mis ligeras sospechas se hicieron hechos cuando me percate que algunas lágrimas descendían de sus mejillas por todo el contorno de sus ojos… me sentí mal al instante, no me gustaba verla llorar, no lo soportaba, conocía toda su vida, ella me lo había contado, y yo siempre la apoye y le dije que todo estaría bien, sin embargo… al ver cómo lloraba a mares no pude hacer más que consolarla, le fui diciendo dulcemente que no tenía por qué llorar, sin dudar la ayudaría en lo que sea, todo lo que necesite se lo daría, yo estaría ah para ayudarla porque yo la amaba… sin que me diera alguna oportunidad de renegar o de decir algo más… levante su rostro que aun soltaba lágrimas sin fin y le besé…

Fui dulce y tranquilo… le di un beso reconfortante… abrí mis ojos al sentir como ella correspondía dulcemente y cesaba su llanto, sonreí al verla… su aspecto de llorar así… el que su forma de ser, tan sincera, y se abriera que me dijera cómo se sentía… era algo que nunca dejaría de asombrarme… ya que conocía cada una de sus facetas de Rinny… pero… al ver de nuevo cada una… cada vez era distinto, porque no existía iguales… todas y cada una de ellas era distinta… y eso era algo que amaba de ella, por un segundo al separarme lentamente de ella.. Me miró sonriendo…

-¿Mejor…? –Le pregunte aun tomándola de su rostro.

-Sí, creo que sí –Contesto, mientras pasaba la manga blanca del uniforme escolar por sus ojos, en un intento por limpiarlas.

-No te preocupes –Le dije al acercarme y estar frente a ella, robándole un ligero roce de sus labios, limpie con el dorso de mis manos sus ojos –Yo siempre seré tu fiel sirviente -Ella sonrió al ver cómo me arrodillaba y le tomaba de una de sus manos –Y yo tu dulce princesa -Nos miramos y dijimos al unísono –Si es para protegerte, si es por esa razón el malvado siempre seré…

Ambos dejamos escapar un par de risas al ver cómo aquel ambiente de un momento a otro se había calmado, de hecho hablamos un poco de aquella frase, era parte de una canción que ambos nos gusta, y que sin darnos cuenta usábamos y recreábamos aquella escena… era tan natural para ambos… pero nos daba gusto el ver cómo confiábamos de nuevo el uno del otro…


-¿Sabes Lenny-senpai?

-Dime –Sonreí gustoso

-Lo de tu motocicleta de aquella ocasión…

-No te preocupes por ello –Le dije al notar que ella aún estaba nerviosa –Yo aún tengo esta y me basta, es algo antigua pero tiene una gran historia…

-No es eso –Dijo mientras sacaba algo de su mochila –Toma –Aceptándolo me quedé en shock al ver cómo era una llave nueva…

-¿Y esto? ¿Por qué?... –Dije mientras la miraba de cerca

-No es nada –Sonrió divertida –Es que llamó la aseguradora y llegando a un par de acuerdos logré que me lograran dar a cambio del seguro una nueva –Mostrando una sonrisa triunfante y un brillo en los ojos suspire, sin duda mi linda Kuhai no cambiaría, dándole las gracias y hablando un poco del tema, ella se puso algo sería de repente.

-Lenny…

-Dime –Conteste mientras la miraba jugar con sus manos

-Quería hablar ahora sobre el beso que ocurrió en el salón… -En un ligero susurro la rubia miro a su senpai, mientras él la miró dulcemente

-No hace falta –Dijo Len soltando una ligera risa, suspirando divertidamente tomo una de sus manos ante la mirada sonrojada de la chica que suspiraba tiernamente –Es que… debo decir que eso me tomo por sorpresa, debo ser sincero contigo, desde que te vi la primera vez… me has parecido muy peculiar Rinny…

-¿Peculiar? –Pregunto algo extrañada la chica, mientras Len se quitaba la chamarra negra, fue continuando con la explicación.

-Sí, de cierto modo, la forma en que te conocí y como llegamos a ser grandes confidentes, hasta el grado de ser prácticamente inseparables, fueron muchas cosas que pasaron entre nosotros… y el día que te fuiste…

-El día que me fui… -La rubia por un instante dejo escapar un par de lágrimas al ver como el semblante de Len bajaba y apretaba sus puños –Len…

-Fue muy duro para mí, ¿Sabes?... ese día me encontré con alguien que no quería que fuera a verte, porque de alguna forma logré leer parte de tu carta…

-¿Sólo una parte? ¿Porqué…? ¿Qué pasó? –Hablando suavemente, Rin se acercó a Len y pasó una de sus manos sobre las de él intentando que se calmara.

-Fue Kaito… -Len soltó ese par de palabras cómo si escupiera ácido, cargando con ellas un enorme odio.

–Cuando estaba a punto de Leerla cuando la dejaste en mi chaqueta al irte de la estación hace tres años, se me cayó cuando caminaba, pero algo de lo que no me esperaba que ese estuviera cerca, sin darme cuenta al tomarla del suelo el me arrebato parte de ella, dejándome sólo con la mitad, aunque faltaba parte de la carta, podía entender algo muy importante… -Rin vio como Len dejo escapar un par de lágrimas y su voz se quebró… -¡Te ibas!, -El chico bajo más la cabeza y apretó el agarre de su otro puño -¡No sabía que hacer! Me deje caer por la impresión, miré como Kaito se reía de mí, incluso rompió la parte de la carta que tenía, no me dio la oportunidad de saber lo que tenía escrita…

-Len –Susurro Rin, no soportando ver a Len en ese estado, sin pensarlo dos veces lo abrazo con fuerza sorprendiéndolo –No, no, no digas eso Len, yo nunca me iré de tu lado… ¡todo es mi culpa! –Gritó rompiendo en llanto, se sujetó de la camisa escolar blanca de Len.

El chico con mucho cuidado fue pasando sus manos con mucho cuidado sobre la espalda de su kuhai, dándole ligeros círculos y haciendo un poco más profundo el abrazo, haciendo que paulatinamente el llanto de Rin cesara… acercándose a su oído con calma le susurro mientras removía los largos cabellos de la chica.

-Rinny… mi linda kuhai, no debes llorar, tú no tienes la culpa de nada, ¡Yo soy el que tiene la culpa! –Len por fin se había logrado serenar su llanto de igual manera.

La rubia alzo su cabeza al escuchar aquella declaración, encontrándose con los orbes azulados del chico que la miraban con ternura… cómo si las palabras sobraran entre ellos, Rin fue acercándose a él lentamente… no entendía nada de lo que pasaba… pero al ver y sentir como sus sentimientos surgían y ardían a flor de piel se dejó llevar y unió sus labios con los de él… suavemente, con ternura, sintió como Len fue iniciando el beso en una pausada y ardiente muestra de tacto y maestría… suspirando lentamente fue colocando sus manos sobre su cuello, fue aprisionándolo contra su pecho…

-Oye… Rin... –La voz temblorosa del rubio la sorprendió al separarse un poco de él lo notó completamente rojo y con la mirada baja…

-¿Qué pasa Len? –Le preguntó al intentar descifrar su mirada.

Mientras Len mantenía la mirada baja en su mente se debatían muchas cosas… entre ellas hacer algo que desde el fondo de su ser ardía… y por otro su moral que compartía la misma opinión que sus sentimientos por su kuhai, su Rinny, de que está no era la mejor forma de hacer las cosas, y menos con Rin… porque ella, para él, era su ángel, y hacer algo como eso de buenas a primeras eran cosas de las cuales no quería sobrepasarse, porque… sus sentimientos por su pequeña eran puros y verdaderos, no quería por nada del mundo llegar a hacer algo que pudiera lastimarla, ella la amaba… es por eso que sabía muy bien que aquellos deseos, si se dejaban perpetuar con la lujuria y otros males… aquel acto llamado amor se convertía en sólo en sexo, algo que carece de aquel sentimiento, serían sólo personas tratando de darse placer, algo que sabía y que había hecho… pero de lo cual se arrepentía… pero son tantas cosas que pasaron…

Por otra parte aún quedaban muchas cosas que no estaban del todo claras entre ellos, algunos ecos del pasado resonaban, pero por lo pronto aún había algo que tenían que aclarar… era la primera cosa que quería aclarar con su princesa…

Len por fin tras levantar su mirada, miro a Rin como se había preocupado por él, no era difícil saber que ella estaba pensando que seguramente ella había hecho algo mal…

-No, nada Rinny…

-¿Entonces? –Pregunto preocupa al ver como su senpai se había quedado mudo por unos instantes.

Len suspiro y sonrió mientras, de un momento a otro se acercó a ella rápidamente y la abrazo de nueva cuenta, sólo que esta vez cayó sobre ella encima de las flores que había cerca de aquel prado, haciendo que su adorable y suave aroma llenara el ambiente con su dulce esencia…

-Rinny… -Len hablo de forma seductora mientras la miraba, Rin algo impactada por el repentino acto, asistió levemente, al ver a Len como se acercaba hacía ella, cerrando los ojos por instinto, al sentir el aliento de él sobre la piel de su cuello.

-¿Sabes?... Tu eres muy importante para mí, y te soy sincero eras desde que te conocí perfecta… y hasta el día de hoy, mis sentimientos por ti nunca han cambiado… tuve que ser un idiota al no notar y lograr entenderlos antes… Len dejo escapar una lágrima que cayó sobre el cuello de ella que la sorprendió abriendo los ojos rápidamente –Y por culpa de eso, cometí un enorme error del cual hasta el día de hoy estoy pagando, pero…es algo que lograré resolver –Sujetando ligeramente la mejilla de la chica delicadamente deposito un beso corto en su labios, es por eso que… -Separándose y reincorporándose lentamente, fue ayudándola a levantarse, de igual manera hasta quedar uno frente del otro… -Quiero decirte de una forma única y sincera lo que he cayado por ti… -Cayendo de rodillas sobre sus pies, tomando ligeramente la mano izquierda de Rin, sacó algo de uno de sus bolsillos, Rin nerviosa y temerosa lo tomó, dejando escapar un ligero grito de conmoción y felicidad. Tomando algo entre la caja ella con lágrimas en los ojos le mostro un a Len un lazo blanco y largo, que podía parecer a simple vista sólo un pedazo de tela algo sucio y común… pero para aquella pareja tenía un significado muy profundo… algo que los conectaba desde que se conocieron…

-¿Es mi lazo verdad? –Rin preguntaba mientras esperaba que Len le contestara.

-¡Claro! –Levantándose miró tiernamente a una Rin que no dejaba de soltar lágrimas de alegría -¿Quieres que te lo ponga? –Pregunto Len al ver cómo ella miraba al lazo con nostalgia, su kuhai al escucharlo asistió, tomándolo con cuidado entre sus manos se puso atrás de ella, fue colocándolo suavemente entre su cabello, teniendo mucho cuidado de ir levantando la parte baja de su larga cabellera, dándole los toques finales a un pequeño nudo con el que dio por terminada su tarea, alejándose de ella fue contemplando como Rin deba una vuelta de felicidad sobre sí misma.

-¡Es perfecto! –Sonrió como sólo ella solía hacerlo cuando eran más jóvenes, acercándose a Len ella no dudo en apretarlo fuertemente en un abrazo -¿Cómo es posibles que lo tuvieras aun contigo? ¿Acaso…? –Len asistió con su cabeza mientras Rin pasaba a golpearlo ligeramente en su pecho -¡Baka!... Baka!... Baka!... Baka!... ¡Acaso no piensas! ¡El lugar donde se había perdido era muy peligroso! –Rin lo regañaba mientras Len sólo soltaba unas ligeras risas, rascándose tras de su cabeza con su brazo.

-Déjame decirte Rinny, no te mentiré, me lastime cuando me caí de ese pequeño desfiladero, pero… aun cubierto de heridas y estando una semana en hospital, nunca me arrepentiré porque eso es un de los mayores tesoros que tengo… y que he estado cuidando y atesorado durante este tiempo, eso siempre me recordaba, que siempre hubo una chica en la cual podía confiar… y ahora… -Suspirando se rasco una mejilla -¿Podías ver lo que hay en el fondo de la caja?

-¿La caja? –Rin que al ver aquel lazo no había prestado atención alguna al resto del contenido, levanto la cajita y reviso, encontrándose con una cadena de oro con un dije de clave de Sol, muy bonito bañando en oro y con algunas gemas rosadas, pero lo que más le llamó la atención fue ver que atrás de está había un pequeño escrito… levantándolo cuidadosamente lo leyó…

La que siempre amare…

Len al ver cómo decía suavemente su kuhai el continuo con aquel discurso, sorprendiendo a Rin…

Y que nunca olvide…

A la que puedo jurar que es mi alma gemela…

A la que mi vida anhela…

Len paró y al mismo instante que la escasa luz del atardecer se tornaba rojizo y el mismo Sol que se estaba ocultando baño a Len y sus cabellos negros, haciendo que a vista de Rin recordara a su senpai rubio, y que en su mente golpearan los recuerdos que pasó con él, todos tan felices y cada uno tan único que las palabras que dijo Len fueron algo que sólo quedo entre ella y él…

No era necesario decirlo pero la rubia abrazo a Len mientras el terminaba la frase…

¿Quisieras ser mi novia…?

Frase que no se logró terminar por las acciones de Rin al besarlo repetidamente, evitando que el rubio lograra decir algo más, pero que tampoco lo molestaron en lo absoluto, sólo fue par de minutos increíbles entre ambos, que intentaban decir con sus corazones lo que sus palabras no decían, como si de una resonancia se tratara, dos lados del un mismo espejo, que unidos por los mismos pensamientos era más que suficiente… eran dos personas que sufrieron por muchos años y que ahora por fin… estaban juntos…


Tras un par de besos y de caricias, ambos se subieron en la moto de Len, rumbo al departamento de le rubia, con sonrisas en ambos rostros, hablando amenamente durante el camino, como si nunca se hubiesen separado, ¿Aquella amistad entre ellos había cambiado?... ¡No, claro que no!, es sólo que se había vuelto más fuerte con el ahora nombrado noviazgo que había dado entre ellos, pero… que desde que se conocieron se había surgido… sólo que siendo ambos siendo tan inexpertos en el amor y que por culpa de terceros cargaron con experiencias que hacían que ambos en ese aspecto de la vida fueran personas lastimadas y desconfiadas, pero que ahora sólo confiaban entre ellos… era algo que nunca cambiaría…


¡Ya llegamos Len! -Sonrió la rubia al bajar de la motocicleta y ver al azabache bajar y mirarla.

-¿Tengo algo en la cara? –Pregunto Rin algo nerviosa ante la mirada de Len sobre ella.

-No, no, no pasa nada, eso sólo que… -Mirando cuidadosamente, tomo la mano de Rin, y está sonrió entendiendo el mensaje, acompañándola por los extensos pasillos de su residencia, fueron subiendo por el ascensor, Rin tarareando una canción mientras Len la miraba sintiéndose feliz…


Tras llegar al departamento, Rin desde el camino le había hablado a Len de preparar con él un pastel de bananas con ligeros toques cítricos, cosa que el rubio acepto más que encantado…

Aunque en un comienzo se le hizo gracioso ver como a Len se le hacía difícil el cocinar el solamente se defendió diciendo que hace un gran tiempo que no cocinaba nada –cosa que no era mentira del todo– pero que Rin soltara ligeras risas al ver cómo su novio se manchaba con la harina o que rompiera algunos blanquillos y se manchara con la clara y para rematar en un descuido la masa del molde saliera volando por la ventana… hizo que Rin riera a más no poder al decirle que no era pizza lo que preparaban…

-¡Vamos Len tú puedes! -Lo ánimo Rin para que colocara el por fin intento número 12 en el horno…

Colocando el cronómetro de cocina, ambos estaban por irse de ahí, Len se dio la vuelta rápidamente cuando escucho un ligero golpe, vio que Rin se estaba quitando su mantel pero había botado sin querer un molde en el suelo haciendo que el resto de la mezcla cayera salpicando la madera del suelo, Len lanzándose con rapidez tomo entre sus manos a su novia antes que cayera encima de aquel dulce desastre.

-¿Rin que pasó? ¡Responde! –Agitándola levemente esperaba que reaccionara, pero tenía los ojos cerrados y respiraba pausadamente alterando al pelinegro que fue colocando una de sus manos sobre la frente de la chica. –Fiebre –Suspiro Len al comprobar que no era algo tan grave, por poco…

Aun así no perdió tiempo y corrió hacía la habitación de Rin, la cual hace un par de horas le había dicho que era la última a la derecha, cargándola al estilo nupcial, miro la sonrojada cara de la dormida Rinny entre sus brazos… -Tranquila princesa pronto estarás mejor –Susurro, depositándola en su cama con suavidad, volvió a comprobar su temperatura con un termómetro en la mesita de noche de Rin -39°-Dijo Len exasperado, saliendo de la habitación fue buscando por el lugar paños secos y agua helada, por suerte logró encontrarlos en la alacena del baño, así como algunas medicinas y un par de frazadas en la parte de la habitación anexa, corriendo hacía la habitación de su amada, deposito todo en el buró y fue preparándolo todo…

Le había colocado los paños sobre su frente y dado de beber un par de pastillas, así como fue cambiándole las mantas, pero había algo que le faltaba… y era algo que podía significar excederse… la ropa sudada de Rinny, sabía que había que cambiarla, pero… estaba pensando que hacer… ¡No era fácil! ¡Por dios!... hace unas horas había dicho que no haría algo tan drástico… pero la situación la ameritaba… dejando a un lado esos pensamientos y logrando calmarse, camino hacía el armario de Rin y fue buscando algo cómodo con lo cual cambiarla… una blusa amarilla y la parte inferior de una piyama de color blanco fueron la primera opción claro la segunda que era algo más revelador, una blusa sin mangas y corta de color negra así como una falda de tela de poliéster no era una opción… optando por el primer conjunto, fue deshaciéndose de la ropa de la chica la cual entre momentos se movía haciendo que su novio tuviera un colapso mental al estar rogando por que no se despertara, sin duda el que llegara a pasar y se llegara a malinterpretara la situación era un riesgo, pero el curar a Rin era la prioridad… pensando en eso, estaba quitándole su blusa y su chaleco, dejándola sólo en ropa interior la parte superior de sus cuerpo, al momento de dejar a un lado aquellas ropas, regresar su vista hacía ella, Len se había quedado en shock… y no era porque la vista fuera muy buena, en sí, sí lo era, pero ese no es el caso, sí no porque su blanco cuerpo tenía muchas manchas y moretones que hicieron que Len pensara cosas, pero no cosas que hicieran que pensara mal de ella, él no era capaz de pensar alfo así de Rin… aunque sólo por el momento ya tenía algunas ligeras hipótesis… y era algo que estaba pensando seriamente… continuando con su trabajo fue quitando la parte inferior de sus ropas, su falda y sus medias las dejo en el cesto donde había dejado con anterioridad la ropa de ella.

Aunque de la misma manera, las cosas no fueron alentadoras, al mirarla de nuevo… ella tenía las mismas marcas que se extendían por sus largas piernas, pero… eran algo que bizarramente le era familiar

Por el momento logró cambiar a Rin y sonrió, miró su cara ver como se movía lentamente entre sus almohadas -Pareces un ángel –Dijo, mientras tocaba sus mejillas de la chica la cual aún dormía, pero aquella fiebre estaba ya estable. Dejando una nota sobre la mesita de noche junto con una rebanada de pastel, fue acercándose nuevamente a ella depositando un beso en la frente de su chica y se despidió dulcemente de susurrándole un par de palabras a Rin, la cual respondía entre sueños mostrando una sonrisa que contagio a Len.


Bajando rápidamente por la recepción, e ignorando los gritos del gerente, tomo sus lleves de su motocicleta y condujo velozmente hacía la escuela para dejar y hablar con algunos maestros sobre su repentina desaparición los últimos 5 módulos de clases y aunque claro, muchos de ellos no se tragaron el cuento de que tenía asuntos familiares y que su amiga no se sentía bien no fueron suficientes, pero gracias a la intercesión de su amigable y muy buena maestra la sensei Prima logró convencer a sus demás compañeros maestros de que era verdad la historia de su alumno, cosa que terminaron aceptando aunque sólo le dijeron que esta era sólo una llamada de atención al pelinegro, el cual sólo respondió positivamente diciendo que no se volvería a suceder algo así.

Logrando hablar con prima-sensei después de la junta logró que le dieran la guía de las tareas que dejaron el día de hoy, cosa que logró terminar en menos de media hora en la biblioteca, haciendo una copia para Rin como para él, ya más tarde hablaría con ella.

Por el momento debía guardar sus notas y sus deberes en su locker, aunque claro, al meter sus cosas con mucho cuidado en su ordenado casillero, no contaba con que una carta callera y que al recogerla, cerrar de un ligero portazo la rendija.

-¿Qué es esto? –Susurro, mientras la daba la vuelta buscando algún remitente, indagando algo que pueda decirle de su procedencia –Parece que dice algo aquí –Dijo, mientras iba quitándole un pequeño sello, salió una hoja doblada perfectamente, la cual fue destilando un olor que a Len le pareció familiar cosa que hizo gruñirlo molesto, aunque dejando eso de lado por el momento, la desdobló y comenzó leer el contenido…

Su semblante cambiaba con cada letra que iba leyendo, sus ojos se abrieron por la impresión de cada palabras, y apretaba sus dientes con furia por cada oración, -¿Qué rayos se había creído? –Era lo que se preguntaba tras terminar de leer el contenido, apretó su puño y lo golpeo contra uno de los lockers cercanos, haciendo un sonido seco y fuerte, un pequeño hilo de sangre iba descendiendo de sus nudillos, y aunque eso hubiera ocasionado dolor en cualquiera, en Len, que en esos instantes sólo cargaba con una enorme furia y un deseo incontenible de descargarla con lo primero que estuviera frente a él… maldiciendo al aire, apretó la carta entre sus manos, arrugándola…

-¿Creó que te diviertes con esto, no…? Miku-senpai… -Con ironía, se fue de aquel pasillo hacía el estacionamiento, monto su motocicleta con destino hacía su hogar, ya eran más de las 8 de la noche, y no quería hacer alguna locura por el momento, ya tenía un plan y para eso necesitaba aclarar las cosas con su amiga, la cual como si la hubieran llamado, estaba ahora intentando localizar insistentemente a Len.

-¡Ya!, ¡Ya te oí!, No te preocupes –Suspiro Len -Ya te explicare al llegar, de acuerdo, lo entiendo estabas preocupada, lo lamento pero… si ya estoy llegando –Cortando la llamada y colocando su teléfono de nuevo en su bolsillo de su chaqueta acelero, llegando a casi los 100 km/h al ingresar en la autopista interestatal… para luego ingresar a la zona residencial donde paso a moderada velocidad, deteniéndose en un enorme edificio que colindaba con otros de igual magnitud, bajándose de su vehículo, colocó sus llaves en su bolsillo e ingreso a la recepción donde solo subió al ascensor hasta el piso 29 donde ingreso a un departamento , también llamado su hogar… dejando sus zapatos sobre la entrada vio unos de color blanco que también estaban ahí, no era de esperarse eso…

-Ya Kanon, ¡Ya llegué! –Hablo suavemente Len mientras colocaba su chaqueta en el perchero y sus llaves sobre el mueble de alado -¿Me hablaste? ¿Qué pasa…? –Caminando cuidadosamente por la sala encontró sobre el mueble negro y más grande a una dormida Kanon con una mano abajo y moviéndose ligeramente, no pude evitar reírse al verla y decidió no despertarla aún, fue a la cocina donde preparó un par de tazas de café amargo para él y algo dulce para ella, al llegar a la sala de estar los dejo sobre la mesa, mientras tomaba asiento junto a la rubia la cual aún estaba en el efímero mundo de los sueños…

-Kanon… kanon… ¡Kanon! ¡Despierta! –Exigió Len mientras la movía suavemente.

-Eh… ¿Qué pa…sa…? –Bostezo ligeramente la chica reincorporándose, al voltear se encontró con Len muy cerca de ella, cosa que hizo que soltara un ligero grito que sorprendió al pelinegro, como consecuencia la chica fue a parar al suelo. Con el semblante rojo y tartamudeando ella levanto un dedo y le gritó a su amigo el cual aguantaba sus risas tras el dorso de su mano.

-¡Rayos! ¡Len baka! -Haciendo un ligero puchero acepto la mano que Len le tendía, sentándose de nuevo en el sofá.

-¿Y bien? –Preguntó la chica

-¿Bien qué? –Contesto Len mientras le pasaba su taza de café a Kanon.

-¡No te hagas tontito Len!, dime ¿Dónde estuviste desde las 10:00 am hasta hace unos cinco minutos?, ¿Tienes idea de todo el circo que pase? –Kanon suspiro y susurro –Te busque por todo el campus, y no te encontré, pensé que habías iniciado con…

-¡No! –Len la cortó antes de que siguiera –Te equivocas en eso, no comenzare nada hasta que me confirmes que ya llegó él… -Len sacó su teléfono de su bolsillo y se lo extendió a ella –No te preocupes por los detalles de lo que ocurrió hoy, pero te diré que me encontré con ella y te juro que fue mucho mejor de lo que imagine –Len mostraba unos ojos soñadores mientras la chica se iba haciendo un poco la idea de lo que le continuaba comentando Len –Todo fue único, ¡Te lo dije!, ¡Fue ella!, ¡Fue ella! No me equivoque pensé que era sólo un sueño pero si era ella…

-¿Rin Asakura…no? –Kanon sonrió al ver a Len soñar hacía la nada con una sonrisa de oreja a oreja –Me alegro por ti y mucho amigo –Sonrió Kanon, tomando su café por un segundo, abrió el teléfono y la vio, ahí de protector de pantalla estaba Len abrazando a la que tantas veces le había descrito Len cómo su ángel… no pudo evitar soltar una lágrima pero pudo limpiarla con discreción y sonrió sinceramente –Es muy bella –Susurro– y por lo que me has contado estoy muy segura que la harás feliz, ¿Verdad? –Pregunto Kanon mientras buscaba un par de contactos en el teléfono de Len, y presionando una foto de un chico que apareció en la pantalla, tocándola ligeramente, al instante el teléfono comenzó a vibrar…

-Claro sonrió Len, ¡Nunca la lastimaría!, porque ella para mí es…

El teléfono suena, y Kanon se lo pasa a Len para que el hablara…

-Aja… eso espero… -Esperando unos segundos, asistiendo a lo que le decían –De acuerdo en un par de horas eso mismo espero… -Presionando una tecla, dio por terminada aquella conversación telefónica, mirando de nueva cuenta a Kanon que terminaba con su bebida.

-Creo que es hora de que me vaya Len, mañana tenemos escuela, y aun no he terminado algunos deberes pendientes –Sonriendo, se acercó a Len y le dio un beso en su mejilla, tomando su bolso en la mesa de centro salió por la puerta dejando al chico sólo, suspiro al ver a la chica partir susurrando un ligero lo lamento–.


Caminando pesadamente se fue acercando hacía su baño donde tras una relajante ducha, y de estar como un bobo enamorado mirando hacia la nada con una sonrisa, se cambió y se colocó una pantalón negro y una sudadera blanca, al ir por la cocina y tomar un cartón de leche y beber un poco de él, dándose una media vuelta se sorprendió y de no ser porque había luz iluminando la sala prácticamente había dejado caer la leche por el susto.

-Hola Len-kun, ¡Tiempo sin vernos! –Dijo tranquilo el peli-blanco levantándose del sillón y caminando hacía Len que le sonreía.

-Claro Piko, lo mismo digo –Ambos se habían estrechado las manos con fuerza, mirándose a los ojos con furia por unos segundos, al verse nuevamente soltaron un par de risas deshaciendo el agarre…

-¡Pero… mira que cambiadito estás! ¡Casi no te reconozco mi brother! -Dijo Piko mientras pasaba su mano por la espalda del pelinegro

-Lo mismo digo –Secundo Len –El tiempo vuelo y con ello cambiamos, ¿Y el milagro que vinieras antes?, se supone que tu vuelo aterrizaría hasta pasada las 4 de la madrugada…

-Nah… -Se burló Piko –Es sólo cosa de que tus mensajes desde hace más de medio mes me sorprendieron, déjame decirte que escapar del globo familiar como lo hiciste tú hace más de 5 años es difícil para mí por el momento… pero bueno eso es otro tema –Suspiro el menor de ambos –Cuéntame, crucé medio mundo a favor de mi gran amigo y mi futura cuñada y claro ayudando a mi amor Anon, para que le dé una mano a Lenny-kun…

Len tomó un par de bebidas energizantes del refrigerador y le dijo qué hablarían con calma en la sala de estar, haciendo caso a su amigo ambos chicos se sentaron sobre uno de los sofás y dieron un trago a sus respectivas bebidas…

Piko dejo a un lado la suya miro a Len serio desapareciendo por completo todo rastro de esa aura tranquila y amigable con la que había venido…

-Ahora si Len ilumíname…


Piko escuchó atentamente cada palabra de Len, con cada nuevo tema que le decía su semblante cambiaba… desde uno sorprendido, a uno comprensivo, para pasar después a uno compasivo, por momentos a uno molesto, y hasta por fin llegó a un punto en que se alegró por un momento…

-Eso explica muchas cosas –Suspiro Piko… -Y por eso cambiaste mucho mi amigo –Piko miro a Len que apretaba algo contra su puño –Y eso –Pregunto.

-¡Ah…! ¿Esto?, esto es de lo que quería hablarte –Dándole un papel arrugado Piko fue leyéndolo y después se quedó analizándolo detenidamente, mientras Len esperaba que le dijera algo.

-¿Y bien? –Pregunto el pelinegro confuso y desesperado.

-Len esto es un reto –Miro a Len serio –Prácticamente te están provocando para que cometas una locura, ¡La cual es obvio que es una trampa!

-Pero –Intento refutar Len.

-Bien dicen amigo mío, que si juegas con fuego te quemaras –Piko sonrió y le extendió el papel a Len –Aun así ella cometió un error muy grave –Piko se levantó y le extendió la mano a su amigo confundido –Que una vez que se meta con Len Kagamine y Piko Utae –Sonrió mientras veía a Len con confianza –El problema está por verse, y conociéndote me imagino que tiene alguna idea ¿Cierto? –Nada más fue necesario para aclarecer alguna duda al albino al ver como Len mostraba una sonrisa.

-Cómo era de esperarse de ti me conoces muy bien amigo de la infancia –Le estrecho su mano.

-Lo mismo digo, te ayudare como siempre lo he hecho –Tú fuiste mí primer amigo, y por eso siempre te apoyare no importa las consecuencias –Piko acepto el gesto de amistad.

Len termino el agarre y le dijo a Piko antes de tomar su chaqueta negra y sus botas negras de la entrada.

-Gracias por la ayuda, aunque en esta ocasión necesito que me ayudes desde las sombras, tú nunca me decepcionas... –Piko suspiro y levanto el pulgar, al ver a su amigo pelinegro partir y desparecer por los pasillos…


-Supongo que mientras Piko está en eso, es mejor que busque algo por mi cuenta…

Len aceleró a su motocicleta y se dirigió a la décima salida de la interestatal hacía el nuevo condado, donde había una ligera desviación que llevaba a un claro y había algunas casas, y calles largas y vueltas cerradas que se dirigían hasta la cima de una enorme montaña… un lugar muy conocido por ser de mala índole y poca vigilancia, un perfecto lugar para que la gente que busca algo de adrenalina la encuentre al conducir por ahí con su rápidos vehículos motorizados aunque claro nunca faltaba uno o que otro dulces que ponía a volar y hacer cosas que en su sano o poco juicio que tenían…

Pero a Len esas cosas fueron algo muy difícil de superar… aunque lo había logrado gracias a la ayuda de Kanon, que sin duda estuvo en sus primeros días durante esa turbia etapa…

-Oh… miren quien está por estos rumbos de nuevo -Una voz algo burlesca e irónica se escuchó cuando apago el motor de su motocicleta –El rey de la noche… -Mucho tiempo sin verte, ¿Quieres probar algo de la nueva mercancía de dulces que me han llegado?... Vienen desde el sur, te aseguro que te serán alucinantes ¿Si gustas te puedo darte una prueba gratis? –Aquella persona de unos 22 años a lo mucho miraba a Len, ansiando que le dijera que quería toda la mercancía como siempre… sólo que en esta ocasión no se esperó que la mano de Len lo apresara por el cuello golpeándolo contra el suelo, cerca del auto deportivo de aquel sujeto peli-naranja.

-¿Qué te sucede amigo? Mira si es así como te portaras, ¡No te venderé nada! –Gruño el chico intentando liberarse del agarre del pelinegro.

-Te equivocas –Sonrió Len – ¡No vine por cosas tan idiotas como esas! –Asiendo más fuerte el agarre el chico tembló debajo de la mano de Len –Toñío-kun, lo lamento decirte esto, pero sólo vine por información relevante sobre la corporación Sweet Devil dímelo lo que sepas y te aseguro que te dejare ir… -Len trono sus nudillo de la otra mano, haciendo una sonrisa psicótica lo suficiente aterradora para que el chico comenzara a tener dificultad para hablar porque de un momento a otro cerró los ojos apenas murmurando…

-¡Te lo juro no sé nada! –El agarré fue impidiendo que respirara, su voz fue haciéndose más aguda y comenzaba a temblar más -¡En-se-rio…! ¡Ee..s..o e..s…aa-a…l..g-oo… q-u-u-ee… m-m-m-u…y… p..o-o..-c..o-o-o…s…!Q-q-u-u…e..e… p-p-o…c..o-s-s s-a…b..b…b-e…n…n! –Las palabras sonaron cada vez más vacías, hasta que Len se aburrió y lo soltó, al momento el hombre mayor comenzó a gatear hacía atrás golpeándose contra la llanta de su vehículo, tosiendo y respirando dificultosamente, mirando aterrado a Len…

-Te prometo que sí, encuentro algo te diré… pero… sólo déjame ir… -Suplicó mientras Len sólo se limpiaba las manos, colocándose los guantes negros que sacaba de sus bolsillos, el peli-naranja sudó frío, eso sólo significaba una cosa y es que el Rey de la noche no es alguien con quien jugar… pensando en algo que lo salvara… recordó algo que posiblemente lo salvaría…

-Antes de que me des un escarmiento déjame contarte algo –Dijo desesperado mientras Len paraba su caminar.

-¿De qué se trata lagartija?

-Bueno… -Susurro nervioso –Se trata de un chico nuevo que se hace llamar el Ice Coldapareció de repente un día hace un par de semanas, y desde entonces ha reclamado tu puesto… que había quedado vacante desde hace seis meses… y te juro él es alguien de temer a ganado a todos los competidores que han venido, y creó que esta noche estará aquí…

Len pensó por un momento y suspiro mientras veía como aquel chico temblaba y pedía piedad con la mirada.

-Creó que de momento te salvas, solo que… -Mirándolo con fiereza sonrió –Me meterás en la carrera… ¿Cierto? –El chico tembló y asistió mientras sacaba su teléfono y marcaba, tras unos minutos le dijo a Len que todo estaba listo, que en un par de minutos fuera a la parte alta de la montaña, ahí comenzaría la acción, Len asistió, al instante Toñío se subió a su auto y piso el acelerador a todo lo que daba despareciendo del lugar, dejándolo sólo.

-Creo que es hora de conocer a ese tal ice cold, aunque… por alguna razón sé quedo pensando en lo que dijo el chico, subiéndose de nuevo en su motocicleta acelero con un pensamiento en su mente…

-Tengo un mal presentimiento de todo esto…


Al llegar a la cima de la montaña, conduciendo su Suzuki Hayabusa, Len miraba atento hacía todos los presentes del lugar… había muchos que se creían con su modelos… pero… la verdad al ver detenidamente todo el lugar, pudo ver chicas sobre algunas motocicletas, incluso veía desde lejos como algunas se acercaban a él… le daba asco eso, porque sabía de lo que ellas son capaces…

Aun así dándose media vuelta, conduciendo pausadamente observo a los próximos corredores que competiría con él, todos pavoneándose sobre sus modelos, y no era de temerse al ver a: MTT Turbine, Honda CBR1100XX, Yamaha YZF R1, MV Agusta F4 1000 R, Kawasaki Ninja ZX-14R, Aprilia RSV 1000R Mille, BMW K 1200 S, Ducati 1098s, modelos que son muy buenos y veloces, con un excelente balance en la dinámica y la velocidad de arranque inicial muy buena para comenzar… Len no tendría oportunidad de ser porque todos los competidores de ahí tanto altos como bajos, e incluso que presumían del rugir de sus máquinas, eran novatos a simple vista… simple aficionados, porque él sabía diferenciarlos, había cinco cosas que sólo necesito percibir para saber cómo serían las cosas…

1.- Las motos de algunos eran demasiado grandes e incluso se notaba muy obvio que uno apenas y tocaba el suelo. Haciendo que al menor descuido la moto te controle y te barras con ella.

2.- Escogiendo un mal equipamiento para ellos, era muy tonto pensar que sabían modificar sus motos, porque observando detenidamente algunos motores, y escuchando mejor algunos, se podía percibir que eran caso perdido, que al llegar el momento junto con la moto serían historia, ni que decir de sus cascos…

3.- Podía ver a muchos críos y aunque se equivocaran en la forma y la postura en que estaban sobre las máquinas no era una que dirías que fuera por la experiencia…

4.- Ver cómo no lograban llamar la atención, porque muchos a simple vista no lograban respetar aquellos monstruos de dos ruedas, porque hay algo que ellos no entendían, no es lo mismo manejar un auto que las motocicletas, y mucho menos el distinguir como manejarlas en una ciudad que en el terreno en el que ahora se encontraban.

5.- Y para terminar sus motos a gritos pedían algo de atención, ¡Sus neumáticos! Eran una desgracia, ¿No percibían que les faltaba aire?, la falta engrase en la cadena de algunas, si eso no tomaron en cuenta no quería ni imaginarse el estado de los frenos, que afectaban recíprocamente el estado del aceite, dañando al motor…

Bueno por el momento solo suspirando, se acercó hacía ellos, los murmullos no tardaron en llegar, por supuesto…

El rey de la noche ha llegado…

¿No decían que se había retirado?

¡Me lo imaginaba más grande y peligroso!

¡Es sólo un chiquillo!... ¿Qué va a saber?

Las burlas de esos ignorantes sólo hacían que Len se encendiera más y más… por suerte para él, tronando los dedos y esperando al árbitro o como todos llamaban… al que fundo este maravilloso lugar… Gakupo Kumui un joven carismático de 25 años que sonreía a todos los presentes.

-Oh… pero que bueno volverlo a ver Rey de la noche, me temo decirle que ya no lo es más –Sonrió –Pero es que ahora ese título es del Ice Cold y ahora para saber que pasara de este poderoso encuentro con nosotros al rey de esta montaña…

-Bree..e.. ..r.b.r.b.r.b. …..rr.r.r.r.. .rr.….r.r.r..r...r..r.r.r.r.r.r…..

No me era difícil saber qué clase de motor estaba rugiendo…

-Una Dodge Tomahawk, una de las más veloces motocicletas de doble rueda… -Bufe –Esto sería divertido pensé, porque este terreno era algo que no era muy bueno el usar ese tipo de ruedas y mucho menos al ser curvas cerradas, aunque cambie de opinión al voltear y mirar detenidamente…

Habían muchas mejoras, y por supuesto no eran hechos por novatos eran por profesionales…

Aun así no me dejaría derrotar… necesitaba información y la única manera de lograrlo era ganando y recuperando mi título…

Gakupo termino la presentación del nuevo líder y fijo la vista en todos…

-Espero que hagan una carrera interesante –Gakupo se dio la vuelta hasta llegar al lugar de salida para controlar la tabla de circuitos.

-Muy bien competidores…

-¡No creas que no sé nada de ti! –El conductor de la Dodge Tomahawk –Me miró, aun desconfiado de lo que estaba pasando fije mi vista en él.

-¿De qué rayos hablas? –Le grité mientras aceleraba manteniendo en neutra la ida de mi moto sacando humo por el escape.

-¡No finjas! –Gritó mientras alzaba el visor de su casco

-¡Eres…!

-¡Arreglemos las cosas Narcisista Spice…!

Listos…

-¡Oye maldito espera…! -Intente que se detuviera

-No hay más que decir… -Gritó mientras de nuevo se levantaba el visor

¡Fuera…!

-¡Sólo ganara el que la tendrá a ella y nada más! –Su grito fue grueso y ronco…

Las luces verdes se encendieron… y el rugir de todos los motores hicieron eco entre los árboles… los sonidos de la multitud los coreaban… una nube de polvo se alzo y el Tomahawk iba a la cabeza… detrás de una risa nefasta y Len apretando el acelerador siguiéndolo…


Richy-kun Se Despide: Lo lamento estamos en Mayo y realmente ya tiene más de un mes desde que actualice, pero realmente muchas cosas han pasado en unos días mis exámenes se acercan y espero qué me vaya bien de eso depende que ingrese a la universidad, pero bueno sé que para muchos esto es lo que esperaron, y realmente lo lamento y mucho, pero bueno… intente alargar lo más que pude la historia… espero que les guste, en él próximo el plan de Len iniciara, por lo que espero que me cuenten de que creen que será, el que lo adivine lo ingresare como mención de un personaje…

PD: Espero que no hay muchos errores ortográficos intente que no hay también problemas entre diálogos y ambigüedad, la verdad lo lamento…

Dianis Mar: Sé que la espera fue enorme incluso estoy molesto conmigo mismo, pero bueno, realmente lo lamento… pero espero que le guste y gracias :D

Cristal12997: Si Kaito te pareció algo extremo espérate a enterarte lo que Miku le hizo a Len en el pasado y las secuelas de eso están presente en él… Los planes de Miku son épicos *-* y es una sorpresa enorme lo que pasara… y gracias por los comentarios XD

Cathy-Chan: Un placer y gracias, ambos rubios tuvieron un momento para hablar, y aún quedan cosas pendientes pero para Len el lanzarse a Rin de la forma en que ella lo hizo es lo que caracterizaría a él como spice!, pero en este no es tanto así… por cierto se vendrá una faceta con lo de su… pero eso será en el próximo… aunque dejando eso de lado el trauma y pasado de Rin tiene mucho que ver ahora con su presente porque sigue como su sombra habrá momentos en que caiga y sufra pero Len la ayudara, porque él la ve como un ángel y no se considera digno de ella hasta ese punto pero él se dará cuenta que lo necesita y eso hara lo que tantas personas quieren… :P

Citlalli: Sí que me desaparecí mucho de aquí cierto y sé que te preguntaras que soy malo, pero es que realmente las cosas en mi escuela y mis cursos estallaron y de manera negativa, pero tras unas semanas de puro esfuerzo y dedicación logré mejorar, así que notaras que Miku y Kaito serán los antagonistas y sus planes y formas retorcidas que llaman amor son sólo… :S

Matryoshkah: Hola mi senpai, sí que fue mucha la espera, ya quiero leer el tuyo aunque he leído lo del incest del anime de Naruto fue algo que fue tierno… pero por el momento diré que me gusto ;) Su pasado fue trágico, ¡Pero los ecos del pasado resuenan en el presente! :]

Guest: Sin duda tus comentarios me alegraron espero que te haya gustado y que no haya decepcionado y por ello es que apenas un poco de tiempo y esto se logró…

Bertha Nayelly: Hola un gusto tener a gente nueva que comente… y sobre todo en este Fic al menos tomaran esa actitud, y de veras mil gracias me quede T-T al leer tu review gracias. Y si quiero hacer cada vez más mi historia interesante y explosiva… creo que por eso intento mejorar con cada capítulo… ¡Hasta la próxima!...

Bueno amigos, hasta la próxima, y por supuesto me agrada saber que les esté gustando la historia, muchas gracias por su apoyo…

Recuerden lectores ocasionales ustedes hacen posible esto, den un reviews que es gratis y significativo para los escritores…

Matta ne!, Atte: Richy Escorpy