Richy Escor: Bueno, un mes y medio sin pasar por aquí, y realmente no fue muy bonito, pues surgieron cosas de las que no quiero hablar, pues por ende gracias a las positivas y muy buenas críticas recibidas y de algunos mensajes que me animaron a subir este extenso capítulo fue lo que lo hizo posible, pero me esforcé y presentare a nuevos personajes que avivaran la historia. Este sería de 35 hojas, pero lo recorte a la mitad, por lo que minna-san, espero que el próximo sábado esperen el seguimiento…

Presentando: Narcisista Spice!, capítulo 7 Parte 1: Apuestas Que Cobran Sueñosl; espero que les guste esto, recuerden esto va para todos ustedes que me dicen y que se suscriben (Follow), gracias espero, que me digan que les pareció, disfruten, y recuerden saludos y agradecimientos al final…

Summary (Remasterizado)…

He vivido, sólo engañándome, embargándome en la soledad, perdido en un abismo sin fin caí en una oscuridad que me cambio, me trastorno y me intoxico con las peores palabras posibles, pasé dejando mi huella de cama en cama, probé drogas sin fin, engañándome al pensar que llegué a conocer a una chica que sería mi perdición, me cambio… Aún tengo las cicatrices de ese pasado, enemigos por miles están a mi lado, y a la espera de que muestre el mínimo indicio de debilidad, ese será mi final, envuelto en este mundo oscuro, llegué a conocer la luz de nuevo gracias a ella… siempre sonriendo, acercándose a mí por lo que soy conociéndome mejor que yo, escondido en mi disfraz me doy cuenta de que todo es mental RinXLen

Disclaimer: Los Vocaloids no son de mi propiedad, solo lo uso con fines de diversión, así como para dar a conocer esta historias, Vocaloid no me pertenecen si no a Yamaha Corporation, para representarlos, en este fic, que no tiene fines de lucro, sino que es un fic de un Fan para Fans.


Apuestas que cobran sueños…

Caminando entre los pasillos, ambas mantenían la mirada al frente. A los ojos de la gran mayoría, podía decirse que ambas chicas, jóvenes y hermosas emanaban un aura llena de clase y distinción propia de su estatus social. Eso sin faltar una o que otra mirada de los estudiantes masculinos que las veían pasar a la par de ellos. Ambas apresuraron el paso manteniendo la gracia de su caminar, ignorando olímpicamente a todos esos inútiles (Cómo el dúo solía decirles) que no paraban de mirarlas, para colmo de la menor de ellas, eso le incomodaba, aunque para la senpai, el ser el centro de atención, era algo normal y por ende indiferente la situación.

-Sin duda todos son unos cerdos mirando debajo de las faldas -Pensaron ambas.

Saliendo por una puerta al final del corredor, ingresaron a una zona solitaria al noreste de la terraza contigua, procurando prever cualquier acción considerablemente sospechosa, cerraron la puerta con pasador y se acercaron a mirar más detenidamente el atardecer naciente por el horizonte del campus, sobre el barandal metálico, ambas fueron mirando en silencio un punto indefinido, alargando el tema que para ambas era inevitable…

-¡Sin duda no la entiendo!... ¿Cómo puede ser que de buenas a primeras nos dé una orden así?... ¡No entiendo su afán en todo esto! –La peli-verde expresaba un semblante furioso, aunque tras unos segundos de haber roto el silencio, sacó su móvil presionando hábilmente un par de teclas –Aunque… creó que a Miku-sama se le olvido mostrarnos algo obvio

-¿Obvio…? ¿A qué te refieres "Gumi-san"? –En todo momento la mayor se había mantenido absorta en sus pensamientos, pero, ahora, su mente estaba analizando las palabras ambiguas que había dicho su acompañante.

-Ah… cierto, lo lamento Luka-senpai, pero para su información, yo no tengo ni la más remota idea de quien sea ese tal narcisista spice!, y mucho menos, sé siquiera como es físicamente hablando, por lo poco que he logrado conseguir de información en estos minutos, pareciera ser como todo lo relacionado a él se tratase de una mera leyenda –Mostrándole su móvil a la peli-rosada ella lo leyó con rapidez y soltó un suspiro, escribiendo algo hábilmente en el aparato, ante los bufidos de inconformidad de la peli-verde.

-No estás del todo mal, pero yo tampoco sé nada de él, nunca lo he visto siquiera una vez en mi vida... pero creó que has de saber que cuando Miku-sama dice algo, ese algo es ley por lo que te advierto que desde ahora, no sigas buscando nada más relacionado sobre él –Reincorporándose del barandal le dio la espalda a Gumi, la cual apretaba el móvil intentando mantener una sonrisa forzada -¡Maldición! –Gritó mentalmente, mientras pensaba algún plan secundario…

-Ah por cierto –Luka paro su caminar y se dio media vuelta encarando a la peli-verde –De una vez te dejo algo claro, puedes leerlo en tú móvil si quieres… pero… si decides buscar algo en los registros de la corporación puedes considerarte acabada Kuhai-chan… -Manteniendo un rostro sereno en todo momento, reanudo su caminar, cerrando la puerta delicadamente desapareciendo entre los pasillos.

En la terraza completamente desolada se encontraba Gumi temblando, viendo y releyendo la oración que Luka-senpai le había escrito...

-No sé nada de él, pero no te niego que tal vez, ha de ser del mismo calibre o peor que la misma Miku-sama…

Cuando por fin salió de su ensoñación, miró donde se encontraba, arrodillada en el suelo soltando lágrimas a mares, mientras intentaba inútilmente evitar seguir sollozando, el sólo hecho de haber pensado siquiera esa posibilidad le hizo que le helara la sangre, aun recordaba… y temblaba sin poder controlarse siquiera, al rememorar aquellos castigos que su superior le imponía cuando no lograban sus cometidos o cuando se metía en algún asunto que no le correspondía.

-No… no… no tienes por… que… te prometo que la próxima vez no fallare –Se abrazaba a sí misma mientras intentaba alejar esos pensamientos que invadían su mente lentamente –Pero… pero… -Tras unos instantes la campana de las cuatro sonó sacándola de su trance, quitando los lastimeros rastros de las pocas lágrimas que quedaban entre sus mejillas, opto por obedecer las advertencias de su senpai, marchándose a toda prisa hacía las prácticas del club de baile, tendría que intentar de alguna manera el despejarse y tranquilizarse un poco, o todo terminaría mal para ella, además de que debía mantener su reputación escolar a toda costa.


Luka continuaba caminando lentamente entre los largos pasillos, destilando calma y porte único, resultado de cargar con unos de los nombres más ostentosos y poderosos del colegio entero… Megurine… Luka Megurine…

Continuo su camino evitando y cortando tajantemente a cualquier persona que osara cruzar palabras con ella, por supuesto no estaba de un humor y lograba disimularlo como siempre con una sonrisa falsa.

Cansada de la monotonía de su rutina, se quejaba mentalmente de todo lo que había vivido estos últimos par de años, y lo que paso con aquel idiota hace un año no es algo digno de recordar.

-¡Pero que rayos me pasa! –Se regañó mentalmente al pensar cosas del pasado sin importancia.

Pero cuando menos se dio cuenta ya había ingresado a la habitación especial que ella tenía en la universidad, cerrando la puerta tras de ella, miró aburridamente su locker de colores negros y rosados opacos, con tamaño suficiente para guardar múltiples cosas. Al frente, había una cerradura electrónica y múltiples pestillos y seguros, dignos de hacer aquel locker imposible de abrir, digno de hacerle frente al mismísimo Haudinni; aunque para la peli-rosada, sin mirar siquiera al locker, con sólo un par de segundos logro hacer que se abriera con un ligero "clic", acercándose, miró detenidamente todo el interior, libros en la repisa principal, algunas hojas y apuntes al fondo, algunos aparatos eléctricos y un par de trajes de diferentes índoles, y varios juegos de mesa y azar cerrados en sus respectivas cajas, pero nada de eso era por lo que había venido, reanudando su búsqueda, revisó tras una esquina y removió una tapa falsa, sacando un aparato eléctrico con un lector digital, sonrió guardándolo con cuidado en un maletín que estaba colgando en la parte izquierda del armario, pero con lo que no contaba era que con la repisa superior se cayera, dejando que papeles, pares de libros y una baraja de naipes salieran volando, eso sin contar que un caja de madera que por su estado reflejaba antigüedad, con su bisagras oxidadas, y la madera sin su color tan característico. Por la fuerza de la caída las bisagras se rompieran liberando todo lo que contenía el cofre sobre la alfombra del suelo, donde cuencas, anillos y collares dorados y de brillantes colores se replegaron por doquier, la chica que había notado esta acción dando una vuelta velozmente sobre ella, tomo en pleno vuelo algunas joyas y anillos, aunque no la gran mayoría, mirando con indiferencia todas aquellas joyas ostentosas, las fue colocando de nuevo en aquella caja que se encontraba a un lado del suelo; pero con lo que ella no contaba era que una fotografía también había salido de uno de los gabinetes entre abiertos y ahora estuviera cayendo lentamente a un lado de ella, sintiendo una corriente de aire, movió su mano con gracia y la atrapo en pleno vuelo.

-¿Qué es esto? –Se preguntó extrañada, tomándola, le dio la vuelta sólo para cambiar su semblante al verla, sintiendo nostalgia.

-Ya ha pasado tiempo desde la última vez que había visto esto –Sonriendo la volvió a guardar –Ya había olvidado que te consideraba mi digna rival, Mi-chan, pero dudo que vuelvas hacer la misma de aquel entonces, ahora no eres ni la sombra de mi rival de cada amanecer –Suspirando nuevamente, cerro mientras tomaba de nuevo el anterior maletín y un par de sudaderas a un lado, dándose media vuelta, camino con la gracia que la caracterizaba hacía la salida del edificio, para luego pasar de largo entre los vastos campos de entrenamiento, siguiendo su caminando hacia el suroeste, hacía el enorme domo deportivo, donde había hablado con Kokonoe de que dejara todo listo para su rutina de siempre, fue muy fácil, siendo aquella castaña la líder del grupo de 1-A, la hacía una de sus allegadas más cercanas.

-Por supuesto –Exclamo con ironía levantando la mirada -Tengo que prepararme para mis ejercicios de natación.

Sí, para aquella chica el relajarse en el agua era algo que desde pequeña siempre le había gustado.


Regresé, estaba cerca de los alrededores de la escuela, en un pequeño parque sobre mí motocicleta, me encontraba bastante cansado, aunque levantando la mirada miré como el atardecer recién comenzaba, señal para que llamara a (White Link), tomando un teléfono nuevo, marqué al número de Piko, sin duda su información de esta mañana me resulto útil, pero había recibido un par de mensajes en el transcurso de mi estadía en el hospital, podía entender que se había infiltrado muy cerca de la Diabla, pero le explique los protocolos que usaba; sabiendo lo astuto que era Piko, me era fácil entender porque consideraba un juego fácil, el obtener información de manera rápida, no por nada era un Hacker PEN-TEST, de renombre en su tierra natal.

-Piko, amigo, te había tratado de comunicar desde hace un par de horas como me dijiste, ¿Qué pasó? –Pregunté mientras esperaba que contestara -¿Te ha sucedido algo?

-No, nada sucedió, todo tranquilo, no ha pasado nada tan grave como crees –Rió por la línea –Es que si vieras estos "sistemas de seguridad" te reirías hermano, sin duda como era de esperarse de dos firewalls creando una DMZ, que inútil, pero bueno, me entretuve un poco al conseguir el pase de acceso especial al domo Acuarius World, sin duda encontrarás a la Mermaid ahí, aunque conseguí un poco más de información la mandaré por la dirección IP, asegúrate de ser cuidadoso… -Soltó un suspiro -¿Entiendes?

-Sí, ya te he dicho miles de veces que sé cuidarme mamá –Reí esperando su reacción.

-Sí, lo sé Len, pero bro, pasa algo –Su voz es escucho apagada.

-¿Dime a que te refieres?

-Bueno, es que ella es algo diferente del resto de las demás, lee la primera parte del informe después de la llamada, necesitaras saber algo muy importante antes de conocerla, pero te diré que ella pasó por algo muy parecido a ti, puede que no tengas que ser Spice! con ella… -Tecleando algo en su teclado electrónico, Piko le mando dos imágenes a Len –Bueno así es ella, y la otra es para que te des una idea del porqué…

-Sonando con un tono bajo Len tomo su teléfono tras unos segundos de haber mirado las fotografías sonrió, y suspiro pausadamente –Creó que tienes razón, pero aún hay cosas que no entiendo del todo de ella…

-Bueno amigo, te di la información, aunque tú tienes tus técnicas para usarlas, yo me dedicar a apoyarte y si sucede algún imprevisto yo te avisaré como siempre… ¿Va?

-Sí, lo siento por darte problemas tan grandes amigo.

-Nah… ni te preocupes, sólo lo hago porque te apreció y claro –Soltó una sonora carcajada –Anon me lo exigió, sin duda ella también te apoya, y pronto vendrá para visitar a su hermana, por cierto ¿Dónde está Kanon?

-Ah… ella me hizo un favor, no te preocupes, la tengo bajo mi cuidado, por cierto recupere mi antiguo título así que tengo en mi poder cierta influencia extra, no te preocupes, te mandaré apoyo más tarde para que te tomes un descanso –Suspirando -¿Piko?

-Sí, Len…

-¿Otra vez te desvelaste, cierto…? –Con un tono reprobatorio, exhaló aire esperando la respuesta del albino.

-Descansa, no te sobre-esfuerces, por lo pronto me despido nos vemos.

-Sí, seguiré tus consejos –Bostezo –Mirando la pantalla de su monitor mientras cambiaba de mano su teléfono, el albino apagó la computadora –Bueno te deje algunas cosas extras en tú locker ten cuidado –Le recordó mientras terminaba la llamada.

-Sí lo hare Piko, amigo mío –Guardando su teléfono sacó una pequeño aparato electrónico y leyó en él, él informe de Piko… -Por lo visto aquella sirena y yo… ¿Somos similares?

Con esos pensamientos en mente, acelero su motocicleta e ingreso a la universidad a paso lento y precavido; no había nadie en los alrededores dadas las horas que eran, por lo que cruzo sin problema alguno la entrada principal, cambiando sus zapatos por los escolares, oculto sus zapatos en su casillero anexo del servicio con prisa, asegurándose de tener cuidado en el interior de la primera planta, subiendo a la segunda saltando las escaleras con agilidad, abrió su casillero al ingresar un par de códigos en la cerradura electrónica, y claro, esa seguridad es con la que todos contaban, salvo por colocar una pequeña traba en el sistema que evitaba que accedieran por alguna puerta digital falsa, gracias a Piko.

Observando en la parte más alta una ranura falsa, jalo un folder amarillo, del cual cayó una tarjeta roja, sonriendo Len la levantó –Por lo visto amigo, tú siempre tienes la razón -Tome mi maleta y una sudadera negra con detalles azules, me dirigí hacía los vestuarios masculinos para cambiarme, tenía que tener cuidado con mi ropa… eso era algo primordial, tras tomar mi teléfono y llamar a Rinny, que estaba con Kanon en el centro comercial, respire hondo, preparándome mentalmente para lo que venía, dirigirme al domo Acuarius World dónde conocería a Luka Megurine, la Mermaid of Hearts la mano derecha de la La Diabla la cual por alguna razón la palabras de Piko seguían confundiéndome incesantemente… ¿Ella y yo tenemos pasados iguales?...


Regresando un par de horas antes…

-Mmm… ¡Qué aburrido! –Suspiré con pesar al escuchar a nuestra sensei azabache sobre historia de la época Sengoku, claro, no es que no me gustará realmente se me da bien los estudios, pero no es lo mismo sin Len, ya apenas unas tres sesiones que se había ido, por supuesto entiendo que tuviera algunos asuntos que hacer, pero no podía dejar de estar toda nerviosa y preocupada por él…

-¡Señorita Asakura!

-Sí dígame Luna-sensei –Respondí con nerviosismo al ver cómo me miraba imponentemente -¿Necesita algo? –Susurre débilmente.

-Bueno sí, si no le es mucha molestia, ¿Podría resumir de manera significativa la época Sengoku? –La maestra miraba a Rin paciente a que contestara, pero para su sorpresa el semblante de Rin se profundizo, destilando seriedad…

-Bueno, no tengo tanto conocimiento Luna-sensei pero sé que…

Es una época de guerra civil, también llamada periodo de entre estados de guerra, en la cual Japón estaba dividida en provincias semi-independientes, cada una gobernada por señores feudales, también llamados daimyō, que se enfrentaban en una lucha continúa por el poder –Serenando su tono continuo ante la mirada de sorpresa de sus compañeros que la miraban como hablaba, con una fluidez y tranquilidad innata -Eran días de guerra y caos. Mientras la guerra se propagaba por todo el país, el mapa del poder sufría cambios muy rápidos y drásticos. Date Masamune, Takeda Shingen, Oda Nobunaga y Uesugi Kenshin son sólo algunos de los muchos que se enfrentarán por conseguir el control del país del Sol Naciente. Muchos de ellos caerán y otros se alzarán victoriosos, pero lo que sin duda conseguirán es que sus hazañas resuenen a través de las épocas… -Bueno eso es todo lo que le podría decir sensei.

-No tranquila Asakura-san, tome asiento por favor –La sensei Luna miró a la rubia con una sonrisa, mirando con admiración y con orgullo a su alumna, por otra parte la gran parte del salón continuaba mirándola asombrados.

Rin haciendo una ligera reverencia, tomo de asiento y abrió de nuevo su libreta escribiendo algunos apuntes en su libreta. La clase prosiguió con normalidad y tras unos 50 minutos más, la campana del fin de clases había sonado, dando por concluido el fin del día escolar. Cada uno de los estudiantes salían a paso rápido, dejando el salón prácticamente vació…

-¡Asakura-san!, ¡Asakura-san!, ¡Asakura-san! –La aludida dándose media vuelta miró hacia dónde provenía el sonido, encontrándose a su profesora hablarle con una sonrisa. Caminando lentamente bajo las escaleras del salón llegando frente a la sensei.

-Dígame Luna-sensei –Murmuro manteniendo contacto visual con la azabache. La sensei dejo escapar una risa mientras veía como su alumna temblaba.

-No te preocupes –Paso una de sus manos sobre sus hombros –toma asiento. Rin algo desconfiada asistió –Estoy sorprendida, por tu modo de hablar y de expresarte sin duda en mis años de educadora había visto algo así, y ni que decir, desde que ingrese a impartir mi clase el día de hoy te noté distraída, ¿Podrías prestarme tu libreta de apuntes? –Pidió dulcemente.

-C-C-Clar-oo… -Rin busco entre su mochila con pena y vergüenza, no había escuchado que la elogien de manera académica, pero sobre todo porque tenía cierto miedo…

-Oh… -Se sorprendió la mayor al pasar página tras página de aquella libreta –Tienes una pulcra letra, ortografía adecuada y coherencia innata – ¿Te has unido a algún club? –Pregunto mientras seguía revisando.

–No, en lo absoluto.

-Bueno, pues tienes muy buenas opciones, está escuela da ciertos derechos a los alumnos que se desempeñan muy bien en eso ámbitos, puedes considerarme tú amiga, tengo unos años aquí, por lo que siéntete libre de preguntarme algo si sientes dudas –Mostró una sonrisa sincera mientras la rubia hacía una ligera reverencia.

-¡Muchas gracias Luna-sensei!

-No, no, no tienes que dar las gracias es un gusto ayudar a mis alumnos, pero…

-Pero… -Pregunto temerosa la rubia.

-Len Kagamine & Rin Asakura… La Señorita Rin Kagamine ó Rinny Kagamine… L-R Kagamine…

En primavera, con las flores de cerezo en su apogeo, llevando un blanco vestido, Caminando de la mano de mi padre hacía Len con su porte elegante vestido en un negro traje, su cabello ondeando al viento… -Dejando escapar un par de risas la maestra iba a seguir continuando con la lectura de no ser porque la sonrojada e intrépida Rin Asakura jaló con una fuerza y una velocidad imperceptibles su libreta de manos de su sensei que no vio venir en la absoluto el movimiento de la joven…

-Ah… lo lamento Asakura-san, no sabía en lo absoluto que tan rápido hayas ido con el joven Kagamine-kun…

Rin moviendo fuerte y efusivamente sus manos negó mientras consternada con la voz agitada intentaba negarle a su profesora, la cual solo le sonreía…

-Se equivoca, es sólo que quería saber cómo se escucharía mi nombre de esa forma, no dibuje ningún corazón ni flechas, ni nombres de bebes futuros ni planes de boda es sólo que apareció de repente, ¡Lo entiende!, ¡No le diga a nadie más eso!... –Entre mil y un excusas la maestra paso una mano sobre la cabeza de su alumna negando suavemente con la cabeza.

-No… no te preocupes, todo esto quedara entre tú y yo, por cierto se más cuidadosa la próxima vez, no queras que nadie más se entere, en especial si te delatas con facilidad al mostrar esa sonrisa y ese pequeño rastro de baba en medio de mi clase.

-Sí, lo lamento Luna-sensei –Asistió derrotada y avergonzada la joven rubia.

-No… no hay de qué, bueno, no quiero quitarte más tiempo seguro te encontraras con Kagamine-kun más tarde… ¡No hagan cosas tan atrevidas! –Susurro pícaramente la maestra –Bueno sin más que decirte mi pequeña alumna… te deseo suerte…

-Si no se preocupe sensei, mañana…-Respondió completamente avergonzada Rin mientras bajaba la cabeza -¡Y de eso no se preocupe! –Susurró antes las ligeras risas de la mayor.

-Sí, ya lo creo… bueno, nos vemos Asakura-san.

-Por cierto maestra –Rin le hablo antes de que saliera por la puerta principal.

-¿Sí?

-¿Kiyoteru-sensei pasara hoy a las 7 p.m. por usted en el restaurante Moon Semi o usted irá primero? –Pregunto con una sonrisa angelical Rin mientras mostraba en su mano el teléfono de su maestra.

-La azabache corrió hacia su alumna y de forma tímida y sonrojada tomo su móvil de las manos de la rubia y corrió hacía la salida de nuevo.

-¡Por cierto...! ¡La reservación de hotel será a las 10:30 en el Park Hyatt Tokyo!

Rin sonriendo por haberle devuelto la broma a su mayor, como suele hacerlo con algunas personas en señal de amistad, tomo su mochila y la coloco tras su brazo, estaba retrasada y tenía que verse con Kanon-senpai, de la cual Len le había hablado con anterioridad, a pesar de nunca haberla visto, no había duda que no quería crear una mala primera impresión de ella con su senpai, por lo que saliendo a pasos apurados entre los pasillos principales, evadiendo algunos basureros con agilidad, bajo por las escaleras del segundo piso.

Todo estaba de alguna forma rara,no había visto a nadie desde que había salido –Claro… era obvio pensó– Ya tenía casi media hora de retraso, suspiro, -Aunque al bajar los últimos escalones de la planta baja, diviso a una chica muy peculiar que comenzaba a subir por las escaleras que recién ella había bajado, por un instante sus miradas se encontraron, aquellas orbes verde azulado contra los azules de ella, su mirada de cierta forma le incomodo, no era por nada pero desde el pasado podía distinguir las personalidades que destilan las personas y aquel par de ojos reflejaban un cierto grado de maldad…

Deteniéndose unos segundos ambas continuaron mirándose…

Aunque el sonido de la campana de la tarde hizo eco en todos los lugares posibles del campus haciendo que la reciente chica reanudara su caminar con gracia y porte hacía el piso superior, dejando a Rinny estática, mirándola… La chica de cabellos aguamarina, balanceando sus largas coletas se detuvo al estar a un escalón arriba y regreso su mirar hacía Rinny, le sonrió por un instante y desapareció por el pasillo derecho.

Saliendo de su ensoñación iba a decirle algo cuando recordó la hora, no se puso a pensar en nada más por el momento, dejando pasar este hecho siguió su apresurado paso saliendo por la entrada principal bajando un par de escalones blancos; paso a un lado de la gran fuente de la institución y camino a la par de los árboles de sakura, hasta llegar a la zona del parking, pasando su mirada por todos lados, estando a punto de elevar la voz, sus ojos se posaron en una figura que estaba a los pies de un frondoso árbol de sakura leyendo un libro entre manos en completo silencio, un viento fresco y repentino movió ligeramente las copas de los árboles, levantando los cabellos de la reciente chica, su mirada quedo perdida en aquella chica…

Una larga cabellera rubia-naranja que se mecía suavemente entre los leves vientos, con algunos mechones decorando delicadamente su rostro, el cual destacaban sus facciones perfectas y cortas. Teniendo el uniforme escolar, con la única diferencia de tener un chaleco negro y un decorado amatista en los bordes.

Levantando la mirada aquella chica miró a Rin y le sonrió, dos pares de ojos verdes-amarillentos se encontraron con los de ella, reincorporándose lentamente del suelo, cerrando su libro que coloco dentro de su bolso, se fue acercando hacía la rubia la cual la miraba algo confundida.

-Oh… lo lamento Rin-san, si me había estado buscando, realmente es agradable leer debajo de un árbol y sentir las agradables brisas que nos brindan –Sacando de su bolsillo su teléfono, fue tecleando un mensaje rápidamente mientras su kuhai la miraba.

–Ah… cierto, no nos hemos presentado formalmente, lamento ese mal gesto de mi parte –Se disculpó la mayor.

Acercándose a Rin, coloco una mano frente a ella mientras la menor imitaba el gesto.

-Me llamo Akatsuki Kanon, un placer conocerla –Sonrió.

-Eh… me llamo Rin Asakura, un placer conocerte Akatsuki-senpai… -Susurró Rin mientras apretaba ligeramente la mano de la mayor.

-De acuerdo Rin-san, si me permite podríamos ir a alguna plaza cercana o a un starbook más cercano, lo que usted guste, no se preocupe –Mientras la senpai comenzaba a caminar hacía la salida, mientras la seguía Rin.

En el camino se pusieron de acuerdo para ir a un starbook que estaba a unas cuadras al norte de la universidad, Kanon le explicaba algunas cosas a Rin mientras esta escuchaba atenta, la plática fue creciendo y fue hasta cierto punto que la Asakura pudo comprobar la amistad que le estaba brindando aquella chica. Eso sin mencionar que al mirarla siempre sonreía y hablaba tan animadamente con ella, desvanecía todas aquellas malas dudas, ella era tímida en al relacionarse con chicas por cuestiones del pasado, así como del mismo modo estando con chicos se mostraba de otra manera… tenía que intentar ser fuerte, a excepción de toparse con ciertos chicos que acrecientan algunos traumas que aún no lograba superar del todo…

-Oh… lo lamento Rin-san pero llegamos –Afirmo Kanon mientras abría la puerta de la entrada para que Rin pasara.

Obedeciendo el gesto, ambas ingresaron al establecimiento, decorado por sillas de portes agradables y de colores marrones y blancos, en conjunto de mesas de colores más oscuros donde algunos chicos y chicas conversaban amenamente mientras bebían café o algún chocolate express, especiales de la casa.

-Por aquí –Le habló la mayor mientras ambas se sentaban en una mesa que daba vista hacia el exterior.

Ambas miraron el menú y tras unos minutos de espera, tomaron sus respectivas órdenes mientras soltaban algunos ligeros comentarios acerca del establecimiento y un par de risas al estar de acuerdo, dándose cuenta que tenían cosas en común. Ambas acordaron irse de ahí tras resolver algunos de sus deberes escolares en el establecimiento, para luego irse a una plaza comercial donde conversarían más y realizarían algunas compras, idea y sugerencia de Kanon que agrado completamente a Rin. Cada una bebía su respectiva bebida, café helado deluxe y cocoa-choco sweet, Kanon y Rin se la pasaban resolviendo algunos problemas de matemáticas, e investigando con la laptop de la mayor el tema que presentaría Rin en su clase de ciencias el día de mañana, tras un par de horas ambas dieron por terminado sus tareas y sonrieron al ver la hora.

-4:30 pm, aún tenemos tiempo –Sonrió la rubia clara, pidiendo algo para comer ligeramente, tras una media hora más, pagaron y salieron del establecimiento. Sin saberlo ambas pensaban en lo bien que habían convivido, eso sin contar que era la primera vez que se conocía, pero en el caso de Rin el haberse podido relacionar de una manera tan grata con Kanon, había logrado formar en su mente por fin, la imagen de tener alguna amiga verdadera, ella tenía amigas en la escuela, pero de alguna forma sentía que la relación de ellas a comparación con la de Kanon-san era diferente, sonriendo no se percató de los continuos llamados que su amiga le hacía, disculpándose por su ensoñación ambas chicas tomaron una ligera desviación, caminando entre las calles con aspectos más verdes y árboles llenos de follaje y espesura, iniciaron una plática ligera y trivial, hasta que Rin, teniendo una ligera duda desde que Len le había contado de Kanon-san, su amiga, una duda se había quedado en ella… quería saber más de ella, y sobre todo el cómo se habían conocido. Mirándola de vez en cuando la mayor de ambas se percató de la mirada inquisidora de su kuhai.

-Ah… Rin-san, ¿Sucede algo? –Inquirió la mayor, depositando la botella de agua que había bebido con anterioridad en un bote de basura cercano.

-Sí –Exclamo con voz firme –Desde que nos conocimos me ha surgido una duda sobre usted, Kanon-san.

-Bueno –Medito por unos segundos –Puedes hacerme la pregunta que quieras, vamos te escuchare, no seas tímida.

-De acuerdo –Suspiro –Quería saber sobre Len, ¿Cómo lo conociste? –Mirando a la mayor está se detuvo abruptamente al escuchar tan repentina pregunta, congelándose en su lugar unos segundos.

-¿Rin-san?... –Susurro indecisa, pero aun así se acercó a la rubia y la tomo de la mano, dejándose llevar, ambas caminaron hacía un banco cercano, dónde la mayor sacaba de su bolso un pequeño libro verde con decorados en negro, por su aspecto podría deducirse que ya tenía cierto tiempo.

-¿Qué es eso Kanon-san? –Inquirió la menor, analizando aquel libro.

-Ah… ¿Esto?, es básicamente mi diario desde que era niña, y siempre lo llevó conmigo en todo momento –Sonrió –Pero siendo sincera, me algo de vergüenza escribir mi día a día, pero también tengo algunas fotografías.

Sacando del pequeño libro algunas fotografías, se las fue pasando a su kuhai, que se sorprendía poco a poco por aquellos revelados.

-Los que te di, son de hace unos meses cuando conocí a Len-kun, aunque también hay algunas recientes, no te preocupes, si tienes alguna duda te diré, así que siente la libre de preguntar cualquier duda que tengas –La rubia clara sonrió al mirar a Rin asentir lentamente y tomar las fotografías con cuidado, analizándolas con expectación.

-Sí –Repitió efusivamente Rin, pasándolos uno a uno.

Mirando maravillada observó que en la primera estaba una Kanon con ropa escolar sonriendo hacía la cámara, al pasar la otra, miró cómo Len pasaba de largo de ella…

-Ah… esa es del primer día que lo vi, yo era nueva en la escuela, a pesar de que puedes verlo serio y frío, ¿Así no es él, verdad…?

-Tienes razón –Sonrió Rin –Él es muy especial de cierta manera, si pudiera describirlo en una palabra sería decidido….

-¿Decidido?, ¿En qué sentido?

-Pues… -Rin coloco una mano en su mentón pensativa –Cuando hay algo que desea y quiere, lucha sin cuartel por ello, ¡No me mal entiendas! –Rin movió sus manos temblorosa ante las risas que dejaba escapar Kanon, ante sus risas sólo hizo un ligero puchero –Es sólo que… puede llegar a sorprenderte mirar ese lado que lo caracteriza, te puede hacer sentir, cómo que con sólo sus sonrisas y sus detalles fueran fragmentos de las estrellas en el cielo uniéndose en una mano de luz…

-Vaya Rin-san, ¿Suenas muy enamorada cierto?...

-Eto… pues… yo…

-Ya, ya, tranquila no balbucees –La tranquilizo –Sé que eres su novia –Le sonrió –Fui una de las primeras que se enteró de sus misma boca, no te preocupes, te puedo asegurar que el sentimiento es mutuo, Len-kun sin duda te ama… acaso no has sentido ¿Cómo si sus promesas fueran eternas?...

-De cierto forma así lo he sentido, pero… ¿Cómo sabes de eso?... –Reflexiono la Asakura mientras le regresaba las fotografías a su amiga. Mirando de lado como con una sonrisa la mayor las guardaba y suspiraba con alegría.

-Digamos que… Puedo asegurar que Len es un chico que ha sufrido mucho… Y el resultado de eso es lo que es ahora, he conocido casi todas sus facetas, pero te aseguro Rin-san que tú has visto al único y verdadero Len… -Reincorporándose del banco comenzó a caminar, mientras Rin la seguía confundida con sus palabras…


Intranquilo, es cómo me encontraba en estos momentos, y no porque no estuviera preparado para lo que se avecinaba, todo lo que necesitaba del folder ya lo había leído y reflexionado con anterioridad. Ahora levaba conmigo unos cuantos papeles de mí, un pase electrónico, y una libreta de notas con un ligero candado manual. Básicamente me encamine hacía las instalaciones del domo deportivo, observando detenidamente los extensos pasillos, miré algunos salones de manera aleatoria, lamentablemente no encontraba el que necesitaba…

Suspirando del aburrimiento, di una vuelta sobre mí mismo, casi por instinto por un ligero sonido procedente de las cercanías. Hice una ligera carrera y miré por una extensa ventana que daba a la puerta.

-Aula 1-"A" –Susurré débilmente, tras fijar mi vista en el extenso cristal, -Al parecer no hay nadie –Bostece de aburrimiento tras ingresar con ayuda del pase.

No me sorprendí en lo absoluto, todos esos pequeños detalles estaban presentes en el informe de Piko, todo por órdenes de la capitana de natación Kokone Akkey, por lo que tenía acceso libre a la piscina principal un par de horas. Habiendo previsto este escenario, me coloque el gorro de la sudadera y camine con rapidez por todo el lugar…

Gradas, paredes de colores brillantes, decorado con tonos azules y marinos, banderas en la parte alta, una gran piscina fraccionada en dos grandes partes que fácilmente ocupaban más de 2/4 del lugar, eso sin contar de las escaleras y los trampolines acuáticos para lanzarse, nada que no ya hubiera visto antes.

Colocando mis documentos en uno de los casilleros de la entrada, reanude mi camino hacia la piscina.

Cerrando mi abrigo de nado me lance a la piscina, dando una ligera acrobacia hacía atrás y adelante, no era tan difícil ni tan fácil, era un truco de modalidad intermedia…

Llegando hacía lo más profundo, nade suavemente hacía la parte superior, sacando mi cabeza hacia la superficie, respirando suavemente. Pero tras unos segundos el sonido abrupto del agua y burbujas formándose cerca me hicieron que me pusiera alerta.

-¿Qué fue eso? –Pregunte al aire dando una ligera vuelta en mi lugar, pasando mis vista en todas direcciones…

No pude decir nada más, porque al otro segundo sentí mis brazos ser atrapados por otros, aunque estos últimos eran delgados y suaves.

-¿Se puede saber quién eres y qué haces a estas horas en estas instalaciones? –Exclamo una voz, destilando tonos agudos y firmes.

-Lo lamento pero… ¿No crees que es de mala educación no presentarse primero mi lady?...-No le di oportunidad de responder a aquella chica, podía estar seguro de que era una chica porque sentí su complexión sobre mí… eso sumándole que estando en una piscina, uno que tenga experiencia en nado puede moverse como si fuera parte del agua… Sumergiéndome todo lo que pude, nade hacía la derecha dejando muy por detrás a aquella dama… -Lo logré –Dije mentalmente tras fijar mi vista de nuevo hacía al frente…

-Sorprendente… -Susurró aquella chica…

Logrando llegar hasta la parte central de la alberca, dándome media vuelta, me llevé una sorpresa enorme al ver a un lado de mí a mi asaltante… una chica peli-rosada, con una expresión serena y pacífica; fijándome en su silueta, era hermosa, no mentiré, pero la analice con desdén, su cuerpo delgado y blanco resguardado por un traje de baño atlético de igual color que su cabello, largas y cremosas piernas, mirándome… de un momento a otro, me sumergí de nueva cuenta en el agua nadando velozmente hacía lo más profundo que podía. Aunque de un momento a otro sentí su mano en mi pierna evitando que siguiera mí avance.

-¿A dónde vas…? –Podía jurar que eso podía estar pensando al mirar su sonrisa ensancharse.

Claro no le di respuesta alguna al dejar escapar algo de oxígeno por la abrupta acción, sin embargo no me dejaría capturar sin antes pelear. Dando una ligera vuelta sobre mí, logré liberarme de su agarré y ejercí algo de presión en uno de su hombros con un mano, aprovechando la energía inercial del cambio de posiciones logré ganar impulso y cambiar mi dirección verticalmente.

-¡Qué te parece! -Quería decirle, pero me contuve al ver cómo nadó hacía la parte del fondo y pasando un pie sobre otro logró obtener potencia suficiente para reanudar su marcha hacia mí…

-¡Maldición! –Dije al aire tras llegar a la punta de la alberca, pero me quedaba sin opciones al ver cómo ya no quedaban ni 2 metros de distancia entre ambos, jugaría mi última carta, inicie una ligera finta hacía la derecha nadando oblicuamente… al verla noté como caía poco a poco en mi engaño.

-¡Qué ingenua! –Pensé al instante que pasaba de largo de ella por la izquierda, para mi mala suerte, miré con horror cómo con una facilidad y flexibilidad innata igualo mi camino estando justo arriba mío, queriendo volver a realizar un escape forzoso de emergencia… mi plan fue truncado cuando sentí como la chica me tomaba de las muñecas y de un momento a otro un ligero toqué sobre mis hombros descendía hasta la parte baja de mi espalda, sintiendo mis parpados cerrarse lentamente…

-Megurine… -Susurré antes de ver su expresión serena y ganadora al tomarme entre sus brazos con una sonrisa…


-¡Ah! –Dije desorientado tras intentar inútilmente reincorporarme -¿Qué pasó? –Pregunte al aire mientras analizaba el donde me encontraba, sintiendo limitados mis movimientos miré mi estado. Amarrado de las muñecas contra una silla de madera, y con los tobillos y piernas de igual manera pegadas contra las patas del mueble. Pasando mis manos suavemente una contra la otra inicie mi plan A en estos tipos de situaciones…

-¿Qué rayos? –Exclame mientras pasaba mi mirada hacia arriba.

-Ah… veo, que te has despertado… -Dijo la misma chica que había visto antes, ingresando a la habitación de blancas paredes, con una sudadera entre manos.

-¿Por qué me has amarrado? –Pregunte cortante mientras la miraba tomar una silla y colocarse frente a mí, mirando retadoramente -¿Y bien nadadora-san?...

-Tranquilo, tranquilo, azabache-san –Dijo con suavidad mientras pasaba una de sus manos por mi mejilla –Sólo son medidas de precaución.

-¿Medidas de precaución? –Dije enojado mientras lograba aflojar un poco mis muñecas -¿A qué te refieres mi dulce princesa del mar?

-No sé… dime tú… ¿No serás algún acosador o algún admirador mío?, que excedió sus derechos e ingreso sin autorización aquí, en horas no permitidas –Dijo lo último con un tono sensual.

-¡Horas no permitidas!... Pero sí tengo todo en regla para poder ingresar aquí… y dudo que no sepas algo de mí en estos momentos –Diciendo esto de forma divertida, hice gestos con mi cabeza para que mi atrapante se fijara en una mesa plegable de la habitación mi folder entre abierto…

-¡Oh…!, pero que tonta soy Kuhai-kun –La pelirosa se levantó de su asiento y acercándose a mí, se sentó en mis piernas, colocando su boca muy cerca de mi oreja me susurro sensualmente –Nee… ¿Cómo has sido capaz de burlarme en la piscina?...

Mirándola divertidamente sus ojos azules miraban con curiosidad a mis orbes oscuros, desvaneciéndose el agarre de las cuerdas de mis muñecas, logré hacer un pequeño amarré…

-¿Quién sabe mi linda dama?... pero… algo que nunca debe olvidar es que a las chicas hermosas como usted, ¡Es que nunca debe bajar la guardia! –Exclame con sensualidad sobre el lóbulo de la peli-rosa, al mismo tiempo que pasaba el nudo de la cuerda por las manos chica que intercambiaron los papeles en que estábamos… Ella amarrada de los brazos con el semblante en shock con una sonrisa y yo con mi parte mi inferior limitada…

-Digamos que esto es un empate Len Kagamine-kun, estudiante de nuevo ingreso, un candidato innato, posible sustituto de nado sincronizado, de las próximas olimpiadas escolares…

-Lo mismo digo… Megurine… Luka Megurine-san.

-¿Me conoces?... -¿Cómo?...

-No me resulto difícil el comenzar hacer mis especulaciones sobre ti senpai… -Riendo ligeramente la miré, mientras masajeaba suavemente mis muñecas –Era algo fácil de saber, sin duda no por nada eres ganadora de nado sincronizado, digna de ser llamada una verdadera Sirena…

-Je, je, je… Creo que tiene razón Kagamine-kun, y ni qué decir de ti, tú no te quedas atrás… por cierto no crees que esta indecente posición podía fácilmente malinterpretarse, si alguien viniera aquí… en los vestidores principales… -Pasando su boca por la cremallera de mi chaleco, la detuve abruptamente colocando una mano en sus labios.

-Lo lamento mi aventurera senpai, pero realmente tengo que irme de aquí –Levantando subidamente mi dedo por mis piernas me libere de los fuertes agarres de las cuerdas inferiores –Lamento la forma en que nos hemos conocido Megurine-senpai.

-Lo mismo digo Kuhai-kun, pero es un pena… -Bajando la mirada la peli-rosa levanto ambos brazos demostrando al azabache haberse liberado de sus ataduras… -Yo que deseaba conocerte, me has resultado muy peculiar –Lo miró de reojo curiosa…

-¿Eh..? Lamento eso mi hermosa Megurine-san, pero… es algo que lamento causar en la gente –Susurrando lentamente sus palabras, de un segundo a otro se había incorporado de la silla dejando sentada y desconcertada a la mayor, colocando una de sus manos en su barbilla –Nos veremos pronto Megurine-senpai… -Exclamo el chico mientras se daba media dirigiéndose en la puerta anexa a la habitación, por el repentino llamado de la chica.

-Eres gracioso Kagamine-kun, sin duda alguna… –Sonrió la peli-rosa, dejando escapar una ligera risa -¿Por cierto…? ¿Conoces de algo a Hatsune-san?... –Exclamo sería desapareciendo todo residuo de felicidad, endureciendo su mirada.

-¿Hatsune-san?... –Dije sorprendido mientras la miraba fríamente -Lamento mi ignorancia Megurine-senpai, pero nunca he escuchado de ella…

-Oh… vaya… lo lamento por preguntar algo tan extraño…

-No te preocupes por ello Megurine-senpai, pero si me disculpas iré a entrenar un rato, si me lo permite, espero que nos llevemos bien… -Sonriendo ladinamente desapreció por el umbral de la puerta, cerrando la puerta, dejando a la peli-rosa mirándolo con una sonrisa…

-Sí… definitivamente, está puede ser una forma de romper la rutina, sin duda parece que me encontré con algo interesante… mi Kuhai-kun… o debo decir… Len Kagamine-kun…


Len se había desaparecido de la habitación contigua del salón 1 "A", pero se refugió en otra aula cercana, teniendo cuidado en todo momento, se pasó un par de horas entrenando y perfeccionando algunas técnicas de nado y caída en los trampolines.

Aunque por pequeños lapsos de tiempo su mente no dejaba de pensar en la Megurine, y no por su exponencial belleza, no señor, si no en que durante el tiempo que hablo con ella, sus palabras de la peli-rosa le resultaban vacías y no eran concisas con sus acciones… pareciera como si todo fuera una actuación…

Saliendo del agua tomo su toalla y se secó sus cabellos negros, algo desalineados, saliendo algunos mechones de sus coleta baja. Cambiándose de ropa en el vestuario adjunto, se quitó la chamarra azul que cubría su torso y toda la extensión sus brazos, mirando nostálgicamente algunas de sus marcas…

-Hace tanto que no veía mi piel así –Suspiro y bufo por debajo –Aun tengo cosas que planear antes de ir a jugar en el castillo de flor de loto –Exclamo mientras se colocaba una ropa sencilla y caminaba hacía la salida.


Un peli-verdeazulado caminaba tranquilamente por los pasillos de la escuela con la mirada aburrida, subiendo las escaleras con pesadez, miró de reojo las fotografías y noticias del periódico mural…

Próximamente… torneo interuniversitario, después de cerrar con broche de oro la ascensión del comité correspondiente y el llamado a nuevos miembros, eso sin olvidar de la estrella del canto, la mismísima presidenta del junta estudiantil…

Miku Hastune-sama…

Que dirá noticias de los venideros festivales escolares, deleitándonos para finalizar con su voz…

De la noticia se veían imágenes de la Hatsune, sonriendo a la cámara, y dando abrazos y autógrafos a chicas y chicos de la institución así como en múltiples acciones sociales que le daban un aire amigable, puro y bueno…

-Sin duda mi hermanita… sí que sabe armar un perfecto circo –Sonrió el chico, mientras continuaba su camino. Tras unos minutos, se detuvo frente a la enorme puerta de madera de la última planta.

-Con que desde aquí mi hermanita dirige está estúpida escuela, sin duda parece ser que ha cambiado un poco para bien –Suspiro con desgana –Es mejor que le prepare una sorpresa, me muero por ver que su adorado hermano mayor ha llegado para apoyarla en lo que necesite…

Ingresando a la sala, sus pasos fueron cortados por la repentina falta de equilibrio, cayendo fuertemente en el piso, escucho como la puerta se cerraba lentamente…

-Pero… ¿Qué rayos? –Exclamo divertido mientras alzaba la mirada hacía chica de coletas que lo miraba con una sonrisa…

-Hola mi Onii-sama, ¿Puedo saber a qué debo el honor de tu visita en Japón? –Suspiro con una sonrisa, mientras se agachaba para quedar a la altura del chico.

-Oh… veo que en el último año que no nos hemos visto no me has extrañado Miku-chan , que mala… haciendo preocupar a tu dulce hermano mayor al saber que estabas en aprietos… -Haciendo un ligero puchero el peli-verde intento reincorporarse pero cayo de nuevo al sentir un ligero toque de electricidad en el pecho.

-No seas testarudo Onii-sama, te he extrañado, y muchas gracias por lo de hace un año, pero no te preocupes estoy solucionando la última directriz que nuestro Oto-sama me implanto…

-Vaya, vaya, la orgullosa y bella Hatsune Miku-sama, nunca pidiendo la ayuda que necesita… que tsundure eres mi pequeña imoutou, por lo que aun si no me lo pides te ayudare como siempre –Sonrió el mayor aun sin poder moverse por el anterior choque eléctrico.

-No, enserio, no necesito nada de ayuda, yo misma me puedo encargar de él… Onii-sama, confía en mí… -Suplico la menor.

-Ok, Ok, De acuerdo, confió en ti, pero ya sabes que nuestro Oto-sama no… y todo después de lo que te ocurrió hace un año… fuiste el centro de atención de los medios de todo media Europa, eso sin contar que perdimos influencias en las tierras balcánicas, todo por la intervención de los Kagamine, aun así dudo mucho de cómo se enteraron de ese desfalco de unidades multi-internacionales que pensabas realizar.

-¡Ya… cierra la boca Mikuo! –Le reprendió la Hatsune mientras se daba media vuelta y toma asiento en su escritorio.

-Ya, ya, mi princesa, o acaso no me dirás que aun sigues tras ese sujeto que te cautivo hace un año… sin duda sería un cuñado excelente, reconozco que tiene muy buenos gustos para pasar el rato…

-Grrr… -Gruño Miku.

-Rodando los ojos el peli-verde continuo, tomando asiento frente a su hermanita este sonrió tomando un cuadro del escritorio, mirando con nostalgia y con la mirada absorta en la fotografía pregunto –Dime, ¿Luka-chan aún está en estás horas en la escuela...?

-Ah… -Exclamo confundida la chica -¿Por qué preguntas por ella Baka-Onii?

-Nah… por nada mi pequeña imoutou, sólo cosas mías… por cierto… -Exclamo mientras bajaba y colocaba el cuadro en su lugar -Te ayudaré en lo que pidas… tú sólo pide mi princesa que yo cumpliré… -Haciendo un ligero ademán de arrodillarse la peli-verde sonrió al acto.

-De acuerdo Mikou-Onii-sama, cómo siempre confiare en ti, sólo te pido que no te entrometas si no te pido, ¿De acuerdo? –Condiciono la chica.

-No hay problema alguno –Suspiro el Hatsune tras reincorporarse, mirando a su hermanita se puso serio, hablando fríamente y fuertemente sus ojos se pusieron tonantes -¿Qué ha pasado con el rubio que condiciono Oto-sama?

La peli-verde se puso nerviosa y miró hacia abajo murmurando débilmente.

-E-ss-too-yy… eee-nn eessoo…

Sacando aire el chico no agregó nada más y se fue dando media vuelta hacía la salida.

-¿A dónde vas Onni-sama?

-Ah… lo lamento Miku-chan, iré a darle una visita a unos lugares, por cierto probaré suerte en el casino de la familia Megurine –Enseñándole una moneda dorada de grabados finos y complicados, el chico le guiño un ojo –He logrado saber algunas cosas en mi estadía en Japón las últimas 48 horas, te tendré noticias pronto Imoutou, nos vemos –Diciendo esto último el chico cerró la puerta dejando a la chica con dudas sobre lo que había dicho.

-Sin duda si Onii-sama, ingresa a jugar cómo lo conozco no se irá hasta dejar vació el lugar… Ah… -Dejo escapar un bufido, tras sentarse de nuevo en su silla mientras sacaba una fotografía de su cajón con pestillos de seguridad –Pero bueno –Mirando la foto se sonrojo levemente –Cuando te vea el día de mañana, veremos si te gusta la sorpresa que he preparado para nuestro encuentro mi pequeño juguete… -Sonrió delicadamente mientras se quedaba absorta en la fotografía.


Ya tenía una hora que me había preparado, vestía completamente de negro, con mi fiel chamarra negra con decorados en dorado, con un par de guantes negros a media mano, y por advertencias de Piko mi dispositivo electrónico (No diré información de esa por el momento), por cuestiones propias tome un pequeño frasco que contenía la sustancia que le había encargado a Gakupo. Miré detenidamente mi habitación me encontraba listo para ir y armar algo de alboroto en ese lugar de apostadores y estafadores, nada que no pudiera manejar…

Tras unas horas de estar manejando hacía uno de los mayores lugares de entretenimiento y esparcimiento de Tokio, me encontraba en la gran puerta de madera con toques característicos del escudo Megurine. Acercándome al fornido par de "Gorilas" que vigilan la entrada, basto con mostrar mi antigua tarjeta de acceso.

-Oh lo siento señorito, discúlpenos, adelante puede ingresar –Menciono el castaño de ellos.

-No te preocupes Yomi-san, sólo serán unas horas de diversión, nada más –Lanzándole una moneda al aire, el azabache de ellos lo tomo y sonrió a su acompañante.

-¡Qué tenga suerte señorito! –Agregaron a coro ambos.

Adentrándome en el recinto, suspire y relaje un poco mi semblante, hace mucho que no venía a este lugar, y por ende había perdido en algo mi antigua forma de ser en estos lugares lleno de gente que con el simple hecho de acercárteles te examinan y miden sus capacidades contigo.

Blackjack…

El casino de la poderosa y prestigiosa familia Megurine, que en conjunto con el escudo familiar, este se postraba con las cuatro cartas As's… (Dándole a dicha mano un valor inmenso en los juegos), Familia que esconde muchos secretos, de los cuales poco sabia, pero… ese no es el caso, había venido a pescar, o al menos consolidar mi primer objetivo…

Al pasar entre algunas personas que miraban con miedo y curiosidad las maquinas traga-perras, y algunas mesas, el estridente sonido de risas, algunos insultos, maldiciones o gritos de victoria y derrota que se expandían por doquier de la enorme sala. En muy variadas cantidades, tras lograrme adaptar un poco a las luces fluorescentes de la parte central del escenario de este enigmático casino… podía saber de donde provenían. Ahora tras acercarme a una mesa y solicitar al botones un juego de Texas Holdem, me encontraba levemente confiado, o al menos eso es lo que destilaba mi semblante a los demás competidores, con mis cinco sentidos siempre vigilando cada espacio a mi alrededor. Era más que obvio lo que iba a suceder…

-Lo lamento amigos, pero creo que hoy no tengo suerte –Dije al aire a la gente situada en mi mesa, mirándome con ojos expectantes…

-Qué pena –Sentenció uno con ironía al tomar el bote sobre la mesa.

-Mejor suerte para la próxima niño…

-Esperen –Dije con fingida aflicción, mirando al peliblanco de ojos rojos mirándome con un semblante sombrío y una sonrisa –Ya que estamos jugando con puros profesionales ¿Por qué no jugamos ligas mayores?

-¿A qué te refieres chiquillo? –Pregunto el más anciano de la mesa, mientras los demás yacían callados sobre sus lugares. Haciendo más perspicaz y aguada mi vista miré al reciente ganador…

-¿Por qué no apostar, el mismo monto que se acaba de ganar usted…? Joven…

-Dell –sonrió el albino.

-Muy bien joven "Dell" –Con la mirada le lance el desafió en cara –Juguemos una sana y divertida ronda con nuestros amigo aquí presentes de Omaha HiLo, claro, ¿Si no le molesta?...

A los competidores, mostraron caras de no querer entrarle a mi declaración y más de uno se había levantado de la mesa dándose media vuelta para irse, cuando la voz clara del chico acepto el reto mostrando su sonrisa blanca. Como piedra quedaron los espectadores, y corriendo hacía sus antiguos lugares, lanzaron fichas y efectivo al enorme bote que se llenaba con cada apuesta de ellos.

-¿Les parece comenzar? –Pregunte a los presentes, que se miraban inquietantes… -Muy bien sonreí abiertamente… ¡Es hora del show! –Susurre antes reacomodarme en mi lugar al ver cómo el botones nos ofrecían carta tras carta…


Richy-kun Se Despide: Bueno cómo verán los que lograron leerlo hasta el final…

Les diré muchas gracias por la oportunidad de ver esté humilde Fic, enserio lo agradezco, por ende es que me esforcé, para todos los fanes de Miku, reitero no es mala del todo, pues daré a conocer dichos motivos, y Luka de la misma forma, ambas serán de mucha importancia, si querían ver más RinXLen, eso estará muy presente, pero reitero, Len tiene que ganar de ciertas formas poder ante Miku, por lo que en el capítulo 9 será un capítulo en la playa… no diré más para no arruinar la sorpresa de todo lo que he montado.

PD: Espero que no hay muchos errores ortográficos intente que no hay también problemas entre diálogos y ambigüedad, la verdad lo lamento, en mi defensa diré problemas con el procesador de texto y tiempo que perdí… al iniciarlo dos veces desde cero.

Dianis Mar: Muchas gracias Kuhai-kun, por cierto tengo un regalo para ti, es estado preparando un Fic por ser muy fiel a mis fics, espéralo con ansias… te daré el título… Odio, me base en una canción y una experiencia personal, y pues si te gusta tanto el RinXLen cómo yo amaras el final de este One-shot :3

Cristal12997: Supiste saber su identidad… pero… ¿Sabes que está tramando?... ¿Por cierto que ha pasado con Akaito?... ¿Miku que planeo con Len?... :| Te di muchas preguntas sin respuestas pero las responderé pronto… por cierto Miku aparecerá activamente a partir del siguiente pues ya es hora de desplegar el "Arsenal" :]

Kokuro: Len no es tanto así… pero es que depende de cómo uno le quiera dar dicha personalidad, y no es por entrar en polémica, pues hay canciones y videos que demuestran esa personalidad que tanto reflejo en este Fic, el cual reitero es lo que imagine e interprete… :P Gracias, y si tengo muy pendiente tu opinión. ; )

Cathy-Chan: Bueno también tuviste razón aunque Kaito es de cierta forma fue afectado de niño, no diré más pero necesito que haya más contra luz con los personajes, por lo que tuve que hacer que brillaran, bueno hay personas que les gusta esos gustos, pero bueno yo reitero que sólo escribo lo que imagino y tomo opinión de lo que me comentan, por lo que agradezco tu opinión siempre. XD

Shioo: Gracias por esas hermosas palabras, si de cierta forma sip, pero pues si quieres más detalles te diré en el próximo capítulo… Y Rin se enterara eso es crucial en esta historia… Si digo más sin duda la historia se consumiría muy rápido… :D

: Senpai espero que este nuevo ciclo escolar le vaya bien por lo que reitero que la mejor de las suertes le acompañe...

Matryoshkah: Sip, Sé mucho de motocicletas son mi pasión y gracias esto esté Fic ganó realismo, aunque no sé mucho de juegos de azar tuve que comenzar… fue divertido y sin duda me gusto, esto va para ti… Ja-ne! Senpai…

Bueno amigos, hasta la próxima, y por supuesto me agrada saber que les esté gustando la historia, muchas gracias por su apoyo…

Recuerden lectores ocasionales ustedes hacen posible esto, el que lo hayan leído es más que suficiente para este escritor…

Matta ne!, Atte: Richy Escorpy