TRADUCCION: Esta historia no me pertenece, yo nunca la eh escrito ni mucho menos eh aportado con alguna idea o sugerencia, todo este trabajo pertenece a la autora Runandra, quien es la mente maestra tras esta idea, la historia original pueden encontrarla en el siguiente link:
www(punto)fanfiction(punto)net/s/5650325/1/1001_Nights
Aclaración: Hunter x Hunter no me pertenece.
Esto dice Runandra (la autora), puede contener spoiler… por no decir que tiene spoiler del fic XD:
Tadaaa… Y eso es. Kurapika es una chica. Para aquellos que esperaban que esta historia fuese un shonen-ai, lo lamento. No soy una gran fan del shonen-ai, así que… lo siento (repetir). Lo siento si decepcione a alguno de ustedes. Esto ha sido planeado desde el comienzo. Porque ella sabía que desde el comienzo era mujer, era por eso que se esforzaba en hacer creer a las personas que era un chico. Pobre niña. Bueno, supongo que se pueden imaginar lo que es el paquete 'especial'. Hehe… siempre eh creído que Kuroro es del tipo que se preocupa de su apariencia, aunque no de forma excesiva. Y creo que es del tipo que hace cualquier cosa para arreglar algo que no le gusta. Y sí, este hospedaje en particular tendrá un rol principal dentro de la historia.
Próximo capítulo: Expectantes, deben permanecer en un cuarto debido a la atadura. ¿Pero qué hay de las camas? Kurapika es una chica ahora, de seguro eso significa problemas. Lo que es más, hay más problemas guardados para ellos.
La historia hasta ahora: Bueno, ellos si se encontraron con Ishtar y ella de cierta forma los ayudo con las esposas mágicas. El problema principal aún no se ha solucionado, y ellos prácticamente tienes que viajar por todo el mundo para encontrar una criatura mágica más poderosas que el genio, para que pueda levantar el maleficio que cae sobre ellos. Aparentemente, Kuroro fue advertido por Ishtar que Kurapika pasaría por unos cambios y que cuando estos ocurriese, el debería notificarle de lo ocurrido. El problema era que él no sabía de qué cambios se trataban.
CAPITULO 5: El Verdadero Yo De Kurapika.
Kuroro miró de forma silenciosa a su compañero. Observo su estructura oficial con cuidado, tomando nota, de que mientras más veía al chico más sentía que el chico, de alguna forma, había cambiado. El ceño fruncido seguía allí, cuando fuese que hiciera un comentario que irritara o enojara al muchacho, pero no hablaba de eso. Algo que realmente no podía señalar estaba cambiando, y no sabía si era para mejor o para peor.
Habían viajado por cerca de dos semanas y habían aprendido a confiar en el otro hasta cierto (mínimo) punto. Por una, habían acordado no estrangularse el uno al otro mientras dormían. De esta forma, podían dormir más tranquilamente. Luego de haber terminado su diligencia en Ryuusei-gai, particularmente con Ishtar, habían abandonado inmediatamente la ciudad. Jan estuvo un poco decepcionado de que se fuera tan pronto y le dijo que algunos de los ancianos del concejo querían hablar con él. Kuroro había declinado la idea. El prospecto de conversar con el concejo y con Kurapika a la siga no era sabio. Podría regresar la próxima vez, cuando finalmente se librara del lazo.
Ishtar les había dicho sobre la negociación con Hassamunnin. El genio se rehusó a remover la atadura, así que no tenían otra opción más que encontrar otro genio, u otra criatura mágica que tuviera mayor poder que Hassumunnin y revocara el hechizo. Ella les entrego unos anillos que les advertirían si alguna criatura mágica se encontraba cerca. Lo que significaba que debían ir de lugar en lugar, en otras palabras, debían viajar por todo el mundo. Aparte de eso, algo también lo molestaba. Antes de que se marcharan, Ishtar le había susurrado algo.
"Cuando ocurra un cambio anormal en ese niño, llámame inmediatamente. ¿Entendido?"
Quería protestar pero escucho la finalidad en su voz. Sin importar cuánto quisiera desafiarla, cuando le ordenaba algo, debía seguirla. Sabía por su tono de voz que el asunto era importante, sería mejo para el seguir su concejo, considerando que ella poseía la visión verdadera. Lo que provoco que Kuroro se preguntara, ¿Qué pasaba con el chico? Si Ishtar era seria sobre el asunto, debía ser algo critico, pero ella no le dijo que. Hasta el momento, nada había ocurrido.
Otra cosa que notaba; el lazo entre ellos se había expandido. No sabía si el chico kuruta lo había notado o no, pero la distancia permitida entre ellos se había extendido unos veinte cm. Sabía que el cambio venia por parte de Kurapika. Después de todo, no era como si odiara al chico. De hecho, se interesaba en su ilimitado potencial, sin mencionar su versátil nen. Incluso había pensado en que se uniera al Ryodan. Aunque aprendió su lección, sabía que el chico era muy inteligente y no sería fácil de persuadir. Era casi imposible, sino imposible.
Un distante crujido de ramas alerto a Kuroro. Achico sus ojos, intentando penetrar la oscuridad del bosque, pero no vio nada. El viento soplo, acariciando su pelo negro. Quizá sería algún animal salvaje, pero de nuevo, debía asegurarse. Podían ser bandidos, o peor; bounty hunters (cazadores de recompensa). Expandió su En, para escanear el área a su alrededor, sólo por si acaso. Incluso si quienes lo perseguían eran usuarios de nen, que permanecían en estado de zetsu, no podrían escapar de su En. Ciertamente, detecto unas cuantas personas esparcidas a su alrededor, preparando una emboscada.
"Despierta." Golpeo suavemente el hombro de Kurapika. El chico era de sueño ligero; un golpe suave era todo lo que necesitaba para abrir sus ojos.
"¿Qué ocurre?" le pregunto adormecido, ligeramente irritado. Le impresionaba a Kuroro como el más mínimo gesto realizado por el causaba la irritación del chico.
"Tenemos invitados no bienvenidos. Prepárate." Le ordeno por costumbre, como lo hacía con sus miembros del Genei Ryodan.
El kuruta gruño infelizmente, pero aún así, le obedeció con un profundo ceño. Se sentó flojamente, pretendiendo que no estaba alerta, cuando en realidad estaba más que despierta, como si fuera de día. "¿Quién?"
"Todavía no lo sé. Tal vez bounty hunters, o meros bandidos." Kuroro se encogió de hombros y retomo su normal postura cuando se sentaba. Esperaron, mientras pretendían estar simplemente sentados junto a la agradable fogata.
"No mates a nadie." Dijo repentinamente Kurapika, mientras veía al ámbar.
Kuroro le dio una inquisitiva mirada. "Aquí vamos."
Como en respuesta a su oración, personas saltaron desde los arbustos que los rodeaban, todos ellos dirigiendo sus armas hacia ellos. En unisonó, ambos saltaron para evitar ser atravesados o golpeados, pero con diferentes fuerza. Kuroro salto más lejos, como resultado arrastro a Kurapika con él, ya que la cadena continuaba midiendo 40 cm. Kurapika se tropezó y estrello contra él. Perdió su estancia por lo que tuvo que aferrarse a Kuroro; agarrarse a su pecho, exactamente, para no caer, mientras que Kuroro tuvo que sostenerlo por el codo.
"Torpe." Se burlo Kuroro.
"Cállate." Le dijo Kurapika y se separo rápidamente de Kuroro. Se enderezó y escaneo los rostro de sus asaltantes.
"Bueno, bueno, mira lo que tenemos aquí." Dijo uno de los hombres, uno moreno que andaba con una camisa sin mangas, habló. "¡Kuroro Lucifer con su novia!"
"¡SOY UN CHICO!" les gritó Kurapika, enfadado. Kuroro, quien para ese entonces ya estaba acostumbrado a sus gritos cada vez que lo confundían por mujer. El sólo rió. Kurapika se giro hacia el lanzándole dagas por sus ojos.
"Sinceramente creo que deberías poner un anuncio en tu cabeza que dijese: soy un chico." Le dijo mofándose.
"Cállate, idiota." Kurapika sintió que su cabeza ardía.
"Seas lo que seas, eres desafortunado, chico. Esta noche conseguiremos nuestra recompensa con su cabeza, pero creo que tu también estarás incluido." Dijo el hombre musculoso, mientras avanzaba hacia ellos.
"Así que son bounty hunters." Dijo Kuroro, confirmando sus sospechas. "Lo siento, caballeros, pero no tengo intenciones de ser capturado por ustedes."
"¿Sabes qué?" el hombre sonrió. "La recompensa dice: 'vivo o muerto'."
"Hmm… interesante." Kuroro se cubrió la boca con una mano, realizando un irrisorio gesto de pensante.
Kurapika rodo sus ojos exasperados. No podía creer lo idiota que era ese hombre musculoso. Incluso todos ellos a la vez no tenían oportunidad alguna de derrotar a Kuroro Lucifer. Diablos, hasta el podía encargarse de todos ellos al mismo tiempo y con una sola mano; y tenían las audacia de clamar que lo asesinarían si era necesario por el bien de su recompensa.
"Esta será la primer vez que peleemos codo a codo."
"Cierto." Kurapika hizo una mueca; normalmente, siempre intentaban arrancarse el cuello entre ellos. "¿Crees que estamos en desventaja?"
"No. Creo que es una buena oportunidad para medir nuestra compatibilidad en batalla."
"¿Qué?"
Antes de que Kuroro pudiese explicarse mejor, los hombres habían perdido su paciencia y todos habían atacado a la vez. Estaban completamente rodeados. No podían dispersarse por la cadena y tampoco podían arriesgarse a saltar, ya que una vez en el aire serían más vulnerables. Dejando a Kurapika con una sola opción. Invoco su Dowsing Chain e hizo que formara un escudo circular alrededor de ellos. La cadena de Nen logro bloquear todos los ataques, con un jalón, los desvió. Los hombres fueron sorprendidos por su pequeño truco, sus bocas abiertas como si fuera una gaveta abierta.
"¿Puedes luchar solo con tu mano derecha?" le pregunto, repentinamente, Kuroro.
"Creo que sí. ¿Por qué?" Kurapika no lo miró cuando le pregunto, sus ojos estaban fijos en sus enemigos, a pesar de quería obtener una explicación de parte del hombre mayor.
"Bien. Entonces pelearemos de esta forma." Agarró sorpresivamente la mano izquierda de Kurapika con su mano izquierda. Kurapika se estremeció violentamente por el repentino agarre de la cabeza de la araña, pero Kuroro lo ignoro. Se movió y plantó, en dirección opuesta a la de Kurapika. "La cadena restringe nuestros movimientos. Será más fácil si estamos de la mano."
Kurapika comprendía lo que Kuroro le decía. Si ellos peleaban por su cuenta y sin ninguna atadura física, tenderían a olvidar la cadena mágica y como consecuencia sus movimientos serían entorpecidos. Si sostenían sus manos, siempre estarían dentro del espacio permitido, y por lo mismo, serían menos propensos a cometer estúpidos errores. La enorme mano de Kuroro envolvió por completo la mano más pequeña de Kurapika, sosteniéndola firmemente. Incluso si Kurapika no sostenía la suya, sabía que no podía deshacerse de su agarre. El brazo de Kurapika se mantuvo rígido por un momento, como si se hubiese enfermado por haber tocado a Kuroro Lucifer, pero él forzó su brazo para que se relajara. En cualquier caso, no podía permitirse el ser distraído por un simple contacto físico cuando había bounty hunters tras ellos.
"Está bien." Kurapika asintió y le regreso el agarre de mano en respuesta, aunque renuentemente. Kuroro sacó su cuchillo Benz, mientras Kurapika tomó su espada. Doblaron ligeramente sus rodillas, tomando una posición de combate.
"Que comience el baile."
Limpió la sangre de su cara y cambio sus ropas ensangrentadas por limpias. Cuando termino, miró su alrededor. Había cadáveres desparramados por todas partes, sin mencionar la sangre y viseras. Se sentó sobre un tronco caído y se giro para observar a su inconsciente compañero.
Se había sorprendido de que Kurapika hubiese querido cooperar completamente en la batalla. No había esperado ese nivel de compatibilidad entre ellos, considerando el odio que el niño tenía hacia él. Lo que lo molesto, fue el hecho de que el chico no intentara matar a nadie, todo por su estúpido sentido de moralidad. Era un error de Kurapika, y al final, tuvo que pagar por eso.
Uno de los brutos, que el chico creía haber noqueado, se levanto y lo ataco. Kurapika apenas y esquivo el cuchillo, el filo no alcanzo su mejilla por menos de una pulgada y en cambio rompió su arete. Abrió la boca de sorpresa, perdiendo de forma momentánea su concentración, y el hombre aprovecho esta oportunidad para atacarlo, cortando el frente de su camiseta. Al siguiente segundo, el rostro de Kurapika se contorsiono en uno de pura ira y le dio una patada al plexo solar del hombre. El hombre se doblo, y sin piedad alguna, Kurapika golpeo con la culata de su espada la base de la cabeza del hombre. Kuroro escucho el crujido, y estaba seguro de que Kurapika había fracturado ese cráneo; haciendo del hombre su primer muerto, algo que comprobaría más tarde. Aparentemente el golpe de Kurapika había causado un severo derrame interno en su cabeza.
Mientras Kuroro enviaba a dos hombres más a conocer a su creador, noto que Kurapika se comportaba de forma extraña. Comenzó a balbucear, murmurar "mi aro", como un hombre loco, mientras apretaba su oreja desprovista del valorado colgante. Molesto por la falta de concentración de parte del chico, Kuroro empujo al chico hacia él y se giro para darle una mirada de advertencia, pero se sorprendió al ver puro terror en los ojos azules del chico.
"¿Qué ocu-"
De pronto, Kurapika colapso. Con sus reflejos, Kuroro logro agarrarlo con su brazo izquierdo y sostenerlo cerca de sí. No tenía idea del porque el kuruta se había desmayado. Estaba seguro de que el chico no tenía ningún rasguño, así que tacho la idea de que había sido envenenado de la lista. Mientras escucho los gritos de batalla por parte de los hunters restantes, emitió un 'tsk', decidiendo inspeccionar e interrogar al muchacho más tarde. Con su brazo izquierdo sosteniendo incómodamente al inconsciente kuruta, por su estomago, Kuroro termino con los otros hombres, con un limpio corte en cada una de sus gargantas. Se sorprendió al sentir el peso pluma de Kurapika sobre sus brazos.
Cuando se aseguro de que todos los hunters estuviesen muertos, dejo caer al chico sobre el tronco más cercano y lo reviso en busca de la causa que había provocado su desmayo. Reviso sus brazos, piernas y rostro, pero nada. Mientras se movía a revisar su cuello, se percato de que la camisa del chico había sido rota por un cuchillo y noto algo que supuestamente no debía estar allí. Una idea cruzo su cabeza, y el rostro de Kuroro palideció. Juro que realmente tenía un horrible karma. Allí, bajo la camisa rota de Kurapika, observo dos (aunque pequeños) montículos sobre su pecho.
Kurapika kuruta realmente era una chica.
Kuroro cubrió su boca son su mano izquierda, inquieto, su codo se apoyaba sobre sus muslos, mientras sus ojos se encontraban fijos en un cierto kuruta inconsciente. Ahora sabía porque siempre sentía que había algo fuera de lugar cuando miraba al kuruta. Tenía el sentimiento de que el chico era más de lo que demostraba; y eso era, literalmente, cierto. Kuroro sacó su celular de su bolsillo y lo observo con sus ojos, dudoso. Esto era lo que había querido decir Ishtar. Ella sabía que Kurapika era realmente una mujer; sin duda lo supo a través de su visión verdadera. Toco tentativamente los botones con su pulgar, preguntándose si debía o no llamarla. Después de todo, ahora lidiaba con una chica y necesitaba su concejo. Nunca había tratado con una mujer, mucho menos una adolecente. Sí interactuaba con algunas mujeres; Machi, Shizuku y Pakunoda, pero ellas eran casos diferentes. Kuroro Lucifer nunca había tocado a una mujer en su vida. Nunca se había interesado en ellas, exceptuando cuando mostraban potenciales anormales como luchadoras, y quizá, tan sólo allí, se interesaría en reclutarlas.
"No." Se susurró asimismo mientras regresaba su celular a su bolsillo. "Manejare esto por mi cuenta, primero veré como resultan las cosas. Si puedo manejar todo por mi cuenta, entonces, no habrá necesidad de llamarla." Se giro nuevamente para observar el aún inconsciente Kurapika.
"Realmente, eres un completo dolor de cabeza, siempre metiéndome en problemas. Primero matas a Uvo, luego me capturas y me dejas indefenso, con tu Judgment Chain. Entonces quedamos atorados de esta forma y ahora resulta que eres mujer." Reflexiono. Una sonrisa agracio su frío rostro.
Realmente eres un chico interesante, Kurapika. Tan lleno de sorpresas, nunca me aburres, pensó entretenido.
Un suave gemido de Kurapika rompió el soliloquio de Kuroro, mientras ella se removía en sueños. Sus ojos se abrieron y miro el oscuro cielo. Lentamente giro su cabeza, observando sus alrededores. A medida que observaba los cadáveres ella se agarrotaba. Kurapika parpadeo dos veces, intentando recordar los eventos que habían ocurrido antes de que se hubiese desmayado.
"¿Despierta?" pregunto Kuroro con voz más neutra que nunca, ganando su atención.
Kurapika levanto su cabeza, mirando de pies a cabeza a Kuroro. Lo observo con ojos abiertos, su mirad de incredulidad era clara. Había dudas en su mirada. Kuroro miro directamente a sus ojos, intentando descifrar sus pensamientos.
"¿Lo descubriste?" le preguntó en un susurro.
"¿Qué quieres decir?" pregunto, pretendiendo no tener idea, pero su sonrisa socarrona lo traiciono.
"¡No te hagas el estúpido!" le dijo e intento levantarse, pero se detuvo con un atorado suspiro, ya que sus 40 cm de distancia permitida, le impedía alejarse de Kuroro. Observando que su camisa estaba arruinada, la apretó con sus manos y bajo la vista.
"¿Por cuánto tiempo?"
Kurapika frunció el ceño para sí, se veía reticente a responder, pero Kuroro espero pacientemente. "Cinco años." Murmuro finalmente.
Kuroro levanto una ceja. Ella lo hizo justo después de la masacre de su clan; que intrépida decisión, para ser una niña de 13 años.
"¿Por qué?"
"¿Por qué crees?" repentinamente le pregunto, sus ojos escarlatas brillaban furiosamente en la oscuridad. "No tuve una mejor opción. Viajar sola como una niña es mucho mas desventajoso y peligroso que hacerlo como niño."
Todavía el viejo y fiero Kurapika que conocía. Al menos la personalidad no cambio con el cuerpo, pensó Kuroro, un poco aliviado. Ahora que el chico estaba despierto, la incertidumbre de su situación fue reemplazada por entretenida curiosidad.
"¿Cómo te sientes ahora? Han pasado 5 largos años desde la última vez que viviste como mujer." Le pregunto, sin molestarse en esconder su curiosidad. Como si nada, la observo incluso más de cerca. Noto que las características femeninas de Kurapika se realzaron, ahora que el disfraz había sido quitado.
Kurapika apretó fuertemente su pecho. "Honestamente, no me siento como yo. Es… extraño." Admitió, un poco avergonzada. No tenía idea de porque le respondía a Kuroro, pero debía decirlo, de otra forma no se sentiría bien. Debía sacarlo de sí.
"Hm…" Kuroro respondió sin pensar, mientras continuaba observando su rostro. La alcanzo y movió su mentón, para que su cara girara hacia él. Se inclino más cerca, para observarla mejor. Impactada y sonrojada, Kurapika gruño y alzo una de sus manos.
¡BOFETADA!
"No me toques." Siseo, furiosa.
Realmente no había sido una poderosa cachetada, pero aún así la mejilla pálida de Kuroro se puso ligeramente roja. Rió divertido cuando noto algo.
"Tus mismos gestos ya están cambiando en los de una niña." Le dijo. "La ultima vez, me diste un puñetazo. Esta vez, me abofeteaste."
"Si prefieres puñetazos antes que cachetadas, por mi no hay problema." Kurapika levanto su puño, lista para golpearlo nuevamente, pero Kuroro levanto sus manos en un irrisorio gesto de rendición.
Kurapika le lanzo una mirada asesina antes de girarse y observar su regazo. Su rostro nuevamente se veía aproblemado y ella mordió su labio inferior. Tenía que descubrir la forma en que lidiaría con las cosas de ahora en adelante, ahora que era una niña de nuevo. Kuroro la miro con un renovado interés. Le sorprendía como la chica estaba dispuesta a pasar por tal prueba, el tener que sacrificar su propio genero para sobrevivir, de forma que pudiese rastrearlo-rastrearlos- y cazarlos, llevar a cabo su venganza por parte de sus camaradas caídos, soportar el adverso y duro Nen, el entrenamiento físico, el presionarse asimismo para alcanzar una prematura madures por el bien de su supervivencia. Su fuerza y determinación lo intrigaban.
"¿Qué vas a hacer ahora?" le pregunto de nuevo.
"No lo sé. El arete es único. No creo que pueda encontrar otro." Dijo suavemente, dándole voz a sus pensamientos.
"¿Todavía estas pensando en disfrazarte de chico?" le pregunto, más bien sorprendido.
"¿Qué? ¿Crees que simplemente me rendiré y aceptare mi destino?" le dijo bruscamente, una vez más.
"Eres una chica por derecho. ¿Por qué negar tu verdadero yo? Solo vive como quien eres realmente. ¿Cuál es el punto de vivir, si vives como alguien más que no es tu verdadero yo?" la reto Kuroro, inconsciente de que estuviese diciendo los mismos puntos que le había dicho Ishtar a la chica. Kurapika se congelo y lo observo estúpidamente. Repentinamente, las palabras de Ishtar retumbaron en su cabeza.
¿Estás segura? ¿Estás bien con eso? ¿Por qué mentirte a ti misma?
Kuroro estaba confuso, porque la chica parecía impresionada por sus palabras. Simplemente le estaba diciendo lo que creía. Quizá fuese un criminal; un asesino, un ladrón, pero simplemente era quien era. Se aceptaba completamente, abrazando su naturaleza. Se orgullecía de lo que hacía, porque reflejaba sus convicciones. Quería reírse por la ironía de la situación; él, un criminal, vivía una vida más 'honesta' que la chica; un Hunter, que cazaba criminales como él, y se estaba mintiendo asimisma. Hizo que una sonrisa burlesca apareciera en su rostro; podía usar esto para molestar a la kuruta.
"¿Por qué estas sonriendo?" pregunto con molestia, Kurapika.
"Por nada." Encogió sus hombros y saco su ropa Fun Fun. "Saca algo para cambiarte." Le ordeno.
Kurapika rebusco entre el montón de ropa que tenían y pesco una camisa gris de mangas largas, y una camiseta blanca. Miro la camiseta blanca y mudamente saco un cuchillo y rajo la camiseta. Kuroro levanto una ceja por su comportamiento, pero no dijo nada y solo observo. Kurapika hizo una clase de improvisado vendaje con la camisa, el cual no tenía ni la más remota idea de para que lo iba utilizar. La chica no tenía ninguna herida física.
"Date vuelta." Dijo llanamente, "y no mires." Le advirtió, con un tono nervioso.
Obedientemente, Kuroro, se giro y cerro sus ojos. Kurapika miro su espalda de forma insegura. Ella también se volteo, con las espaldas hacia cada uno, se quito su camisa rota. Rápidamente, tomo el vendaje y lo ato firmemente alrededor de su pecho, atando sus pechos para brindarle mayor comodidad, ya que no tenía ningún sostén en el momento. Cuando lo enrollo, no pudo atar firmemente los extremos que se encontraban en su espalda. Intento varias veces, pero el nudo siempre terminaba quedando suelto. Kuroro sintió sus inquietantes movimientos y supo que tenía dificultades con algo.
"¿Necesitas ayuda?" pregunto sin pensarlo mayormente, pero estaba seguro de que la chica le diría 'metete en tus propios asuntos'.
"Metete en tus propios asuntos." Le dijo rudamente, Kurapika.
¿Ves? Se rió mudamente para sí.
Mientras Kurapika luchaba con el nudo, Kuroro espero pacientemente hasta que ella declaro que había terminado, fuese lo que fuese que estuviera haciendo. Luego de uno minutos, finalmente dejo de moverse y pudo oír el sonido de la ropa mientras ella se la ponía rápidamente.
"Termine." Anuncio.
"Iremos a la ciudad más cercana, mañana." Dijo repentinamente Kuroro, a la vez que se daba vuelta.
"¿Huh?" Kurapika parpadeo una vez. ¿Por qué esa repentina decisión?
"Necesitaras comprar otro set de ropa. Y otras necesidades." Explico, comprendiendo la mirada perdida en el rostro del kuruta.
"No necesito mas ropa. Estoy bien con la que tengo." Protesto Kurapika. No quería gastar dinero innecesario, a pesar de los múltiples dígitos en su cuenta bancaria.
"Eres una chica ahora." Dijo Kuroro con un ligero ceño fruncido.
"¿Y? estoy bien con ropas de hombre. No es como si me vaya a morir por ocuparlas." Le dijo firmemente.
"Está bien. Haz como quieras." Kuroro se levanto con un ligero e infeliz ceño en su rostro. "Vamos."
"¿A dónde vamos?" Kurapika igualmente se levanto y despolvo sus pantalones. Kuroro le dio una mirada inquisitiva.
"¿Quieres dormir aquí? ¿Con los muertos?" dijo a la vez que señalaba los cadáveres.
"Vamos." Dijo rápidamente y marcho hacia delante. Kuroro la siguió de cerca, atrás de ella, con una juguetona sonrisa en su rostro.
"¡Dije que no necesito más ropa!" estaba a punto de gritarle. Apretó sus dientes, extremadamente molesta, sus manos se pusieron sobre sus caderas, mientras tenía una competencia de miradas con Kuroro, frente a una tienda de ropa en medio de la calle. Algunas personas que pasaban los veían y pensaban que era una pareja que discutía. Algunos, incluso, tenían el descaro de reírse, lo que irritaba incluso aun mas a Kurapika.
"Eres un dolor de ojos cuando te pones la ropa de chico." Le replico. A Kuroro Lucifer le gustaba apreciar las obras de arte, y debía admitir que la kuruta se veía bastante bien, pero las ropas masculinas arruinaban todo. Luego de dos días de observación, en el instante en que pusieron un pie en la primera ciudad que encontraron, estaba determinado a conseguir ropas de mujer para ella, le gustara o no.
"No es de tu incumbencia." Contraataco ella.
"Lo es, porque estas viajando conmigo." Dijo de vuelta. "Y no acepto que te pasees a mi alrededor, con una imagen tan ridícula cuando estás conmigo."
Kurapika le frunció agresivamente el ceño. Kuroro lo había hecho sonar como si estuviesen 'juntos', y eso le hacía poner la piel de gallina. Tenía otra razón; era una persona práctica y la ropa de los chicos solía ser mucho más práctica que la de las chicas. Razono esto sin pensarlo dos veces.
"Estoy seguro de que encontraremos ropas practicas para niñas aquí." Dijo triunfalmente, porque significaba que entraban a la tienda, lo que a su vez significaba que una vez dentro la forzaría a comprar algo.
Kurapika se percato de su error y maldijo en silencio el juego de palabras de Kuroro. Kuroro la arrastro dentro de la tienda, haciéndole un favor la cadena, y ella tan sólo podía asentir, aunque a regañadientes. La dueña de la tienda los saludo cálidamente, pero la dejaron atrás sin decir una palabra e inmediatamente se dirigieron a la esquina de chicas. Kuroro, rápidamente, comenzó a buscar ropas y encontró unas prácticas que le asentarían a Kurapika. Reticente, Kurapika noto que las ropas que el hombre había elegido eran de buen gusto. Kuroro tenía un buen gusto para la ropa, mientras ella se veía como un nerd, permaneciendo simplemente de pie y tomando todas las ropas que Kuroro le tiraba. Entonces, él la arrastro hacia el mostrador y transfirió la ropa de sus brazos a la mesa.
"¿Crees que podamos cambiarlas por las ropas que tenemos aquí?" pregunto educadamente con una sonrisa, mientras sacaba las ropas de hombre de Kurapika, y las arrojaba sobre la mesa. La gerente femenina rápidamente fue flechada por su apuesta sonrisa y sonrojo. Kurapika hizo rodar sus ojos; ¿Por qué todas las mujeres debían ser flechadas por el bastardo? Kurapika le robo una mirada a Kuroro. Ciertamente, debía admitir que era apuesto; con su pelo hacia abajo y el vendaje cubriendo el tatuaje de su frente, mientras usaba el abrigo con la cruz invertida en su espalda y una camisa de cuello negro debajo.
"Sss-seguro. Déjame registrarlas primero. Deduciré el valor de estas ropas por sus boletas." La joven tartamudeo, nerviosa, e inspecciono las ropas. La mayoría estaba en buen estado, ya que Kurapika era un freak de la limpieza y pulcritud, siempre cuidando de sus ropas.
"Discúlpame, puedes ayudarme…" Kurapika se inclino y le susurro algo a la señorita. Asintió mientras Kurapika hablaba y entonces, se excuso y se metió en la bodega.
"Que-"
"Metete en tus asuntos." Rápidamente lo cortó Kurapika, rehusándose a mirarlo.
Kurapika se inclino hacia delante y descanso sus codos sobre el mostrador. Suspiro de cansancio y Kuroro noto aquello. Ellos si habían corrido por una colina para ahorrar tiempo, pero ¿de seguro no estaba exhausta por eso, no?
El gerente rápidamente regreso con un pequeño paquete en sus manos. Le entrego el paquete a Kurapika y le susurró algo a la vez que le cerraba un ojo a la chica. Kurapika apenas le dijo gracias y puso el paquete sobre el contador.
Kurapika pago por las ropas, de todas formas eran de ella. No quería tener ninguna clase de deuda con Kuroro. Una vez fuera, guardaron las prendas en el paño Fun Fun de Kuroro.
"Nunca mires esto." Le advirtió agudamente Kurapika, mientras ponía el paquete 'especial' en el paño Fun Fun. Kuroro levanto una ceja.
"¿Qué hay adentro?"
"Tan solo no mires." Insistió de forma cortante y sin decir nada más. Kuroro le frunció el ceño y de repente, la comprensión apareció en su cabeza.
"Oh." Dijo sin emoción alguna, pero en su interior se rió de su timidez. Por supuesto que sabía lo que había adentro.
El tiempo paso rápidamente y para cuando terminaron de comprar, el sol ya se encontraba bajo sobre el horizonte, pintando la pequeña ciudad con su glorioso tono escarlata. Al unisonó decidieron buscar un hospedaje para pasar la noche, aunque Kurapika se rehusaba a pasar el resto del día en un hospedaje. El prospecto de permanecer en una habitación, sin nada que hacer y con la cabeza de la araña, no era algo placentero en su opinión. Prefería estar afuera con él, haciendo alguna otra cosa, en vez de permanecer sentado en un incomodo silencio con su supuesto némesis. Cuando finalmente encontraron un hospedaje, Kurapika se detuvo antes de entrar al edificio.
"Espera. ¿Qué clase de historia vas a decir esta vez?" le pregunto con sospecha, al hombre mayor. El hombre le dio una maliciosa sonrisa, lo que la hizo retroceder.
"¿Qué clase de historia quieres?"
"No la de la hermana perdida. Es ridícula." Achico sus ojos. "Sólo di que somos compañeros de viaje."
"Si tú lo deseas." Kuroro de giro y continuo caminando. Kurapika lo miro con cautela. Algo no estaba bien, el hombre parecía estar maquinando algo. ¿Cómo podía haber acordado tan rápido con su idea? Algo no calzaba, pero no podía decir que era exactamente.
Una cosa era segura, tenía una muy mala premonición, un extraño sentimiento de que algo desagradable ocurriría esa noche. Levanto la vista para ver el nombre del hospedaje.
"¿El Pony Encabritado, huh?"
CONTINUARA…
La tipeja que traduce… mm…otro capítulo sip, Kurapika es chica… no es yaoi la historia… aunque personalmente, siempre eh creído que Kurapika es mujer… pero bueno… yo no soy el creador de los personajes… O.o… pero sé que algún día él lo va a decir… es cierto… él lo va a hacer.
Violett: mm, weno, supongo que ahora comprendes lo de esconder su yo? ¿no? Jejeje, es que en realidad el capitulo en si era algo confuso… XD… espero que este también se de tu agrado… nos leemos…. Tau tau….
PD: gracias por comentar. ^^
