Capítulo 22: Fuego del corazón parte 3.
Hola a todos, he vuelto, gracias a un lector he decidido reanudar la historia, muchísimas gracias, no volveré a dejar esta historia hasta terminarla, espero que disfruten el último capítulo de esta saga xD.
Finn reía como todo un psicópata con la lengua por fuera, Inferno seguía observando anonado y aterrado, la imagen que estaba dando Finn era todo lo contrario a la de un héroe, ahora parecía más un asesino desquiciado, los más perturbados eran Sole y su padre, ella no dejaba de temblar y a pesar de su ardiente naturaleza sentía que su sangre se congelaba, el Rey Flama veía en Finn algo diferente, él ya había visto antes a monstruos y seres aterradores pero él se ganaba el premio, era incluso más aterrador que su propia hija y él. Finn dejo de reírse, llevó su espada de sangre a su boca y lamió la hoja desde la empuñadura hasta la punta.
-Se siente realmente bien – las palabras de Finn no eran para Inferno, era para alguien más, nadie podía comprender a quien le hablaba Finn lo que ocasionaba que los escalofríos aumentaran – Sigamos jugando un poco.
Finn desapareció a una increíble velocidad, solo un zoom se pudo escuchar antes de que el humano apareciera justo enfrente de Inferno el cual quedó pasmado por la extrema velocidad del humano, las hojas de Finn apuntaban directamente hacia la garganta de Inferno el cual por reacción utilizó el poder del Rey Flama para poder escapar de ese ataque mortal, Inferno se trasporto a una distancia segura pero para sorpresa de él Finn ya se encontraba ahí con sus espadas listas para atacar, Inferno volvió a hacer lo mismo pero el resultado fue igual, Finn seguía pegado a él como un chicle en un zapato, esto se repitió varias veces hasta que fin dejo de seguirlo.
-Esto es cansado – dijo el humano un poco desanimado, Inferno pensó que ya se había cansado – y aburrido – termino de decir Finn para luego sacar una de sus pequeñas estacas de su carrillera, la estaca comenzó a ser cubierta por el aura negra al igual que sus espadas, Finn arroja con tal potencia la estaca que parecía una bala, Inferno se volvió a trasportar para esquivar el proyectil pero justo en donde apareció había otra estaca con aura negra a menos de un centímetro de él, esta vez Inferno no logro esquivarla y esta atravesó su hombro de punta a punta, Inferno grita del dolor mientras caía de rodillas, la familia real de fuego veía con asombro y miedo como el "más" fuerte del ejercito era brutalmente masacrado, a pesar de también tener sus poderes era superado con creces por el humano.
Inferno no cabía de la duda y el miedo, ¿Cómo es que sabía que aparecería en ese lugar?, Finn lo noto y se rió por la bajo.
-Tratas de entender algo que no necesita explicación – dijo Finn – no utilizó ninguna técnica o algo por el estilo, tampoco es posible predecir hacia dónde vas con tan solo verte, lo único que estoy usando es mi instinto.
-Eso es imposible – dijo Inferno sin creer lo que decía Finn – debe haber algún truco.
-Pues créelo a no, a mí no me importa, pero te sorprenderías lo que podrías de ser capaz si dejas de pensar por un momento, jajajaja.
Finn se llenó ambas manos de pequeñas estacas vaciando su carrillera, las envolvió en aura negra, Finn extendió sus brazos y una explosión de aura negra lo envolvió, las estacas salieron disparadas hacia todas las direcciones a una gran velocidad, era un ataque hacia todas las direcciones, Inferno se transportó detrás del trono para poder evitar las aguas negras pero estas atravesaron el trono de piedra clavándose varias por todo su cuerpo, Inferno cayó al suelo ahogando un gritode dolor.
-Eso debió doler – dijo Finn justo detrás de él – espera, no hemos terminado aún.
Finn comenzó a apuñalar con sus espadas las piernas de Inferno, los gritos de Inferno se escuchaban por todo el enorme castillo hasta el rincón más oscuro, la familia real contemplaba horrorizada como un Finn completamente desconocido para ellos disfrutaba del sufrir de aquel caballeo de fuego, la más impactada era Sole, ella conocía al humano y jamás había visto esa faceta suya, ella seria inestable pero Finn se estaba comportando como un completo psicópata.
Mientras tanto en el reino fuego, Jake, Marceline y Bubblegum luchaban con ferocidad contra el ejército de fuego, era una gran suerte que fueran inmunes al fuego pero tenían que tener cuidado.
-¡Son demasiado! – Gritó Jake - mientras aplastaba con su mano a tres soldados - ¡el hechizo no durara por siempre, debemos encontrar a las familias reales pronto!
-¡Es más fácil decirlo que hacerlo! – dijo Marceline mientras tomaba aun soldado con una mano y lo arrojaba contra un grupo de hombres de fuego que se dirigía hacia ella derribándolos como si fueran pinos de boliche.
-No recordaba que fueras tan fuerte – dijo Bubblegum mientras le disparaba a unos arqueros.
-Te sorprendería lo fuerte que soy ahora – los ojos de Marceline se pusieron totalmente rojos y sus caninos crecieron, golpeo el con su hacha con una fuerza irreal, Frente a ella se abrió una fisura por la que cayeron varios soldados, sin detenerse Marceline se abalanzó sobre los que quedaban de pie pero un chorro de agua le pego en la cabeza, sus ojos perdieron el color carmesí y sus colmillos se encogieron a como son normalmente.
-¿Qué estás haciendo? – le preguntó Marceline a Bubblegum molesta por el imprevisto baño.
-Ellos son inocentes, debemos procurar el mínimo de bajas.
-Si no lo has notado ellos no piensan los mismo – dijo Marceline dándole una patada a otro soldado.
-Marceline, ¿Cuándo obtuviste "la sed de sangre"? – preguntó Bonnibel con seriedad.
-… hace una semana.
-No la utilices, esa técnica es muy peligrosa, no sabemos que es lo que te pueda pasar – Marceline recordó cuando Finn se volvió loco cuando peleaba con su hermano - ¿Marceline, pasa algo? – preguntó Bonniebel preocupada.
-No, nada, no la usare por ahora.
La armada del reino fuego se concentraba cada vez más en esa zona, llegaban más soldados, no importa cuántos derrotaran siempre aparecían dos para reemplazar a los caídos, el ejército termino por rodearlos, los tres estaban espalda con espalda, los tres lucían agotados, llevaban peleando con intensidad mucho tiempo, para Marceline sería muy fácil volar y salir de allí pero no dejaría a sus amigos.
-¿Alguna idea? – Preguntó Jake a las chicas.
-Solo una – contestó Bubblegum, Marceline y Jake la miraron esperando el gran plan del ser más brillante de todo Ooo – cerrar los ojos y despedirnos de este mundo.
-Yo prefiero pelear y morir en el intento – dijo Marceline sonriendo de lado.
-Me inclino por esa – dijo Jake decidido.
Justo en ese momento algo blanco le cae en la nariz de Marceline, al contacto con su fría piel es pequeño punto blanco se volvió líquido, Marceline se tocó la nariz con la mano y la olfateo, cuál fue su sorpresa al ver que era agua, era imposible, no había agua en el reino fuego, de repente del cielo comenzó a caer copos de nieve que se volvían agua, por todo el reino comenzó a caer ese vital líquido para la vida, todo el ejército fue cubierto por aquella lluvia de gotas heladas, todos cayeron al suelo mientras trataban de cubrirse con sus manos y armas las pequeñas pero mortales gotas cristalinas, Jake y Bubblegum estaban conmocionados por ese "milagro", lluvia enel reino fuego. El ejército se replegó para escapar de la lluvia pero no había escape de aquella tortura, ningún soldado quedo en pie, cuando el último cayó la lluvia cesó.
-¿Qué fue eso? – se preguntó Jake aun asombrado por lo que acaba de ocurrir.
-¿Qué nunca viste una lluvia antes? – preguntó Marceline con sarcasmo.
-Sabes a lo que me refiero, esto es… no halló las palabras adecuadas.
-Este es un fenómeno sin precedentes nunca antes visto, es físicamente imposible lo que acaba de ocurrir, tiene que haber una causa, motivo, circunstancia que provocó esta manifestación sobre-natural – decía Bubblegum mientras sacaba un pequeño aparato de lecturas.
-Olvídalo dulce – dijo Marceline – sea lo que haya causado esto nos dio una oportunidad, rescatemos a esos estirados y vayamos con Finn.
-Tienes razón – Jake y ella tomaron a BMO y a Neptor y siguieron su camino rumbo a la cárcel, Marceline se queda flotando en su lugar mientras veía el horizonte, tal vez nadie lo noto pero ella sí, lo que sintió ya lo había experimentado antes, esa sensación helada jamás se borrara de su piel.
-Gracias Simón, siempre me salvas – dijo Marceline sonriendo con nostalgiapara luego seguir a Jake y a la Dulce Princesa.
Mientras tanto, en los límites del reino de fuego, un Rey mago contemplaba la ardiente ciudad que segundos antes había sido bombardeada por las frías gotas de agua que el mismo había provocado, en un principio era nieve pero la temperatura natural ardiente del territorio la volvió agua.
-Fue bueno ayudarte Marceline – se dijo así mismo el anciano mago, un inmenso dolor se reflejó en rostro del mago de hielo causando que cayera de rodillas mientras sujetaba su cabeza con fuerza como si esta fuera a estallar, tan rápido como el dolor inicio desapareció, el Rey helado miraba a su alrededor confundido como si no supiera en donde estuviera - ¿Cómo llegue aquí? Uf, que calor, será mejor que me vaya. El anciano mago emprendió el vuelo desapareciendo en el horizonte dejando atrás aquel acto desinteresado que momentos antes le había salvado la vida a aquella niña que atesora con tanto amor, pero como las gotas que cayeron sobre el reino de fuego aquellos recuerdos se esfumaron en un parpadeo.
Nuestros héroes continuaron su camino rumbo a la prisión de aquel infernal reino donde se mantenían cautivos todos los miembros de las familias reales del reino de Ooo, con los guardias derrotados ya no había obstáculo que detuviera su marcha, al entrar en el calabozo se hallaron con todas las familias reales muertas de miedo, ellos no comprendían la razón de tanto temor pero la respuesta rápidamente apareció en cuatro patas, un gran perro de fuego con dos cabezas era el guardián de los cautivos, explicando el hecho de que no había guardias, aquella enorme bestia rugió y de sus bocas salió una poderosa llamarada que casi los alcanza por poco si no lo hubieran esquivado, Marceline se lanza contra aquella abominable bestia con su hacha levantada, la bestia trata de golpear a la vampira con su zarpa pero esta la bloquea con su bajo, ella aprovechando la cercanía le propina una poderosa patada a aquel monstruo canino de fuego en uno de sus cabezas causando que esta chillara Jake aprovechando la apertura convierte su mano en un garrote y golpea la otra cabeza, ahora el monstruo estaba desorientado y desconcertado, Bubblegum no pierde el tiempo y dispara su arma descargándola toda en ese perro mutante de fuego, aquella infame aberración quedo hecha carbón al contacto dejando únicamente una estatua de piedra negra, todos relajaron su postura al creer que habían vencido pero la estatua de carbón se empieza a cuartear, las partiduras comenzaron a brillar de color rojo y de un instante a otro explota, Jake envuelve con su cuerpo a sus amigos protegiéndolos de la explosión pero terminó recibiéndolo todo él, volviendo a la normalidad, Jake, libero a sus amigas y cayó al suelo rendido, las dos chicas se acercaron a Jake preocupadas, por fortuna para ellas estaba fuera de peligro, el hechizo anti-fuego lo protegió de una muerte segura, las dos chicas miraron furiosas a aquel perro de dos cabezas el cual estaba envuelto totalmente en llamas y babeaba lava.
-Estás muerto – dijo Marceline mientras sus ojos se volvían completamente rojos, le lanza su hacha al perro la cual se clavó entre sus dos cabezas, la bestia aulló del dolor, a tremenda velocidad, Marceline, le saca su hacha al monstruo y donde esta clavada el hecha introdujo sus dos manos para luego comenzar a aplicar fuerza, el perro de fuego trato de liberarse pero fue inútil, Marceline no lo soltaría, en un movimiento salvaje la vampira partió a la gran bestia por la mitad, aquella feroz bestia dejo de moverse y su brillo se apagó, la reina vampira se encontraba en medio de las dos partes mirando sus manos y a su víctima.
Bubblegum se quedó estática mientras contemplaba la brutal muerte de aquella abominación, dio un paso para acercarse a Marceline la cual al instante se abalanza contra ella y la pone contra la pared mientras le enseñaba sus afilados colmillos, Bonniebel temblaba como gelatina al ver la horripilante mirada de Marceline, era como un lobo mirando a su presa, Marceline se relamió sus dientes acerrados y comenzó a acercarlos peligrosamente al cuello de la dulce princesa la cual estaba afónica, a menos de un centímetro de ella la vampira se dejó caer hacia adelante cayendo al suelo junto con Bonnibel, la aterrada princesa se quita a la vampira de encima para comprobar que estaba inconsciente, al parecer la sed de sangre tenía sus consecuencias, Bubblegum suspiro aliviada de no convertirse en el almuerzo de la reina de los vampiros, a como pudo cargo a Marceline y la dejo junto a Jake, se dirigió hacia las celdas y libero a las familias reales cautivas.
-¡Vamos! – dijo Bonnibel señalando la salida, todas las familias agradecieron a sus salvadores mientras salían familias tras otras, Jake cargo a Marceline y se dirigió a Bonnibel.
¿Qué hacemos ahora? Finn sigue dentro del castillo.
-Tenemos que ir a ayudarle pero no podemos dejar a Marceline, ella necesita atención urgentemente.
Justo en ese instante algo perforo el techo de la cárcel estrellándose contra el piso de una forma estrepitosa, era Inferno y se veía muy mal herido. El ser de fuego se levantó con dificultad y comenzó a buscar por los alrededores, tenía un expresión de horror tatuada en toda su cara, al parecer no los había visto o no les estaba prestando atención, el extraño comportamiento de Inferno llamo mucho la atención de Bubblegum, pareciera que estuviera escondiéndose de algo y justo por donde entró algo le cae encima con tal salvajismo que el suelo se cuarteo, Inferno tocio lava mientras un pie aprisionaba su cuello, el responsable era Finn, su presencia tranquilizo un poco a Jake y a la dulce princesa. Finn puso la punta de su espada de sangre entre las cejas de Inferno. Jake y Bonnie estaban asombrados y alegrados, no solo Finn estaba bien sino que también había vencido al "villano".
-Que lamentable – dijo el humano con tono desanimado.
De un instante a otro le clava su espada de oro en el hombro, Inferno grita con fuerza, Finn lo levanta del suelo con la misma espada, por cada centímetro que Inferno era levantado en el aire la espada se introducía cada vez más hasta que termino por atravesarlo, de un movimiento de muñeca Finn lanza su espada de oro con Inferno contra la pared que tenía frente de él. Bonniebel y Jake quedaron en shock ante el brutal acto que ejecuto el humano, el alivio que habían sentido momentos antes se había esfumado con el horrendo grito de dolor del ser de fuego, no es que Inferno fuera una buena persona pero eso no justificaba la acción anterior de Finn, Finn avanzo a paso tranquilo hacia inferno cuando el gritó de la gobernante del dulce reino la detuvo.
-¡Finn, basta, ya lo venciste! –decía mientras se acercaba al humano.
Finn se dio la media vuelta con lentitud, su capucha cubría su flequillo y la cabeza la tenía baja, a tan solo cinco pasos de él Finn levanta su cabeza y mira directamente a los ojos de Bubblegum la cual se detuvo en seco y comienza a temblar como gelatina, ahora era Jake el que no entendía que era lo que estaba pasando, Bubblegum, con suma lentitud, fue retrocediendo paso por paso, pero no dio ni tres cuando tropezó y cayó al suelo, Jake n perdió tiempo y fue enseguida a levantarla.
-¿Qué te pasa princesa? – preguntó Jake preocupado pero a la vez tratando de mantenerse tranquilo, Bubblegum no decía ni pio, sus labios temblaban como si las palabras que ella quería decir se negaran a salir, sin otra forma de comunicar lo que ella quería decir levanto su temblorosa mano y señalo al humano, Jake, por primera vez desde que apareció Finn, lo miro directamente. Los pelos de Jake se pusieron de punta, su respiración se volvió agitada, sus músculos se tensaron y su cola se puso de puta, era una reacción natural en los perros pero solo cuando lago realmente malo estaba frente a ellos, Jake no entendía porque, jamás se había puesto en ese estado, estaba asustado, más bien aterrado, como si un horrible monstruo estuviera frente a él.
-¿Qué paso Jake? ¿Te comió la lengua el gato? Jajaja – bromeo Finn mientras se quitaba la capucha revelando unos aterrados, fríos y temibles ojos amarillos y para combinar una sonrisa sacada de una película te terror, Jake lo miraba sin parpadear.
-¿Quién eres tú? – preguntó el perro, una pregunta así sonaría extraña en cualquier situación pero el podía sentirlo lo que estaba parado frente a él no era su Finn.
-La duda ofende Jake, me has dado en un punto blando – decía Finn cubriendo su pecho con sus brazos dramatizando como si le hubieran clavado un puñal - ¿No es obvio? Soy yo, Finn.
Justo en ese instante Inferno se libera de la espada de oro y huye desapareciendo como si se soplara una vela.
-Maldición, me distraje con ustedes y escapó… no importa – Finn amplía su sonrisa – es más divertido cuando corren.
Finn desapareció en menos de un pestañeo, Jake y la princesa soltaron el aire que tenían sus pulmones para luego dar grandes bocanadas de aires como si hubieran estado bajo el agua por mucho tiempo, la gran presión que sentían desapareció dejando a ambos sudando.
-¿Qué fue eso? – dijo Jake sin aliento.
-Esa atmosfera que emanaba… no era normal, sentí… que quería matarme – decía la DP en la misma condición de Jake.
-Tenemos que hacer algo, buscare a Finn y lo traeré conmigo – decía Jake mientras estaba agrandándose pero DP lo jala de su pata.
-¡No! – Gritó alarmada Bubblegum - ¡tú mismo lo viste eso no era Finn!
-¡Tenemos que hacer algo!
-¡Lo sé, pero hay que priorizar a Marceline! está bastante mal y los gobernantes de los otros reinos podrían volver a ser capturados por los hombre de Inferno de nuevo.
Jake gruño molesto por su impotencia, ella tenía razón, debían ver primero por las familias reales primero, Finn podía esperar pero muy en el fondo sentía que algo malo pasaría y su corazonada fue bastante acertada.
Mientras tanto, Finn, perseguía a Inferno por todo el reino de fuego destruyendo casas y edificios a su paso, no importaba si Inferno se encontraba en ella o no, él lo demolía todo dejando unas llamas negras en el proceso, el reino de fuego estaba en llamas, irónicamente. Inferno huía despavorido como alma que se lleva el diablo, no esperaba que el humano fuera tan peligroso, había escuchado que cuando los lunacornios atacaron el reino de los perros este masacro a varios soldados de estos pero esto se pasaba por mucho, ese monstruo estaba acabando con todo el reino, si no fuero por su habilidad de tele transporte lo hubiera pescado hace mucho pero si se descuidaba por un momento el humano lo mataba aunque parecía que el humano parecía disfrutar esa persecución, Inferno pensó en tele portarse a otro sitio en Ooo pero presentía que el "héroe" lo seguiría hasta el mismísimo infierno, su única salvación sería utilizar a Sole como escudo esperando que el humano se rindiera o bajara la guardia para en ese momento acabar con él.
Inferno no perdió más tiempo y se tele porto a la sala de trono, el humano no tardaría en alcanzarlo pero en lo que el llegara él la tomaría. Inferno estaba a punto de abrir la lámpara pero antes de hacerlo su mano se despegó del resto de su brazo, miro hacia un lado y encontró al humano con una sonrisa diabólica mientras atravesaba su mano cercenada y esta se desvanecía en las llamas negras que emanaba la espada de Finn.
-¿Necesitas una mano? – preguntó con sarcasmo el endemoniado humano y de una patada mando volando quedando en medio del salón. Finn dio un salto y cayó encima de él clavándole sus espadas en sus piernas.
-AAAAAAAHHHHHHHHHH – gritó Inferno al ser apuñalado.
-¿Eso dolió? – preguntó Finn fingiendo preocupación – ahora sabes lo que yo sentí cuando me quitaste a Sole, te despedazare lentamente para que experimentes más mi dolor y sufrimiento y cuando ya hayas experimentado la mayor de las agonías acabare contigo de una forma tan espelúznate que hasta desearías que el mismo Lich fuera tu verdugo – decía Finn de forma seria.
Nadie lo hubiera notado pero si él, podía escuchar como unas gotas caían en el suelo seguida una por otra, Finn giro su cabeza sobre su hombro derecho y lo que vio lo dejo consternado, Sole lo miraba con una expresión de horror mientras lloraba a mares, como si no reconociera a la persona que estaba delante de ella. ¿Qué era lo que pasaba? ¿Por qué le tenía miedo? El vino a salvarla a ella y a su desgraciado padre ¿Por qué lloraba? Finn miro su reflejo en la lámpara y pudo ver sus ojos amarillos y su sonrisa diabólica ¿Por qué seguía sonriendo? Él no estaba sonriendo pero su reflejo no mentía, su rostro no reflejaba lo que el realmente sentía, no quería verse así, no quería verla a ella así, ¿Qué era lo que le pasaba? Una voz en su interior le decía que continuara ero otra le decía que parara, Finn soltó sus espadas y se dirigió a la lámpara, ya al encontrarse delante de ella Flame retrocedió aun con terror en su rostro, de un instante a otro Finn dejo de sonreír y sus ojos recobraron su color de ojos natural.
-¿Sole? – llamó Finn a la princesa que le robaba el sueño.
-¿Quién eres? – preguntó con temor la princesa de fuego, esa pregunta causo que algo dentro de él se quebrara, estaba a punto de contestarle cuando una de sus espadas le atraviesa su hombro derecho. Finn dio un gritó mientras que alguien lo tomaba de atrás y lo lanzaba hacia una de las columnas el responsable era Inferno el cual ya estaba casi recuperado, gracias a su poder absorbió el fuego de la tierra, no lo curo por completo pero recupero sus miembros perdidos, de un salto termino junto al humano y tomándolo del cuello lo levantó quedando el humano suspendido en el aire, la mano de inferno comenzó a quemar el cuello del humano, tal y como dijo Bubblegum el aerosol no lo protegía del contacto directo de los seres de fuego. Inferno sonríe de lado y comienza a golpear el estómago del humando con su mano libre para luego estrellarlo bruscamente contra la misma columna para golpearlo repetidamente en el rostro de forma salvaje. Sole gritaba que se detuviera pero Inferno solo incrementaba el número de golpes, la cara de Finn estaba bastante mal herida y tenía quemaduras graves, la herida en su hombro no dejaba de brotar sangre.
Inferno continuo golpeándolo hasta que Finn dejo de moverse, con sus dos manos Inferno lanza a Finn al trono provocando que su mochila se abriera y soltara algunas cosas se quemaran al contacto con el suelo entre ellas una bolsita de tela pero no su contenido, Inferno se acercó al objeto por curiosidad y lo toma, era una anillo de oro con incrustaciones de rubís, el ser de fuego miro al humano y luego a Flame para luego soltar una carcajada.
-Jajajajaj ¿es en serio? ¿Se lo querías dar a ella? Que patético – se burlaba Inferno enseñándole el anillo a Finn poniéndolo en su rostro – mira querida, el tonto te iba a dar un anillo, lo más probable es que te lo iba a dar cuando regreso de entre los muertos pero no lo hizo por mi jajajaja – decía inferno recordando el día en que Finn volvió.
Flame soltó una lagrima, Finn nunca la había olvidado incluso después de tanto tiempo, en el fondo ella lo sabía por qué el sentimiento era mutuo, Inferno observa el anillo con más atención y sonríe.
-No te importa que me lo ponga ¿Verdad? – Finn solo gimió – eso es un no – Inferno se lo puso en el dedo anulas izquierdo – Finn el humano te acepto como mi esposo – dijo imitando la voz de Flame para luego echarse a reír, de un momento a otro comenzó a sentirse débil, sus heridas dejaron de sanar y sintió que todo su poder lo abandonaba, no comprendía que era lo que le sucedia hasta que vio que el anillo brillaba.
-¡¿Pero qué…?! ¡Este anillo es…! – Inferno no pudo completar la oración ya que el puño de Finn impacto contra su rostro pero no se quemó.
-Es un anillo mágico idiota – dijo Finn esbozando una sonrisa – el anillo tiene la propiedad de eliminar el efecto incinerador natural de la gente de fuego haciéndolas tocables además de suprimir levemente su poder pero al parecer como todo el poder que tenías era robado te los ha arrebatado dejándote totalmente secó.
Inferno trato de sacarse el anillo pero Finn lo derriba de una patada en el abdomen tirándolo al piso, Finn saca una botella de agua de su mochila la abre y se la mete en la boca por la fuerza a Inferno el cual trato de luchar para no ingerir el mortal líquido, Finn tuvo que golpearlo un par de veces más para dominarlo. Finn vacío todo el contenido de la botella en Inferno el cual vomitaba y se retorcía hasta que comenzó a convulsionarse y escupía una espuma roja por la boca, cualquiera sabe lo que el agua le hace a los seres de fuego pero nunca uno había sido forzado a beberla y el resultado no era inesperado, literalmente inferno comenzó a extinguirse desde dentro hacia a fuera quedando solo cenizas de él.
Finn respiraba de forma agitada, todo el peso de la pelea termino por hacerlo ceder terminando este en el ardiente suelo, Flame y su padre sintieron como sus fuerzas eran devueltas y con las últimas fuerzas que le quedaban Finn arrojo su espada un pedazo de la columna que se desprendió hacia la lámpara causando que esta se cuarteara y al final terminara por romperse cosa bastante curiosa pues contenía perfectamente a alguien tan fuerte como Flame y su padre. Sole corrió hacia Finn para ayudarlo pero al tocarlo sus dedos lo quemaron, Finn ya ni tenía fuerzas para moverse mucho menos para quejarse del dolor, la princesa de llamas estaba angustiada al ver las severas quemaduras que tenía el humano y su herida en su hombro la cual no dejaba de brotar sangre y sin más remedio la tubo que cauterizar con sus propias manos, Finn se puso tenso al contacto y no era para más si no fuera porque se quedo sin fuerzas hubiera dado un brinco tan grande que llegaría hasta Marte. La ropa de Finn comenzaba a quemarse, el aerosol que le puso Bonniebel estaba perdiendo su efecto demasiado rápido, Sole comenzó a perder la calma, tenía que sacarlo de allí o moriría pero no podía tocarlo sin hacer más daño.
-El… anillo – susurro el humano en un sonido apenas audible.
Sole observo donde hace unos momentos yacía Inferno, removió un poco las cenizas y encontró el anillo, sin pensarlo dos veces se lo pone y levanta en brazos a Finn, sus manos y cuerpo no lo quemaron y por primera vez los dos podían sentir la piel del otro sin que el otro peligrara o se quemara, era una sensación única con la cual soñaron por mucho tiempo pero ahora no era el momento de disfrutarlo, Finn necesitaba atención médica urgente y sin perder más tiempo Sole sale volando como un cohete por el agujero en el techo que se hizo durante la pelea. El Rey Flama observaba como su hija se llevaba al humano, nunca había visto unos ojos así en su vida, ni siquiera el ser más retorcido lo había hecho temblar como los hizo el humano.
-Ese chico… emanaba maldad pura, la maldad más grande que jamás había sentido – pensó el rey Flama en voz alta.
En las afueras del reino fuego las familias reales eran escoltadas por sus guardias, llamados anteriormente por Bubblegum, todas las familias fueron escoltadas quedando solo Jake, la dulce princesa, Marceline, que aún seguía inconsciente, y los robots. Jake tenía toda la intención de volver por fin cuando una línea naranja pasó justo sobre sus cabezas, avanzó un par de metros más cuando se dio la vuelta y se dirigió directamente hacia ellos, Jake se puso delante de las chicas y de los robots para protegerlos pero justo a un metro de llegar hacia ellos se detuvo revelando que era la Princesa Flama con Finn en brazos.
-¡Por favor, ayuden a Finn! – decía con lágrimas en los ojos.
Bubblegum saco de inmediato una radio y llamo a la guardia banana para que vinieran por ellos lo más pronto que pudieran y que trajeran dos camillas y equipo médico, Jake no dejaba de ver a Sole y a su hermano el cual se veía terrible pero pudo notar que no se quemaba a pesar de estar en los brazos de la ser de fuego, un objeto dorado y brillante llamo su atención y efectivamente, el dedo anular de Sole tenía un hermoso anillo dorado con incrustaciones de rubís, no pudo evitar sonreír al verla con ese anillo, ya después le haría burla a su pequeño hermano pero no ahora por obvias razones.
La guardia Banana llegó y transportó a los heridos directamente hacia el hospital del dulce reino, Marceline solo estaba inconsciente por el cansancio y la doctora dijo que solo necesitaba descansar y el resto solo tenía una que otra herida muy leve exceptuando al humano ya que se encontraba en un estado crítico, su herida del hombro desgarro varios vasos sanguíneos, el hueso separado, los nervios y músculos estaban cortados, era un verdadero milagro que lo hubiera podido mover en aquel momento pero la doctora no dio muchas esperanzas de salvárselo pues no era como pegarle otro brazo de dulce a una dulce persona ya que el cuerpo de los humanos es muy complicado. Las quemaduras eran de tercer grado y trataron de injertar piel de otras partes del cuerpo del humano a sus partes quemadas (nota: lo usual es usar piel de los talones, lo sé es asqueroso, no se trasplanta piel de otros pacientes por diversas razones) pero todavía tenía partes chamuscadas, más en su cara, una parte bastante sensible.
En la sala de espera se encontraban Bubblegum, Jake, los robots y Sole se encontraban sentados en aquellas frías e incomodas sillas con desesperación, llevaban casi tres horas esperando una respuesta, de preferencia positiva, cuando de la sala de cirugías salió la doctora princesa y no se veía muy feliz.
-Finn vivirá – dijo la doctora sin mucho entusiasmo, todos soltaron un suspiro de alivio pero por el tono de voz de la doctora venía un pero – pero no podrá volver a usar su brazo derecho para sus aventuras.
Esa noticia removió las entrañas de todos ¿Cómo se lo dirían a Finn?
-Su piel quemada será repuesta, serán necesarias varias cirugías más o llamar a un mago pero el daño en los nervios y cartílagos de su hombro o sanara...
La doctora fue interrumpida por el súbito grito de las enfermeras y doctores dentro del quirófano los cuales salieron por la puerta como alma que se lleva el diablo. Lo principal que se les vino a la cabeza era que alguno de los cómplices o hombres fieles a Inferno se colaran al quirófano y trataran de acabar el trabajo de su jefe, casi tropezándose entre ellos todos entraron al quirófano quedando en shock al ver lo que había causado que los doctores y enfermeros huyeran despavoridos, la doctora princesa era la más consternada, no comprendía lo que había pasado, Finn se encontraba de pie sano y coleando, solo traía puesto su pantalón chamuscado, su cara ya no estaba quemada y solo había un cicatriz en su hombro, Finn notó la presencia de sus amigos y los volteo a ver los cuales estaba boquiabiertos.
-Hola chicos – saludo Finn con normalidad.
-¡¿Qué, como, cuando, donde?! – gritó la doctora.
-Pero… estabas – tartamudeaba Bubblegum.
-¡Finn, hermanito estas bien! – dijo Jake para correr a abrazar a su hermano.
-Lo estoy Jake, gracias – la mirada de Finn se desvió de su hermano y se posó en Sole, Jake lo noto y se separó de él. – bueno, te dejaremos descansar.
Jake se dio media vuelta y les hizo una señal con la cabeza a todos diciéndoles que se retiraran, los demás comprendieron al instante y salieron de la sala de emergencias quedando únicamente Sole y Finn.
-Hola – dijo Finn.
-¿No se te ocurrio otra cosa?
-La verdad es que no, pensé en todo cuando fui a rescatarte al reino fuego pero ya se me olvido.
-Lo lamento – dijo Flame agachando la cabeza, sonaba dolida y culpable.
-No fue tu culpa – dijo el humano para hacerla sentir mejor.
-¡Lo fue, por mi culpa casi mueren todos, casi mueres tú, si algo llegara a pasarte yo…! – Sole fue silenciada por el dedo índice de Finn que se posó en sus labios.
-Nada me pasara, de ahora en adelante viviré y luchare por las personas que amo, lo hare por ti.
Las palabras de Finn conmovieron de gran manera el corazón de la princesa de fuego, era uno de los rasgos únicos del humano que ella amaba más, él la hacía sentir que nada era imposible, su dolor y miedo se desvanecían al ver esos hermosos ojos azules que le inspiraban confianza.
-Tu piel es cálida – dijo Finn mientras pasaba su dedo por los labios de ella, poco a poco se fue acercando hasta quedar a solo un centímetro de ella, ambos podían sentir la respiración del otro, ese adicto aroma los volvía locos, Sole acorto la distancia de golpe fundiendo sus labios con los del humano el cual la tomó de la cintura y la jalo hacia él pegando sus cuerpos, Finn profundizo el beso sin el temor de quemar el planeta, era un beso literalmente ardiente, quería cada vez más y más, lo mismo era para ella, solo una vez se habían besado pero jamás olvidaría el sabor de esos labios, los añoraba con pasión. Ya nada ni nadie se interponían entre ellos, todo el tiempo perdido lo recuperarían y esta vez no dejarían que nadie los separara. Al cabo de media hora los dos se separaron, fue un largo beso que no quisieron romper pero el cansancio los obligó.
-Deberías descansar Finn – dijo Sole con una sonrisa.
-Tal vez, pero ya no estoy cansado.
-Por favor, duerme, te veré mañana, te lo prometo.
-Está bien, pero si faltas iré hasta el reino fuego y te secuestrare- bromeó Finn.
Ambos se despidieron con un beso con la promesa de volverse a ver mañana, Sole volvió al reino fuego y Finn fue escoltado por una enfermera a una habitación privada, Finn se recostó en la suave cama pero no tenía sueño, sentía todo su cuerpo arder de energía, hasta podría jurar que era invencible.
-Hola mi querido amigo ¿disfrutaste el beso? – era el de nuevo.
-Si – respondió Finn con una sonrisa mientras colocaba sus manos en su nuca.
-Qué bueno,te dije que necesitabas mi ayuda.
-Lo sé y te lo agradezco… aunque fue un poco escalofriante.
-Te acostumbraras.
-La chica que amo por fin está conmigo ya nadie puede separarnos, esto no podría ser más perfecto.
-No quiero ser aguafiestas pero hay un pequeñísimo detalle que has olvidado – dijo Alia Secon ironía.
-¿Y que sería eso? – preguntó Finn sin hacerle mucho caso a aquella perturbarte voz.
-Que aun sigues saliendo con la vampirita a escondidas~
Finn se levanta de golpe y se sienta sobre la cama.
-Mierda.
HOLA A TODOS, HE REGRESADO CON UN NUEVO EPISODIO DE "DOS MUNDOS", LAMENTO MUCHO LA TARDANZA Y AUN ESPERO QUE SIGAN ESTA HISTORIA, GRACIAS A UN LECTOR Y FANÁTICO DE MI HISTORIA HE VUELTO A ESCRIBIRLA, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO A TODOS Y ESPERO SUS COMENTARIOS PRONTO. CHAO
