¡A leer se ha dicho!
-Diálogos
-Pensamientos
-*FLASH BACK*
.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*(…..) Cambio de escena
Nota importante: Ni Bleach ni sus personajes me pertenecen, le pertenecen al genial TITE KUBO. Bueno esta historia SI es de mi autoría y la hago sin fines de lucro, así todos los personajes a excepción de Ichigo y Rukia tienen el look del último arco, es UA y tendrán un poco de CcO
Gracias por leer el pasado y dejar sus reviews, se los agradezco a espero que este también les guste.
Ume
Capítulo 3 Choque de personalidades fuego y hielo
En el salón de clases del grupo 3-3, estaba en total revuelo y su profesora no sabía la que pasaba ahí, comprendía los barullos por la recién llegada lo que no entendía era la actitud de Kurosaki.
-Porque se supone que ella era nueva en Karakura. ¿No? o al menos que ya se hubieran conocido antes.
Y era cierto, que el peli naranja no conocía a la Kuchiki de hacía años, meses o incluso días. Tan solo eran unos escasos minutos.
De repente todo el salón quedo en silencio observando a Ichigo como veía con coraje a la pelinegra que tenía un semblante sorprendida.
Ichigo se alejó de su lugar y se dirigió peligrosamente hacia Rukia.
-¡Te exijo que me lo devuelvas!- le rugía, era como sí un león amedrentara a un indefenso conejo.
-¿De que hablas? ¡Yo no tengo nada tuyo!-pero Rukia no era un indefenso animalito.
-¡Mi maletín!-señalando el que ella llevaba en las manos con un visible ceño fruncido.
-¿De qué hablas? ¡Este es mío!-le contestaba con vos altiva mas no grosero.
Ichigo ya avía perdido su paciencia y se acerco más a ella levantando el que él llevaba en la mano.
-¡Ese es mío mierda! ¡Yo tengo al maldito conejo este!-gritaba y apuntaba con el dedo el maletín de Rukia.
Rukia abrió mucho los ojos al ver a su amado Chappy con el gruñón de cabellera "decolorada", y rápido observo que el maletín que ella traía en lugar de Chappy traía un llavero de cráneo colgando (insignia de shinigami sustituto)
-Pero este no es mío-decía en un murmullo mas para ella que para el chico que tenía en frente.
-Por eso te digo que me lo devuelvas enana-le decía al percatare del menudo tamaño de la chica.
Rukia reaccionó de inmediato ante ese adjetivo tan despectivo a su persona.
-¿Este imbécil quien se cree que es para llamar me así?-levanta la vista hacia él y lo ve con despreció.
Ichigo que congelo ante la mirada de ella por lo cual no se dio cuenta cuando la profesora se acercaba a él y lo golpeaba con la libreta de asistencia.
-¡Kurosaki eres un idiota! ¿Que no sabes tratar a las mujeres?-lo regañaba-Ahora no quiero saber por qué tienen cada uno el maletín del otro solo regrésenselo y ya...que tengo que empezar la clase.
Los dos hicieron lo que les dijeron, Ichigo con su siempre ceño fruncido y la mirada que podría destilar llamas hacia la pelinegra y Rukia con el semblante serio y con una de las tantas frías miradas correspondientes del linaje Kuchiki.
-¡Oh!, cierto como ya no hay lugares vacíos vas a tener que sentarte al lado de Kurosaki...lo siento Kuchiki -le decía de modo amable.
-No se preocupe- le contestaba educadamente Rukia- yo vine a estudiar no a tratar con delincuentes-le decía mientras le dirija una mirada de soslayo a Ichigo que solo gruño y se disponía a decirle algo cuando la profesora lo interrumpió.
-Me alegra, por cierto Kurosaki estas castigado te quedaras a limpiar hoy el salón-le decía con su atención en lo que estaba escribiendo en el pinzaron.
Ichigo se sobresaltó quedando de pie.
-¡¿Por qué?!-le exigía una explicación.
-¿Como que por qué?-se volteaba con una aura espeluznante todos podrían a ver jurado que su cabeza bien pudo dar la vuelta completa como en las películas de terror lo que hizo que Chizuro gritara y que Ichigo tragara grueso, ahora se arrepentía de a ver preguntado pero no iba a declinar.- ¡Por que se me da la gana! ¡Porque eres un idiota que no respeta a las mujeres!... Y porque sobre todo... ¡SOY TU MAXIMA AUTORIDAD AQUI! Así que te callas y lo haces idiota oxigenado.
-Está bien-lo decía cruzado de brazos y su ceño temblando le por el miedo de más represalias en su contra.- y es natural.-decía en un murmullo enfadado.
Rukia se sentía un poco mal ya que lo habían castigado por su culpa aunque él también tenía la culpa. ¿Que no podía a ver entregado su maletín de manera civilizada?
-Bueno sin mas interrupciones, hay que empezar la clase- volteando se a seguir escribiendo y todos empezaban a seguir con lo suyo.
Pero Ichigo estaba enojado con la loca de su maestra y con la enana que por culpa suya lo habían castigado.
Rukia sentía una mirada penetrante en ella, pero no tenía que ver ya que sabía perfectamente de quien era así que se dispuso a ignorarlo y seguir tomando nota.
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El tiempo paso hasta que era ya la hora del almuerzo. Ichigo se levantó con su almuerzo y se dirigió con Ishida, Chad, Renji, Keigo y Mizuiro a la azotea. Mientras Rukia abría su recuperado maletín y comprobaba que no llevaba uno. Y solo traía dinero para comprar un jugo a lo mucho.
En eso una pelimarrón y una pelinegra se le acerco amigablemente.
-Hola ¿Rukia me recuerdas? Soy Inoue Orihime -le decía la chica de grandes curvas mientras le sonreía- ¿Te gustaría venir con nosotras a comer?
-Vamos Kuchiki te vas a divertir -le decía la pelinegra con una sonrisa aunque no tan efusiva como la otra chica.
-¡Ah! Ya me acuerdo de ustedes, gracias por haberme ayudado antes, -y les daba una leve inclinación de cabeza-Y sí me encantaría acompañarlas.
Las dos chicas se sorprendieron por la cortesía y elegancia que destilaba la morena.
-¡Wow! Rukia pareces una princesa -decía emocionada Inoue.
-No, para nada-decía Rukia incomoda.
-Bueno como sea. ¿Todos necesitamos comer que no? Así que andando-les decía Tatsuki y jalaba de un brazo a Orihime mientras Rukia sonreía y las seguía.
Sin darse cuanta muy bien por donde caminaba se tropezaba con alguien y al levantar la vista se encontraba con un rubio con aspecto algo atemorizarte.
-Lo siento mucho linda -le decía galantemente- fue mi culpa por no fijarme que tenía una belleza en frente de mí.
-No te preocupes, fue mi culpa yo no me fije por donde iba. Es mi culpa-le decía algo apenada y enojada, ya con esta era la segunda vez que tropezaba con alguien.
-Me llamo Hirako Shinji- le decía mientras se quitaba la boina verde que portaba y hacia una leve reverencia.
-Yo me llamo Kuchiki Rukia, es un placer.- haciendo una reverencia levantando los lados de su falda siguiéndole el juego.
-¿Rukia? Es un hermoso nombre-se agacha para poder acariciarle el cabello y en eso una patada voladora por parte de una pequeña rubia lo deja en el suelo.
-¡Shinji idiota! ¿Qué demonios haces eh?-la rubia con pecas lo regañaba en lo que lo agarraba del cuello y lo zarandeaba- ¿que no ves que Ichigo nos espera? Es tu culpa que ahora ya no estemos en el mismo salón.
-Pero... Hiyori... no es mi culpa es por sorteo ¿recuerdas?-medio que decía entre los jalones que le daba.
Mientras Rukia los veía con asombro. Hiyori levanta a Shiji y se lo lleva a rastras.
-¡Luego te veo Rukia!- gritaba Shiji
-Parece ser que ya te olvidaron Orihime-se burlaba Tatsuki de ella.
-¡Oh! Como crees Tatsuki... tú ya sabes quién me gusta-decía enrojecida.
-Sí, ya lo sé-le contestaba la karateka con una sonrisa cómplice.
Y Rukia las miraba con cara de no entender pero no iba a preguntar sobre una plática personal. Así caminando de nuevo subieron las escaleras hasta llegar a la terraza no sin antes que Rukia se detuviera a comprar su jugo de fresa.
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Al entrar solo dos cosas pasaron. La primera fue un choque de miradas entre los ojos cafés con los violetas, y lo segundo un horrible silencio.
-¿Pero qué es esto un funeral?-se burlaba Tatsuki tratando de aligerar el ambiente.
-¡Rukia!-gritaba Shinji.
-Hola... -decía tímidamente Rukia, jugando con el embace del juego sin abrir en sus manos.
Ishida al ver lo tenso de todo se decidió a terminar de romper el hielo.
-Hola Kuchiki yo soy Ishida Uryu.
-Mucho gusto Ishida- decía la pelinegra a gusto de la forma educada del peli negro de lentes.
Y así uno por uno se fue presentando.
-Yo soy Yasutora Sado.
-Y yo Kojima Mizouiro...un placer Kuchiki-san.
-¡Ay no! Mizouiro quiere ligar con el ángel de Rukia -lloraba Keigo.
-Mejor cállate y presenta te tonto-lo regañaba Renji- Mucho gusto yo soy Abarai Renji.
-Bueno yo soy Asano Keigo...un placer Rukia- le decía ya mas compuesto por el susto que le había dado Renji.
-Bueno como ya sabes, mi nombre es Hirako Shinji y está de aquí- señalando a la rubia con pecas-es Sarugaki Hiyori.
-Oye idiota yo me puedo presentar sola-le reclamaba Hiyori y empezaban otra de sus comunes peleas.
-Bueno y el gruñón este es Kurosaki Ichigo como ya sabrás-decía Ishida.
Y Ichigo volteándolo a ver feo e iba a reclamarle cuando de nuevo le ganaban la palabra.
-Bueno, ya que todos nos conocemos...¡es hora de comer!-decía feliz Inoue- Yo por ejemplo traje pescado con salsa de soya ,chocolate, miel y algo que encontré en la cocina que creo es mermelada.
Todos se le quedaron viendo con asco...
-Provecho Inoue- dijeron en coro
Todos se sentaron a ingerir sus respectivos alimentos.
-Oye Rukia ¿no traes almuerzo?-le preguntaba Inoue-Si quieres te puedo dar del mío- decía mientras le ofrecía una porción.
-No, gracias Inoue con el puro jugo estoy bien, no tengo hambre-prefería morir de hambre que morir de intoxicación.
Y no muy lejos de ahí el peli naranja ponía atención a lo que decía o hacia la Kuchiki sin saber siquiera que lo hacia.
-¿Te gusta eh?-esa pregunta lo saco de su escrutinio.
-¿Qué?-estúpido Ishida y su maldita observación-¡No me gusta! ¿Qué te hace pensar eso idiota?
-Pues como no la dejas de ver. Es de pensarse ¿no crees?
-¿Qué tiene de malo Ichigo? eres hombre y Rukia es muy linda-le decía Shinji metiéndose en la conversación.
-¿A ti quien te pregunto eh?-ya lo estaban haciendo enojar.
-Solo admítelo Ichigo- decía Mizuiro.
-¡Mju!- Chad.
-Yo no tengo que admitir nada. ¡Así que dejen me en paz!
-¿En serio?- le volvía a preguntar Inoue... atrayendo de nuevo la atención de Ichigo.
-En serio...-le contestaba con una sonrisa hasta que un ruido en su estomago la delato, poniéndose roja al instante.
-¡Ya vez como sí tienes hambre!-le decía Inoue con un puchero.
Y después paso algo que nadie se esperaba.
Ichigo se levantó de donde estaba, con la mirada atenta de todos los chicos clavada en él y se dirigió hacia Rukia que al ver que se acercaba solo lo miro intrigada y esperando que no viniera a reclamarle sobre el maletín.
-Toma...-le dijo ofreciendo le su almuerzo.
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Nadie lo creía ¿él era Ichigo?...pero sí le estaba gritando apenas unas horas y ahora le daba su almuerzo sin más.
-¿Qué?-Rukia estaba confusa. ¿Dónde estaba ese chico grosero y altanero?
-Tómalo antes que me arrepienta...-le decía con un leve rubor a lo que la pelinegra reacciono y lo agarro aún confusa.
-Gracias Kurosaki…
-No me digas Kurosaki...dime Ichigo. ¿De acuerdo?- Todos estaban que les daba muerte cerebral por todo lo ocurrido.
-Bueno entonces tu dime Rukia- le decía con una hermosa sonrisa.
Y de repente todos creyeron que estaban invadiendo un momento que no querían interrumpir ya que ahora que los vean bien no hacían mal pareja.
Pero a pesar que no querían romper el momento ellos, alguien se encargo de hacerlo...
-¡Ichigo!... ¡Mira lo que te traigo, donas!- entraba una peli rosa de coletas.
Y los dos reaccionaron...
-Bueno, te lo dejo acábatelo- le ordenaba a Rukia.-Hola Riruka...-decía el pelinaranja algo cansado.
De verdad espero que les haya gustado.
Les mando buenos deseos.
