¡A leer se ha dicho!

-Diálogos

-Pensamientos

-*FLASH BACK*

.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*.-*(…..) Cambio de escena

Nota importante: Ni Bleach ni sus personajes me pertenecen, le pertenecen al genial TITE KUBO. Bueno esta historia SI es de mi autoría y la hago sin fines de lucro, así todos los personajes a excepción de Ichigo y Rukia tienen el look del último arco, es UA y tendrán un poco de CcO

Gracias por leer el pasado y dejar sus reviews, se los agradezco a espero que este también les guste.

Ume

Capítulo 5 Empezando con el pie derecho

Hisana solo observo en silencio a ambos jóvenes, dibujándose en su rostro una sonrisa y mirada tierna.

-Que les parece entrar ya es de noche e Ichigo esta mojado- propuso a ambos jóvenes que no habían despegado su mirada del otro hasta el momento en que Hisana hablo.

Rukia e Ichigo se ruborizaron un poco y despegaron sus miradas dirigiéndolas al suelo a la vez que asentían. Hisana los invito a pasar con un movimiento de mano, Ichigo fue el primero en entrar seguido de las dos Kuchiki.

Ya adentro Ichigo vio algo sorprendido la magnitud de la casa Kuchiki se veía grande por fuera pero por dentro era aun mayor y muy elegante, con colores armoniosos, ligero olor a orquídeas y una suave música provenía de algún lugar de la casa.

De repente se acerca una joven de cabello color achocolatado vistiendo las típicas ropas de una mucama la cual se dirigió a la señora de la casa.

-Disculpe Señora Kuchiki la cena esta lista. ¿Gusta que prepare la mesa para tres personas?

-Claro Momo, esta noche tenemos un invitado el joven Kurosaki nos acompaña a cenar pero antes te pediría si por favor preparas el baño y una muda de ropa para él-le decía sonriente, mientras la joven dirigía su mirada a el chico.

-Claro señora, por aquí por favor…-le decía a Ichigo que la siguiera.

-P-pero…-trataba de negarse pero seria descortés despreciar tanta amabilidad por parte de la madre de Rukia, eso y que su madre se había encargado de educarlo bien. Así que ya no dijo más y siguió a la chica.

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-Bueno Rukia es mejor que tu también subas a cambiarte, no querrás comer con el uniforme- le decía con tono juguetón.

-Claro madre-tomaba su maletín, se disponía a subir las grandes escaleras de caoba hasta que Hisana dijo algo que la congeló al instante.

-Es atractivo, y parece buena persona…-Rukia voltio a ver a su madre para notar que se retiraba sonriendo hacia la sala donde provenía la música.

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-Bueno señor pondré a lavar su ropa así que pónganla en aquel lugar-enseñándole un pequeña puerta que tenía como un tobogán para la ropa sucia- para cuando haya acabado de cenar con la señora Hisana y la señorita Rukia, su ropa estará lista sin más me retiro-dejando solo a el joven.

-Quien lo diría…-se fue quitando poco a poco el uniforme, con algo de frío, y así como le habían dicho depósito la ropa en el contenedor, se dirigió desnudo hacia la tina metiendo una mano para comprobar su temperatura.- perfecta…- ¡Ah! Que agradable- se dejaba hundir en la tina relajar cada parte de su cuerpo, cerró los ojos y tarareó una melodía que se le acababa de venir a la mente de repente la imagen de Rukia invadió su mente sobresaltándolo y abriendo los ojos de sorpresa- no es nada…-se trato de convencer, sacudió con una de sus manos su cabello ahora mojado- Creo que es hora de salir- salió por completo de la tina cubriendo su cuerpo desnudo o al menos la parte de la cintura hasta sus rodillas.

Busco la ropa que la chica le había dicho que era la que se pondría en lo que la suya estaba lista y cuando la encontró le provoco un tic en el ojo.

-¿En serio tengo que ponerme esto?-resignado se secó el cuerpo para posteriormente ponerse tal cosa.

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-Bueno, ya estoy lista- entraba al comedor, dirigiéndole a su madre una sonrisa.

-Te ves muy linda hija- le correspondía la sonrisa Hisana- ahora solo hay que esperar a Ichigo.

En eso va entrando un Ichigo algo incomodo y avergonzado luciendo un traje color humo.

-Lamento la demora- Rukia que estaba distraída viendo el arreglo del centro de mesa levanto la vista al escuchar la voz de Ichigo quedándose embobada, al notarlo Hisana rio un poco.

-Por favor Ichigo toma asiento-le hacia el ademan de mano para que se sentara lo cual hizo sin decir nada solo asintiendo.

-Bueno ya que todos estamos presentes a comer se ha dicho- dijo con una sonrisa Hisana haciendo un ademan para que los dos jóvenes empezaran también.

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La cena fue amena y algo rápida, Hisana sonreía cada vez que encontraba a Rukia viendo a Ichigo que a la vez también veía disimuladamente a Rukia. De la sopa a el platillo principal del platillo principal a el postre y de ahí a la escena de despedida del pelinaranja ya con su uniforme limpio y puesto en las puertas de la casa Kuchiki.

-Muchas gracias por todo señora Kuchiki.

-No tienes que agradecer Ichigo, eres bienvenido cuando gustes.

-Gracias por su amabilidad- le sonreía el chico. -Bueno, tengo que volver a casa antes que mi viejo me arme un alboroto- decía rascándose algo fastidiado la nuca.

-Lo siento si hemos causado molestias Ichigo- le contestaba Hisana muy preocupada.

-No se preocupes señora es algo que puedo lidiar- le sonrió de manera sincera a Hisana dejando pasmada a Rukia por la acción.

-Rukia.- atrayendo su atención Ichigo con un además hacia la chica.

-¡¿Eh?!- decía volviendo a entrar en razón.

-Te dije nos vemos mañana en el instituto- Ichigo decía algo consternado por la falta de atención de la morena.

-Ah, claro- volteaba de repente para buscar a su madre que ya no se encontraba ahí.

-Eres tan despistada- soltaba un bufido y le daba un pequeño golpe en su frente, lo que hizo que Rukia retrocediera un paso muy pasmada.

-….

-Bueno hasta mañana- se daba la media vuelta y se disponía a camina, cuando de repente alza su brazo izquierdo con la palma de la mano extendida- enana, gracias por la ayuda…-dicho esto siguió caminando hasta doblar en la esquina próxima.

-Maldito…-ella sonrió sin percatarse de ello- De nada zanahoria oxigenada-y con esto último entro a su casa.

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Ding…Ding…Ding…

-¡Maldición no de nuevo! -gritaba un Ichigo agitado por la carrera hacia el instituto.

-¡Vaya, vaya Kurosaki! ¿Que no tienes despertador?- le decía altanero el profesor de gimnasia.

-Sí tengo, pero pasa que no le quiero hacer caso y menos en las mañanas- contestaba de igual forma.

-No te quieras hacer el gracioso idiota-cruzaba sus brazos a la altura del pecho.

-No, el que no quiera abusar de su poder eres tú, mira que de ser profesor de gimnasia porque eres sobrino de Urahara que patético- se burlaba.

-¡Bastardo! ¿Quieres tener una de las peleas que teníamos antes?- se acercaba a él juntando su frente.

-¡Claro! Esta vez no es como cuando yo solo era un niño.

-Oigan, se supone que ya no son unos niños, bueno aunque siempre estaba en desventaja Ichigo que es más chico que tu Shuu por 5 años ¿no?- se metía en la disputa un llegado Urahara.

-Yo nunca estuve en desventaja…bueno esos eran otros tiempos, ahora sí le puedo patear el trasero- sonreía remangando las mangas de su suéter.

- Oh! Probemos eso niño bonito-le enseñaba su puño a Ichigo.

-Pero el punto es que ahora tienen que convivir como profesor y alumno mientras estén dentro de esta institución, así que o se comportan o a ti Ichigo te suspendo y a ti Shuu te quito el sueldo de dos semanas, ustedes deciden- decía el director con su sombrero inclinado hacia abajo y su abanico cubriendo la sonrisa algo malévola que se le dibujaba en el rostro.

Los dos fruncieron el seño y voltearon a lados opuestos declarando su derrota. Mientras que el rubio sonreía con complacencia.

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-De pie, saluden….sentados

-Gracias. Bueno les daré un aviso, tendremos una excursión a unas cabañas y espero que se comporten en todo el camino no quiero estar todo el tiempo de niñera, el que haga algo malo se las verá conmigo-viendo más que nada a los alumnos varones.

Y así trascurrieron las clases hasta que de nuevo fue la hora del almuerzo, donde esta vez se hizo un solo grupo en la terraza para sonar de nuevo la campana de regreso a la jornada de clases.

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-Bueno antes de que se vayan diré los grupos durante el viaje- se colocaba bien sus lentes y empezaba a decir nombres al azar, pero no sé hacerse esperar de las sonrisas o quejidos de algunos que a su vez era silenciado por una mirada.

-Uryu, Yasutora, Asano, Kurosaki, Kiyima, Inoue, Arisawa, Abarai y… ah! Sí tu Kuchiki son el último grupo. Bueno pueden irse- cerraba su libreta y salía del salón.

Todos los chicos se quedaron observando la mayoría con una sonrisa, ya tenían exactamente 4 semanas desde Rukia había llegado a el instituto y ella e Ichigo se llevaban muy bien.

-¡Ichigo!...-lo llamaba un Shinji que veía al pelinaranja y a los demás en la entrada.

-¿Qué quieres?

-¿Te has enterado?- le ponía un brazo alrededor de sus hombros.

-¿De qué hablas idiota?- quitaba el brazo del rubio de sus hombros.

-Pues adivina- le sonreía.

-No me jodas con eso, solo dime- se empezaba a desesperar.

-Tsk. No eres nada divertido Ichigo, bien te lo diré. Lo que pasa es que… ¡AAAAAAH!

-Te tardabas demasiado Shinji idiota- lo pateaba junto en la entrepierna, lo que hacía que él se doblara de dolor.

-Hiyori, maldita violenta.

-¡Callate! ¡Y dile de una vez que tengo hambre!- le aventaba uno de sus zapatos.

-Bueno a lo que te quería decir es que sabemos que tu grupo ira a un campamento y que nuestro profesor titular también nos dijo que….

-¡Ichigo!- llegaba Riruka y lo abrazaba por la espalda-¿Adivina qué? ¡Nuestro grupo ira al mismo campamento que el tuyo! ¿No es genial amor?

Ante tal escena los demás decidieron dejar a Ichigo desde que Hiyori empezó a golpear a Shinji ya que sabían que eso se iría a tardar todos se fueron menos Rukia quien lo esperaba recargada en la barda de la entrada. Y que al ver la reciente escena dejaba su posición actual para empezar a caminar hacia su casa.

Ichigo al ver que la morena se iba sola se deshizo del abraso de Riruka.

-Lo siento chicos tengo que hacer unas cosas, lo siento mucho Riruka, te marco al rato- y se dispuso a correr atrás de la pelinegra.

-¡Pero Ichigo espera!-gritándole Riruka a la espalda de un Ichigo que se alejaba corriendo.

-Bueno vámonos…te invito un plato de Ramen Hiyori.-notando a que se refería Ichigo decidió no entrometerse.

-Pero que sea del bueno que luego solo me invitas instantáneos.

- O.K, O.K andando.

Y así dejaban a una peli fiusha confundía y enojada.

¿Pero qué carajos está pasando aquí?! Maldita Rukia, no me quitaras lo que es mío ¡No sabes con quien te metes!- ponía un rostro realmente aterrador y malévolo.