Gracias por leer, por sus follows y sus favs. Sigamos con esta historia y a seguir derramando miel


-¡Jake, lánzame!-

-¡Lo que diga el héroe!-

El perro mágico tomo al humano con su puño derecho y lo lanzo a gran velocidad contra el malvado troll que molestaba a una villa de pelusas. El chico empuño su espada, listo para clavarla en la espalda del malvado ser. Pero este se dio cuenta y con su mazo golpeó a Finn, desviando su trayectoria, mandándolo a volar varios metros hasta que cayó al suelo.

-¡Glob! Si no fuera por tantos años de lucha ya estaría muerto-, murmuró un poco adolorido.

-¡Ya sacaste boleto! ¡Nadie se mete con mi hermanito!-, exclamó Jake

El perro se estiro, rodeando al troll y constriñéndolo, inmovilizando sus brazos y piernas, hasta que finalmente cayó.

-¡Rápido Finn, es momento!-

-¡Tú has sido un malvado!-, gritó Finn mientras corría, -y lo que más me divierte en el mundo es…-, el héroe dio un gran salto, que le permitió realizar varias vueltas en el aire antes de caer sobre la cabeza del troll y levantar su espada, -¡asesinar malvados!-

Con esa última frase, el arma carmesí se enterró en el cráneo del abusador, acabando con su vida y con el sufrimiento de las pelusas, quienes no dudaron en acercarse a vitorear sus salvadores y agradecerles por librarlos del mal que representaba aquel ser.

-No es nada amiguitos, solo hacíamos nuestro trabajo. Ya saben, "para acabar con el mal y romper hechizos…"-, comenzó el humano

-"…el súper dúo Finn y Jake a sus servicios"-, finalizó el perro.

Las pequeñas y felices pelusas vitorearon la rima de sus héroes, mientras estos se alejaban caminando por la verde e inmensa pradera.

Era un día hermoso: el sol brillaba en lo alto y su calor era lo suficientemente fuerte para hacerlos sudar (aunque claro, a Finn esto no lo molestaba, pues ese sudor era la prueba del esfuerzo que ponía en su día a día. Además, él estaba más que acostumbrado al calor); la brisa los refrescaba al acariciar sus rostros y las sombras proporcionadas por las errantes blancas eran gratamente recibidas.

Cerca del lugar pasaba un tranquilo y cristalino riachuelo, en el que el dúo heroico decidió descansar. Jake tomó una enorme hoja de árbol que allí se encontraba, se acostó sobre ella y se arrojó al río. Finn se acostó sobre la panza de su hermano y empezaron a navegar, llevados por la suave corriente, siendo cobijados por las sombras de los frondosos árboles que crecían a las orillas. El perro disfrutaba la frescura del agua en su espalda y el chico hundía su mano dentro del río.

-Es bueno pasar un tiempo de calidad juntos, ¿o no, Jake?-

-Claro hermanito, hace mucho tiempo que no teníamos una semana así: nosotros dos solos, eliminando duendes, trolls y bestias, combatiendo hechiceros, haciendo el bien por todo Ooo… y por supuesto, relajándonos los dos juntos. Sí, es maravilloso-

-¿No extrañas a Arcoíris y a tus hijos?-, preguntó Finn

-¡Por supuesto! Pero también extrañaba pasar tiempo contigo. De hecho, debería ser yo el que preguntara "¿no extrañas a tu novia?". Pasas más tiempo con ella del que pasas conmigo o del que yo paso con mi familia-

-Claro que la extraño, no lo dudes. Pero como dices, yo también extrañaba las aventuras y pasar una jornada así contigo. Extrañaba pasar tiempo contigo-

Los brazos del perro se estiraron para abrazar al humano, quien feliz aceptó y regresó el abrazo de su hermano.

-Oye, hablando de Flama-, dijo el humano, -quiero preguntarte un par de cosas acerca de nuestra relación. Tú sabes de esto más que yo-

-Me alegra que me pidas consejo Finn. Dime, ¿qué quieres saber?-

El humano suspiró antes de preguntar, como queriéndose quitar toda la tensión y nerviosismo que tenía desde hace una semana, desde la última vez que vio a su novia.

-Ok, aquí vamos…-


-Un kilo de manzanas, por favor-, dijo la chica

-Por supuesto señorita. Y le daré unas cuantas más. Las mejores manzanas para la hermosa novia de nuestro héroe-, dijo el mercader extendiendo la bolsa hacía la adolescente.

-Eemm… ¡gracias!-, respondió un poco avergonzada y pagó.

Y como no iba a lucir hermosa con ese pantalón de mezclilla doblado hasta las rodillas, su playera rosa de tirantes sin mangas y su cabello largo y suelto hasta la cintura.

-¿Me regalas una?-, pronunció una figura alta y delgada a un lado de Flama, cubierta por un enorme sombrero.

-Por supuesto, ese señor me dio de más. Toma-, dijo la chica, extendiendo el fruto hacia su acompañante.

Aquel ser cogió la manzana y la llevo directo a su boca. Pero en vez de morderla, solo posó un par de largos y brillantes colmillos sobre la manzana y en cuestión de apenas un segundo, esta había perdido por completo su color. Después de este acto, dejó el fruto de nuevo en la bolsa de la que procedía.

-Estuvo deliciosa. Tranquila, solo perdió el color, pero sigue estando igual de jugosa y sabrosa-

-Lo sé. Es genial poder comer cosas como estas. El carbón es bueno pero esto sabe mucho mejor. Gracias por acompañarme Marceline-

-No hay problema, sabes que estoy para lo que necesites-

-Él siempre me acompaña al mercado de granjeros. Él siempre me paga todo, tiene mucho dinero y joyas; debería buscar un trabajo o algo para no molestarlo tanto. Además, tiene miedo de que pueda llegar a quemar el mercado.-, soltó una risilla al recordar la preocupación de su novio cada vez que le decía que quería ir al mercado, -Lo extraño-

-Bueno, tú sabes que Finn es alguien con una vida muy ajetreada y va a haber tiempos como este en el que dejen de verse durante varios días. Pero está bien. Cuando sales con una persona es bueno dejarse de ver unos cuantos días, tomarse tiempo para uno mismo. Créeme, se aburrirían el uno del otro si estuvieran juntos todos los días-

-Creo que tienes razón. Este tiempo sin estar juntos ha hecho que me de mucha emoción el volver a verlo, como si volviéramos a vernos por primera vez. Y se siente maravilloso-

-¿Ves? ¡A eso es a lo que me refería!-, puntualizó la vampiresa.

-Y lo mejor es que está noche regresa. ¡Estoy ansiosa de verlo!-

-Y si supieras lo que va a pasar esta noche estarías aún más ansiosa-, susurró Marceline

-¿Eh? ¿Qué dijiste?-

-No, nada. Hablaba conmigo misma-

El camino fue silencioso hasta la salida del mercado, donde por fin Flama se atrevió a hablar.

-Marceline, ¿puedo pedirte un consejo?-

-Es sobre Finn, ¿verdad?-

-Algo así. Quisiera saber cuánto…-, la princesa tragó saliva y suspiró dejando salir la tensión acumulada desde hace una semana, -¿cuánto tiempo es lo normal entre escalón y escalón?-, preguntó ruborizada.

-¿Qué? ¿Por qué quieres saber eso?-, dijo sonriente y sorprendida por la pregunta

-¿Recuerdas el cuarto escalón? Pues, para ser sincera, cuando tú y Bonnibel me hablaron de él, yo no lo podía creer. Incluso hasta me dio un poco de… asco-, dijo rascándose la nuca, -Pero hace una semana, Finn y yo estábamos besándonos y yo… quería hacerlo. Sentía una sensación que me empujaba a hacerlo. Entonces, moví mi lengua y cuando sentí sus labios… él se separó. ¿Lo hice en el momento incorrecto?-, preguntó con mirada suplicante, esperando una respuesta de la que consideraba su mentora.

-¡Ay, amor joven!-, suspiró Marceline, -me da tanta ternura su inocencia-, dijo revolviendo los cabellos de la chica de fuego.

-¿Me vas a ayudar, sí o no?-, preguntó la chica, volviendo a acomodar su peinado.

-Tranquila, no te enciendas-, rió ante su broma, -mira, esto que te voy a decir es importante: no hay un intervalo de tiempo exacto entre escalón y escalón. De hecho, los escalones no son precisamente una regla que hay que seguir al pie de la letra. Es más, creo que el orden no estaba del todo bien hecho-

-¿Qué? ¿Entonces toda esa plática que casi me mata de la vergüenza no valía la pena?-, gritó Flama.

-¡Hey, tranquila! Tampoco fue algo inútil. Escucha: no significa que la charla no haya servido para nada. Los escalones son una guía, es algo que se le dice a los de su edad para que sus relaciones vayan por buen camino. De hecho, la guía varía de persona a persona. ¿De acuerdo?-

-Sí, creo que sí. Perdón por gritar-, se disculpó la adolescente

-No hay problema. Pero tampoco significa que puedan saltarse todo el camino hasta el escalón 15-

-¿Qué? ¡No! ¿Cómo…? ¡No!-

La vampiresa se carcajeaba de la reacción de su acompañante.

-Bueno, ya. Respecto a lo del beso con lengua: quizá él no se sentía preparado. Toma en cuenta que tú eres más… pasional. Dale un poco de tiempo. Sí después de mucho no pasa nada, no dudes en volver a buscarme, ¿sí?-

-Sí, muchas gracias Marceline-


-Entonces, ¿no son precisamente reglas fijas?-

-Así es hermano. Como te dije, solo son consejos para que todo vaya bien-

-Aun así me siento un poco mal por lo de hace una semana. Quizá hasta esté enojada-, dijo Finn, mientras se bajaban de la hoja-bote.

-Tranquilo. Seguro que ella lo entiende. Además, si está enojada, seguro que con lo de esta noche se le quita-

-¡Oh Gob! Se va a hacer tarde y la casa aún no está lista. ¡Rápido Jake, hay que llegar a casa!-

-Súbete a mi lomo. Estaremos ahí en un santiamén-

El humano saltó sobre el perro, quién aumento su tamaño y empezó a correr por la pradera.

-Oye Finn, dijiste que querías hablar de un par de cosas pero solo has dicho una. ¿De qué se trata lo otro?-

-¿Qué? ¡Ah, sí! Lo olvidaba. Jake, ¿Arcoíris suele tener muchos cambios de humor?-

-¿A qué te refieres con cambios de humor?-

-Es que a veces veo a Flama algo sentimental durante casi una semana, y luego feliz, y luego algo más agresiva de lo normal. Y cada mes es así. ¿Será algo malo? ¿Es parte de su apasionamiento?-

-Eemm, Finn, ¿recuerdas cuando te explique cómo funcionaban los cuerpos de los hombres y las mujeres?-

-Viejo, prefiero no recordar cuando me hablas de ese tipo de cosas-

Jake dio un suspiro de resignación.

-Ya te acostumbraras Finn. Será difícil, pero lo harás. Te estás enfrentando a la aventura más grande en la vida de un hombre: estar enamorado de una mujer-


-¿Y si le paso algo? ¿Y si alguno de esos monstruos era demasiado fuerte? ¡No! No debo pensar así. Él dijo que regresaría hoy. Él lo dijo. Lo prometió-

Flama estaba totalmente nerviosa, yendo de un lado a otro en su casa. Estaba ansiosa. Hace un par de horas ya de que había anochecido y Finn no había aparecido. Hace una semana que se había ido. Hace una semana que dijo "nos vemos en una semana". Intentaba no pensar lo peor, pero le era imposible. Ni siquiera se dio cuenta cuando tocaron a su puerta por primera vez. Solo hasta la segunda vez que llamaron se dirigió emocionada a la puerta y abrió.

-Hola Flama, ¿cómo estás?-, exclamó el humano frente a ella.

La elemental respondió con un apretado abrazo, acompañado por un aumento de su llama.

-Te extrañe mucho Finn. Mucho-

-Yo también te extrañe mucho. Toda esta semana me la pase pensando en ti-, le dijo devolviéndole el fuerte abrazo, -oye, tu cabello, creció. ¿Tan rápido?-

-Bueno, estuve leyendo un poco y aprendí a hacer crecer mi cabello. Sí necesito cortarlo, uso unas piedras especiales del reino del fuego que lo cortan-, explicó con algo de orgullo y también con un leve sonrojo.

-¡Wow! ¡Radical! Se ve hermoso-, expresó Finn, realmente sorprendido y haciendo sonrojar a la chica, -Bueno, ahora que estoy aquí de vuelta, acompáñame-, le dijo tomándola de la mano y empezando a caminar.

-¿A dónde vamos? ¿No estás cansado de una semana de aventuras?-

-¿Cansado? ¡Una semana no es nada! Vamos a mi casa-

-¿A… a tu casa?-, preguntó algo nerviosa

-Sí, tranquila. Te gustará-

La respuesta del humano no solo puso más nerviosa a la chica, sino que además le provocó un rubor y que su flama ardiera un poco más.


Cuando entraron a la casa del árbol, todo estaba totalmente oscuro. Pero como la princesa del reino del fuego iba con el humano…

-Finn, creo que veo sombras aquí en tu casa-

-¿Qué? ¿Cómo es que los vis…? Es decir, ¿a qué te refieres con sombras?-

-Eh… ¿Hola? Tierra llamando a Finn. Puedo iluminar todo este lugar con solo chasquear mis dedos-

-Entonces, ¿ya te diste cuenta?-, preguntó Finn, algo decepcionado.

-Bueno, veo que hay gente aquí pero no distingo bien. Y no tengo ni la más remota idea de lo que tengas planeado, así que sigo sin darme cuenta de nada-, respondió Flama con una sonrisa.

-¡Genial! Entonces prepárate porque hoy todos queremos decirte…-, el chico se acercó hasta un interruptor y encendió la luz.

-¡FELIZ CUMPLEAÑOS!-, gritaron varias voces al unísono.

Flama pudo reconocer a Jake, Marceline, Bonnibel, Arcoíris, Flambo, BMO e incluso a NEPTR. Hasta el Rey Helado estaba ahí.

-Co… co… ¿cómo lo supieron?-, preguntó Flama, realmente sorprendida y emocionada.

-Le pregunte a tu padre hace una semana que fuimos a "visitarlo"-

-¿Y tú sabias de esto y no me dijiste nada?-, preguntó Flama señalando a Marceline

-Lo admito, soy culpable-

Flama volvió a abrazar fuertemente a su novio, llena de felicidad.

-Muchas gracias Finn. Hace mucho que no tenía una fiesta así-

-Lo que sea por mi dama-, respondió Finn

-¡Abrazo grupal!-, exclamó Jake,

Y todos cuantos estaban en la casa se unieron al abrazo de los adolescentes, lo cual los incomodó un poco.

-Eh, ¿chicos?-, dijo Finn

Todos se separaron inmediatamente, ofreciendo disculpas acompañadas por algo de vergüenza.

-No hay problema, solo déjenme abrazarlos de uno por uno para agradecerles-

Así, Flama abrazó a Jake, a Marceline, a Bonnibel, a Arcoíris (a pesar de que no la conocía mucho) y BMO. Cuando llegó con el Rey Helado, este puso una cara bastante tétrica (acompañada de una risilla igual de tétrica) que hizo retroceder a Flama.

-¿Y si… solo nos damos la mano?-

-Está bien. Pero solo porque eres la novia de mi mejor amigo Finn-, dijo resignado

-Hey, ¿por qué invitaste a este vejete a la fiesta?-, le susurró Jake a Finn

-Se dio cuenta de mis planes y ya me lo pude quitar de encima. Le dije que lo invitaría si dejaba de secuestrar princesas por 2 semanas. Sé que no cumplirá. Pero necesitaba de alguien que pudiera crear hielos para las bebidas. Ya ves que nosotros casi no tenemos hielo-

Todo bien hasta que la princesa llegó con NEPTR.

-¡Hey! No eres tú la chica fogosa que mi padre y yo intentamos destru…-

Las palabras del lanzador de pays robótico fueron interrumpidas por su creador, quien le tapó la boca.

-Ay NEPTR, tú siempre haciendo bromas-, dijo el humano riendo incómodamente.

-Un momento, ¿este es el robot que te ayudó cuando intentaste detenerme la noche que nos conocimos?-

-Eemm… ¿podrías definir "detener"?-

-Y además es tu hijo. Aparte de Stormo-

-Bueno, soy algo así como su creador…-

Flama tomó a NEPTR con sus manos y lo levantó del suelo.

-Escucha, sé que la primera vez que nos conocimos no fue muy agradable. Pero, te perdono-, dijo Flama

-¿De verdad?-, exclamó NEPTR

-¿En serio?-, dijo Finn

Flama asintió con la cabeza.

-Después de todo, una madre no puede estar cien por ciento enojada con su hijo, aunque sea su hijastro-

Todos los presentes se quedaron con la boca abierta. Si su anatomía se los permitiera, seguramente sus quijadas hubieran caído hasta el suelo. Bueno, la de Jake si había tocado el suelo. Pero sobre todo, era Finn quien más sorprendido estaba.

-Entonces, ¿tú eres mi mamá?-

-Bueno, tu madrastra. Fui novia de tu papá después de que te crearon-

-¡Sí! ¡Tengo una mamá! ¡Tengo una mamá!-, exclamó NEPTR.

De repente, BMO raspó su garganta (o hizo el sonido de un raspado de garganta) para llamar la atención de todos.

-Sí, sí, NEPTR, conseguiste una mamá… Ahora, ¿quién quiere pastel?-

Todos respondieron afirmativamente y subieron al segundo nivel de la casa, donde se encontraban la sala y el comedor.

Todos querían ponerle velas al pastel, pero Finn insistió en que el hecho de apagar el fuego de las velas solo por diversión no podría ser muy bien visto por la princesa del Reino del Fuego; así que no hubo velas.

El pastel era delicioso. Todos disfrutaban de él. Y cuando acabaron de comer, empezaron a bailar.

-Eemm, Finn... aun no entiendo muy bien esto del baile. ¿No se supone que es en pareja, lento y... muy cerca uno del otro?-, preguntó con un sonrojo

-No Flama-, respondió Finn con una risilla y también sonrojado, -este baile es más... movido, libre. Tienes que moverte como la música te haga sentir-

-¡Hey, hermano! Deberías hacer la danza de la ciencia-, exclamó Jake

-¿Qué? ¡No! Además, ya la olvide-, respondió Finn totalmente rojo de vergüenza.

-¡Mientes! Yo te vi haciéndola el otro día-

-Jake, por favor, no frente a Flama-, suplicó en un susurro

-Quiero ver esa danza, Finn-, dijo Flama, -si es como estos bailes, quiero ver como es. Para aprender-

El héroe estaba a punto de negarse otra vez, pero la mirada y la sonrisa de su chica se lo impidieron. Esa mirada tan tierna derretía por completo las defensas del héroe, aun cuando ya era inmune al fuego. Simplemente sentía un calor en su interior que ya no lo dejaba pensar, solo actuar.

Con incomodidad, el humano se situó en el centro de un círculo hecho por todos, y con dificultad empezó a realizar aquella extraña danza, moviendo temblorosamente sus brazos y pronunciando las 5 vocales. Alrededor de él todo eran risillas y carcajadas contenidas, incluso su novia. Esto lo hizo sentir un poco mal y detuvo su baile, hasta que esa familiar presencia calurosa se acercó a él. Moviendo sus brazos y piernas temblorosamente, lo miraba la Princesa Flama.

-¿Es así?-, preguntó

El humano rió y contesto:

-No, es así-, dijo moviendo los brazos y piernas más efusivamente.

Pronto, todos se unieron a la Danza de la Ciencia, moviendo como locos sus brazos y sus piernas, pronunciando cada una de las vocales.


Después de unos minutos bailando, Finn se llevó a Flama al techo de la casa. La noche (como era casual en Ooo) era fresca. Las estrellas resplandecían alto en el cielo, algunas parpadeantes, otras rojas, otras azules. Finn las miró por un pequeñísimo instante y recordó cuando Bonnibel le contó sobre las extrañas figuras que formaban las estrellas si las unías con líneas imaginarias. Tendría que preguntarle otra vez por ellas pues quería mostrárselas a Flama, seguro que le encantarían.

-¿Recuerdas este lugar?-

-Sí, es donde encendí esas malditas cosas que hicieron llover y que apagaron mi fuego. Después quede inconsciente y caí y tú… tú me atrapaste y me salvaste-

-Sí, y después me diste una cachetada porque te dije que me gustabas. En ese momento pensé "no entiendo para nada a las mujeres"-

Una risilla escapó de la elemental.

-¿Sólo para eso me trajiste aquí? ¿Para recordarme eso?-

-No. también para esto-, dijo Finn acariciando la barbilla de su novia.

Inclinó su cabeza para encontrar sus labios, los labios que no había podido disfrutar en una semana completa.

Flama sintió toda aquella emoción por verlo concentrarse y explotar en el instante en que los labios del humano tocaron los suyos. Las manos de ambos en la cintura de su pareja.

-Debo ser paciente, debo ser paciente, debo…-

A pesar de que Flama repetía el mantra una y otra vez en su mente, sus sentimientos ganaron sobre su pensamiento. Después de todo, su naturaleza la hacía ser pasional.

Con un poco de miedo, movió su lengua en espera de encontrar aceptación esta vez. Grande la sorpresa que se llevó cuando al salir su lengua de sus labios se encontró con la punta de la lengua de Finn que también empezaba a salir de su boca, aumentando la flama con la que ardía la chica.


Cuando bajaron del techo, Flama buscó a Jake.

-Oye Jake-, susurró Flama mientras Finn estaba distraído

-¿Qué pasó, cuñadita?-

-Eemm… ¿cuándo es el cumpleaños de Finn?-, preguntó, sonrojada por el comentario de Jake

-En dos semanas-

-¡En dos semanas!-

-Sí… y en un mes será un año de que se conocieron, ¿verdad?-, preguntó sorprendido.

-Así es. Tengo que preparar algo para su cumpleaños y su aniversario. ¿Me ayudas?-

-Claro, te ayudaré con lo del cumpleaños. Pero lo del aniversario ya es cosa de ustedes-

-Gracias Jake-, respondió Flama después de darle un beso en la frente.


Espero que les haya gustado. Dejen una review, eso me impulsa a seguir. Gracias por su atención. No dejen la escuela. ¡Nos vemos!