Michiru estaba sentada en el lugar favorito de Haruka, cuando ella no estaba a su lado podía sentarse allí y sentirla mas cerca, desde aquella ventana podía ver como la gente iba y venia por la calle, parecían diminutos desde aquella perspectiva. Sentada allí lo único que podía hacer era pensar en su querida corredora, aquella persona que se había convertido en la más importante de su vida. Quien la complementaba y la acompañaba en todo momento, siempre se habían entendido sin necesidad de palabras, pero últimamente las cosas no marchaban de igual modo, no lograba entender el empeño que ponía ella en no dar por confirmada su historia, sabia que Haruka no se avergonzaba de su relación, pero por mas que lo intentaba no lograba descifrar el porque del comportamiento de su compañera. Al principio no le importaba que no se lo dijera a nadie, mientras ellas supiesen acerca de lo suyo nadie mas necesitaba saberlo, pero luego de un tiempo sin quererlo comenzó a molestarle que no blanquearan las cosas, después de todo, su familia había dejado de hablarle debido a su relación con la corredora, jamás se lo reprocho. Ella había dejado mucho por amor a Haruka, pero, ¿y ella? Nunca le había pedido nada a cambio de su amor incondicional, no era necesario, pero en momentos de soledad como ese se planteaba ese tipo de cosas. Por el motivo que fuese sentía que Haruka no quería dar por oficial su relación con ella. Quizás se sentía presionada pero no, ella no era así, jamás le había importado lo que la gente pensará ni se había limitado a expresar sus sentimientos solo de las puertas hacia adentro, pero las cosas habían cambiado, ¿desde cuando?, no podría decirlo con exactitud, pero había sucedido, la rubia cada vez estaba menos demostrativa con ella y sin quererlo ella quizás estaba haciendo lo mismo con Haruka, sentía miedo, ¿sería que estaba aburriéndose de ella?, ¿podría ser que su amor no era tan infinito como siempre lo había pensado? No, no podía ser eso, miles de hipótesis navegaban en la mente de la peliverde, no podía encontrar la respuesta a sus preguntas, solo estaba llena de una angustia que no podía controlar. Le aterraba la idea de algún día separarse de Haruka.

- Se que estamos hechas para estar juntas, estoy segura de eso – se dijo a si misma – nuestro destino es estar juntas- hizo una pausa para reflexionar - Debería haberme quedado con ella en la recepcion – levanto su mano y la coloco por encima de la pequeña venda con la que había cubierto su herida. -¿Por qué no me llamo? – se preguntó melancólica mirando hacia el teléfono que se encontraba en el aparador que estaba sus espaldas. – Seguramente no te llamo porque esta en la recepción y no sabe que te lastimaron – se auto respondió. Lanzó un suspiro y volvió su vista hacia la calle. – a veces me siento tan sola – una lagrima se escapo de sus ojos pero fue secada rápidamente – que tonta soy – se dijo sin poder seguir conteniendo las lagrimas y se llevó las manos a la cara para cubrir su silencioso llanto, se sobresalto al oír el sonido del timbre - ¿será ella? – se puso de pie y se dirigió hacia el contestador – es obvio que no es ella Michiru, ella tiene llave – pensó. tosió para que su voz no se notara alterada por el llanto, levanto el tubo y preguntó quien era -

- Hola Michiru!, como estas? – pregunto la alegre voz de su amiga -

- Serena que sorpresa no te esperaba -

- es que he visto que te lastimaron en la televisión, puedo pasar? -

- bueno la verdad es que preferiría… - Pero no la dejo terminar de hablar, un hombre que estaba entrando en el edificio les abrió la puerta y pudieron ingresar -

- No te preocupes ya abrieron! – y se escucho el sonido de la puerta al cerrarse -

Michiru colgó y suspiro resignada, quizás lo que necesitaba era un poco de la alegría que siempre contagiaba serena, se paso nuevamente las manos por sus ojos para que no quedaran rastros de las lagrimas que se habían escapado momentos atrás. Segundos después sonó el timbre, se acomodo nuevamente e intentando sonreír abrió la puerta. Y allí estaba ella, una de sus mejores amigas (por no decir la mejor, no tenia muchas mas que el grupo de Serena) con su característica sonrisa, acompañada para su sorpresa de Darien,

- Hola! – saludó Serena alegremente, luego de besarla en la mejilla entro al departamento y se acomodo en uno de los sillones de la sala, Michiru aun estaba en la puerta y Darien de pie frente a ella -

- Buenas tardes Michiru, lo siento ella insistió en que la acompañara, si gustas me retiro – se disculpo Darien.

- Por supuesto que no Darien, siempre eres bienvenido por favor adelante – lo invito a pasar con una seña de su mano – acomódense, desean tomar algo? -

- por mi no te molestes – contesto Darien -

- yo un tazón de chocolate con leche por favor – respondió Serena.

- lo imaginaba - sonrió Michiru mientras se dirigía a la cocina, que estaba separada del living/comedor solo por una barra – vamos Darien, yo tomaré té, ¿quieres acompañarme?

- Bueno en ese caso si – contestó Darien con una sonrisa -

- y que te trae por aquí Serena? – preguntó Michiru

- Bueno, la verdad es que estaba siguiendo por televisión la carrera de Haruka y vi lo que sucedió con los periodistas, me preocupe y quise venir a verte – contestó la rubia con total sinceridad -

- Te lo agradezco de verdad – contestó Michiru sin verla – pero estoy bien, solo fue un pequeño golpe, ha sangrado un poco pero nada importante -

- menos mal – dijo serena tomando la mano de darien que se había sentado a su lado en el sofá – ¿que molestos los periodistas verdad? ¿no piensan hacer nada para que se calmen?

- eso no depende de mi – respondió la peliverde apoyándose en un asiento alto que estaba junto a la barra mientras el café y la leche se calentaban -

- ¿entonces de quien? -

- de Haruka ¿de quien mas? – sonrió Michiru

- pero, no es mucho, o sea simplemente dice si es mi novia y listo -

- ojala las cosas fuesen tan sencillas – suspiró michiru – es que últimamente no se, quizás ella no este tan segura de su relación conmigo como para decirlo frente a todos – la ultima frase le había dolido profundamente no pudo evitar que sus ojos se empañaran -

- ¿pero Michiru como puedes decir eso? Salta a la vista que para Haruka eres la persona mas importante en su vida -

- si, lo sé, pero últimamente esta tan distinta – Michiru les dio la espalda para que no vieran que una lagrima rebelde resbalaba por su mejilla con la excusa de preparar el café y la leche para Serena -

- ¿a que te refieres con distinta? -

- tu sabes, esta mas distante, por momentos me da la sensación de que se cansó un poco de mi -

- ¿Pero como puedes decir eso? – interrumpió Darien para sorpresa de las chicas – Michiru, no debes pensar así, solo mírate, nadie podría cansarse de ti -

- Darien! – se quejó celosamente Serena ante el cumplido de su novio a su amiga -

- Lo siento Serena, pero es la verdad y tu piensas igual que yo, Michiru es tan hermosa por dentro como por fuera, estoy seguro de que Haruka la ama como el primer día que la conoció -

- ¿Que dijo cuando te golpearon? – Preguntó Serena – me extraña que no haya golpeado a nadie por lo que te hicieron - rió

- es que la verdad creo que no se enteró – contestó Michiru alcanzándole a Darien su taza de café. En ese momento se sintió la cerradura de la puerta. Los tres voltearon para ver a la persona que abría la puerta.

- Michiru ¿estas bien? – Preguntó Haruka precipitadamente sin caer en cuenta de que tenían visitas – chicos ¿como están? – los saludo fugazmente

Michiru se puso de pie y Haruka se acercó velozmente a ella examinándola – vaya que son exagerados, solo fue ese golpe que tienes ahí? – preguntó la rubia señalando la vendita que tenia en la frente, Michiru asintió con la cabeza sin mirarla a los ojos – me asustaron, me dijeron que Michiru había sido lastimada por los periodistas, que había tenido un gran corte en la cabeza – se quejó la corredora dirigiéndose a sus amigos

- si fui lastimada por los periodistas – replicó la violinista -

- pero solo fue eso – retrucó Haruka

- pero me han lastimado de todos modos – Michiru miró fijamente a Haruka y ésta la miró a los ojos -

- Michiru, ¿estuviste llorando? – Darien y Serena se miraron extrañados, no habían visto a Michiru llorar – Michiru… ¿otra vez por lo mismo?

- no estuve llorando - dijo apartando la mirada

- a mi no me engañas, conozco tus ojos y tu mirada mas que nadie en este mundo, ya habíamos hablado de eso, ¿porque insistes? -

- porque no entiendo tus razones Haruka, porque dejas que sigamos con todo esto? Si lo admitieras de una vez viviríamos en paz! -

- ¿crees que podríamos vivir en paz con tus arranques? -

- ¿de que arranques hablas? -

- de este por ejemplo! Yo preocupada por ti y mira el escándalo que haces -

- Haruka estamos viviendo un infierno por culpa de esos malditos periodistas que no nos dejan ni a sol ni a sombra, no podemos seguir así, yo no voy a decir nada si tu no quieres, pero por favor soluciona las cosas! -

- Michiru, no lo veo necesario, no entiendo porque es tan importante para ti! -

- podrías hacerlo al menos por eso ¿no crees?, al menos porque es importante para mi -

- ya basta cuando te pones así realmente no quiero escucharte – dijo dirigiéndose a la puerta

- Haruka! No te vayas! – pidió Michiru – siempre huyes cuando hablamos de esto! HARUKA! – y cerró la puerta de un portazo, Michiru se quedó mirando en dirección a la puerta -

- voy a buscarla – dijo Serena levantándose del sofá -

- déjala, que haga lo que quiera – susurró Michiru apretando los puños -

- lo siento Michiru pero no puedo verlas así – Serena salio corriendo del departamento en busca de Haruka


Bueno acá les dejo el segundo capitulo, se que fue mas Haruka/Michiru que otra cosa, pero es por el bien de la historia xD

Gracias por leer, si tienen alguna critica constructiva estaré feliz de que la hagan