Darien y Serena iban en el coche hacia la casa de ella.
- No puedo creer que este pasando esto – dijo serena con tristeza – se me hace increíble verlas así -
- Ojala se solucionen las cosas, Michiru esta sufriendo mucho por causa de los desprecios de Haruka -
- ¿desprecios? ¿De que hablas? ¿Que te ha contado? – preguntó serena intrigada - ¿Que te dijo cuando se quedaron solos? ¡¿Y como fue que terminó dormida en tus piernas?!- dijo subiendo el tono de su voz hasta prácticamente gritar -
- Serena, por favor óyete, ¿como puedes sentir celos de Michiru?
- ¿a que te refieres? ¿ella es mujer no? Y tu un hombre – dijo la rubia cruzándose de brazos -
- Pero Serena, los gustos de Michiru son diferentes, ella tiene a Haruka y yo te tengo a ti, yo debería ponerme celoso por dejarte a solas con Haruka – rió Darien, Serena recordó lo que había sucedido con Haruka frente a los periodistas y no pudo evitar ruborizarse, no sabia si contarle lo de aquel fingido beso – vamos, no tienes razones para estar celosa, sabes que a la única que quiero es a ti -
- ya dime que te contó – insistió serena -
- Bien, cuando se fueron, Michiru se puso a llorar, pobre, me partió el alma verla tan mal, estoy acostumbrado a verla fuerte, no hubiese imaginado nunca tal escena, parecía una pobre niña. Se quedo de pie llorando viendo hacia la puerta, me enterneció además su llanto.. -
- Darien! - lo interrumpió serena – al grano por favor
- Bien, la abrace -
- la abrazaste? -
- si, la abrace, serena es tu amiga, como no iba a abrazarla? Estaba sola necesitaba apoyo y contención -
- vaya, pero que solidario eres -
- ya basta si sigues con tus celos no te contaré nada – sentenció
- Bien, prometo no interrumpir mas cuéntame -
- Lloro hasta que se quedo sin lagrimas, luego nos sentamos en el sofá y comenzó a contarme, que hace algún tiempo Haruka esta extraña, me contó que hace mucho que no recibe de parte de ella un beso, aparentemente es michiru la que siempre la busca y haruka la ha rechazado con diversas excusas -
- pobre Michiru -
- si, a mi me sorprendió, me dijo que tenía miedo de estar haciendo las cosas mal, parece que las mujeres buscan siempre la manera de hacerse sentir peor cuando están deprimidas, Michiru esta muy desconforme consigo misma, está muy insegura y todo, estoy seguro, que es porque Haruka ya no le hace notar que le interesa de esa manera ¿me entiendes? -
- si, entiendo – contestó Serena pensativa
- Me comento que por momentos, las cosas están bien, pero al poco rato se disuelven de nuevo, es una pena que Haruka no valore lo mucho que Michiru la ama, estuvo llorando en mi hombro hasta que se quedo dormida y yo la recosté en el sofa – suspiró – ¿a ti como te fue?
- luego me dices a mi curiosa – se burlo Serena -
- vamos, tu me metiste en esta, así que tengo derecho a saber –
- esta bien, Haruka me hizo correr mucho, no podía llevarle el paso y eso que ella iba caminando! La convencí para que conversáramos, y me dijo que cree que ya no siente lo mismo por Michiru, que la sigue amando, pero no como antes, me preocupa, porque si viene de hace tiempo las cosas están mal -
- y porque ya no siente lo mismo, que te dijo?
- me dijo que ni ella sabe que le pasa -
- que problema, ojala solucionen las cosas, tu que eres su amiga debes estar al pendiente por si necesitan ayuda –
- la que necesitara ayuda será michiru, haruka me dijo que hablaría con ella -
- espero que para bien -
- lo dudo mucho -
Darien estaciono el coche frente a la casa Tsukino,
- no quiero entrar – dijo serena haciendo pucheros y apoyándose en el hombro de Darien – me gustaría estar todo el día contigo -
Darien sonrió y le acaricio el rostro con ternura
- a mi también me gustaría estar contigo las 24 horas del día.
- que injusto es tener que separarnos ahora – dijo Serena tomando el rostro de Darien - ¿Por qué no me llevaste de nuevo a tu departamento? -
- Porque ya es tarde y tu padre me matará si no devuelvo a su princesa temprano – rió Darien. – Debes irte, mañana nos veremos de nuevo -
- pero no quiero, a ver que manera encuentras para convencerme de que me salga del coche – dijo la rubia con tono sugerente -
- ¿que tal esto? – Darien tomo a Serena y le regaló un apasionado aunque breve beso -
- está bien, pero quiero una sobredosis – contestó con una picara sonrisa, esta vez comenzando ella el beso que el pelinegro siguió con voracidad hasta quedarse sin aire -
- si haces esto dudo que te deje salir de este coche -
- nada me gustaría más – dijo la rubia – pero ahora me voy contenta -
- Bien, ahora el que no quiere dejarte ir soy yo – dijo el sujetando a Serena por la cintura -
- Lo siento mucho – dijo apartándolo – pero debo irme – abrió la puerta del coche y le dio un ultimo aunque fugaz beso antes de abandonar el vehiculo –
Michiru se despertó en el sofá donde se había dormido en la tarde cubierta por su manta, estaba todo a oscuras y no había rastros de Darien, Serena ni Haruka. Miró su reloj que marcaba las 4.20 am. Supuso que haruka estaría durmiendo, entro a su cuarto y allí estaba dormitando en su lado de la cama. Se quedo observando la escena por unos momentos desde el umbral de la puerta, era una maravilla para sus ojos observar como la tenue luz que provenía de fuera daba distintas tonalidades al cabello de la rubia. Se acercó suavemente y se sentó en la cama para observarla más de cerca, sin poder contenerse acarició el rostro dormido de Haruka, haciendo que ésta se volteara hacia su lado. Se acerco y la besó suavemente, haciendo que se sobresaltara. Haruka abrió vagamente los ojos y resopló.
- Michiru… - comenzó a decir con su adormilada voz - ¿Qué haces?
- lo siento, no quería despertarte – se disculpó apenada -
- está bien ahora déjame dormir, por favor – dijo volteándose y quedando de espaldas a Michiru.
- Haruka… - dijo suavemente
- que – contestó casi dormida
- ¿puedes abrazarme para dormir? – preguntó tímidamente la violinista, se sentía tan extraño, era como mendigarle un poco de cariño, jamás había tenido necesidad de pedir un abrazo, se sentía rara, Haruka volteó hacia el lado de Michiru y ella sonriendo sin poder evitar la emoción se acomodó a su lado. Haruka la abrazó y siguió durmiendo. Michiru en cambio, no quería dormirse, tenía miedo de que Haruka al despertar volviera a ser ruda con ella, era irónico, antes pasaban horas en esa situación conversando, riendo y durmiendo y ahora tenía que pedírselo, no pudo evitar sentirse triste y llorar en silencio por rememorar los momentos lindos vividos anteriormente. Al cabo de un rato al fin el sueño la venció –
Darien recogió el periódico, como todos los días para leerlo mientras desayunaba, lo puso sobre la mesa, preparó su café y se sentó. Estaba a puntó de terminar su desayuno cuando vió en la sección de espectáculos unas fotografías que tuvo que ver una y otra vez para confirmar que sus ojos no estaban jugándole un truco.
Bajo el encabezado de "HARUKA TENOH DESMIENTE SU RELACION CON KAIOH" una foto de Serena, SU serena tomándole la mano a Haruka en la cafetería, pero no, esta no sería la importante, no tiene nada de malo tomarle la mano a una amiga, pero la otra foto hizo que los ojos se le pusieran como platos, se veía perfectamente a Haruka besando a Serena en los labios. Fue tal la impresión que solo pudo quedarse inmóvil y mudo. Estaba atónito. Cuando al fin logró salir del shock, se dispuso a leer el articulo.
"Ayer en la tarde la piloto del momento, fue vista con una joven rubia en una cafetería. Al salir de allí se le preguntó acerca de los rumores que la relacionaban a la afamada Michiru Kaioh, pero estos rumores fueron desmentidos y para reconfirmarlo besó a la muchacha que la acompañaba, una fuente cercana informó que mantienen una relación hace unos meses y que con Michiru Kaioh son solo buenas amigas…"
Darien dejó de leer, no quería saber que mas decía aquella nota, pero ¿como podía ser posible? ¿Serena y Haruka? No, no podía creer semejante barbaridad. Pero, porque Serena no le contó lo que había pasado con Haruka aquella tarde? Tenía que hablar con ella, urgentemente, necesitaba una explicación. Miró su reloj, Aun era muy temprano, iría a buscarla a la salida del colegio. Por mas que lo veía no podía creerlo. Iría y esperaría frente al colegio hasta que ella saliera, en ese momento ninguna otra cosa le importaba mas que saber que había pasado con Serena.
