Eran las 16.30, el sol estaba en lo alto y el cielo totalmente despejado, Serena y sus 4 mejores amigas se encontraban en el templo de Rei, las había citado porque quería conocer la opinión de sus amigas acerca de los últimos acontecimientos ocurridos en su vida. Serena les había contado acerca de la discusión con Darien y porque todavía estaba ofendida con el.

- No crees que estas exagerando un poco? – pregunto Amy -

- después de todo, entre el y Michiru no ha sucedido absolutamente nada, solo fue a verla porque estaba preocupado, además ella es una gran amiga tuya – expresó Rei

- ya no estoy tan segura de eso – dijo Serena - ella me ha dicho que todo está bien, pero me siento culpable de que se haya separado de Haruka y ya no es lo mismo que antes, quizás este confundida pero siento que me guarda un poco de rencor -

- y crees que se quiera vengar de ti? – preguntó Mina

- no lo creo -

- entonces no tienes que preocuparte por nada, si ella te ha dicho que no te guarda rencor deberías creerle. – dijo Lita

- tengo la sensación de que no le gusta que sigamos siendo amigas con Haruka -

- yo en su lugar también estaría un poco molesta – dijo mina – imagina, que luego de lo que paso debe sentirse muy mal al saber que se siguen viendo -

- en realidad no nos hemos vuelto a ver, pero hoy me invitó a ver unas películas y comer pizzas en el hotel -

- te ha invitado al hotel? A ver películas? – preguntó Rei

- si, que tiene de extraño? – repreguntó Serena

- nada, pero creo que a Darien no le gustara mucho la idea -

- no me importa si a Darien le gusta o no la idea, Haruka es mi amiga y la visitaré cuando quiera -

- Pero recuerda que Haruka y el han tenido un enfrentamiento, no crees que si aceptas la invitación puede molestarse o pensar que realmente sientes algo por Haruka -

- Ay pero como se te ocurre mina! Que cosas dices! -

- Serena, no creo que sea buena idea - opinó Rei

- no tiene nada de malo, además bien que el si pudo hacerse el amigo de Michiru - dijo ella molesta -

- creo que deberías dejar de hacerte la ofendida, Darien podría cansarse, igualmente el no ha hecho nada malo no es buena idea que vayas - dijo Mina

- ya basta, no entiendo porque se molestan tanto, es lo mismo que si fuese a comer pizzas a la casa de alguna de ustedes, son unas exageradas, además Darien no tiene porque molestarse – dijo Serena ofendida

- y Michiru?, quizás a ella si le duela que se vean – dijo Amy

- Pero no tendría que ser así, somos amigas no vamos a separarnos por celos que no tienen razón - insistió Serena

- ¿Qué no tienen razón?, Serena a caso no te has dado cuenta de lo que le sucede a Haruka? -

- ¿de que tendría que darme cuenta? – preguntó manteniendo su aire ofendido –

- de verdad que me desespera que seas tan tonta – se exasperó rei

- no puedo creerlo, tu no cambias – rió mina resignada – ya lo descubrirás sola, pero deberías seguir nuestro consejo -

- Es cierto Serena, no deberías ir, presiento que si vas luego te arrepentirás – dijo rei preocupada dejando de lado su irritación -

- Rei tu y tus presentimientos, créeme, son solo películas! – intentó convencerla Serena - ya me voy chicas, debo darme un baño antes de salir de nuevo -

Serena se levanto de la mesita en la que todas estaban tomando el té y se despidió de sus amigas. Y salió.


Al medio día, Michiru y Seiya almorzaron juntos como habían quedado, Por la tarde fueron a comprar una cama para Seiya. El departamento de Michiru constaba de dos cuartos, pero el mas pequeño lo utilizaba como Escritorio y como Taller, Michiru estaba preparando este cuarto para cuando Seiya llegara, pero debido a su imprevista aparición no había dado tiempo de comprar una cama para el, así que insistió para que Seiya la acompañara a comprar el que sería su lecho por los próximos días. Cuando Seiya se decidió por una Michiru se despidió de el y se dirigió a la casa de Serena, necesitaba platicar con ella acerca de Haruka, quería aclarar las cosas acerca de Haruka. Cuando llegó a la casa Tsukino tocó el timbre y mamá Ikuko salio a recibirla -

- Buenas tardes, tu eres Michiru Kaioh verdad? – la saludó con su incomparable sonrisa

- Buenas tardes señora, si soy yo – sonrió

- Estas buscando a Serena verdad?, ella esta tomando un baño, gustas esperarla adentro?

- No, se lo agradezco pero no quisiera molestarla -

- vamos, entra no se sabe cuanto tiempo puede tardar mi hija – rió ikuko – estaba por tomar té, acompáñame si?

- está bien – acepto michiru. Ikuko la acompaño hasta el living, le pidió que se sentará en el sofá mientras buscaba el té. En minutos volvía con la bandeja, dos tazas de té y galletas -

- Que emocionante – dijo mientras apoyaba la bandeja en la mesita de centro – no siempre nos visitan celebridades - bromeó Ikuko

- bueno, yo no soy una celebridad - rió Michiru -

- cuéntame, como va tu carrera? -

- muy bien, aunque ahora estoy tomándome un descanso -

- imagino que debe ser muy estresante, quiero decir, tan pequeña y ya con tantos compromisos -

- si, a veces se complica un poco pero todo tiene su lado positivo – dijo bebiendo un poco de té.

- imagino que si, y dime tu madre te acompaña cuando viajas? O siempre viajas sola? -

- no – contestó Michiru con una sonrisa – siempre viajo sola.

- vaya! Yo no dejaría que mi Serenita viajara sola por el mundo!, como hace tu madre para dejarte ir? No tienes problemas para salir del país? -

- Hace mucho que no hablo con mis padres, estoy emancipada, así que no necesito de ellos para realizar ningún tramite.

- que interesante – dijo ikuko pensativa – y dime…

- Mamá! – gritó Serena desde el piso de arriba -

- disculpa linda – dijo ikuko levantándose y yendo hacia el piso de arriba – Serena vino una amiguita a visitarte – se escuchaba. Momentos después aparecía en el salón con una coleta hecha y la otra a medio hacer -

- disculpa Michiru por hacerte esperar, que sorpresa! Que haces aquí? -

- es que necesitaba hablar contigo – contestó seria.

- sobre que? -

- Me sentiría mas cómoda si fuésemos a otro sitio, no te molesta verdad?

- claro que no – contestó Serena – vamos a mi cuarto? - michiru asintió y entraron al cuarto de ella – que es eso de lo que quieres hablar michiru? Te ves extraña – dijo acomodándose la coleta que le faltaba

- Mira Serena, quiero ser sincera contigo, yo aun sigo queriendo mucho a Haruka, me preocupa mucho su felicidad aunque ya no esté conmigo y se que tu amas profundamente a Darien, no es verdad? – Serena asintió con la cabeza – no quiero que Haruka sufra por esta situación, creo que lo mejor será cortar por lo sano y que no vuelvas a verla -

- no entiendo muy bien a que te refieres, no veo porque debo alejarme de haruka -

- porque tu amas a Darien y estando cerca suyo no haces nada mas que alimentar el sentimiento que ella tiene hacia ti y que jamás será correspondido de tu parte -

- no estoy segura de todo esto – dijo Serena dubitativa – yo no le encuentro nada malo a que sigamos siendo amigas -

- Sere, por favor, deja a Haruka seguir con su vida, si te busca intenta ignorarla o ser cortante con ella, deja que busque a alguien que de verdad le corresponda y no lo digo por mi, ya me dejo claro que no me quiere mas, pero quiero que sea feliz y si tu estas cerca suyo dudo que pueda serlo, evítala hasta que se canse, ignórala no le hagas caso por favor -

- Discúlpame pero no puedo hacer eso, yo quiero mucho a Haruka -

- Pero no la quieres como ella necesita, Sere, prométeme que la dejaras en paz, la conozco y se que te buscará, evítala, quédate las 24 horas con Darien o no se invéntale excusas, pero no te le acerques, te lo pido como amiga tuya y como amiga de Haruka – Serena la miraba sin saber exactamente que contestar, no terminaba de entender el por qué de la petición de Michiru - Prométeme que lo harás sere, por favor, aléjate de haruka -

- pero Michiru… - empezó a decir, pero se detuvo al ver los ojos de la violinista que la observaban con desesperación – lo intentaré – dijo al fin

- gracias Serena, sabia que lo entenderías, se que haruka sufrirá al principio, pero no vale la pena que sueñe con imposibles verdad?

-si – dijo serena sin terminar de comprender -

- Bien era eso nada mas, gracias por tu tiempo – michiru se levanto seguida por serena que la acompaño hasta la salida de su casa y se despidió de ella.


Entrada la noche, luego de disfrutar de la cena que Michiru había preparado Seiya lavaba los platos mientras ella tomaba una ducha. Ya mas relajada se sentó en el sofá del comedor.

- te ves mas tranquila – le dijo seiya -

- así es, es que hoy hablé con Serena -

- sobre que? – preguntó el extrañado -

- sobre haruka, le pedí que no volviera a verla -

- porque hiciste eso? Ya no tienes nada que ver con ella, no tienes derecho a…

- momento – lo interrumpió - no fue por mi que lo hice, es por ella, Serena no ama a haruka y lo único que saldrá de todo esto es que ella sufrirá y no quiero, Serena debe alejarse de haruka para que deje de hacerse ilusiones con un imposible -

- no me parece que te metas, es la vida de haruka, deberías dejarla que haga lo que quiera y se arregle sola -

- de todos modos serena entendió, me prometió que intentaría alejarse de ella, cielos! Mira la hora, ya es tarde! Debo acostarme -

- tarde? Pero si son las 10 de la noche! Y además es sábado!! – dijo seiya sorprendido -

- lo se – contestó ella – pero yo siempre voy a la cama temprano.

- como asi y nunca sales? -

- salia con haruka, pero ya no, bien, prepararé la cama, cuando quieras ven a acostarte -

-como? acostarte? Pero si solo esta… no, deja duermo en el sofá -

- Por supuesto que no, ya he dicho, no me vas a decir que te apena dormir conmigo - dijo Michiru riendo con sus manos en la cintura -

- pero… michiru… - tartamudeaba seiya -

- no se habla mas, no permitiré que mi mejor amigo duerma en un sofá, además mi cama es muy grande para mi sola – ella al ver la cara de sorpresa de el continuó bromeando – no te preocupes no te haré nada, si te da pena pondré las almohadas al medio, hasta el lunes no traen la tuya así es mejor y me haces compañía – sin esperar una respuesta de parte de Seiya entró a su cuarto –

Al cabo de un rato Seiya ingresó tímidamente a la habitación, Michiru estaba acostada de costado abrazando una almohada en el lado derecho de la cama, a espaldas suyas había colocado 3 almohadas a lo largo delimitando las dos mitades de la cama. El sonrió y se acostó de su lado quedando espalda con espalda de su amiga. Minutos mas tarde, Seiya había quedado profundamente dormido. Michiru, que aun no podía conciliar el sueño por completo, se levantó con cuidado de no despertarlo y fue hasta el teléfono para llamar como todas las noches a haruka antes de dormirse

- hola! La saludó con alegría -

- hola – saludo haruka riendo -

- ¿de que te ries? ¿con quien estas? -

- estoy con serena -

- con serena?! – preguntó michiru sorprendida – que haces con serena a esta hora? -

- ay michiru por favor no empieces! No es para tanto – dijo haruka sin dejar de reir -

- como que no?, después de todo lo que ha pasado! Sabes lo que podrían decir los periodistas si saben que está contigo en el hotel? Acaso no pensaron en Darien? -

- mejor no me lo nombres y si esta triste porque no lo consuelas tu?, eres experta en eso verdad? -

- Haruka estas desubicándote, sabes muy bien que no tengo ningún interés en el -

- como sea, serena y yo somos amigas y podemos estar juntas el tiempo que queramos -

- claro, si, amigas – dijo Michiru sin poder disimular su enojo –le dije a Serena que cuidara de Darien, ¿Qué hace allí contigo? El debería haberla invitado a hacer lo que estén haciendo no tu! – la violinista estaba al borde del colapso nervioso, no esperaba encontrarse con serena en la habitación de haruka luego de lo que le había pedido esa misma tarde – Haruka, yo intenté hacer las cosas bien, pero si quieren jugar a los amiguitos esta bien, juguemos -

- Michiru no exageres! – pero Michiru ya había colgado el teléfono.

Seiya había despertado con los gritos inútilmente disimulados de Michiru y había alcanzado a oír parte de la discusión. Estaba a punto de levantarse para ver como estaba cuando se sorprendió al escuchar a Michiru hablar nuevamente, pero esta vez, con un tono de absoluta serenidad.

Seiya aun recostado escuchó que Michiru se acercaba hacia el cuarto, cuando ella entró disimuló estar dormido pensando que volvería a acostarse. Sintió como abría las puertas del armario y comenzaba a revolver dentro de el buscando algo.

- ¿Qué haces Michiru? - preguntó

- discúlpame, no quería despertarte – dijo sin dejar de buscar en su armario -

- ¿Qué estas buscando? ¿quieres que te ayude? -

- no te preocupes, con permiso encenderé la luz –

- ¿Michi puedo saber que estas buscando? -

- estoy buscando que ponerme -

- ponerte para que?, no ibas a dormir temprano? -

- ya no -

- que vas a hacer? -

- voy a salir -

- ¿vas a salir?, ¿a donde? ¿Con quien?

- Seiya – rió Michiru – que curioso estas – tomo un vestido celeste, largo hasta por debajo de las rodillas, con un escote ancho que dejaba al descubierto los hombros y con un pequeño lazo detrás y lo examinó - ¿Qué te parece este? -

- saldrás con quien? Con una amiga o con alguien mas?

- con alguien mas -

- creo que con ese te veras encantadora -

- ¿tu crees que alguien me besaría con un vestido como este? - observó el vestido pensativa – o quizás sea mejor el azul. – dijo volviendo a buscar en el armario entre sus tantos vestidos, tomó el otro vestido – me los probaré y tu me dices cual prefieres, Michiru salio del cuarto y entró a cambiarse al baño, segundos después salio con el vestido celeste entrando nuevamente al cuarto - ¿Qué tal este? – dijo dando una vuelta. Seiya se sentó en la cama y la observó

- te ves adorable, va muy bien contigo, Michi, ¿Quién quieres que te bese? -

- ahora el otro – dijo y salio de la habitación ignorando la pregunta de su amigo, cuando volvió con el vestido azul Seiya la observó anonadado. El vestido bastante mas ajustado que su predecesor, dejaba ver la espalda de michiru casi en su totalidad, atado detrás del cuello, por delante tenia un escote muy reducido debajo del pecho un pequeño aro plateado que acentuaba aun mas los atributos femeninos de la violinista.

- Michi, quien quiera que sea, si solo quieres que te besen no te pongas ese vestido -

- crees que es demasiado? – dijo mientras se observaba en el gran espejo que tenia en su habitación -

- depende de adonde vayan y cuales sean tus intenciones -

- iremos a cenar y en este momento pretendo todo -

- Michiru te desconozco! – se sorprendió Seiya – acabamos de cenar! Y como es eso de que pretendes todo. Tu no eres así.

- disculpa, pero eso es asunto mío, estoy de muy mal humor y no creo ser yo misma en este momento. ¿Cuál dices que lleve? -

- mejor lleva el celeste, temo por tu integridad si llevas el azul, dime con quien saldrás así me quedo tranquilo si? -

- no, no diré nada, pero quédate tranquilo que no es un psicópata ni nada de eso – Michiru se retiró y volvió a ponerse el vestido celeste, se recogió el cabello dos pequeñas hebillas a los costados, se maquillo, se puso un poco de perfume, los zapatos y estaba lista - ¿Qué opinas?

- te ves arrebatadoramente bella -

- Gracias – dijo ella y se acercó para darle un beso de despedida a su amigo -

- volverás tarde? -

- no lo se – dijo ella, tomo su bolso de mano y salio del departamento –


hola a todos!

primero que nada gracias por leer a pesar de que este fic los este volviendo locos

todo sea por el amor verdad? pero recuerden, que en este fic nada es lo que parece

y aunque las cosas se vayan para un lado quizas terminen en el opuesto.

no digo nada mas que gracias por leer :)