Capítulo 5

X P.O.V

X1:-…ire!

X2: -Es…mal…ando…

Mittens P.O.V

Mittens:- ¿Bolt?- No podía creerlo. Pero allí estaba. Bolt, vivo, enfrente mío. Lo primero que pensé fue que estaba soñando, por lo que, con fuerza, me di un pequeño pellizco en mi pata derecha. Cerré los ojos, y luego los abrí, esperando que, en cuanto lo hiciera, Bolt hubiera desaparecido, pero no. Seguía allí.-

Bolt:-¿Mittens? ¿Qué estás haciendo?- Me pregunto confundido. Se encontraba parado cerca de la puerta que daba al patio, como si hubiera acabado de entrar.-

Mittens:- ¡Bolt!- Grité emocionada, y rápidamente me lance hacía el abrazándolo. –

Bolt:- ¿Mittens, segura que estas bien?- Me pregunto asustado. Mi abrazo lo había tomado desprevenido, pero ahora se unía a mí, rodeándome con sus patas.-

Mittens:- Bolt, ¿Dónde te habías ido? Te extrañe tanto.- Le pregunte.-

Bolt:- A ningún lugar Mittens. Yo siempre eh estado contigo, y siempre lo estaré, no importa lo que pase.- Me dijo mientras me dedicaba una sonrisa hermosa. El solo poder volver a escuchar su voz me hacía tan feliz que me daban ganas de bailar.- Yo también te extraño.- Ahora su tono paso a ser un poco más triste.-

Mittens:- ¡Pero eso no importa ahora!-Exclamé con mucha alegría-¡Has vuelto! Ven, vamos con Rhino, el también estará muy feliz de verte de nuevo.- Y dicho esto, lo tome de la pata y lo arrastre hasta la sala. Allí estaba Rhino, viendo de la "caja mágica" como siempre lo hacía. No podía esperar a ver su cara de alegría cuando se diera vuelta y viera a Bolt junto a mi.- Rhino- Dije, pero el pareció no haberme escuchado, así que con más fuerza le grité-¡RHINO!-

Del susto, Rhino cayo del sillón (estaba sentado sobre él apoya brazos) dándose un golpe en la cabeza. En otras oportunidades, me habría preocupado de que no se haya lastimado, y luego de asegurarme de que estaba bien, me hubiera reído por un largo tiempo, pero con la euforia y felicidad del momento, no pude sentir más que impaciencia.

Mittens:- Rhino, vamos, levántate y mira quien está conmigo, no podrás creerlo.- Le dije con una gran sonrisa. Por fin todo volvería a la normalidad. Con Bolt de vuelta, todo sería normal de nuevo. Ya no sentiría más culpa, y no rondaría más ese triste pesar que recorría la cara de toda la familia y amigos. Jugaríamos de vuelta, como si nada hubiera pasado. Saldríamos a pasear todos los días y disfrutaríamos de muchas tardes divirtiéndonos y noches viendo películas de terror.

A mi lado, Bolt no pudo hacer más que reírse de la caída de Rhino. Poder volver a escuchar su risa hizo que me dieran muchas ganas de abrazarlo en el acto, sin ninguna excusa, pero me contuve de hacerlo. Por ahora.

Bolt:-…Ja ja ja, ¿Te encuentras bien, Rhino?- Le pregunto entre divertido y preocupado. Se acercó hacia el roedor y lo ayudo, cuidadosamente, a levantarse.- Te diste un buen golpe en la cabeza. ¿Quieres que te traiga algo de hielo?-

Rhino:- No gracias Bolt, estoy bien. Nada puede contra SuperRhino, ni siquiera un pequeño golpecito en la cabeza.- Dijo mientras ponía una suerte de "pose" heroica.- ¿Pero podrías ayudarme a subir al sillón de nuevo? Es que a mí me cuesta mucho hacerlo solo.

Bolt:- Claro compañero.-Poso su hocico de manera que Rhino pudiera subirse a el y luego, una vez que el roedor estuvo arriba, levanto la cabeza, quedando Rhino a la altura del sillón. El gordinflón pego un ridículo salto hasta el cojín, para luego acomodarse y continuar con su programa.

No podía creer lo que veía. ¿Es que acaso Rhino era tan imbécil como para no ver que era Bolt quien lo había ayudado a subir?

Mittens:- Rhino… ¿Te das cuenta que ha sido Bolt quien te ayudo a subir al sillón recién, verdad? –Le pregunte con cierta preocupación.

Rhino:- Claro que si Mittens, no soy ciego. Gracias Bolt. La próxima vez que tengas algún problema contra los agentes del de el ojo verde no dudes en llamarme –Le dijo con muchísima seguridad.

Mittens:-¡Rhino!-Le grite con mucha fuerza. Eso hizo que, por segunda vez en menos de una hora, se asustara de nuevo.-

Rhino:-¡¿Y ahora que te pasa Mittens!?- Me dijo muy enojado. Si había algo que a Rhino lo le gustaba, era que yo le gritara.-

Mittens:-¡Bolt ha vuelto! ¿Qué no lo ves?- Le dije de la manera en la que lo haría alguien que acaba de exponer algo muy evidente.-

Rhino:- ¿Vuelto? ¡Ah si! Dime Bolt, ¿Cómo te fue en el nuevo parque hoy? ¿Es lindo? ¿Hay mucho lugar para jugar?-Le dijo como si Bolt, efectivamente, hubiera salido a dar una vuelta por el parque en lugar de haber muerto.

Bolt:- Bastante bien Rhino. El parque está de maravilla, y si, tiene muchísimo lugar para jugar…

Aquello no tenía nada de sentido. ¿Un parque nuevo? ¿De que estaban hablando los chicos? Bolt acababa de volver, y Rhino no hacía más que preguntarle sobre un bendito parque nuevo. ¿Cómo podía ser esto posible? ¿Acaso estaba yo volviéndome loca? Tal vez Bolt nunca se había ido realmente, y todo había sido un simple sueño mío. Aunque, para ser sincera conmigo misma, ese sueño había sido muy realista. De hecho, podría jurar que todo había sido muy real. Mire a Bolt atentamente, en busca de alguna señal, o algún indicio de lastimadura o algo por el estilo, pero nada. Estaba como siempre. Como si nada le hubiera pasado.

Bolt:-… Si quieren mañana podríamos ir los tres a jugar mañana con Penny.- Nos dijo, dándonos una sonrisa cálida.-

Rhino:- ¡Eso sería genial!- Dijo el hámster.- ¿Tu que dices, Mittens?- Me preguntó.-

Mittens:-…Yo…eh… ¿Qué?-Le dije confundida. La pregunta me había tomado por sorpresa -

Rhino:- Puso cara de exasperación.- Pon atención Mittens, ¿Te gustaría ir a jugar mañana al parque nuevo con nosotros y Penny?- Me lo explico muy lentamente, como si estuviera dirigiéndose a una persona muy tonta. Eso hizo que me enojara.-

Bolt:- Bolt, que ya se había dado cuenta de lo que estaba por venir, se apresuró a tranquilizar las cosas. Se puso frente a mi y me dijo.- Ven Mittens, será divertido.- No podía decirle que no a esa sonrisa.-

Mittens:- De acuerdo Bolt, iré con ustedes.- Le dije intentando devolver la sonrisa.

Bolt:- Muy bien, esto será genial.- Dijo visiblemente muy contento.- Bueno chicos, viendo la hora, creo que es momento de irnos a dormir, ¿No creen?- Efectivamente, eran pasadas las doce de la noche. Si de verdad iríamos al parque mañana, íbamos a tener que levantarnos temprano.

Vi como Rhino apagaba la televisión y se subía al lomo de Bolt. Luego de eso, llego hasta las escaleras, y entonces dio la vuelta hasta quedar enfrente mío.

Bolt:- Vamos Mitt.-

Mittens:- Ya voy Bolt, primero quiero ir a la cocina para poder tomar algo antes de irme a dormir.- Le dije con una sonrisa, e indicándole que se adelantara. El me tomo la palabra, y comenzó a subir las escaleras en dirección a la habitación de Penny. Yo, mientras tanto, me di media vuelta para ir hacia la cocina. No podía dejar de pensar en la reacción de Rhino cuando vio a Bolt, y en que tal vez toda la situación había sido un simple sueño mió. Si. Eso debía ser, solo un sueño. Uno muy real y lucido. Y si también había sido el accidente de Bolt un sueño, debían de serlo mis dolores, por lo que en realidad nunca me tome ningún pastilla.

Mientras pensaba en eso, llegue a la cocina, la cual ya estaba oscura, y, conociendo el camino de memoria, llegue hasta mi platito con un poco de leche. Me sorprendió no haberme topado con la caja de pastillas, pero como ya había entendido que todo había sido un sueño, no me asuste. Empecé a tomar y me di cuenta de que estaba deliciosa. Seguí tomando hasta el punto de haberme terminado todo el plato. Pero entonces algo raro pasó. Ya no estaba parada en frente de mi platito de leche, si no con la cara metida en él. Estaba toda empapada de leche.

Mojada como estaba, me dirigí al comedor a secarme con lo primero que encontrara. Pero grande fue mi sorpresa, cuando vi la hora que marcaba el reloj.

3 AM

Podía jurar que el reloj marcaba las doce hacía menos de cinco minutos. No entendía que era lo que había pasado. Volví a la cocina y encontré otra sorpresa. El frasco estaba en el suelo. Y no solo eso. Sobre el frasco pude ver un objeto rojo, con una pequeña chapa colgando de el.

Era un collar para perros. Uno que había visto muchas veces. Era el collar de Bolt.