Hola, antes que nada, quiero pedir perdón por la tardanza. Digamos que anduve muy ocupado todo este tiempo, además de que tuve un gran ataque de falta de inspiración. De nuevo, perdón, y a partir de ahora voy a tratar de actualizar con más frecuencia. Cualquier cosa ya saben, pueden enviarme un mensaje privado que con gusto les responderé .

Otra cosa más, puede que no haya aparecido, pero recientemente hice una pequeña modificación en el capítulo anterior. Es un cambio importante, a tener en cuenta de hecho, para poder entender mejor la historia.

Bueno, eso es todo, desde ya muchas gracias por todos los reviews y sus comentarios, tanto negativos como positivos, me ayudan mucho para poder seguir (y mejorar en caso de error) adelante con mis historias.

Capítulo 6

Mittens P.O.V.

Era el collar de Bolt. Inconfundible para mí, pues tantas veces lo había visto ya. No podía ser cierto. Debía ser una broma de muy mal gusto. Tal vez hasta incluso era simplemente mi imaginación, y realmente no era su collar, sino algún objeto cualquiera. Aunque, estando yo sola en la cocina, no podía imaginarme quien lo podría haber puesto allí. Lentamente, me acerque al objeto. Hacerlo me daba miedo, no solo por no saber cómo había llegado hasta allí, sino también porque no sabía lo que podía llegar a significar, y peor aún, podría ser una prueba de que me estaba volviendo loca de remate. Cuando estuve lo suficientemente cerca, lo tomé. Definitivamente era un collar. Con mi pata temblando, lo levante para que la luz de la luna, la cual se filtraba por la ventana, pudiera iluminarlo.

Decía "Bolt". Asustada, lo lance lo más lejos que pude. Pude ver como el collar rebotaba contra la heladera en la oscuridad, y caía al suelo haciendo un ruido metálico. No podía ser cierto. Su collar, estaba segura de que lo habían enterrado con el puesto, yo misma lo había visto. Pero aquí estaba, en la cocina, como si nada. ¿Qué era lo que estaba pasando? ¿Por qué a mí? Lo único que podía hacer en ese momento era llorar en silencio, sin saber que más hacer. Sentía que iba a explotar en cualquier momento. Estaba sola en esto, no había nadie para apoyarme. ¿O sí?

Lentamente, y como pude, me levante y fui a tomar el collar, el cual había ido a parar al pie de la heladera. ¿Cómo no se me había ocurrido antes? Tal vez por la conmoción del momento. Iría arriba y se lo mostraría a Rhino, y así podría hacerme ver que no estaba loca, y que no eran imaginaciones mías. Incluso también tendría a Rhino conmigo, y podríamos, juntos, entender lo que estaba pasando aquí. Tomé el collar y me dirigí a la habitación de Penny. Todos estaban ya durmiendo, pues eran alrededor de las tres de la mañana. Pude ver a Rhino, durmiendo boca arriba y roncando, sobre un estante, dentro de su esfera de cristal. Sin hacer ruido, entre a la habitación y, con el mayor silencio, trepe uno a uno los estantes de la repisa, hasta llegar a donde estaba Rhino. Comencé a mecer su esfera, con la intención de despertarlo.

Mittens:- Rhino-Dije en voz baja, pero fue inútil, porque el roedor ni se inmuto. Podrían estar cayendo meteoritos en la tierra, y él no se daría cuenta- ¡Rhino!-

Rhino:- … ¿Mittens?- Dijo con voz soñolienta.- ¿Qué pasa?-

Mittens:- ¡Despiértate, tengo algo que mostrarte. ¡Rhino, no te vuelvas a dormir!-

Rhino:- Basta ya Mittens, puedes mostrármelo mañana. ¿Acaso saber la hora que es?-

Mittens:- ¿La sabes tú?- Le pregunte con tono despectivo, pues sabía que él no sabía cómo leer la hora ni cómo funcionaba-

Rhino:- Buenas noches Mittens.- Y acto seguido, se durmió de nuevo.-

Me di cuenta que intentar dialogar con él en ese estado seria como hablar con una pared, por lo que desistí. No importaba, mañana podría mostrárselo también. Bajé de la repisa y me subí a mi colchón. Mañana le mostraría todo a Rhino, y a partir de ahí seria todo distinto. Antes de dormir, me quite mi collar y me coloque el de Bolt. No sabía que era lo que me había impulsado a hacerlo, pero en cierto sentido, me hacía sentir como si aún estuviera con Bolt. De hecho, aún podía sentir su aroma en el collar, como si se lo hubiera quitado hacia poco. ¿Cómo había llegado a esto? Todo parecía una horrible pesadilla. Y todo por mi culpa. Ese pensamiento aún me carcomía por dentro. Más allá de lo que dijera Rhino, había sido mi culpa. Todo por una estúpida pelota. Ahora mi mejor amigo se había ido. El me dio todo lo que tuvo, me dio amigos, familia, un hogar. Pero por sobre todas las cosas, me dio amor, algo que yo pensé que nunca más volvería a sentir en mi vida. Y yo lo había matado. Sin poder evitarlo, comencé a llorar. Pude sentir como los parpados comenzaban a pesarme, y mi mente poco a poco se ponía en blanco. Sabía que dormir un poco me ayudaría mucho, por lo que simplemente me relajé y me deje llevar…

(8 horas después)

X:- ¡Mittens, despierta!-

Mittens:-… ¿eh?- Fue lo único que pude llegar a decir. Quien me había despertado había era Rhino, el cual se veía preocupado.- ¿Qué es lo que quieres Rhino? Ya sabes lo que puede llegar a pasarte cuando me despiertas así.-

Rhino:- ¿Qué es lo que quieres tú? Recuerda que me despertaste en medio de la noche para poder mostrarme algo.- Dijo un poco resentido y preocupado a la vez.-

Mittens:- ¡Es verdad, lo había olvidado!- Grite, perdiendo de repente todo el sueño que tenía.- Mira mi collar Rhino, es el de Bolt. Ayer por la noche desperté en la cocina y pude encontrarlo en el suelo.- Le dije rápidamente.

Rhino:- Mittens…Ese no es el collar de Bolt.- Me dijo con mucha preocupación.-

Mittens:- Claro que sí, míralo bien. El collar de Bolt es rojo, como el que llevo puesto. Además, tiene su nombre grabado.-

Rhino:- El collar de Bolt si es rojo Mittens…pero el tuyo no lo es.- Su cara ya no denotaba solo preocupación, también mostraba tristeza.-

Mittens:- ¿Qué?- Rápidamente me quite el collar y lo mire, pero me lleve una gran sorpresa al ver que no era rojo, sino azul. Tampoco decía "Bolt", decía "Mittens".- ¿Cómo es que…? Rhino, te puedo jurar que era el collar de Bolt.-

Rhino:- Mittens, sé que lo extrañas, los dos lo hacemos, pero lo mejor sería olvidarnos de él, ¿No crees? No podemos vivir siempre tristes por él, no es lo que a él le hubiera gustado.- Por increíble que parezca, nuestros roles habían cambiado. Rhino ya no era el pequeño inmaduro de siempre, sino alguien con mucha madures, capaz de sobre llevar una situación de la mejor manera. Yo en cambio, me había vuelvo impulsiva, y siempre a la defensiva. Rhino me miraba con mucha preocupación, tanta, que nunca imagine que un rostro pudiera expresarse de tal manera.-

Mittens:- No lo entiendes Rhino, yo lo vi. Era su collar.- No sabía qué hacer para que me entendiera.-

Rhino:- No Mittens, es tu collar, no el de… Espera. ¿Dijiste que despertaste en la cocina? ¿Qué hacías allí? Que yo sepa tú no eres sonámbula.- Me pregunto, un tanto extrañado.-

Mittens:- Es por esas estúpidas pastillas que el doctor me dio.- Le dije sin darle mucha importancia. Rhino tenía muchas cosas que me molestaban, pero una de las que más lo hacía era que siempre se quedara pensando en las nimiedades y no se enfocara en lo importante.- Cada vez que me dan dolores de cabeza me tomo una pastilla. Aunque últimamente estos dolores están siendo muy fuertes, así que eh estado tomando dos pastillas en vez de una…-

Rhino:-¡Mittens!- Me dijo asustado y muy preocupado.- ¿Acaso no recuerdas lo que dijo el doctor?-

Mittens:- Pues, la verdad es que no le preste mucha atención cuando hablo de las pastillas, ¿Por qué lo dices?- Comenzaba a preocuparme yo también.-

Rhino:- Mittens, bajo ninguna circunstancia debes tomar más de una pastilla.- Me dijo horrorizado.-

Mittens:- ¿Por qué? ¿Cuál es el problema?- Dije intentando sonar despreocupada, cuando en realidad estaba aterrada.-

Rhino:- Escúchame, una pastilla calmara tus dolores de cabeza. Dos pueden llegar a dormirte por un gran periodo de tiempo, e incluso hacerte tener alucinaciones. Y si comes más de dos pastillas…-Pero Rhino no siguió. Había parado de hablar, como si lo siguiente le costara pronunciarlo.-

Mittens:- ¿Qué pasa si como más de dos pastillas, Rhino? – Le pregunte, en un susurro. Estaba asustada. Muy asustada.-

Rhino:- Pues…Te podrías morir.-Dijo. Y se repitió en mi mente como un eco.- Escúchame Mittens, por favor, no comas más de una pastilla, no me gustaría que nada malo te pase a ti.- Y, triste como estaba, se marchó de la habitación, dejándome sola y pensando en lo que acababa de decir.

Así que Bolt nunca estuvo vivo en serio. Simplemente fueron alucinaciones mías, causadas por las pastillas. Eso, por algún motivo, me hizo sentir peor. Antes de saber lo de las pastillas, al menos tenía la esperanza, aunque tonta, de que Bolt seguía por aquí. Bueno, al menos ahora sé a qué se refería Bolt con "despierta". Pero esto no hacía más que hacerme sentir peor conmigo misma. Bolt estaba muerto, nunca volvería. Jamás volvería a llenar ese vacío que dejo en mi corazón. Tampoco es que me importara ya mucho mi corazón, puesto que, desde el día en que Bolt murió, había dejado de latir, porque, cuando el murió, lo hizo una parte de mí. No valía la pena seguir sentada lamentándome. Tampoco lo valía llorar. Pero es que es tan difícil, tan imposible. No puedo olvidarme de él, y sé que nunca voy a poder, por más que lo intente. Porque el llego hasta mí, y lo hizo para quedarse. Su sonrisa, sus ojos, su voz, él fue mi luz, y ahora es mi oscuridad. Supo ser mi cielo, para poder después convertirse en mi infierno personal. Dice una frase, "Es mejor haber amado y perdido, que nunca haber amado". Nunca alguien estuvo tan equivocado en la vida. Lentamente, me levante de mi colchón. Salí de la habitación, y me dirigí con Rhino. Mientras iba de camino, no pude evitar recordar nuestra aventura, la primera vez que nos conocimos. Cuando me rescato de ese refugio de animales. Cuando me abandono en las vegas… Me pregunto qué hubiera pasado si se hubiera quedado conmigo allí. O sí, en vez de eso, hubiera vuelto a mi callejón, con esas tontas palomas, y dejado atrás a ese tonto cachorro blanco. "bueno, de algo puedes estar segura. El no estaría muerto" Me dije a mi misma con amargura. Una vez en el sillón, me puse a hablar con Rhino sobre los distintos programas de la televisión. Por increíble que parezca, eso sirvió para distraernos por un tiempo, hasta que se hizo de noche, y juntos Rhino y yo, nos fuimos a dormir. Pero mientras intentaba dormir, una peligrosa idea se coló entre mis pensamientos….

X P.O.V.

X1:-Muy…ectativas…

X2:-…rro…aquí?...

X1:-Es…ta…