Antes de empezar, quisiera pedir perdón por mi tardanza. Estuve muy ocupado, es verdad, pero mayoritariamente se debe a que últimamente me encuentro muy falto de inspiración para escribir. Como sea, no quería que crean que iba a dejar mi historia sin terminar jajaja. Gracias por ser pacientes, y de nuevo, perdón por la tardanza, voy a tratar de actualizar con más frecuencia a partir de ahora.

Capítulo 7

Mittens P.O.V.

Verde…Todo era verde. Sin saber cómo, me encontraba de nuevo en aquel campo con el que ya había soñado antes. Supuse entonces que debía estar soñando, por lo tanto me puse a caminar, recorriendo el lugar nuevamente. Ciertamente era hermoso, del tipo de lugares al que solo se puede llegar en sueños. Tanta calma no podía encontrarse en el mundo real, al menos no donde vivíamos nosotros. Al parecer, nada había cambiado desde la última vez que había estado aquí, casi hasta parecía ser que el tiempo no existiera aquí. El clima era cálido, pero con una ligera brisa que, cada vez que pasaba, hacía temblar mi pelaje. A lo lejos, pude ver el árbol bajo el cual yo me había dormido la última vez, donde había visto a Bolt. ¿Estaría Bolt por aquí? Quiero decir, debería, ¿No? Es un sueño, si quisiera podría hacer que aparezca atrás mío en este momento, después de todo, este sueño parecía ser bastante lucido. Lentamente me di vuelta, con la esperanza que mi amigo estuviera allí, esperando…pero no estaba. Simplemente más colinas habían a mis espaldas. Sentí pena de mi misma por mis pensamientos, así que tristemente me volví a dar la vuelta y seguir caminando. No me voltee a ver al árbol cando pase por su lado, no quería tentarme de volver a recostarme allí y quedarme dormida de nuevo. En lugar de eso, decidí dirigirme al lago que se encontraba cerca. En cuanto llegue a la orilla de este, pude ver que, verdaderamente, no era tan profundo como yo pensaba. En el fondo podía ver a unos hermosos peces, todos de distintos colores, nadando sin rumbo fijo. Era maravilloso, no importa con que velocidad se movieran los peces, la superficie del agua seguía tranquila, lisa. Podía ver mi reflejo en ella, y eso hice. A lo largo de mi vida, mi reflejo había sido muchas veces mi único compañero en la soledad. Cuando vivía sola, en los callejones de la ciudad, y no tenía a nadie, siempre me reconfortaba mirar en los charcos para poder ver mi reflejo. Me hacía sentirme viva, me hacía saber que aún seguía luchando, y que era fuerte. Aunque eso no calmara la idea de vivir para morir sola, por lo menos ayudaba a poder pasar las frías noches en las cajas y dispensadores de basura. Sin embargo, en este momento, podía ver todo menos a una gata fuerte en ese reflejo. No podía ser más distinto. Toda la confianza que había en esos ojos verdes (mis ojos verdes) había desaparecido. Ya no había nada de fuerza en esa mirada. En lugar de eso, veía a una gata casera, despezada, sin razón para seguir. Una gata que lo había perdido todo, que había perdido a SU todo. Sin rumbo fijo, sin objetivos, más que lamentarse todos los días de su vida por la pérdida de su amigo. Pude ver como el reflejo de la gata (mi reflejo) lentamente soltaba una (mi) lágrima de tristeza, y caía sobre el lago. Este comenzó a perder esa tranquilidad. Una lágrima, con el peso del sufrimiento de toda una vida. No hacía falta más…

Pude sentir como alguien se acercaba a mis espaldas, y sabía muy bien quien era. Pero no quise darme vuelta, sentía que no valía la pena….

Bolt:- Mittens… ¿Por qué lloras?-Me pregunto.-

Mittens:- Hola Bolt…Por nada, simplemente recordaba…-Le respondí sin darme vuelta-

Bolt:- ¿Es algo en lo que puedo ayudarte? Odio verte así.-

Mittens:- Descuida Bolt, estoy segura que ya pasará…-Le dije aun de espaldas. Sin poder evitarlo, le sonreí, aunque él no pudiera verme.- pero gracias de todas maneras.- Respondí mientras me daba vuelta para poder quedar frente a él. Pero el ya no estaba. No había nadie. ¿Me lo había imaginado? ¿Es que tanto lo extrañaba? El lago ya estaba calmado de vuelta, como si la lágrima nunca hubiera caído. Suspiré, y con la cabeza gacha me dirigí al árbol, para poder recostarme. En cuanto llegue, pude ver en la base de este algo color rojo tirado. Lo tome. Era el collar de Bolt. Si su collar está aquí, entonces…él debía de estar por aquí cerca.- Bolt- Dije, pero no hubo respuesta. Tal vez si gritara un poco más fuerte…-¡Bolt!- Pero tampoco hubo respuesta alguna.- Quizá deba guardarlo por si aparece más tarde-

Pensando donde ponerlo, se me ocurrió que tal vez lo más seguro sería ponérmelo, solo para no perderlo. Solté la correa del collar y lo pase a través de mi cuello. Pero cuando estaba a punto de cerrarlo, me di cuenta de una cosa. Ya no tenía mi collar, había desaparecido. No me detuve a pensar que podría ser lo que había pasado, tanto daba ya para mí. Solo pensaba en una cosa, y era que, si yo tenía el collar de Bolt, tarde o temprano aparecería para recuperarlo. Termine de colocarme el dichoso collar y me recosté, preparada para dormir un poco. Pero, en cuanto cerré los ojos, sentí a alguien enfrente de mí…

Bolt:- Mittens, ¿Estas dormida?- Me pregunto en un susurro, lo cual hizo que me diera mucha ternura.-

Mittens:- No Bolt, estoy despierta.- Le dije susurrándole también. ¿Debía abrir los ojos? ¿O desaparecería también como en el lago?- ¿Qué necesitas Bolt?- Le pregunte aún con los ojos cerrados. Había decidido que no los abriría.-

Bolt:-Es que estaba caminando sobre la orilla del lago y encontré esto.- Me dijo. Pude escuchar como movía su pata, seguramente extendiendo lo que quería darme.-

Mittens:- ¿Podrías decirme que es Bolt? Verdaderamente estoy muy cómoda con los ojos cerrados.- Había sido una mentira muy mala, y esperaba con todas mis ansias que se la creyera.-

Bolt:- Claro Mittens, es tu collar. Lo encontré tirado allí y pensé devolvértelo. Te estuve buscando, pero no te encontraba por ningún lugar, así que me puse a caminar sin ningún rumbo fijo y te encontré- Me dijo alegremente.- ¿No es curioso Mittens? Como uno nunca encuentra las cosas cuando las busca.- Sentía como movía su cola de felicidad.-

Mittens:- Vaya, yo pensé que no lo encontraría nunca más, muchas gracias Bolt.- Le dije sonriendo, pero sin abrir mis ojos.- ¿Sabes que más es curioso? Que yo también encontré tu collar tirado aquí, y estuve buscándote para devolvértelo.- Le dije mientras me reía.- ¿Hacemos él intercambio?- Le pregunte mientras abría mis ojos para verlo. Pero él ya no estaba en frente mío. No había nadie más que yo bajo la sombra de ese árbol.- ¿Por qué no me sorprende?- Me dije a mi misma con pena. Me quite mi collar, y pude ver que no era rojo, sino azul, y tampoco decía "Bolt", sino "Mittens".-

Me levante, ya no tenía ganas de dormir. Estaba frustrada. Enojada. Triste. Estaba sola… ¿Qué es lo que está pasando?

Mittens:- ¡Bolt!- Grite con todas mis fuerzas, tantas veces como pude, pero no había caso. Él no estaba por ningún lado. Nadie estaba conmigo, estaba sola aquí. Ni una maldita alma me acompañaba en esta estúpida tumba de libertad verde. Comencé a sentir dolor de cabeza, seguido de mareos, y sin poder evitarlo, y en menos de un segundo, me halle cayendo al suelo, totalmente desmayada…

X P.O.V.

X1:- …or…en ?...

X2:-…en…gencia…

X1:…Mentira…No puedes…to…

Mittens P.O.V.

Estaba en la habitación de Penny. Al parecer, había estado soñando de nuevo. Me dolía la cabeza, pero tan solo eran unas pequeñas jaquecas. Nada que no pudiera controlar yo sola sin necesidad de las pastillas. Como pude, me levante, baje de la cama, y me dirigí a la puerta que daba al pasillo. Rhino no estaba en la habitación, ni tampoco Penny. Antes de salir, eche un vistazo al reloj despertador, y pude ver que ya eran las 2 de la tarde. Tanto Penny como su madre deberían estar en el colegio y en su trabajo respectivamente. Rhino, por otro lado, estaba en la sala con el televisor. No se necesitaba mucha deducción para poder llegar a esa conclusión debido a dos razones: La primera, es Rhino de quien estaba hablando. Y la segunda, el volumen estaba tan alto que se escuchaba desde la segunda planta. Por alguna razón, hoy me sentía particularmente bien, así que, en plan de rememorar los viejos tiempo, decidí jugarle al roedor una pequeña broma. Lentamente, y sin hacer ruido, bajé las escaleras y llegue a la sala. Allí estaba, sentado, mirando el televisor. Debía ser rápida en esta parte, pues si bien el televisor no estaba de frente a las escaleras, si no era precavida Rhino podría notarme. Así que rápida y a la vez cuidadosamente, me escabullí detrás del sillón donde estaba sentado él. Trepé en este sin que se él se diera cuenta, y…

Mittens:-¡Rhino!- Le grite con fuerza en el oído. Esto hizo que saltara y chillara del susto, seguido de que se cayera del sillón. Yo no pude con eso, y sin poder evitarlo comencé a reír como nunca lo había hecho en mi vida. Mientras yo reía, él no paraba de soltar insultos y amenazas contra mí, pero no le preste mucha atención.- Jajajajaja lo siento Rhino, pero tenía que hacerlo.-

Rhino:- Sigue riendo mientras puedas gata, ya verás un día de estos. Nadie se burla del Gran Rhino y sale impune de eso. Nadie puede contra…- Decía mientras subía con dificultad de vuelta al sillón y ponía esa ridícula pose "Heroica" suya.-…porque tú eres solo oscuridad, tu alma está podrida de tanta maldad…-Y así siguió con su discurso de siempre hasta que lo interrumpí.-

Mittens:- Si claro Rhino, lo que tú digas. Oye, dime, ¿Qué estás mirando?- Le pregunte con curiosidad.- En pantalla podía ver a una niña que se parecía a Penny con un pequeño chihuahua emulando un intento de súper ladrido.-

Rhino:- Como que "¿Qué estás mirando?". Al mejor programa del mundo por supuesto. Carlos, el súper perro. Él puede correr más rápido que un misil. Puede derretir cosas con su mirada térmica. Y lo mejor de todo, puede volar súper estructuras con su Súper ladrido.- Casi hasta lloraba de la emoción mientras me lo decía.- Él es increíble.- Dijo como si eso terminara de definir el asunto.-

Mittens:- Vaya, sabía que la serie era mala, pero nunca pensé que fueran a conseguir tan mal reemplazo de Bolt.- Dije bastante sorprendida. Pero no tanto como Rhino, quien me miro con una mezcla de enojo y curiosidad.-

Rhino:- Primero que nada, gata, Carlos no es un reemplazo, es el más genial perro del mundo, nadie podría reemplazarlo. Y segundo, ¿Quién es ese tal Bolt?-

Mittens:-¿Qué?-No podía creer lo que Rhino me acababa de decir.- ¿Podrías repetir lo que acabas de decir?- Tal vez yo había escuchado mal.-

Rhino:- Te pregunte que quien es ese tal "Bolt" gata.-Me pregunto irritado.-

Mittens:- ¿Cómo que "quien es Bolt"? Rhino, es tu mejor amigo. Era nuestro mejor amigo. ¿No lo recuerdas?- Le pregunte preocupada. ¿Qué estaba pasando?-

Rhino:- Mmmm supongo yo que, si te lo estoy preguntando, querida Mittens, es porque no lo sé.- Me respondió con mal talante.-

Mittens:- ¿Cómo puede ser que no lo recuerdes? Solías estar obsesionado con él. ¿No recuerdas el viaje? El que hicimos por todo el país en busca de Penny. ¿No lo recuerdas? ¿Tampoco recuerdas el incendio?-

Rhino:- Mittens, ¿Estas bien?- Me pregunto preocupado, mas no le respondí. Rápidamente me dirigí a la habitación de Penny y tome la fotografía que tenía sobre su mesita de noche. En ella estaba Penny, su madre, Rhino y yo recostados en el sillón. Debajo de la foto rezaba una frase, que decía "Toda la familia unida". ¿Y Bolt? ¿Acaso nunca había existido?

¡Pero claro! Esto solo podía tener una respuesta lógica, y es que es todo un sueño. No estaba más que soñando. Con esa idea en mente, fui a cerrar la puerta de la habitación, me recosté sobre la cama y cerré los ojos, esperando dormirme de nuevo. Y espere….Y espere…Y espere…Pero no podía. No tenía sueño, no podía dormir porque no estaba cansada. Del otro lado de la puerta, pude escuchar como Rhino me llamaba, y me pedía que le abriera (en la casa, nunca dejábamos las puertas cerradas por Rhino, ya que él no llegaba hasta el pomo).

Rhino:- Vamos Mittens, déjate de juegos y abre la puerta.- Me decía.-

Mittens:- ¡Vete de aquí Rhino!- Le grite. –

Bolt:- Por favor Mittens, déjame ayudarte, dime, ¿Qué es lo que te pasa?- Me dijo Bolt. Yo seguía con los ojos cerrados, mientras Rhino aun gritaba que lo dejara entrar.- No soporto verte así Mittens, por favor, déjame ayudarte. Déjame estar contigo.-

Mittens:-¡¿Cómo quieres estar conmigo, si cada vez que abro los ojos desapareces?!- Le grite. Del otro lado, Rhino había comenzado a golpear la puerta, amenazando con tirarla.- Promételo Bolt, que si abro los ojos, estarás aquí.-Le grite, aunque más que gritar, le rogaba.-

Bolt:- Mittens.-Fue lo único que dijo.-

De repente, todo se había callado. Ya no se escuchaba la tele desde la sala. Ni escuchaba a Rhino del otro lado de la puerta. Abrí los ojos, y me asusté mucho cuando vi…nada. Ya no había nada. Todo rastro de la habitación de Penny había desaparecido. Ya no estaba el reloj, no estaba la cama, ni la foto. Nada. Total vacío. Y yo me encontraba flotando sobre la nada, con la sensación de que podría caer en cualquier momento a esa infinita obscuridad.

Mittens:- ¿Hola?- Pregunté, pero no hubo respuesta, más que el eco de mis propias palabras.- ¿Hay alguien ahí?- Mismo resultado. Solo el eco me respondía con mis propias palabras. Eso me hizo pensar en una cosa. Otra vez estaba sola, otra vez me encontraba perdida, sin rumbo fijo. Solo yo, conmigo misma de acompañante. Un espejo se materializo enfrente de mí. Otra vez mi reflejo. Solo que esta vez no era un reflejo actual. Era yo, de eso no había duda, pero me veía más joven y más delgada. Y reconocí muy bien la época a la que pertenecía ese reflejo (yo): De cuando vivía en las calles. Me mire fijamente a los ojos, tratando de poder ver en qué pensaba, que sentía, pero no pude ver nada más que tristeza y precaución. De repente, mi reflejo hizo algo curioso: Se sentó, sin que yo lo hiciera, como si tuviera vida propia. Y no solo eso, me sonrió, como si todo esto fuera divertido. Entonces me hablo…

Mittens joven:- Vaya vaya…Así que así es como termina todo. ¿Y en esto nos hemos convertido?- Parecía decepcionada de mí (de ella misma).- Tantos años dependiendo de mí, para caer en los ojos de un simple cachorro.-

Mittens:- No es tan fácil como parece, ¿Sabes?- Fue lo único que se me ocurrió decirme.-

Mittens joven: - Mittens, Mittens, Mittens… ¿Es que en todo Este tiempo no has aprendido nada? ¿Ya olvidaste lo que aprendimos…lo que aprendiste en las calle? No puede depender de nadie, ¿En serio te has enamorado? ¿Y de un perro?- Parecía disgustada, y la entiendo muy bien. Yo sentí lo que ella siente. Yo viví lo que ella vive. Yo fui ella alguna vez.-

Mittens:- ¿Y tú que puedes saber? Apenas eres una niña. Aun te falta mucho por vivir. Créeme que se lo que sientes, yo lo SENTÍ. Yo lo VIVÍ…La idea de no poder confiar en nadie…De recurrir siempre a uno mismo…La resignación a esa vida… Eso no está bien. Nosotras no deberíamos haber vivido así. Nadie debería vivir así. Todos necesitamos a alguien con quien hablar, alguien con quien estar. Alguien en quien poder depositar toda nuestra confianza. Alguien quien, sin importar la situación, te apoye, te abrase, y te diga palabras de consuelo. Todos necesitamos amigos. No estamos hechos para estar solo.- Le respondí, sabiendo que no la convencería. Recordaba muy bien esa fase de mi vida.-

Mittens joven:- No me refería a eso cuando mencionaba que así acabaría todo… pero, ¿Acaso te estás escuchando? ¿Para que quiero yo amigos? Yo no necesito amigos, y mucho menos un perro.-

Mittens:- Algún día entenderás el peso de mis palabras niña, y veras como tengo la razón.- Y dicho esto, le di la espalda. Decidida a alejarme de ella, intente moverme, y me di cuenta que verdaderamente no había ningún vacío hacia abajo. Pude apoyar mis patas sobre una superficie color negra. Hecho esto, comencé a caminar, alejándome del espejo.-

Bolt:- ¡Mittens!- Dijo. Estaba atrás de mí, justo donde antes estaba el espejo. Estaba sentado, con su collar rojo puesto. Se lo veía muy contento, muy aliviado.- ¡Al fin llegas, te he estado esperando!-

Mittens:- ¿Esperando?- Le pregunte.-

Bolt:- Si Mittens, te he estado esperando.- Me dijo sonriendo.-Y… ¿Dónde estamos?

Mittens:- ¿No lo sabes tú?- Le pregunté. Esto se hacía cada vez más raro para mí. Si Bolt no sabía dónde estábamos, ¿Cómo se suponía que lo sabría yo?-

Bolt:- Bueno, eso depende de ti en realidad.- Me dijo el, como con cara de que era obvio.-

Mittens:- ¿Cómo es que depende de mí, Bolt?-

Bolt:- Mittens, estamos en tu mente.- Me dijo. ¿En mi mente? ¿Cómo era eso posible? ¿Cuánto duraría este sueño?- Entonces, ¿Dónde estamos?

En un abrir y cerrar de ojos, ya no nos encontrábamos en medio de la nada, sino que estábamos en Las Vegas, aquel lugar donde yo había construido nuestros hogares a partir de elementos que estaban en la calle. Si bien lo que vino a continuación no fue nada lindo para mí, el momento en el que termine de construir aquellas cajas me sentí muy bien conmigo misma. Más que bien, excelente. Habíamos encontrado un lugar donde había mucha comida. El lugar era amplio para que pudiéramos jugar los tres. Pero por sobre todas las cosas, fue la primera vez que me sentí aceptada en mucho tiempo. Tú me habías rescatado de ese refugio, y poco a poco habías logrado que toda esa inocencia felicidad que me había visto obligada a suprimir para sobrevivir en las calles volviera a reflotar de mi interior. Me sentía como nueva, muy feliz, libre. Y todo a tu lado. Así que allí nos encontrábamos.

Me senté enfrente de las cajas, y luego tú te pusiste a mí lado, sentado también.

Bolt:- Sabes, Siempre me pregunte, ¿Qué hubiera pasado si hubiera dejado a Penny, y me hubiera quedado aquí contigo?- Me dijo-

Mittens:- Bueno, de una cosa podemos estar seguros- Le dije.- Tú no estarías muerto...-Él me miro.-

Bolt:- Mittens, yo no estoy muerto…-Me dijo apenado.-

Mittens:- Claro que si.- Ahora yo lo miré a él.- Yo te vi. Intente evitar que el coche te pisara, pero no llegue a tiempo.- Le dije preocupada. ¿Qué quería decirme?- También vi tu cuerpo, en el ataúd. ¿Cómo puedes decir que no estás muerto? Esto es solo un sueño. Esta es la única manera que tengo de poder verte. En mis sueños, Bolt…Si tan solo pudiera dormir para siempre…-Entonces, lo pensé. Dormir para siempre. Si esa era la única manera de poder estar con Bolt, entonces estaba muy claro lo que yo debía hacer.-

Bolt:- Mittens…-Parecía saber en lo que estaba pensando.- No lo hagas, por favor, no lo hagas. No quieres hacerlo.- Me dijo muy triste.-

Mittens:- Si es por ti Bolt…-Y dicho esto, cerré los ojos. Pude escuchar como Bolt me decía una última palabra, "Despierta", antes de que todo desapareciera-

Estaba en la habitación de Penny, nuevamente. ¿Cómo podía estar segura de que no era otro sueño más? Rápidamente, me acerque a la mesa de noche, y vi la fotografía. Allí estábamos, todos juntos. Penny, su madre, Rhino, Bolt y yo. Pero eso no significaba nada. Como un rayo, bajé a la sala, y pude ver a Rhino mirando el televisor. Sin intención de asustarlo, salte sobre el sillón, pero al parecer falle, pues el roedor se asustó de todas maneras. En este caso no me paré a reírme, sino simplemente le pregunte.

Mittens:- Rhino, lo siento por asustarte. Dime, ¿Dónde está Bolt?-

Rhino:- Vaya gata, ¿No crees que la pregunta es un poco directa?- Me dijo un tanto herido.-Ya lo sabes, el murió, ¿Porque preguntas?-

Mittens:- Por nada por nada.- Me bajé del sillón y me dirigí a la cocina.- Gracias Rhino, has sido un gran amigo para mí. Creo que es la primera vez que te lo digo…pero…yo…te quiero.- Sentí como me sonrojaba.-

Rhino:-¿Porque tan cariñosa de repente Mittens?- Me pregunto sorprendido.-

Mittens:- Bueno…me parecía que debía decírtelo, ¿Sabes? Me has ayudado mucho últimamente. Como sea, Adiós Rhino.- Le dije, consciente de que sería la última vez que hablaba con el.-

Rápidamente, tome el frasco de la gaveta y, sin que Rhino se diera cuenta, me encaminé de nuevo hacia la habitación. Iba a hacerlo. Estaba renunciando a mi vida por él. Por Bolt. Por un perro. Me gustaría saber que diría esa versión más joven de mí si viera lo que estaba a punto de hacer, aunque, en cierto modo, creo que ella (yo) ya lo sabía. "Así que así es como termina todo". Eso había dicho. ¿Quién iba a decir qué todo acabaría de este modo? Realmente iba a dejar todo atrás por él. Es lo mínimo que le debía, considerando lo que él hizo por mí. Por fin estaríamos juntos, juntos para siempre. ¿Qué más daba dejar todo atrás, cuando verdaderamente ya lo había perdido todo? Lo lamentaba por Rhino, por Penny y por su madre. No merecían sufrir por lo que estaba a punto de hacer, pero… ¿Qué otra opción tenía? Llegue a la habitación de Penny. Abrí la puerta, y una vez adentro, la cerré. Me subí a la cama, y allí destapé el frasco de las pastillas.

Tomé una pastilla…y me la lleve a la boca…y trague…

Tomé otra pastilla…y me la lleve a la boca…y trague…

Tomé la tercer pastilla…y me la lleve a la boca…pero algo pasó…

Un fuerte dolor apareció repentinamente, y sentí como si estuviera explotando. Cerré los ojos con fuerza, y cuando los abrí, todo había cambiado. Alrededor de mí se encontraba Rhino, Penny y su madre. Los tres me estaban mirando sin decir palabra alguna. Los tres miraban, con todo el asco, el odio y la furia posible. Entonces, Rhino levanto su pata, me señalo, y dijo:

Rhino:- Todo es tu culpa Mittens.-

Penny:- Sino fuera por ti, mi cachorrito seguiría con vida.- Dijo mientras me señalaba también.-

Mama de Penny:- Ese cachorro era todo lo que le importaba a mi hija. No tú. Tú no eres nada para ella. No eres nada para nadie.-Me grito lentamente.-

Rhino:- Perdí a mi mejor amigo por una agente de cálico.-Dijo con la vista desencajada.-

Penny.- ¿Cómo crees que yo podría amarte? Eres asquerosa, te odio. Todos te odiamos, vete, y no vuelvas. Da igual si estas viva o muerta para nosotros. Mittens, no eres de esta familia.-

Los tres empezaron a hablar de nuevo, todos juntos, pero esta vez, sus voces no se oían una vez. Parecía que había miles de ellas. Por todos lados. De repente ya no había solo 3, sino muchos, cientos de ellos, gritándome. Gritaban cosas como asesina. Culpable. Y así me sentía. Ya no era aceptada en ningún lugar. Ya no era aceptada por la vida misma. Yo era culpable. Tome la tercera pastilla, y estuve a punto de llevármela a la boca, no sin antes abrazar la foto de Bolt que posaba sobre la mesa de luz. Los gritos se hacían cada vez más fuertes, ya no podía ni escucharme pensar a mi misma…

Bolt:- ¡Mittens no!- Me dijo la foto.- No lo hagas, por favor.-

Mittens:- ¿Pero qué debo hacer Bolt?- Le dije llorando.- ¿Qué puedo hacer?-

Bolt:- Tienes que despertar Mittens.- Me dijo de nuevo.- Solo despertando escaparas.-

Mittens:- ¿Despertar? ¿A qué te refieres con despertar?- Busque con la mirada las pastillas, pero no estaba por ningún lado. Ya no había nada en la habitación, más que Yo y la foto de Bolt. Los gritos se hacían cada vez más fuertes, así que hice lo único que pude. Me abrace a la fotografía y me escondí debajo de la cama. No podía parar de llorar.-

Bolt:-Mittens…no sé si me escuchas, pero hay algo que yo siempre quise decirte…yo te amo Mittens. Te amo, y no podría vivir sin ti…Por favor, despierta.- Me dijo llorando.-

Mittens:- No te entiendo Bolt…Ayúdame…-Dije llorando.-

Bolt:- Despierta…

Y Desperté.