Seiya ingresó al departamento sumido en sus propios pensamientos. Ya había oscurecido y no había ninguna luz encendida en el departamento. Supuso que Michiru no estaría. Encendió las luces del comedor y para cerciorarse de estar solo entró a la habitación, por reflejo encendió la luz y volvió a apagarla para salir. Dio media vuelta y volvió a encender la luz para corroborar lo que habia visto y efectivamente vio a Michiru sentada en la cama abrazada a un almohadón sonriendo -
- Michiru – dijo seiya sorprendido - ¿que haces aquí a oscuras? – ella lo miraba divertida -
- estoy pensando – contestó sin dejar de sonreírle – creo que debo hacer las cosas correctamente, debo decirle a Darien que no lo volveré a ver ¿no crees? -
- ¿de verdad piensas hacer eso Michiru? – ella movió la cabeza afirmativamente – me alegra mucho, ese tipejo no merece una mujer como tu michi -
- debo hablarle, debo decirle que no lo volveré a hacer – dijo intentando levantarse de la cama pero Seiya la detuvo por los brazos volviéndola a sentar -
- ni lo pienses muchachita, tu de aquí en ese estado no sales - dijo preocupado pero intentando sonreír -
- de que estado hablas? Yo estoy bien – contestó michiru riendo -
- ¿que estado? – seiya suspiro – no importa michiru, no dejaré que salgas de este departamento al menos por hoy, debes acomodar todas esas ideas locas que tienes en tu cabecita.- dijo estirando las piernas de michiru para recostarla -
- pero yo estoy bien seiya – insistió -
- si por supuesto que si, pero no te dejaré salir, hoy quiero mimarte – michiru sonrió y se acomodo en la cama - ¿quieres comer algo? – ella negó con la cabeza sin dejar de sonreir – bien, yo si, las confesiones me dan hambre - rió
Seiya se dirigió al living para cocinar algo. Estaba tomando una olla cuando sonó el teléfono.
- bueno? -
- que haces ahí? -
- ¿Qué haces tu llamando aquí?
- quiero hablar con Michiru -
- ella no está -
- mientes! – dijo la voz enojada del otro lado del telefono -
- si miento, pero no puede atenderte -
- ¿por que?
- porque se siente mal -
- Seiya quien es? Preguntó Michiru que se había levantado y se dirigía hacia el -
- es el imbecil de darien – contestó irritado -
- Permíteme hablar con el – pidió extendiendo la mano para que Seiya le diera el tubo del teléfono -
- Pero Michiru – se quejó Seiya. Michiru le sonrió y le quitó el tubo -
- hola darien – saludó –
Seiya observaba a michiru lleno de coraje. Sentía impotencia de no poder hacer nada en contra de el. Michiru le dio la espalda a Seiya y se le alejo un poco.
- si, ahora estoy bien no te preocupes -
- no, quédate tranquilo, he estado aquí todo el día, sabes? Necesito hablar contigo -
- no ahora no ya es tarde - Michiru miró de reojo a Seiya un instante - ya es tarde y mañana debo ir al colegio, no insistas -
- no, porque quedaría muy mal que llegáramos juntos – Michiru volteó nuevamente para ver a Seiya que aun seguía con la mirada clavada en ella – nos veremos mañana. Si lo prometo. Adiós. – Michiru colgó. Y se quedó de pie en silencio. Seiya que aun la observaba le dijo irritado -
- que quería? -
- verme – contestó ella -
- para que? – Michiru rió y acariciándole la mejilla le contestó -
- ¿tu que crees? – pasó a su lado para dirigirse a su habitación – pero no te preocupes, le prometí a Haruka que no volvería a estar con el, y no lo haré, quiero hablarle de frente para decirle que no habrá nada mas entre nosotros -
- Pero Michiru.. – intentó decir Seiya -
- También hablaré con Serena, intentaré que arreglen sus cosas, me echaré al culpa, así Serena no sufrirá tanto por el engaño de Darien.
- Crees que es lo correcto? – Michiru se detuvo.
- no, la verdad aun no estoy muy convencida, pero ya el tiempo dirá -
- Michi, ¿me perdonas por todo lo que hice?.- Michiru se detuvo y volvió a acercársele para besarlo en la mejilla – ya te he perdonado, pero por favor, no vuelvas a romperme el corazón como lo hiciste -
- perdóname – dijo el agachando la mirada. Ella sonrió y volvió a caminar hacia el cuarto -
- me voy a cambiar – contestó sonriendo – ahora si quiero cenar, así que prepárame algo rico -
Al cabo de un rato Michiru estaba en el comedor vestida con su camison y su bata de noche, mientras seiya servía la comida.
- Te ves muy alegre - comentó - ¿Sucedió algo mas que no em has dicho?
Michiru sonrió y tomando su plato contestó -
- Haruka me besó - Seiya se sorprendió y la miro con una mezcla de alegria y sorpresa -
- que bien Michi, eso quiere decir que -
- Haruka quiere volver conmigo - dijo sin poder evitar dar un pequeño respingo en la silla de la alegria -
- ¿de verdad? - Las probabilidades de que Haruka le hubiese pedido a Michiru que volvieran eran incalculables, que habia hecho cambiar la situacion de esa manera? - me alegro mucho por ti! -
Minutos mas tarde Michiru se recostaba en su cama, mientras seiya ordenaba. Sin que la violinista se diera cuenta se dirigió al telefono para llamar a la corredora. Haruka contestó el telefono y seiya le dijo en voz baja.
- se puede saber que pretendes hacer con michi? -
- ¿de que hablas? -
- esta emocionada y feliz! - dijo Seiya enfadado -
- y eso que tiene de malo? -
- que no estamos en una situacion precisamente buena como para este tan feliz, dice que quieres volver con ella -
- que ¡¿que?!, pero si hoy le dije exactamente todo lo contrario! - dijo Haruka preocupada
- ella dice que la besaste - dijo seiya mientras miraba hacia atras por miedo a que michiru lo escuchara -
- bueno si, pero le dije que no se ilusionara, que no volvería con ella -
- pues ella afirma todo lo contrario - Seiya colgó el telefono al sentir los pasos de michiru detrás suyo -
- ¿con quien hablas? - preguntó aun con la sonrisa fijada en su rostro.
- con haruka – contestó, no se le había ocurrido una buena mentira rápida -
- que linda, ya me extraña – dijo Michiru acercándose a el – ¿y porque colgaste?
- emmm – dudó seiya – porque me dijo que iba a ducharse, pensó que estabas dormida – inventó "ay no! ¿Por qué le estoy mintiendo? Esto solo empeorará las cosas" -
- esta bien, ya es tarde y hay que descansar – dijo volviendo a entrar a su cuarto. Seiya se quedó observándola preocupado, no parecía estar fingiendo.
Al mismo tiempo, Serena en su habitación revolvía furiosa cajones en busca de fotos y recuerdos que le hicieran acordarse de Darien. Rabiosa colocaba cada cosa en una caja. El conejito que le había regalado en su cumpleaños, la primer rosa roja que le regaló cuando se conocieron, aun la tenia seca dentro de un libro. La blusa rosa que se había comprado para usarla el día de san Valentín, el le había dicho que parecía un ángel con ella.
- nada de esto, no quiero tener nada de el – decía mientras acumulaba cosas – ya fue demasiado, no volveré a confiar en el, ya verás Darien Chiba, si así pagas el amor que te di, definitivamente no me mereces! -
- Serena! Teléfono! - gritó ikuko desde el piso de abajo – Es darien -
- Dile que no estoy, o mejor que estoy pero no quiero atenderlo – colocó dentro de la caja fotos de ellos juntos – además es muy tarde dile que no llame mas -
- si es lo que quieres… - contestó ikuko -
- no volveré a hablarle, será mejor que me olvide, si lo tuviese frente a mi ahora – serna pensó un momento viendo a la caja llena de sus momentos juntos, frunció el ceño y apretó los dientes – le tiraría todas estas cosas a la cara - golpeó el piso con un pie y colocó la caja debajo de la cama.
Al día siguiente a la salida del colegio Serena salía junto con sus amigas de siempre caminando hacia sus respectivas casas. Darien que había recibido la noche anterior el mensaje había decidido buscarla a la salida del colegio. Serena pasó por el lado del coche ignorando completamente a Darien, sus amigas solo lo miraron con rencor pero siguieron a Serena. El la llamó pero no le hizo caso, volvió a llamarla pero ella seguía sin oírlo. Puso en marcha el coche y girando en U dio la vuelta para comenzar a marchar al ritmo de serena y sus amigas mientras caminaban.
- vamos sere, porque no me hablas? – decía desde adentro del coche – no me hagas esto princesa, ¿porque no quieres hablarme? – pero no había ni un mínimo gesto mas que indiferencia de parte de la rubia de coletas. Siguió insistiendo por dos cuadras más hasta que se cansó de rogarle atención. Puso el cambio y arranco a toda velocidad dejando al grupo de chicas al fin mas relajado.
- wow! Pero que fuerza de voluntad tienes serena! – exclamó Mina -
- si, la verdad te felicito, el no merece ni que le dirijas la palabra – coincidió amy -
- lo se chicas, es que lo he pensado mucho y la verdad no quiero volver a verlo, se que estoy sufriendo ahora pero algún día se me pasará, no puedo seguir desperdiciando los mejores años de mi vida con una persona que no me valora y que me engaña en la primera posibilidad que tiene. No, ya no mas serena tonta – dijo decidida. Las 3 chicas se quedaron observándola sorprendidas.
- vaya, me cuesta creer que una decisión tan madura la hayas tomado tu solita – comentó mina. Las demás asintieron y comenzaron a caminar nuevamente.
- lo se – contestó afligida – pero no quiero seguir sufriendo por el. Cuando tenga el valor para hablarle, lo haré, en este momento no quiero tener nada que ver con el.
- no te preocupes por eso amiga – la animo mina – lo que tu necesitas es un clavo –
- ¿un clavo? – Mina asintió contenta – no entiendo – contestó
- un clavo que te saque el tuyo, pero descuida, tu buena amiga mina aino te ayudará a que encuentres a tu verdadero príncipe. Verás que no resultará un sapo como este, tu déjame esto a mi.
Al mismo tiempo…
Seiya volvía al departamento luego de estar horas reunido con su representante y sus productores hablando del nuevo disco. Al entrar se sorprendió al ver a Michiru sentada en la mesa del comedor, con el uniforme del colegio, escribiendo en una agenda. Se acercó a ella intentando descifrar que la tenía tan concentrada. Se paró detrás y observó por encima de sus hombros lo que estaba escribiendo.
- ¿Qué haces? – preguntó intrigado
- estoy planificando – contestó ella dándose vuelta para saludarlo.
- ¿planificando que? – preguntó sentándose a su lado.
- planificando mi agenda, ahora que Haruka volverá a vivir conmigo, quiero sincronizar mis horarios con los suyos. – contesto volviendo a escribir.
- Haruka vendrá a vivir contigo? – preguntó sorprendido, Michiru asintió con la cabeza sin dejar de escribir. –
- ¿No has asistido al colegio hoy? – dijo observando el uniforme de su amiga y viendo que tenía su maletín al lado.
- No, es que Haruka había quedado en pasar por mí pero debe haber tenido un contratiempo porque aun no ha venido. – contestó ella seriamente, Seiya quedaba cada vez mas preocupado ante las respuestas de Michiru.
- Michiru, estas bromeando ¿verdad?, dime que todo esto es un plan para retener a Haruka, sabes que puedes contar conmigo – Michiru lo miró de reojo y sonriendo le preguntó -
- ¿de que estas hablando seiya? -
- dime Michi, estás haciendo todo esto para que Haruka te ponga mas atención verdad? -
- No necesito que me ponga mas atención, ella me trata muy bien y esta siempre pendiente de mi.- dijo levantándose de su silla y dirigiéndose a la mesita del living donde había dejado el estuche de su violín. – Hoy me llamó mi representante, me dijo que en 4 semanas tendré un concierto junto con Jano Tais -
- El pianista? – preguntó Seiya sorprendido, Jano era reconocido internacionalmente por sus grandes composiciones, sus obras habían dado la vuelta al mundo y además de un excelente compositor era un interprete sublime. No era de extrañarse, Michiru al igual que Jano tenía fama internacional como la violinista prodigio, después de todo, no cualquiera llegaba a la cima de su carrera profesional a la edad de 16 años (edad que tenía Michiru cuando comenzó a trabajar profesionalmente) – eso es fantástico! – Michiru asintió – ya estás preparándote ¿verdad? -
- por supuesto que si, es todo un honor tocar con el, es un músico maravilloso. -
- pero tu estas a su nivel, de lo contrario no te hubieran llamado -
- lo se, pero el tiene 30 años de experiencia mas que yo, me pone un poco nerviosa pero todo saldrá bien – dijo colocando su barbilla en la mentonera y posando delicadamente el arco sobre las cuerdas. – Pero aun así debo practicar, hace 3 días que no toco el violín – dijo con una sonrisa y comenzó a interpretar el tercer movimiento de verano de vivaldi –
Serena iba llegando a su casa, al llegar a la esquina vio que Darien tenía el coche estacionado en la puerta de su casa. El primer impulso que sintió fue de acercarse, pero recordó por un momento y volvieron a su mente las imágenes de Michiru saliendo del departamento junto con el, sus mentiras y su desfachatez al negarle todo en la cara. Apretó los puños y dio media vuelta comenzando a correr en dirección contraria.
- que persistente es – dijo mientras corría hacia el templo de Rei – No – se dijo – allí será el primer lugar donde me buscará. Ya se! – dijo mientras volvía la vista atrás para asegurarse de que no la siguiera – iré con Mina -
Hola a todos! disculpen que tarde un poco mas en actualizar es que anduve con algunos lios,
aca los dejo con este capitulo. Espero les guste! sin mas me despido
gracias por leer y dejar sus reviews, y a los que
no las dejan gracias igual por elegir mi historia para entretenerse :)
