Serena le había caído muy bien a los 3 Aino, en especial a uno de ellos que no paraba de reírse con sus ocurrencias. Luego de estar largo rato entretenidos entre juegos y risas, llegada la medianoche la madre de los 3 chicos se disponía a retirarse, contra la voluntad de sus hijos, su sobrina y la amiga de su sobrina.
- es una pena preciosa, pero debo irme – dijo Diamante antes de retirarse – pero volveremos a vernos ¿verdad? – Serena asintió con la cabeza sin poder disimular la alegría que le provocaban esas simples palabras -
- adiós sere – la saludo esmeralda con un beso en la mejilla – mañana o… no, bueno mejor que mina te llame y asi arreglamos que día nos volvemos a juntar –
- esta bien – contestó sonriendo, Zafiro levanto la mano y saludo con un simple:
- Adiós! – Serena levantó la mano devolviéndole el saludo y lo vio desaparecer al atravesar la puerta. Mina que observaba a Serena mirando hipnotizada la golpeo en las costillas con el codo y comenzó a reir -
- ¿Cuál de los dos te gustó mas? – pregunto riendo en voz baja, mientras su amiga se acariciaba donde acababa de pegarle -
-a que te refieres? – dijo Serena haciéndose la desentendida. Mina la too de la mano y la llevo corriendo hacia su habitación, cerró la puerta y la sentó en la cabecera de la cama para luego recostarse ella- Se apoyo sobre sus codos y coloco su cabeza sobre sus manos -
- y? volvió a preguntar -¿ cual de los dos te gustó mas?, porque no vas a decir que luego de cómo los mirabas ninguno de los dos te gusto, y se que eso es imposible porque mis primos son guapísimos – dijo picadamente, serena se sonrojo. Tragó saliva para luego contestar -
- Mina, sabes que no estoy interesada en conocer a Nadie -
- eso ya lo se, pero también se que mis primitos te han hecho cambiar de opinión, créeme que quiero verte feliz y conozco a mis primos, se que son buenos chicos y si, aunque soy terriblemente celosa de ellos…
- Pero Mina – intento interrumpirla – no se, no creo que este bien que salga con alguien más tan pronto -
-Sere, no debes hacer duelo por una persona que no te valora, lo mejor será que te lo quites cuanto antes de la cabeza y debo admitir que será difícil, pero será lo mejor, no digo que ya seas novia de alguien, pero date la oportunidad de conocer a alguien mas, yo tenía alguien para presentarte, pero ahora creo que no hay nadie mejor que mi primo para ti -
- pero te conozco eres muy celosa, no podría -
- lo se, se que soy muy celosa, pero si he de serte sincera, prefiero que te tengan de novia a ti, que te conozco, te quiero y se como eres. Antes que a una desconocida cualquiera -
- Mina… - empezó a decir serena
- anda, dime a cual de los dos le darías una oportunidad? – preguntó ansiosa -
- Bueno.. – se sinceró – la verdad Zafiro me recuerda muchísimo a Darien - dijo pensativa
- Sabia que dirías eso! – dijo mina chasqueando los dedos -
- por eso prefiero a Diamante – concluyo serena riendo -
- ¿de verdad? Preguntó emocionada Serena asintió sonriendo - Que maravilla – dijo tomándole las manos - ¿sabes? Yo quería que lo eligieras a el, que alegría sere! Me pone feliz porque el es un príncipe y además! Me ha dicho algo que quiero decirte – Serena la miró intrigada – recuerdas cuando esme y tu estaban intentando tomar el juego de esmeralda que zafiro le había quitado? – Serena pensó unos segundos y luego asintió con una sonrisa – bien, cuando tu lo tomaste se acercó a mi y me dijo "tu amiga es un ángel" ¿sabes lo que eso significa? – dijo Mina emocionada -
- ¿Qué cree que soy bonita? – contestó
- aparte de eso, recuerdas que te conté que el anda en busca de su tan preciado ángel? Bien, creo que a fin lo ha encontrado.
Tal y como Serena lo había predicho, Darien estuvo delante de la casa Tsukino hasta bien entrada la noche, Serena debía de estar molesta, pero se le pasaría, la dejaría pasar unos días hasta que se le pasara un poco el enojo, Luego volvería a buscarla, eso si, la llamaría todos los días debía hablarle o al menos mostrarle que aun seguía interesado en ella. Entró en su departamento fatigado luego de pasar todo el día dentro del coche se dejó caer en el sofá y encendió la TV, solo para disimular el silencio que invadía el departamento. Apoyo el codo en el apoyabrazos y llevando la mano a su frente se puso a pensar. No se había planteado en ningún momento que seria de el si pudiera perder a Serena, que haría si ella no quisiera perdonarlo? Ella tenia todo lo que a el le faltaba, era su luz y su sonrisa, siempre que la tenia cerca suyo, se sentía feliz, entonces ¿Por qué había perdido tanto el control frente a Michiru? ¿Acaso no pensó en lo que serena podía llegar a sentir? – suspiró – obviamente que no, le dolía pensar en separarse de ella, la veía tan lejana, tan pura y etérea como si se tratara de un hada, Era tan dulce y suave que el hecho repensarlo le robaba una sonrisa. ¿Qué podía hacer? Sabia que adoraba a esa criatura con su corazón, Serena era el ser mas hermoso del planeta ante sus ojos y era imposible no enamorarse de ella. Claro, todo esto se lo planteaba ahora que ya todo estaba hecho, que serena no quería hablarle y michiru se negaba a volver a verlo ¿acaso había valido la pena haberse dejado llevar por los impulsos? No estaba del todo seguro, movió la cabeza y observó a su lado la otra mitad del sofá vacío que tantas veces había compartido castamente con Serena, riendo y hablando por horas, Tantos hermosos y puros momentos juntos. De reojo sintió un suave destello celeste en el piso a un costado del sofá. Se acercó para ver que era y sonrió al tomarlo y darse cuenta que era el brochecito que sostenía el cabello de Michiru la noche que se quedó a dormir con el. Habría sido una señal?, Justo cuando estaba arrepintiéndose de todo, pensando dulcemente en Serena, Michiru vuelve a su mente para atormentarlo. El solo hecho de recordarla hacia que sus latidos se aceleraran, el poder sentir su aroma… ese delicado y dulce aroma que emanaba cada poro de su piel, era así, lo había comprobado, solo con ella había tenido esa sensación, su piel tersa y blanca como la porcelana y su sedoso cabello, el recordar el hecho de haberla tenido en sus brazos lo hacia estremecerse, quería mas, quería volver a sentirla, jamás lo había impactado tanto el contacto físico con otra mujer como lo hacia con michiru ¿Qué tenia ella? Hasta su voz lo volvía loco, su manera de moverse sus gestos, era como si hasta estando callada y de pie lo invitara al deseo, recordaba su respiración agitada y volvía a sentir ese mar de sensaciones que lo envolvían. Suspiró y se llevó las manos a la nuca, tenía claro que quería volver con Serena, pero también quería volver a tener a Michiru, aunque fuese solo una vez mas, solo una vez. Se levantó del sofá pensativo, un poco alterado por la situación y pensó que lo mejor sería darse una ducha de agua fría.
Al dia siguiente como lo había prometido, Haruka y Michiru fueron juntas al colegio, durante toda la mañana Michiru había parecido estar completamente desconcentrada, no prestó atención a las clases y logró que le llamaran la atención 6 veces, pero como esa conducta era algo que no se veía en ella, los profesores lo pasaron por alto y no la amonestaron. Haruka Pensó y luego se lo comentó a Seiya y estuvo de acuerdo con la idea de que Michiru no volviera a asistir al colegio hasta que se mejorara, todo por lo que había tenido que pasar Haruka a la salida cuando Michiru estaba por abandonar las instalaciones y vio a Serena con sus amigas, inmediatamente quiso ir a hablarle, pretendía pedirle perdón y aclarar las cosas para que se arreglara con Darien, pero Haruka la detuvo, Sabia que provocaría la ira de las otras chicas que de seguro tenían muchos deseos de romperle la cara a ella y a Haruka también. Luego de un leve forcejeo logró convencerla de que desistiera de la idea. La llevó al departamento y esperó a que Seiya volviera para que se quedara con ella. No quería dejarla sola ni un momento, ahora que sabia que Michiru no estaba fingiendo sabia que era capaz de hacer cualquier cosa. Al cabo de un largo rato lograron convencerla para que dejara ir a Haruka y ésta pudo salir.
Esmeralda y Zafiro regresaban a casa del colegio.
- no me lo puedes negar, se que te gusta – dijo esmeralda sonriendo -
- que no, es una niña muy simpática pero nada mas que eso,, sabes que pienso de ese tema – dijo el seriamente, Esmeralda se puso delante suyo y lo detuvo poniéndole su mano en el pecho -
- pero no puedes decirme que no te quedaste prendado con ella, tanto tu, como didi se quedaron como tontos con Sere – dijo mientras le picaba el pecho con la punta de su dedo -
- no lo llames Didi, sabes que odia que le digas así – dijo Zafiro frunciendo el ceño. Esmeralda resopló y continuó caminando -
- me quieres cambiar de tema pero no lo lograras. Serena me cae muy bien y quiero tenerla de cuñada, te convenceré o convenceré a Didi de que ella es el ángel que tanto buscó, si te duermes, Didi te la quitará -
- olvídalo esmeralda, ya deja de jugar a cupido, vas a meterte y meternos en líos – su hermana rió y continuo caminando alegremente ignorando la advertencia de su hermano. Debía hablar con Mina para saber cual de los dos le había gustado a Serena.
Haruka aparcó el coche en la entrada de la gran residencia Kaioh, dudaba si entrar o no, sabia el lió que se armaría luego de que se presentara en esa casa, no querrían recibirla, eso lo tenía muy claro, pero no aceptaría un no como respuesta, estaba decidida a platicar con la Madre de Michiru. Respiró profundo y tocó el timbre de la entrada.
- Necesito hablar con la señora Michiru – contestó la rubia al portero eléctrico -
- quien la busca? – preguntó la mujer -
- Haruka Tenoh – la mujer hizo una pausa y al ratito contesto –disculpe pero la señora no desea recibirla -
- no se preocupe, muchas gracias – Haruka se cruzó de brazos y se apoyó en el paredón – pero está – sonrió y se dijo a si misma encogiéndose de hombros – una que intenta hacer las cosas por las buenas y siempre la obligan a obrar por las malas – Observó el portón cerrado y comenzó a caminar en dirección al oeste bordeando el paredón que rodeaba la gran mansión, al llegar a la altura del patio trasero busco en el paredón un hueco y lo encontró – ja nunca van a reparar esto – rió poniendo el pie en el hueco del paredón para poder subirse y saltar al otro lado. Al caer del otro lado, dos perros se abalanzaron sobre ella. Haruka los saludo riendo -
- Toba! Nerón!, ¿Cómo han estado todo este tiempo?, apuesto que se aburren sin nosotras verdad? – les dijo a los dos canes que corrían a su lado mientras se dirigía a la puerta de entrada.- ¿Qué recuerdos verdad? Haciendo esas travesura le recordaba las veces que se había metido anteriormente a la casa de Michiru sin permiso cuando sus padres no la dejaban quedarse a dormir en su casa, en aquella epoca eran solo buenas amigas, pero querian estar todo el dia juntas y llegaba un punto en el que sus padres se negaban. Volvio a la realidad al llegar a la puerta de entrada. Volvio a tomar aire y golpeó la puerta y le abrió la misma mujer que la vio sorprendida, ella levanto la mano en señal de saludo .
-joven haruka - fue lo unico que pudo decir perpleja la mujer - ¿que hace aqui?
- hola esther , podrias llamar a la señora Michiru por favor? -
- disculpame, pero ella no quiere recibirla - contestó al mujer un poco asustada, conocia muy bien a su señora y tambien conocia muy bien a la jovencita que tenia en frente. -
- lo se, ya me di cuenta, pero dile que necesito hablar con ella, es algo muy importante sobre la salud de Michiru, y si no me quiere recibir por las buenas, tendra que recibirme por las malas - dijo la rubia calmadamente. La mujer resignada se alejó de ella para subir las escaleras que la llevaban a los cuartos de arriba. Seguramente su señora estaria recostada o en el jacuzzi que tenia en su habitacion, Haruka hizo una mueca de desagrado al pensar en aquella mujer, si habia una persona a la que despreciara aun mas que Darien y Seiya era sin duda Michiru Kaioh, (madre esta de mas aclararlo).
Hola a todos! bueno, hoy no iba a subir cap, pero al final no aguante y si lo subo jaja,
el tema del forito se soluciono asique estoy feliz porque todo sigue como antes,
espero que les guste el cap! gracias a todos los que siguen esta historia!
