Capitulo 27
Obsesion
En una cafetería, Serena intentaba terminar el jugo de frutas que había ordenado, mientras Diamante observaba detenidamente cada movimiento de la rubia. Se quedaron en silencio largo rato, él no quería interrumpir sus pensamientos, podía ver en sus ojos la tormenta que se producía en su interior. Momentos después, Serena movía nerviosamente los dedos mientras veía fijamente el jarrón vacío. Diamante apoyó una de sus manos sobre las suyas. Ella volvió la vista a él que le sonrió con dulzura.
- ¿no quieres hablar? – preguntó. Serena bajó la mirada. Dudó un momento pero comenzó a relatarle lo sucedido en el departamento con Michiru y Seiya. La reconciliación con su amigo le había hecho bien, pero el encuentro con Michiru la tenía perturbada. Luego la discusión con Darien y su descaro al admitir todo.
- Estoy tan confundida, por que más allá de que me haya hecho daño lo sigo queriendo, el amor no se va de un momento a otro, por más daño que te hagan. Y se me hace muy difícil olvidarlo, a decir verdad, no estoy segura de querer olvidarlo. – No sabía exactamente por qué se sinceraba con el, quizás era la seguridad que sus ojos le transmitían, le daba la sensación de que podría contar con el en cualquier circunstancia y dijese lo que dijese jamás la juzgaría. Ella le hablaba y el la escuchaba con atención
- Mira Serena, te conozco hace muy poco, pero puedo decirte solo como veo las cosas desde afuera. Solo piensa que siempre las cosas por algo suceden – la consoló – tal vez si todo esto no hubiese sucedido ahora, hubiese sucedido luego, debes dejar de torturarte, tu no tienes la culpa, jamás podrás olvidarlo si no te lo propones, deja de aferrarte a lo que solo es un recuerdo bonito, intenta volver a ser la de siempre. Yo se que tu puedes, con o sin el – la rubia lo veía pensativa, tenía razón en todo lo que decía, quizás, estaba aferrada a una historia que ya no podría revivir. No podía perdonarlo por lo que había hecho, pero tampoco podía seguir sufriendo por el. Su mente daba vueltas, estaba en una especie de trance. Volvió a la realidad cuando el platinado quitó su mano de encima de las suyas para tomar la llave de la moto.
- ¿Quieres que te lleve a tu casa? – ella asintió con lentitud. El pagó la cuenta y la llevó a su casa en silencio. ¿Qué no daría el por quitarle la tristeza?. Durante todo el trayecto pensó en lo mismo. Haría hasta lo imposible por ayudarla a olvidarse de el, haría que lo quisiera. Su propósito a partir de ese día sería hacerla sonreír y ganarse su corazón poco a poco. Al llegar Serena descendió de la moto cabizbaja. Cuando la vio para despedirse la tomó de la mano.
- me encantaría que me dieras la oportunidad de distraerte. Quiero invitarte al cine, ¿que dices? – La rubia dudo un momento y luego sonrió -
- está bien – contestó – llámame y salimos cuando quieras – se acercó a el y lo besó en la mejilla. Solo se podría decir que Diamante estaba feliz. El primer paso estaba a punto de ser dado. Vio a serena entrar a su casa y aceleró la moto para dirigirse a la suya.
Al día siguiente, a primera hora de la mañana, Haruka y Michiru se dirigieron al aeropuerto. No había un vuelo directamente a Grecia, por lo que tomaron un avión al primer destino que consiguieron. Así ambas partieron hacia Madrid, pasarían dos días allí hasta abordar el avión que las llevara directamente a Atenas. Haruka llamaría a su equipo en cuanto llegara a la capital española. Encargaron a Seiya el departamento, se quedaría allí hasta que sus vacaciones terminaran, aún tenía 6 semanas y pensaba relajarse y vivir en soledad por un buen tiempo hasta que su amiga llegara. Ésa misma tarde, Darien llamó al departamento de Michiru para hablar con ella.
- No puedo creer que aun la sigas buscando, de verdad lo tuyo es grave, ¿no has pensado en ver a un psiquiatra? No te hará nada bien seguir pensando en Michiru, ella está enamorada de Haruka y no creo que quiera volver a tocarte ni con el arco de su violín así que deja de humillarte y no molestes más.
- No me importa lo que me digas, Solo quiero hablar con ella, hablar simplemente eso, pásamela por favor – Darien sentía que la rabia le atoraba la garganta, tener que hablarle con amabilidad al que siempre había sido causante de puros problemas. -
- Acaso eres sordo ¿o que?, no te miento, ella no está, y no estará por un buen tiempo. No debería decírtelo, pero se fue de viaje con Haruka.
- ¿de viaje con Haruka? ¿Cuándo? -
- hoy, y no volverán nunca mas, quizás en un tiempo pero de una buena vez olvídate de ella. -
- Estoy intentando ser amable contigo, se que me comporté muy mal con ella, con Serena con todos, pero dile que necesito hablarle, solo hablarle, no puede negarse a eso. Al menos dime donde puedo ubicarla -
- ¡vaya que eres insistente! – se quejó seiya cansado – mira, no se a donde han ido, no se en donde están y no me lo dirán. Hazte a la idea de no volver a hablar con ella, de una buena vez desaparece de la vida de Michiru y de la vida de Serena. Búscate otra mujer que si esté a tu nivel. Hay cientos… Miles! De esas y no cobran caro. Ahora. Tengo cosas que hacer mas importantes que escucharte, no vuelvas a llamar por que no la encontrara, viviré aquí las próximas semanas y no quiero que me molestes. – sin decir mas colgó el teléfono. Al otro lado de la línea Darien arroja el aparato con furia contra el sofá. Insulta para sus adentros y comienza a caminar de un lado a otro del departamento.
- ¡Maldita Michiru!, es su culpa, todo lo que me sucede es por ella, y yo caí como un tonto en su juego. – Nervioso se deslizó hasta el refrigerador, no había nada mas para tomar que una lata de cerveza olvidada de Andrew. Enfadado tomó la lata y se apoyó en la mesa a beberla. El coraje le carcomía el alma, - ¿Cómo pude dejarme convencer así? Me dejé llevar, me utilizó y jugo conmigo. – Dejó escapar una risa de resignación – es increíble que una niña me haya hecho esto. No debo preocuparme por ella. – bebió de lleno el contenido de la lata y la apretó con fuerza. La arrojó con furia contra el piso, aventó las sillas acomodadas en la sala necesitaba descargarse, necesitaba quitar toda la rabia que tenía dentro. Cansado y derrotado se dejó caer en el suelo. Llevó sus manos a la nuca y se acurrucó contra la barra de la cocina. Ya no podía hacer nada. Había perdido al amor de su vida y había perdido a la mujer de sus sueños. Se sentía sin fuerzas. Sin ganas de continuar. Deseaba desaparecer del mundo. Había echado a perder todo. Solo podía quedarse en silencio. Allí, rodeado del caos que el mismo había provocado.
Seiya se encontraba recostado en el sofá, lo había abierto para poder convertirlo en cama y había hecho del living su nuevo cuarto. Después de todo viviría solo unas semanas. Cómodamente apoyado sobre los almohadones veía MTV. El teléfono suena, se levanta con pesadez y se dirige hacia el, de mala gana si era Darien llamando nuevamente desconectaría el aparato.
- si – dijo molesto -
- ¿Qué manera de contestar es esa Seiya? -
- ¡Michiru!, que alegría oírte, disculpa creí que eras otra persona. -
- ¿Ha vuelto a llamar?
- si - Michiru suspiró – Pero no te preocupes, desistirá de un momento a otro.
- Por favor no le digas en donde estamos- hizo una pausa - aunque de todos modos se enterará cuando Haruka gane el Rally de Grecia. -
- a propósito, no pueden estar ya en Madrid, ¿desde donde me llamas? -
- Estamos en Ámsterdam -
- ¿y que hacen allí? ¿Cuando viajan a Atenas?- preguntó sorprendido.
- Bien, estaremos aquí dos días, luego volaremos hacia Atenas. El avión hacia Madrid hacía escala aquí y decidimos quedarnos. Sabes que no manejo muy bien el español, pero si hablo alemán al igual que Haruka, así que estaremos mas cómodas aquí. Bien, Solo llamé para saber como estas, y para contarte que cambiamos de ruta.
- Me alegra saber que están bien, cuídate y no te preocupes. Disfruten su luna de Miel – bromeó -
- Gracias – rió Michiru. – Adiós.
Seiya colgó el teléfono y volvió a acomodarse en el sofá-cama.
Durante los 7 días siguientes Darien llamó día tras día pidiendo información sobre Michiru, algunas veces de buena manera, otra con los nervios colapsados. Al octavo día Seiya lo amenazó con tomar acciones legales en su contra si no dejaba de acosarla. Pareció calmarse al menos por los 3 días siguientes. Darien estaba volviéndose completamente loco. No había salido d su departamento desde la partida de Michiru, no contestaba las llamadas de sus compañeros de la universidad, que llamaban preocupados por sus faltas. Fue entonces cuando Andrew fue a visitarlo al departamento. Al llegar se vio con una imagen completamente diferente a la que tenía de su amigo. Al abrir la puerta lo vio demacrado, parecía que no se rasuraba hacia días, su departamento era un completo caos, muebles tirados en el piso, la biblioteca caída y la cocina sucia. Quedó de pie atónito en la entrada.
- ¿Qué quieres Andrew? – preguntó Darien molesto -
- Estoy muy preocupado por ti, hace mas de 10 días que no asistes a la universidad, ¿puedes decirme que te sucede? Te ves fatal -
- Gracias – contestó levantando una de las sillas del suelo para acomodarla junto a la mesa – siéntate -
- ¿Qué te sucede?, amigo, tu no eres así, has perdido muchas clases y no has asistido al ultimo parcial, de verdad verte así me preocupa demasiado. – Darien acomodó una silla a su lado y ocultó su rostro detrás de sus manos.
- estoy volviéndome loco andrew - dijo con total sinceridad – estoy perdiendo la razón y todo por su causa -
- ¿Por Serena?
- Si, por ella también -
- Explícate, ¿Qué es lo que te tiene tan mal como para vivir en este estado?
- Serena me dejó, por haber pasado una noche con Michiru – contestó sin verlo. Apoyó su codo derecho en la mesa y reposó su cabeza en la mano. – ella me prometió que estaría conmigo y huyó -
- Bien – dijo el rubio confundido – es lógico que Serena se enojara, jamás debiste haber estado con su amiga -
- lo se -
- Y si serena te prometió que estaría contigo y huyo tiene toda la razón de hacerlo -
- ella no me prometió tal cosa, fue Michiru -
- ¿Michiru? – se sorprendió – pero… ¿por qué te prometería tal cosa? -
- Ella me dejó andrew, no se que ha hecho de mi, no puedo estar sin tenerla conmigo. -
- ¡Pero Darien! Con todas las mujeres que se mueren por estar contigo, tú te complicas la vida con niñas de preparatoria, busca a alguien de tu edad y olvídate de ellas -
- Tu no me comprendes, si hubieras estado con Michiru como yo, no dirías eso – contestó molesto fijando la vista en los ojos del rubio -
- Puedo entenderte, nadie niega que es una mujercita muy hermosa, además es muy madura para su edad, pero no puedes obsesionarte tanto con ella, has estado con muchas mujeres antes, ¿Qué puede tener de especial esa niña? -
- ¡que no es una niña!
- Vamos darien, desde que has comenzado a pensar en ella todo ha salido al revés de lo que esperabas, mírate, tu vida es un caos, solo te ha traído problemas. No puedo entender como fuiste capaz de dejar a una niña tan linda como Serena por una noche con Michiru. En verdad no puedo creer que te haya afectado tanto. No me dirás que te has enamorado de ella – Darien lo miró furioso, hizo silencio – no puede ser Darien, además ¡ni la conoces! Para colmo de males esta enamorada de otra persona, una mujer ¿recuerdas? Solo estuvo contigo por despecho, no siente nada por ti…
- Andrew ¡ya basta!, ¡no estas ayudándome en nada! – gritó al golpear con el puño cerrado la mesa – ¡tu no puedes entenderme! Ella prometió quedarse conmigo si Serena me dejaba, ¡prometió quedarse conmigo! -
- cálmate Darien te hará mal!
- yo fui un tonto al creer en lo que dijo
- Deja de torturarte, vuelve a tu vida, verás que conocerás a alguien mejor.
- No puedo, solo quiero estar con ella. -
- ¿Pero para que? ¿para que quieres complicarte la vida con ella? Busca a Serena, es dulce y vale mucho.
- No quiero seguir haciéndole daño a Sere -
- Pero te ama y si te esfuerzas te perdonará estoy seguro. Seguro Serena estará dispuesta a volver contigo si te muestras arrepentido.
- Pero, no puedo volver con Serena – dijo bajando la mirada – ella no puede darme lo que necesito, en cambio Michiru es tan dócil, tan prodigada y versátil que realmente me enloquece, No puedo conformarme con haberla tenido, quiero que sea mía, que esté conmigo siempre, la quiero Andrew – dijo viendo a su amigo a los ojos – no puedo creer que me haya abandonado – el rubio se resignó, no valía la pena seguir convenciéndolo, quizás y realmente estaba interesado en Michiru, más de lo que imaginaba.
- ella se fue, me dijo que lo había pasado bien, si me había prometido quedarse conmigo si Serena me dejaba al enterarse de lo nuestro, me prometió que estaríamos juntos, que sería mía para siempre, luego cuando fuimos al parque no negó nada, volvió a decirlo, me besó para reafirmar la promesa ¿y ahora? Se largó, ¡se ha ido con ella! ¡La persona que la dejó, la engañó ella la trató mal, la dejó sola y la hizo sufrir! ¡Y se fue con ella andrew! Luego de que le rompió el corazón al dejarla por su amiga ¿Cómo puede seguir estando a su lado? No, no me daré por vencido, la buscaré y hablaré con ella, necesito hablar con ella. – Andrew lo vio preocupado, era hora de irse.
- Darien vendré mañana, debes salir no puedes seguir así, por favor no hagas locuras – dijo poniéndose de pie – Darien, compórtate si? – pero el no contestó -
- No me daré por vencido, ni Haruka ni nadie logrará que me separe de ella, estoy seguro de que Haruka le ha llenado la cabeza en contra mía -
- Hasta mañana Darien, cuídate – el rubio salio preocupado del departamento, iría a consultarlo con un especialista, debían hacer algo por el.-
continuará...
Bueno primero que nada quiero disculparme por mis super ausencias en este fic,
perdon por haberlo dejado abandonadito pero aqui esta de vuelta, las cosas se van poniendo feas
a veces la solucion no es huir de los problemas por que pueden agrandarse mientras no estas jeje
espero les guste y bueno ya estoy trabajando en lo que sigue, ahora que no trabajo mas podre seguir dedicandome a esto :)
