Primero que nada quiero disculparme por haber tardado tanto tiempo en subir capitulo de este fic en fanfiction, muchas gracias por su paciencia y mis sinceras disculpas por hacerlos esperar, gracias por el apoyo.
Capitulo 28
Seiya se encontraba recostado viendo televisión, Darien no había vuelto a llamar, Michiru y Haruka estaban desaparecidas, desde que habían llegado a Grecia se habían comunicado solo 2 veces. Gozaba de la paz y libertad que solo podía experimentar viviendo solo aislado del resto de los seres humanos. Con una de sus manos tomaba un refresco mientras con la otra sostenía el control remoto de la TV y cambiaba de canal continuamente. Se detuvo para ver el sport Channel al tiempo que su concentración se vio interrumpida por el sonido del timbre. Miró hacia la puerta pero no se movió. No esperaba a nadie así que pensó que lo más probable era que se hubiesen confundido, volvió la vista a la TV y el timbre volvió a sonar. Se puso la playera y se dirigió a la puerta, vio por el mirador y se sorprendió al ver a la persona que esperaba del otro lado. Se rascó la cabeza extrañado. Y volvió a ver para confirmar que no estaba alucinando. Echó un vistazo al departamento, era un completo desorden. Si Michiru lo viera de ese modo seguramente se exaltaría, se sonrió y decidió abrir la puerta. Al otro lado de ella esperaba nerviosamente la muchacha, que al verlo abrir quedó atónita.
- hola bonita ¿Qué haces aquí? No te esperaba – la saludó cortésmente. Ella se quedó callada, no solo el hecho de haberla llamado bonita la había paralizado sino que la estaba mirando fijamente a los ojos, no tenía voluntad para articular palabras. -¿quieres entrar? – Ella asintió lentamente y el le abrió paso para ingresar. Se quedó observando el desorden del lugar, no era como lo recordaba desde la última vez. Se volvió hacia el y le sonrió.
- Disculpa que haya venido sin avisar, no sabía si hacerlo o no. Pero sabía que estabas solo y que no quieres ver a nadie, entonces me dije, bien ¿Por qué no ir a hacerle compañía? Yo también estoy sola y aburrida, así que quise venir a estar contigo unos momentos, mira compre galletas para compartir contigo mientras tomamos el te – dijo mostrándole el paquete que sostenía en sus manos
- bien si es cierto, la verdad es que quiero estar solo – Esmeralda bajó la vista desanimada – pero me alegra que hayas venido, hace mucho que no hablo con alguien, ¿quieres tomar algo? - ella asintió con la cabeza y sonriendo se acercó a la mesa.
- no eres muy ordenado ¿verdad? – preguntó apoyando las galletas en la mesa -
- la verdad si, pero cuando estoy solo, me relajo y no hago nada, por lo que todo se vuelve un caos a mi alrededor pero así estoy bien, ahora si vendrás a visitarme seguido dímelo así comienzo a ordenar desde ahora -
- si tu quieres puedo venir a visitarte a diario -
- Por mi encantado de tenerte a diario de invitada – contestó. Esmeralda sin dejar de sonreírle tomó el vaso con refresco que le ofrecía -
- bien, entonces vendré seguido a hacerte compañía – Esmeralda dudo un momento antes de continuar - ¿sabes?, quería hacerte una invitación, claro que si no puedes no hay problema y me lo dices, o si no quieres pero me haría muy feliz que vinieras -
- ¿de que se trata bonita? – ella hizo una pausa –
- mi colegio junto con las facultades asociadas están organizando un evento para el viernes en la tarde y me gustaría que me acompañaras, claro si tu quieres –
-¿éste viernes dices? – Pensó un momento – pero no quieres que vaya como Seiya Kou ¿verdad?
- no, claro que no, solo quiero que me acompañes, solo Seiya y Esmeralda, olvídate que eres famoso así fueras mecánico me gustarías de la misma manera – Al darse cuenta de lo que acababa de decir se sonrojo hasta las orejas, Seiya sonrió y la miró coquetamente -
- ¿así que te gusto? – Esmeralda titubeó –
- Bueno, si debo serte sincera, si por eso quiero que me acompañes ¿lo harás? – Seiya se reclinó en su asiento -
- Bien… - empezó a decir ante la mirada expectante de Esmeralda - ¿Cómo podría decirle que no a esos ojos tan bonitos? –
- ¿de verdad? Gracias Seiya, ¡no te arrepentirás! Ya verás lo que es divertirse con esmeralda –
- bien, te tomo la palabra – rió el cantante -
Diamante se encontraba sentado en un banco de la plaza al lado de Serena, llevaba cerca de 15 minutos explicándole de que se trataba el evento al que quería llevarla.
- solo es una competencia de coches y motos en la que únicamente participaran estudiantes, será divertido. El viernes -
- de verdad no me parece una buena idea, además, seguramente asistirá alguien que no tengo deseos de ver ni en figuritas –
- ¿hablas de Michiru? – Serena corrió la vista – ¿de Haruka y Michiru verdad? – la tomó de la barbilla y buscó su mirada – no te preocupes, dudo mucho que asistan, no se presentan en carreras escolares –
- lo sé, pero Haruka aún está en el colegio y… -
- pero si mal no recuerdo está de viaje, vamos acompáñame – insitió suavemente
- ¿estas seguro de que no estarán? –
- es lo mas probable mi ángel – contestó con una dulce sonrisa -
- Bien… en ese caso…
- entonces ¿aceptas? -
- no lo sé, estás seguro de que Haruka no participara? – insistió
- completamente seguro, si lo hiciera estaría su nombre en los afiches -
- es cierto, pero prométeme que si vemos algo que tenga que ver con ellas nos vamos -
- sabes que siempre haré lo que tu quieras mi ángel – dijo depositando un suave beso en la mejilla -
- lo sé, eres tan lindo conmigo – contestó ella aferrandose a el
- créeme no haré que te cruces con esas personas, no te preocupes, además ya te he dicho, es un festival sencillo, organizado por el colegio de zaf y esme y de algunas facultades que tienen convenio con el colegio, no creo que vayan grandes personalidades Será algo muy tranquilo, lo prometo, además habrá muchos puestos de comida -
- mmm… de acuerdo, confío en ti, sabes que lo último que quiero es volver a encontrarme con esas personas -
- lo sé, veras que comeremos muy rico y nos divertiremos – la abrazó y le besó la frente. Ella sonrió y reposó la cabeza en su hombro.
Michiru estaba sentada en la cama de un hotel en la ciudad de Rodas, pensativa y con la mirada perdida. Haruka entró al cuarto y la observó.
- ¿Qué tienes sirena? – le preguntó al acercarse - has estado muy callada hoy
- no estoy muy segura, pero no quiero volver a Tokio este jueves, tengo un mal presentimiento -
- vamos, no pienses eso, hasta ayer estabas perfecta, solo estas sugestionada por todo lo que ha sucedido con ese, pero nada pasará, Seiya dijo que dejó de llamar así que no tienes de que preocuparte -
- no estoy segura de eso Haruka – la rubia se acercó a ella y la rodeo con sus brazos -
- vamos michi, vinimos por dos semanas y ya han sido casi 3, debes presentar tu concierto con Jano, no puedes perder esa oportunidad, además tu agente dijo que harían un ensayo previo a la presentación -
- lo sé, pero no siento deseos de volver Ruka - contestó afligida
- Ya te he dicho que ese no volverá a acercarse a ti, contrataremos seguridad privada, así no podrá aproximarse al edificio - la animó mientras acariciaba su brazo.
- no creo que eso lo detenga si quiere entrar - replicó al violinista con amargura
- ya, ¿desde cuando eres tan preocupona? – Rió para luego besarle la frente – solo debes concentrarte en el concierto. Solo preocúpate por eso, yo me encargaré de que no te suceda nada, confía en mi -
- lo intentaré, ese concierto es un sueño que se hará realidad, he esperado toda mi vida por un momento así -
- lo sé, bien, entonces concéntrate en eso, aunque por lo que he oído no pareces necesitar más practica – Michiru abrazó a Haruka con fuerza -
- tu nunca me dejaras ¿verdad? Prométeme que estarás conmigo, pase lo que pase - pidio la peliverde con desesperacion -
- por supuesto que si sirena, pero ¿hay algo mas que quieras decirme? ¿Estás segura que es solo eso lo que te tiene preocupada? –
- si, es que, nada bueno nos espera allí, solo es miedo, nervios, no sé – Haruka la alejó un poco y la miró a los ojos -
- deja de preocuparte, estaré contigo, pase lo que pase, y jamás, óyeme bien, jamás te dejare sola de nuevo -
- ¿pase lo que pase? -
- pase lo que pase – contestó sonriendo – ya deja de pensar en esas cosas y vamos a nadar un poco mas en el mar, solo nos queda un día – dijo poniéndose de pie – vamos, levántate – Michiru se puso de pie – ahora sonríe – nuevamente obedeció – así me gusta. Rió – ahora ¡a la playa!- Haruka tomó la mano de su compañera y comenzó a jalarla hacia fuera de la habitacion –
- No es necesario que me obligues a salir, sabes que contigo voy al fin del mundo – dijo la violinista sonriendo. La confianza y tranquilidad que tenía en ella era lo que le daba fuerza para seguir con todo.
Días más tarde...
La puerta se abre y la joven de cabellos aguamarina vuelve a su departamento luego de semanas de ausencia. Vienen a su mente imágenes y recuerdos y siente un golpe seco en el pecho, no se ha ido aún, sigue estando allí ese presentimiento de que nada bueno traerá el hecho de haber regresado. Se queda inmóvil en el umbral como si algo le impidiera ingresar hasta que siente un suave empujón detrás suyo.
- vamos sirena, ¿Qué sucede?, déjame pasar que no puedo con todas las maletas – era Haruka que a sus espaldas intentaba descansar el equipaje dentro del apartamento. Michiru se movió y quedó de pie en la entrada. Seiya, que oyó los ruidos, salio emocionado de la habitación.
- ¡Michiru! ¡Haruka!, ¿ya vieron? El departamento está exactamente igual a como lo dejaron. Estuve ordenando desde ayer a la tarde.
- Mas te valía que así fuese – dijo Haruka con sequedad
- ¿Cómo has estado? – preguntó Seiya observando la seriedad de michiru.
- Bien, gracias, la pasamos de maravillas, yo no quería volver –contestó la peliverde fingiendo una sonrisa. Haruka la vio y frunció el ceño. Mientras el pelinegro observaba.
- Bien, deben tener ganas de comer algo. Vamos a desayunar que tengo un día muy agitado. – dijo Seiya con entusiasmo. Los tres sintieron una ciertatension en el aire difícil de explicar. Pero lo omitieron. Michiru volvió a sonreír y se dirigió a la mesa.
- Bien, aliméntame tu que eres tan buen amigo – bromeó mientras golpeaba la mesa con los puños cerrados.
- ya mismo, espérame que ordene en el cuarto lo que dejé tirado mientras ordenaba. Haruka – dijo Seiya volviéndose hacia la rubia. – Hay brownies en la alacena que compré para hoy. Alzó las cejas interrogante pero no obtuvo respuesta por parte de la rubia.- llevaré sus maletas a la habitación. Dijo mientras las tomaba y se retiró. Haruka dio media vuelta, puso el agua para el té y buscó los brownies para llevárselos a michiru.
- se que no tenías deseos de regresar, que no te agrada todo esto, pero debemos hacerle frente Michi – dijo mientras se sentaba a su lado alcanzándole la bandeja. La violinista bajó la mirada.
- Lo sé, no te preocupes. No sucederá nada – contestó con una sonrisa – no es nada, es solo la impresión, ahora lo único que me preocupa es comer un brownie, muero de hambre.
- de acuerdo – rió haruka alcanzándole uno, Michiru sonrió y lo mordió bajo la mirada serena de la rubia. – Sirena, debo ir a buscar las cosas que faltan y luego paso por ti de acuerdo, no salgas por nada del mundo ni le abras la puerta a nadie. - Michiru soltó una carcajada
- vamos haruka ya no tengo 10 años, no te preocupes, puedes ir tranquila, aquí me quedaré con Seiya, solo… - dijo acercándose a ella para tomarle la mano – no te tardes mucho ¿si?
- de acuerdo – contestó besándole suavemente los labios – aquí estaré en unos minutos. Se puso de pie y se acercó al cuarto, al asomarse vio a Seiya sentado en la punta de la cama. Arqueó una ceja y sonrió, sabía que estaba ahí por que quería dejarlas a solas, el cantante que estaba distraído observando la ventana no notó la presencia de la corredora, que carraspeó para captar su atención. Él se dio vuelta y la miro con seriedad.
- Me voy unos minutos, te la encargo ¿si? – dijo la rubia. No hablaba sarcástica ni con desdén, sabía que podía contar con Seiya aunque no lo soportara, estaría cuidando a su sirena. Seiya asintió con la cabeza. Y Haruka se alejó para salir del departamento. El pelinegro se quedo unos segundos mas en la misma posición hasta que se dispuso a acercarse al comedor. Allí vio a Michiru sentada en la mesa. El se ubicó a su lado y apoyando sus codos sobre la mesa. La observó en silencio para luego preguntarle.
- Bien, ¿me dirás que te sucede? – la violinista bajó la mirada y suspiró.
- es que tengo mucho miedo. – contestó mientras se secaba una lagrima que intentaba disimular.
Momentos más tarde...
Darien se encontraba sentado en el sofá del living, apoyaba sus antebrazos en sus rodillas mientras movía nerviosamente las piernas. Repasaba minuto a minuto los momentos vividos, estaba desesperado, sin quererlo había perdido absolutamente todo. Pero no estaba dispuesto a darse por vencido. Hacía 15 minutos había recibido una llamada que lo había confundido. Un viejo favor que le debían. Dudaba si dar el paso o no, sabía que era muy probable que ella no estuviese sola. Se puso de pie y tomó las llaves del auto y su chaqueta y salio velozmente del departamento.
Minutos después estacionaba el vehiculo en frente de un gran edificio. Pensó unos momentos antes de descender hasta que se decidió a hacerlo. Al intentar ingresar por la puerta principal un hombre de seguridad lo detuvo.
- Lo siento señor, no puede ingresar aún, deberá esperar unos momentos más a menos que tenga un pase especial.
– Necesito ver urgentemente a una amiga, está aquí en una entrevista, serán solo unos momentos –
- lo lamento señor no puedo dejarlo pasar - Darien bufó y dio media vuelta, comenzó a caminar hasta alejarse de la vista del guardia.
Se escondió detrás de una columna y en un descuido de una de las empleadas que salió por la puerta lateral ingresó al establecimiento. Camino velozmente por un largo pasillo. El teatro era enorme, había puertas a los costados de los pasillos que llevaban a las diferentes salas y camerinos, continuo su marcha hasta llegar a un corredor un poco mas iluminado. Al llegar al final del corredor encontró una puerta que lo condujo a la sala principal del teatro. Abrió lentamente y allí la vio. Tan sublime y radiante como siempre. Con un sencillo y delicado vestido de color blanco. Ante sus ojos parecía un ángel, para su desgracia no estaba sola. Allí estaba la persona que había arruinado absolutamente todo. Su relación con serena y su relación con Michiru, todo se lo debía a la rubia que estaba sentada en primera fila, observando a su reina mientras platicaba con un señor unos cuantos años mayor que ella. Debía sacarla de allí, pero no sabía muy bien como. Estuvo de pie observándola por unos minutos hasta que se le ocurrió la manera de que Michiru se retirara de allí sin la compañía de Haruka.
Bien, no estaba segura si subir este capitulo o no, por que quería hacerlo bastante extenso. Pero bien, creo que será un aperitivo para el capitulo que se viene.
Disculpen que hayan pasado siglos sin actualizacion, es que han habido cambios en mi vida,
contratiempos, mas la facultad y no me daban los animos ni los tiempos para continuar con esta historia.
ahora no prometo actualizar como en un principio cada 3 dias, pero tampoco cada 2 meses. asi que no se preocupen.
Creo que el nombre del capitulo viene ideal XD tanto Michiru como yo, hemos regresado :P
de verdad les pido disculpas. no era mi itencion que perdieran el hilo de esta historia. Gracias de nuevo a todos los que leen
