Hola
En serio lamento muchísimo la tardanza mis queridos y adoramos lectores, me siento horrible por tenerlos esperando tanto tiempo. Dicen que la espera es la más dulce pena, pero yo al igual que ustedes sé que es horrible.
No los detengo más, solo respondo sus hermosos comentarios y ¡a leer!
Respuestas:
Vanesa-Wolf: Jajaja, si yo también reacciono así cuando actualizan un fic que me gusta. Si, veremos a un pequeño Ritsu en medio de una batalla de amor con lindas fachitas. Gracias por leer.
Beth Flores: El pequeño Ritsu rebelde aparecerá más dentro de unos capítulos, no desesperes, aunque no creo que pueda poder a Ritsu atacando a Takano, aunque puedo ponerlo en consideración.
TheUltimateAngel: Guerra de amor! Quien ganará el corazón de nuestro lindo castañito?!
Guest: Creo que no ni así lo dejaría ir, lo perseguiría por cielo, mar y tierra.
Ciel: Una feroz pelea por el amor de Ritsu que todos deseamos ver.
Anto: Apoyo a Takano al 100%! Pero me gusta hacerlo sufrir, solo porque lo amo.
Vampire White: No hay necesidad de esperar más. Nueva lectora YYYYEEEEEEIIIIII!
Amry Marques: Gracias, me gusta que te guste, yo también quiero ver un Onodera así.
-Gracias Takafumi,-le agradeció sinceramente-pero no es necesario que te pongas cursi-bromeó
-No molestes-dijo sonriéndole también
El resto de la tarde la pasaron entre pláticas, bromas y planes para lograr que el necio editor declarara sus sentimientos. Realmente tenía suerte de tener tan buen amigo.
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Capítulo 8
Un nuevo día empezaba y nuestros protagonistas se preparan para ir al trabajo, uno con la firme convicción de hacerle declarar al otro su amor, y el otro, bueno el más bien deseaba no tener que ver a Takano-san hoy o cualquier otro día si era posible.
Dentro del departamento de Ritsu se estaba dando una extraña discusión al respecto.
-¡Suéltame Adrian, tengo que ir a trabajar!-gritaba
-¡¿Pero mi Ritsuki, que voy a hacer aquí solito?!- Decía mientras afianzaba el agarre que mantenía en su cintura mientras se colgaba de él
-¡Yo que sé! ¡Ponte a hacer algo útil, hazte un salcita al menos! (n/a: Me acordé de mi mami OuO)
-¿Osea que me vas a abandonar, a tu mejor amigo que no has visto en dos años?
-Tú tienes la culpa por venir en época de trabajo
-¡Yo también estoy aquí por trabajo!
-Pues hazlo idiota y deja de molestar
-Está bien, al cabo que ni quería- Se soltó y se cruzó de brazos mirando hacia otro lado
-Ya me voy-Dijo mientras abría la puerta. Tres, dos, uno…
-¡No Ritchi, no me dejes!-Se lanzó nuevamente a él, pero el este ya se lo esperaba y lo pateó en la cara mandándolo a volar al otro lado de la habitación
-¡Ja! ¡Sabía qué harías eso!
-Ouch, sigues pateando duro, ¿eso era necesario?
-Harías que llegara tarde con métodos menos violentos
-OK
-Vuelvo más tarde
-Si, como sea, iré por víveres a la tienda ¿está bien?
-Sí, sabes dónde está el dinero, nos vemos más tarde
-Later, Ritchi
Revisando si su casero temporal se había ido realmente el mayor sonrió de manera maliciosa. -Oh Ritsu, no te dejaré ir tan fácil, apuesto lo que sea a que Takano está esperando terminar lo que interrumpí el otro día. Ambos van a llevarse una gran sorpresa esta tarde.
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Los pensamientos de Adrian no estaban tan alejados de la realidad, de hecho tenía completamente la razón. Takano-san había pasado el resto del día planeando como mantener alejado a su casi novio de ese sujeto y en nuevas formas de conquistarlo.
Había llegado como siempre antes que los otros, pero más temprano de lo usual, tenía que preparar ciertas cosas para que todo saliera perfecto. Revisando el trabajo que tendría que realizarse hoy, se le ocurrió una idea, había un manuscrito de una autora nueva que usaba un estilo desconocido para el ojiverde, era una combinación de shojo y misterio, y estaba atrayendo un público nuevo, quienes lo leían no siempre eran chicas. (N/a: el manga no existe, me lo inventé yo)
Esto era perfecto, lo usaría como excusa para estar cerca del novato, después de eso lo arrastraría a alguna de las reuniones que tendría más tarde y al final lo llenaría de trabajo, no se había olvidado de que al final el que había aceptado la propuesta había sido el ojiverde, se merecía un fuerte castigo por ello.
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Al correr los minutos los demás editores fueron llegando, pero no había rastro del novato del departamento. Sin embargo, poco antes de la hora límite este llego corriendo y disculpándose
En cuanto salió por las puertas del ascensor todos guardaron silencio mientras le miraban con la boca abierta, pues este vestía de manera muy parecida al día anterior, con jeans entubados grises, una playera morado oscuro con el nombre de grupo KISS, un par de converse y nuevamente había cambiado su peinado, aunque no llevaba maquillaje esta vez.
Excluyendo a Takano, nadie más había reconocido al castaño hasta que habló disculpándose por la tardanza.
-¡Onodera llegas tarde!-le reclamó irritado, pues al parecer de algún modo aquel sujeto había vuelto a convencerlo de vestirse de aquella manera nuevamente.
-¡No es cierto!-le respondió mientras se sentaba en su escritorio y comenzaba con el trabajo que ya le habían asignado.
Con el paso de los minutos las miradas no se apartaban del castaño y este comenzaba a incomodares por ello.
-¡¿Qué no tienen nada mejor que hacer, como trabajar?!-les grito ya fastidiado. Con lo cual logró hacerlos reaccionar y que regresaran a sus asuntos avergonzados por haber sido regañados.
-Este… Richan, ¿por qué estas vestido así?-pregunto Kisa
-¿Eh, me veo mal?
-No, solo que no son las que sueles usar
-Las tenía guardadas, hace mucho que no las usaba, creo que extrañaba esta parte de mí, además de que el idiota de mi huésped casi me obligó a usarlas.
-¿Tienes un huésped Ricchan? ¿Quién es, alguien especial?-dijo con voz pícara
-Es un viejo amigo de la universidad el cual un día decidió pegárseme como lapa y ya no logré deshacerme de él.-Ambor rieron por lo último
-¡Ustedes dos, dejen el chisme para después, a trabajar!
-Si Takano-san
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Las horas iban pasando y por el momento todo iba bien en el departamento doncella.
A la hora del almuerzo mientras todos se dirigían a la cafetería o salían a comer, nuestro castaño seguía trabajando en las montañas de papeleo que Takano le había dejado más temprano y fue cuando este decidió comenzar su plan para conquistarlo.
-Onodera ¿qué estás haciendo?
-¡¿Cómo que qué?! Estoy trabajando-respondió irritado, en realidad era demasiado y era probable que tuviera que llevar trabajo a casa.
-No, ya no-dijo mientras lo tomaba de la muñeca y lo arrastraba hacia el elevador.-Y antes de que empieces a reclamar no voy a hacerte nada, pero si no te obligo no vas a almorzar y seguramente volverás a colapsar como la semana pasada.
-Está bien, pero suéltame.
El más alto lo miro por un momento antes de aflojar el agarre lo suficiente para que el otro se liberara pero, al contrario de lo que se esperaba, no salió corriendo sino que caminó a su lado y entró con él al ascensor sin los reclamos a los cuáles ya estaba acostumbrado.
Saliendo del edificio Takano se dirigió a un pequeño restaurante al otro lado de la calle, el castaño siguiéndolo de cerca, el mayor aún no comprendía por qué el otro no decía ni pio o intentaba escapar.
Ya dentro del establecimiento y habiendo ordenado su comida, ambos se encontraron en un tenso silencio, pues aunque parecía que tenían muchas cosas que decirse, no podían encontrar las palabras cuando se encontraban juntos.
Finalmente el que se animó a romperlo fue el mayor: ¿Onodera cómo vas con el manga de Motou-sensei?
-Muy bien, las ventas de sensei han aumentado durante los dos últimos meses, de hecho Takano-san tendremos que aumentar el número de impresiones de copias para el siguiente número, las ventas del último se quedaron justas
-¿Cuántas crees que deberían imprimirse, las últimas fueron 3000 copias?
-Yo diría que 4500 o más, además de que debe revisarse la distribución a las tiendas, me di cuenta que mientras en algunas se quedaron unos cuantos tomos en otras faltaron copias.
-Eso tendrás que hablarlo con el departamento de ventas, no va a ser fácil convencerlos de imprimir esa cantidad…
La conversación siguió centrándose solo en temas de trabajo aunque la estaban disfrutando, siendo solo interrumpida cuando el mesero les llevó sus alimentos, con lo cual volvió el silencio aunque este no era para nada incómodo.
Al terminar de comer ambos volvieron a sus deberes.
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La tarde comenzaba a caer y los empleados de Marukawa comenzaban a abandonar el edificio para volver a sus hogares. Memos un lindo castaño que como supuso más temprano no había podido terminar la enorme cantidad de trabajo que su jefe le había dejado.
Ritsu suspiró cansado, sabía que Takano-san se la cobraría por lo de esa noche pero no creyó que fuera tan cruel. No deseaba llevarse trabajo a casa, apenas era inicio de ciclo y quería llegar a descansar lo más que pudiera en casa, con su ruidoso inquilino de por si no sería fácil. Además Takano-san le había dejado un manga nuevo a revisar el cual era muy diferente a los que había trabajado antes y no comprendía muchas cosas, para colmo de males aunque le había preguntado a Kisa, este estaba igual de perdido que él.
-Maldición, Takano-san es un ogro malvado que disfruta con el sufrimiento de los demás
-¿Aún no terminas Onodera?-pregunto Takano asomándose por el hombro de Ritsu, asustándolo en el proceso.
-¡Rayos, no hagas eso, casi me da un infarto!-dijo colocando una mano sobre su pecho tratando de controlar el desbocado latir de su corazón, el cual no solo era por el susto, más bien por la cercanía del otro.
-¿Y bien, ya terminaste?-volvió a preguntar sabiendo ya la respuesta.
-Aún no
-El nuevo manga que te encargue tiene un estilo bastante diferente al que acostumbramos trabajar, no sabes cómo revisarlo ¿verdad?
-…No
-¿Bueno y por qué no me pediste ayuda?
-Estabas ocupado con una junta y no quise molestarte
El mayor tomo la barbilla de Ritsu y haciendo que sus miradas conectaran le dijo: Jamás estaré muy ocupado para ti.-El ojiverde no pudo responder a ello más que con un gran sonrojo.
-Cá-cállate
Takano sonrió con la reacción del más chico. En serio es tan lindo, el aspecto de chico rebelde solo lo hace ver más adorable.
-Ritsu hoy cenarás conmigo
-¡¿Ehh?! ¡¿Y yo cuando accedí a ello?!
-¿Quieres ayuda o no?
-Grr, está bien
-Recoge tus cosas y vámonos. Si no te apresuras te castigaré.
Motivado por el último comentario de su jefe el castaño se apresuró a seguir al mayor hacia el elevador.
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El camino a los departamentos transcurrió en silencio dentro del auto de Takano. Ritsu le había mandado a un mensaje a Adrian para avisar que no llegaría a cenar por cuestiones de trabajo, y aunque este le replicó bastante, al final consiguió aplacarlo.
Ya en su piso Takano se preocupó por si el castaño trataba de huir, pero este solo lo acompañó en silencio. Cuando entraron al departamento del más alto, el castaño dudó un momento si seguirlo pero tragándose sus miedos lo siguió adentro. Es solo trabajo y una cena, no pasará nada malo ¿verdad? (n.a: Pobre ingenuo e inocente Ritsu)
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Gracias por leer
Realmente lamento la espera tan larga
Capítulo 9 ya en producción
Besos y abrazos para todos
Chaito
Psycho Doll-Yolo
