2-Conversando

El ultimo hombre salio de la taberna dando trompicones, borracho perdido. Claire, aliviada, respiro hondo y se dejo caer en una silla.

-¡Eh! No os sentéis, que hay que limpiar esto-le dijo Madelett, que recogía jarras en una mesa cercana.

-Ya voy...-dijo a regañadientes, cogio un trapo y se acerco a ella.

-Ahora que no esta mi padre, podré contaros eso-dijo la chica mientras no paraba de recoger- Yo llevo trabando aquí... toda mi vida. No os podéis imaginar a cuantos piratas conozco. Por esta taberna han pasado todo tipo de hombres y mujeres, algunos piratas muy conocidos y... uno en especial que... me robo el corazón-explico la chica. Claire la miraba interesada- Era un hombre fuerte, valiente y aventurero. Antes de conocerle, yo solo había oído hablar de el, y ya estaba enamorada. Entonces, una noche, fui a atender una mesa y... allí estaba el. Tenia el pelo largo y negro. Uno ojos negros que mataban solo con mirara. Una sonrisa dorada y preciosa y dos trencitas en...

-La barba, si-termino la frase ella.

-¿Le conocéis?-pregunto impresionada Madelett.

-¿A Jack Sparrow? Claro que si-contesto.

-Pero... fuisteis su...

-¿Amante? No, que va. Solo que por el estoy aquí y me quieren mandar a la horca.- apreté los dientes. Madelett se rió.

-Si, el tiene ese don. El es fabuloso. Y sabes, creo que uno de estos días volverá aquí.

-¿Tu crees?-pregunto Claire interesada.

-Si, ¿Por qué?

-Bueno, me debe un favor...-la chica en realidad sentía un poco de odio hacia el, pero si se lo encontraba, no iba a perder la oportunidad de hablar con el.

-Bueno, ¿Y vos? Que suerte, ¿Qué tenéis con ese ex-comodoro?- pregunto burlonamente. Claire no se rió.

-El... bueno, tu sabes que he sido su sirvienta... pero, me gusta mucho- la chica sonrió- Es tan... oh, oh, no sabría como decírtelo.

-¿Y el lo sabe?-pregunto Madelett.

-Si... nos besamos-las dos chicas se rieron. Claire estaba colorada- Pero hemos decidido que... esperaremos a que mejore la situación.

-¿Qué mejore la situación?¡Estáis loca! Tenéis a un hombre que amáis, y encima, comodoro, esperándoos en vuestra habitación, ¿Y vais a "esperar" a que...? ¡Estáis loca!-exclamo incrédula, pero Claire negó.

-Tengo que respetar su palabra. Además, el lo esta pasando mal. Acaba de perder a su prometida...

-Ah, esa Elizabeth, ¿no?-dijo con desprecio.

-Si. El antes solo tenia ojos para ella, y comprendo como se debe de sentir-Madelett se quedo pensando.

-Pero si... ya no sois su sirvienta, ¿Por qué le llamáis señor? Al fin y al cabo sois vos la que le mantenéis- Claire miro al suelo.

-Es por cortesía. Además, yo no quiero presionarle-la chica se puso triste y se contuvo el llanto- El otro día... lo encontré bebiendo. Jamás lo había visto así. Estaba de mal humor. Yo no le dije nada, tenia un poco de miedo. Me lo encontré después de trabajar, en el cuarto. Por fortuna se quedó enseguida dormido. A la mañana siguiente me prometió que no lo volvería hacer-Madelett se puso seria.

-Lo siento... Pero nunca debes fiarte de un hombre. Yo, si Jack entrara ahora mismo por esa puerta con dos mujeres en cada brazo, no me sulfuraría. Es normal en los hombres. Pero a una tampoco la olvida...-y sonrió.

-¿Creéis que algún día Norrington olvidará a Elizabeth?-pregunto Claire. Madelett se acerco a ella y, medio susurrando dijo:
-Lo único que tenéis que hacer es darle a Norrington algo que esa Elizabeth no le dio: Seguridad, confianza y... amor.

Próximo capitulo: Ella vuelve a aparecer