3-Ella vuelve a parecer
A la noche siguiente, la posada estaba mas abarrotada que la noche anterior. Para que no hubiera ningún percance o despiste por parte de Claire, Madelett le ordeno que se quedara detrás de la barra, lavando vasos continuamente, para que no faltara ninguno.
-Yo apuesto a que se rompen una media de seis jarras por noche-le dijo la chica a Madelett mientras esta descansaba un momento y llenaba jarras.
-Pues yo digo que unas veinte-opinó y se rió- Mi padre y yo tenemos que estar continuamente comprando.
-¿Y no se lo cobráis a la gente que las rompen?-pregunto Claire.
-Normalmente "ninguno ha sido", como ellos dicen. Pero a los mas problemáticos ya le incluimos el precio de las jarras en el de la bebida, jaja- las dios chicas se rieron. Entonces Madelett miro a su alrededor- Ve preparando jarras, creo que ha entrado mas gente-dijo y se fue. Claire no lograba entender su mente. Era una chica muy liberal y valiente, pero en cambio, no salía de su taberna, y lo único que hacia era esperar a que un día apareciese Jack Sparrow.
-¿Tendrá algo Jack en especial que yo no me halla dado cuenta, o es Madelett la que no se ha dado cuenta de cómo es Jack?-se pregunto- Puede que simplemente las dos seamos muy distintas...-siguió fregando jarras, una detrás de otra. Poco después volvió a aparecer Madelett muy alterada.
-¡Claire! ¡Jack esta aquí!-exclamo felizmente.
-¿Si? ¿Aquí? ¡Tengo que hablar con el!-dijo Claire haciendo un ademán de salir de la barra, peor Madelett la paro.
-Esperad, es que... también esta Norrington-le interrumpió la chica. Claire se paro en seco y, en ese instante, se escucho un disparo. Algunas personas gritaron, y se formo una pelea.
-¡Oh, no!-exclamo Madelett. Claire, asustada, intento meterse en le barullo sin llevarse un puñetazo. Entonces vio a Norrington, peleando con una espada, y con una botella de ron en la mano. No se podía creer lo que estaba viendo. Mientras, Jack Sparrow intentaba escabullirse. Entonces alguien se unió a la pelea, poniéndose de parte de Norrington. Claire escudriño con su mirada. ¡Era Elizabeth vestida de hombre! No lo podía creer. ¿Que demonios hacia ella allí?
-Sin duda, molestar-se dijo mientras veía como ella le quitaba la botella a Norrington de la mano y se la rompía en la cabeza, dejándole inconsciente. Claire pego un grito de susto. Unos cuantos hombres cogieron al ex-comodoro y le sacaron afuera, riéndose. Claire intento seguirlos, y vio como lo echaban a los cerdos. Luego los hombres se dieron la vuelta y volvieron a entrar en la posada. Elizabeth corrió hacia el hombre y le ayudo a levantarse.
-¡Eh! ¿Qué hacéis?-exclamo la chica, haciendo como que no sabia quien era. Ambos le miraron y Elizabeth soltó al hombre.
-¡Claire! Soy yo, ¿No me reconocéis?-le pregunto la mujer.
-Claro que si. ¿Sois Elizabeth, no? Sabéis, ese atuendo no os favorece-dijo burlonamente y se puso alado del hombre.
-Claire...-le advirtió el hombre. La chica le miro.
-¡Señor, me lo habíais prometido! ¡Me lo prometisteis!-exclamo ella a punto de llorar. Elizabeth, que acababa de divisar a Jack, se ahorro el embrollo y se fue de allí.
-Lo siento, Claire. Pero yo soy muy débil...
-¡No! Vos no lo sois. No debéis dejaros influir por piratas por que vos no lo sois-a la chica se le escaparon las lagrimas. Había pasado un gran susto- Podían haberos pasado algo grave, señor-le dijo sollozando. El hombre la tomo entre sus brazos. Lo poco que le quedaba a Claire de su vestido por manchar, se lo termino de hacer ahora mismo.
-Lo siento... Lo siento de veras. Perdonadme-dijo el hombre, meciéndola entre sus brazos.
Próximo capitulo: La solución
