8- Muchos tentáculos

Llegaron todos al barco, sin una amenaza aparente. Jack estaba mas feliz de lo normal. Madelett, al verle, sonrió, pero algo no encajaba. Entonces miro a su alrededor y diviso a Claire, que acababa de subir el barco, y estaba llorando. Se acercó corriendo hacia ella, no sin antes mirar al bote, que ya estaba vació.

-Claire, ¿Qué ha pasado?-le pregunto abrazándola mientras la chica no paraba de llorar.

-Claire debe de estar orgullosa de Norrington-dijo Gibbs que pasaba por allí- Era el hombre mas valiente que he conocido.

-¿Cómo que era?-pregunto y Claire se puso a llorar mas fuerte. Sin soltarla, Madelett estiro una pierna intentando pegarle una patada a Gibbs, enfadada por su falta de tacto, y el hombre huyó de allí.

-Oh, amor, ¿Qué ha pasado?-repitió. Claire, hipando, y sin levantar la cabeza, consiguió decir:

-Nos... dio una oportunidad para... que pudiéramos salir de la isla.

-Oh...-Madelett la abrazo mas fuerte. En realidad para ella ese habría sido un gesto tonto. Arriesgar su vida por la de los demás... Pero Madelett no entendía de nobleza, y puede que lo pagara caro... De repente hubo una fuerte sacudida en el barco. Madelett levanto la cabeza. Al lado de la Perla Negra apareció un gran barco de las profundidades. El Holandés Errante. Toda la tripulación se asusto. La chica miro a Jack. Este si que no parecía asustado. Llevaba entre sus brazos un gran tarro de cristal lleno de tierra, y, al son de una cancioncita, se puso a exhibirlo y a mofarse de Davy Jones. Claire levanto la cabeza, todavía con ojos empañados. Claro que poco le duro la paciencia al bicho tentacular, pues enseguida empezó a sacar cañones, dispuesto a luchar. Las dos chicas corrieron hacia el otro lado del barco y cogieron sendas armas. Pero Jack parecía tranquilo y sonriente. La Perla Negra empezó a sacarle ventaja al Holandés. Eran mas rápidos.

-¡Sin duda, la Perla Negra es el mejor barco!-exclamo Madelett muy contenta al ver como el alcance de los cañones del Holandés ya no servían y, el barco empezaba a perderse de vista. Todo el mundo empezó a vitorear pero, sin previo aviso, una fuerte sacudida balanceó el barco, haciendo caer a algunos y de repente se escucho un ruido de cristal roto. Claire y Madelett giraron la cabeza. El tarro de tierra que con tanto recelo había guardado Jack se había hecho añicos. Su dueño se arrodillo ante el buscando algo que no encontraría, y su expresión cambio. Mala señal era. Claire se asustó, mucho mas cuando hubo otra sacudida, y los rumores de que era el Kraken se extendieron por todo el barco.

-¿El Kraken?-le pregunto extrañada la chica a Madelett- Pero si es un cuento...

-Ya, como Davy Jones-dijo la otra y sin soltar sus espadas, se alejaron de las barandillas. El caos era inmenso pero, de repente, todos se detuvieron en seco observando como, de las profundidades del mar, aparecían unos tentáculos que subían lentamente por el barco. Nadie hacia nada. Entonces, los cañones dispararon, y la bestia empezó a atacar. La gente corría de un lado para otro, asustados. Los cañonazos no parecían hacerle mucho, y menos una simple bala.

-Lo mejor es huir-le dijo Madelett a Claire, corriendo de un lado a otro del barco y evitando los tentáculos. Entonces empezaron a cargar barriles de pólvora y ron, con la intención de destruir al Kraken de una gran explosión. Todas las esperanzas estaban puestas en ello.- Los barriles empezaron a subir, y Will también se monto, intentando incitar a la bestia. Pero parecía que Will se había quedado enganchado.

-¿Por qué no disparan? ¿Qué mas da uno si pueden salvarse todos los demás?- Pregunto Madelett enfadada y miro a su alrededor buscando un arma de fuego, pero entonces vio a Jack, arma en mano, apuntando hacia los barriles. Disparo justamente en el momento en que Will se libero. Todos se echaron al suelo y hubo una gran explosión. Después el bicho se retiro pero, al parecer, no por mucho tiempo.

-Tenemos que huir y dejar el barco. Podemos escapar en el único bote mientras el Kraken destroza la Perla-dijo Will y empezaron a montarse en el bote. Claire, sin pensárselo, subió a el. Luego miro a Madelett. Había algo que no el encajaba. Subió también al bote y se sentó al lado de ella.

-Van a dejar que destruya la Perla... era la mejor-susurro un poco afligida, pensando en como se sentiría Jack.

-Pero gracias a eso podremos salir de aquí. Tu misma lo dijiste-la calmo Claire y empezaron a remar, nada mas haber montado Elizabeth. Entonces Madelett miro a su alrededor.

-¿Dónde esta Jack?-preguntaron ella y Will a la vez. Nadie dejo de remar.

Próximo capitulo: El pantano de tía Dalma

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