12- La mala noticia

Norrington y Claire se amaron toda la noche, como Norrington no sabia que podía hacer, encontrándose sus calidos cuerpos en un placer que no les parecía terrenal. Pero dentro del hombre habitaba algo que sabia que tendría que revelar a la mañana siguiente y que haría que cambiaran las cosas. La procefia de Tía Dalma se había cumplido, pero todavía no se sabia si para bien.

Claire sonreía sin querer mientras preparaba el desayuno. Había sido la noche mas mágica de su vida y era, sin duda, mas feliz de que lo que había sido nunca. Cogio dos platos y se dirigió al comedor, donde ya estaba sentado Norrington.

-Bueno, y entonces, ¿Nos quedaremos aquí para siempre?-el preguntó la chica. Norrington intento no mirarla. No quería decírselo, pero tenia que hacerlo.

-En un futuro si-contesto. Claire le miro sin comprender- Claire, te prometí que... nos casaríamos. Pero ha surgido un problema-la chica no sabia que decir. ¿Lo estaba anulando? ¿De la noche a la mañana ya no le quería? – Yo... me casare contigo... cuando vuelva-el hombre se paro un momento. ¿Qué reía decir? Claire ya se lo imagino.

-¿Cuándo volváis? Es que... ¿Os vais? ¿a dónde?
- Claire, recuerda que Lord Beckett todavía esta al mando de esto, y ahora que tiene el corazón de Davy Jones...

-¡¿Se lo disteis?!-pregunto incrédula.

-Solo si se lo daba serian validas las patentes, y ahora somos libres-le explico.

-No somos libres, estamos sometidos a Beckett. Dime, ¿a dónde vais? ¿Cuánto tardareis?-Norrington miro al suelo.

-No lo se. Creo que ni Beckett mismo lo sabe. La misión es... destruir a los piratas-dijo débilmente. Y todavía no había dicho lo peor.

-Pero... ¿Por qué os vais ahora que os tengo?-pregunto.

-Claire... si salimos de esta... me concederán todos los honores... será muy fácil porque...-suspiro- Seré el capitán del Holandés Errante.

-¿Qué? ¡Es un suicidio! Por eso os ha dado ese puesto Beckett-Norrington no dijo nada. Parecía que se culpaba a si mismo. Entonces Claire tomo una determinación- Dejadme... acompañaros.- El hombre la miro.- Por favor, James, no me volváis a dejar sola- el hombre no sabia que decir. No podía aceptarlo. Era ponerla a correr un peligro que no le pertenecía.

-No lo se...- Claire se hacerlo a el y le cogio de las manos.

-¿Cuándo zarpáis?-le pregunto.

-Esta tarde-contesto- Por favor, no me pongáis en esta situación. No quiero que vengáis, por vuestro bien.

-Mi bien esta con vos. Si de verdad me queréis, llevadme-le dijo.

-No dudéis eso. Claro que os amo y... os llevare-dijo al fin, esperando que no estuviera cometiendo un error. Al fin y al cabo, ahora era él el que mandaba. ¿Qué podía salir mal? Claire se sentó a su lado y se dejo caer de el. Le reconfortaba estar a su lado y tocarle ahora que podía, pero ¿Tan poco le iba a durar la felicidad? A el le acompañaría a donde fuese, pues se sentía segura a su lado, pero la idea de tener que volver a salir otra vez al mar y encontrarse con esos monstruos le aterraba. No confiaba en Beckett (al fin y al cabo los había enviado a la horca sin razón) y le extrañaba el porqué le había encomendado a Norrington tan importante misión cuando, supuestamente, el había traicionado a toda la Marina liberando a aun pirata. La madre de todas las guerras se acercaba y desafortunadamente, Claire estaría allí para presenciarlo.

Próximo capitulo: El Holandés