13- El Holandés

A la tarde, Claire se puso uniforme, y siguió a Norrington hacia el Endeavour, el barco de Beckett. Era un navío majestuoso e impresionante. Zarparon nada mas llegar. Apenas nadie se fijo en ella, y procuraba evitar contacto visual con Beckett, que de vez en cuando iba de aquí para ella y se ponía a hablar con Norrington. Este estaba lo mas serio posible, un poco desafiante, pero sin dejar de ser educado.

-¿Beckett me ha reconocido?-pregunto Claire. Llevaban varias horas en barco y, por lo visto, estaban llegando a su destino.

-No. Me ha preguntado por vos, y yo simplemente le he dicho que veníais conmigo. El sabe que tiene una orden de ejecución (que ya retire) para una tal Claire, pero ni sabe quien es. Supongo que lo supuso al veros conmigo pero... no os preocupéis-le contesto. Claire asintió, un poco mas segura.

Al rato, dieron ordenes de atracar el barco, y momentos después apareció el Holandés Errante, como un monstruo submarino, del agua. Una pasarela unió el barco con el Endeavour y marineros empezaron a pasar al Holandés, entre ellos Claire, que se mantuvo a una distancia prudente de Norrington. En la cubierta apareció Davy Jones, que empezó a hablar con Beckett y Norrington. El gobernador Swanm también estaba cerca. Claire intento que no la viera alejándose de allí, y no pudo escuchar la conversación. Rato después, Beckett y el gobernador abandonaron el barco, dejando a Norrington al mando junto a otros tripulantes. El hombre se acercó a la chica.

-Claire, tenemos que tener cuidado. Mercer se quedara en el barco. Es fiel a Beckett y puede que mucho mas peligroso que Davy Jones en este momento. Seguro que esta aquí para vigilarme, así que estaos atenta, baja a mi camarote y no te muevas de allí-le advirtió. La chica asintió y bajo. Abrió una puerta mugrienta y se encontró frente a una gran estancia. Pero allí ya habían dos hombres, custodiando lo que parecía el cofre de Davy Jones.

-¡Alto ahí!-exclamo uno de los hombres apuntándola.

-No disparen. Me he confundido-dijo Claire levantando las manos. Los dos hombres se miraron extrañados al ver que era una mujer.

-¿Qué buscáis?-le pregunto el otro, uno mas gordo.

-El camarote del Almirante Norrington-contesto.

-Es la siguiente puerta-le informo el mismo hombre y Claire salio de allí, con las manos todavía en alto, pues el otro hombre no dejaba de puntarla y los dos empezaban una discusión.

Entro en la siguiente puerta y entonces si se encontró con el despacho. No era tan grande como la otra estancia, pero tenia un escritorio y una vieja cama entre otros accesorios y, exceptuando la mugre de los rincones, estaba aceptable. Se sentó encima de la cama, que estaba pegada al suelo y se quedo pensando. No quería dormir, aunque se hacia de noche, pero prefería esperar a Norrington.

-¿Qué haré cuado empiece la batalla?-se preguntaba- ¿Sacare mi espada y me pondré del bando de estos monstruos a matar, por ejemplo, a Jack o a Will? Antes había estado huyendo de los tripulantes del Holandés y ahora luchaba con ellos. Aunque en su naturaleza sabia que ellos nos querían. Entonces, ¿De que parte estoy? ¿De Beckett, quien me había condenado y a Norrington a la horca y ahora lucho con el? ¿En que acabara todo esto?- la chica estaba muy confundida. A la única persona que le seria fiel era a Norrington. Y en parte no se quejaba de su situación, Ella lo había querido y lo había buscado. Quizás todo acabaría pronto, o con la libertad... o con la muerte.

Próximo capitulo: Visita inesperada